Disclaimer:Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad del gran y adorado Masashi Kishimoto, sin embargo la trama es de mi dominio.

Pareja:SasuSaku

Fiction Ranking: M, mayores de 16 años

Summary: Sasuke tiene el peor trabajo de todos. Tan sólo es un alma tratando de redimirse para obtener la entrada al paraíso. Los clientes suelen ser casos difíciles, tontos enamorados del amor sin remedio. Pero esa chica Sakura es el peor de todos los casos.

Advertencias: AU (Universo alterno), OOC abundante en la primer etapa del fanfic, lemon

Estado:En proceso

Nota: Este fanfic está disponible en fanfic. es bajo el fandom de kpop (exo). Prohibida su publicación en cualquier otro sitio. No otorgo ningún tipo de permiso sobre mis fanfics.

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CUPID'S WEDDING AGENCY

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Capítulo 7. El inicio del conflicto

La mañana parecía más sombría que nunca debido al cielo nublado. De hecho, parecía que ese día sería totalmente deprimente y oscuro. Estaba en los últimos días de noviembre, faltaban un par de semanas para que terminara el semestre, y lo más terrible es que junto a ello también se acercaban los exámenes finales. Sakura dio un sorbo a su café. Nuevamente se quemó la lengua. Observó su reloj y se decepcionó al ver que aún faltaban veinte minutos para su siguiente clase. Estuvo realmente tentada a meter sus libros de nuevo a su mochila y regresarse a casa. Estaba segura que el café no haría lo suyo, ni para calentarla, y tampoco para reanimarla después de haber estado despierta hasta altas horas de la mañana. Pero estaba atada, tenía que asistir a las últimas clases o si no se vería en apuros para los finales. Soltó un suspiro y tragó otro sorbo de aquel líquido negro.

Mientras sentía que los ojos se le cerraban, a pesar del frío que hacía en esos momentos, recordó los acontecimientos de la noche anterior, a los cuales no debería prestar importancia, pero desgraciadamente lo hacía, y eso se temía que podría terminar siendo perjudicial. Cuando Sasuke la regresó a casa, Sakura evitó tocarlo más de lo debido. Apenas se había aferrado al dedo meñique del chico. Él con evidentes signos de frustración, terminó por jalarla hacía él, rodeándola por la cintura.

—Si vamos así esta vez podrías caerte, o peor aún, te podría perder en el viaje—mencionó y la apretó aún más fuerte.

Sakura se quedó como piedra, nunca, con ningún chico más que Naruto, había tenido ese tipo de acercamiento, tan íntimo y tan ¿reconfortante? Para ese momento la chica sabía cuan nerviosa él la ponía, y cómo se aceleraba su corazón al tenerlo cerca. Desde el inicio él le había parecido atractivo, porque definitivamente lo era, y tenía en ella el efecto normal que tendría cualquier chico con su físico. Sin embargo algo había cambiado, tal vez cuando ella descubrió su sonrisa en la oscuridad –una de verdad— o cuando se sintió agradecida porque él acudía a ayudarla. Claramente ahora lo veía distinto. Y eso la asustaba. Demasiado.

Cuando llegaron a casa Sakura se dio cuenta de que había estado conteniendo la respiración, apenas notó que las paredes que la rodeaban eran las de su sala, retrocedió varios pasos, haciendo un mundo de distancia entre ambos.

—Gra-gracias—su voz se quebraba. Ahora se sentía avergonzada, ¿qué pasaría si él se daba cuenta lo nerviosa que la ponía?

Sasuke se quedó en silencio unos segundos, ella ni siquiera podía ver bien su expresión debido a que en la estancia sólo había una luz tenue que provenía de las ventanas. Ni siquiera podía distinguir bien su silueta, enfundado en negro parecía ser uno más con la oscuridad.

—Que sea esta la última vez que me haces hacer esto. No soy tu taxi particular—su voz ahora sonaba molesta.

—Perdón—contestó Sakura y su voz sonó algo chillona.

—Sasori no te debió dejar ahí sola, fue irresponsable de su parte—se había recargado en una mesa cerca de una de las ventanas frontales, por lo que ella podía distinguir sus rasgos levemente.

—Tenía cosas más importantes que hacer, el hospital…

—El hospital y un carajo, era ya tarde y la zona donde estaban era algo peligrosa.

—No parecía así—ella negó, y es que en verdad no lo era.

—Siempre eres susceptible a que te pase algo cuando estás sola en la calle—en eso ella le dio la razón—no fue muy caballeroso de su parte dejarte ahí, al menos debió acompañarte a que tomaras un taxi.

—¡Yo quise quedarme! Además, me puedo cuidar sola, ¡no tengo cinco años!—explicó Sakura.

—No dudo que ya seas adulta, pero hay cosas que siempre están fuera del alcance de uno, y tientas tu suerte muchas veces.

—Si es porque te pedí de favor que me trajeras, me recordaré no volver a hacerlo—Sakura se sentía herida por las palabras del pelinegro.

—Es Sasori el que debería poner un poco más de atención en ti—dijo cortante.

—¡Apenas y nos estamos conociendo!¿por qué te enfadas con él?—se quejó ella.

—No puedo ser tu niñera todo el tiempo.

Sakura no podía creer que la conversación hubiese llegado a ese punto, de estar nerviosa por su presencia, ahora se sentía lastimada por sus palabras.

—¡Podrías largarte entonces! ¡Ya hiciste tu trabajo!

Dos segundos después de decir aquello, Sakura se arrepintió totalmente. Sasuke bajó la mirada, y en vez de mostrar coraje, suavizó sus palabras.

—Desearía abandonar esto así de fácil.

Entonces se esfumó en la nada. Sakura se quedó ahí maldiciéndose por lo que había dicho. Más tarde mientras intentaba dormir, la culpa no la dejaba en paz, lo ocurrido esa noche con el pelinegro volvía a su mente una y otra vez. ¿Por qué estaba tan sensible en cuanto a Sasuke se trataba? Se odiaba por ello. Lo que fuese que estaba comenzando a sentir por él no le estaba ayudando en nada. Debía centrarse y mirarlo como lo que realmente era, una simple alma que le había sido enviada del cielo para que la ayudara a encontrar el amor de su vida. Nada más.

Sentada en las escaleras que conducían a un edificio de aulas, Sakura volvió a revisar su reloj. Ya era la hora de ingresar a su siguiente clase. Con el vaso vacío de café en las manos, cogió sus libros de un costado y subió con prisa la escalinata.

Estaba de nuevo en esa habitación reducida a cuatro paredes. A todo lugar donde veía sólo estaba el blanco. Había pasado el tiempo y aún no se acostumbraba a estar en esa pieza. Era molesto que lo hubieran llamado precisamente ahí. En todos los espacios que tenía la agencia, en ese se sentía algo sofocado. Si fuese como en las demás estancias, donde hubiese al menos algún mueble, algo de color, tal vez esa habitación dejaría de ser tan perturbadora. Además, podía parecer tan grande o tan pequeña, dependiendo de su estado de humor. Se escuchó un ruido desde un rincón donde no pudo distinguir antes una puerta, de donde apareció Elures. Lo distinguió por su túnica gris y su cojera. Si él lo había llamado ahí entonces la cosa era algo aseria.

—Has llegado tarde—se quejó el hombre con aspecto de anciano.

—Si tu usted recién llega, ¿cómo puedo ser yo quien llega tarde?—la lógica de alguno de sus superiores muchas veces era difícil de entender para alguien como él.

—Aún queda en ti algo de esa rudeza con la que llegaste.

—Lo siento—se disculpó de inmediato, haciendo una reverencia. En realidad le tenía mucho respeto a esos ancianos, gracias a que habían encontrado en él una esperanza, es que había tenido una segunda oportunidad para salvar su alma y redimirse.

La redención, todo en lo que se basaba su vida—aún después de la muerte— era relacionado a sus esfuerzos para lograr ser perdonado. Su existencia antes de morir había apestado realmente, al llegar ahí había comprendido, o más bien, le habían ayudado a comprender, todo lo que se estaba pudriendo en él. Encontró la razón de su existencia un poco tarde.

—Me han reportado que has tenido un caso algo fuera de lo normal—Sasuke notó que estaba en su modo realmente serio, como cuando está a punto de dar un buen regaño.

—A mi favor he de decir que usualmente me delegan casos especiales, no sé a cuál de los que tengo asignados actualmente se esté refiriendo—enseguida lo dijo se mordió la lengua, el anciano podía detectar entre la verdad y las mentiras, se corrigió de inmediato—espere, claro que sé de cual habla. Pero si lo vemos desde un aspecto general, parece un caso demasiado normal y corriente.

—Me pregunto cómo algo tan normal y corriente ha logrado hacerte tambalear.

El comentario tomó desprevenido a Sasuke, y casi pudo sentir un ligero mareo. Obviamente los ancianos lo sabían. Usualmente podía esconderles varias cosas, pero últimamente había sido tan irresponsable con sus actos y pensamientos.

—Pido una disculpa por ello. Estoy siendo descuidado en mi asignación, me he dejado llevar por sentimientos mortales que aún parecen quedar en mí en vez de cumplir con mi tarea de manera más diligente.

—Te recuerdo que si te desvías de tu objetivo, podrías ser relegado de tu obligación, y...un destino peor que este podría ser lo que te espere. Se te ha dado una segunda oportunidad, donde pudiste conocer lo que es el valor de la vida, el amor y la fe. Pocos son los que tienen el privilegio de llegar a alguna de las agencias para redimirse.

—Yo…—increíblemente Sasuke no sabía que responder, y por primera vez decidió ser sincero— no puedo explicarlo, apenas la he tenido en frente la primera vez y me ha causado interés de una manera que no había sucedido antes. Tratando de buscar a alguien que sea compatible con ella, me he distraído, nunca me había tocado un caso así de difícil, y es que simplemente hasta hoy no encuentro a alguien de quien no me queden dudas. Y recientemente, está mal de mi parte admitirlo, pero creo que he puesto demasiado interés en su seguridad, tal vez exagerando un poco. Sakura es un caso especial, pero sigo sin ver claramente el por qué, y eso hace que me perturbe más de la cuenta.

—Está de más explicar que eres simplemente un alma, no puedes involucrarte de ninguna forma con un mortal, y menos aún renunciar a la misión que se te fue dada.

—Lo sé—se mordió el labio, se detestaba a si mismo por actuar tan diferente a lo acostumbrado en cuanto a Sakura se trataba.

—Tienes que actuar de manera más fría, de no hacerlo se te dará un ultimátum, y después de eso sobra decir que puede pasar.

A Sasuke casi se le revolvió el estómago con eso.

Ese mismo día prefirió ni siquiera pasarse por donde Sakura. Atendió otro de sus casos pendientes. Tenía a un hombre algo mayor que tenía miedo de las mujeres. Casi se sentía tan cansado como con la chica.

Al día siguiente le pareció que ella lo llamaba, recientemente notaba cómo ella quería que él acudiera, pero enseguida ella abría la boca y se callaba. Así sucedía, el resto del día no tenía noticias de ella, pero enseguida Sakura intentaba decir su nombre, era como si intentara sonar un timbre, sin que se escuchara siquiera. Y lo estaba haciendo más seguido de lo que Sasuke quisiese.

El chico decidió nuevamente dejarla sola por unos días, pero era algo así como una tortura. Ahora notaba más cosas de ella sin tenerla un poco cerca. Estaba estresada, y mucho. Probablemente era por el fin de semestre, dedujo Sasuke. Se la había pasado tan fresca en los meses anteriores y ahora debía estar pagando caro el tirarse a holgazanear en los jardines del campus en sus horas libres. Ni siquiera se había encontrado con Sasori, de eso estaba seguro, ambos parecían estar ocupados a inicios de diciembre. El clima para entonces había empeorado. La primer nevada había llegado y los días parecían algo lúgubres.

Una noche Sasuke pareció tener un breve descanso. En un abrir y cerrar de ojos se apareció en la cima de un edificio, justo en la base del pararrayos. Desde ahí arriba todo era más tranquilo. Había reconsiderado subir a la agencia, pero sin duda alguien le recordaría su trabajo pendiente. Así que se quedó ahí, mientras el viento gélido le golpeaba la cara. Entonces por fin la escuchó. Esta vez ella había sonado realmente la alarma. Por fin había dicho su nombre. Y la forma en que lo llamó lo hizo preocuparse. Sabía que debía dejar de lado lo que fuese que estuviese mal en su cabeza cada vez que pensaba en ella, y cumplir con su misión. Suspiró y trató de mentalizarse antes de aparecer frente a ella. Pero enseguida detectó dónde se encontraba no pudo evitar alarmarse. Sakura estaba en el hospital.

De inmediato se encontró en el pasillo del nosocomio. Por alguna razón no había aparecido exactamente donde ella estaba, a pesar de que en ese lugar segundos atrás la había percibido. Siguió su rastro, llegando a una habitación donde un par de enfermeros la trasladaban de una camilla a otra. Una enfermera por su parte le acomodaba una bolsa de suero e inyectaba algo en ella. Sakura había perdido color, parecía estar desmayada y su respiración era muy lenta. Sasuke se maldijo internamente. Si no hubiese estado confuso y con la cabeza más fría, tal vez hubiese notado lo que fuera que le había pasado. ¿Qué exactamente le había sucedido? Ni siquiera podía concentrarse en las vibraciones de los presentes para poder averiguarlo.

Entonces los vio. Naruto estaba justo al lado de la chica, sosteniendo su mano. El joven estaba algo pálido mientras observaba que los demás hicieran su trabajo. A la última persona que notó ahí fue a Sasori, quien la observaba con verdadera preocupación, él junto con un enfermero habían sido quienes la habían cambiado a la cama.

Sasuke entonces decidió hacerse presente. Podía quedarse invisible para ellos, pero por alguna locura prefirió que lo notaran. Apenas dio un paso dentro de la habitación, su móvil sonó. El ruido que hizo era diferente a sus notificaciones normales. Su radar de apoyo había detectado algo. Después de no reaccionar en meses, por fin había detectado algo, y ese aparato cuando funcionaba, nunca se equivocaba. Al desbloquear la pantalla, volvió a maldecir. Levantó la mirada del móvil y observó a los dos tipos que ahora lo veían a él, el desconocido enfundado en ropas negras con aspecto intimidante y que claramente generaba poca confianza.

Sasuke debería de sentirse menos preocupado después de ver el resultado del radar, pero por alguna razón no lo estaba. Parecía ser que de entre esos dos hombres, en esa habitación, el radar había detectado al hombreque merecía a Sakura. El tipo de la bata blanca lo miraba con suspicacia, mientras Naruto había regresado su atención a chica.

N/A: Qué les ha parecido este capítulo? El drama está por comenzar! muajajajaja

:c Soy merecedora a un comentario de su parte? Últimamente pareciera que ya nadie me lee, y actualizar sólo para unas pocas, merece la pena? La verdad tengo poco tiempo libre fuera de mi trabajo, y hoy he dedicado practicamente la mitad de mi día a este capítulo. Vale la pena hacerlo?

Gracias a las personitas que si les ha gustado ;)

PD. Hace poco me di cuenta que SIN PLANEARLO estoy escribiendo dos historias a la vez donde el protagonista está muerto xD que incluyen algo de fantasía y esas cosas –de hecho son mis primeros dos fics que incluyen fantasía!- de hecho, tienen varias similitudes, por ejemplo, son fanfics que estoy manejando en dos fandoms, y que ya tengo desarrollados desde hace muuuuuucho tiempo! –uno al parecer tres años y el otro unos cinco-. Si alguien quiere leerlo, puede buscarlo entre mis historias como "After Paradise" ;) les encantará

PD2. ¿Alguien aquí ha leído "Mi lindo y extraño compañero de piso"? Muchas me conocieron por ese fanfic, resulta que por ENÉSIMA vez, me lo han plagiado. Eso es tan molesto! -_-