Capitulo 7.- Las Cosas Son Así y Simplemente Pasa, Pero No Puedo Negar Que Estas En Mi Mente Todo El Tiempo.
Casi dos semanas han pasado y ya no han sabido absolutamente nada de Len, ni Jun que es su hermana sabia algo de él, algunos creían que se había ido a China, y que era lo mejor así no tendrían que soportarlo ni un instante más, ya que era un amargado de primera, ahora solo les faltaba deshacerse de Anna y de la gatita malvada de Yukii.
Pero no podían hacerlo, ya que Anna era la dueña de la casa y la gata pues estaba con Mikuru y como sabían que ella no dejaría a su espíritu acompañante, bien correrían a las dos así más comidas para ellos y más calma, si eso si era una muy buena idea.
-WAAAAAAAAAAAAAAAAAAA NO QUIERO A ELLA SAQUENLA PERO A MI NO!
-QUE COMO QUE ME SAQUEN A MI, SI YO ME VOY TU TE VIENES CONMIGO.
-.
-Nada de no, ya te vas con todo y esa gata del demonio.
-WAAAAAAAAAAAAAAAA YO NO QUIERO IRME, SOY FELIZ AQUÍ, aparte necesito casa, porque, porque estoy en la escuela si hoy entro hehehe- solo eso se le ocurrió de excusa para poder seguir en casa –si quieren a Yukii sáquenla pero a mí no.
-No, tú te vas con ella a mí no me importa si eres la reina de Roma, o Inglaterra- Anna seguía intentando sacarla de la casa –y aunque te vayas me pagaras.
-Pero si me voy, olvidare la deuda y no llegare a pagarte.
-Cierto eres como Yoh, bien te quedas Yukii se va.
-!
-NADA DE NYA, TU TE LARGAS.
Así pasaron casi dos horas y todo porque la gata no quería irse de la casa, hasta que al final Lyserg accedió a pagarle toda la deuda con intereses, ahora Mikuru estaba más apenada y avergonzada que nunca, porque no quería seguir debiendo y más al chico que el importaba.
-No es necesario, en verdad yo puedo pagar, claro tardare mucho pero podre hacerlo, yo sola sin tu ayuda.
-Ya lo hice, así que lo siento mucho, y no aceptare tu dinero, aunque me lo ofrezcas, una y otra y otra.
-WAAAAA!
-Ni aunque me llores.
-Ok, ok, tendré que aceptar, no me queda de otra.
-Si hahaha, bueno debes alistarte, hoy empiezas la escuela.
-Eso, no es verdad solo lo dije para quedarme en la pensión, aunque debería si no me quitaran mí, pensión mensual.
-Haha si, deberías.
Así pasaron el rato platicando, se estaban conociendo un poco mejor, como ella ya sabía su nombre completo, su edad, el cómo murieron sus padres, su comida favorita, su color, casi todo y él ya sabía porque era así, sus obsesiones, hasta su número de la suerte, y que le temía a los fantasmas.
Después de la larga platica de "amigos", así como ellos decían, la tarde había pasado rápidamente, seguida de la comida y más al rato la cena.
-Esto es tan aburrido, pero bueno.
Las joven peliazul se quedo unos minutos mirando por la ventana, pensando en que cosas habían pasado durante esos días, como estaría su pueblo, desde que lo dejaron ya nada era igual en ellos, ya no eran los hermanos de siempre, su actitud no era la misma, con al única que parecía ser al de siempre, era con Mikuru, pero nada mas con ella, con los demás era fría, ya nada era como antes, pero que podía esperar, si todo había sido por su culpa, ella no lo mato, peor no pudo hacer absolutamente nada.
-Fui una inútil, no pude hacer nada, pero eso ya no importa por ahora, solo que, ya han pasado casi dos semanas y no sabemos anda de él, espero que se encuentre bien.
-De que hablas amiga? – entro una confundida Mikuru.
-Ah, Mikuru perdona no te sentí llegar.
-Haha, no hay problema.
Ambas se quedaron en un completo silencio por un buen rato, no muy corto pero tampoco muy largo, fue un poco incomodo, ya que la joven Ainu seguía mirando al horizonte por la ventana, recordando su vieja infancia, y a su amigo que ya no estaba en la pensión, y que no sabia donde se encontraba, y si se encontraba bien.
-Entonces de que hablabas?
-Haha- Pilika se puso un poco nerviosa por el comentario –no de nada, hahaha.
-A bueno.
Como la joven rubia era un poco inocente e ingenua, se le podía mentir muy fácilmente, aunque en la cara todos tuvieran la verdad escrita, pero ella siempre creía lo que le decían.
-Tengo hambre- comento Mikuru, porque ya era tarde y no habían comido absolutamente nada en el día, razón ya todo mundo al sabe, Yukii se había acabado al despensa otra vez, y ya no había quien pagara la comida.
-Hehe no debo de adivinar quien fue verdad?
-No, esa gata malévola nos dejo sin nada.
Pilika solo sonrió por el comentario, porque era algo muy cierto, ya que esa gata malévola, siempre hacia lo mismo.
Era como minutos anteriores, un momento muy incomodo como de costumbre, no porque no se toleraran, sino porque no sabían de que hablar o el tema no quería ser abordado, principalmente por la chica peliazul. Llegaron a un punto de sentir el silencio incomodo en uno escalofriante, como un presentimiento de que algo muy malo iba a pasar, ambas chicas continuaron en silencio, esperando a que eso pasara, pero la sensación cada vez era mas grande, llegaron al punto se sentirse paralizadas por completo, no podían mover nada, solo su cabello, que con el viento se sentía moverse, pero nada mas, ya comenzaban a sentirse sin aire, un miedo se apoderaba de sus cuerpos, un escalofrío recorría sus vertebras.
No pudieron moverse en minutos, estaba petrificada, si pudieron actuar cuando todo comenzó a arder en llamas.
-Veo que ya se habían olvidado de mí.
Un gran espíritu, un antiguo demonio y enemigo había aparecido ante la pensión Asakura, el único y gran desquiciado de Hao Asakura, la parecer se había liberado de todo, y en vez de haber continuado con su ideal de ser el Shaman King y ayudar a todos, su corazón se había corrompido nuevamente, por querer vengarse de todos, eliminando la raza humana.
-No se como fueron capaces de creer que había cambiado, si todo fue para eliminarlos lentamente, uno por uno –de la nada desapareció sin dejar rastro, solo a un inconsciente dejo caer desde lo mas alto de los cielos hasta el suelo de la pensión que estaba chamuscado, por el interminable fuego que segundos atrás estuvo presente.
Ambas chicas cuando pudieron reaccionar después de ese estado mental que no las había dejado respirar, ni pensar, se dieron cuenta de quien era el que estaba en el suelo.
-LEEEEEEEEEEEEN!- la joven peliazul grito, al saber de quien se trataba.
No podía creerlo su aun amigo estaba tirado, aun recordaba esas viejas sensaciones cuando su hermano mayor le había contado cuando supuestamente Len murió, y que por gracias a Smash él había vuelto a la vida, aunque ella no estuvo ahí, le dolió demasiado el saber lo ocurrido.
-Pili…
La joven rubia no articulo el nombre de su amiga por completo, porque se quedo paralizada cuando la vio que salto por la ventana.
Todos en al pensión al escuchar el grito de Pilika, y mas por el nombre que había, pronunciado salieron, para ver que había pasado, cuando se encontraron la escena, de Pilika, sujetando a Len en su regazo, no entendían nada si ella estaba en el piso de arriba y él no estaba en la pensión.
-QUE DIANTRES PASO?- cuestiono la Itako algo confundida.
-Yo les digo, pero será mejor que entremos- dijo al joven rubia de mechas rosas, que estaba algo asoleada porque había corrido por la interminables escaleras y el profundo pasillo.
Todos entraron, los chicos cargaban a Len que estaba algo inconsciente y herido, y algunos se sentaron en la mesa, dejando a Len con su hermana mayor.
-Entonces que paso?
-Es que un tipo raro de cabello largo, en una cosota muy rara…- Mikuru intentaba explicar.
-Hao ha vuelto.
Las palabras pronunciadas por la peliazul dejaron a todos en estado shock.
-Hihi claro que volvió, y de seguro quiere venir a vivir con nosotros y ser una feliz familia como debería ser- Yoh lloraba ilusionado, porque su hermano había vuelto.
-No creo que sea eso lo que quiera, mira como dejo al picudo, bueno se lo merece, por ser un idiota- Horo-horo comentaba, siempre insultando a su mejor amigo/enemigo.
-No quiere eso, aunque fue proclamado el gran Shaman King, él quiere vengarse de todos nosotros.
-Entonces que quiere?- todos preguntaron algo intrigados.
-Ella debe saberlo- Anna señalo a la joven rubia de mechas rosas.
-Yo? Que cosa? YO NO ME COMI NADA LO JURO FUE YUKII!
-Nya esta vez no hice nada.
-Si ella se robo las galletas favoritas de Anna.
Esta vez Anna no se enojo ni dijo absolutamente nada por la perdida de sus galletas, solo porque ella ya sabia un poco de porque eso había pasado, bueno se lo imaginaba.
-Como sea, solo debemos estar prevenidos para la próxima, el no descansara hasta vengarse de cada uno de nosotros.
-Pero porque, si él había cambiado ahora éramos los hermanos perfectos- Yoh lloraba en una esquina recordando cuando eran niños, esos momentos, que nunca pasaron.
-Yoh, por favor, él no es de fiar, y siempre lo hemos sabido.
-Lo se, lo se, pero quería tener una simple ilusión.
Dejaron aun lado el tema, para continuar con sus vidas, pero a nadie se le olvidaba lo que había pasado, poco antes, con al presencia de Hao.
-Como te sientes?
Una joven de cabellos verdes como el bosque, le preguntaba a su hermano que ya tenia unos minutos que había reaccionado, pero él no le contestaba, estaba algo a tonino por lo que había pasado, ya que no había tenido oportunidad de defenderse, y sabia que era fuerte, y que podía derrotar al Shaman de fuego, pero no que el seria derrotado en un simple ataque.
-Por favor dime como estas.
-Déjame solo.
Ella ya no quiso hablar mas, ya que conocía a su hermano, y sabían que le habían dado en lo que mas dolía, su orgullo machista, su maldito orgullo que ahora estaba quebrantado.
-Maldito desgraciado.
Las palabras del joven fueron escuchadas por la chica peliazul que justamente había pasado por los pasillos de la pensión para saber como estaba el joven chino.
-Lo pagara.
Ella se hizo presente en la habitación de él, mostrando su tristeza en los ojos y confusión, como un poco de preocupación por el, pero el decidió ignorarla por completo, estaba demasiado ocupado con sus pensamientos como para escucharla y hacerle caso.
-Len.
Ella le hablaba insistentemente pero el seguía muy segado en sus pensamientos que no le prestaba la mas mínima atención.
-Len por favor escúchame.
