Declaimer: Fairy Tail no me pertenece. Si me perteneciese, Wendy recobraría su dignidad-Entiéndase como que dejaría de ser una shotacon-.

Resumen: Ella, Wendy Marvell, la loli de Fairy Tail, era una asaltacunas. Una jodida asaltacunas que nada podía hacer para remediarlo. Jodida su suerte.

Palabras: 654.

Información (Porque yo no advierto, informo una realidad): OoC. Aunque odio mezclar el español y el japonés, esta vez ocupé los honoríficos "Chan" y "San".

Asaltacunas

En un gremio de nombre cursi -¿Quién llama cuento de hadas a un gremio de peligrosamente fuertes magos? ¡Solo Mavis lo haría! Rubia tenía que ser- se encontraba una pequeña chica de grandes ojos marrones y lacio cabello azulino bebiendo una malteada y un chico con pinta de vago y más perforaciones que rostro comiendo un par de clavos, si, hablamos de los Dragon Slayer de viento y hierro, respectivamente. -La loli y el fetichista de azul. Digo, primero su amistad extraña con Juvia, después, sus coqueteos ocultos en fingidas peleas con Levy y ahora, aquellas amenas conversaciones con Wendy. Hombre, tienes serios problemas con el azul.- ambos charlando sobre quiensabequé en una de las mesas centrales del gremio. Una de esas mesas en las que lo puedes ver todo, desde las cochinadas que hace Max con su escoba en el rincón más oscuro y recóndito, hasta donde está escondida Juvia oliendo los bóxer con estampados de Bob esponja de Gray -También puedes ver al susodicho discutiendo con Natsu por ir mostrando sus miserias sin inmutarse- y demás cosas extrañas que solo un miembro de Fairy Tail sería capaz de hacer.

-Veamos si entendí—Dijo con toda la delicadeza que un hombre criado por un dragón puede tener—El mocoso de nombre cursi y aspecto afeminado que lame los pies de Salamander, te gusta.

-Si—La menor sonrió ligeramente avergonzada, Gajeel era tan brutalmente directo y sincero que se arrepentía de haber aceptado el trabajo de lograr que notase sus sentimientos por la maga de escritura sólida—Así como Levy-san le gusta a usted.

-Pero—Esa estúpida palabra siempre arruinaba todo, joder. Se abofeteó mentalmente, ni siquiera siendo directa funcionaba con él, ¿Por qué los chicos del gremio eran tan tsunderes? ¡¿Por qué?! Ahora le diría que él jamás gustaría de alguien tan pequeño y débil como Levy y cuanta tontería más— ¿No es el mocoso ese seis años menor que tú? ¿Eso no te convierte en una asaltacunas?

El tiempo se detuvo. Y como si esto fuese el chavo del ocho, todo el gremio se quedó sorpresivamente en absoluto silencio en el preciso momento que Gajeel hizo esa observación. Las miradas curiosas de los miembros recayeron sobre los Dragon Slayer en cuestión y todo el color dejó el cuerpo de la chica. Y en ese momento, con la mirada de medio gremio sobre ella, procesó lo dicho por Gajeel. Ella, Wendy Marvell, la loli de Fairy Tail, era una asaltacunas. Una jodida asaltacunas que nada podía hacer para remediarlo. Jodida su suerte.

-Ara ara—La camarera sonrió pícaramente como solo ella sabía hacer, sin perder su aspecto angelical—No sabía que Wendy-chan tuviese esos gustos.

Y la bomba estalló. Las poco decentes imágenes protagonizadas por los dos menores del gremio que cruzaron por la cabeza de todos provocaron una masiva hemorragia nasal y más de algún desmayo.

-¡N-no e-es l-lo—El humo comenzó a salir por los oídos de la pequeña veinteañera que no lograba formular correctamente las palabras. Sólo rogaba al creador que hiciese que Zeref apareciera de pronto en el gremio y la raptase para volverla su esclava por toda la eternidad, o, de ser posible, que apareciera Mest y cambiase aquel recuerdo de la cabeza de todo—Q-que cr-creen! ¡N-no porque m-me gusta Romeo soy u-una asaltacunas!

Y justo en ese momento, entró el chico del millón. Escuchando aquella frase y sonrojándose hasta la punta del cabello antes de caer desmayado.

Tierra trágame, fue el pensamiento de la Marvell antes de acompañar al chico en su inconsciencia.

Y es que la pobre dragona es y será siempre una asaltacunas, porque ningún chico de su verdadera edad gustaría de ella con su actual cuerpo, ninguno que no sea algún pobre y depravado diablo al que triturarían con espada, quemarían hasta las cenizas, congelarían hasta los cimientos y Mashima-sama sabe cuanta otra cosa harían los desequilibrados de su tierno e inocente gremio.


N/A: Me disculpo por no actualizar antes, la verdad, el jodido Jellal me provocó un bloqueo mental y badabum, no me salía nada gracioso, nada. Así que dije "Si no puedo escribir de Jellal escribiré de Wendy", no tienen nada que ver, ya que Wendy es pro Mystogan, pero me salió de los huevos escribir sobre ella (?). Además, no podía dejar pasar la oportunidad de hacer notar el salto temporal. Digo, perdieron siete años, los vuelve a casi todos unos asaltacunas. Señor Mashima, es usted diabólico *inserta foto del hombre de las abejas de los simpson aquí*.