-Lexa-
- ¡Krukomtrikru, Klark en ailaiknage married, osirlaikna be in charge gon the tua clans. Osir don the uf, osirlaik the stronger ones. Nobody will touch osir, en taimem, em does something komjompklark o me will kofkom his o her sonraun! (¡Gente KomTrikru, Clarke y yo vamos a casarnos, por lo que las dos estaremos al cargo!¡ Nosotras tenemos el poder, nosotras somos las fuertes!¡ Nadie nos tocará, y si alguien hace algo para herir a Clarke o a mi lo pagará con su vida!)- Mi pueblo no podía amenazarme, no podían verme débil, tenía que imponer mi poder.
Nadie dijo una palabra, no se oía ni un solo niño, ni siquiera un animal. Todo el mundo nos miraba a Clarke y a mí. - ¡Podéis volver a vuestros quehaceres!- gritó Indra, que estaba a mi derecha. Se fueron disipando, susurrando entre sí. Esto estaba costando más de lo que pensé que podría costar. -Clarke, Indra, acompañadme-les ordené a la vez que me daba media vuelta y me dirigía a la tienda de mando.
Cuando entramos me senté en el sillón de mando, Clarke e Indra estaban en frente mío -Indra, necesito que hables con tus hombres, quiero que cuando Clarke no esté conmigo dos de ellos le guarden las espaldas- al decir esto vino Gustus a mi memoria, con todos los temas que tenía en mi mente últimamente no pude pensar ni recapacitar por lo que hice.
- Clarke, no te resistirás, estarás protegida siempre, si no es por mi será por tus guarda espaldas-le dije mirándole directamente a los ojos mientras hacía una mueca de desesperación -Se me cuidar sola Lexa, no necesito que nadie me proteja- me dijo bastante furiosa -Si lo necesitas Clarke, no sabes lo que pueden llegar a hacerte, yo sí lo sé -mientras tanto Indra observaba nuestra conversación. -Indra- continué- ¿Me harías el favor?- me levanté y camine hacia ella -Claro Heda, mi deber es cumplir tus órdenes- su tono era neutral, como siempre -No te lo estoy ordenando, te lo estoy pidiendo como un favor- dejé escapar media sonrisa de complicidad a la Jefa de TriKru, ésta resopló -Sabes lo que pienso de esto, pero por nada del mundo te traicionaría ni a ti ni a Clarke, ya no- le miró a Clarke con respeto, había conseguido que Indra respetara a Clarke, solo me quedaba la aldea entera. -Bien, gracias Indra-le tendí mi brazo y ella lo apretó. -Heda- me hizo un signo para salir, asentí e Indra se dio media vuelta y nos quedamos Clarke y yo solas.
-¿Por qué eres tan sobreprotectora?- « ¿Qué por qué?» cogí aire -Clarke - solté el aire -Costia fue asesinada por mi propio pueblo, no quiero que te pase lo mismo, no dejaré que te pase lo mismo, me hundiría y entonces sí sería débil, y no puedo permitirlo- me acerqué a ella, nuestros cuerpos estaban uno en frente del otro, acaricié su mejilla y me acerqué hasta que nuestros labios se fundieron en un beso. Recordé el primer beso que le di, en esta sala, justo en esta posición, ahí me di cuenta de que había caído totalmente por la líder del pueblo celeste.
-Lexa...-dijo Clarke apartándose de mí, pero sin soltarme -Tenemos que ir a Camp Jaha, tengo que ver a los míos por mucho que me pese, tengo que informarles aunque ya no sea su líder, mi madre está ahí y mis amigos... espero que lo sigan siendo- volví a acariciarle la mejilla, Clarke hizo un gesto con la cabeza acercándose a mi mano -Iremos en diez minutos, coge lo que necesites- le solté suavemente y me dirigí fuera de la tienda.
-Clarke-
Necesitaba informar a los míos, sobre todo a mi madre, tenía que saber que me iba a casar con Lexa y que ahora era uno de ellos, ni siquiera sabía que me había ido, bueno, Bellamy se lo diría o se daría cuenta por ella misma.
Seguí a la comandante fuera de la tienda, llamó a Indra. -Clarke, Niko y Lukas serán tus protectores, irán contigo siempre que no estés con la comandante- asentí -Gracias-le dije con una sonrisa, Lexa que estaba a mi lado también le sonrió a Indra. -Coged vuestros caballos, Clarke vendrá conmigo, Niko delante, Indra detrás y Lukas con ella- en cuanto Lexa dio las órdenes se dirigieron todos al establo, montaron sus caballos y se dirigieron a la salida del pueblo.
-Vas a tener que agarrarme muy fuerte-me advirtió Lexa -Menudo problema- le contesté chistosa. Lexa subió a su yegua y desde arriba me ayudó a subir, nos estaban esperando. Me abracé a Lexa con todas mis fuerzas en cuanto el caballo empezó a trotar. En poco tiempo estábamos en la colina, desde donde se veía el campamento. Detuvieron los caballos antes del campo que separaba el bosque del arca. -Lexa, debería ir yo primero, si no os atacarán- la morena me ayudó a bajar del caballo.
Fui andando hacía la verja, en cuanto fui visible para ellos uno de los guardias gritó mi nombre, inmediatamente Bellamy apareció entre la gente -¡Clarke!- cuando abrieron la puerta se acercó a mí y me avisó -¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?- me preguntó sin dejarme de apretar, le devolví el abrazo, pero con menos euforia, estaba en Camp Jaha por una razón pero aún no me había perdonado por lo que hice.
-Estoy bien Bellamy, ¿Podrías avisar de que vengo con Lexa? -Bell se quedó confundido -¿Con Lexa? ¿Has estado con ella?- preguntó separándose de mí y dando una vuelta, bajé la cabeza, sabía perfectamente que no le haría ninguna gracia, ni a él ni a nadie y menos aún después de estar una semana sin saber nada de mi -Por favor Bellamy, te lo explicaré, pero necesito que nos dejéis entrar, tengo que hablar con todos vosotros, es muy importante- le dije a punto de llorar, tenía mucha rabia dentro. Estaba confiando en la persona que una vez me traicionó y le estoy pidiendo a alguien que es como un hermano para mí que confíe también en esa persona, después de todo sólo tenía que confiar en mí, otra vez. -Por favor- le volví a pedir mirándole a los ojos, él apretó su mandíbula, no le era fácil tomar esta decisión. -Está bien, avisaré a la guardia y a tu madre- dijo mientras se iba.
Volví a donde estaba Lexa -Ya está, podéis acercaros- se bajaron todos de sus caballos y empezamos a caminar hacia el arca.
Cuando íbamos llegando a la puerta la gente se alarmaba más, había más ruido, más murmullos. Dejaron los caballos en la verja. Lexa se puso a mi lado -Nosotras podemos- me susurró. Cogimos aire y entramos escoltadas por Indra y mis guardaespaldas. Según íbamos avanzando la gente nos hacía un pasillo, algunos escupían a los pies de los terrestres, pero guardaban la calma, seguramente porque habían sido advertidos por la comandante. Susurraban, insultaban y despreciaban a las personas que ahora también eran mi gente.
Me detuve ante la mirada de Kane, en la puerta principal de arca, se acercó a mí y me abrazó -Me alegro de volverte a ver- me dijo en el abrazo, seguido miró a Lexa y a los demás a los que les dedicó una mirada no muy amable -Entrad- dijo Kane. Fui la primera, seguida de Lexa. Al pisar el arca de nuevo un escalofrío recorrió mi espalda, era mi hogar. Andamos hasta la sala de reuniones donde estaba mi madre hablando con Raven, en cuanto la ví mi cuerpo no pudo evitar correr hacia ella.
-¡Raven!-mi madre y ella se giraron, abracé a Raven, pero a ésta le costó devolverme el abrazo en un principio, pero luego lo hizo con fuerza, cuando me separé de ella miré a mi madre y también la abracé, durante menos tiempo. Lo hice porque ella estaría resentida conmigo por haberme ido sin decirle nada. -¿Qué hacen aquí?- me susurró Raven cuando me separé de mi madre -Ahora lo sabréis- le dije.
Miré a Marcus -Necesito que estén aquí todos mis amigos, ya sabes a las personas a las que me refiero- miré a Lexa, -Pasad- entró y se dirigió al lado opuesto de la mesa donde estaba mi madre, yo me puse a la derecha de Lexa, presidiendo la reunión.
Fueron unos minutos de tensión, mi madre no le quitaba el ojo de encima a los terrestres, pero todo se disipó cuando por el arco de la sala empezaron a llegar mis amigos. Jasper me saludó pero no se acercó a mí, era totalmente comprensible, le había roto el corazón a matar a Maya.
Cuando todos estuvimos alrededor de la mesa miré a Lexa. Nos dimos la mano por debajo, para que nadie pudiera vernos y sacar conclusiones que, aunque fueran ciertas, no eran salidas de nuestras bocas.
-Los terrestres vuelven a ser nuestros aliados-comencé, miré a todos y cada uno de los componentes de la reunión, sus caras era exactamente lo que esperaba, no les podía exigir una confianza que no existía si quiera en sus sentimientos -no es una alianza cualquiera-continué, mire a mi madre, la cual se veía ansiosa por que terminara la frase -Lexa y yo estamos juntas- miré a Lexa y la sonreí -¡¿QUÉ?!- mi madre no estaba para nada de acuerdo -Clarke, tengo que hablar contigo YA- me ordenó levantando la voz. Solté la mano de Lexa y nos apartamos un poco de la mesa, dejándola a nuestra espalda. La tensión en esa sala se podía cortar con unas tijeras. -¿Cómo que estáis juntas Clarke? ¿Qué es esto? Primero nos atacan, nos traicionan y ahora... ¡Esto!- le corte -Mamá, baja la voz, lo primero; he perdonado a Lexa, es lo que habríamos hecho nosotros si estuviéramos en su lugar, segundo; estoy enamorada de ella, lo estaba antes de que nos traicionara- mi madre se llevó las manos a la cabeza -¡Clarke, estás loca! ¡Te van a matar!- digo mi madre en un fuerte susurro -No lo harán, los terrestres que vienen con nosotros son mis guardaespaldas y junto con Lexa no dejaran que nada malo me pase, estoy protegida- contesté desesperadamente, miré a Lexa la cual no dejaba de agarrar firmemente su espada, estaba nerviosa.
-Mira Mamá, no soy una niña- mis lágrimas empezaron a salir de mis ojos, demasiada rabia acumulada- he matado mamá, he torturado, he asesinado a una persona que quería, ¡Llevo la muerte a mi espalda!- Lexa se acercó- Clarke...- lo entendía- Volvamos a la reunión- indiqué a mi madre con la cabeza. Volvimos a nuestros sitios. -TriKru y SkaiKru convivirán en paz- continuó Lexa.
- ¡Tú no eres nadie para darnos órdenes!- Jasper le gritó, estaba furioso y era totalmente normal. -Ahora si lo es Jasper- le dije tranquilamente -Tú tampoco lo eres Clarke, ya no, ahora tu madre es la canciller, tú solo eres su hija- los ojos de Jasper se clavaron en los míos, podía sentir su odio hacía mí. -Jasper, esto lo hacemos por el bien de los dos pueblos, podemos aprender los unos de los otros- miré a Kane, quién en un principio me apoyó con esta idea, de hecho él fue uno de los que estaban de acuerdo con la alianza. -En eso lleváis razón, Clarke-contestó el. -Gracias- mi sarcasmo estaba empezando a salir.
-Sólo os pido que por favor, confiéis en mi esta vez-miré a Lexa- se os hará difícil confiar en ella otra vez, pero hice lo mismo en Monte Weather para salvaros, tuve que hacerlo, no quedaba opción- dije apoyando mis manos en la mesa y recorriendo con mi mirada los ojos de todas las personas que me importaban -Hemos venido aquí a informaros, no ha convenceros, Clarke y yo vamos a casarnos, si queréis venir seréis bienvenidos- Lexa me quitó las palabras de la boca. Lexa abandonó la sala seguida de Indra, Niko, Lukas, Octavia y Lincoln.
- Octavia, Lincoln ¿Puedo hablar con vosotros?- les dije corriendo detrás de ellos, dejando atrás a mis amigos y mi madre, estupefactos ante semejante noticia y situación. - Si claro- respondió Octavia por los dos. -Me gustaría que vosotros vinierais. Me gustaría que vinieran todos, pero en especial vosotros- Octavia y Lincoln se miraron, se imaginaban por qué - Sois los más parecidos a nosotras, un terrestre y una chica espacial-dije con media sonrisa, intentando convencerles -Está bien, iremos- dicho esto Octavia se acercó a mí y me abrazó, después lo hizo el terrestre.
Salí fuera del arca. Todo el mundo estaba en grupo alrededor de Lexa y los otros terrestres -¡Apartaros de ellos!- grité, me hice un pasillo entre la gente y me puse delante de Lexa -¡Ahora todos somos terrestres, estamos aquí y conviviremos en paz!- miré a Lexa, estaba a punto de desenvainar la espada, negué con la cabeza y volvió a guardarla -¡Nos traicionaron!-gritó alguien de entre la multitud -¡Yo hice lo mismo en Monte Weather! ¡Maté a las personas que nos ayudaron! ¡Al menos ellos no nos han matado!- « Al menos no directamente», la gente empezó a retroceder, se dieron cuenta de que aquí nadie estaba limpio, todos teníamos sangre en nuestras manos, de una forma u otra.
