Gracias a: Gavm, Johan Taisho, ferpattinson, silvana98.

¡Hola! Bueno, acá les traigo el premio que ferpattinson me pidió, ella pidió: un drabble en donde aparezca un Edward muy celoso y tuvo una pelea con Bella pero el hace todo lo posible para que se reconcilien y Bella no cede tan fácil... así que acá le escribí esto y es la primera parte, falta una o dos más y después se acaba :) ¡Gracias por participar! Que bueno que les gusten mis drabbles, espero ver a más chicas por aquí. Besitos!


Celos l

―Es de noche, vámonos ya, muero de sueño ―suplicó Bella cansada y bostezando.

Edward lanzó una mano al aire pero siguió platicando con sus amigos, además, ahí estaba esa chica Tanya que todo mundo sabía moría por Edward a pesar de tener novia. Bella se desesperó y se fue a sentar a una silla sola. La fiesta estaba para morirse de aburrimiento y todos se caían de borrachos. ¿Por qué había insistido en llevarla si no le iba a prestar atención?

Se puso a ver algo en su celular cuando Alice se acercó a ella tomada de la mano de Jasper.

― ¿Bells? ¿Qué haces aquí? ―preguntó viendo a Edward por allá y a su mejor amiga sentada y sola.

― ¿Qué no lo ves? Edward no me presta atención, no sé qué le pasa.

Alice miró con enojo a su hermano quien hablaba muy animado con Tanya.

― ¿Vas a dejar que esa zorra le coquetee?

Bella suspiró.

―Conozco a Edward, jamás haría algo así.

― ¿Quién hablo de Edward? Esa gata no se le separa, ve ahora y marca tu territorio.

Bella rodó sus ojos.

― ¿Enserio tengo que hacer eso?

― ¿Quieres que esa chica se cree ilusiones?

―La verdad es que no me importa.

― ¿Por qué no eres un poco más celosa? ―preguntó de mala gana y quitando la mano de Jasper para ponerla en su caderita.

Bella gruñó.

―Confió en mi novio.

―No confíes tanto ―espetó enojada y se hizo a un lado para dejar ver a Edward y a Tanya sentados juntos―. ¿Ves eso? Cualquiera pensaría que Edward te engaña y peor aún, frente a tus narices, te hará quedar como una estúpida.

―Jasper, por favor, haz algo con tu novia ―suplicó a su amigo.

Jasper sonrió apenas.

―Cariño, déjala. Conozco a Edward, también tú, jamás dejaría que Bella pareciera eso.

Alice resopló enojada.

―Bien, pero cuando esa chica se le acerque demasiado, no vengas corriendo y llorando a mí, porque lo único que te diré será: te lo advertí ―la apuntó con un dedo acusador.

Alice se fue de ahí sola y sin Jasper.

― ¿Qué le ocurre? ―preguntó Bella viéndola irse.

Jasper se encogió de hombros.

―Creo que en realidad esta disgustada por la situación. No le agrada en lo absoluto esa chica.

Bella hizo una cara y escrudiñó la mirada.

―No me importa mucho, ambos sabemos que Edward es demasiado bueno, incluso para mí ―soltó una risita.

―Edward te ama, todo estará bien ―le sonrió antes de partir tras de su noviecita.

Bella suspiró y perdió noción de cinco minutos en los que estuvo leyendo cosas en su celular. Una risita chillona y escandalosa la interrumpió y volteó a ver al frente topándose con la mirada azul de Tanya Denali, la chica bonita y zorra que moría por su novio. Tanya se rio viéndola mientras le rozaba el brazo a Edward quien sonreía sin ver a Bella. Bella frunció el ceño y Tanya le hizo una cara de malvada haciendo a Bella resoplar y volver a sus cosas. De nuevo, Tanya rio, esta vez más fuerte y haciendo que Bella gruñera viéndola entrelazar su brazo con el de su novio. ¿Por qué Edward no hacía nada?

Se paró de ahí y avanzó resonando los tacones en el suelo de cemento.

― ¿Qué carajos haces con mi novio? ―preguntó Bella tomándola del brazo y quitándola con brusquedad―. Ándate a la mierda, puta barata ―le espeto aventándola al suelo.

― ¡Bella! ―gritó Edward parándose de inmediato y ayudando a levantar a Tanya del suelo.

― ¿Qué putas, Edward? ―preguntó indignada.

― ¿Qué te pasa, Bella? ―preguntó molesto y ayudando a una llorona Tanya―. Esta ebria, no sabe lo que hace.

―Pero tú no lo estas, por el amo del cielo ―exclamó molesta.

Dos amigas de Tanya fueron después de algunos segundos a llevársela, ambas igual de borrachas y casi cayéndose al suelo.

― ¿Qué te sucede? ¿Cómo pudiste aventarla de esa manera?

―No esta ebria ―dijo de mala gana viendo a Tanya caminar junto a sus amigas―. ¿Cómo puedes ser tan ciego? Sus amigas están ebrias, ella no, mira como camina, camina a la perfección ―espetó apuntando un dedo a las tres amigas.

Edward rodó los ojos.

―Tú no eres así, ¿tanto te molesta que hable con Tanya?

Bella resopló como un toro enojado.

―Escucha, Edward, jamás te armo escenas de celos, porque no soy celosa, no tengo porque serlo, pero de eso a que permitas que una chica te toque el brazo y por encima lo entrelace con el tuyo… ―arrugó el ceño haciendo a Edward frotarse el cabello― es algo muy diferente, por más borracha o lo que sea que ella haya estado, no lo permites y ya, ¡la quitas!

Las varias personas que habían presenciado todo, habían vuelto a sus asuntos tratando de darles privacidad a los novios quienes se habían apartado lo suficiente del grupo de amigos.

―Estaba ebria, Bella ―dijo desesperado.

―Te estabas riendo con ella, Edward ―le lanzó entre dientes.

― ¿Y qué? Tú te ríes con muchos chicos y yo no te digo nada, porque confío en ti.

― ¡Confío en ti también! Pero no me rio con los chicos que quieren conmigo, tu sabes muy bien que ella se muere por ti, si tanto la estas defendiendo ve y hazla tu novia.

Edward gruñó.

― ¿Te vas a portar así?

― ¿Disculpa? ―preguntó indignada.

―Así, inmadura ―respondió viéndola.

― ¿Inmadura? ¿Y qué tal tú? Restregándote con ella y riéndote también, frente a todos, para que hablen que me estas poniendo los cuernos con la zorra de la escuela, ¿eso pretendías al estar de ligero con ella?

― ¡Ligero! ―alzó los brazos al aire―. Estas alucinando cosas.

― ¡No alucine que te reías con ella! Tampoco que dejabas que ella te tocara como si fuese yo.

―Escucha Bella, esta discusión me está cansando, estas enojada por algo sin sentido y haz hecho algo atroz a una chica que solo estaba ebria.

―Entonces, si Jacob Black estuviera ebrio y yo me dejara tocar por él y me sentara junto a él, ignorándote durante una fiesta, ¿estaría bien?

Edward gruñó por lo bajo.

― ¡Respóndeme, con un carajo! ―pero Edward no dijo nada―. Sabes que es la misma situación. Pero si tanto te importa esa chica como para discutir conmigo, entonces ve con ella y haz lo que se te antoje, yo me largo de esta puta fiesta.

Caminó lejos de él y él la siguió de inmediato.

― ¡Bella, espera! ―gritó desesperado.

¿Por qué la había cagado así? Claro que se molestaría si ella hubiese estado en esa situación con el perro de Jacob Black, era un zángano que amaba a Bella más que su vida y trataba de hacerle la vida de cuadritos al demostrarlo a viento abierto a todo el mundo, sin importarle que ella tuviese novio.

―Déjame, ¿sí? Te pedí que nos fuéramos porque tengo demasiado sueño, pero me mandaste al carajo y para empeorar, dejaste que esa puta se sentara a tu lado, te tocara y me dejaste sola como un hongo, no quiero esperarte, Edward, no te quiero ver ―dijo caminando y caminando.

― ¡Y a donde carajos vas! Viniste conmigo ―espetó molesto.

― ¡Bella! ¡A dónde vas! ¡Te llevo! ―gritó Jacob Black desde atrás.

Edward volteó de inmediato para ver al chico de su estatura, moreno y de cabello negro como la noche caminar hacia ellos.

―Aléjate, Black ―gruñó Edward tapando la visión de Jacob sobre Bella.

Ella rodó los ojos pero vio eso como su perfecta oportunidad para vengarse de Edward.

Salió del escudo de Edward y le sonrió a Jacob.

―Hola, Jake… si de hecho, quería saber si me podías llevar a mi departamento ―le pidió amablemente.

El chico de dentadura perfecta, sonrió como el canalla que era y a Edward se le calló la quijada al escuchar aquello.

―Claro que si, Bells ―le apodó de cariño haciendo a Edward fruncir el ceño.

― ¡Tu no vas a ninguna parte con este! ―gritó Edward tomándola del brazo y zarandeándola.

― ¡Edward! ¡Qué te pasa! ―gritó asustada.

― ¡Quítate, animal! ―fue al rescate Jacob. Lo tomó de la camisa y lo empujo lejos.

Edward se le echó de inmediato y lo tumbó al suelo mientras que le pegaba.

― ¡Edward, por el amor de los Dioses! ¡Déjalo en paz!

Pero Edward no escuchaba, Jacob y el luchaban por una chica que se estaba debatiendo entre irse de ahí y dejarlos solos o pedir ayuda.

― ¡Ayuda, auxilio, alguien que me ayude! ―dijo al fin. Varios chicos llegaron a la escena separando a Edward quien se encontraba arriba de su oponente.

Bella corrió hasta Jacob para verle el labio sangrado.

―Por dios, ¿estás bien? ―preguntó asustada.

Jacob sonrió y se quitó la sangre de la boca.

―Estoy bien, Bella, gracias.

Bella suspiró y volteó a ver a Edward quien seguía sujetado por dos chicos fortachones.

― ¿Qué te pasa, Edward? ―exclamó molesta―. No puedes ir peleándote por ahí y golpeando a la gente así como así.

― ¡Tu empezaste! ¡Pidiéndole que te lleve!

― ¡No! ¡Tú empezaste! ¡Dejando que esa zorra te tocara, poniendo la maldita excusa de que estaba ebria! Ebria o no, no debiste de permitirlo, y me valen mil carajos que todos estén escuchando, me voy a ir con Jacob y fin del puto asunto. ¡Que hablen y digan que soy una puta! ¿Vieron a su amiguito ser manoseado por Tanya? ―preguntó viendo a los demás chicos―. ¿Quién es la puta aquí? ―preguntó mordazmente―. Ustedes ―espetó viendo a todos los hombres―. ¡Todos son unas putas! ―algunas chicas se rieron y aprobaron con la cabeza aplaudiendo un poco y burlándose de los hombres quienes veían todo perplejos.

Ayudó a Jacob a levantarse y se fueron de ahí caminando hasta la motocicleta de Jacob.

― ¡Isabella! ¡Regresa! ―gritó endemoniado y siendo sujetado por un chico más―. ¡Suéltenme! ―pero Bella ya estaba sobre la motocicleta de Jacob y él chico había arrancado ya, no podría alcanzarla porque aun lo seguían sosteniendo―. ¡Ya, déjenme! ―gritó enojado haciendo que los chicos lo soltaran.

Se subió a su auto y arrancó hasta el departamento de Bella. Las cosas no se podían quedar así.