Los magníficos personajes de Inuyasha le pertenecen a la sensei Rumiko, yo solo los eh tomado para crear esta historia que esta basa en el film La criatura Perfecta (2007). Lo que la hago no es con fines de lucro, solo es para sacar todas esas ideas que no me dejan dormir.
Capítulo 6. Conociendo a la Familia.
Sango que había escuchado todo se acerco a su esposo y miró por la mirilla, en alguna ocasión escucho a Kagome mencionar que Inuyasha tenía un hermano, si mal no recordaba ella dijo "Sesshoumaru", vio al hombre y no pudo negar el parecido que guardaba con Inuyasha, abrió la puerta sin hacer caso a la protesta de su esposo, pero su intuición le decía que no eran malas personas, los dejo pasar y justo cuando cerró la puerta Kouga apareció.
─ ¿Quiénes son?─ preguntó Kouga al acercárseles.
─ Dicen ser el hermano de Inuyasha, su madre y...─ dejo de decir Miroku al percatarse que no sabía quién era la joven.
─ Su cuñada.─ contestó la jovencita, dejando a Miroku, Sango y Kouga pasmados, no sabían si habían escuchado bien.
─ ¿Dónde está ella?─ preguntó Sesshoumaru.
─ ¿Qué quieren de ella?─ preguntó a la defensiva Miroku.
─ Primero dejen me presento, soy Izayoi la madre de Inuyasha y hemos venimos para llevarlos a un lugar más seguro, las cosas empeoran y mi esposo necesita hablar con Kagome.─ decía tranquilamente.
─ ¿Por qué no vino él?─ pregunto ahora Kouga.
─ Está sirviendo de señuelo para nosotros poder venir hasta acá sin ser vistos, por favor, solo queremos ayudar.
─ Está en la sala.─ contestó Sango al salir de su asombro.─ ¿Encontraron vacuna para la enfermedad? Creo que ella enfermo.─ dijo con clara preocupación por su amiga.
Sango los llevo hasta la sala y Sesshoumaru se acerco a Kagome, Sango y los demás esperaban impacientes mientras Sesshoumaru la revisaba.
─ Tiene principios de influenza.─ en cuanto escucharon eso los presentes perdieron el color, eso era malo.─ Debemos llevarla a que la traten de inmediato o empeorará.
─ ¿Llevárnosla a dónde?─ preguntó Sango.─ En un hospital o clínica la dejaran morir no se dan abasto.─ decía al borde de los nervios.
─ Tenemos un lugar seguro, preparen algunas maletas debemos irnos cuanto antes.
Inuyasha estaba en su habitación mirando por la ventana, no podía dormir, estaba preocupado por Kagome. Después de mucho tiempo de estar al lado de Naraku, milagrosamente él no le quería un una junta que tuvo esa tarde y no desaprovecho la oportunidad para ir a buscar a su novia, pero no la encontró ni en su casa, en la de sus amigos y en la jefatura no había señales de ella o sus compañeros, todos habían desaparecido, solo esperaba que Naraku no los tuviera y para empeorar la situación Sesshoumaru aun no se aparecía, solo él le podía ayudarle a averiguar si Naraku los había capturado.
No podía creer que en esos momentos estuviera tomando el té con su suegra y cuñada, todo iba muy bien hasta ahora con ellas, la madre de Inuyasha era una mujer hermosa, de porte elegante, su piel blanca como porcelana y melena negra; su cuñada no se quedaba atrás, una chica de su estatura, cabello café e irradiaba felicidad.
Todo había sido tan confuso, recordaba haberse quedado dormida en la sala de Sango y cuando despertó estaba en una habitación que jamás había visto, Sango estaba junto a ella acompañada de otras dos mujeres, su amiga le explicó que se la tuvieron que llevar a otro lugar porque enfermo y debían tratarla cuanto antes, durante tres días había estado alucinando por la fiebre, donde todos se turnaban para cuidarla. Al preguntarle por Miroku y Kouga, Sango le dijo que ya habían regresado a la ciudad, el capitán los necesitaba, les hacía falta personal y no se daban ya abasto, entre los saqueos, la anarquía y la cantidad de gente que parecía enloquecer a causa de la enfermedad. Aún así, lo que le sorprendió fue cuando le presentó a las dos mujeres que la acompañaban, su suegra Izayoi y su cuñada Rin.
─ Entonces... ¿Usted es la madre de Inuyasha y tú la novia de Sesshoumaru?
─ Así es.─ contestaron las mujeres.
─ Yo creí que...─ comenzó a decir Kagome pero se calló al percatarse que tal vez no era de muy buena educación decir que ella la creía muerta, pero ¡habían pasado 200 años!
─ ¿Qué ya estaba muerta?─ Kagome se sonrojo, ya había metido la pata con su suegra, adiós buena primera impresión.─ No te preocupes, es normal que lo pienses... Mi hijo debe pensar igual.─ dijo con claro tristeza en su voz.
─ ¿Cómo es que aun está viva?
─ Es gracias a mi esposo, pero ya cuando él venga y Sesshoumaru llegue con Inuyasha, él se encargará de explicarles mejor todo.─ Kagome sonrió al recordar que le informaron que su cuñado había regresado por Inuyasha, pronto tendría a su ojidorado con ella.
─ Yo solo te tengo que pedir un favor.─ dijo su cuñada.─ No estés tan tensa Kagome, estás entre familia y dime Rin, somos como de la edad ¿no?
─ Bueno, yo... supongo.
─ Yo tengo 24 ¿y tú?
─ Ya casi 25.
─ Lo ves, no es mucho.─ dijo con una radiante sonrisa.
─ Ya que estamos en eso, a mi dime Izayoi.
Kagome sonrió, en definitiva se llevaría muy bien con su cuñada y suegra.
Inuyasha estaba curioseando por la biblioteca, Naraku desde el día anterior no le había mandado llamar y si se quedaba en su cuarto no pararía de pensar en que en esos momentos ese bastardo estaría con Kagome, así que fue a la biblioteca para despejar su mente, Naraku no podía tener en su poder a su dulce y tierna Kagome. Se alegro que no hubiera nadie, últimamente era muy concurrida y él quería estar solo. Pasada una hora aproximadamente escucho la puerta abrirse y no daba crédito a lo que veía, Sesshoumaru acababa de entrar.
─ Hermano estás bien ¿Dónde...
─ Debemos hablar, sígueme.─ le interrumpió y lo guió al sótano de la biblioteca, la cual era una zona restringida.
Sesshoumaru jalo una palanca y uno de los libreros se movió, dejando ver una habitación donde solo había una cama, un sillón y una mesa de noche.
─ ¿Dónde estamos?─ preguntó Inuyasha una vez que el librero se cerrará de nuevo.
─ Era la habitación de nuestro padre, aquí es seguro hablar, las paredes son insonoras.
─ ¿Qué es tan importante como para venir aquí?
─ Encontré a nuestro padre, él tiene un suero que acabará con esta epidemia.
─ ¿Dónde está? Entre más pronto...─ decía agitado.
─ Inuyasha.─ le interrumpió su hermano.─ Todo a su tiempo, hay otra cosa, tu madre aún vive y... ¿Sucede algo?─ pregunto al verlo cabizbajo, pensó que al escuchar que su madre vivía se alegraría.
─ Es una gran noticia pero... Kagome ha desaparecido, no hay rastro de ella.
De inmediato Sesshoumaru comprendió, él ya se había enterado que ya no estaba en la ciudad.
─ Está en un lugar seguro.
─ ¿Cómo dices?─ preguntó sorprendido.
─ Nos la tuvimos que llevar, contrajo influenza, pero ya está bien.─ se apresuró a decir antes que su hermano se alterará.
─ ¿Por qué no me dijeron?
─ Todo paso muy rápido, debía ser tratada cuanto antes, no imagine que te enterarías ahora que Naraku no te quita la vista de encima.
─ Quiero verla, Sesshoumaru llévame a verla.
─ Deja organizo todo, debe parecer un viaje normal a la capital.
Dos meses pasaron volando y ella que pensaba que máximo dos semanas pasarían antes de volver a ver a Inuyasha pero no fue así, cada que alguien entraba por la puerta o llamaban a la que ahora era su habitación su corazón se aceleraba con la ilusión de que fuese Inuyasha quien se apareciera en la puerta, pero hasta ahora no había señales de él o su cuñado. Se recostó en la cama y respiro varias veces mientras sobaba su estomago con movimientos circulares.
─ ¿Cómo te sientes?─ preguntó Sango al entrar con una bandeja que tenía galletas y un taza de té.
─ Bien, tranquila Sango.─ dijo al ver la cara de angustia que tenía su amiga.
─ Me preocupas.
─ No tienes por qué.─ dijo con una sonrisa, no quería que ella se preocupara de más, ya tenía suficiente con solo ver a Miroku un o dos veces por semana.
─ Izayoi dice que bebas esto.─ dijo al ofrecerle la taza que llevaba.
─ Gracias.─ se incorporó y bebió de la taza, cuando el té llegó a su estomago este se tranquilizó.
─ Kagome, encontré esto.─ dijo alegremente Rin al entrar a la habitación.─ Era de mi madre no es un color muy bonito pero...
─ Gracias Rin, es perfecto.─ le sonrió y tomo la ropa que le había sido llevada.
Se fue al baño para cambiarse y pudo ver mejor el vestido gris, era sin mangas de cuello cuadrado plisado, se lo probo dejándose su playera blanca de cuello alto y mangas largas debajo, se miró al espejo y le gusto mucho como le quedaba; paso sus manos sobre el vestido a la altura de su vientre y no pudo evitar sonreír, con aquel vestido apenas si se notaba que estaba embarazada de alrededor de 15 semanas.
─ Qué bueno que despiertas.─ decía Sango aliviada.
─ ¿Qué paso?─ preguntó confundida, todo le daba vueltas.
─ Después que regresaste del baño te desmayaste, suerte caíste en el sillón.─ decía Rin.
En los últimos días se había sentido mareada y vomitaba por las mañanas, pero no le tomo mucha importancia porque después de eso el resto del día era tranquilidad, así que no quiso preocupar a nadie, debía tener una infección en el estomago.
─ Nos diste un gran susto, toma esto.─ dijo Izayoi al ofrecerle una taza de té.
─ Gracias, ya me siento mejor, debe ser el estrés de no saber nada de Inuyasha.
─ No te creo.─ interrumpió Sango.─ Llámame loca pero... desde hace tiempo que no comes crema de cacahuate o manzanas, que eran de tus comidas favoritas y en cambio de atascas de ramen, haces combinaciones extrañas como galletas saladas con cajeta y comes cada que puedes fresas, no es normal ¡Tu odiabas las fresas!
─ No tiene nada de raro, tal vez ya me empalague de la crema de cacahuate.
─ No eh terminado, te quedas dormida frecuentemente ¡Y! tu ropa te aprieta.─ dijo señalando el pantalón que ahora tenía puesto.
─ Duermo para aminorar mi preocupación y la ropa no me aprieta.─ fulmino a su amiga con la mirada.
─ ¿Entonces por qué no te abrochaste el botón?
─ Está bien, pero tú misma has dicho que me atasco de ramen, subí un poco de peso, pero en unos días recup...
─ ¡¿Quieres abrir los ojos y ver lo evidente?! ¡Estás embarazada!─ dijo ahora ya desesperada, su amiga no podía ser tan ingenua.
─ No es posible.─ negó con la cabeza.
─ Ya has tenido intimidad con Inuyasha ¿verdad?─ preguntó Sango provocando que el rosto de Kagome se tiñera de rojo.─ ¿Desde hace cuanto que no tienes tu periodo?
Kagome tragó, desde hacía dos meses, pero había otros factores que podían provocar un atraso, el estrés, la depresión, mala alimentación...
─ Por tú expresión deduzco que hace tiempo ¿cierto?
─ Yo no puedo tener hijos... bueno, si puedo... pero no de Inuyasha... no es que no quiera, sabes que yo... yo no soy apta.─ explicaba a duras penas, ya que luchaba contra la vergüenza de hablar de la intimidad que mantenía con Inuyasha enfrente de la madre de él.
─ Calma, calma... "En lo que si son peras o son manzanas" tendrás que cuidarte, en unas semanas se comenzará a notar si es que lo estás.─ dijo con total tranquilidad Rin.
Y así fue, ahora no cabía la menor duda que tendría un hijo de Inuyasha, pero así como la felicidad llegó se fue, ¡malditos cambios hormonales! Ahora tenía miedo, no quería morir y no poder conocer a su bebé, las lagrimas se acumulaban en sus ojos y recordó que si Izayoi sobrevivió, ella también lo haría. Ella y su bebé estarían bien, algo en ella le decía que todo iba a estar bien, ya quería que Inuyasha llegase y poder darle la buena noticia.
Habían terminado de cenar y ahora estaban lavando los trastes, Kagome estaba sentada en la barra de la cocina solo viendo, ya que sus cuidadoras no querían que hiciera mucho esfuerzo, cosa que no le hacía mucha gracia a la muchacha, ella se sentía de maravilla, no quería que la tratasen como si tuviera una enfermedad terminal. Pero, si lo analizaba mejor tal vez su embarazo era como una, al nacer su bebé ella moriría para que él pudiera vivir, las lagrimas se acumularon en sus ojos y llevo sus manos a su vientre mientras se repetía mentalmente que todo iba a estar bien.
─ No tengas miedo, si yo sobreviví también lo harás tu.─ dijo Izayoi al ver a Kagome acariciar su vientre e intuir que pensamientos pasaban en la mente de su nuera.─ Todo va a estar bien.─ Kagome asintió y se limpio las lagrimas con un pañuelo.
¡Kagome!
Su corazón se acelero al escuchar que una voz muy familiar gritaba su nombre, se levanto justo cuando en la entrada a la cocina aparecía Inuyasha. No fueron necesarias las palabras, Inuyasha acorto la distancia y la beso, sin percatarse de la presencia de las demás mujeres que estaban con su novia, solo le importaba ver que ella estaba bien, sana y salva. Esos meses habían sido una tortura para él, tuvieron que esperar por un mes antes de tener una oportunidad y fingir que irían a la capital.
─ Te extrañe tanto.─ dijo Inuyasha al cortar el beso.
─ Yo también te extrañe, pero debes conocer a alguien.─ dijo al girarse y ver a Izayoi.
Inuyasha siguió su mirada y vio a la mujer que veía Kagome, en cuanto sus miradas chocaron lo supo, esa mujer era su madre. Izayoi estaba nerviosa, lo vio acercarse a ella y quedar frente a frente, no sabía cómo su hijo se tomaría el conocerla, ella no había querido dejarlo pero era lo mejor, si se llevaban a Sesshoumaru y a Inuyasha solo los pondrían en peligro, si la Hermandad los llegaba a encontrar también los matarían a ellos. Pero al sentir que era abrazada por su hijo le correspondió y comenzó a llorar, después de 200 años por fin podía tener a su hijo entre sus brazos, ya que aquel día no le permitieron tocarlo, solo logró escuchar su fuerte llanto antes de ser llevada a otra habitación al ver que había sobrevivido; por su parte Inuyasha pudo sentir por vez primera lo que era el calor del amor de una madre.
...
Kagome no sabía cómo darle la noticia a Inuyasha, así que dejo que madre e hijo tuvieran un momento a solas, se lo merecían después de tantos años. Se fue a la sala a pensar como se lo diría, lo bueno era que con el vestido que llevaba no se le notaba mucho y tenía suerte que el chico fuera medio distraído. Al poco rato sintió una mirada sobre ella, volteo y vio a Inuyasha observarla detenidamente.
─ ¿Qué pasa?─ preguntó Kagome al ver que Inuyasha se le quedaba viendo.
─ ¿Subiste de peso?─ preguntó arrepintiéndose de inmediato, pero ella se veía diferente.─ ¡No estoy diciendo que estés fea o algo así pero...!─ se apresuro a decir no quería que ella malinterpretará sus palabras, pero se veía un poco llenita.
Kagome se limitó a sonreír y soltar un suave risa al momento que se llevaba sus manos a su vientre, tal vez decirle resultaría más fácil de lo que pensaba.
─ Kagome... ¿Tú estás...─ trataba decir al intuir lo que aquel gesto significaba, provocando que su corazón se acelerará como loco.
─ Estoy embarazada.
─ ¿Cómo es posible? Se supone que tú...─ decía mientras tomaba asiento junto a ella.
─ No lo sabemos, pero... ¿No estás feliz? ¿No lo quieres?─ y de nuevo sus alocadas hormonas hicieron aparición al ver que Inuyasha estaba pasmado.
─ ¡No digas tonterías! No sabes lo feliz que estoy... Solo que.─ la envolvió en un abrazo y le dijo al oídio.─ No quiero perderte.
Inuyasha estaba más que feliz, podrían tener una familia, pero eso significaba poner en peligro la vida de Kagome y era precisamente eso lo que no quería. Además estaba Naraku, si el desgraciado llegaba a enterarse de la existencia de su hijo se lo quitaría, los mataría a todos con tal de criar a su semejanza a su inocente hijo.
─ No la perderás.─ la voz varonil a su espalda los alerto y voltearon de inmediato.─ Hola hijo, deben tener muchas preguntas pero primero hay que cenar, muero de hambre.─ dijo aquel hombre alto, robusto y de ojos iguales a los de Inuyasha.
Hola, hola... perdón por la tardanza pero salí de vacaciones, tenía planeado subirlo antes de irme pero aun me faltaban algunas cosillas y ya no me dio tiempo, regrese ayer y apenas pude terminar el capítulo, espero les guste.
Miles de gracias por su mensajes, son tan hermosos *oo*.
Kagome Taisho 77, pues en el siguiente capítulo explicaré mejor lo del suero para que todo se entienda mejor, sé que es un tanto confuso XD.
Ery-sama: pues lo del embarazo si fue pero no donde creían XD.
Javita0san: muchas gracias por tu sinceridad, darme el beneficio de la duda y leer, espero seguir manteniendo tus expectativas hasta el final.
Akanne Hygurashi: así es, lo está, pero no en momento que pensaban jejejeje.
Elena 79: jajajaja, cierto lime XP y siento haber hecho esperar por la conti u_u.
KatenineC: Nop, si es Izayoi y aun que tenía mis dudas a quien poner, me eh decidido por Rin─ chan.
Astron: wow, gracias... procuro poner lo mejor de mí para que este lo mejor redactado posible, aun que para ser franca aún siento que le falta algo más, pero tengo fe en mejorar.
jossy-chan, pues muchas gracias por darme tu apoyo y haber leído mis otras historias, supongo que no lo escribo tan mal después de todo jajajaja.
Nos estamos leyendo pronto y si quieren tener una idea más clara del vestido de Kagome, tecleen en google "nerong doll" es una imagen de un vestido en tres colores (rosa, blanco y gris)
21/04/2014
