Bra comía cereales como una buena chica saiyajin -repitiéndose más de cinco veces el plato- mientras veía televisión en la enorme sala de estar de Trunks, quien la miraba desde el umbral de la puerta de su dormitorio con un cepillo de dientes en su boca, no pudiendo creer en lo niña que volvía a verse sin maquillaje, con el cabello desordenado, comiendo cereales de animalitos con leche mientras veía un programa de policías y asesinos.

Meditó un poco sobre la idea de tomarle una foto y subirla a las redes sociales que tanto mantenían ocupada a Bra. Sin duda, si hacía eso se arriesgaba a ser decapitado con un cuchillo sin filo por la misma Bra sin piedad alguna.

- Oye Trunks, ¿Dónde se habrán ido esos dos? – soltó la chica desviando su atención del programa que veía ya que habían comenzado a pasar la pausa comercial. El ojiazul sacudió la cabeza, despertando de sus pensamientos extraños sobre Bra asesinándolo.

- Og… é – soltó Trunks sin poder hablar por el cepillo en su boca y luego casi se atraganta al ver a Pan y Goten aterrizar en la terraza y entrar tranquilamente a su apartamento.

- ¡Ustedes! – Bra abrió los ojos bien grandes - ¿No están heridos? ¿No se mataron? ¿No hay que ir por Sheng Long?

- No – sonrió Pan radiante como nunca, Trunks se ocultó en su habitación y asomó la cabeza solamente con cara de indignación.

- ¡Oigan, esto es allanar mi morada! Y no se pueden meter a la casa de un hombre a estas horas, está bien que los haya dejado dormir y todo pero no querrán el desayuno o algo así – los miró feo, de Goten se esperaba todo, si el pelinegro entraba y salía de allí como si fuera su propio apartamento le daba igual, pero de Pan no podía decir lo mismo, bueno, hace muchos años atrás habían tenido tanta confianza pero ahora se sintió algo extraño de verse frente a ella con el torso desnudo y unos boxer solamente.

- Mmm… De hecho, ¿Quieres ir por unos buenos tocinos, tío? – soltó Pan tocando su estómago, intentando obviar lo que había visto de Trunks aunque la había puesto bastante nerviosa – Conozco un lugar.

- Si tú pagas…

- ¡Tío!

- Ya, la compartimos – bufó el pelinegro.

- ¡Gracias por todo, Trunks! ¡Nos vemos, Bra! – sonrió la menor de los Son y tomó de la camisa a Goten haciéndolo saltar por el balcón y volar nuevamente.

- Son tan locos que se olvidaron de que están en la ciudad y todos pueden verlos volar así – dijo la peliazul preocupada – Bueno, ahí se las arreglan, son felices, eso es lo importante – se acomodó en el sofá feliz y satisfecha para seguir mirando la TV mientras su hermano se iba a dar un baño algo traumado.


Una semana y, específicamente tres días más tarde…

Marron estaba camino al hospital en los brazos de su padre, totalmente adolorida y derrotada. Era la hora, ¡Si, la era por fin! y alrededor de ellos iban Trunks, Goten, Pan, Bra, 18 y Mars siendo llevado por Goten.

- Tranquila, ¡Te adoramos y estaremos aquí! – dijo Bra sonriente, muerta de los nervios.

- Si, Marron, golpearé a todas las enfermeras para entrar a verte y a mi sobrinito – soltó Pan decidida aunque igual de nerviosa que Bra – Todo estará bien.

- Aguanta – dijo Trunks a su lado sin saber qué decir, no era muy bueno con las palabras en esos momentos.

- Marron, tu novio pesa – todos se voltearon a ver a Goten y él rió inquieto – Suerte, rubiecita, y… ah… ¡No se qué decir, ya dejen de verme! – se tocó la cabeza y por poco suelta al novio de Marron quien estaba a punto de vomitar su corazón del miedo que le causaba volar.

- Vamos, hija – susurró Krillin emocionado.

Finalmente cuando llegaron al hospital, la tropa se encaminó hasta la recepción en donde exigieron que la internaran; unos enfermeros luego de ver a Trunks y Bra salieron con una silla de ruedas al momento, sentaron a la adolorida Marron y se la llevaron adentro con urgencia, todos alzaron la mano como despedida, mirando a la puerta en vaivén que se iba tranquilizando luego de pasados los segundos.

- Esto podría tardar – soltó Krillin – Me quedaré, gracias por acompañarnos chicos.

- Yo igual – dijo 18 – Tarde o no tarde.

- Yo no me pienso ir – dijo Pan pero luego bostezó.

- Deberían ir a dormir un poco – comentó el padre de Marron luego a los muchachos.

- Yo me quedo, es lógico por qué, no dormiré – dijo Mars ansioso, mucho más nervioso que todos los presentes.

- Demonios, iré por un café – Pan bostezaba por enésima vez - ¿Quién va?

- Muero por uno – soltó Trunks - ¿No vienen? – miró a Bra y a Goten, Pan ya se había adelantado y había caminado lejos.

- Vayan, nos quedaremos – dijo Bra sentándose en el suelo, Goten la miró y luego de un rato se abandonó a su lado y comenzaron a jugar con las manos, Trunks los miró de soslayo antes de irse, ¿Desde cuando ellos eran tan amigos?

Siguió luego a Pan, quien había encontrado el comedor y ahora pedía en el mesón un café con chocolate, su favorito y de los más grandes para matar ese sueño antes de que él la matara a ella con lentitud. Se ganó a su lado, mirando la lista de precios mientras ella recibía su vaso extra-grande.

- Ah, menos mal que llegaste, no sabía qué pedir para ti, ni idea cuál es tu café favorito – dijo con cara de disculpas – Voy a la mesa – Trunks asintió y miró la lista, luego de un rato ya volvía a la mesa con un café para él, su favorito también.

- Es el Capuccino, Pan – le informó y se sentó frente a ella, la chica rió nuevamente y alzó una mano para hacer un ademán despreocupado.

- No se me olvidará – comentó bebiendo un sorbo – Rayos, muero de sueño, ¿Por qué a mi sobrino se le ocurre su salida a las 5 de la mañana?

- Es que te quiere tanto – él la fastidió.

- Error – Pan lo miró feo – Si alguien me quiere tanto JAMÁS en su corta existencia se le ocurriría despertarme a las cinco de la mañana, y bueno, se lo perdono porque es mi chico favorito – se relajó.

- Le has tomado cariño – observó su amigo.

- Mucho – confesó ella mirando al horizonte – Ma es como mi hermana mayor, la que me cuida, todo, y él chiquillo también contará conmigo para lo que sea, desde que me enteré hace un mes de que ya estaba a punto de dar a luz que lo sentí así...

- Es como… como cuando te vi por primera vez – comentó el de cabellos lila de pronto, nostálgico. Pan lo miró sin comprender mucho – Claro, Gohan era como el hermano mayor que nunca tuve, Goten tuvo la suerte de tenerlo de verdad de hermano, pero yo lo consideraba también como uno.

- Estás queriendo decir que… - la chica ya sentía un crac en su interior, justo en el lado izquierdo de su pecho.

- Que cuando ibas a nacer yo decía lo mismo de ti, eras la chiquilla que cuidaría y querría...

- ¡Pan! – Goten llegó corriendo y se sentó a su lado, ¡Que gran salvación! A la joven le dieron unas ganas inmensas de abrazar a su tío por eso, por no permitir que Trunks siguiera torturándola diciéndole que la consideraba una "Sobrinita" como ella lo haría con el hijo de su amiga – Marron está a punto – entonces informó el pelinegro, ella miró a Trunks algo ida antes de sonreírle a su tío.

- ¿A punto? Vaya… Ya va a nacer mi guapo – soltó desesperada cambiando sus humores drásticamente terminándose el café aunque le quemara toda la lengua, y eso fue lo que sucedió, sus ojos comenzaron a lagrimear de dolor pero se lo aguantó y miró a los chicos con una sonrisa fingida.

- Oye, oye, pequeña – Goten le acarició el cabello - ¿No crees que eso te hará mal? El café de golpe no va bien contigo.

- Estoy de maravilla – se levantó – Un gusto tomar un café contigo Trunks… Tío, sabes que te quiero – le besó la mejilla y se largó.

- ¡Apestas a café! – gruñó el pelinegro a quien no le gustaba el aroma del café por que le recordaba a los médicos a los que iba de niño, esos siempre tomaban café como condenados y cuando lo revisaban podía sentir ese aroma y definitivamente ODIABA a los médicos, entonces, por conclusión, el aroma a café.

Trunks miró a su amigo que se quedaba ahora haciéndole compañía mientras Pan se retiraba corriendo.

- Veo que todo va mejor que bien – comentó.

- ¿Qué te piensas, Trunks? – Goten alzó las cejas – Lo que pasa es que, ahora Pan no es la chiquilla que nos fastidiaba con Bra cuando pequeñas y las encerrábamos en un cuarto para que se dejaran de molestar ¿Lo recuerdas?

Trunks rió.

- Está loca, claro, pero es la chica con la que actualmente puedo charlar por horas, ¿Lo puedes creer? – entonces dejó de reír – No pongas esa cara, no es nada sorprendente, solo que era lo que me faltaba, y que todo se aclarara es lo mejor que pudo pasar para todos, ¿No crees?

- Si – asintió el heredero de los Briefs algo mareado.

Pan volvió corriendo y se lanzó a los brazos de Goten. En cosa de segundos él perdió el equilibrio y cayó de la silla, Trunks se paró a ayudarlos mientras todos los que estaban en la cafetería los veían con sorpresa, algunos reían pensando en lo locos que eran, ya que ellos reían a gusto en el suelo como si caerse y hacer el ridículo delante de mucha gente fuera nada y en realidad estuvieran solos dentro de una burbuja a la que nadie más podía penetrar; después de todo, parecían… ¿Una pareja? El pobre Trunks se espantó hasta casi quedar en el suelo igual que sus amigos al pensar aquello, no podía ser, estaba pensando muchas tonterías con madrugar tanto, eso era, pero ¿Por qué ella se había abalanzado así contra su amigo?

- Ha nacido – la respuesta a su pregunta salió de la boca de Pan, feliz – Ha nacido.

- No me lo esperaba tan rápido, ¡Ese niño es digno de Marron! – resopló Goten, se levantó riendo aún con Pan a su lado y ambos miraron al descompuesto Trunks.

- ¿Qué pasó, Trunks? – Pan meneaba una mano en frente de los ojos del joven, pero nada - ¿Te bajó el shock post parto de Marron? ¡Tienes cara de trauma!

- Oye, memo – Goten le dio un zape – Vamos, tenemos que ver al pequeño, ¿Cómo se llama eh Pan? – se fueron caminando abrazados.

- Kaz…

- ¿Kaz? ¡Marron me hizo caso! Bueno, le quitó el "uo", pero igual, ¡Se lo puso! Será el niño más apuesto de la generación – sonrió feliz – Pan, ¿Y Trunks? – se miraron, habían caminado tanto juntos y miraron hacia atrás para ver que él no estaba.

- Deja que voy por él – Pan corrió hacia el comedor.

Mientras corría pensaba en lo raro que se había puesto Trunks luego de que llegó Goten, no tenía ni la más remota idea de lo que podría pasar por la cabeza de su amigo, pero no por eso le preocupaba menos, así que se detuvo cuando lo vio sentado tomando el café aún solo ahí sin la intención de levantarse y seguirlos, se escondió tras unas plantas que habían, y lo miró más detenidamente. Sonrió, con tanta emoción por el niño y su reconciliación con Goten había olvidado lo que sentía y lo condenadamente guapo que Trunks Briefs podía ser aún con esas ojeras y esa cara de cansancio inminente, era como si se hubiera fijado por primera vez en él, nada había cambiado en sus sentimientos; observó como sus ojos azules estaban perdidos en la nada, su cabello a veces tenía mechas rebeldes jugueteando en su cabeza por culpa del ventilador que había cercano a él, el olor a hospital impregnaba todo el lugar pero para ella solo existía su delicioso aroma... miró al suelo, ¿Qué estaba pensando? ¿Por qué estaba pensándolo en ese momento? Había nacido Kaz, el hijo de su Ma, y no podía pensar en su vida ahora, ni en sus despechos al ver que aún se moría por ese hombre que jamás la tomaría en cuenta como mujer.

Avanzó nerviosa, había perdido toda confianza al recordar cuanto lo quería y se sintió repentinamente vulnerable, "¿Estaría bien recordar cómo se siente un abrazo de él?" pensó a pasos de llegar a su lado "No me lo negaría, puedo excusarme con la emoción de Kaz… ¡Eres un renacuajo, Pan!, ¿Desde cuando usas a tu sobrino recién llegado al mundo para esto?" le tocó el hombro finalmente.

- Trunks – soltó y lo jaló del brazo, él se levantó de su asiento, recordando que debía ir con ellos y que probablemente Goten la había enviado por él, y cuando se puso de pie ella lo abrazó, pero no desesperadamente como a Goten, si no que con calma, como una serpiente recorriendo su territorio, fue realmente reconfortante pero no entendía ¿Por qué lo hacía?

- ¿Ocurrió algo, Pan? – se preocupó y pensó en lo más lógico.

- ¿Es que una amiga no puede abrazar a un amigo? – sonrió ella separándose de él, ahora tenía por seguro su olor plasmado en su interior y la ponía aún más mal de lo que estaba por él – Estaba tan emocionada por Kaz y tú aquí como memo, al verte pensé en… bueno, en que hace mucho que no te abrazaba, tenías la mirada puesta en nada y dije, ¿Por qué no? – se explicó enredándose a si misma, "Idiota, idiota, estúpida y demente, Son Pan" se maldijo en sus interiores, Trunks la observó simplemente.

"¿Cuándo cambiaste tanto Pan?" le gritó en sus interiores pero de su boca no salió nada.

- No hay problema – atinó a decir.

- Estás muy raro – rió la chica - ¿Vamos a ver a Kaz? – le tomó la mano y corrió con él hacia la habitación de Marron, quizás él no lo intuía pero Pan quería permanecer tanto tiempo como fuera de su mano, que al llegar a la habitación, en silencio se lamentó y le soltó.


¡Saludos!