Capítulo VI, Comiendo arena.
Edward POV
El precioso atardecer me había permitido una hermosa cercanía con Bella, notando gratamente como ella correspondía a mis intenciones y creo que no solo a mi se me dio esta oportunidad, mis hermanos también supieron hacer de ese momento algo de lo cual aprovechar. Retornando a casa, no me despegué de Bella y ella tampoco hizo ademán de quererse alejar, Nos fuimos los 10 minutos de trayecto a casa de Rose platicando alegremente, a veces le tomaba la mano que tenía libre y entrelazaba sus dedos con los míos, de vez en vez también le daba besos pequeños en las sienes ante lo que ella se ruborizaba o sonreía.
Cuando al fin llegamos a casa nos dimos cuenta que no teníamos nada para comer y al parecer nadie quería preparar algo muy elaborado, fuimos a votación y unánimemente ganó la pizza como cena para esta noche, mientras las esperábamos, fuimos a buscar una película para ver, había de todo… desde románticas hasta ciencia ficción, suspenso y horror… también de comedia incluso estaban la película de Mary Poppins, Lo que el viento se llevó y Casa Blanca, a mi me encantaban esas películas, bueno la de Mary Poppins me ayudaba a dormir, pero Casa Blanca y Lo que el viento se llevó eran clásicos, pero claro, de seguro para estos momentos querríamos algo mejor, así que nos decidimos por ver Moulin Rouge.
Mientras empezaban los créditos de la película, Nos acomodamos en parejas sobre los sillones , Alice en velocidad no humana había preparado palomitas y bebidas para todos, cada pareja se hizo de un cuenco y bebidas y comenzó la película, la primera parte me parecía algo monótona, aunque no podía evitar reír a ratos por Christian y su sueño de dedicarse a la vida Bohemia, siempre me daba vueltas en la cabeza aquella frase que el padre de Christian le decía a él "Always with this ridiculous obsession with love!" (¡Siempre con esa estúpida obsesión por el amor!)
¿Qué tenía de malo, ¡por Dios?! Si el amor es algo tan dulce, empalagoso tan… tan cursi… yo era un cursi sin remedio, por eso entendía al protagonista y sus deseos… A ratos miraba a Bella y deslizaba mis manos por su rostro, podía notar sin mirar sus expresiones que ella sonreía y ladeaba su rostro para alcanzar mejor mi mano.
Mientras Satín cantaba en una de las escenas de la película moví lentamente la cabeza para dejarme una visión completa de mis hermanos y no me sorprendió ver como ellos estaban aprovechando el tiempo con las chicas, sonreí pícaramente a Jasper que me estaba mirando por el rabillo del ojo e hizo una mueca de "metete en tus asuntos" hacia mí, me reí por lo bajo, pero el temblor de mi cuerpo hizo que Bella se voltease a mirarme, le guiñé un ojo y le hice un gesto con la mano para que mirara a mis hermanos y ella se unió a mis risas al ver a sus amigas.
Cerca de dos horas después concluyó la película y nos empezamos a estirar y acomodar, habíamos estado fijos y con movimientos limitados sobre los sillones, pude notar en Alice unas lagrimillas y a Jasper gentilmente limpiando las que corrían por sus mejillas
Siempre se pone así con la película – me susurró Bella mientras se encogía de hombros, al parecer la duendecillo lo notó puesto que nos sacó la lengua y se fue con Jasper escaleras arriba, Rose y Emmet les siguieron y nosotros decidimos también irnos a dormir, estábamos todos somnolientos, Subimos lentamente la escalera, cuando llegamos arriba vimos a nuestros amigos despedirse con besos en las mejillas y sonrisas y alzaron las manos en nuestra dirección para finalmente entrar cada uno en su habitación.
Antes de dejar a Bella entrar a su cuarto, la tomé de la mano y me acerqué un poco más a ella, ante lo cual se sonrojó permitiéndome abrazarla, ella posó sus manos en mi espalda. Acariciando su cuello me permití hundir el rostro en el cabello de mi niña y el exquisito aroma a Shampoo que tenía inundó mi nariz, me fascinaba, de la nada Bella se separó un poco y se puso en puntas de pie para acercar sus labios a los míos y robarme un sueva beso de los labios, se sentía realmente bien aquel contacto, era dulce y cálido, cuando se hubo separado de mis labios, tomé la iniciativa y esta vez fui yo quien le besó, y me aparté de ella dándole las buenas noches para cruzar el pasillo e irme a la que era mi habitación, cuando giré para verla, ella estaba entrando a su pieza y con un gesto de mano, desapareció tras la puerta. Me fui hacia las cajoneras mientras desabotonaba mi camisa y dejaba los pantalones en el suelo, busqué mis pantalones de algodón con los que solía dormir y me tumbé boca abajo entre las sabanas y el cobertor de la cama y en unos minutos me dormí profundamente perdido en la magia de aquel aroma a fresa.
Bella POV
Mientras veíamos la película. Edward comenzó a acariciarme suavemente las mejillas, recorriéndolas delicadamente con la yema de sus dedos, yo sin dudar movía mi rostro para acercar aún más sus manos, sonreía a ratos por el cosquilleo exquisito de sus manos en mi piel, y era más que seguro que él podía darse cuenta de dicha reacción.
En una de las escenas en que Satín cantaba me quedé pegada al televisor mirando el desplante escénico y como amaba esas escenas, miré a Alice quien estaba apoyada en Jasper y pude verla cantando alegremente, Rosalie estaba en la misma situación, a ella le encantaba esta película pues Satín era la chica con el carácter casi perfecto para ella. No importaba cuantas veces viésemos esa película, todas y cada una nos encantaba más y más, claro… Christian tenía relación con ese agrado, el personaje era muy simpático y soñador, era a su vez muy cursi, un hombre que sin duda alguna había nacido para amar. Entre mis pensamientos, sentí el cuerpo de Edward temblar y volteé a mirarlo, me guiñó un ojo y como siempre, me ruboricé; él hizo un gesto con la cabeza para que observase a los demás y todos estaban cómodamente abrazados, me uní a las risas de Edward y al rato volvimos a prestar atención en el argumento de la película.
Un par de horas después, la película terminó y entre los créditos finales pude ver a todos moviéndose y estirando sus cuerpos, los huesos de los brazos y espalda de Emmett sonaron fuertemente y un suspiro de relajo provino de él tras aquel crujido, Rosalie lo miró atentamente y el le sopló un beso, pude ver como ella se derritió con ello y eso me hizo mover las comisuras de los labios hacia arriba. También pude ver como Jasper ayudaba a limpiarle las lágrimas a Alice, ella siempre lloraba con la película, le daba pena que Satín y Christian no pudiesen estar juntos al final, noté como Edward también les miraba atento y no pude evitar comentar mientras me encogía de hombros. – Siempre se pone así con la película- dije sin más antes de volver a mirar a mi amiga y darme cuenta de que se había percatado de que estábamos comentando sus lágrimas, nos enseño su pequeña lengua y tomando la mano de Jazz se fue hacia la escalera y comenzó a subirla, Rosalie y Emmet siguieron sus pasos acompañados por unos silenciosos Ben y Ángela. Nos miramos fijamente a lo ojos con Edward y tomando sus mano hicimos el mismo recorrido para subir las escaleras. Llegando arriba, pudimos ver a nuestros amigos dándose besos en las mejillas y estrechando sus manos en señal de buenas noches, saludamos a todos con las manos y ellos correspondieron para luego cada uno hacer ademán de ingresar en sus habitaciones.
Cuando me quedé a solas con Edward en el pasillo, él se acercó a mi y tomó mis manos, dejé que me rodeara con sus fuertes brazos mientras apoyaba mis manos en su espada, acariciando sus omoplatos, llevó una de sus manos a mi cuello y lo acarició, hundió lentamente su rostro en mi cabello y lo escuché inhalar mi aroma, se sentía realmente bien, pero claro, me dieron pequeños escalofríos, me separé un poco de él y le miré unos segundos, de improviso, me paré en la punta de mis pies y me acerqué a su rostro para poderle robar un suave y cálido beso. Sus labios tibios suaves eran algo que me pasaría todo el tiempo besándolos, queriéndolos para mí. Cuando me separé de ellos, el se quedó quieto un instante y sorpresivamente se agachó un poco y me besó de la misma forma que lo había hecho, se alejó con lentitud y me susurró al oído las buenas noches. Le vi comenzar su camino hacia la puerta de su habitación y sin darme vuelta a mirar, pasé la mano tras mi espalda y tomé el pomo de la puerta la giré y mientras la abría comencé a entrar, pude ver la sonrisa torcida que me había regalado y con un gesto de mano me despedí de él, cerré la puerta y me quedé un momento ahí, fui al baño, cepillé mis dientes y me cambié el pijama, cuando salí no pude evitar bostezar y me fui a recostar en la cómoda cama que tenía para mi. Lo último que supe es que había apagado la lámpara que se encontraba sobre la mesita de noche.
A la mañana siguiente, desperté a eso de las 9 y media, peiné suavemente mi cabello, me puse ropa y fui lentamente por el pasillo hasta la habitación de Alice, cuando entré la vi a ella y a Rose sentadas cómodamente sobre la cama, me saludaron con la mano y me invitaron a sentarme con ellas.
¿Qué tan van las cosas con Romeo? – preguntó Alice, la pregunta obviamente iba dirigida a mí.
Todo bien, anoche antes de despedirnos le besé los labios, cuando me separé de él, se acercó nuevamente y me besó otra vez… -Ambas soltaron grititos suaves ahogándolos en los cojines de la cama, me ruboricé un poco pero sonreí con ellas.
Bella, vas por muy buen camino… Nosotras estamos entrando en terreno caliente – comentó Rose emocionada, a Alice le brillaban los ojos y eso me hizo sentir feliz.
Seguimos platicando de los chicos un poco más y decidimos bajar a desayunar, esperé a que las chicas se cambiasen y arreglasen y bajamos las escaleras, cuando entramos en la cocina vimos a tres guapos cocineros preparando una gran cantidad de comida había pan recién comprado que estaba caliente y fresco, había huevos revueltos, jugo recién exprimido, café y leche… Ellos nos miraron y se encogieron de hombros – Es por habernos invitado y por que nos queríamos lucir con ustedes – Habló un Jasper muy formal, Alice se fue sobre él y le dio un beso en la mejilla, Rose se acercó a Emm y le dio un beso en la barbilla, ante lo cual Emmett casi comienza a híper ventilar. Tomé la mano de Edward a medida que me acercaba a él y le di un suave beso muy cerca de los labios, me regaló una hermosa sonrisa y besó mi frente. Al rato nos llevaron a sentarnos a la mesa de comedor y nos sirvieron en desayuno mientras Ange y Ben bajaban las escaleras, también les dijeron que tomaran asiento y para cuando terminaron de servir en la mesa la comida, se sentaron a nuestro lado y todos comimos. El desayuno estuvo realmente bueno.
Entre cambios de plática y comida, Rose nos dijo que fuésemos a pasar el día a la playa, a todos nos encantó la idea, cuando terminamos de comer fuimos a ayudar con la loza sucia a los chicos, los lavamos, dejándolos secar en la rejilla y fuimos a prepararnos. Antes de llegar a mi cuarto Alice me jaló del brazo y me llevó a tirones hacia su habitación. Me puso por delante lo que eran unos hermosos trajes de baño, bikinis pequeños y otros accesorios. Elegí para su agrado –Y según el plan- un bikini azul cielo muy lindo, me gradó pues al ponérmelo tapaba todo lo que tenía que tapar, pero con una mezcla de sensualidad que ayudaría en mi plan de conquista. Alice se cambió en un bikini verde esmeralda muy a tono con su blanca piel y unos accesorios que consistía en una toalla del mismo color y un short verte claro, con un bolso de playa, sandalias a juego y un bonito sombrero color beige. Lo mismo para mi, pero reemplazando el short por una mini falda blanca y un sobrero algo más pequeño, color y una toalla celeste, nos pusimos unas blusas sin mangas sobre el top del bikini y salimos al pasillo, encontrándonos con una escultural Rose que tenia un bolso de playa y su sombrero en la mano, abajo ya estaban reunidos todos, por lo que sin perder tiempo salimos de casa, dejando asegurado todo y comenzamos a caminar hacia la playa.
Edward POV
Mientras desayunábamos, Rosalie nos ofreció ir a pasar el día a la playa, idea ante la cual todos mostramos una cara de agrado y asentimos, terminamos de desayunar y lavamos los trastes con ayuda de las chicas y salimos disparados con mis hermanos a arreglar las cosas, lo último que vimos de las chicas entonces fue a Rosalie entrar a su cuarto y a Bella siendo tironeada del brazo por la pequeña Alice, entré en mi cuarto y saqué de uno de los cajones unas bermudas negras, con rayas verticales color gris, una camiseta negra que se me ajustaba muy bien al cuerpo, unas alpargatas y una toalla rojo sangre. Mis hermanos iban bajando la escalera y me encontré con ellos abajo, unos 10 minutos después, que supimos aprovechar bien para planear algo, bajaron las chicas, se veían hermosas… Bella venía con una mini falda blanca y una blusa sin mangas azul, le sentaba tan bien ese color, no podía hacer más que mirarla sentir como internamente babeaba por ella. Nos sonrieron y al rato estando todos, incluso Ben y Ángela, bajamos hacia la playa.
Los diez minutos de recorrido eran muy agradables, llevaba a Bella tomada de la mano y lo mismo mis hermanos, parecíamos todos unas felices parejas… Oh triste realidad, solo éramos amigos en plan de conquista hacia estas divinas mujeres, pero ya lo lograríamos, ya serían en un futuro lejanos nuestras novias, por mientras a aparentar.
Bajamos con cuidado las escalinatas antes de llegar a la costa y avanzamos buscando un lugar propicio y agradable donde dejar las toallas, Emmett encontró un cómodo lugar a la sombra de una sombrilla de paja y estiramos las toallas de las chicas y las nuestras. De pronto, cuando terminábamos de acomodar las cosas pudimos ver expectantes, como desaparecían las blusas y camisetas de las muchachas y se me aceleró el corazón, tragaba con dificultad y sentía mi respiración irse a la madre por lo que estaba mirando, Bella en un hermoso y sensual bikini azul… Por todo lo que es bueno. Mis hermanos estaban tanto o peor que yo, Emmett tenía la quijada fuera de lugar con la revelación de Rose, un sensual y pequeño bikini rojo cubría sus partes nobles. Jasper quedó deslumbrado por la hermosura de Alice en su bikini verde y yo seguía babeando internamente ante lo preciosa que se veía mi Bella. Ellas parecieron notar el efecto que provocaron en nosotros y mientras reían, caminaron hacia el agua para poder comenzar a mojarse. Emmett cayó sentado en la arena y Jasper se afirmó del mástil de la sombrilla… yo solo seguía mirando en dirección de aquella sirena del bikini azul.
Rato después de recomponernos, nos quitamos las camisetas y nos fuimos al agua, Emmet se quedó en la arena, según él, para tomar el sol, así que nos fuimos sin él y nos metimos lo más adentro que pudimos. A los pocos minutos se nos unieron las chicas, que habían conseguido un balón y nos pusimos a jugar en el agua, a veces, Bella y yo nos quedábamos nadando muy cerca y me era imposible el no abrazarla, rosar su cuerpo bajo el agua era una sensación muy hermosa y grata, verla sonrojar era encantador, nos alejábamos para poder jugar, pero de vez en vez nos acercábamos una y otra vez sin quererlo evitar. Unos cuarenta minutos de juego en el agua, nos dio hambre y decidimos salir, cuando caminábamos por la arena vimos a Emmett dormido, a Jasper y a mi se nos ocurrió una maldad y les pedimos a las chicas que fuesen a comprar algo para comer, con la excusa de que nos quedaríamos con Emmett, no era todo mentira, la parte que ellas no sabían era la segunda parte, cubrir a Emm de arena.
A unos niños que estaban cerca les pedimos sus palitas y cubetas, Jasper consideró el decirles que se nos unieran para terminar la obra antes de que las chicas regresaran o el mismo Emmett se despertara.- Manos a la obra- Comenzamos cubriendo a nuestro gran hermano de arena, evitando su rostro, los pequeños cargaban arena en sus cubetas y la amoldaban con un poco de agua, nosotros traíamos más arena, hasta que se nos ocurrió otra cosa, darle forma a esa arena. Así comenzamos una delicada labor de hacer con la arena un escultural cuerpo de sirena sobre Emm. Reparando en los detalles de las escamas de la cola… y unos grandes pechos a los que les pusimos unas estrellas de mar que uno de los pequeños había traído, estaba quedando bueno, con mis compañeros no podíamos dejarnos de reír. Cuando ya habíamos acabado, las chicas regresaron con helados y algunos pasteles y cervezas, al ver nuestra obra realizada sobre Emmett no dudaron en dejar escapar enormes carcajadas y nos las culpaba, se veía chistoso… entre esas risas uno de los pequeños también trajo consigo algas de mar que puso sobre la cabeza de Emmett y con eso estaba concluido. La gente que pasaba cerca se quedaba mirando divertido lo que pasaba, tomamos unas fotos y empezamos a comer, dándoles a los niños unos helados antes de que sus padres les pidieran irse con ellos. A los minutos nuestra escultural sirena se despertó y ¡Oh! Era como el monstruo de lago Ness, gruñó, bostezó y finalmente abrió los ojos, cuando vio la cola de su disfraz de arena arqueó la ceja a modo de duda para luego levantar la cabeza y mirar detenidamente lo que habíamos hecho, en ese entonces nos estábamos riendo mucho, pero un comentario del grandote nos hizo colapsar a Jasper y a mi llevándonos al suelo –Soy sexy – Fue ese comentario el inicio del fin, las chicas estaban histéricas y caían lágrimas de sus ojos, Jazz y yo ya no podíamos más… Pero cuando Emm sacó su brazo de debajo de la arena y se movió para quedar libre del resto, gruñó intensamente el nombre de Jasper y el mío, en ese momento nos miramos a los ojos con urgencia y tuvimos que salir corriendo por la playa con un Emmett que parecía un Lock Ness al que le habían quitado su comida. Corrimos a toda prisa asustados de lo que nos pudiese hacer, pero riéndonos fuertemente. Varios minutos después, Emmett nos llevaba de vuelta arrastrándonos por la playa sujetos de los talones, mientras tragábamos arena en dirección a donde habían quedado las chicas, ellas se reían de nuestra desgracia, pero nos ayudaron a levantarnos y a limpiarnos, nos dieron cerveza, Bella besó mi frente y me felicitó por la obra de arte que habíamos hecho con la arena, Alice besó en la mejilla a Jasper y lo abrazó; Rosalie se había ido con Emmett al agua para limpiarse la arena. Había sido una mañana estupenda, ya era pasado el medio día, había mucha gente en la playa comiendo improvisados almuerzos, una hora después, tomamos a las chicas de las manos y nos fuimos a reunir con Emmett y Rose. Nos pasamos el resto de la tarde jugando en el agua y descansando a la sombra de nuestra sombrilla, había sido una mañana increíble, llena de risas… y arena, sobre todo lo último.
En uno de los momentos que estuvimos descansando en la sombra Rosalie y las chicas nos habían dicho que ésta noche daríamos una fiesta en casa y que ya habían invitado a la gente, así que como a eso de las 6 p.m nos fuimos a casa para poder bañarnos y comer algo más contundente y de paso descansar un rato de tanto ejercicio para estar en estado presentables para la noche. Con la mención de aquella fiesta, tenía serias intenciones de jugar una nueva carta para poder asegurar mis intenciones hacia Bella… Aunque algo me decía que pasaría algo esta noche y no era exactamente agradable del todo.
Bien, como ya dije antes desde el capítulo que viene las cosas se ponen complicadas.
Aparecerán personajes que harán las cosas más complicadas para Edward y Bella. Y bueno, también cosas algo más hot y divertidas… esas no deben faltar.
¡Gracias por leer!
