Capítulo 7:
Ser inútil es un pecado

Inmediatamente después de aquel horrible primer encuentro con las Caballeras Undead y de hablar con sus dos adeptos más cercanos la Gran Maestra East Wind tomó el siguiente tren a Ponyville, justamente el expreso de la media noche. Le daba una horrible culpa el abandonarlos con esas criaturas rondando así pero por lo menos ellos podían defenderse solos y ahora las prioridades eran otras.

Suerte que el tren arribó a Ponyville más pronto de lo que East Wind había pensado, pero por lo menos era algo bueno; las cosas no se veían bien para los Caballeros pero no podía hacer mucho con las piezas de información que tenía. Claro, ella había robado cuanto documento había disponible en Canterlot ya fuera público o exclusivo de los eruditos de la magia y demás, pero nada hablaba sobre los temibles Undead y lo peligrosos que podían ser. Su única esperanza era la biblioteca personal de Celestia pero tenía sus serias dudas al penetrar ahí pues si la capturaban, y estaba segura que así sería, sería el fin de su causa y los Caballeros del Silencio que tanto se tardó en levantar. Pero pronto tuvo ante sí la alternativa de viajar a Ponyville en busca de la información de la Princesa más erudita que existía, aún más que la Princesa Celestia. Y si Sparkle no tenía nada, entonces se internaría al infame Bosque Everfree donde se haría con los libros de la mítica Biblioteca de las Hermanas Nobles, pues había leído al respecto en sus tantas incursiones.

Todo había sido cuidadosamente planeado, dejando claro a sus inquilinos que durante la temporada de vacaciones se iría a visitar a su familia y mientras dejaba a cargo a Cream Cone quien era conocida como su mejor amiga así que no habría problema. Tal vez como casera tenía muchos amigos pero no les había dicho de dónde venía en verdad así que a nadie le pareció raro que dijera Ponyville. Ahora todo era cuestión de moverse sin despertar sospecha alguna, ¿y su mayor ventaja? Estaba segura que la Princesa Twilight estaría en Canterlot y si regresaba, el traslado de una Princesa no era un acontecimiento que no sonara a los cuatro vientos en cualquier lugar así que estaba cubierta. Nada podría salir mal.

Pronto East Wind se registró al único hotel de Ponyville y se dirigió directo a la biblioteca, en donde se topó con un bebé dragón atendiendo, Spike, el famoso hijo adoptivo de la Princesa Sparkle. Al principio no llamó mucho la atención de la Gran Maestra pero…

—¿Entonces en qué puedo servirte? — Preguntó Spike alegremente.

La Gran Maestra miró al dragón y le sonrió.

—Leyendas, cuentos locales… cuanto folklores tengas al alcance niño. Viajé muy lejos sólo por estos libros así que mientras más rápido terminemos mejor.

Spike levantó una ceja, ¿era en serio? Por su parte la Gran Maestra supo que había dicho algo tonto pero quería medir la reacción del niño, si algo salía mal bien podría borrarle la memoria con un hechizo mental que aprendió robando en la Academia de Unicornios Superdotados; pero no creía necesitarlo, ese niño parecía ser de los que hacían las preguntas en voz alta, un estilo de aprendizaje normalmente infravalorado y censurado por el sistema educativo formal, y admitámoslo, los adultos en general.

—¿En serio? — Preguntó el dragón rascándose la cabeza. — Vaya, las únicas que sabía hacen eso eran Twilight y Moon Dancer. ¿Viajaste tan lejos sólo por unos libros?

—Bienvenido a la universidad mocoso, tienes que hacer lo que sea para sobrevivir.

—Wow — dijo Spike tomando los libros de referencia que ella le había pedido y se los dio alegremente. — Suena pesado.

—El sistema es así, además aprender no es fácil pero sí divertido — dijo la chica.

—Ajá — ironizó el dragón abriendo su cómic a medias.

—Tal vez no has encontrado al maestro correcto — dijo la Gran Maestra sumiéndose de pronto en el silencio leyendo, leyendo y analizando cuanto podía.

Se sobresaltaba grandemente cada vez que se encontraba con las palabras 'muerte' y 'resurrección' pero en general eran estupideces religiosas. Pero tenía que haber algo, tenía que hallar una pieza mínima de información. Se los debía a sus estudiantes, tenía que hacer algo para que pudieran defenderse de esas cosas o por lo menos saber exactamente a qué se enfrentaban.

Finalmente harta de todo devolvió todos los libros con una mirada sombría.

—Conozco esa mirada — dijo Spike. — No encontraste lo que buscas y estás frustrada, comprendo. ¿No quieres ayuda? Conozco todos y cada uno de los volúmenes de aquí, de nombre por lo menos. ¿Un tema en especial?

East Wind asintió.

—No-muertos. ¿Cuentos de terror tal vez?

Spike tragó saliva.

—¿Hablas de Coltkenstein, la Condesa FlutterBat u otro clásico de la literatura?

—Cualquier cosa que hable de los malditos no-muertos. Zombis creo que son lo más parecido pero no lo son, ¿qué rayos tienes sobre eso?

Spike se congeló recordando aquel día en que Luna y Candace le pidieron que las guiara ante esos monstruos; una vez más toparse cara a cara con las seis ponis que más temía en el mundo; pero sobre todo el no-muerto que le ocasionaba mayor terror de todos, Night Terror.

—¿Quién eres en verdad? Acaso… ¿Acaso eres uno de esos que buscan las Princesas y esas horribles cosas?

East Wind levantó una ceja.

—Me sorprende lo mucho que sabes sobre el tema.

—Nadie más guiaría a Candace y a la Princesa Luna ante ellos — dijo Spike avanzando ante East Wind pero todavía tenía algo de miedo sabiendo que estaba ante uno de esos ponis tan poderosos como para burlar la seguridad de Celestia. — Pero no creas que…

—Como tú has dicho soy una de los que buscan — dijo la Gran Maestra haciendo aparecer su larga túnica, muy para el espanto de Spike quien no sabía que podía aprenderse magia sin ser un unicornio o alicornio. — Y no puedo permitir que toquen a mis amigos, mis pobres estudiantes cuyo único crimen es el deseo de aprender. Así que si comprendes lo mucho que está en juego déjame ver lo que tengas, son vidas de las que hablamos dragón.

Spike negó con la cabeza.

—Me gustaría, de veras que sí. No tienes idea de lo mucho que me dan miedo esas horribles cosas, pero no tengo nada. Los horribles no-muertos son un tabú, según Twilight, y toda información sobre ellos está destruida u oculta, lo más seguro la primera.

—Tiene que haber algo — dijo la Gran Maestra con testarudez.

—No aquí — dijo Spike.

La Gran Maestra se colocó su capucha de Caballero del Silencio y su máscara ya lista para irse.

—¡Espera! — Dijo Spike asustado. — ¿A dónde irás ahora?

—Al Bosque Everfree, tal vez en esa olvidada biblioteca pueda hallar algo. Gracias por la ayuda niño y perdona mi rudeza pero situaciones desesperadas no dan tiempo a delicadezas.

Entonces se dispuso a fundirse con las sombras.

—¡Alto! — Gritó Spike. — ¡Hay algo que debes saber!

—No hay tiempo — dijo la Gran Maestra finalmente desapareciendo

Spike se horrorizó ante la perspectiva de lo que podría ocurrir y echó una carrera hacia el bosque, pero no tenía de a dónde ir. La Gran Maestra era una con las sombras y no podía verla; y gritar estaba fuera de discusión porque atraería a las criaturas peligrosas del bosque. Sin más echó una carrera, tenía que hacer algo, por suerte sabía a dónde iba la otra.

Por su parte East Wind avanzó rápidamente hasta las ruinas del Palacio dispuesta a hacer lo que fuera por sus estudiantes, ese era el camino de los Caballeros del Silencio, ¿pero por dónde empezar? ¿Dónde estaría la biblioteca?

Comenzó a avanzar por los pasillos detectando trampas y demás; en varias ocasiones quedó atrapada en un pasadizo secreto o una trampa la regresaba al maldito principio una y otra vez pero las sombras eran sus amigas; pronto al hacerse de nuevo una con ellas pudo hallar lo que buscaba, la polvorienta biblioteca.

—No-muertos, no-muertos — murmuró la Gran Maestra buscando entre los estantes, inconsciente de los ojos muertos y rojos que la observaban cuidadosamente. — No-muertos, ¡aquí está! Horribles criaturas que no tienen la capacidad de razonar guiados sólo por el deseo de matar, matar y seguir matando. Las criaturas más crueles y peligrosas de la magia. No puedes acabar con ellas, sólo detenerlas. ¿Pero cómo?

—Usualmente usan una catacumba excavada bajo una pesada construcción con toneladas y toneladas de piedra y tierra para evitar cualquier movimiento tonto, sin mencionar los hechizos de defensa — dijo una fría voz detrás de la Gran Maestra. — De hecho bajo este mismo Palacio hay una celda llena de parientes; los llamamos así ya que en esta condición sólo seres similares pueden llamarse familia.

La Gran Maestra saltó a tiempo que las enormes garras de Night Terror la aplastaran.

—¿Ya sabías que estaba pasando el rato en la biblioteca? — Se rio el dragón.

—Di tantos rodeos para ver si podía atraerte lejos de los libros — dijo la Gran Maestra con frialdad. — Memoricé el aura de ustedes luego de sobrevivir a ese encuentro. Supongo que tú eras ese niño tan simpático que me atendió en la biblioteca.

—Sí, digamos que sí — dijo el dragón plantándose frente a la Gran Maestra. — Pero ahora me conocen como Night Terror. Permíteme mostrarte por qué.

La Gran Maestra se fundió con las sombras justo a tiempo de evitar una dentellada que la haría pedazos de un momento a otro, luego un coletazo y por último una llamarada mortal.

—¿Qué haces? — Gritó la Gran Maestra.

—Mi trabajo — dijo Night Terror. — En nuestra línea de tiempo tú jamás supiste sobre criaturas como nosotros, o al menos eso creo, pero con la fama que te forjaste o más bien que te forjarás podrás hacer algo para detenernos con la información que guardamos aquí. No voy a permitirlo, sé bien que Equestria estaría mejor sin nosotros pero nos gusta mucho matar y quitarnos eso es como prohibirles a los niños su juguete favorito.

Entonces soltó una nueva llamarada contra los libros; por lo que la Gran Maestra lanzó un ataque mágico con todas sus fuerzas contra Night Terror, el golpe hizo retroceder al dragón que furioso trató de aplastarla entre sus garras cuando un dolor agudo subió por su cola.

Night Terror se volvió sólo para ver a la pequeña versión de sí mismo con sus dientes firmemente aferrados a su cola. No era que le hiciera daño a un no-muerto pero de todos modos fue irritante y Night Terror aplastó su cola contra una pared, y con ella a Spike.

—¡Niño! — Gritó East Wind moviéndose entre las sombras para ponerse frente a Spike y lanzar un nuevo ataque a los ojos de Night Terror, no le gustaba usar hechizos de ataque pero no había opción.

Los ojos del monstruo reventaron en un reguero de sangre y East pudo correr con el dragón en su lomo; cuando una nueva llamarada la lanzó lejos; para luego ser aplastada por una garra.

—¿Una última petición? ¿Tal vez recordarte que no hay forma de hacernos daño? — Se burló Night Terror.

East Wind se levantó con dificultad, limpiando la sangre que rezumaba de su boca e hizo brillar sus cascos de forma amenazadora; pero Spike se levantó y se plantó ante la Gran Maestra con valentía.

—Quítate — ordenó Night Terror. — Quítate y agradece a tu dios que sólo sea yo el que estaba en la guarida porque de lo contrario esto hubiera terminado mucho peor.

Spike sólo miró a los ojos al monstruo que tenía delante, un monstruo que recordaba a él y al mismo tiempo le advertía que existía una línea que no debía cruzar. Tenía miedo como nunca antes pues el horrible dragón era el monstruo que más temía de las Caballeras Undead pero aún así se mantuvo firme. Night Terror levantó sus garras y estaba a punto de aplastarlo a él y a la yegua que inútilmente trataba de proteger pero al final se quedó a medio camino y sonrió irónico.

—Admiro tu valor niño, me da gusto saber que ya lo tenía antes de convertirme en esto, ¿pero qué puedes hacer además de pararte frente a las personas que quieres proteger y temblar como un idiota? De acuerdo, tienes valor, ¿pero y luego qué? De no ser quienes son yo ya te hubiera atrapado, obligarte a mirar cómo mato y me como a esta idiota y luego matarte y comerte a ti también. Pero bueno, menos mal que mi amor por Midnight me mantiene cuerdo como a ellas los estúpidos Elementos.

Spike sólo miraba a Night Terror aun temblando del miedo.

—Niño, si hay algo que aprendí durante estos años conviviendo con las Undead es que ser inútil es un pecado. Puedes engañarte a ti mismo que haces lo mejor por tus amigos que sólo eres un niño y que en su debido momento ya harás algo… pero, ¿qué haces? ¿Sólo esperas a crecer grande y fuerte como yo? ¿Y mientras tanto qué? ¿Soportar ver cómo eres un verdadero desperdicio de oxígeno mientras otros hacen el trabajo sucio? Eres un niño pero un inútil.

—¿Entonces eso me hace… me hace un pecador? — Preguntó Spike con un hilo de voz.

—Sí — dijo Night Terror cortante. — Piénsalo un poco, ¿no? Siempre que ocurre algo te quedas cerca del peligro pero no haces nada. Estorbas, hasta ahora siempre has tenido suerte que tu falta de acción no sea un factor determinante pero eres un inútil y eso es…

—Un pecado — dijo Spike temblando.

Night Terror se relamió los colmillos.

—Debido a su forma de actuar no hay forma de detener a los Caballeros del Silencio. Yo lo sé, lo sabe Midnight, lo sabe Gothic, lo sabe Undash, lo sabe Pin-kill Die, lo sabe Jack la Destripadora, lo sabe Flesh-Smile. Todos lo sabemos pero nos metimos en esto porque nos encanta matar.

La Gran Maestra preparó sus poderes de la sombras pero a Night Terror no pareció importarle.

—Midnight no estará de acuerdo conmigo pero aprovecha que estos idiotas del Silencio no van a ir a ningún lado y aprende una cosa o dos para poder proteger a tu madre y amigas. Ser inútil es un pecado y aún en esta línea de tiempo no soy de mucha utilidad ya que la poca magia del silencio que sé me la enseñó Midnight que no terminó su aprendizaje. Ya lárguense.

—¿Así no más? — Dijo la Gran Maestra.

—Sí, no sé controlarme y si nos enfrentamos lo más seguro es que te mate… y la Corona nos ha ordenado traerte a ti con vida; eso y veo a quien fui alguna vez y me doy lástima; no puedo tragarme que fui así de inútil.

Spike gruñó pero al final no supo qué decir ante esto. ¿Qué pretendía su otro yo? Aunque tampoco tuvo tiempo de preguntar nada porque Night Terror se perdió en la oscuridad de la noche haciéndole honor a su nombre, dejando solos a East Wind y a Spike.

—Eso fue perturbador — dijo East Wind. — Pero no puedo creer que haya hecho cenizas los malditos libros, ¡los necesitaba para la importante investigación!

—Estás más loca que Twilight — se escandalizó Spike. — Tuvimos un encuentro cercano con un monstruo horrible y tú hablas no sé qué sobre tu…

—Me refería a lo que ya habíamos hablado — dijo East Wind. — Tal vez a mí me quieran con vida pero no así a mis Caballeros. Yo estoy enseñándoles, es mi deber velar por ellos, muchos pueden defenderse solos pero mientras los demás llegan a ese nivel… soy yo quien debe tomar la responsabilidad. Un maestro es un guía, no sólo debes asegurarte que tus alumnos encuentren el camino sino que también lleguen al final sanos y salvos.

Spike no supo qué decir ante esto, sólo se le quedó viendo a la Gran Maestra que miraba las cenizas dejadas por Night Terror y luego pateó el suelo.

—No importa, algo se me ocurrirá — dijo Midnight al rato, — nadie puede destruir el conocimiento mismo; si no aquí será en otro lado en donde obtenga lo que necesito sobre los malditos Undead.

Spike miró las cenizas y asintió tristemente.

—Sólo, Gran Maestra no te rindas; te traté de desanimar antes pero ahora estoy convencido. No entiendo mucho de lo que ocurre, nadie quiere explicarme porque soy muy joven, pero lo que sí entiendo bien es que lo que haces hará un cambio grande en Equestria. Un cambio para bien.

La Gran Maestra acarició la cabeza del dragón.

—Posees un alma hermosa amigo Spike.

Spike enrojeció y se cubrió con las garras como si sintiera que la Gran Maestra lo estuviera viendo de forma indebida, cosa que hizo reír a la docente.

—Puedo leer almas y lo que veo en ti es un alma llena de brillo y un ferviente deseo de ayudar a quienes amas. Respeto y admiro eso. Sin embargo lo que más me gusta de tu alma es esa generosidad que te acompaña a donde vayas. Spike, tienes potencial; y el hecho que seas aún un niño te hace más que apto para aprender. Dentro de tres días Cream Cone se hará una nueva reunión a las nueve de la noche en las afueras de la estación del tren de Canterlot; sólo si querías saber. Todos podemos aprender magia, no necesitas algo feo en la cabeza sino basta y sobra el que tengas deseos de aprender.

Entonces la propia Gran Maestra se perdió entre las sombras, dejando a Spike entre asustado y pensativo. Night Terror siempre le era un ser horrible y despiadado pero a la vez lo intrigaba; sobre todo la parte de su relación con Midnight es decir Twilight.

Tres días después:

Todos los presentes en esa reunión clandestina se quedaron de una pieza cuando vieron al dragón de la Princesa de la Amistad Twilight Sparkle acercándose hacia ellos, lenta pero firmemente. Todo menos Cream Cone que sonrió al leer las verdaderas intenciones en su alma, así pues hizo un gesto para callar a los sorprendidos estudiantes y extendió amablemente su casco al niño, que le presentó varios rollos de pergamino.

—Son las investigaciones que la Princesa Twilight ha hecho personalmente a lo largo de los años, muchos son variantes de hechizos ya conocidos por los ponis y otros son unos que no conocen más que las propias Princesas. Mi ofrenda de paz.

Cream Cone sonrió de oreja a oreja, lo mismo los presentes, si su causa estaba llegando hasta las más altas esperas significaba un brillante futuro para todos.

—¿Significa lo que creo que significa? — Preguntó Cream aunque ya sabía la respuesta.

Spike asintió muy a su pesar. No quería darle la razón a un monstruo como Night Terror, el cual era él mismo desde un horrible futuro alternativo; pero de todos modos quería ser de más utilidad que simplemente el secretario. No, algo dentro de él le advertía que su mamá estaba en peligro y que necesitaría protegerla tarde o temprano.

—Ser inútil es un pecado, y yo estoy harto de ser un pecador. Twi probablemente me matará al enterarse que cerré la biblioteca pero de todos modos, ¡yo quiero aprender magia!

Cream Cone extendió amablemente su casco.

—Entonces yo soy tu maestra.


Señores he aquí una de mis últimas publicaciones del año, planeo hacer un saludo generalizado en Crisis Infinita, espero les haya gustado y todo. Perdonen el retraso amigos, sé que no es excusa pero debo recordar que esta historia no es mía sino heredada de una amiga (Cyandel25) a la cual le agregué mis OCs las Undead para hacer que la acción avanzara rápido.

Una vez más lamento el retraso y un saludo a eggmanega quien fue el que me sacudió el piso para avanzar. Trataré de no decepcionarte compañero, a veces sólo necesitas un empujón.

Chao; nos leemos y trataré de avanzar un poco más rápido!