SAL.
El local estaba hundido en tinieblas al igual que las calles, oscuras sin ningún hombre en los alrededores. Era de esperarse siendo que eran pasadas de medianoche.
Exacto, ningún hombre.
Un niño, un demonio y un shinigami, solo eso. El joven conde entró al establecimiento seguido de su mayordomo para encontrarse con el bizarro enterrador. Buscaba información.
Últimamente había habido asesinatos en las calles de Londres de una forma muy peculiar, cortando primero las manos y después clavarle una daga en el cerebro. Diferente, pensaba Ciel, inusual el enterrador, divertido, el mayordomo.
-¿Aun pides esa estupidez de la risa a cambio de información?- Ciel se sentó en un taburete de madera vieja, cruzó las piernas y los brazos, su mayordomo se coloco detrás del delgado cuerpo de su amo.
-Jijiji, no se preocupe conde hoy lo hare por otro tipo de recompensa.- Ciel arqueó la ceja y su mayordomo entrecerró los ojos.- Pero es algo que mayordomo-kun no debe presenciar. No quiero que saque conclusiones premeditadas jijiji~.-
-Joven amo, no creo…- Ciel interrumpió a Sebastian haciéndole una seña para que saliera del lugar. El demonio hervía en una mezcla de rabia y celos pero hizo caso a la petición de su contratista, dio una última mirada al shinigami mientras cerraba la puerta detrás de él.
-¿Y bien?-
-Jijiji solo quiero… una probada~.- el pelilargo se acercó lentamente, se hincó frente al niño y tomó su rodilla desnuda. Ciel chasqueó la lengua un poco nervioso y se removió en su lugar.
-Déjate de tonterías, soy un hombre ocupado.-
-JIJIJIJIJI UN HOMBRE DICE? Oh Conde, usted es más un demonio que un hombre, pero su alma es independiente a su edad, por eso deseo… una probada de su piel mientras esté dulce~.- Ciel hizo más fuerza en retirar la pierna de las huesudas manos del mayor, pero el enterrador jaló con fuerza la pierna hasta que el joven cayó al suelo.
-¿¡QUE DEMO..!.- el conde no pudo decir más, se paralizó cuando la lengua del hombre acarició debajo de la rodilla hasta mitad del muslo, donde tuvo que levantar el pantaloncillo azul del joven.
-Jijiji dulce y suave… como merengue. Le falta sal para alcanzar el sabor de su alma, amarga y sin sabor alguno.-
-Se-Sebastian!.- Ciel se levantó tembloroso con la ayuda de su mayordomo quien entró al momento.
-Ve a Londres y busca los turistas que vienen de París. Ellos deben serle útiles conde.- Undertaker buscaba entre sus barriles dandole la espalda a sus invitados.- Ah~! Aquí esta.- tomó con un puño de sal y la roció en la habitación ahora vacía.
-Jijiji…sal, sal...~-
Ok, se que estuvo muy raro XD pero eso se me vino a la mente al leer el review de la persona anonima e_e XD jeje gracias por sus reviews, lamento no actualizar esto D: en serio me he enfocado en un nuevo fandom (Katekyo Hitman Reborn) y pues estoy haciendo multi-chaptered de esa serie, ademas de viñetas y drabbles. Espero que les guste este drabble, en verdad juro que no se en que estaba pensando, pero lamer a Ciel es como una fantasía para mi... asi que tenia que poner esto XD
Gracias por leer c: y prometo actualizar mas seguido!
