Mi Deportista Favorita: Bueno, como terminé con la primera mini-historia, la cual era de mi OC, Yoshikage Alexander-Luna Loud, ahora decidí hacer One-Shots al respecto con Loudcest. La primera de la lista es un Lincoln-Lynn, una de las parejas más fuertes del incesto en esta serie.

Advertencia: Este fic es de clasificación "M" con posible Lemon. Atentos.

No soy dueño de The Loud House, ésta pertenece a Chris Savino y a Nickelodeon.


Hermosa, no, no solo con aquella palabra la podía describir: Perfecto. Esa era la que estaba buscando aquel albino, mientras que la veía entrenar, hacer ejercicio, cuidar su cuerpo y su salud, alcanzar las metas que tanto deseaba, nunca perder, jamás iba a aceptar una derrota en su vida y si eso pasaba, lucharía para recuperar ese "territorio" perdido.

Su nombre era Lynn Loud, buen físico, cabellos castaños y una gran habilidad para los deportes y el ejercicio físico, a comparación del chico que la observaba desde la ventana de su habitación, leyendo cómics y en ropa interior, pero ese día le llamaba la atención aquello, ver a la deportista haciendo ejercicio y sin detenerse, no era algo que le llamaba su atención, pero él, extrañamente, al verla, sentía un gran cúmulo de cosas, de sentimientos, dentro de su cuerpo, provocando una excitación que lo llevaba al placer.

Tenía unos binoculares y la observaba con esas prendas deportivas, mientras que se estiraba, elongaba y entraba en calor, ¿qué próxima competencia tenía? ¿sería de baseball, atletismo, fútbol? ¿Quién lo sabía?. Esa era la pregunta-respuesta, Lynn estaba en todos los deportes habidos y por haber. No se detenía ante, atrás había quedado cierta "mancha", cierta "Miasma" que había provocado una escisión en la familia y ahora estaba todo resuelto, quedando atrás para siempre.

- "Ufff, mira esas piernas, Dios".- Pensó el chico albino, quien sentía como el calor corporal suyo aumentaba al ver así.- "Sí, sí, sigue, Lynn, sigue".- Pidió, mientras que deseaba complacerse pero se contenía, no podía ser alguien tan repugnante como para ser visto y que lo tildaran de "pervertido" por lo que podía llegar a hacer.


- ¡Uno, dos, tres, cuatro! ¡Muy bien, Lynn! ¡Eso, eso, muy bien, así se hace, chica ruda!.- Exclamaba Lynn, quien no paraba de ejercitarse y de prepararse para algún próximo evento deportivo que habría en Royal Woods.

Se detuvo tras haber terminado su primera rutina, sacó su botella de agua y comenzó a beber de aquel refrescante líquido que tenía allí, saciando su sed y eliminando todo rastro de sudor con su banda que llevaba en la frente.

- Uff, qué bueno que estuvo, Dios.- Alegó ella, mientras que alzaba la mirada y veía a cierto albino que estaba dado vuelta y apretaba los dientes, haciendo una mueca de excitación.- Jejejeje, creo que hoy podemos hacer un pequeño "cambio" de rutina, ¿no lo crees, Linky?.- Preguntó la castaña, quien terminó allí su "primera parte" para luego dirigirse hacia donde estaba el chico.


¿Cuánto podía esperar?. Lynn iba subiendo las escaleras y cuando ingresó al cuarto de su hermano, éste no estaba, ¿acaso se estaba escondiendo? ¿ella lo había descubierto?.

- "Mmmm, ¿en dónde estarás, Linky?".- Se preguntó la castaña, mientras que inspeccionaba cada parte de la habitación pero nada , no había rastro de él.

Hasta que de golpe escuchó unos misteriosos ruidos que venían del ático, de aquella última sección de la casa, en donde le llamó su atención, de seguro serían Lucy haciendo algún maleficio o algo más raro, sin embargo la castaña comenzó a subir las escaleras para hallar la fuente de aquel sonido.

Sus ojos se posaron sobre aquella persona de cabellos blancos, la cual se hallaba recostado contra una de las columnas, mirándola con esos ojos tan picarones, causando que la chica se sonrojara.

- ¿Me estabas buscando, Lynn?.- Preguntó el albino al ver allí.

- Jejeje, Lincoln, Lincoln, ¿qué estabas haciendo? ¿"haciendo ejercicio" con las manos?.- Interrogó la castaña, riéndose y mordiéndose los labios, haciendo un gesto picaresco hacia su hermano.

- ¿Qué? No, yo...yo...solo estaba leyendo cómics.- Se defendió el chico, mostrando su evidencia.

- ¿Y por qué tienes el cierre de tus pantalones abierto?.- Señaló la chica al joven, causando que él cayera derrotado y ella se riera a más no poder por haber visto eso.

- ¿Será que me olvidé de cerrarlos cuando me los puse?.- Lanzó su pregunta, sin embargo, la castaña se le lanzó encima, tomándolo por sorpresa, impidiéndole escapar, lo tenía bajo su control, él era de ella.

- Y dime: ¿Qué piensas hacer ahora, Linky?.- Preguntó Lynn, quien estaba bajo un ardiente deseo de ser uno con su hermano, qué importaba si cometían incesto, los dos querían estar juntos para siempre, así que ella empezó a besarlo dulcemente en los labios, a jugar con su lengua y en especial a bajarle los pantalones, lanzarlos a un lado y ella hacía lo mismo con sus prendas de entrenamiento.

- Lynn, espera, ¿qué...qué haces?.- Preguntó el albino, viendo que sus mejillas estaban todas coloridas y ella se sentaba sobre su pene, el cual se introducía dentro de su vagina, haciéndole lanzar pequeños gritos de placer pero callándose, evitando ser oídos por su familia, ya que serían tildados de "enfermos mentales" por practicar el incesto.

El albino se levantó y tomó a la castaña deportista en sus brazos, apoyándola contra una de las vigas o columnas que sostenían la estructura del ático, dándole placer y él lamía sus pechos.

- ¿Así era como lo soñabas, Linky?.- Preguntó la chica, quien paraba de lanzar pequeños gemidos.

- No.- Respondió el joven.

- ¿Cómo? ¿Por qué?.- Volvió a preguntar la castaña, quien averiguar el motivo a su respuesta.

- Porque esto supera a mi sueño.- Respondió de nuevo el chico, mientras que ejercía más presión, hundiendo más su miembro viril dentro de la vagina de la chica, la cual ya tenía sus ojos llorosos por el néctar que viajaba por su cuerpo.

En aquellos momentos, Lynn se aferró a la nuca del joven, de su querido hermanito, a quien volvió a besarlo dulcemente, jugaban con sus lenguas, uniéndolas, haciendo el famoso "Beso Francés".

- Oye, ¿cerraste la puerta del ático?.- Preguntó el albino a ella, quien le señaló con la mirada, la cual estaba cerrada.

- ¿Qué? ¿Te da miedo que las chicas se enteren de tu enorme potencial, Linky?.- Interrogó ella de forma picaresca.

- No...es que, jejeje, bueno, me atrapaste.- Se río el chico, mientras que la hacía gritar más de placer.

- ¿Sabes desde cuándo te he estado amando?.- Preguntó Lynn, quien lo miró a los ojos y él no sabía como responder.- Desde el primer día, siempre, nunca fuiste "mala suerte" para mí, yo fui la tonta que te trató mal pero...-

- No importa, eso ya es cosa del Pasado, tú no te preocupes, mientras que estemos juntos, nada ni nadie nos va a separar, te lo prometo.- Juró Lincoln, quien decidió terminar con aquel momento sexual y besarla dulcemente en los labios, dejándola sonrojada.- Tú siempre has sido mi deportista favorita y te amaré para toda la vida.- Hizo ese juramento hacia ella, la cual se sintió más feliz que nunca, su deseo se había cumplido: Él la amaba, ¿qué importaba lo que hubieran hecho esa tarde en el ático?. Su amor era fuerte y nadie los iba a separar, aún a pesar de cometer incesto, ellos iban a estar juntos para siempre.

- Te amo, Linky.- Finalizó Lynn, quien volvió a besarlo.

- Y yo te amo a ti, Lynn.- Terminó Lincoln, mientras que ambos unían sus labios en un tierno beso y todo el ático quedaba en silencio.

Fin.


Un pequeño One-Shot que espero que les guste, por ahí hacia la otra semana les traigo otro, pero éste sería de Lucy-Lincoln pero veré. Por ahora estoy ocupado con los finales y demás, así que para todos los que están siguiendo el Luna-Lincoln, "Te amo", éste va a quedar en Hiatus por lo menos hasta el otro Miércoles, el 29 de Noviembre.

¡Saludos a todos y nos vemos!. ¡Good night, Morioh Cho!.