7. Dos, y unos cuantos mas.
Bella POV:
Llegué a mi casa y me dirigí directamente a mi cama, necesitaba descansar. Este no había sido un primer día lindo.
Mañana iría al cine con Edward. Por otro lado me sentía un poco culpable de cancelar mi cita de juegos con Alice, tal vez podría llevarla al cine, también podría decirle a Emmett que nos acompañara, y ¿porque no? A Rosalie también, ella parecía ser una buena chica.
Si, les diría que nos acompañaran.
No espere más y marque a la casa de los Cullen.
-¿Diga?-Reconocí la voz de Emmett.
-Hey Emmett, es Bella.
-Hola Bella, espera que ya llamo a Edward.
-¡No, no! Quiero hablar contigo primero.-Lo detuve rápidamente.
-¿Conmigo?-preguntó confundido.
-Si, contigo.-Reí y continué, -¿Hace cuanto no sales con Rose?
-Hace un tiempo, Edward no ha tenido mucho tiempo para llevarnos, ¿por qué?
-Bueno, estaba pensando…-Hice una pausa, -¿No quieren tu, Rose y Alice ir mañana al cine con Edward y conmigo?
-¡Oh! Seria grandioso, -soltó muy entusiasmado -¿Puede venir el hermano de Rose también?
-Si, ¡claro! -Uno mas, uno menos… -Bien, ahora si puedes pasarme a Edward.
-Claro Bella, ya te lo llamo. -Se escuchó un grito al otro lado de la línea- ¡Edward! ¡Bella al teléfono!
Esperé un segundo y una voz se integró a nuestra conversación.
-Cuelga Emmett, ya agarré desde el teléfono de arriba. -Edward sonaba un poco impaciente.
-Ok. Gracias Bella, hablamos mañana. -Emmett se despidió.
-Hey Bells, ¿como andas? ¿Y eso que llamaste?
-Oh nada, solo quería avisarte que invité a los chicos a venir mañana con nosotros. -Dije lo más casual que pude. En cierto modo, tenía miedo de su reacción.
-¿Que hiciste qué? -Levantó un poco la voz.
-No te molestes Eddie, solo me pareció un lindo gesto.
-Bella. –Su voz sonaba forzada, pero calmada. -Tú no sabes lo que es ir con esos monstruos al cine, en serio.
-No debe ser tan malo, vamos, ellos son tus hermanos y me agradan mucho… Anda, hazlo por mi, ¿si?
-Está bien. -Dio un suspiro, -y Bella.
-¿Si?-dije ya con un tono más feliz.
-No. Me digas. Eddie.
Para ese momento, no pude aguantar más la risa.
-Ese es el Edward que conozco. -Dije entre risas. -Hablamos mañana.
Después de colgar decidí salir a comprar algo para preparar una cena decente. Tomé las llaves de mi auto y salí al supermercado de Forks.
El estacionamiento no estaba muy lleno, me estacioné en el puesto más cercano a la puerta y me dispuse a hacer mis compras. Decidí comprar comida como para toda la quincena, no tenía muchas ganas de venir seguido al super.
Ya me dirigía a pagar cuando vi a Jacob, mi viejo amigo que no había reconocido esta mañana, así que decidí llamar su atención.
-Jake. –Mis brazos se movían frenéticamente en el aire. -¡Jacob! ¡Jake!
Finalmente volteó a verme, la sorpresa en su rostro inmediatamente fue remplazada por felicidad. No pude evitar sonrojarme un poco debido a la hermosa sonrisa plasmada en su cara. Inmediatamente recordé todos nuestros juegos y travesuras juntos, era imposible no reconocer esa hermosa sonrisa.
Jake se encontraba junto a los cereales, así que decidí dirigirme hacia él, y así de una vez elegir mi cereal favorito, el cual había olvidado. Que conveniente…
-Bella. –Jake me saludó. -¿Ahora si te acuerdas de mi? –Cualquiera pensaría que Jake me estaba reclamando, pero el tono divertido en que lo dijo dejaba fuera todas las dudas.
-Lo siento Jake, pero no me puedes culpar. La verdad es que estas super cambiado, ya no eres el mismo niño con el que hacía pasteles de lodo. Estas más… -Mi mirada inmediatamente se dirigió a sus bíceps, los cuales estaban a punto de rasgar a las pobres mangas de su camisa. –Grande. –Terminé.
Jake soltó una enorme carcajada que resonó en todo el supermercado. Las personas se nos quedaban mirando y yo por supuesto no podía estar más sonrojada.
Cuando ya se calmó, me dijo: -Tú también estas cambiada Belly. Pero siempre igual de hermosa. –Si ya no me encontraba del color de un tomate, con eso fue suficiente.
-Si, claro. –Reí nerviosa. -¿Cómo están Billy, y los chicos de la reservación? –Billy era el padre de Jake, y un muy buen amigo de Charlie.
-Todos están bien, extrañándote. Debes venir a pasar una tarde de estas con nosotros. Emily tiene muchas ganas de verte.
Pagamos la comida, y seguimos conversando hasta el estacionamiento. Jake me ayudo a subir todo al auto y quedamos en que la semana que viene iría a pasar una tarde en la reservación.
Había sido muy bueno volver a ver a Jake. Él siempre fue un gran amigo aparte de Edward. Especialmente cuando él y yo tenía algunas de nuestras peleas, yo siempre corría a los brazos de Jake, siempre tenía una hermosa sonrisa que brindarme y chistes para nada graciosos, pero aun así lograban sacarme una que otra carcajada. La verdad me sentía un poco mal por no haberme acordado de él, pero como ya dije había cambiado muchísimo físicamente.
Jacob y Edward se soportaran-apenas diría yo-. Ellos eran algo así como amigos por conveniencia, creo que ambos se sentían forzados a ser amables uno con el otro por ambos ser mis amigos. No es como si se odiaran o pelearan todo el tiempo, solo que amigos como quien dice amigos, no eran, compañeros de juego es más apropiado para ellos.
Definitivamente Jake ya no era un niño. Fue muy impactante el cambio para mí, y la verdad, no tenía ni idea de cómo me sentía al respecto.
Con un suspiro me dirigí a casa. Decidí hacer una ensalada y un poco de pan casero para acompañar la lasaña, el cual era el plato favorito de Charlie.
Charlie llegó justo cuando la alarma del horno sonaba, me ayudó a poner los platos y nos dispusimos a comer.
-Bells, ¿Cómo te fue en tu primer día? –Preguntó papa, con su cabeza todavía metida en la pasta.
-Fue… -Recordé todos los acontecimientos del día, y con un suspiro respondí. –Interesante.
Charlio rió. –Estoy seguro que mañana será mejor. Al menos esta Edward, para que te acompañe.
-Sí. Por cierto, hoy me encontré a Jacob en el supermercado. Estuvimos hablando, la semana que viene voy a visitarlo a él y a los chicos en la reservación.
-Me parece perfecto, todos ellos te han extrañado mucho también. –Charlie terminó de comer. Me ayudo con los platos y luego con un beso en la cabeza se dirigió a la sala, donde escuche el televisor en uno de sus canales deportivos.
Terminé de arreglar la cocina y me dirigí a mi cuarto, me cambié de ropa, cepille mis dientes y caí muerta en la cama. Definitivamente este día me había agotado. Mañana esperemos-como dice Charlie-será mejor.
Edward había acordado ir a recoger a los chicos en sus casas, así que yo los encontraría en el cine.
Este día no había sido mucho mejor que el anterior, pero estaba muy emocionada por la salida con los chicos y Edward, así que mi mente estuvo más ocupada, y no tuve problemas en bloquear todo lo demás.
Aparqué el auto en un puesto cerca de las puertas del cine, me bajé y me dirigí hacia allá.
Enseguida divisé a los chicos tratando de elegir que película ver. Alice en lo que me vio salió corriendo hacia mi, la tomé en mis brazos y le di un gran beso es su mejilla.
-Hola linda, ¿Ya eligieron la película?
-Nop, yo quiero ver una de princesas, pero nadie más quiere.–Me dijo con un pucherito.
-Bueno, te prometo que otro día venimos tú y yo solas y vemos esa de princesas ¿Ok?
-¡Si! –Envolvió sus manitas alrededor de mi cuello.
-¡Bella! -Edward me llamó, terminé de acercarme a ellos y saludé a todos. –No sabemos que ver, te toca a ti elegir.
Terminamos comprando para una película de unos duendecitos azules que no paraban de cantar, estábamos ya en la cola para comprar los dulces, cuando una voz chillona se escuchó detrás de nosotros.
-¡Edward! –Dijo Lauren. Edward volteó, y vi como inmediatamente en su rostro se plasmó una sonrisa. -Pero que causalidad.
-Lauren. Hola. ¿Qué haces aquí? –Edward ignorándonos completamente se volteó para hablar con ella. La expresión de su cara, sus gestos, esa característica sonrisa torcida hacían de aquel Edward un completo extraño para mí, un extraño que estaba coqueteando descaradamente en mi cara. Nosotros no éramos nada, pero podía tener un poquito de educación frente a sus hermanos. Porque por eso me molestaba tanto ¿Verdad?
-Vine a ver una película con Jessica. Pero me acaba de llamar para decirme que no va a venir. –Lauren intentó hacer un puchero, hasta Alice se pudo dar cuenta de su falsedad. –Ya compre las entradas y nadie mas puede venir. ¿No quieres acompañarme Eddie?
¿Eddie?
Quise reírme, pobrecita Lauren, Edward odiaba que le dijeran Eddie. Obviamente le iba a decir que no, estaba con nosotros…
-Claro Lauren, me encantaría.
¿Qué?
-¡Edward! –Dije. Él se volteó hacia a mí con una gran sorpresa en su rostro como si se hubiera olvidado de que estábamos allí. –No puedes. Estas aquí con nosotros.
Él me miro como si tuviera dos cabezas, enseguida se volteó a mirar a Lauren.
-Lauren, porque no me esperas adentro. Enseguida te acompaño.
Lauren me dirigió una sonrisa satisfecha, y con su ridículamente corta falda se encamino la sala de su película. Edward me tomó del brazo y me apartó a un lado, fuera del alcance de los oídos de los pequeños.
-Bella. Voy a ver la película con Lauren.
-Edward, ¿qué te pasa? No me puedes dejar aquí con los niños. Se supone que íbamos al cine, todos, a ti incluyéndote.
-No te va a pasar nada Bella, ellos se portan bien. –Este Edward no me gustaba para nada. Mi mejor amigo no me abandonaba para ir detrás de una chica.
No le contesté. Él sabía perfectamente que no era porque los niños no se portaran bien. Se supone que esa salida era para pasar tiempo juntos. No para que el me abandonara.
Viendo lo mal que me encontraba, y que no le contestaba, me dijo: -Bella, no puedo perder una oportunidad como esta. He esperado poder salir con ella durante mucho tiempo. Tú no lo sabes porque no haz estado aquí. Pero ahora que esta pasando, no voy a desaprovechar esta oportunidad.
No sabía si estaba molesto o como se encontraba, pero no pude evitar quedarme como una tonta mirando como me hablaba, como si fuera una niñita y le estuviera explicando el abecedario.
-Yo vine con ustedes porque no tuve más opción. –Siguió. -Pero la verdad es quiero divertirme, y con un montón de niños y esa película tonta de seres azules no lo voy a lograr. –Se volteó para irse.
-Esta puede ser tu última oportunidad conmigo Edward Cullen-Dije furiosa y se detuvo a medio camino.
Tuve la esperanza de que hubiera cambiado de opinión. Lo miré anhelante hasta que en vez de decir o hacer algo, solo continuó su camino.
Quedé en shock durante unos minutos, mis ojos llenándose de lágrimas. Decidí que no valía la pena llorar por Edward. Él se lo perdía.
No sabía porque me molestaba tanto, pero su actitud me dolía mucho.
Volví con los niños y me miraron raro. Les dije que solo seríamos nosotros cinco.
-Pero ¿Y Edward?-Preguntó Jasper quien tenía a Alice agarrada de la mano para que no se perdiera.
-Él no vendrá, como ya dije, solo seremos nosotros cinco-traté de sonreírles, pero no estoy segura si lo que salió fue una mueca-Será mejor que entremos, la peli ya está por empezar.
No disfrute la película para nada. Cuando salimos, decidí llevar a los chicos en sus casas los dejé y me dirigí a la mía. En el momento en que puse mi cabeza en la almohada, las lágrimas que había estado reteniendo todo el día se deslizaron libremente por mi cara.
Hellooo Peoplee!
Regreseee! Los extrañe muchooo. se que me tarde una vida, pero bueno aquí estoy y voy con todo para esta historia que no esta muy lejos de su fin ):
Ya termine mi otra historia y bueno solo queda esta que por ahora será la ultima en un buen tiempo, hasta que me de otro ataque de inspiración y si pasa lo mas seguro es que sea una historia corta.
Anyway, gracias a mi sis hermosas por ayudarme a terminar este cap, MysticalPassion.
Gracias por sus RR bellos y hermosos que me inspiran a seguir 3
Bueno y ya los otros caps estan escritos, depende de ustdes cuando los suba. Depende de la respuesta lo subo la próxima semana o antes si ustedes son generosos conmigo, si va?
Arii. :*
