Disclaimers los personajes no me pertenecen.

Perdón por la tardanza, ha sido unas semanas bastante liosas pero aquí os dejo una nuevo capitulo espero que os guste, espero no tardar tanto en el siguiente capitulo que escriba. Por favor si veis algo que no os gusta o que no va con la historia anterior por favor decídmelo para cambiarlo. se admiten criticas

Muchas gracias por leer.

La calma y la tormenta

A la mañana siguiente la joven despertó con una radiante sonrisa en la cara, esto se debía al sueño que tuvo, en el que ella y cierto rubio bailaban y bailaban bajo la atenta mirada de su madre, quien de vez en cuando les interrumpía para corregir su postura de baile.

Durante el desayuno no se inmuto acerca de lo que su padre le estaba contando sobre los terrenos Lovegood, restándole importancia, se despidió de el, dándole un beso en la mejilla, ¿hacia cuanto que no lo despedía así? No lo sabía pero tampoco importaba. Salió en dirección a la guardería con la sonrisa aun brillando en su rostro.

Al llegar su amiga ya la esperaba expectante, con preguntas escritas en su faz, Luna experimento por primera vez un interrogatorio continuo sin pausa. Su amiga preguntaba hasta los mas pequeños detalles del fin de semana; por fin llegó la hora de volver a casa, por una parte se sentía aliviada puesto que eso significaba que el interrogatorio había terminado, pero por otro lado la realidad volvía a su mente y sabia que tenia que hablar con su padre acerca de los terrenos de la familia, la inconclusa conversación de esa mañana.

Al entrar a casa Luna se dispuso a preparar la cena para cuando su padre llegara, una vez sentado delante de la cena, se dio cuenta de que no podía retrasarlo más. La calma había terminado y comenzaba la tormenta.

-Padre

-Si cariño

-podrías repartirme lo de esta mañana- ahora debía buscar una escusa por no haberle escuchado- tenia muchas ganas de ver a pansy y…. no preste mucha atención

-Bueno…-comenzó de mala gana- era que ayer me enviaron una carta interesándose por las propiedades Lovegood… y he aceptado

-¡QUE! No puedes casi tenia el dinero

-¿Dinero? ¿Qué dinero?

-el que pedías por ellas

-¡como se te ocurre¡ ese dinero ira para tus estudios, lo deje claro.

-no a esa decisión llegaste tu solo, yo no tuve ni voz ni voto, además es mi dinero y yo decidiré…-fue interrumpida por la fuerte voz de su padre.

-Mientras vivas bajo mi techo harás lo que yo diga, no pienso dejarte seguir trabajando, estudiaras .

-No, me gusta mi trabajo, quiero seguir con el.

-Pues a mi no me agrada la idea de que pases tanto tiempo con mortifagos.

-No son mortifagos.

-Lo fueron por lo tanto lo son.

-¡NO! ELLOS SON BUENA GENTE

- Ves por eso no quiero que sigas trabajando ahí, mañana mismo empezaras a estudiar, esta mañana he hablado con un amigo mío, profesor de periodismo y no tienen inconveniente de que comiences tarde el curso.

-No

-ESTA DECIDIDO LUNA, MAÑANA DEJARAS EL TRABAJO Y COMENZARAS A ESTUDIAR, ES MI DECISION Y NO LA TUYA.

Ante el ultimo grito de su padre, la joven bruja se levanto de la mesa y se dirigió a su cuarto corriendo, que haría ahora, abandonar a Pansy, dejar su trabajo solo por que su padre no le gustaban las personas a las que ella consideraba sus amigas.

Después de mas de una hora llorando sola en la habitación llego a una conclusión si mal no recordaba su padre había pronunciado "mientras vivas bajo mi techo harás lo que yo diga" pues bien si no viviera aquí no tendría por que obedecerle,¿no?, Por lo que tomo su baúl de hogwarts y empezó a empacar todo lo que consideraba importante, además de todos los vestidos de Pansy por si tendría que utilizarlos otra vez, aunque ahora no necesitaba el dinero de Draco, también empaco algunas fotografías de cuando era niña con sus padres y con sus amigos

Cuando termino se puso el abrigo y se dirigió a la puerta, antes de traspasarla, decidió volver sobre sus pasos para despedirse de su padre y hacerle saber de su decisión. Entro en su cuarto y con voz calmada le dijo.

-He tomado mi decisión padre, sino puedo vivir según lo que yo quiero mientras viva en esta casa, me iré de aquí

-No- el rostro de su padre era todo preocupación.- No Luna, veras como te gusta una vez que empieces a estudiar.

-No padre lo he decidido seguiré trabajando no quiero estudiar periodismo, se lo que quiero y no pienso dejar que decidan por mi.

-Luna por favor recapacita ya te perdí una vez, no quiero volver a perderte.- ante esta frases de los ojos de Luna empezaron a humedecerse, pero no accedió.

-No vas a perderme, vendré a visitarte.

-Pero Luna….

Ya se encontraba fuera de la habitación tomando la maleta, sentía mucho dejar a su padre así, pero si toda su vida se reducía a hacer lo que el quería para ella sin tener en cuenta su decisión. Su vida dejaría de tener sentido, pero ahora lo mas importante era buscar un sintió donde pasar la noche, podría preguntar a la señora Wesley si le importaría que se quedara ahí unos días, pero aun sabiendo que esta le diría que si, no quería molestarles a estas horas, por lo que se dirigió al caldero chorreante, a ver si por casualidad tenían alguna habitación libre.

Por suerte tenían más de una habitación libre, y para su mala suerte en la habitación continua se oían los "sonidos" de una linda noche de pasión, haciéndole recordar su fracaso de relación con Neville, a ello ahora se sumaba la mala relación con su padre, la perdida de las posesiones familiares y la búsqueda de un nuevo "hogar".

Gracias a todo ello paso la noche en vela, rememorando cada una de las situaciones que la acongojaba.

Cuando entro en el pequeño despacho de la guardería, se asombro de encontrar a Draco junto a Pansy con unos papeles en la mesa, los dos la miraron asustados, y no era para menos, pues sus ojos debían de encontrarse rojos, de tanto llorar además de estar adornados por unas bolsas al no haber dormido en absoluto.

Presurosos se acercaron a ella debían hablar de lo acontecido, Draco había ido a contarle todo lo ocurrido el fin de semana con la rubia, pero dicha euforia se esfumo al verla en aquel estado, Pansy abrazo a su amiga fuertemente mientras la preguntaba que había pasado pues ya se imaginaba lo peor, un simple encuentro con Neville en el cual este se hubiera aprovechado de ella de una forma u otra. En ese momento Luna se derrumbo comenzó de nuevo a llorar mientras que entre sollozos la contaba la discusión de la noche anterior.

Por otro lado Draco se encontraba preocupado por la joven, pues no entendía nada de lo que la contaba a su compañera de clase, ¿seria por su culpa? ¿Su padre se había enterado? ¿Neville le habría hecho algo?, este ultimo pensamiento golpeo la mente del Slytherin mas fuerte de lo que en creyó en un principio, la sangre le empezó a arder, pero tan rápido como se perdió en sus pensamiento volvió a la realidad cuando Pansy hablo

-Luna ve al baño y lávate la cara, y cuando estas más tranquilas buscaremos una solución entre los tres- una leve sonrisa apareció en su rostro para tranquilizar a la ravenclaw, lo cual no funciono.

En ese momento su amiga, se volteo hacia el, pudiendo preguntarla que había sucedido, esta le contó todo de lo que se había podido enterar a causa de los lloros de la ausente.

-MIERDA! Por eso no me contesto.

-¿Quién no contesto?

-el domingo cuando Luna se marcho le mande una carta a su padre interesándome por sus propiedades, pero nunca contesto, eso quiere decir que ya había cerrado el trato.

-Draco, por favor tienes que hacer algo, no puedo ni imaginarme a Luna alojada en el caldero chorreante, por la noche puede ocurrir cualquier cosa.

En ese momento la aludida entro de nuevo en el despacho, los dos amigos se le quedaron mirando asombrados, pues nuevamente tenia esa sonrisa que la caracterizaba en el colegio, y con voz soñadora, les conté que iba a empezar a dar las clases. Pansy y Draco cruzaron las miradas al ver como la chica a la que llamaban lunática en el pasado no era más que una mascara para tapar sus problemas y sentimientos.

-¿Cuándo es la hora del recreo?

-a las 10:30 ¿Por qué?

- ¿puedes darla el día libre?

-por supuesto pero para eso no tenemos que esperar al recreo.

-si, tengo que ir a casa a prepararlo todo y pedirme el día libre en la empresa

-Draco, ¿que estas pensando?

-¿esta claro? Es mi novia por lo tanto no permitiré que se aloje en un hostal, teniendo una linda mansión para los dos.- mientras decía esto una sonrisa de orgullo adornaba su boca- Además le prometí los terrenos Lovegood, por lo que los tendrá, cuesten lo que cuesten

Tras decir esto el orgulloso chico desapareció del despacho, la morena intuyo que algo pasaba en el corazón del chico, pero que aun se estaba formando por lo cual tendría que darle tiempo, con esto ella también marcho para su clase.

A la hora del recreo Luna fue la primera en volver al despacho encontrándose a Draco sentado en la mesa, con una mirada seria hacia ella. Un silencio incomodo apareció entre los dos, ella saluda educadamente, y él también lo hace sin romper el contacto visual.

-Luna veras….- no sabia como decirla que se alojaría en su casa hasta que encontrara algo o se arreglaran las cosas con su padre.

-toda esta bien , si necesitas otro día que vaya a…

-NO no es eso, quería decirte que ya esta todo solucionado.

-¿Solucionado?

En ese momento Pansy irrumpió en el despacho al verlos supuso que el rubio ya la había informado sobre su decisión por lo que les exclamo.

-Que hacéis aquí todavía, ir a recoger las cosas

-¿Qué cosas?- dijo todavía mas confundida la rubia- ¿Qué esta solucionado?

-No se lo habías dicho

-Estaba en ello, Gracias Pansy

-¿Qué no me habías dicho?- Luna miraba a uno y a otro

-Te quedaras en casa de Draco hasta que todo se solucione, ¿Qué te parece?

-Yo…. No quiero molestar nadie, además en el caldero…

-no seas tonta Luna tu no molestas, por otro lado esto ira genial en la tapadera, así que por una lado tu le ayudas y el te ayuda a ti- recupero la jovialidad la morena- que romántico! Después de una pelea familiar, en la que la princesa estaba perdida llega el príncipe en su armadura y…

-Pansy por favor corta el rollo, Qué dices Luna ¿te gusta la idea?

-De verdad que yo…

- así no llegaremos a ninguna parte- se exaspero la Slytherin-Largo de aquí los dos, tu- mientras señalaba a Draco- fuera no eres personal de la guardería así que no puedes estar aquí y tu tienes el resto del día libre, no hay replicas que valgan y mañana me pensare si vienes o no, venga fuera!

La Ravenclaw miro a su "novio" confusa todavía, él se acerco y la tomo por la cintura y sacando la lengua a la morena desaparecieron del despacho, apareciendo justo en la entrada de atrás del caldero chorreante.

-Venga vamos a recoger tus cosas- decía tomándola la mano.

Una vez en la entrada de la habitación de la rubia Draco se quedo fuera mientras esta tomaba sus cosas, una vez recogidas, volvieron a realizar una aparición conjunta para aparecerse en la mansión de Draco.

-Puedes elegir cuarto-viendo la confusión en su rostro se explico- como te gusto el cuarto de la otra vez he mandado preparar ese, pero siendo lógicos es el mas incomodo así que mande preparar uno del segundo piso, se encuentra la lado del mío.

-yo…

-siempre que quieras podrás subir a la terraza de arriba, no tienes por que….

-puedo ver el del segundo piso?

-Por supuesto, deja aquí el baúl te lo mostrare, y cuando lo tengas decidido haré que te suban tus cosas.

-Gracias- dijo sonrojada.

Los dos jóvenes subieron al segundo piso, el cuarto no era tan grande y espacioso como en el que se quedo la otra vez, pero tampoco era pequeño, por lo que la rubia no lo dudo y se quedo con el, Draco se ofreció voluntario para ayudarla a deshacer su maleta, pero ella le convenció de que no hacia falta.

Cuando termino de instalarse la rubia se acerco al estudio para pedir mandar una carta a su amiga Ginny pues sabia de sobra que cuando esta se enterara de la situación se volvería loca y contando que tampoco sabia nada de su "trabajo" con el Slytherin criticaría a este por intentar aprovecharse de ella, ya que desde lo de Neville ella y Harry se habían vuelto demasiado sobre protectores con especial saña sobre todos aquellos que se acercara a su joven amiga.

Tan rápido como envío la carta recibió una respuesta de la pelirroja pidiéndola por favor que fuera a almorzar con ella para hablar con tranquilidad de la situación, por lo que la rubia se disculpo con su anfitrión por su ausencia en el almuerzo y parte de la tarde.

Un almuerzo eterno

Al llegar a la madriguera II, Harry y Ginny la esperan ya en la puerta con el pequeño James en brazos de su madre, el rostro del elegido era serio y en sus ojos se realaba el miedo ya que no le gustaba la idea de que su amiga se alojara en casa de uno de sus adversarios en el colegio, por el otro lado el rostro de Ginny mostraba preocupación mezclada con tristeza.

Ginny pasó su hijo a los brazos de su marido mientras abrazaba a su amiga.

-Ven vamos a dentro, la comida ya esta lista.

-Gracias por invitarme a comer.

-No digas tonterías

- ayer…

-que te parece si primero disfrutamos del almuerzo y luego hablamos- interrumpió Harry, mientras que con su mano libre acariciaba el brazo de la rubia para reconfortarla.

El almuerzo paso entre risas y algún que otro enfado por parte de James, al cual no le gustaba la comida que su madre había preparado. Cuando terminaron su madre lo tomo en brazos y lo subió a la habitación para que durmiera su siesta. Mientras tanto Harry invitaba a la rubia a sentarse en la sala, a la vez que el preparaba un poco de te y se sentaba junto a ella, espero en silencio hasta que la rubia comenzó con su historia.

-Hace una semana mi padre decidió poner en venta las propiedades Lovegood…- cuando termino su historia sus amigos la miraban asombrados, tanto por la discusión con su padre como por la nueva actitud del Malfoy.-por lo que ahora he perdido todo, mi casa , mi padre...

Las lagrimas comenzaban a correr por sus mejillas uno de los brazos del moreno la atraía hacia así, en un intento por calmarla y Ginny acariciaba su melena mientras decía palabras confortantes a la joven, estuvieron así cerca de una hora, cuando la rubia dejo de llorar, Harry y Ginny comenzaron a preguntarle detalles concretos acerca de su situación para saber como ayudarla, Luna les contesto todo cuanto pudo.

Un llanto interrumpió con la charla de los tres amigos, la pelirroja subió a buscar al pequeño, en ese momento el moreno se vio libre de la mirada de su esposa y no pudo controlarse mas ante la rubia.

-MALFOY!- la rubia dio un respingo- ¡dime que es una broma!- al ver que ella negaba lentamente con la cabeza se echo las manos a la cabeza- como te haga algo…. Como te haga algo…. Yo ..Yo le MATO, digas lo que me digas YO LE MATO

- no es tan mal….

-ES UN MALFOY, lo que significa que es engreído, orgulloso, pedante- su discurso se vio interrumpido por la mano de su amiga en su boca.

-Ha cambiado, no es el mismo chico…ahora se preocupa por la gente.

-Solo lo hace por que le conviene Luna, ¿Qué pasara cuando ya no le convenga? te dejara, solo mira por el no por los demás- las lagrimas volvían a asomarse en las pupilas de la Ravenclaw.-¡debes dejarlo!

-No, no lo haré.

-¿Cómo sabes que ha cambiado? Dime una buena razón y te apoyare en tu decisión de permanecer allí.

-Lo puso de excusa

-¿Qué?

-nuestra falsa relación, la puso de excusa para que aceptara, lo vi en sus ojos y en los de Pansy. Sabían que no iba a aceptar su invitación, por lo que lo pusieron de excusa

-¿estas segura?- las lagrimas empezaba a desaparecer mientras sus ojos comenzaban a transmitir seguridad.

-totalmente- el Gryffindor abrazo a su amiga fuertemente, mientras susurraba

-Como te haga algo yo..

-lo se, tranquilo le avisare- una sonrisa se formo en el rostro de la rubia.

En ese momento Ginny entro en el salón con James en brazos, por lo que la tarde paso entre juegos y risas. La pelirroja intento convencerla de que se quedara a cenar pero ella se disculpo ya que había dejado a su anfitrión y se sentía un poco incomoda por no estar con el después de toda su generosidad, por lo que la rubia volvió a la Mansión del rubio poco antes de la cena, al no encontrar al rubio en el salón decidió preguntar al elfo quien le contó que fue a trabajar y que volvería para la hora de la cena, Luna agradeció al elfo y subió a su habitación a darse una ducha pues desde al día anterior se sentía sucia y la sensación del agua la reconfortaba.

Luna esperaba a Draco en el salón, viendo un álbum de fotos de cuando ella y sus padres fueron a noruega a buscar whitefoots unos pequeños seres que se dedicaban a crear huellas en la nieve para perder a los viajeros o para ayudarles a llegar a su destino, dependiendo del alma de este, las lagrimas luchaban con salir, pero un ruido en mitad del salón la hizo saltar, cuando se dio cuenta unos fuertes brazos la rodeaban.

-los siento, lo siento se que no debí irme pero no sabia cuando ibas a volver y… lo siento.

-Tranquilo volví hace poco, yo solo…

-¿estas mejor? no se habrán enfadado contigo, no…

- no nada de eso, solo estaba viendo fotos de cuando era niña nada mas.

-¿segura que estas bien?- pregunto escéptico el rubio

-seguro, pero la verdad es que tengo un poco de hambre, James se comió todas las galletas de la merienda.

-¿James? ¿Quién es James?- a la joven le pareció ver en los ojos de su acompañante una pizca de celos.

-el hijo de Harry y Ginny

-Entonces le perdonare el que te haya dejado sin galletas, pero solo por que es un niño

-Vaya- dijo asombrada- eres todo un caballero.

-nunca se ha de dejar una dama con hambre- a la vez que decía esto la tomaba de la mano y la guiaba al comedor donde ya se encontraba la cena lista

Después de cenar los dos rubios volvieron al salón Draco le ofreció cualquiera de los libros que ahí había mientras el seguía con el suyo, mientras tanto Luna paseaba por el salón en busca de alguno que le llamara la atención, para su sorpresa no fue un libro lo que reclamo su atención sino un objeto citado en una esquina del salón, aunque no era pequeño debido a la poca iluminación del lugar pasaba desapercibido.

-¿Tocas el piano?

-¿el piano?- mirando hacia donde señalaba su nueva compañera de casa- si de vez en cuando toco el piano, ¿quieres oírlo?

-me encantaría-la sonrisa que le dirigió en ese momento consiguió que su corazón latiera mas aprisa.

Se levanto del sofá donde estaba sentado y se dirigió hacia el piano una vez ahí ofreció a Luna sentarse junto a el para no perder ni un sonido, respiro hondo y…. empezó a golpear las teclas, unas mas fuertes y otras mas suaves pero sin seguir ningún compás, paro un momento miro a su acompañante sonriendo.

-¿te ha gustado?

Paso unos segundos antes de que Luna contestara, la expresión de su rostro era una mezcla de sorpresa y desilusión

-si, es muy…. original

En ese momento Draco no pudo aguantar mas y se echo a reír, la rubia le miraba sin comprender, una vez que se le paso el ataque de risa se lo explico a la rubia.

- me preguntaste que si tocaba y tocar toco, otra cosa es que sepa.- la rubia se echo a reír haciendo que el pianista comenzara de nuevo.- Pansy dice que en las fiestas da un toque Chick el tener un piano en la casa

-¿entonces puedo tocar yo también?

-por supuesto- hizo una adema con la mano- todo suyo milady

La Ravenclaw asintió con la cabeza y comenzó a tocar las teclas, una por aquí otra por allá, al poco tiempo él también se unía a tocar con ella, pasando así una agradable velada antes de irse a dormir.

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