Hay muchas cosas sobre una persona que no averiguas hasta que la tienes al lado el tiempo suficiente y te fijas en ella. Son tonterías a las que la gente no suele dar importancia pero que para un adolescente hiperactivo se convierten en nuevas distracciones con las que atontar el cerebro.
Y Isaac en aquel momento, sentado tranquilamente a su mesa con el gesto algo perdido supone todo un nuevo mundo de estudio; desde su forma de cruzar los tobillos hasta la maestría que demuestra empuñando los palillos y que Stiles nunca ha logrado desarrollar.
Le gusta el Wantún y apenas bebe agua.
-Espero haber comprado bastante comida; mi hijo es un pozo sin fondo, así que imagino que tu también...
-¡Hago mucho deporte!- la mirada del sheriff y el lobo le recorren un instante casi a la vez mientras traga los fideos que le cuelgan de la boca y no le permiten defenderse en condiciones.- Y además estoy creciendo.
Ahora su padre pone los ojos en blanco mientras Isaac sonríe tímido.
Tímido.
El capullo de Isaac comportándose como un adolescente normal y retraído; y a todas luces sin fingir.
Y antes de comenzar Stiles con el segundo bol de fideos su progenitor ya va por la mitad de aquella anécdota tan graciosa de cuando con sus compañeros de mili se perdieron en las playas de vete-a-saber-donde durante 4 días por inútiles y acabaron robando una ambulancia; historia que el adolescente ha oído hasta saberla muletillas incluídas pero qué hacer reír al rubio como nunca le había visto hacerlo antes.
Porque jamás ha visto reír a Isaac: sonreír con aquel jodido deje psicópata sí...pero eso no era reír. Y tiene una risa bonita, contagiosa. Entre entrecierra los ojos enseñando sus dientes rectos y blancos convirtiéndose así en digno protagonista de algún cuadro renacentista.
Esa es la verdad; que Isaac es guapo. Mucho. Y eso le hace fruncir el ceño nervioso mientras mastica otro ovillo de fideos; porque pasa el día con Derek y es un lobo como él.
Peor, es su manada...su creación. El hombre lobo que no quiere a nadie le eligió para formar parte de su familia. Porque entrenan juntos, cazan juntos y viven juntos, y pese a que sabe que no tiene ningún derecho a decirle nada al rubio al respecto, su pierna izquierda se mueve nerviosa sin que él pueda hacer nada, hasta que los ojos azules se le clavan de forma interrogante, dejando claro que el cambio de actitud ha sido percibido, pero no entiende el porqué.
Tal vez huele los nervios. O los celos. O vete a saber.
Le sonríe como diciéndo que no pasa nada y sigue comiendo, pero ahora en su cabeza se recrean todas las horas de pornografía vistas las última semana, solo que poniendo a los dos lobos como protagonistas absolutos. Porque el cuello de Isaac es largo y su piel no tiene esos malditos lunares que Stiles tanto odia, sino algunas pecas que le hacen parecer algo más crío; y tiene el cabello rubio, rizado y eternamente perfecto mientras él tiene que raparse porque no hay Dios que logre que el suyo se quede en su sitio. Porque Isaac arrufa su nariz recta de forma graciosa mientras la de Stiles es como el resto de él: un desastre.
-¿Va todo bien?- ni siquiera se ha dado cuenta del momento en que su padre se ha levantado de la mesa y ha salido de la habitación. Seguramente rumbo a la cocina para buscar helado.
-Sí, solo pensaba en Derek
-Cálmate. Estará bien- Joder si es guapo.
-Sí...er...luego vamos con él- siente el impulso completamente loco de preguntarle si entre el alfa y él ha habido algo aunque sabe de sobra que no es así, pero por suerte el sheriff el impide hacer la chorrada al volver con una de las tarrinas de helado de frambuesa XXL que se compran semanalmente en aquella casa y de las que o uno o el otro dan buena cuenta en pocos días.
-Toma, es sorprendente que quedé aún más de medio tarro- y Stiles sabe que su padre ha adoptado mentalmente a Isaac solo por la forma de tenerle el bol, y le da ganas de decir que no es el chaval de 16 años desamparado y solo en el mundo que él cree. Pero lo jodido es que sí lo és.
-Gracias señor- hay padres guays que te corrigen y te dicen eso de "por favor, no me llames señor...si me llamas señor yo me giro buscando a mi padre", pero el sheriff no es de esos; a él le gusta el respeto en ese sentido y le gusta que el rubio se lo tenga.
-Sé que a lo mejor me meto donde no me llaman pero ¿como van tus notas este semestre?- y es casi imperceptible pero los hombros del lobo suben ligeramente mientras parece buscar una respuesta en algún rincón de su cerebro.
-Bien. Va bien...normal...no se...
-Dices que tienes problemas de concentración. A lo mejor dadas las circunstancias puedes pedir que tus evaluaciones sean...no sé...de otro modo.
-Bueno. De momento tengo un margen bastante grande, señor- sonríe dudoso. Algo pasa. Stiles lo sabe y sabe que su padre también lo sabe.
-Menos en química. Es cabrón nos odia a todos.- Una mirada desaprobadora en parte por entrometerse, en parte por insultar a un profesor le hace callar y volver a esconderse tras la montaña de helado.
-Si necesitas ayuda pásate por casa cuando quieras. A mi se me dan bien estos temas y aunque no lo parezca Stiles aprueba aunque jamás le vea con un libro abierto- y ve la mano de su progenitor hundirse un segundo en los rizos rubios y entonces tiene claro que acaban de recoger al perrito de forma oficial. Si su padre supiera...
-Gracias. Le ayudo a recoger- tal vez Isaac no está acostumbrado a aquel tipo de muestras de afecto y por eso casi se escabulle a la cocina con una pila de platos en cuanto la mano se aparta de su cabeza, o quizás echa de menos a su padre. O un poco de todo.
Y los dos sentados en la mesa le oyen poner los platos en el lavavajillas, pero saben que es mejor no ir, hasta que, tras unos minutos de silencio su padre pregunta al aire en tono jovial si alguien quiere café o té.
Él no quiere nada, así que les deja en el sofá un rato mientras piensa en que hacer durante los 40 minutos que faltan antes de salir rumbo a la casa del gran lobo solitario.
Y solo se le ocurre tumbarse en la cama a esperar mientras en los altavoces del ordenador comienza a sonar "Changing of the guards" en una versión algo más festiva de the gaslight anthem que le hace cerrar los ojos.
Sixteen years
Sixteen banners united over the field
Where the good shepherd grieves
Desperate men, desperate women divided
Spreading their wings 'neath falling leaves.
A su madre le gustaba la original y eso hacía que él no pudiese oírla a no ser que le apeteciera acabar hundido en el gran pozo de la depresión absoluta.
Cierra los ojos pero las palabras siguen reflejándose en sus labios sin ruido alguno, convertidas solo en un gesto leve y un suave ritmo en la mano.
Fortune calls
I stepped forth from the shadows to the marketplace
Merchants and thieves, hungry for power, my last deal gone down
She's smelling sweet like the meadows where she was born
On midsummer's eve near the tower.
Y está relajado. Está mejor.
O no.
Está muerto de puto miedo, así que empieza a trabajar en un discurso; algo que decirle a Derek, algo de memoria, contundente y seguro que le evite balbucear como un imbécil, pero en casi media hora lo único que se le ocurre es "he estado pensando en tí".
Porque es la verdad. Porque es lo único que hay.
Porque es lo único que ha hecho en todos aquellos días.
-¿Stiles?- no se mueve al oír la voz de su padre al otro lado de la puerta pero le responde con un gruñido- tu amigo se ha quedado dormido en el sofá, creo que estaba reventado. Yo voy a salir a comprar algunas cosas. ¿Necesitas algo?- un polvo con un hombre lobo. Con arañazos, mordiscos, gemidos y mucho sudor. Algo muy sucio. Pero claro, eso no se compra en una tienda.
-No, papá.- Y le oye marcharse arrastrando los pies.
No se mueve hasta que el motor del coche suena lejos y entonces baja a ver a Isaac que efectivamente está sentado en su sofá con el cuerpo ligeramente inclinado hacia la izquierda y la cabeza ladeada. Y aprovecha para acabar de observar todas aquellas cosas que antes no ha podido acabar de ver mientras recoge la taza de té a medio terminar de la mesa; que la camiseta que lleva es vieja aunque cuidada y los bajos de su pantalón están arreglados a base de grapas, porque debían irle algo grandes.
Eso le lleva a pensar en el padre que a él le queda y en que probablemente el peter pan que tiene de okupa en el sofá agradecería tener, tal vez.
Suspira y va a la cocina buscando el móvil en su bolsillo.
-¿Derek?
-Stiles ¿ha pasado algo?- por un segundo la voz del hombre lobo suena alarmada, quizás porque le oye susurrar y eso le hace soltar una carcajada. Y casi sacar el corazón por la boca.
-No, no. No te preocupes- suspiro- es solo..Llamo para decirte que Isaac está conmigo. No anda muy fino y se acaba de quedar dormido en mi sofá. Imaginate.- Ahora es Derek quien resopla y Stiles sabe que ha puesto los ojos en blanco.- Mañana es sábado. Por la mañana estamos allí los dos como un clavo, te lo prometo.
-De acuerdo. Sin problemas- por un momento al humano le extraña la ausencia de preguntas en la línea "y que demonios hace Isaac en tu casa" hasta que recuerda que de algún modo todos conforman una gran familia disfuncional de cojones en la mente del lobo. Hasta él.
Y su corazón se acelera hasta dolerle.
-He estado pensando en tí, ¿sabes?-y ese era todo el gran discurso ensayado, señoras y señores.
-Yo también- y por su tono sabe que 'oh dios' ha sonreído.-Descansad los dos hoy. Llamaré a los demás para que vengan mañana. Creo que Erica te agradecerá la noche libre.
-Que traiga algo para desayunar.
-Se lo diré. Pero no confíes en ello- y está al borde del infarto, sonriendo como un idiota y con la cara rojo brillante por ser aquella la conversación más larga que ha tenido con el alfa sin gritos, amenazas ni gente intentando matarles por medio.
Y ha pensado en él.
Oh mierda, ¿como espera que pase la tarde?¿y la noche?
Casi tiene la tentación de decirle que se pase de madrugada para contarle cómo ha estado pensando en él exactamente. Pero no. Primero toca hablar...además no va a hacerlo con su padre en casa.
-Bueno...
-Bueno...- casi puede imaginar a Derek sentado en el porche de su casa ruinosa-descansa. Si necesitas cualquier cosa llámame.
-Tranquilo. Sólo solo es media tarde. Podré contener a un lobo adolescente.
Más despedidas torpes y al final cuelga.
Sus piernas tiemblan.
No puede borrarse la sonrisa de la cara.
Notes: Que tontos están estos dos xD.
La canción que escucha Stiles orginalmente es de bob dylan, no se porque me imagino a su madre así con un toque hippie XD y se me ocurrió hacer el salto generacional y que él la oyese cantada por un grupo moderno (de echo el cover existe.
