Mi Ángel Protector


Estaba en medio del campo de futbol de la escuela todo se veía muy oscuro. Al mirar al cielo pude verlo de un color azul oscuro. El sol era de un color morado pero no irradiaba luz y las nubes eran de un color café intenso. Apenas si lograba ver por donde caminaba porque tenía mucho miedo de caer.

Después un rato divagando por el lugar llegue a la entrada de él instituto y sin pensarlo dos veces entre por la puerta de vidrio. La escuela estaba vacía y eso que parecía que era de día mientras estaba afuera. Comencé a caminar por los pasillos y de la nada llegue a un salón grande que tenía un piano en el y varias sillas frente a él… Nunca había estado en ese lugar pero de la nada apareció alguien en él. Estaba llorando y escondida por lo que apenas la pude escuchar. Me acerque poco a poco a esa persona y al observarla bien me di cuenta de que era Brittany pero no se veía bien estaba llorando y con muchos golpes por su cara, además de otras partes de su cuerpo. Sollozaba algo que no lograba entender muy bien ero era algo así como "Aléjate de mí monstruo" y "Por favor ya no me hagas daño… te lo ruego" se mecía hacia adelante y hacia atrás en posición fetal.

Le toque el hombro pero ella inmediatamente se alejó, cosa que me extraño mucho. Luego me miro a los ojos y en ellos logre notar miedo, mucho miedo.

- Por favor no me hagas más daño Santana – sollozo alejándose más de mí. Parecía que en cualquier momento le daría un ataque al corazón.

- Pero Britt soy yo San y jamás te haría daño – le dije de forma lenta y amable – nunca jamás – ella me miro y juro que parecía que estaba muerta. Sus ojos se tornaron de un color azul oscuro.

- ¿Acaso no recuerdas lo que hiciste? – yo negué con la cabeza y ella saco su celular y puso un video.

En él se podía ver claramente que yo la amarraba a la pared y la sujetaba perfectamente. Lentamente saque un cuchillo y comencé a cortarle la piel de manera dolorosa y solo se escuchaban sus gritos de dolor y yo entre en shock al ver eso… Luego la desataba y la tiraba a un rio.

- Pe…pero Br… Britt yo no hi… hice eso – tartamudee y ella asintió triste.

- Prometiste que jamás volverías a hacerme daño y caíste en los juego de Marcela ahora solo déjame morir en paz – de un momento a otro su cuerpo se desvaneció sin dejar rastro… y yo me sentí morir con ella en ese momento…

Luego escuche que la puerta del lugar se abría dejando mostrar a otra Britt pero esta normal. Me levante y corrí a abrazarla. Ella me correspondió muy feliz el abrazo. De pronto todo el lugar cambio y la luz del sol volvió.

- ¿Qué paso? – le pregunte - ¿Qué es este lugar?

- Es el salón del coro – me contesto rápidamente - Aquí es donde cantamos y nos divertimos mucho – se volteo hacia mí con una gran sonrisa - ¿no es lindo?

- Si muy lindo – ella se sentó en una de las sillas y yo imite su acción sentándome a su lado - ¿Por qué todo el mundo esta tan raro? – le pregunte esperando que me diera una respuesta coherente a todo lo que acababa de pasar.

- Este no es el mundo real tontita – dijo sacándome la lengua.

- ¿Y qué es? – le pregunte levantando una ceja.

- Es tu mente. Ahora mismo estas inconsciente – ella se levantó y se sentó arriba del piano.

- Y si es mi mente ¿Por qué estas tu aquí? – le pregunte extrañada de su presencia. No es que me moleste en absoluto pero me parece algo extraña.

- Porque fue con Britt con quien pasaste tus últimos momentos felices antes de desmayarte.

- ¿Espera tú no eres Britt?

- No soy lo que queda de ella en tu mente – sonrió – la yo de ahora es con la que has estado conviviendo en los últimos días y la que desapareció hace rato es a la cual molestabas tanto en el pasado.

- Ok.

Luego me sumergí en mis pensamientos ignorando cualquiera de los movimientos que ella hacía. Luego escuche como se rompía el vidrio de una de las puertas. Luego una mano entro a través del orificio recién formado y ella corrió hacia mí aferrándose a mi lado temerosa de quien quiera que estuviera afuera.

- ¿Qué ocurre? – le pregunte mirándola a los ojos.

- Nos encontró.

- ¿Quién?

- Ella – señalo a la puerta y me encontré con Marcela pero no estaba igual que siempre tenía una pistola consigo.

- Hola – dijo ella y yo oculte a Britt detrás mío para que no la dañara.

- ¿Qué quieres? – le pregunte molesta con su presencia.

- A las dos – contesto fríamente y apunto hacia nosotras con su arma. Luego por la otra puerta del salón del coro entraron mis dos mejores amigas en todo el mundo: Quinn y Rachel.

- Hola Santy – dijeron ambas.

- Entrégame a Pierce o ellas dos morirán – les apunto con la pistola a ellas dos.

- No San no dejes que me toque se lo que quiere hacer no la dejes por favor – me encontraba en un dilema mis amigas o el posible amor de mi vida. Pero reaccione tarde porque Marcela le disparo a Quinn.

- ¡No Quinny! – grite y quise acercarme a ella pero en eso escuche otro disparo y ese fue para Rachel – ¡Rach!

Comencé a llorar al ver el cuerpo de mis dos amigas en el suelo… pero después ya no sentí más a Britt atrás mío y al mirar estaba abrazando a Rachel y estaba diciendo unas palabras raras.

- Bien fue más fácil de lo que pensé – dijo Marcela altanera y se acercó a Britt. Pero mi rubia reacciono rápido y le dio una patada.

- ¡San corre! – me grito ella pero estaba inmóvil. En ese momento ocurrió lo que peor que pudo haber pasado Marcela le disparo a Britt en el estómago tirándola de inmediato.

- ¡P**a! – grite y le quite el arma para matarla de un solo balazo. Luego me acerque a Britt y logre ver que estaba muriendo poco a poco – no por favor Britt no te vayas – comencé a llorar y derramar lágrimas en su ropa.

- Lo lamento Santy – chillo.

- Sabes – me miro - te amo mucho – le dije con un sonrisa melancólica.

- Yo también te amo – estuvimos a punto de besarnos cuando ella murió allí mismo.

- ¡Noooooooo!


Desperté de golpe de esa horrible pesadilla y lo primero que logre observar era que estaba en una habitación blanca de tamaño promedio a mi lado estaban algunos globos y un peluche, todos con la misma frase "Recupérate pronto" Al mirar delante de mi observe a un inconfundible cabello rubio. Ella estaba dormida sobre el sillón con las piernas cruzadas. Luego ella se despertó.

- ¡Despertaste! – Chillo y se acercó a mí para abrazarme pero inmediatamente se separa al escuchar mis quejidos de dolor – Lo lamento - dijo sentándose en la cama sonriéndome.

- ¿Cuánto tiempo he estado aquí? – le pregunte.

- Hace tres días – contesto – fue una paliza muy dura – sonrió triste.

- ¿Y tú has estado aquí todo el tiempo sola? – le pregunte.

- Hasta cierto punto si – saco un chocolate y me dio un pedazo – pero también han estado aquí Quinn y Rachel pero fueron por un café y yo no quise apartarme de ti – yo le sonreí.

- Gracias eres una gran amiga.

- Lo sé – me beso la mejilla.

- ¿Puedes contarme que fue lo que paso? – le pregunte y ella asintió.

**Flashback (Narrado Por Britt)**

San fue muy valiente al hacerme que me escondiera aquí. Pero no puedo dejar que la golpeen por mi culpa.

Saque mi teléfono y llame a la policía y después a una ambulancia. Después de colgar seguía escuchando como golpeaban a Santana quería salir a defenderla pero claramente soy la persona más débil del mundo. Pero me llene de valor y comencé a abrir poco a poco la puerta. Pude notar como San sangraba y mucho de muchas partes me preocupaba mucho saber si seguí con vida pero era obvio ya que se notaba que solo estaba desmayada. Comencé a llorar un poco pero rápidamente me seque las lágrimas.

Se me ocurrió una idea, después cerré la puerta y llame a Quinn la amiga de Santy. Y si se preguntan cómo tengo su número es porque me lo paso por si había una emergencia.

- Hola Britt – contesto ella muy feliz.

- ¿Qué haces?

- Escuchando música con audífonos ¿por? – con razón no ha escuchado nada.

- Quinn necesito que bajes por la pared de la casa de San y pongas seguro a la puerta delantera.

- Ok ¿Pero para qué?

- Tu no preguntes y solo hazlo la vida de Santana está en juego.

- Ok pues déjame hacerlo – y colgó. Pero luego de unos segundos me volvió a llamar.

- ¿Ahora que Quinn?

- Ya lo hice.

- Wow que rápida eres – y la verdad si cuanto tardo unos treinta segundos a lo mucho…

- Bueno ahora me podrías decir ¿qué es lo que está ocurriendo ahí adentro?

- Mira Quinn mejor prepárate porque la policía está a punto de llegar

- Ok hablamos luego – colgó y después de unos veinte segundos escuche las patrullas y la ambulancia llegar al lugar. Espero que Quinn los atienda bien.

- ¡Maldito llamaste a la policía! – grito Marcela y yo sonreí aliviada. Luego escuche como la policía entraba a la casa.

- ¡Manos arriba! – grito uno de ellos.

- ¡Oh Dios Mío! – Grito otro – son unos monstruos. Rápido que venga la ambulancia nosotros nos llevaremos a estos delincuentes a la cárcel por intento de homicidio – en ese momento salí de la habitación – ¿Quién eres tú?

- Soy la amigo de la que esta tirada.

- ¿Y que acias ahí adentro?

- Al principio nos iban a golpear a las dos pero mi amiga me exigió que entrara en esa puerta y no saliera de ahí.

- ¿Tu nos llamaste? – Asentí – bueno chicos llévenselos.

- ¡Las odio! – grito con repulsión Marcela.

- ¡Cállate! – Grito un policía – todo lo que digas será puesto en tu contra.

Luego entraron los de la ambulancia y pusieron el cuerpo de Santana en una camilla. En ese momento también entro Quinn y yo ya estaba llorando por San. La rubia me atrapo entre sus brazos y me consoló.

- ¿Alguna de ustedes es familiar o novia de él?

- Ella es su novia – dijo Quinn y yo la mire a los ojos. Me guiño un ojo. Así que no hice más que asentir.

- Ok venga con nosotros y usted por favor avísele a la familia de el sobre su estado por favor.

Quinn se fue por el teléfono de la casa para llamar a la familia de Santana y yo fui a la ambulancia. Me sentía terrible al verla recostada mientras le daban oxígeno. Juro que la cuidare como ella me cuida a mí…

**Fin De Flashback (Vuelve A Narrar Santana)**

- Gracias por hacer eso – ella sonrió y me susurro un "De nada" - ¿Y qué ocurrió con las chicas del equipo?

- Están en la cárcel y la verdad me siento muy aliviada con eso – yo sonreí.

- Muchas gracias por ser tan gran amiga conmigo eres de verdad genial – la abrace y ella me apretó. No muy fuerte ya que todavía me dolía el cuerpo.

- Ah y también están tus padres aquí en la ciudad.

- ¿De verdad? – ella asintió – es la primera vez que dejan sus viajes de negocios para venir a verme – voltee a ver el piso – lo que tiene que pasar para que se preocupen por mí.

- Hey no pienses en eso – la puerta se abrió dejando mostrar a mis mejores amigas.

- Britt aquí está tú… – dijo Rachel pero no término porque corrió hacia mí abrazándome – Santy estas despierta ¡Sí!

- Gracias Rachel – y se separó de mí.

- ¿Qué no hay abrazo para mí? – pregunto Quinn divertida.

- Ven aquí tonta – y la abrase.

- Bueno me alegra mucho que estés despierta pequeña porque te tenemos algunas noticias pero antes tienes que limpiarte todo el sudor que tienes por todo el cuerpo ¿Acaso tuviste una pesadilla? – me pregunto.

- Si la más horrible que jamás he soñado.

- ¿De qué trataba? – pregunto Britt al momento de que las chicas ponían los sillones del lugar cerca de mi camilla.

- Pues las tres estaban allí – ellas asienten interesadas en seguir escuchando más – pues estaba en el campo de futbol pero todo estaba muy oscuro luego camine hasta entrar en la escuela hasta llegar al salón del coro.

- ¿Salón del coro? - pregunto Rachel y yo asentí – pero si tu nuca has estado ahí.

- Lo sé pero solo entre y me encontré con Britt. Pero estaba como que ida y con mucho miedo de mí. Y luego desapareció – ellas asintieron – luego entro otra Britt más normal y me explico cosas raras como que estaba inconsciente y que ella aparecía porque era la última persona con la que pase mis últimos momentos felices antes de desmayarme.

- Aww que tierno – chillo Rachel de una manera soñadora.

- ¿Y luego que ocurrió? – pregunto Quinn ansiosa por escuchar más de mi pesadilla.

- Pues llego Marcela con una pistola pero después entraron ustedes dos y ella… - me quede callada.

- ¿Qué hizo? – pregunto Britt con una ceja alzada.

- Pues las mato y luego tú te acercaste a Rachel y ella te disparo.

- Con razón estabas tan sobresaltada cuando despertaste – opino la rubia mirando al suelo y luego otra vez a mí.

- Después yo mate a Karofsky y me acerque a ti y te dije algunas cosas lindas – ella sonrió – pero después de un rato moriste y en ese momento desperté.

- Wow sí que fue una gran pesadilla – dijo Quinn algo sorprendida – a por cierto San tus padres quieren hablar contigo para contarte algo importante.

- Ok diles que pasen – ella se levantó y salió del lugar. Las demás nos quedamos calladas. Después entro mi mejor amiga acompañada de mis padres.

- ¿Chicas podrían dejarnos a solas con nuestro hija? – pregunto mi madre y ellas asintieron para después salir por la puerta.

- ¿Qué ocurre? Me están asustando – les dije y ellos se sentaron en la camilla.

- Te tenemos una gran noticia que podría cambiar tu vida para siempre – dijo mi padre y yo solo esperaba que en verdad fuera una gran noticia…