¡Hola a todos/as! Después de una semana muy ajetreada, por fin estoy aquí actualizando nuestro querido príncipe ^^ ¡No sé que me pasa con esta historia, pero cada capítulo que escribo me gusta más que el anterior! Espero que a vosotras os ocurra lo mismo :) ¡Muchas gracias a todas las que me habéis escrito! :D Cada vez que recibo un review me pongo muy contenta :D
Contestaciones a las no registradas:
shizuka- san: hola guapa! no te adelanto nada porque sino te voy a estropear la sorpresa! ^^ espero que te guste mucho este capítulo! ya me contarás! y lo de la frase de '' bésame el culo Umbridge'' me hizo mucha gracia cuando lo escribí! Un besito guapa :D
natalie malfoy: jajajaja pa calmar al Blaise tendrías que hacer muchas cosas, porque con ese basilisco que tiene no se calma así como así xDDD jajajaja espero que te guste el cap :D Un besito guapaa!
Misaki. : hola guapa! me alegra que te hayas decidido a escribirme! Para mi es muy importante conoceros y saber lo que pensáis de la historia! :D
Eso me anima muchísimo! Estar en el lugar que estaba Hermione... a todas nos gustaría estar ahí jajajajaja Espero que te guste este cap! Un besito guapa :D
ian: hola guapo/a! no te lo he preguntado antes, pero tengo dudas... ¿eres chico o chica? porque Ian es nombre de chico xDD jijiji mis tres parejas favoritas también son esas! Lunita y Theo me encantan ^^ muchas gracias por tus reviews porque me hace muy feliz que te guste tanto mi historia! Espero que este cap te guste mucho :D Un besito muy grande!
Emma Felton: bueno... acabo de subir el prólogo de mi próximo fic. Dramione por supuesto xDD ya me contarás... y bueno lo del trío amoroso Blaise/ Hermione/ Draco lo haré, pero prefiero no adelantarte nada :P Es mejor la sorpresita! y lo del bebé me hizo mucha gracia! Estoy pensando en algo... quien sabe... jijijiji ya me contarás que te ha parecido este cap :D Un beso muy fuerte guapa!
Rosyr: estoy emocionadísima con este capítulo! Tengo muchas ganas de que lo leas para saber que te parece jijijijiji me alegro que te gustara lo de las mandragoritas :D pobrecito Ron... jejejejeje pero bueno... xDDD he subido el prólogo de un nuevo fic de Draquito también! Espero que te guste! ya me dirás ;) Un beso muy fuerte :D
fernanda: Hola guapa! Gracias por animarte a comentarme! Me alegra mucho que te guste mi historia! y por supuesto que el príncipe va a continuar :D Espero que te guste este cap! ya me contarás :) Un besito fuerte!
y sin más preámbulos... os dejo con la lectura ;)
UNA LARGA NOCHE
Los alumnos de Slytherin se habían enterado de que los que habían montado el espectáculo esa tarde no habían sido las serpientes, por lo que todo había vuelto a la normalidad…o casi todo. Después de la cena, Blaise, Crabbe, Goyle y Theo volvieron a la Sala Común de Slytherin y al llegar, vieron que Astoria y Pansy estaban sentadas en uno de los sofás, llorando desconsoladamente mientras Daphne intentaba calmarlas.
— ¿Qué os pasa ahora a vosotras? — bufó Blaise sentándose con las serpientes frente a ellas.
— ¡Draco! — chilló Astoria furiosa — Nos ha estado engañando a Pansy y a mí durante todo este tiempo.
Blaise y Theo se miraron de reojo.
— Mierda. Lo han pillado — susurró Blaise.
— Draco ha elegido un buen momento para largarse. De la que se ha librado — bisbiseó Theo.
— Qué suerte tiene el desgraciado.
— ¡¿Vosotros lo sabíais?! — ladró Astoria levantándose del sofá con los puños apretados, dispuesta a despedazar a cualquiera.
— S... — fue a decir Crabbe.
— ¡NO! ¡NO SABÍAMOS NADA! — lo acalló Blaise dándole un manotazo en la cabeza.
— Astoria, siéntate y cuéntanos — la apaciguó Theo intentando calmar aquel barullo.
— Bueno… esta tarde en el Gran Comedor, besé a Draco, tuvo una reacción extraña, como si yo le diese asco y me enfadé. Después, Montague me dijo que no era él y me tranquilicé, pero vine aquí, vi a Pansy llorando y me contó lo que le había pasado con él en el cuarto de baño por la tarde y fue cuando me di cuenta de que estaba engañándonos.
— ¡Cómo ha podido hacerme esto a mí! — exclamó Pansy llevándose las manos al rostro y apoyando los codos sobre sus rodillas.
— ¡Y a mí guapa! — añadió Astoria frunciendo el ceño.
— Es Draco. Hace lo que le da la gana. Igual que yo — Blaise puso los brazos sobre el respaldo del sofá engreído.
— ¡Se va a enterar cuando lo vea! — El odio en Pansy era palpable.
— ¡No va a salirse con la suya! — exclamó Astoria.
— ¡Dejadlo! No merece la pena… — Daphne intentaba por todos los medios que cambiasen de parecer — ya encontraréis a otro que sea mejor.
— ¡Cierto! ¡Mirad, aquí tenéis el candidato perfecto! — Blaise señaló a Theo.
Nott bufó al ver que el idiota de su amigo solo pensaba en emparejarlo con las estúpidas de Parkinson o Greengrass. Él prefería a alguien más inteligente. Alguien que no se dejara pisotear por Draco y mucho menos, fuera besándole los pies. Se levantó del sofá y sin decir nada, se marchó al dormitorio.
Goyle y Crabbe lo siguieron.
— Nosotros nos vamos a dormir también — Gregory bostezó cansado.
Blaise se levantó, se acercó a Daphne antes de marcharse al dormitorio y la miró seductoramente.
— ¿Cuándo vamos a…ya sabes? — su voz era gutural, aterciopelada.
— Hoy es imposible, Blaise — susurró apenada — Me espera una noche llena de lloriqueos y lamentaciones — desvió la mirada centrándola en las dos chicas que seguían haciendo pucheritos en el sofá.
Blaise chasqueó la lengua. Malditas Pansy y Astoria. Le habían fastidiado la noche. ¿Cuándo iba a poder por fin hacer suya a Daphne? Estaba perdiendo la paciencia.
— Si quieres…mañana podríamos quedar — sugirió Daphne esperanzada.
— ¿Mañana?— preguntó Blaise con un brillo expectante en la mirada — Perfecto. Pásate por mi habitación sobre las ocho.
Daphne asintió y volvió a sentarse en el sofá con sus amigas. Blaise se fue al dormitorio triunfante, eufórico. Estaba a punto de conseguir lo que tanto deseaba. Estaba impaciente por experimentar con Daphne… y cuando hubiera logrado obtener lo que quería de ella, pasaría a la siguiente. Así era él…
Blaise Zabini.
Hermione no tuvo tiempo de reaccionar al oir el susurro de Malfoy en su oído.
El Slytherin la agarró con fuerza de los brazos, y sacándola violentamente a pulso de la bañera, la tiró en el suelo y se sentó a horcajadas encima de sus piernas, sujetándola por las muñecas, impidiendo que pudiera moverse.
Hermione forcejeó desesperadamente, pero Malfoy era mucho más fuerte, por lo que sus esfuerzos fueron en vano.
— ¡Cómo te has atrevido! ¡Cómo has podido dejarme en evidencia delante de todos, asquerosa sangre sucia! — escupió arrastrando las palabras con más desprecio del que había usado en toda su vida.
Hermione se mantuvo en silencio, aterrorizada. El cuerpo le temblaba y jamás había visto a Malfoy tan furioso. Parecía capaz de hacer cualquier cosa.
— ¡Déjame Malfoy, suéltame! — la voz le temblaba y era presa del pánico.
— He tenido que pasarme la jodida tarde en el despacho de Umbridge por tu puta culpa — masculló apretando con más fuerza sus muñecas.
Hermione giró el rostro. Tenía demasiado miedo y vergüenza como para mirar a Malfoy a la cara. Sus ojos grises ardían de cólera. Se sentía incapaz de enfrentarse a él en aquella situación.
— ¡Mírame, joder! — gritó cogiéndola de la barbilla y girándole la cara para que fijase su vista en él — ¡Mira como tengo la mano!
Hermione observó la mano de Malfoy y vio de soslayo un corte cicatrizado. Umbridge lo había estado torturando toda una tarde por algo que él no había hecho.
Draco estaba tan furioso que hasta que no sintió como su ropa se humedecía, no se percató de que Hermione estaba completamente desnuda.
La observó atónito durante unos segundos y tragó saliva. Las gotas de agua resbalaban por todo su cuerpo, tenía jabón en la piel y sus pechos eran redondos y llenos...más grandes de lo que él nunca hubiese imaginado...ideales para encajar a la perfección en sus manos. Sus pezones rosados estaban erguidos descaradamente, seguramente por el frío... ¿O estaba excitada?
Draco se deslizó por el cuerpo de Hermione, tumbándose totalmente encima de ella y notó una tremenda erección súbita que lo dejó desconcertado.
Miró rápidamente a Granger, preocupado de que ella se hubiera dado cuenta del vergonzoso estado en el que él se encontraba, pero lo único que pudo ver fueron sus labios humedecidos, cosa que empeoró la situación.
Tenía que controlarse, pero no podía. No se veía con suficientes fuerzas para hacerlo. Necesitaba tocarla.
Pasó la mano por su cuello rozándoselo suavemente y la miró con avidez.
— Dime sangre sucia, ¿Qué has hecho con mi cuerpo? ¿Me has visto desnudo?
Hermione no podía respirar. Tenía pánico. No era capaz de articular palabra y se sentía vulnerable.
— Te habrá encantado. Mi cuerpo no es algo que se vea todos los días — dijo entredientes.
— Los he visto mejores, Malfoy — forcejeó Hermione con voz trémula intentando soltarse.
Draco no pudo evitar soltar una fuerte carcajada.
— Sí…claro, ¿El de la comadreja o el de Krum? No me hagas reír. Ambos sabemos que eres una mojigata, Granger. Lo único que sabes hacer bien es levantar la mano desesperadamente en clase y pasarte las tardes encerrada en la biblioteca.
— Al menos yo no voy llorándole a mi madre a todas horas — Hermione continuaba forcejeando sin resultado.
— ¡Cállate sangre sucia! — gritó furioso — Habrás visto el momento oportuno para meterme mano, reconócelo, ¿Dónde narices has tocado?
Hermione se puso rígida, se sonrojó violentamente y no fue capaz de responder.
— Vaya, vaya, tengo razón, ¿no es así Granger? — insistió con voz ronca.
Hermione no pudo responder al sentir como Malfoy deslizaba la mano por su cuerpo, descendiendo por la clavícula hasta su pecho, manoseándolo sin reparos.
— ¿Fue aquí, Granger?— susurró aproximando los labios a su oído.
Malfoy, al ver que ella no respondía, puso la mano en su pierna, y la deslizó muy despacio por su muslo subiendo hasta llegar a su ingle.
— ¿O quizás fue aquí? — musitó sin apartar sus labios de su oído, pegándose más a su cuerpo.
Hermione percibió un tremendo bulto que le presionaba la pelvis y sintió que la cegaba la ira.
Justo en ese momento, notó como Malfoy acercaba la mano a su sexo y lo acariciaba con suavidad.
— Estoy seguro de que te tocaste aquí, ¿verdad sangre sucia? — se pegó más a ella, intentando fundirse con su cuerpo para percibir aún más sus pechos.
Hermione reunió todas sus fuerzas y rabia contenida y le dio un rodillazo a Malfoy en su parte más sensible provocando que gritase de dolor y le soltase las manos. Con un fuerte empujón, consiguió zafarse de su agarre y ponerse en pie mientras él se retorcía tumbado en el suelo. Sin importarle el estar completamente desnuda, se paró delante de el y enderezó sus hombros, mirándolo con desprecio.
— Qué excusa tan barata has usado para tocarme Malfoy, ¿Qué diría tu padre? ¿No crees que se sentiría decepcionado al ver que su querido hijo ha sido tan…débil? — le espetó con repugnancia fulminándolo con la mirada — Eres patético.
Malfoy intentó contestar pero el dolor que estaba sufriendo era tan insoportable que lo único que salía de su boca eran balbuceos y maldiciones. Hermione se agachó para coger su ropa y cuando se envolvió en la toalla, salió del cuarto de baño sin mirar atrás y dio un fuerte portazo. Se sujetó la toalla al cuerpo empapado y corrió apresuradamente por los pasillos del castillo. Le temblaba todo el cuerpo y le costaba respirar.
Llegó al retrato de la Dama Gorda y con voz temblorosa murmuró la contraseña.
— Mim...bulus Mimble...tonia— tartamudeó.
— ¿Qué te ocurre querida? Te noto muy angustiada — preguntó la Dama Gorda preocupada.
Pero Hermione no era capaz de hablar con nadie en ese preciso momento. Solo quería esconderse en un lugar seguro. Un lugar donde no la pudieran ver.
— Tengo… frío, olvidé mi ropa— se excusó.
La Dama Gorda le cedió el paso con reprobación, instándola a que se apresurara a vestirse, haciendo alusión al decoro de pasearse medio desnuda por el castillo, pero Hermione no le prestaba atención. Se sentía demasiado alterada. Cuando entró en el dormitorio, tuvo cuidado en hacer el menor ruido posible para no despertar a las chicas. Arrojó la toalla al suelo, se puso el pijama tan rápido como le permitieron sus temblorosas manos, se ocultó entre las mantas y cerró sus ojos contra las ardientes lágrimas.
¿Cómo había sido Malfoy capaz de hacerle algo así?
Se aferró con fuerza a la almohada, hundiendo su cara en ella intentando amortiguar sus sollozos y lloró silenciosamente hasta que la venció el agotamiento.
No era la primera vez que lloraba por culpa de Draco Malfoy, pero esa vez era diferente. No había sido porque la insultase o la ridiculizase. Eso ya no tenía importancia. Había intentado abusar de ella y eso era muy distinto. ¿Hasta dónde hubiera estado dispuesto a llegar Malfoy si no se hubiese liberado de su agarre? ¿Cómo había sido capaz de tocarla?
Lo odiaba. Odiaba a ese maldito bastardo.
Fred y George entraron a hurtadillas en el dormitorio de Colin Creevey. El chico dormía plácidamente, con la boca abierta, enredado entre un lío de sábanas y la cabeza apoyada a los pies de la cama. Fred se tapó la boca para no soltar una carcajada y George cogió su almohada dándole fuertes golpes en el trasero.
— ¡Despierta dormilón! — susurró Fred zarandeándole.
— ¿Qué forma de dormir es esa?— se mofó George divertido.
Colin Creevey abrió los ojos lentamente, medio aturdido y vio dos siluetas borrosas en la oscuridad.
— ¿Qué hacéis vosotros aquí? — musitó frotándose los ojos, incorporándose.
— Díselo tú Fred — George le dio un codazo.
Los gemelos se sentaron cómodamente a ambos lados de Colin y le echaron el brazo por encima del hombro.
— Hemos venido — carraspeó — porque queremos algo que tú tienes.
— Para ser más exactos, las fotos del espectáculo de hoy — comentó George.
— Queremos comprarte la exclusiva — Fred se cruzó de brazos y adoptó una pose interesante.
— Las venderemos y tú te llevarás parte de los beneficios — propuso George con una sonrisita.
— Estáis locos, me despertáis a estas horas y encima…Un momento, ¿de cuánto porcentaje de beneficios estamos hablando? — Colin enarcó una ceja interesado ante la propuesta.
— Nosotros sesenta y tú cuarenta — susurró Fred — ¿Cómo lo ves?
— Hmm… no sé... — Colin se llevó una mano a la barbilla indeciso.
— Bueno, está bien— cedió George— cincuenta, cincuenta y te damos gratis una pluma invisible, ideal para los exámenes, una magicaja sencilla y caramelos longuilinguos por si quieres gastarle una broma a alguien.
— Pero queremos todas las fotos— añadió Fred.
— De acuerdo, trato hecho— Colin les estrechó la mano, se levantó de la cama y se acercó a su mesita de noche. Los demás alumnos de la habitación dormían profundamente, sin inmutarse.
Cuando abrió el cajón de su mesita, estaba lleno hasta arriba de fotos de todo lo sucedido en el Gran Comedor.
— ¡Fred fíjate! Con todo eso vamos a forrarnos— le murmuró George al oído.
— Desde luego— sonrió— Colin ¿tienes algunos álbumes?
— Por supuesto, ¿Cuántos queréis?— preguntó aproximándose a un gran armario que había en la habitación.
— Bastantes Colin…Bastantes— los gemelos se miraron traviesos.
Había veces en las que Luna Lovegood deambulaba sonámbula por los corredores de Hogwarts y esa noche en concreto, era una de ellas. Luna no sentía que estuviese inconsciente, sino que creía estar despierta. Normalmente, solía dormir con zapatillas por si acababa levantándose y merodeaba por el castillo.
Muy despacio, retiró las sábanas y se incorporó, saliendo de su habitación sin hacer ningún ruido. Anduvo tranquilamente sin ser vista por los pasillos oscuros y austeros de Hogwarts con su peculiar pijama de rayas con colores llamativos, su precioso cabello, ligeramente ondulado tan rubio y largo que le llegaba a la cintura y sus pendientes con forma de rábanos. Filch la había visto en un par de ocasiones, pero no le decía nada porque siempre acababa volviendo a su habitación y era peligroso despertarla cuando estaba en ese estado.
Ella sólo quería encontrar su mundo. Aquel mundo donde habitaban todas las criaturas y bichitos extraños que siempre solía ver. Allí se sentía feliz.
Continuó caminando, dando vueltas por los corredores en busca de aquel lugar. A pesar de que había una densa oscuridad, los Nargles la guiaban durante todo el trayecto. Sólo pensaba en ese mundo maravilloso…donde pudiera descansar.
Justo en ese instante, comenzó a formarse una gran puerta en una de las paredes del corredor.
Luna se acercó a ella con los ojos cerrados y alzó la mano para abrirla, entrando en aquel lugar misterioso y cerrándose la puerta a sus espaldas, desapareciendo sin dejar rastro.
Mientras tanto, Malfoy caminaba en dirección a la sala común de Slytherin. Tenía la ropa completamente empapada y el dolor punzante que experimentaba en la entrepierna era inaguantable. Las probabilidades de que Filch o Snape lo pillasen eran numerosas. No podía permitir que lo encontrasen deambulando por los corredores a esas horas y en esas condiciones, aunque todo eso no tenía demasiada importancia en aquel momento. Estaba furioso con Granger por lo que había dicho de su padre. Eso le llevaba a preguntarse, ¿Cómo había podido ser tan débil como para meter mano a una sangre sucia?
Se sentía avergonzado por el comportamiento que había tenido, por haberse excitado de esa forma, pero, ¿había reaccionado así por el odio que le tenía? No podía haber otro motivo. Era impensable que le gustase realmente. Por otra parte, si ella no le hubiese pegado esa patada, era probable que las cosas hubiesen llegado más lejos. Detestaba la reacción que había sentido al ver y tocar el cuerpo desnudo de Granger…aquellos pechos tan perfectos y aquella parte húmeda y suave. Notaba el olor de ella impregnado en toda su jodida ropa.
'' ¡Mierda! ¡No puedo estar pensando en algo así, joder!''
Por suerte no fue visto y cuando por fin entró en su habitación, su furia era tal que cerró la puerta violentamente, dando un portazo que despertó a todos los chicos.
— ¿De dónde coño vienes a estas horas?— Blaise se despertó malhumorado.
Theo también se despertó y se incorporó sobresaltado.
— ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué tienes la ropa mojada?
— ¡Dejadme de una maldita vez! ¡No os tengo por qué dar explicaciones!
— Yo creo que sí. Hemos tenido que aguantar a Astoria y a Pansy lloriqueando porque tú no estabas Draco— Blaise se acercó mucho a él invadiendo su espacio personal.
— ¡¿Cómo?! — el rubio tuvo que contener un grito de rabia.
— Se han enterado de que estabas con las dos — suspiró Theo sentándose en su cama.
— Me importa una mierda que se hayan enterado — se arrancó la camisa y la tiró violentamente al suelo— Sinceramente, me da igual.
— Por tu culpa no he podido quedar con Daphne esta noche— Blaise lo amenazó con la mirada.
— Dejadlo ya… no ha sido un buen día, olvidadlo— se interpuso Theo intentando calmarlos.
— ¡Cállate imbécil!— exclamó Draco— ¿Cómo tienes la vergüenza de decir que no ha sido un buen día cuando tú no has tenido que ir al despacho de Umbridge?
— ¿Qué pasa?— se despertaron de pronto Crabbe y Goyle al oír el jaleo.
— Nada, esto no va con vosotros— les espetó Draco.
— Es verdad Theo, ¿por qué a ti no te han hecho nada?— Blaise estaba muy extrañado— ¡No será que las estás ayudando!
— ¿Pero qué os pasa por la cabeza? — frunció el ceño, molesto — Iros a la mierda. No os aguanto más.
Theo había perdido la paciencia. Sólo faltaba que sus amigos pensaran que él había tenido algo que ver en ese asunto. La cabeza le dolía...quería dormir y desde luego, con todos esos gritos, le iba a resultar imposible, por lo que no dudó en marcharse de la habitación dando un portazo y dejándoles con la palabra en la boca. Estaba harto de los dramas de Malfoy. Lo mejor era alejarse un rato hasta que se tranquilizaran. Fue entonces cuando recordó a Luna. Llevaba toda la tarde pensando en sus palabras. No se las podía quitar de la mente, todo eso le hacía sentirse confuso… tenía que relajarse y la situación en el dormitorio no le ayudaba en absoluto, por lo que vagó por los oscuros pasillos de las mazmorras, intentando que no lo descubriesen. Ya volvería cuando todos se hubiesen dormido.
Por otra parte, Draco se puso su pijama y se metió entre las sábanas. Quería olvidar lo sucedido. ¿Cómo podía sentir tal deseo hacia la mojigata y sabelotodo de Granger? ¿Qué tenía de especial? Era una maldita sangre sucia. Pero cuanto más quería quitarse su imagen de la mente, volvía a verla de pie ante él, desafiante, con la piel húmeda y completamente desnuda. Notó que su entrepierna seguía revelándose contra él y deslizó su mano por el interior de las sábanas hasta llegar a esa zona maldita. No quería hacerlo pensando en ella pero tenía que aliviarse de alguna forma, por lo que venciendo a su orgullo, adentró la mano en sus pantalones y cerró los ojos a lo que iba a hacer en ese momento.
Theo llevaba largo rato pensando en todo lo que había ocurrido durante el día, pero lo que más le apetecía en ese instante era ver a Luna. No entendía a qué se debía eso, pero quería verla. Iba pensando en ella, caminando por uno de los pasillos cuando vio que una misteriosa puerta aparecía en la pared.
'' ¿Qué es esto?''
Tenía tanta curiosidad por saber qué era lo que había tras esa puerta, que se acercó decidido y la abrió.
Para su sorpresa, había una gran sala, llena de florecitas por todas partes, ciruelas dirigibles flotando en el techo, y el suelo y las paredes eran de colores llamativos. Al fondo había una gran chimenea, lo que le daba a la sala una agradable calidez. En ese instante la vio, a Luna Lovegood, tumbada en un gran diván de color naranja durmiendo plácidamente. Su pelo caía en una cascada de oro rubio hasta el suelo, su rostro reflejaba una completa serenidad y la luz de las llamas incidía en ella dándole una apariencia mágica.
Theo tragó saliva. Jamás había visto nada tan hermoso en toda su vida. Se acercó lentamente, con cuidado de no despertarla, caminando por una mullida alfombra aterciopelada que amortiguaba sus pasos y cuando llegó a donde estaba, se sentó junto a ella en silencio, acercando su mano y acariciando su suave y hermoso cabello como si estuviese hechizado... y sin dudarlo, se tumbó junto a ella intentando no despertarla. No tuvo valor para tocarla, por lo que se limitó a quedarse recostado junto a ella, inspirando aquel delicado aroma… y supo en ese preciso momento, que esa noche no iba a volver a su dormitorio.
Bueno, bueno... como veis, la historia ha dado un giro importante. ¿Qué ocurrirá ahora cuando las chicas salgan de la habitación? Miedo me dan las serpientes...
El rubio lo tiene difícil con Astoria y Pansy, que no creo que se queden calladitas...
Ahora... momento cuarto de baño... me ha dado mucha penita Hermione porque ella siempre ha estado sumergida en sus libros... pero en cuanto a relaciones sexuales...realmente es una mojigata ¡Aquí tengo que darle la razón a Draco! xDD enfin... en cuanto al rubio...era normal que estuviese enfadado, pero yo creo que ha utilizado ''esa excusa'' y se ha aprovechado de la situación.
Por otra parte: ¡Adoro a los gemelos! sus bromas, sus risas y alegrías... y no quiero ni pensar lo que van a hacer con esas fotografías tan comprometedoras xDD bueno... y Draco... ha pensado en Hermione tocando su zona maldita jajajajaja ¡El muy pillín!
Y por último... ¿Qué os ha parecido la escena Theo y Luna? ¿A que son muy monos? *-* ¡Me encantan! En la película de Harry Potter y la orden del fénix, Neville era el que descubría la sala de los Menesteres, y en el libro era Dobby, pero en mi historia, he querido que sean Lunita y Theo ^^
¡Muchas gracias a todas por seguir mis historias y escribirme! Sois mi inspiración :D
BlueJoy, PrincessMS, Rosyr, kionkichin, alissa-2012, Emma Felton, Connie1, seddielovenathan, susan-black7, ian, LucyTheMarauder, Misaki. k Malfoy , Luladark, natalie malfoy, shizuka-san, DeinoO-Dragomir, Gardeniel, Caroone, Melanie Lestrange, Milymu, BonnieTargaryen, , Kairy-Ann, fernanda.
...y para los nuevos lectores, ¡Os animo a que escribais y me dejeis vuestras opiniones... para mi son muy importantes! :)
¡Un beso muy fuerte a todos/as! y para finalizar... para la que escriba un REVIEW, Draco Malfoy pensará en vosotras mientras...ejem...duerme xDD
