Notas iniciales de capítulo:

Tres veinticinco de la mañana y Cordel que con unas ojeras del tamaño de la estratósfera viene a actualizar capi. Primero que nada, perdonen que no haya contestado los reviews, pero es que ha sido una semana horrible. Horrible por difícil, no por fea. En la semana espero contestarlos todos. Estoy muy felíz porque recibí muchos reviews y me siento recompenzada por el universo *w* Así que les vengo a dejar su capi inspirado en demasiadas canciones de los 80 que estuve oyendo recientemente... no me pregunten porqué. Claro, que tampoco es que importe.

Como de costumbre, Éste capítulo va dedicado a los reviewers: ndy_galadrim , Kika_Us-Chan, Takasana Hikanete, Miriadel-Emel, SxN-Hina6, AnGeLuSyCaIm, DC, CoNcReTe_AnGeL_10, Daf-hitachiin, Cielo, shadow-black-neko, Nyu17, 0 o . Hikaru . o 0 , Kuree06, Rochu_Black, y a MirrorsO. Me ha impresionado que alguien que no habla muy bien español me lea! O.O! Nunca creí que algo así pasara! Deben saber que las he estado investigando (nooo, no las acoso, sólo me he estado pasando por sus perfiles y he encontrado cosas divertidas (también me han dado algunas sorpresas). a Kuree06 con su kilo y medio de citas del Joker en the night rider... me ha hecho querer recomendarle historias con personajes con personalidades similares. Yo también leí DN, (por aquellos tiempos en que el anime salía en japón) pero yo era fan de L y odié el 7mo manga... bueno, de hecho no me lo creí hasta que cuando llegué al 8 me dí cuenta de que... sí... era verdad... no era mentira... había pasado. Mi hermano es fan de Ryuk, tuvo un pastel de Ryuk para su cumple 14. Así que ya armamos la tercia! =D! Igual leo YAOI de DN por montones, así que... el profile de Hika-chan (puedo decirte hika-chan? Es que cuando escribo tu username tal cual no siempre aparece) me ha hecho sentir que el mío está muy descuidado... el de MirrorsO, muy... informativo, y me ha tenido un buen rato de mi día pegada al ordenador haciendo el maldito Mary Sue test... Y síiii, un personaje mío salió altísimamente Mary Sue. Ya sabía que era una pero no creía que tanto! También es que fué difícil de contestar porque la historia es algo rara. El de Rochu ya lo conocía porque a ella la acoso desde antes! Ja! No, es por un fic suyo que leí. La música... no me sorprendió. Yo también oigo a GD, 30 Seconds, Mika, El cuarteto, La oreja, Los Beatles, Simple Plan y nirvana... junto con muchas cosas de otros generos porque escucho (casi) de todo. Los de las demás chicas no los pondré aquí porque tiene un tiempo que no comentan y no sé si aún leen ésto, pero igual algunos ya los conozco y soy feliz acosándolas

:s Que miedo xDDD

Bueno, disfruten el capi

Saluditos: Cordel

En lo más profundo
por awix, angel del caos, a.k.a cordel-azul

Capítulo 7: Jueves, segunda parte

"De acuerdo, se acabó la función"

No supieron como. De pronto, las clientas se habían ido. De pronto, estaban sentados en un sillón. De improviso, todo el Host club los miraba, de frente, como un escuadrón de interrogación. Kaoru se preguntó si así se habría sentido el alumno norteamericano el día anterior.

A Hikaru el estómago se le retoría como una lombriz en el frasco de la sal. Ayuda. Alguien ayúdeme. No puedo con ésto yo sólo. Oh, Kaoru ¿Porqué tenías que abandonarme?

Sabía lo que había hecho. Sabía lo que implicaba. Estaba temblando, y no era de frío. Pero su hermano no le había dejado otra opción.

Había entendido lo que Kaoru intentaba hacer cuando ya era demasiado tarde. Cuando vio las lágrimas en sus ojos, lo había sabido.

-¡¿PERO QUÉ DEMONIOS HAN HECHO, GEMELOS PERVERTIDOS?- El grito de Tamaki lo arrancó de sus cavilaciones. Tamaki... jamás lo había visto tan enfadado.- ¡ÉSTA VEZ HAN IDO DEMASIADO LEJOS!-

No, no lo había hecho, pensó Hikaru. Sólo había hecho lo único que podía hacer.

-¡BESAR A TU HERMANO EN MEDIO DE UNA MULTITUD! ¡¿EN QUÉ DEMONIOS ESTABAN PENSANDO? ¡¿CÓMO HAN PODIDO HACER ALGO ASÍ? ¡ESAS NO SON COSAS SOBRE LAS CUALES BROMEAR! ¡NO DEBERÍAN TOMARLO TAN A LA LIGERA!-

Hikaru no contestó.

-¡¿TIENEN A CASO EL MENOR RESPETO POR...?-
-Tamaki-
-Ahora no, Kyouya. ¡¿... ALGUNA COSA EN LO ABSOLUTO? ¡NO ES POSIBLE QUE...!-
-Tamaki.-
-¡Ahora no, Kyouya!. ¡...LLEGUEN A ÉSTOS EXTREMOS CON...!-
-TAMAKI.-
-¡¿Qué?-

Kyouya señaló a los Gemelos con un movimiento de cabeza. Ninguno hablaba. Estaban sentados de piernas y brazos cruzados mirando cada uno a un sitio distinto, evitando mirar a los demás o mirarse entre sí. Tamaki los miró un instante, absorbiendo la información de la escena. Luego, suspiró, se masajeó las cienes y cerró los ojos.

-De verdad, ¿Qué demonios sucede con ustedes?-

Los Gemelos tenían muchas posibles respuestas a esa pregunta, pero no planeaban contestarla. No creían que Tamaki realmente quisiera la respuesta de todos modos. Así que simplemente no hablaron. El silencio era tan marcado se que podía escuchar el ruido de las lámparas funcionando. Ni siquiera se habían percatado de que había lámparas encendidas. Kyouya, comprendiendo que nadie iba a decir nada, fué el que retomó la palabra.

-Hikaru, Kaoru... No es la primera vez que ésto pasa, ¿Verdad?-

Hikaru no contestó. No quería contestar, no tenía porqué contestar, no tenía porqué explicar nada. Quería irse. Necesitaba hablar con su hermano. Aunque no quería hacerlo realmente, pero no quería estar ahí, no quería tener que mirar a nadie a los ojos. Se sentía demasiado mal. Y no sabía que hacer. Sentía que si hablaba traicionaría a su hermano, y no quería traicionar a su hermano, bajo ninguna circunstancia. Pero por otro lado, sentía que Kaoru ya lo había traicionado.

Y aún así, él no estaba dispuesto a hacerlo.

Kaoru no quería contestar. Algo, dentro de su corazón, se sentía mal. ¿Porqué había tenido Hikaru que hacer algo como eso? Sabía que le convenía. Lo sabía. Por eso lo había permitido, y se había dejado llevar, sin pensar, con todo y que algo le hacía presentir que estaba mal. Sabía que una escena como esa no haría sino reforzar y sustentar todo lo que había dicho, a que los demás entendieran porqué había hecho todo lo que había hecho. Pero se sentía fatal. No era necesario para él que Hikaru hubiera hecho eso, y ahora, todo el mundo lo sabía. Y de algún modo, eso se sentía bien, extrañamente liberante, y se sentía horrible. Hubiera deseado que nadie lo supiera, que nadie lo supiera nunca. Ahora nunca más, nunca más sería sólo de ellos dos. Y eso le hacía sentir tan extrañamente mal...

No, no quería hablar, no quería revelar nada más, no quería abrir ni un milímetro más el corazón.

Pero ésta era su oportunidad. No podía desperdiciarla.

-No.- dijo, en un murmullo, sin moverse, sin mirarlo, sin saber porqué hablaba tan bajo y porqué su corazón se encogía tanto cuando lo decía.

Nadie habló. Kyouya no se movió un milímetro.

-Pasa con cierta frecuencia ¿No es así?-

Otro silencio. Hikaru estaba por llorar, porque ya no había secreto. Ya no había secreto en absoluto, y nada que fuera tan solo de los dos. Y él no abrió la boca. El no abriría la boca. Jamás diría nada. Y cómo odiaba haber sido él quien había iniciado ésto.

-Sí.- murmuró su hermano.

Kaoru sintió la garganta seca. No podía decir más. Le dolía demasiado. Un movimiento incómodo recorrió la habitación. Alguien dejó de apoyarse en un pie para pasar a apoyarse en el otro, alguien sacudió un poco los hombros, alguien jugó con el borde de su chaqueta. Pero Hikaru y Kaoru no se movían. Kyouya tampoco.

-¿Desde cuando?- preguntó, innamovible.

Hikaru acababa de caer en la cuenta de algo. Él había iniciado todo. Él debía terminarlo. Debía concluír lo que había empezado. O hacerse responsable por ello ¿no es así? pero ¿debía contestar? ¿o más bien, debía evitar que Kaoru contestara más? Para sus objetivos, ¿qué era mejor para sus objetivos?

-Desde antes de dejar el instituto medio.-

Maldita sea, Kaoru siempre le ganaba. Piensa, Hikaru, piensa. Piensa rápido, interven tan pronto lo resuelvas.

Kyouya dió un suspiro. No dijo nada más. Sólo sacó su cuaderno y se puso a tomar apuntes.

En cuanto al resto, el silencio los envolvía completamente; se habían quedado sin palabras. Los rostros eran variados. En la cara de incredulidad enloquecida de Haruhi y la simple estupefacción del rostro de un Takashi que no sólo estaba mudo, si no perdido en la infinidad del universo. Honey-sempai les miraba simplemente en shock, con los ojos muy abiertos, mientras la ceja de Tamaki se movía en un tic.

Y fué entonces, en el sonido insistente del razgueo de la pluma contra el papel, fué donde Hikaru encontró el tiempo para pensar de manera coherente. Siguió la línea de sus pensamientos hasta el final, y entonces, finalmente, pudo establecer un curso de acción.

-Bien.- dijo, levantándose del sofá.- Nos vamos.-

Todo el mundo se volvió a verlo. Kaoru también.

El menor de los gemelos miró a su hermano. Estaba de pié, en una pose desfachatada que a cualquier otro le hubiera parecido muy confiada, aunque para él era evidente que se estaba esforzando sobremanera en no temblar. Le buscó la mirada pero tenía los ojos cerrados, signo de que se contenía en algo. Kaoru sabía lo que Hikaru le estaba pidiendo realmente. Lo sabía. Quería hablar con él. ¿Irse? Lo que en verda quería era hablar de lo que Kaoru había dicho. Ahora él lo sabía. Conocía sus motivos...

(pero esos no eran sus verdaderos motivos ¿No era verdad?)

...y quería confrontarlo. Justo ahora estaría enojado, furioso, e intentaría convencerlo de sus ideas por las buenas o a la fuerza. Y a Kaoru eso no le parecía bien. Seguro que no. Suspiró.

-Creo que debería quedarme aquí.-

Hikaru ya se esperaba esa respuesta. Abrió los ojos y Kaoru no estuvo muy seguro de lo que vió en ellos. No era su resolución habitual. Tampoco era furia. No era frialdad, ni distanciamiento, durante ese instante, lo que vió en su mirada se veía...

...triste.

No lo entendió.

-Necesito hablar contigo.- dijo Hikaru.

¿Qué era, qué era?, ¿Qué era esa mirada? No era una súplica ni una declaración. Era la tristeza plana y simple, las palabras sin inflexiones que no eran nada, si no el mismísimo corazón de su hermano. Algo en él se partió. No era capáz...

...no era capáz de mirarlo triste.

-¡NO!- le dijo, con el corazón revuelto, evitando mirarlo. ¿Qué pasaba? No lo entendía. Él no podía... él tenía que... él debía... ¿Qué era lo que debía de hacer? No se acordaba... pero era importante... era importante porque... porque...

(Esos ojos...)

¡¿Qué estaba pasando? ¡Su mente era un lío! Su cabeza siempre se hacía un lío cuando estaba solo. Demasiados recuerdos, demasiadas ideas, demasiados sentimientos, sentimientos uno tras otro que no sabía clasificar. Y ésto ¿Cómo lo interpretaba? Por eso adoraba estar con su hermano. Cuando estaba con Hikaru, su mente siempre estaba clara, siempre podía pensar. Cuando estaba sólo su cabeza era siempre un caos, sentía demasiadas cosas, demasiadas cosas, y todo se volvía demasiado... complicado. Odiaba quebrarse el corazón. Su hermano hacía que fuera muy fácil... pensar. Cuando estaba sólo irremediablemente dejaba que sus sentimientos vagaran sin control, en subidas y bajadas y luego no salía de ello. Era desastroso cuando no pensaba suficiente. Terminaba haciendo cosas demasiado... complicadas... sin orden alguno. Le faltaba sentido.

Y quería el sentido de vuelta.

Pero... recordaba... que no estaba bien... creo... por algo... creo. No se podía... ¡No podía acordarse! ¿Y cómo habría podido? Lo único que daba vueltas en su cabeza eran los ojos de Hikaru que eran como dos cuentas de vidrio... de vidrio fundido... parecían de ámbar, ámbar bullendo... y el sabor del beso como a fruta fresca... manzanas, y peras... cerezas... melón. Y la tristeza de su propio corazón como el abismo de un pozo sin fondo (y si no tenía fondo, ¿cómo lo paraba? Talvez caería hasta el centro de la tierra y luego saldría del otro lado. ¿Debería esperar hayar su tristeza en américa, o se quedaría en el centro retenida por la gravedad?), y esa rabia que parecía quemar, fuego bullente, eterno, como un fuego fatuo, y esa furia que luchaba por estallar, como un ente que viviera en su interior y quisiera salir, como un volcan que intenta evitar estallas, imparable, ¿y quién era él para pararla?.

Y esa desesperación (demasiado, es demasiado), y esos sueños, y todas esas ideas... todas sus comparaciones, demasiadas metáforas... se le caían a pedazos. A pedazos como un rompecabezas que no sabía resolver.

Si iba con él, entonces hablarían. Pero si hablaban, Hikaru intentaría convencerle, Y si le convencía, se habría equivocado ¿No era verdad? Pero si le convencía ¿no era porque estaba en lo correcto? ¿Cómo podía saberlo si no tenía argumentos con qué rebatirlo? Sólo lo convencería porque él no sabía pensar. Así que definitivamente perdería, y entonces, correcto o incorrecto lo convencería. Y entonces, si era incorrecto, no debía ir con él. Sí, así es, Hikaru era un dopplegänger cruel. No, espera, el dopplegänger era él. Se estaba desviando del punto. Pero ¿era incorrecto? ¿Cómo se supone que lo supiera, si él no se acordaba ya de nada?

Sólo unos días sin él y ya no podía pensar. Que inútil era. Y si era inútil, jamás podría ayudarlo. Y el quería ayudarlo.

Alguien... ayúdeme.

-Vé con el.-

Kaoru se volvió hacia la voz. ¿Quién estaba hablándole? Como en un sueño, vió la cara, inmutable, de Mori-sempai.

-¿Sempai?-
-Quiere arreglar las cosas.-

Y así como asi, Morinozuka Takashi consideró que había dicho todo lo pertinente.

-Pero...-
-Deberías ir, Kao-chan...- dijo la voz acaramelada de un pequeño pelirubio
-Pero...-
-Puedo entender tu reticencia, Kaoru-kun- Aquél era Tamaki.- Y tus motivos para quedarte. Sin duda, tu intención es noble. Pero es obvio que, antes de trazar un curso de acción, ustedes dos tienen mucho que aclarar.-
-No tiene sentido planear para alguien una vida que no quiere.- dijo Mori-sempai.
-O que no lo haría felíz.- concluyó su primo.
-Si tu miedo, Kaoru, se debe a pensar que Hikaru no vaya a comportarse de una manera razonable,- dijo Kyouya, sin dejar de escribir ni levantar la mirada de sus papeles.- puedes estar seguro de que nosotros no permitiremos que haga ninguna clase de tontería.-
-Pero...-
-¡OH, MALDITA SEA, VAYAN DE UNA VEZ!- Y Tamaki los empujó sin miramientos hacia una de las puertas de los pequeños privados del club (¿qué no era una sála de música?) y las cerró tras ellos.- ¡Y NO SALGAN HASTA QUE HAYAN ARREGLADO LAS COSAS!-

Tras eso, en la sala sólo volvió a escucharse el razgueo de la pluma de Kyouya, y el aterrador e insistente sonido del palpitar de la vena del tic de Tamaki, especiialmente furioso luego de su arranque.

-¿Realmente está bien?- tras dejar a los gemelos dentro del privado, Haruhi fué la primera en hablar.- Un amor de hermanos...- Siempre había sido de mentalidad abierta, y en general, las cuestiones de género le traían sin cuidado, pero no podía ver algo tan radical como el incesto sin preocuparse en buena medida.
-Bueno, siempre es mejor que hablen a que no hablen.- dijo Kyouya, aún sin despegar mirada de sus papeles o que su pluma parara un segundo.-Mientras más enfocados estén al respecto, más sencillo será controlar la situación en caso de que se tratara de algo serio.-
-Se han besado en frente de una veintena de personas, es evidente que se trata de algo serio.- Tamaki, que se había cruzado de brazos sobre las puertas del privado para asegurarse de que los gemelos no fueran a salir por ellas. Se descruzó de brazos y se separó de las mismas, y comenzó a caminar en círculos por la habitación. -Kyouya... ¿Qué vamos a hacer?-
-Reajustes.-
-¡Kyouya!- en ese momento, Tamaki se desmoronó y se arrojó sobre Kyouya, que lo esquivó sutilmente y sin levantar la vista de su libreta.- ¡¿Cómo pude no haberme dado cuenta antes? ¡Mis propios hijos! ¿Tan mal padre he sido, acaso?-
-Dudo mucho que tenga algo que ver contigo.-
-Talvez si les hubiera prestado más atención...-
-Yo creo que les has prestado demasiada.-
-¡Kyouya! ¡Muestra más interés, después de todo son tus hijos también!-

La cara de Kyouya era para fotografía.

-Esa... es la clase de comentario que va a haber que evitar.-
-Pero... ¡Por lo menos sorprendete un poco!-
-No hay razón para la sorpresa. Después de todo, ya había barajado la posibilidad de que algo así sucediera. No lo esperaba especialmente, pero no fué sorpresivo.-
-Kyouya-sempai, tu ya sabías que no era la primera vez.- Haruhi se interesó por el comentario.- ¿Cuando te has dado cuenta?-
-¡MAMÁ! ¡No me digas que tu ya sabías de ésto!-
-Yo tampoco lo sabía.-Kyouya ignoró colosalmente al pelirubio de cara compungida que tenía martirizándose a la derecha.- Había barajado la posibilidad como resultado de sus interacciones en el club, aunque no lo consideraba probable-
-¿Entonces, cómo...?- Haruhi no entendía.
-No era muy difícil de deducir ¿O sí? Cuando Kaoru ha dicho "No delante de todo el mundo" ha quedado claro que no era la primera vez. Al principio, yo también creí que era una farsa, pero ellos no llegarían a esos extremos por una broma. Conocen muy bien sus propios límites.-
-Yo creía que eran la clase de persona que es capáz de todo sólo por un poco de diversión.- dijo Haruhi.
-Que carezcan de escrúpulos no significa que no tengan límites personales. Son cosas diferentes.- Tamaki, al verse ignorado, tenía una cara de sufrimiento digna de comercial de telenovela.- Si no dejas de hacer caras tan exageradas, te saldrán arrugas.- le dijo el pelinegro con toda la mala saña.
-¡ARRUGAS! ¡En mi rostro perfecto! ¡Imposible!.-
-Entonces evita esas expresiones.-
-MOO, es fácil para tí decirlo, no mueves un músculo.-
-Por eso tengo una cara digna, en lugar del chiste que tienes tú por rostro.-
-¡RETRÁCTATE! ¡No permitiré que calumnies mi hermoso rostro!-

Haruhi suspiró, pensando en lo rápido que se habían olvidado del problema. A su lado, un Honey que decía "Kyouya da miedo, Takashi" había conseguido que su primo lo alzara en brazos y se balanceaba de un lado a otro sentado sobre los hombros de Takashi. Haruhi se preguntó qué demonios estarían pasando los gemelos dentro de aquél privado...

...

-¡TAMAKI-SEMPAI! ¡SEMPAI! ¡DÉJAME SALIR!- Kaoru aporreaba la puerta con todas sus fuerzas, intentando que se abriera, pero era inútil, la habían cerrado por fuera. En un gesto de frustración, la pateó, aunque fué futíl y lo único que consiguió fué que le doliera el pie.

Adentro estaba obscuro como boca de lobo. No se veía nada. Cuando se dió la vuelta para buscar a Hikaru, lo encontró con demasiada facilidad.

-¡AU! ¡ESO ERA MI PIÉ, TARADO!-
-¡NO ES MI CULPA, NO VEO NADA!- se rebuscó en los bolsillos del saco y el pantalón, buscando su celular.- Espera, voy a encender la luz.-

Lo encontró, encendió la pantalla y la usó como lampara para ver aunque fuera algo en el cuarto, pero lo que vió, no se lo esperaba.

Hikaru estaba sentado, abrazándose las rodillas. Temblaba. Y lloraba en silencio.

-¡Apaga esa porquería!- #No me veas#
-¡Ya, ya lo apago!- Kaoru tapó la pantalla con la mano, sofocando la luz como podía.- No sabía... lo siento.- Hikaru no contestó. Kaoru se puso en cuclillas para estar a su altura. Podía sentir el leve temblor de su hermano, aunque éste no hacía un ruido. -¿Estás bien?-

Hikaru no dijo nada. Sólo tembló más. Como pudo, Kaoru buscó los hombros de su hermano para abrazarlo. Pero ahora, fué él quien se ganó un golpe con el dorso de una mano que retiró la suya.

-¿Porqué lo hiciste?.- preguntó su hermano. ¿No se suponía que esa era su línea? Kaoru no entendía nada. Le entró la rabia. Lágrimas o no lágrimas, volvió a sacar el celular y encendió la luz para poder ver a su hermano a los ojos. Hikaru ya se habia limpiado las lágrimas
-¿No se supone que eso debería preguntarlo yo? ¡MALDITO MANIPULADOR! ¡Sólo me besaste para que te dieran la razón a tí ¿no es cierto?- Acababa de entenderlo.- ¡No hay razón para que seas independiente si finges que estás conmigo ¿no es cierto? ¡TARADO!-se puso en pié
-¡¿MANIPULADOR?, MIRA QUIEN HABLA!- su hermano también se puso en pié.- ¡Dime, ¿Que se suponía que hiciera? ¡¿Que me quedara de brazos cruzados mientras me daba cuenta de como manipulabas a todo el mundo revelando las cosas que se supone que sólo sabíamos tú y yo, sólo para que apoyaran tu ridículo punto de vista? ¡Todo sólo para evitar hablar conmigo! ¡TODAS ESAS COSAS, REALMENTE NO LAS SENTÍAS, TÚ Y TU MALDITO DISCURSO MORAL HECHO A MEDID PARA QUE LOS DEMÁS TE DIERAN LA RAZÓN! ¡ME VENDISTE, KAORU, Y ME VENDISTE MUY BARATO! ¡¿SE SUPONÍA QUE TE DIERA LAS GRACIAS? ¡"SÓLO NOSOTROS SABEMOS LA VERDAD" ¿RECUERDAS? ¡TAN SÓLO PURAS... PATRAÑAS! ¡¿CUAL ERA LA RAZÓN PARA MANIPULARME, KAORU, CUAL ERA LA PUTA MALDITA VERDADERA RAZÓN? ¡ME VENDISTE, NOS VENDISTE, DELANTE DE TODO EL MUNDO! ¡¿QUÉ OTR COSA PODÍA HACER? ¡SI IBAS A DECIR LA VERDAD, POR LO MENOS LA HUBIERAS DICHO COMPLETA!-
-¡MIRA QUIEN HABLA, SEÑOR CORRO Y LLORO CON HARUHI! ¡¿NO TE DAS CUENTA DE QUE ME HICISTE EXÁCTAMENTE LO MISMO, TARADO?-
-¡NO, NO LO HICE! ¡YO NO TE MANIPULÉ, NO TE MENTÍ, Y NUNCA, JAMÁS, TE VENDÍ! ¡SI LE DIJE ALGO FUÉ TAN SÓLO PARA QUE ME AYUDARA A ENTENDER QUÉ DEMONIOS ESTABAS PENSANDO, PORQUE TU NUNCA, JAMÁS, ME DICES NADA!-
-¡¿Y EL ABRAZO DE CONSOLACIÓN QUÉ?-
-¡¿DE QUÉ DEMONIOS ESTÁS HABLANDO?-
-¡DE HACE DOS DÍAS! ¡VOLVÍA DE LA ENFERMERÍA HACIA EL SALÓN Y LOS VÍ EN EL PASILLO, TARADO!-

Hikaru se quedó en shock un momento.

-¿Lo viste?- para ser honesto, ni siquiera recordaba el evento. Tuvo que hacer memoria. Y entonces se acordó, Haruhi lo había abrazado para consolarlo.- ¡PERO SI NO FUÉ NADA!-
-¡PUES PARA MÍ LO FUÉ! ¡PARA MÍ FUÉ MUCHO! ¡TU TAMBIÉN ME VENDISTE, ME TRAICIONASTE, ME APUÑALASTE, Y NO ES JUSTO!-
-¡¿POR ABRAZAR A HARUHI?- Hikaru no le veía el sentido.
-¡POR ABRAZAR A ALGUIEN QUE NO FUERA YO!-

Hikaru, que iba a decir algo, no pudo hacerlo. Primero, se quedó con la palabra en la boca. Luego, la cerró.

-¿Qué?-

Kaoru enterró el rostro en una de las manos. Ahora, se arrepentía de que el celular que había quedado en el piso siguiera encendido, porque su hermano podía verle la cara.

-¡Ahí está, ya lo sabes! ¡Esa es la maldita razón, "la puta maldita verdadera razón", ahí la tienes! Esa es la razón por la que no puedo estar contigo, ¿entiendes? ¡NO PUEDO VERTE IR! ¡NO PUEDO VERTE HACER UNA VIDA TU SOLO SIN SENTIR QUE ME TRAICIONAS ¿VALE? ¡Y NO QUIERO QUE DEJES DE HACER UNA VIDA POR MI CULPA, PORQUE NO QUIERO VERTE TRISTE! ¡QUIERO QUE SALGAS, Y QUE TE DIVIERTAS, Y QUE HAGAS TONTERÍAS, Y QUE TE ENAMORES DE COSAS INCLUSO SI ESAS COSAS A MÍ NO ME GUSTAN! ¡QUIERO QUE VIVAS, QUE CONVIVAS, Y QUE TENGAS AMIGOS IDIOTAS COMO TONO Y COMO HARUHI! ¡¿TE ALCANZAN LAS DOS NEURONAS QUE TIENES EN LA CABEZA PARA ENTENDER ESO, IDIOTA? ¡NO QUIERO VERTE TRISTE!-

#No puedo verte triste. No soy capáz de soportarlo. Más si pensara que es por mi culpa.#

-¿te cabe en las dos neuronas que tienes en la cabeza?- repitió. Y evitó mirarlo.

En ese momento, la pantalla del teléfono se apagó.

Durante un instante eterno, nadie se movió. Ambos respiraban agitados por los gritos, intranquilos, rumiando la información. Pasó tanto tiempo que sus ojos se acostumbraron a la relativa obscuridad hasta que pudieron verse solo un poco.

-Yo te quiero ¿Sabías eso?- dijo Hikaru.
-Ya lo sé.- respondió su hermano.- Yo también.-
-No, yo te quiero te quiero, como... mucho. Te quiero... más de lo normal.- le hubiera gustado decirle aquello a plena luz, y como si el celular obedeciera a sus deseos, en ese momento la pantalla se encendió y pegó un pitido para alertar que se le acababa la batería.
-¿Cómo se quiere a alguien muy cercano?-
-Es más que eso.-
-¿A tu gemelo?-
-Más que eso aún.-
-Entonces... ¿Qué estás sugiriendo?-
-Estoy sugiriendo... ni yo lo sé. ¿Recuerdas que te pedí que si sentías algo me lo dijeras?-
-Ajá.-
-Bueno, pues yo siento algo. Algo importante.- tomo aire.
-Algo ¿cómo qué?-
-Un deseo... irremediable de que estés a mi lado cuando no estás... un peso... gigante cuando creo que me rechazas... un fuego... ardiente cada que pienso que estás ahí, como si de pronto pudiera lograrlo todo. Y un impulso... de besarte cada que te veo, cada que dices algo especialmente brillante o haces algo especialmente genial... sólo siendo tú... un impulso de besarte y nunca parar. De no dejarte ir, pasara lo que pasara-
-Hikaru.-
-Y no estoy dispuesto a abandonar eso.-
-Hikaru.-

Y no hubo posibilidad de más. Porque esa vez, Hikaru cedería al impulso. Kaoru sólo lo vió acercarse, porque el celular volvió a apagarse. Y entonces, todo lo que pudo sentir fueron los labios suaves de su hermano sobre los suyos, rozándolos suavemente.

Y ésta vez, no había distractores.

Cerró los ojos.

Seda. Seda sobre seda. Terciopelo. El calor de sus labios era inolvidable, tenía su propia marca, nunca podría confundir ese calor con el de nadie más. Porque ese calor tenía un cariño especial que nadie más podría igualar. Los labios de su hermano lentamente espaciándo los suyos. Sus dientes capturando su labio inferior. Kaoru suspiró, y sacó la lengua entre sus propios dientes para lamer suavemente el labio y los dientes de su hermano. Éste lo imitó, lamiendo apenas el labio que gozaba de apresar. Kaoru que liberaba su labio un poco para besarlo él. Una lengua, una lengua ya familiar que pasaba entre sus dientes y comenzaba a lamer la suya, impulsándola a salir. Y vaya si había mucho que hacer. Su hermano escribía su nombre con la punta de la lengua encima de su lengua, todo sólo para atraparla luego con los labios y volverla a dejar ir. Era adictivo hacerlo asi. Él decidió atrapar en su siguiente mordida a la vez labio y lengua enemigas (o amigas?) sólo para luego mandar a su lengua a hacer un nudo marinero con la del rival. Había pasado demasiado tiempo en su vida sin besar. Había tenido demasiado tiempo para pensar que haría, mientras la cabeza se movía a un lado, o al otro, intentando darle a su lengua la posibilidad de llegar más allá cuando era obvio que eso era imposible

Suspiros, suspiros enviados al aire.

Las manos de su hermano se metían en su cabello, mientras sus dedos ágiles lo dividían en mechones y le acariciaban suavemente ¿Cómo había podido vivir tanto tiempo sin ésto? Separó sus lenguas, le besó la comisura de la boca y luego las volvió a enlazar, haciendo ochos. Y no le quedaba espacio para dudar. Abrazó la espalda de su hermano, y le acarició el cuello suavemente, enviando un escalofrío a través de toda su columna vertebral.

-¿Qué haces?- preguntó su hermano
-Algo nuevo.- dijo él.
-Me dá cosquillas.- dijo Hikaru. Kaoru se rió.- O algo así. No te burles.-
-No me burlo.-
-Tenemos que salir de aquí. Quiero no tener que pensar. Volvamos a casa.-
-¿Y cómo? Tamaki cerró la puerta por fuera ¿Tocamos?-
-No. No quiero pasar por delante de todos ellos. Pero no es necesario. ¿Ya viste dónde estamos?-

Kaoru se fijó más atentamente a su alrededor...

-Ésto es... la entrada de...-
-¿Entiendes porqué quiero salir de aqui?-
-Vaya que sí.-
-Debe haber otra salida, porque ellos no entran por nuestro club. Vamos a ver...-

...

-¿No se han tardado ya demasiado en salir?- preguntó Haruhi, aburrida de esperar, tirada en un sillón.
-¿Cuánto tardarán en arreglar las cosas?- se preguntó Tamaki.- Oscurece.-
-Talvez hay mucho que hablar.- dijo Honey
-O talvez, ya ni siquiera están hablando.- dijo Haruhi
-Talvez esperan que les abramos.- dijo Honey
-O talvez ya se fueron.-

Kyouya había sido el único que se había acercado a asomarse al privado. Tras la puerta, había una amplia sala. Y ni rastro de los gemelos.-

-¡Maldición, se han ido!-
-Tamaki...- Kyouya lo miró con fastidio.- ¿Te diste cuenta de dónde los encerraste?-
-Huh?- tamaki miró hacia la parte superior de la puerta, que Kyouya señalaba, y vió un cartel.

*Club de Magia Negra*

-¿Es posible que no te hayas percatado de que ésta era la única puerta de color NEGRO que había en toda la habitación?-
-¡PERO...! ¡USTEDES TAMPOCO ME HAN DICHO NADA!-
-Deben haberse ido hace siglos...-
-¡KYOUYA! ¡¿Y SI LES HAN HECHO ALGUNA MALDICIÓN?-
-Lo dudo mucho.-
-¿Y si ahora son invisibles? ¡¿Intangibles? ¡¿QUÉ TAL SI HAN MUERTO?-
-No parece probable.-

Pero Tamaki se asustó.

Sin ningún signo de estar malditos, los gemelos recorrían parte de los terrenos de la escuela. Habían encontrado una salida alternativa. Habían pedido, con el celular de Kaoru, una limusina, una, para los dos, y habían dejado las carteras en el olvido de la sala del club, se habían decidido a llevar mañana las que tenían de repuesto en casa. Se iban riendo.

Aún había mucho que hablar. Pero en ese instante, no estaban para pensarlo.

Se subieron al auto que había aparcado en una entrada lateral para que no pudiera verse desde la ventana del club, entre risas y un "primero tú" que no les hacía si no reír más. Le pidieron al chofer que los llevara a casa y todo estaba bien...

...hasta que no lo estuvo.

-Me duele la cabeza.- dijo Hikaru.

Kaoru lo miró.

-¿Mucho?- preguntó.

Su hermano asintió.

-Y me estoy mareando un poco.-
-Espera, le pediré a Watanuki que baje la velocidad.- Kaoru se adelantó a hablar con el conductor- ¿O prefieres que pare?-
-No sé.-

En ese momento, comenzaron a zumbarle los oídos. Se agarró la cabeza con las manos para intentar evitar el ruido. A penas entendía la voz de Kaoru hablando con el chofer. Las cosas no parecían tener coherencia.

Entonces, todo se volvió negro. Y Kaoru gritó cuando su hermano se desmayó entre sus brazos.

Notas finales de capítulo:

Yes-yes-yes... Capi gigante, cordel quiere dormir.

No voy a agregar mucho porque mi día de mañana es mortal y voy a estar como loca. Dado que con el trabajo funcionó muy bien ¿Pueden cruzar los dedos por mí? Estoy en época de exámenes y necesito pasar todo Y en mi situación unos dedos cruzados no me vienen mal, porque he tenido mucho trabajo y a penas tiempo de estudiar. Y es final de año. Y no quiero repetir año otra vez.

Seeeh... ya he repetido año antes. Conocen al tío misterioso todo vestido de negro con problemas familiares que es intrigante y genial, muy inteligente y siempre se anda metiendo en líos con los profesores y luego encuentras dormido en un parque sobre su mochila o saliendo de clase como si le valiera un cacahuete la autoridad del profesor? Ese que ves en los tejados fumando? O subido en una ventana, balcón o un lugar raro o brincándose una barda como pedro por su casa? Bueno, ese soy yo pero en versión chica. Y no es tan genial como se ve desde fuera. De hecho, no es genial. De hecho, es tan tedioso que imagínense... si me da tiempo de escribir éstos fics. Pero es genial que los demás crean que eres genial y que tus hermanos te admiren. Eso sí es genial =3

Total, que no quiero repetir año de nuevo, que cruzen los dedos por mí y que me voy a dormir porque son las 4. Buenas noches. Mañana me paro a las 7 :V

Saluditos

Cordel

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