Please Save Me

Disclaimer: No soy dueña de Harry Potter y todo reconocible pertenece a JK Rowling. Esto es una traducción de Please Save Me, la autora original es Winterblume.

7

Por Cada Palabra

Riddle giraba perezosamente la varita entre sus largos dedos mientras miraba el libro de los Fundadores. Lo había ayudado a encontrar la diadema de Ravenclaw, pero ahora se había convertido en un callejón sin salida. Ni una pista sobre el paradero de los otros tres objetos estaba oculto entre las páginas del libro. Tendría que volver a repasar el texto. Un suspiro de frustración escapó de Riddle. Su mirada dejó el problemático libro y vagó a la pequeña figura tendida en su cama. La sangre sucia estaba profundamente dormida. Una maliciosa sonrisa torció las características de Riddle mientras levantaba la varita y apuntaba a la chica dormida.

"Crucio."

La magia de Riddle estaba ansiosa por obedecerlo. Por la varita corrieron la más placenteras oscuras intenciones y ...

... de inmediato se estrellaron contra una pared. De la varita no salió ninguna maldición y la chica sangre sucia permaneció dormida, muy pacíficamente.

Inútil pedazo de madera. Riddle arrugó la nariz con disgusto mientras contemplaba la varita de color rojo brillante en su mano. Obviamente, la estúpida varita de juguete de Penny estallaría de repente en dos, si dejaba salir algo más fuerte que un encanto de cosquillas. Completamente repugnado, Riddle tiró la varita roja a la chimenea. Mientras las llamas se deleitaban con la madera sin valor, Riddle fue golpeado por las ganas de tirar el libro de los Fundadores al fuego también. Sus helados ojos azules vagaron de nuevo a Penny. Todavía estaba profundamente dormida, su cuerpo defensivamente hizo un pequeño ovillo.

Tal vez la pequeña sangre sucia podría distraer un poco a Riddle de los molestos Fundadores. Después de todo, había muchas incoherencias alrededor de su persona. Ella no era tan estúpida e ignorante como había pensado inicialmente. Sin embargo, en lo que Riddle estaba realmente interesado, era en su inesperadamente potente magia, y el papel que había jugado para romper las salas de Ravenclaw.

Sangre sucia o no, Penny podría llegar a ser muy útil, Riddle decidió mientras reflexionaba. ¿Tal vez debería obligarla a escupir sus secretos? Después de todo, la propia varita de Riddle era mucho más amable cuando se trataba de la maldición Tortura. Obviamente Penny no era ajena a la violencia, pero Riddle estaba seguro de que aún podría romper a la chica.

Una sádica sonrisa tiró de sus labios y sus dedos picaban por tirar de su varita. Por otra parte, no había necesidad en apresurar el asunto. Si sus sospechas eran correctas, entonces Penny era mucho más poderosa de lo esperado. En ese caso, Riddle tenía la intención de explotar sus poderes. Rota y asustada de él, no sería de mucha utilidad.

La mirada fría de Riddle descansó sobre la sangre sucia, la cruel sonrisa nunca dejó su rostro. Tenía otros modos de conseguir la verdad. Después de todo, podía ser muy persuasivo. Riddle se rió en voz baja. Draco realmente era un idiota por haberla dejado con él.

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Hermione estaba muy perdida.

Había despertado hace unas horas y Riddle aún tenía que hablar con ella. Al parecer, estaba absorto en ese libro que siempre leía, pero de vez en cuando Hermione podía sentir su penetrante mirada. Hacía que su estómago se revolviera de miedo. Cualquier atención que un mago mostrara en ella generalmente era una mala noticia. Además de eso, Riddle todavía tenía que castigarla por su comportamiento rebelde del día anterior.

Hermione estaba de mal humor mientras lavaba los platos – a mano, ya que de alguna manera no podía encontrar su limitada varita. Riddle aún estaba ocupado con su misterioso libro. Copiando algo, su pluma bailaba sobre un rollo de pergamino.

"Dime, Penny, ¿eres capaz de realizar todos esos encantamientos descritos en el libro que encontré?" Riddle preguntó alegremente.

Hermione se puso tensa al oír la inesperada pregunta. Lentamente se dio la vuelta para mirarlo. Riddle seguía sentado inclinado sobre su pergamino, ni siquiera la miraba.

"Yo ... Cómo" Hermione tragó espesamente. "¿Cómo sería capaz de hacer eso?"

Riddle paró de escribir para mirarla. Arqueó una ceja inquisitiva.

"Por supuesto que no puedes hacerlo. Qué tonto soy", respondió descuidadamente. "Incluso el más fácil de los encantos debe estar más allá de ti."

Hermione apretó los labios con fuerza. Quería sacudirlo y mostrarle cuánto "más allá" sabía. Sin embargo, sabía que tenía que jugar su papel de "estúpida". De repente, una sonrisa se formó en el rostro de Riddle, mostrándole sus dientes blancos. La sonrisa le cambió por completo. De repente, Riddle ya no parecía tan intimidante, sino más bien ...

... ¿Atractivo?

"Por favor", dijo amablemente. "Siéntate."

Hermione vaciló pero cuando él dio unas palmaditas al sofá, todavía sonriendo, obedeció. Nerviosa se sentó en el borde, tratando de poner el mayor espacio posible entre ella y el mago.

"¿Estás segura de que no sabes realizar esos encantamientos?" Riddle preguntó suavemente.

El corazón de Hermione se hundió. Él no quería dejar caer el asunto. Con miedo de que su temblorosa voz la delatara, Hermione se limitó a asentir. Riddle se acercó a ella, su pierna ahora rozaba suavemente la suya. Su cabeza estaba inclinada, el pelo rizado ocultando su rostro.

"Bueno, sólo eres una sangre sucia," reflexionó Riddle, escaneándola contemplativamente. "No es tu culpa ser estúpida. La corteza cerebral de los sangre sucia es significativamente más delgada que en los purasangres y está menos desarrollada. Es evidente que tu capacidad intelectual es limitada."

Una extraña mezcla de ira y desesperación golpeó a Hermione. Conocía todos esos argumentos ¿Cómo podía mostrarle a Riddle que estaba equivocado? ¿Abriendo su cráneo y mostrándole que su cerebro no era diferente al suyo?

"Todo esto hace más intrigante-" Riddle continuó inocentemente. "-que te las arreglaras para romper las salas de Ravenclaw."

Hermione dejó de respirar ante la palabra 'sala'. ¿Se refería a la magia protectora alrededor del roble? Hermione sintió que se le helaba la sangre por el pavor. Riddle no debía saber que rompió esas salas. No se le permitía usar una varita y ciertamente se suponía que no sabía ese tipo de magia.

"¿Quién es Ravenclaw?" preguntó Hermione, con la esperanza de distraer a Riddle.

Él arqueó una ceja, divertido y le dio una charla, "Rowena Ravenclaw fue una bruja muy poderosa. A pesar de que vivió hace mil años, sus teorías y trabajos son aún aceptados en muchos campos mágicos. Es también famosa por haber fundado la primera escuela de magia".

Nerviosa, Hermione se mordió la cara interna de la mejilla. No podía decirle a Riddle que tenía la costumbre de colarse en la biblioteca de los Malfoy para leer los libros que tenía prohibido incluso tocar. Después de todo, Riddle casi había petado sólo por haber abierto uno de sus libros.

"¿Entonces?" Riddle siguió adelante. "¿Cómo destruiste las salas de Ravenclaw? Eso fue bastante impresionante."

Hermione se sonrojó un poco ante su alabanza. Los agudos ojos de Riddle se estrecharon ligeramente cuando lo vio. Aún así, la sonrisa en su rostro nunca vaciló.

"Yo no lo hice," Hermione afirmó con voz temblorosa. "Lo juro, esa sala simplemente cayó, Maestro Riddle. No tuvo nada que ver conmigo."

"Entonces, ¿por qué cogiste esa varita?"

"Yo ... yo ..." Hermione tartamudeó frenéticamente. "No lo sé. Vi esa varita y ... y no lo sé. Sólo quería ... tocar una varita de verdad."

Riddle se limitó a seguir mirándola firmemente, Hermione se arrastró nerviosamente sobre su asiento y susurró patéticamente.

"Lo lamento."

Lo hizo reír en voz baja. Riddle se acercó aún más. Estar en proximidad de un mago siempre asustaba a Hermione, pero con Riddle era aún peor. Hermione no podía leerlo en absoluto. Se encogió cuando sus dedos suavemente rozaron su mejilla. Hubiera sido un contacto íntimo, tal vez incluso bienvenido, si no hubiera sido por los ojos absolutamente inexpresivos de Riddle. Parecía no haber nada detrás de esos hermosos orbes azules. Riddle se inclinó un poco hacia ella para poder hablarle al oído. Diversión teñía su sedosa voz mientras le hablaba. Tan pronto sus dulces palabras la golpearon, Hermione sabía que Riddle era un mentiroso.

"Pequeña sangre sucia, no tienes que temerme. Nunca te haría daño."

_._._._._

Durante el resto del día, Riddle no volvió a traer a colación el asunto de las salas de Ravenclaw. Aún así, Hermione estuvo perturbada y nerviosa mientras hacia sus tareas.

Era bastante tarde, probablemente después de la medianoche, cuando Hermione se puso al lado del sofá. Riddle, una vez más estaba obsesionado con su libro, ella esperó por cualquier orden. Le dolían los pies y se estaba cansando. Hermione reprimió un bostezo mientras observaba cómo Riddle volvió otra página de su libro. Antes de que él siguiera leyendo, volvió un poco la cabeza y la miró. Hermione se tensó cuando fue golpeada por su mirada.

"Pareces muerta de sueño, Penny. ¿Por qué no te acuestas un rato?" dijo con voz suave.

Hermione no pudo evitarlo, sus cejas se dispararon por la sorpresa. "Yo- sí, Maestro Riddle."

Una sonrisa divertida tocó los labios de Riddle cuando escuchó su respuesta apresurada. Luego perdió el interés en ella y volvió a su libro. Hermione no esperó para ver si volvía a cambiar de opinión. Se giró y cruzó la habitación en silencio. Al llegar a la alfombra, situada en la esquina al lado de la cocina, se dejó caer. Tratando de encontrar una posición cómoda, se acurrucó alrededor sobre la pequeña alfombra. Una vez más, Hermione estaba feliz de haber recibido ropa nueva. Tal vez esta noche no tendría que sentir tanto frío. Cerró los ojos y apretó las rodillas contra su pecho, conservando todo el calor. Antes de que pudiera quedarse dormida una voz profunda la interrumpió.

"¿Qué estás haciendo aquí?"

Los ojos de Hermione se abrieron de golpe. Riddle estaba de pie, a su lado. Una expresión de leve curiosidad se había apoderado de su rostro mientras la miraba. Hermione apresuradamente trepó desde el suelo. Se quedó mirando a Riddle con ansiedad. ¿Había entendido mal sus palabras?

"Es ... ¿hay algo que necesitabas, Maestro Riddle?"

Como respuesta un fuerte ceño fruncido apareció en su rostro, Hermione se apretó temerosamente contra la pared detrás de ella.

"No vas a dormir en el suelo," espetó Riddle.

La agarró de la muñeca y la arrastró con él. Los ojos de Hermione se abrieron más y más mientras la conducía hacia la cama que Draco usaba antes de irse. Riddle hizo un gesto hacia la cama y dijo:

"Vas a dormir aquí."

La mirada de Hermione vagó desde la cama a él, lo miró confundida.

"Esta es la cama del Maestro", murmuró tímidamente.

Riddle arqueó una ceja. "¿Y qué?"

"Yo ... yo no puedo ... Él nunca me dejaría ..."

Él siguió observándola sin impresionarse pero luego Riddle suspiró. "Eres bastante problemática, ¿verdad?"

Hermione negó rápidamente con la cabeza, provocando que una sonrisa divertida apareciera en su rostro. Se acercó a ella y le pasó un brazo alrededor de la cintura. Hermione se tensó en sus brazos. Su respiración se aceleró, lo que sólo hizo que respirara más su aroma. Riddle olía bien. Parecía nublar sus sentidos, se sentía inclinada a apoyar la cabeza contra su pecho. Pero Hermione no podía acurrucarse con él. Los dedos de Riddle rozaron su mejilla, haciéndola jadear suavemente. Una suave risita se apoderó de ella.

"Malfoy no está."

Riddle se apartó de ella y Hermione fue golpeada por una extraña sensación de pérdida. Se estremeció cuando de repente Riddle sacó la varita. Ignorando su miedo, agitó la varita hacia ella. Un sentimiento revoloteó alrededor de ella. Después su ropa se colocó en una pila ordenada en una silla cercana, y Hermione se quedó en una camiseta negra. La camisa era unas tallas más grande llegándole a medio muslo. Riddle le sonrió antes levantar las manos y ponerlas sobre sus hombros. Suavemente le dio la vuelta y la empujó hacia la cama.

"A partir de ahora dormirás aquí."

Desconcertada, Hermione obedeció tumbándose en la cama. Observó cómo Riddle se acercaba al sofá, con una expresión de satisfacción en su rostro. De inmediato el cansancio venció a Hermione, se acurrucó en la cálida manta. Poco antes de que el sueño la derribara, felizmente observó cómo la negra camiseta olía a él.

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Al día siguiente, después del desayuno - que Riddle de nuevo había compartido con Hermione - no empezó su lectura, como era costumbre, sino que en cambio le ordenó.

"Ven aquí."

Hermione obedeció rápidamente, el miedo burbujeando dentro de ella. ¿Había hecho algo mal? Su mirada se lanzó a su rostro, que era una vez más, ilegible. Hermione trató de suprimir el temblor en su voz cuando se inclinó ante Riddle y le preguntó:

"¿Cómo puedo ayudarle, Maestro Riddle?"

Ella lo miró y casi saltó cuando se encontró con una sonrisa tirando de las comisuras de su boca.

"No," dijo Riddle en voz sedosa. "La pregunta es cómo puedo ayudarte."

Al ver la confusión en el rostro de Hermione, Riddle levantó su varita y la agitó hacia la cómoda cercana. Hermione observó con asombro cómo se abría un cajón y una varita salía disparada de él. Inmediatamente la reconoció. La varita voló por el aire hacia Riddle, quien la atrapó hábilmente. Sin liberar a Hermione de su penetrante mirada, extendió lentamente la mano hacia ella, ofreciéndole la varita. Los ojos de Hermione se abrieron mucho, como platos mientras contemplaba la varita en su mano. Lentamente, muy lentamente, alzó el rostro hacia Riddle y lo miró sin poder hacer nada.

"Sé que no estoy autorizada a tener una varita."

Riddle simplemente arqueó una elegante ceja. "Bueno, sí. Pero te estoy permitiendo tener una ahora."

Ella lo miró con ansiedad, sin atreverse a moverse y alcanzar la varita.

"Vamos", dijo Riddle con dulzura. "Sé que puedes lanzar el hechizo Aresto Momentum."

Cuando Hermione abrió la boca, él levantó la mano para detenerla. "No tienes que negarlo. Te he visto hacerlo. Sólo quiero saber que otros hechizos eres capaz de realizar."

Cuando Hermione siguió dudando en aceptar la varita, añadió, "Te prometo que no serás castigada por utilizarla."

Ella no se sentía del todo tranquila, pero impulsada por un destructivo deseo de sostener una varita una vez más, Hermione alzó una mano temblorosa. Sabía que estaba profundamente mal. Ella, ¿una sangre sucia, sosteniendo una varita? Sus dedos se cerraron alrededor de la varita y casi se quedó sin aliento. Su magia corrió libremente por la madera, encantada de tener vía libre. Una pequeña y vacilante sonrisa iluminó el rostro de Hermione cuando contempló la varita en su mano.

¡Una varita de verdad!

"Veo que tienes afinidad con esta varita," le dijo la voz sedosa de Riddle.

Distraída por el estado de éxtasis en la que estaba su magia, Hermione olvidó completamente que él todavía estaba allí. Se tensó y lo miró.

"¿Bien?" Riddle preguntó con diversión. "¿Te gusta?"

La sonrisa en su rostro se ensanchó hasta que estuvo sumamente radiante "¡Si, gracias!"

"Vamos a practicar algunos hechizos", sugirió ligeramente.

Los entusiasmados dedos de Hermione se apretaron alrededor de la varita en la mano.

"Sí, Maestro Riddle," respondió alegremente.

"Primero vamos a empezar con algo fácil," dijo Riddle con voz sedosa. "Muéstrame un hechizo aturdidor".

Hermione asintió con la cabeza y levantó la varita. Una sensación excitante la golpeó mientras agitaba la varita y permitía que su magia corriera a través de la madera.

"Stupefy."

Una luz roja salió de la punta de la varita y se disparó a través de la tienda de campaña. Con una pequeña grieta impactó en la pared. Riddle frunció los labios en consideración. Entonces dijo.

"No está mal."

Una tímida sonrisa se apoderó del rostro de Hermione.

"¿Puedes decirme el contra hechizo?" preguntó Riddle.

Ella asintió con entusiasmo. "Ennervate. Aunque los hechizos aturdidores desaparecen con el tiempo, incluso sin la contra maldición."

Riddle sonrió al oír la respuesta tan inmediata. "Ya veo. ¿Cómo te proteges entonces de un hechizo aturdidor?"

"Con el encanto Protego," respondió Hermione al instante.

Riddle a sintió mientras su mirada vagaba sobre su ansioso rostro. Hizo un gesto hacia la varita en su mano y la alentó.

"Continua."

Hermione sonrió y rápidamente agitó la varita en un familiar movimiento mientras gritaba, "Protego."

Tan pronto el escudo azul la protegió perfectamente, Riddle agitó su varita. No dijo el encantamiento verbal, sino que una luz roja salió de la punta de su varita y corrió hacia Hermione. Ella se estremeció ligeramente al sentir el hechizo aturdidor chocar contra su escudo. Lo mantuvo.

"Muy bien," dijo Riddle mientras miraba su escudo azulado.

La sonrisa de Hermione se amplió bajo su alabanza. Con un movimiento de su varita acabó el encantamiento Protego. Riddle levantó una ceja inquisitivamente mientras continuaba preguntándole.

"¿Cuáles son las desventajas del encanto Protego?"

"Es un escudo más bien débil y sólo puede rechazar maldiciones menores."

"Eso es correcto", dijo, haciendo que Hermione brillara con orgullo. "¿Que otros encantamientos escudos sabes?"

"Bueno, está el Protego Horribilis y Protego Totalis," dijo Hermione rápidamente. "Después está el escudo Arceo o Defensio-"

"Correcto", dijo Riddle. "¿Qué tal si probamos el escudo Arceo? ¿Alguna vez lo has utilizado?"

Hermione nerviosamente negó con la cabeza.

"¿Sabes el encantamiento?"

"¿Arceberis?" murmuró.

Riddle inclinó la cabeza en señal de aprobación. Luego levantó la varita. En un movimiento fluido la blandió y dijo:

"Arceberis."

De inmediato un escudo amarillo surgió de la nada. Era como si una burbuja rodeara completamente a Riddle.

"¿Viste los movimientos de varita?" preguntó, su voz extrañamente amortiguada tras el escudo.

Hermione asintió con la cabeza. Con eso Riddle terminó el hechizo y le ordenó, "Inténtalo".

Hermione levantó la varita y la agitó. Se sintió bastante torpe en comparación con los suaves movimientos de Riddle, pero aún así logró convocar el escudo amarillo. Era más opaco que el que Riddle había conjurado pero él aún dijo:

"Hm, es tu primer intento. Estoy impresionado. Veremos qué tan fuerte es, ¿de acuerdo?"

La mano de Hermione nerviosamente se apretó alrededor de la varita. Riddle acuchilló la varita a través del aire. Un hechizo oscuro salió de la varita. Crepitaba con magia, mientras chisporroteaba por el aire hacia Hermione. La maldición de Riddle se estrelló contra el escudo amarillo. Se estremeció pesadamente por el impacto. Entonces el escudo se resquebrajó y se rompió. Antes de que su maldición pudiera llegar a Hermione, Riddle lo terminó. Los restos del poder de la maldición aún eran lo suficientemente fuertes para hacerla tropezar un paso. Su pecho dolió ligeramente cuando Riddle comentó:

"Eso no fue demasiado malo. Aunque tienes que practicar el escudo un poco para hacerlo más fuerte." una sonrisa bastante codiciosa curvó sus labios cuando preguntó: "¿Te importaría un duelo?"

Los ojos de Hermione se abrieron y parpadeó hacia Riddle. Él no hablaba en serio ¿no?

"¿D- duelo ...?"

Riddle no contestó nada, pero rápidamente levantó su varita y dijo claramente, "Tarantallegra".

Hermione no estaba preparada en absoluto. La maldición la golpeó, y antes de saber lo que estaba pasando sus piernas comenzaron a moverse por su propia voluntad, bailando como locas. Con movimientos temblorosos, Hermione agitó su varita y gritó:

"¡Finito!"

Afortunadamente el incontrolable baile se detuvo. Hermione se puso de pie, respirando con dificultad, y contempló a Riddle. Todavía sonreía con satisfacción, volvió a blandir su varita y dijo:

"Incarcerous."

Al instante gruesas cuerdas saltaron de la punta de su varita y volaron hacia Hermione. No queriendo ser golpeada de nuevo, rápidamente blandió la varita.

"¡Protego!"

El familiar escudo azul protegió a Hermione y las cuerdas de Riddle cayeron inútilmente al suelo donde desaparecieron. Ella entrecerró los ojos, escaneándolo con recelo. Riddle sostuvo la varita ligeramente en la mano y sonrió con indiferencia. Hermione resopló ante su postura relajada. No esperaba que de alguna manera contraatacara, ¿verdad? Enojada, Hermione soltó el escudo Protego y utilizó el mismo movimiento de varita para enviarle un hechizo a Riddle.

"Petrificus Totalus."

Riddle giró muy perezosamente la varita y el hechizo de Hermione fue desviado fácilmente. Ella lo miró sombríamente a la vez que él arqueaba una ceja burlona. Sin necesitar más invitación, Hermione con irritación cortó la varita en el aire y gritó:

"Rictusempra."

De nuevo, Riddle apenas levantó la varita para librarse de la maldición. Él incluso sonrió burlándose.

"Si eso es todo lo que tienes, podrías haber utilizado tu vieja varita de juguete."

La ira definitivamente ardía dentro de Hermione. Apretó los labios en una fina línea mientras miraba a Riddle. Un hechizo del que sólo había leído recientemente vino a su mente. Sí, podría funcionar. Hermione giró la varita, tratando de no arruinar los movimientos, y dijo claramente.

"¡Duro!"

Un hechizo de un pálido color amarillo corrió hacia Riddle y Hermione estuvo bastante satisfecha al ver sus ojos abrirse ligeramente con sorpresa. Antes de que el hechizo amarillo pudiera chocar contra su pecho, Riddle movió rápidamente su varita. Fue como si una fuerza invisible se estrellara lateralmente contra el hechizo de Hermione, que de repente desvió su trayectoria inicial. En lugar de golpear a Riddle, impactó contra una lámpara de parafina, junto a la zona de estar. Al instante la lámpara se volvió de piedra, cayó de la mesa y se hizo añicos.

"Ya veo. No eres tan inútil, ¿verdad?" se burló Riddle ligeramente. "Demos un paso más."

Él levantó la varita y la giró rápidamente. No dijo el encantamiento y de pronto una maldición desconocida corrió hacia Hermione. No tenía ni idea de qué podría ser y rápidamente levantó otro escudo Protego. De inmediato la maldición que Riddle había lanzado la alcanzó y atravesó su Protego como si fuera de papel. Hermione apenas tuvo un segundo antes de que la maldición la golpeara. Rápidamente se lanzó fuera del camino. Aún así, la maldición de Riddle le cortó el brazo. Jadeó cuando pudo sentir que le dejaba un profundo corte. Hermione terminó tendida en el suelo e instintivamente giró la varita, conjurando otro escudo.

¡Paries!

Un grueso escudo se erigió a su alrededor como una cúpula. Hermione se encogió cuando sintió un fuerte impacto en su escudo. Riddle atacó de nuevo y sintió su poder reverberando a través de toda su magia. Rasgaba su escudo, él seguía con esa exasperante sonrisa en su rostro. Hermione rápidamente trepó desde el suelo. Sangre fluía por su brazo, empapando su jersey.

Maldita sea. Él no estaba bromeando sobre dar un paso más.

Hermione agarró con determinación su varita. Si Riddle pensaba que se daba por vencida, tendría que pensárselo de nuevo. Su mirada se posó en la mesa de la cocina, entrecerró los ojos en consideración.

Podría funcionar…

Otro de los ataques de Riddle golpeó su escudo y cedió por completo. Rápidamente Hermione levantó su varita, mordiéndose el labio inferior por la concentración mientras la agitaba hacia la mesa.

Bestia Verto.

Hubo un increíblemente fuerte tirón en su magia. Hermione casi perdió su concentración. El hechizo aún así funcionó. La mesa de la cocina tembló brevemente. Luego cambió. Piel creció y fuertes músculos tomaron forma. Hermione estaba especialmente encantada al ver aparecer dientes afilados. No pasó mucho tiempo para que una hiena totalmente crecida se situara donde estaba la mesa. Era increíblemente enorme y pesaba fácilmente más de ciento cincuenta kilos. Los pelos del lomo se levantaron agresivamente mientras le gruñía con enojo a Riddle. Ignorando por completo a Hermione, la hiena entró en acción y golpeteó hacia Riddle.

Fue muy satisfactorio verlo tropezar un paso, enfrentándose al furioso animal. Riddle agitó la varita. No impresionado, la hiena se puso de cuclillas en el suelo, lista para saltar y hundir sus dientes afilados en el cuello de Riddle. Rápidamente volvió a agitar la varita, al mismo tiempo que la hiena se abalanzó hacia él. En el aire, el animal se transformó de nuevo en la mesa. Antes de que la mesa pudiera golpearlo, Riddle nuevamente movió su varita. Estalló en astillas que llovieron sobre él.

Hermione estaba bastante decepcionada por la facilidad con la que Riddle había eliminado su ataque. No pudo pensar en ello ya que repentinamente la atacó de nuevo. Una maldición peligrosamente chisporroteaba se crepitaba hacia ella. Hermione no tenía ni idea de que podría ser, por lo que saltó fuera del camino y rápidamente se metió detrás del sofá. Riddle envió otra maldición hacia ella. Se estrelló contra el sofá, enviando plumas por todas partes. Hermione apretó los dientes y se asomó para ver a Riddle sobre el respaldo del sofá. Él le sonrió con aire de suficiencia e incluso tuvo la audacia de darle una reverencia burlona.

¡Eso era todo!

Furiosa, Hermione acuchilló la varita en el aire mientras pensaba, Aequore. De la nada, se formó una enorme ola de agua. Hermione le devolvió a Riddle esa arrogante sonrisa mientras movía la varita. La ola se estrelló contra él con fuerza. Él se las arregló para romper la mayor parte de la furia del agua con un escudo apresuradamente erigido. Seguía siendo la ola que Hermione había conjurado cuando desapareció, Riddle estaba empapado, viéndose como un gato ahogado. Unos mechones de su oscuro cabello estaban pegados a su frente y Riddle los sacudió con rabia. Hermione no pudo evitar reírse al verlo.

Los helados ojos de Riddle aterrizaron en ella. Al menos la sonrisa había desaparecido. Agitó su varita. El sofá delante de Hermione desapareció con una voluta de humo negro. Otra ola de la varita de Riddle y su magia descendió sobre Hermione. No pudo hacer nada cuando fue empujada al suelo, la magia de Riddle prevenía cualquier movimiento. Hermione luchó contra las ataduras cuando oyó suaves pasos venir hacia ella. Hermione miró a Riddle. Todavía tenía la varita apuntándola, manteniendo su agarre. Una sacudida de miedo se precipitó a través de Hermione, pero se sintió extrañamente tranquila cuando de repente la sonrisa volvió al rostro de Riddle.

"No está tan mal", dijo con voz sedosa. "... Para una sangre sucia."

Hermione lo miró con ojos enormes. Agitó su varita y ella repentinamente fue libre para moverse de nuevo. Mientras volvía a ponerse de pie, Riddle blandió la varita, reparando toda la habitación. Cuando su atención cayó de nuevo en ella, Hermione levantó su varita y susurró:

"Seresce."

Rápidamente el agua desapareció y la ropa de Riddle se secó. Él le mostró los dientes blancos y levantó su propia varita. En una rápida ola, el fuerte dolor en el brazo de Hermione se había ido. Incluso su jersey se arregló.

"Gracias, Maestro Riddle," dijo Hermione, todavía sin aliento por el duelo.

Ella le sonrió. Riddle levantó una ceja divertido y comentó: "Sabía que eras bastante buena con la magia. No tienes que mentir sobre ello."

El cumplido hizo a Hermione ruborizarse. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Riddle. Parecía estar bastante satisfecho con ella y se sentía orgulloso.

"Creo que seguiremos con esta lección mañana," sugirió Riddle.

Sus ojos se iluminaron y con impaciencia asintió con la cabeza. "¿En serio?"

Se rió en voz baja. "No veo por qué no."

Hermione no sabía que era - tal vez era la magia emocionada que corría a través de ella o la adrenalina del duelo - pero olvidó temporalmente cual era su lugar. Dio un paso más cerca de Riddle y envolvió sus brazos alrededor de él en un fuerte abrazo.

"Gracias."

Las palabras apenas habían salido de su boca cuenta se dio cuenta de lo que había hecho hace un momento. Sus brazos aún estaban envueltos alrededor de Riddle, pero todo su cuerpo se congeló por el pánico. Como si hubiera sido quemada por él, Hermione quitó apresuradamente sus brazos de Riddle. Tenía los ojos muy abiertos por el miedo, dio un paso inestable atrás y de inmediato desvió la mirada.

"Yo- lo siento", balbuceó con miedo. "No debería haber hecho eso. Por favor, perdóname, Maestro Riddle."

Él no respondió de ningún modo y el miedo de Hermione se movió en espiral. De repente Riddle dio un paso hacia ella. Sus dedos agarraron su barbilla y ella tembló bajo su tacto. Luego hizo subir su rostro. Hermione pudo oír su atronador pulso en sus oídos mientras miraba hacia Riddle. Por sorprendente que parezca, su rostro no tenía el gruñido enojado que esperaba. Parecía tan tranquilo y sereno como siempre, sus ojos azules estudiaron su rostro.

Fue entonces cuando Riddle se inclinó hacia ella. Hermione no sabía qué esperar y cerró los ojos con fuerza. Sus pensamientos llegaron a un abrupto punto muerto cuando los labios de Riddle se rozaron con los de ella, casi sin tocarlos. El fugaz contacto envió escalofríos por la espalda de Hermione. Su cabeza se arremolinó y no supo qué hacer. Fue Riddle quien resolvió el problema. Ya no había vacilación, presionó su boca sobre la de ella con fuerza. Su mano acarició su mejilla, mientras movía sus labios contra los suyos. Aunque Hermione no se atrevió a responderle de ninguna manera, no podía negar la extraña sensación revoloteante en su estómago. La instaba a inclinarse, y ...

Abruptamente Riddle rompió el beso. Hermione lo miró, aturdida. Él la escudriñó, sus ojos azules la examinaron lentamente. Mientras, ella se sentía increíblemente inestable sobre sus pies, una sonrisa comenzó a acurrucarse en la boca de Riddle.

"Dame la varita," ordenó, su tono era equilibrado como si nada especial acabara de suceder.

Hermione parpadeó y se obligó salir de ese letargo en el que había caído. Le ofreció la varita. Riddle la tomó y se la guardó en el bolsillo. Hermione lo contempló, sintiéndose inestable por la emoción. ¡Había sido su primer beso! se dio cuenta con conmoción. Había sido sorprendentemente agradable, a pesar de que Riddle era un mago. Durante el beso Hermione no había tenido miedo. Incluso había disfrutado. Para su horror, sintió una ola de calor golpear su rostro. Riddle rió al ver su rubor y una mirada más bien petulante cruzó su rostro.

"Vamos", dijo divertidamente. "Sentémonos."

Riddle se acercó a la zona de estar y le hizo señas a Hermione para unirse a él. Ella lo siguió y se dejó caer mecánicamente en el sofá junto a él.

"¿Por qué no quieres admitir que en realidad puedes realizar todos los encantamientos del pequeño libro?" Riddle preguntó de modo conversacional.

Hermione suspiró profundamente, tratando de ordenar sus pensamientos. "P- porque el Maestro nunca aprobaría que supiera de hechizos."

Era extraño que Riddle le preguntara algo tan obvio. Aún atrapada en su estado de shock, Hermione no anticipó la siguiente pregunta de Riddle en absoluto.

"¿Qué hechizo usaste para destruir las salas de Ravenclaw?"

Hermione tomó un fuerte aliento, perturbada por el brusco cambio de tema. Sólo pudo tartamudear estúpidamente.

"Yo- yo no las destruí."

"¿En serio?" una sonrisa inocente jugó alrededor de la boca de Riddle. "Es una lástima. Era un encantamiento muy complejo, sostenía todas las salas juntas. Me hubiera encantado discutir cómo las destruiste."

Hermione no podía pensar con claridad. La sensación de su boca sobre la suya todavía perduraba sobre sus labios. Así que, automáticamente lo corrigió, volviendo a su voz sabe-lo-todo.

"Era una maldición. No un encanto. Mejoraba las propiedades de la sala, claramente con malas intenciones hacia las víctimas de ese sistema protector. Por lo tanto, era una maldición."

Riddle la miró. Cuando Hermione vio el triunfo oscuro ardiendo en sus ojos azules, sabía que la había cagado. Lentamente una sonrisa se acurrucó en sus labios y dijo lánguidamente.

"¿En serio? ¿Puedo preguntarte cómo lo sabes? Después de todo, sólo alguien que tratara de manipular las salas sabría acerca de la maldición."

La sangre de Hermione se volvió fría cuando lo oyó. El terror la invadió y se quedó mirando a Riddle con los ojos muy abiertos. Sus ojos azules brillaron con malicia mientras concluía.

"Tú fuiste quien rompió las salas, Penny, ¿no?"

El miedo corrió por ella, Hermione sabía que había perdido. Era imposible salir de ésta, así que confesó con voz temblorosa, "Yo- yo- estábamos atrapados. No sabía qué más hacer ..."

Rápidamente la sonrisa tranquilizadora cayó de los labios de Riddle y un inquietante brillo hambriento quemó sus ojos. Ellos vagaron sobre Hermione, mirándola con avidez. Ella se sentía vulnerable y desnuda bajo su dura mirada.

"¿Cómo sabías bajar las salas?" exigió saber.

La respiración de Hermione era trabajosa y tragó saliva nerviosamente.

"Te he hecho una pregunta," dijo Riddle bruscamente.

Había un tinte de amenaza en su voz. Hermione retrocedió y su estómago se volvió un nudo por el miedo. Tímidamente lo miró. La tranquila sonrisa hacía tiempo había abandonado su rostro y la calidez comprensiva en sus ojos se había ido.

"Por favor, Maestro Riddle," Hermione susurró con voz temblorosa. "Fue cuestión de suerte. Yo- de verdad no conozco ninguno de esos poderosos hechizos."

Riddle la fulminó con la mirada, claramente diciéndole que no la creía.

"L-libros," Hermione tartamudeó, esperando que no le preguntara donde encontró esos libros. "Leo muchos libros."

"Hm," dijo Riddle.

Deslizó un brazo alrededor de sus hombros y la acercó más a él. Hermione se tensó cuando lo sintió tan cerca que el calor de su cuerpo fluía a través de ella. Sus dedos cardaron su pelo rizado en un gesto muy posesivo. La cercanía de Riddle, su toque, afectó al miedo que parpadeaba a través de ella. Sin embargo, curiosamente, su miedo se vio interrumpido por el recuerdo del beso compartido. Eso la hizo sonrojar al darse cuenta de que una pequeña parte de ella disfrutaba de la cercanía de Riddle.

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Él lo sabía, Riddle pensó felizmente mientras examinaba la pequeña sangre sucia. De hecho, era bastante poderosa. Cómo era posible, teniendo en cuenta de que era una sangre sucia, no lo sabía. Aún así, su magia era ciertamente algo valioso. Los inexpresivos ojos de Riddle vagaron sobre ella. La sangre sucia todavía estaba en sus brazos. Su cercanía parecía asustarla. Riddle amaba esa mirada intimidada en ella. Incluso se ruborizó. Podía trabajar con eso ...

¿Cómo era posible que una simple sangre sucia fuera tan poderosa? Penny era una contradicción. Sin embargo, todo lo que le interesaba a Riddle era su magia. Y la magia siempre era pura aunque estuviera encerrada en un cuerpo tan indigno.

"Eres completamente un rompecabezas, Penny," Riddle ronroneó oscuramente. "Es bueno que me encante resolverlos."

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"Es grosero mirar fijamente, ¿lo sabes?"

Hermione se puso rígida y murmuró rápidamente: "Lo siento, Maestro Riddle. Yo solo ... estoy ..."

"¿Curiosa?" Riddle suministró, sus ojos vagaron sobre ella.

Asintió. Él no reaccionó en absoluto, simplemente siguió escaneándola con ojos inexpresivos.

"La curiosidad mató al gato", finalmente declaró.

Hermione se mordió el labio con fuerza. Viendo su miedo crecer, Riddle dijo perezosamente.

"Merlín, no voy a hacerte daño sólo porque te quedaste mirando el libro." sus ojos volvieron a posarse en el libro en cuestión. "Es inútil de todos modos."

"¿Sobre qué es?" Hermione le preguntó con cautela.

"Los Fundadores de Hogwarts," Riddle respondió mientras fruncía el ceño hacia el libro. "Hogwarts es la escuela a la que voy. Tiene cuatro fundadores: Slytherin, Ravenclaw de quien ya has oído hablar, Hufflepuff y Gryffindor, eran brujas y magos muy talentosos e inventaron un montón de hechizos y pociones, la historia también afirma que cada uno de ellos creó un objeto increíblemente poderoso. Con el tiempo, esos objetos se perdieron y su existencia se volvió poco a poco una leyenda".

Riddle dejó de hablar y miró de nuevo pensativamente el libro. La curiosidad de Hermione definitivamente despertó, y preguntó.

"¿Cuáles eran esos objetos?"

"No veo por qué tendrías que saber eso", desdeñó.

"Lo siento," dijo Hermione rápidamente. Pero nuevamente no pudo contenerse y soltó: "La diadema es uno de esos objetos, ¿no?"

Riddle la miró con astucia. "Eres bastante aguda, Penny. Sí, la diadema era de Rowena Ravenclaw."

"Ya veo ... Así que, estás tratando de encontrar los cuatro objetos." Hermione estaba tan absorta en sus pensamientos que ni siquiera notó que habló en voz alta. "Y necesitas encontrar los otros tres ..."

"Sí", dijo Riddle con calma. "Ese es el problema. No sé dónde buscar. Y esto:" hizo un gesto hacia el libro todavía sobre la mesa. "-es completamente inútil."

"Bueno, ¿cómo encontraste la diadema?" Hermione preguntó.

Una sonrisa bastante desagradable apareció en su rostro, luego Riddle dijo arrastrando las palabras, "En realidad hablé con uno de los parientes de Ravenclaw."

Ella frunció el ceño. "¿Todavía viven?"

La sonrisa en su rostro se ensanchó cuando dijo: "No, no realmente."

Estaba tan perdida en la historia de los fundadores de Hogwarts, que no notó la inflexión oscura en su voz. Sus ojos se posaron sobre el tomo pesado cuando pensó.

"Tal vez deberías hacer lo mismo con los otros tres objetos."

Riddle levantó una ceja. "¿Qué quieres decir?"

Hermione no se dio cuenta de que lo miraba como si pensara que era lento.

"Bueno, conversar con los descendientes de los Fundadores, por supuesto," suministró en tono bastante mandón.

Riddle frunció el ceño y preguntó irritado: "¿Y cómo puedo encontrar los descendientes de Hufflepuff y Gryffindor?"

"¿Cómo debería saberlo?" Hermione respondió irritablemente. Ignorando la expresión de enojo en su rostro, continuó, "Espera. ¿Sólo Gryffindor y Hufflepuff? ¿Qué hay de Slytherin? ¿Ya tienes su objeto?"

"No," dijo Riddle lentamente.

"¿Entonces conoces sus descendientes?"

Él contempló el anillo dorado en su dedo mientras respondía en voz peligrosamente suave, "Sí."

"Bueno, ahí lo tienes", le dio una odiosa charla "Deberías hacerles una visita y preguntarles."

Los ojos de Riddle parpadearon hacia ella y Hermione se tensó cuando vio ira ardiendo en ellos. Con un ruido sordo, cerró el libro de los Fundadores, haciéndola estremecer. Una expresión de horror apareció en su rostro cuando se dio cuenta del tono que había usado. Había estado tan perdida en el misterio de los Fundadores, que se había olvidado completamente con quien hablaba.

"Es posible que desees vigilar esa lengua," Riddle siseó amenazadoramente. "No sea que alguien te la corte."

Hermione lanzó un aliento inestable. Apartó la mirada y susurró, "Lo siento. Estaba fuera de lugar."

"Sí, lo estabas," susurró.

Los ojos azules se posaron sobre ella pesadamente. Después de un rato, Riddle le informó de manera cortante.

"Nos vamos mañana."


Capitulo recien salido del horno, esta mañana termine de traducirlo y esta sin corregir, todavia sigo buscando beta porque la que tenia me dejo tirada, pero bueno. La verdad es un poco raro que pensaba que me cansaría de traducir esta historia, pero ya con la primera palabra que traduzco no puedo parar, es adictiva.

Hay algunas cosas de Hermione me cabrean como esa actitud de mosquita muerta pero si se atreven a insultarme ya verán de que soy capaz. No rompo un plato pero cuidadito conmigo, o haces el papel de inútil o no. Esta vez estoy con Tom, cada vez que traducía las reacciones de Hermione quería golpearla, quería que dijera "Si soy capaz de hacer magia super poderosa TE SALVE, así que agradéceme" En cambio se ponía en plan mosquita muerta y es cuando el la picaba diciendo lo inútil que era para que sacara el carácter. Que intensa.

Quizas es que el capitulo me ha cogido cabreada, ¿que opinais? Quiero saber vuestras opiniones y asi saber y contestar y ect, asi que espero comentarios.