¡Por fin! Siento la tardanza pero mi ordenador ha muerto y he tenido que terminarlo en mi viejo portátil lo cual era muy incomodo. Bueno espero que la espera os haya merecido la pena.

Como hace unas semanas antes, Azula estaba de nuevo en el barco que la llevaba a la Isla de Ascua junto a Ty Lee y Mai, solo que esta vez no estaba Zuko y eran unas vacaciones que querían y no impuestas.

—Me alegro de que vayamos de vacaciones, pero ¿Otra vez a la Isla de Ascua? —Pregunto Ty Lee mientras se estiraba. Ni ella ni Mai sabían el verdadero motivo por el que estaban aquí, no se lo había dicho porque quería pasar el rato con ellas como si fueran unas verdaderas vacaciones, además no era como si fueran a enfrentarse al avatar, solo había venido a hablar con su hermano, Ty Lee y Mai no necesitaban conocer los detalles todavía.

—El cometa llegara en un par de días Ty Lee, no podemos alejarnos mucho de la Nación del Fuego— Ty Lee parecía un poco decepcionada, no parecía gustarle de visitar el mismo lugar dos veces el mismo año—Pero si quieres, cuando acabe todo esto podemos viajar por el mundo un tiempo, las tres juntas, sin preocupaciones, lo prometo.

— ¿En serio Azula? —Sus ojos se iluminaron— ¡Eso sería maravilloso! —No sabía porque había hecho esa promesa, sentía la necesidad de complacer a sus amigas, pero en especial a Ty Lee, y viendo su reacción merecía completamente la pena.

— ¿Y el circo? — Respondió Mai cortando el buen ambiente— ¿No vas a volver al circo? —Azula y Ty Lee se quedaron calladas durante unos segundos, era cierto, Ty Lee decía que era feliz en el circo, y prácticamente la había obligado a venir con ella ¿Ty Lee volvería al circo cuando tuviera la oportunidad? ¿O se quedaría con ella?

—Yo…—Ty Lee parecía dubitativa, no sabía que responder, seguramente hasta ese momento no había pensado en ello.

—Estamos de vacaciones Mai—Respondió Azula—Este no es el momento, déjala tranquila—Ty Lee pareció respirar aliviada, y a Azula también, no quería saber la respuesta, no todavía.

Al poco tiempo por fin llegaron a la isla, desembarcaron y se hospedaron en un hotel, Ty Lee y Mai se preguntaron por qué no se hospedaban en la casa de verano de Azula, pero ella les dijo que quería pasar unas vacaciones normales alejada de todo lo relacionado con su familia, lo que no les había dicho era que, probablemente, fuera en esa casa donde se escondieran Zuzu y el avatar, y claro, no quería sorpresas innecesarias.

Tras desempacar su equipaje Ty Lee y Mia su tumbaron en sus camas relajándose, lo que decepciono un poco a Azula, que quería hacer cosas con ellas, aunque no sabía decirlo sin herir su orgullo, así que hizo lo único que sabía.

—No hemos venido aquí para echarnos una siesta en las camas de un hotel chicas.

— ¿Y qué propones Azula? —Dijo Ty Lee mientras daba vueltas sobre su cama abrazando a su almohada, debía ser muy cómoda. Azula sintió un pequeño cosquilleo en su estomago al ver a Ty Lee jugando con la almohada, una sensación totalmente extraña para ella, sino se conociera diría que deseaba ser por unos instantes esa almohada— Azula ¿Me estas escuchando?

— ¿Eh? ¿Qué? —Ty Lee saco a Azula de sus pensamientos ¿En qué demonios estaba pensando? —Ah, sí, proponer algo ¿Playa quizás?

—Por supuesto que vamos a ir a la playa, eso se da por hecho—Respondió Ty Lee— Digo después de eso, ¿Qué haremos? Espero que algo original.

—Ty Lee, estas cosas no se me dan muy bien, aunque sea difícil creérselo— La sonrisa de Ty Lee y el amago de risa de Mai confirmaron que era muy fáciles para ellas creérselo, Azula gruño molesta— Así que ¿Qué propones tu?

— ¿Segura que quieres dejármelo a mí? —La sonrisa maliciosa de la chica casi la dio un escalofrío.

—Si… creo—Respondió algo insegura.

—Te vas a arrepentir, y yo la primera. — Dijo Mai mientras jugaba con uno de sus cuchillos ¿Por qué se había traído sus armas a unas vacaciones? Suponía que para espantar a los babosos.

—Vamos, vamos, que no es para tanto—Dijo Ty Lee sonriendo—Segura que nos gusta a todas— Ni Azula ni Mai parecían muy satisfechas con las palabras de Ty Lee, pero a ninguna de ellas se le ocurría nada, así que tendría que dejárselo todo a la malévola de su amiga—Y ahora ¿Qué tal si nos cambiamos y nos vamos a la playa? —En eso todas estaban de acuerdo.

Tras cambiarse las tres se dirigieron a la playa más cercana, donde había muchas familias disfrutando del verano, la mayoría de esas familias eran de soldados que disfrutaban de su tiempo junto ahora que la guerra ya casi había terminado. Mientras buscaban un sitio Azula miraba por todas partes esperando no encontrándose aquí al avatar, aunque improbable nunca había que subestimar la estupidez de Zuzu, seguramente estarían en la playa privada de su casa donde nadie se atrevía a ir, pese que hacía años que no la visitaba nadie. Su mirada la llevo a observar a un grupo de chicos jugando al Voleibol, trayéndola buenos recuerdos de ese juego, que lástima que solo fueran tres personas esta vez, como le gustaría disfrutar de otra aplastante victoria. Al mirar a los chicos jugar no pudo evitar clavar su mirada en Ty Lee que iba a su lado, no pudo evitar fijarse en su cuerpo del que siempre había sentido un poco de envidia… y admiración, Azula se consideraba atractiva, y sabía que la gente generalmente también la consideraba atractiva y terrorífica (Que era un atributo que le gustaba más) pero Ty Lee se podría considerar que tenía un cuerpo perfecto, al menos en su opinión.

— ¿Azula? —La voz de Ty Lee la devolvió a la realidad, al darse cuenta de que había estado mirando todo este tiempo el cuerpo de Azula se puso roja y su corazón se aceleró, si la había pillado se pensaría lo que no es. Que bochorno— ¿Qué estas mirando?

"Piensa rápido Azula"— Yo, pues eh…—Ty la miraba con ojos sospechosos— Mirando a los que están jugando al voleibol, ya sabes que me encanta ese deporte— Ty Lee miro a la dirección del partido de voleibol y parecido tragarse la excusa de Azula, o al menos eso aparentaba.

—Oh vaya…— Parecía ¿Decepcionada? — Y yo que pensaba que te habías fijado en mi—Azula se paró en seco y casi se ahoga con su propia saliva, incluso Mai hasta ahora indiferente se había parado curiosa.

— ¡¿Qué!? ¿Por qué iba a yo a…? —Azula se percató de que Ty Lee se refería a su nuevo traje de baño que era igual que el anterior blanco solo que ahora era de color rojo—Ah, tu traje, bueno es igual que el anterior, solo cambiaron los colores ¿No?

— ¿Pero te gusta el cambio de colores o me quedaba mejor antes?

De todo el rato que había observado a Ty Lee en los menos que se había fijado era en su ropa, aunque observándola ahora tenía que admitir que le quedaban mejor estos colores—Ahora me gustan más ¿Pero por qué quieres saber mi opinión?

Ty Lee no contesto, se limitó a sonreír y a dirigirse rápidamente a la playa, hoy Ty Lee parecía muy extraña, también ella, aun no comprendía muy bien lo que acababa de pasar. Mientras Mai la miraba de reojo sonriendo, una sonrisa que la molestaba— ¿Y tú qué miras?

— ¿Yo? Si te lo dijera no me creerías, así que mejor me callo y me voy—Mai salió corriendo en busca de Ty Lee dejando a Azula sola, y muy molesta, Mai sabía algo que ella ignoraba, tendría que averiguarlo, pero eso más tarde, estaba de vacaciones y su única preocupación debía ser encontrar a su hermano en la isla, y relajarse un poco con sus amigas.

Durante las siguientes horas las tres chicas estuvieron pasando un día "normal" de playa, aunque para unas nobles y una princesa de la Nación del Fuego disfrutar de un día de playa como un ciudadano más no era para nada considerado normal. Cuando Azula tuvo suficiente decidió que ya era hora de ir a buscar a su hermano, o al menos de confirmar que se encontraba en la isla, dando un par de malas excusas se fue sola en dirección a la casa de verano de su familia. Sinceramente pensaba que le iba resultar más difícil zafarse de sus amigas sin que la cuestionasen, sin embargo, había resultado muy fácil, todo gracias a la panda de babosos que no dejaban en paz a Ty Lee ni a Mai.

Azula llego a la zona de la playa que pertenecía a la casa de verano de su familia, un muro de rocas separaba ambas playas, para evitar miradas indeseadas de la plebe y conservar intimidad para la familia real, ahora parecía todo abandonado salvo por las voces que oía detrás del muro, había alguien en la playa privada de su familia, si su deducción era cierta serian Zuzu y compañía. Esperaba que la maestra de la tierra no pudiera detectarla en la arena de la playa, pero por si caso iba de puntillas intentado disimular sus pisadas lo máximo posible.

Se acercó al muro y empezó a escalarlo con cuidado, quizás no había sido buena idea venir descalza, un paso en falso y podría clavarse una de las rocas afiladas que sobresalían del muro. Cuando llego a la cima asomo la cabeza lo mino posible no quería que nadie la viera, de momento. Bingo, allí estaban Zuzu, el avatar, todos incluso se les había unido la guerrera Kioshi que liberaron en la roca hirviendo, parecía estar disfrutando también de unas vacaciones como ella y sus amigas.

Ahora que por fin había confirmado que se encontraban allí debía escoger un momento para acercarse a ellos, o al menos para darles el mensaje ¿Debía hacerlo ya? Dudaba de ello, si la veían ahora lo más seguro es que la atacaran y huyeran perdiendo así su oportunidad, no tendría que esperar a un mejor momento, pero ¿cuál sería el momento ideal? También podría hacerles llegar el mensaje sin más, pero quería hablar con Zuko a solas, por lo que esa posibilidad no era viable. Lo mejor que podía hacer ahora era volver con Mai y Ty Lee y pensar en un mejor momento para acercarse.


Toph se había puesto alerta, había detectado a alguien acercarse a ellos, aunque por culpa del terreno no pudo "verlo" bien, lo que si sabía es que esas pisadas le resultaban familiares, maldita sea la arena.

—Chicos, creo que alguien nos está espiando—Toph señalo en dirección al muro de piedra y enseguida todos se pusieron en alerta.

Aang con su control del aire llego rápidamente al muro asomándose por el otro lado— Aquí no hay nadie Toph ¿Seguro que no te has confundido?

— ¿Acaso dudas de mí vista, pies inquietos? — Los demás no sabían si reírse o sentirse incómodos por el chiste de Toph— Estoy segura de que había alguien, y su pisada me era familiar, casi diría que era Azula

— ¡¿Azula?! — Gritaron todos al unísono y alarmados, si les habían descubierto no tardarían mucho en atacarles.

—Eso no es posible—Dijo Zuko que había sido el único que no había gritado— No hay ninguna razón por la que ella estuviera aquí.

— ¿Estás seguro de eso Zuko?—Respondió Katara no muy segura—Si nos han descubierto…

—No ha sido ella, por eso he elegido este lugar, jamás vendría aquí voluntariamente y nunca se la ocurrirá buscarnos aquí.

— ¿Pero y si lo ha deducido pensando como tú? —Contesto Aang preocupado

— ¿Cómo que pensando cómo yo?

—Pues eso, "¿Qué haría Zuko en esta situación?" "¿Qué pensaría que pienso yo sobre lo que piensa que pienso yo?"—Dijo Aang intentado imitar la voz de Azula

—Eso suena demasiado ridículo para ella, además ¿No la estáis sobrestimando un poco?

—Si claro—Hablo ahora Toph— ¿Sobrestimar a quien conquistó Ba Sing Se en un par de días y con tan solo tres personas? No lo creo

—Buen punto—Admitió Zuko— Pero de todas formas esto no es su estilo, si fuera ella nos había atacado ya, no se hubiera arriesgado a perder el factor sorpresa sabiendo que Toph podría detectarla.

—Esperamos que tengas razón Zuko—Dijo Aang preocupado.

—Si porque si no, estamos acabados—Rio Sokka, pero eso solo puso más nerviosos a los demás, Suki, que estaba a su lado, le dio un golpe en el hombro para que se callara.

—Chicos, ahora no podemos hacer nada ¿Qué tal si nos relajamos un poco y vamos a la ciudad? Y así podemos ver si alguien nos sigue ¿De acuerdo?— Todos parecieron estar de acuerdo con su idea. Aunque no podría bajar la guardia en lo que les quedaba de sus vacaciones.


Azula volvió lo más rápido que pudo junto con Ty Lee y Mai, Toph casi la descubre, y eso que en arena no debería de "ver" bien, pero por lo menos nadie la había descubierto por ahora y podría seguir con su plan, aunque ahora puede que estuvieran más alerta en el futuro, por lo que quizás había sido mejor presentarse allí directamente. De todas formas ya era muy tarde para pensar en eso.

Pronto divisó a Ty Lee y Mai, la primera estaba entusiasmada mientras sostenía un papel en la mano mientras que Mai parecía disgustada, todo parecía indicar que Ty Lee había decidido lo que iban a hacer, y que, probablemente, no le iba a gustar nada, tenía un mal presentimiento.

— ¡Azula por fin has vuelto!—Grito entusiasmada Ty Lee.

—Por lo que veo ya has encontrado una activada para hacer las tres ¿Me equivoco?—Ty Lee asintió sonriente mientras que Mai gruño disgustada por la decisión de Ty Lee— ¿Y bien? ¿Que vamos hacer?— La acróbata la enseño el cartel que sostenía, parecía el típico de una obra de teatro de la Isla—Espera, esto es...— ¿En serio esperaba que fueran a ver eso?— Ty Lee esto es una ahora de teatro sobre el avatar, es ridículo.

—Eso la dije yo, y ni caso— Contesto Mai

—Vamos chicas será divertido.

—No sé si te habrás dado cuenta pero en esa obra probablemente también aparezcamos nosotras—Dijo Mai.

— ¿Y? Mejor aún.

—Ty Lee, conozco a los que hacen la obra, mi madre nos obligaba a Zuzu y a mí a asistir todas sus representaciones, eran horribles, sobre todo su más famosa la adaptación de la novela favorita de mi madre "Amor entre dragones" menudo infierno.

—Me da igual, tu dijiste que haríamos lo que yo me encargara, y eso he hecho, ya no hay vuelta atrás.

—Te lo dije—Dijo Mai a Azula.

—Calladita estás más guapa—La respondía con brusquedad, como odiaba escuchar esas frasecita. —Muy bien Ty Lee, tu ganas— La chica sonrió entusiasmada, al contrario que ella, que le espera una tarde muy larga.


Hacía que no veía al gran teatro de la Isla de Ascua, parecía no haber cambiado nada desde su niñez, y otra vez iba obligada a ver una obra que sería un sufrimiento para ella, además esta vez no estaría en el típico palco de Vip de su familia, sino en un asiento común, idea de Ty Lee, si esto eran unas vacaciones relajantes debían pasar desapercibidas, la verdad es que no podía estar en desacuerdo con esa lógica, pero eso no significara que no le molestara esa falta de comodidad. La obra comenzó enseguida e inmediatamente comenzaron los problemas, para empezar había cambiado el género del avatar, y había exagerado los atributos de sus compañeros, aunque extrañamente los sucesos históricos eran muy fieles a lo que había pasado en realidad, al menos si lo que decía Zuzu sobre su viaje era cierto ¿Cómo había conseguido el director de la obra esa información?

— ¡¿Cómo puede decir eso?!— Reconocía esa voz, no venia del actor que hacía de Zuzu, era su voz, ¿Él estaba aquí? Eso era malo, muy malo.

— ¿Me lo parece a mí o acabo de oír a Zuko gritar—Dijo Ty Lee mirando por los alrededores. Azula maldijo en silencio.

—Si yo también lo he oído ¿Y tú Azula?—Respondió Mai con un tono de sospecha en su voz.

—Seguro que son imaginaciones vuestras—Su respuesta no son muy convencido por lo que aumento las sospechas de sus dos amigas. Finalmente Ty Lee arece que encontró algo y señalo a uno de los palcos.

—Allí, mirad—Mai y Azula miraron en la dirección en la que apuntaba Ty Lee y los vieron— Es Zuko, y el avatar, el avatar esta en esta isla.

— ¿Tu sabías esto Azula?—La interrogo Mia, ahora ella tendría que explicarles todo, a la mierda con sus vacaciones relajantes.

—Sí, más o menos— Sus dos amigas la miraron con ojos inquisitoriales—Vamos fuera, hay mucho que explicar— Ty Lee y Mai asintieron, en cuanto un hubo un descanso en la obra, tras el asedio fallido al Polo Norte, las tres salieron a los pasillos y se apartaron un poco de la gente para tener más intimidad.

— ¿Y bien?— Pregunto Mai— Esto no eran unas vacaciones ¿Verdad? Todo era una misión encubierta.

— ¡No!— Se apresuró a decir Azula—… y sí.

—No comprendo Azula, ¿Eran unas vacaciones o solo una misión más?—Dijo Ty Lee

—Eran una vacaciones para vosotras—Contesto Azula—Pero para mí eran las dos cosas.

— ¿Y desde cunado sabe tu padre que el avatar se encuentra aquí? ¿Y por qué no ha enviado al ejército a capturarlo y solo a nosotras tres?— Mai, siempre tan inquisitiva, entonces ya era hora de contarlas todos sus planes.

—Porque mi padre no sabe nada de esto—Su dos amigas la miraron sorprendidas— Solo nosotras tres lo sabemos, y esto no es una misión para capturar al avatar, sino para hablar con Zuzu y entregarle cierta información—Las dos chicas la miraron incrédulas sin saber qué es lo que estaba ocurriendo—Supongo que os debo una explicación—Azula les conto sus intenciones de derrocar a su padre indirectamente con la ayuda del avatar, y de como quería hacer las paces con Zuko, cosa que pareció alegrar a Mai.

—Pero Azula, ¿Eso no es traición?—Pregunto Ty Lee algo preocupada.

—Mi padre planea reducir a cenizas el Reino de la Tierra cuando llegue el cometa, un territorio que ahora pertenece a la Nación del Fuego, por lo que el acto de traición lo está cometiendo él. Además yo no voy a hacer nada, es el avatar quien va a derrotarlo y yo ocupare tristemente su puesto como Señora del Fuego cuando eso ocurra.

— ¿No es un poco arriesgado?—Dijo Mai— Si te descubren… sería muy sospechosos que el avatar apareciera justo donde va a atacar el ejército.

—No te preocupes, Zuko ya sabe del plan de mi padre, yo solo le voy a dar la ubicación exacta del ataque.

—Al menos deja que te acompañemos—Suplico Ty Lee.

—No, si vamos las tres la maestra de la Tierra nos detectara y nos atacaran sin preguntar, pero si voy yo sola presentare una menor amenaza para ellos, y estarán más dispuesto a hablar.

—Aun así no me gusta— Le hacía sentirse bien que Ty Lee se preocupara por ella.

—De todas formas, la decisión ya está tomada, así que sugiero que volvamos al teatro a ver terminar esa "fantástica" obra.


Mai y Ty Lee se resignaron ante la imposibilidad de convencer a Azula, estaba totalmente determinada a hacer esto, así que volvieron al teatro y esperaron a que finalizara la obra. Finalmente lograron a convencer a Azula para que, al menos, la siguieran a una cierta distancia por si acaso. Cuando por fin acabó es horrible obra, aunque sus efectos eran decentes tenía que admitir, regreso a la casa de su familia, esperando que el avatar y su grupo hubieran regresado ya. Se acerco a la puerta, esta vez no intentando disimular sus pasos, por lo que la maestra de la Tierra seguramente ya la habría detectado. Confirmando su deducción las puertas de la mansión se abrieron y el grupo del avatar salió alerta a enfrentarla.

—Es cierto, es Azula— Grito alarmada Katara.

— ¡Ja! Os lo dije mis "vista" nunca me engaña—Dijo Toph con una sonrisa triunfante.

Azula antes de que pudieran atacarla levanto las manos en señal de buena voluntad, dejando confusos al grupo del avatar—Tranquilos, vengo en son de paz.

—Que te hace pensar por un momento que vamos a creerte— Katara tan temperamental, o que no sin razones para serlo. Azula sonrió y bajo sus brazos

—Si hubiera querido atacaros lo hubiera hecho esta mañana en la playa.

— ¿Veis? Yo tenía razón, como siempre—Volvió a decir Toph orgullosa de sus habilidades, para sorpresa de Azula, Toph era la única persona que no mostraba hostilidad hacia ella, y no entendía por qué.

— ¿Y por qué estás aquí entonces Azula?—Pregunto calmado el avatar aunque se le notaba tenso, al fin y al cabo ella ya le había matado un vez.

—Solo quiero hablar con Zuzu, a solas—Zuko, que hasta ahora estaba en silencio, quedo sorprendió claramente no esperando esto de Azula, pero antes de que pudiera responder Katara se puso delante de él de forma protectora.

— ¿Qué te hace pensar que te vamos a dejar asolas con Zuko? No eres de fiar—Vaya parecía que la obra no mentía acerca de la relación entre Zuzu y Katara, a Mai no le iba gustar nada.

—Espera, espera, espera, estamos omitiendo algo muy importante—Interrumpió Sokka girándose para mirar a Zuko con una sonrisa— ¿Te llamas Zuzu? Jajajaja

Zuko se mostró claramente molesto ante la idea de que sus nuevos amigo conociera su mote, los demás miraron mal Sokka por no venir a cuento ese comentario, menos Toph que s estaba riendo igual que Sokka y Azula no pudo evitar soltar una pequeña risa, le caía bien ese chico.

— ¿Podemos centrarnos en lo que importa? ¿Por favor?—Dijo al fin Zuko, más bien suplicando para cambiar de tema— ¿De qué quieres hablar Azula?

— ¿Qué no entiendes de la palabra "a solas"? Solo quiero hablar un poco con mi querido Zuzu— Por mucho que intentara arreglar la cosas con él eso no iba a impedir que dejara de provocarlos, era simplemente demasiado divertido para dejarlo, pero si quería que todo saliera como ella quería debía ser un poco más educada— Por favor…—Dijo al fin dejando sorprendió a Zuko que no esperaba para nada eso.

— ¡No!— Grito enfadada Katara— No vamos a permitir que…— Antes de que la chica siguiera Zuko la interrumpió alzando el brazo delante de ella.

—Está bien, Azula, hablemos.

— ¡¿Qué!? No puede estar hablando en serio— Volvió a gritar la maestra del agua, empezaba a resultar molesto

— ¿Estás seguro Zuko?—Pregunto Aang preocupado, mucho más calmado que su novia.

—Si… creo— Zuko volvió su vista hacia Azula— Vamos.

Azula asintió y se fue junto a su hermano, a un lugar apartado de la playa, estaba oscuro y solo la luz de la novia de Sokka iluminaba la playa. Zuko iba detrás de ella, alerta a lo que pudiera hacer, tras un breve paseo llegaron una parte apartada de la playa, bastante cerca del mar, donde había restos de un hoguera que Azula encendió con su control del fuego, al principió el siniestro fuego azul ilumino los alrededores para luego perder su poder y convertirse en una llama normal.

— ¿De qué querías hablar Azula? Si es que esto no es una trampa.

—Vamos Zuzu no seas así, tan solo quiero jugar a un pequeño juego—Zuko claramente pareció indignado ante las palabras de Azula.

— ¿Esto es lo que quieres? ¿Otro de tus estúpidos juegos de manipulación?

— ¿Me vas a dejar hablar o no?— Corto Azula, algo molesta , Zuko se calló y a regañadientes la dejo continuar—Muy bien, el juego es muy sencillo, yo te hago una pregunta y tú la respondes de forma sincera, sin mentiras, y luego e tu turno de hacerme una pregunta a mí, y yo te responderé con total sinceridad.

— ¡¿Pero qué tontería es esto?! Ni siquiera es un juego Azula ¿Qué es lo qué pretendes? ¿Y qué te hace pensar que puedo confiar en tu palabra después de todo lo que has hecho?—Azula alzo sus ojos cansado de la actitud de Zuko, parecía mentira que él fuera el hermano mayor.

— ¿No eres tu el que siempre está con "Azula siempre miente" "Azula siempre miente"? A parte de una ofensiva generalización hacia a mi, es mentira, yo suelo decir la verdad bastante a menudo ¿Por qué mentir cuando la verdad puede ser mucho más cruel y manipuladora? Hago esto porque me consideras una mentirosa, y por mucho que lo pueda ser, sabes que no soy una tramposa ¿No, Zuzu?

—Supongo que tienes razón, nunca has hecho trampa en ningún juego que hemos jugado, supongo que te puedo otorgar eso.

— ¿Ves? No era tan difícil, además si esto no es suficiente para ti, te tengo un regalo para mostrar mi buena voluntad.

— ¿Un regalo?— Desde luego Zuko estaba completamente confuso con la actitud de su hermana, casi parecía otra. Azula saco de su ropa un trozo de papel y se lo entrego a él— ¿Qué es?

—El lugar exacto donde papa piensa atacar el Reino de la Tierra el día del cometa— Zuko abrió los ojos totalmente sorprendido ¿Azula acababa de traicionar a su padre y a la Nación del Fuego?

— ¿Qué? No entiendo ¿Por qué hace esto Azula?

—Las preguntas para el juego, hermanito, si no ¿Cómo sabes si te estoy mintiendo o no?—Zuko guardo silencio dando entender a Azula que podía continuar— Empecemos pues— Ambos se sentaron un frente al otro alrededor de la hoguera—Empiezo yo por supuesto, mi primera pregunta es… ¿Por qué has traicionado a tu nación Zuzu?— Zuko se tomo unos segundos antes de responder.

—Porque padre es un monstruo y debe ser detenido— La respuesta no dejo para nada satisfecha a Azula.

—No has respondido a mi pregunta. Entiendo perfectamente porque estas en contra de padre, lo que no entiendo es porque eso te ha llevado a ayudar al mayor enemigo de nuestra nación y le ayudas a destruir lo que logrado esto cien años. Podrías haber acabado con Ozai el día del eclipse y no lo hiciste. Así que responde otra vez a la pregunta.

—Está bien, la Nación del Fuego ha perdido su honor durante esta guerra, hemos cometido atrocidades y es el deber de l avatar acabar con esto de una vez, y así devolverle el honor perdido a nuestra nación y el mío— Como no, Zuzu y su obsesión con el honor.

—Menuda sarta de tonterías, el tío Iroh te ha comido la cabeza pero bien ¿No?

— ¡Y a ti Ozai! —Grito intentando defenderse.

—Probablemente— Zuko se quedó sorprendido ante la respuesta tan directa de ella. Desde luego algo pasaba con su hermana, esto no era normal— Pero si esto es de verdad lo que piensas ¿Quién soy yo para juzgarlo? Ahora creo que es tu turno, adelante Zuzu que le quieres pregunta a tu hermanita— El tono con l que Azula dijo aquella frase hizo con un escalofrío recorriera todo su cuerpo.

Zuko busco algo que preguntarla, tenía muchas cuestiones que quería que fueran respondidas, como por ejemplo por qué estaba tan rara, sin embargo, la primera pregunta debía ser una que necesitaba una respuesta desde hace muchos años, aunque no esperaba que ella la respondiera sinceramente porque probablemente ni ella supiera la respuesta, pero tenía que intentarlo.

— ¿Por qué siempre me has tratado tan mal? ¿Qué te hecho yo Azula?

—Oh esa es fácil. Primero papa nos educó para que nos odiáramos mutuamente, segundo siempre he tenido celos de que mama te prefiriera a ti y te he odiado por ello, y tercero, cuando papa ocupo el trono tú te convertiste en el heredero y por tanto en un obstáculo para mi ¿Por qué tenías que ser tú el heredero? ¿Solo por nacer antes que yo? Eso era injusto, además yo era mucho más capaz que tú, y por supuesto papa aprovecho para alimentar ese odio hacia ti—Azula termino de hablar y respiro hondo— Eso es básicamente un resumen de todo ¿He satisfecho tu curiosidad Zuzu? —Zuko se quedó completamente en blanco no esperaba para anda eso— ¿Hola? Tierra llamando a Zuzu.

—Yo…—Por fin hablo, aunque estaba muy confuso todavía—No esperaba…

— ¿El qué? Una respuesta tan sincera y directa— Cortó algo molesta por la desconfianza de Zuko— Ya te dije que iba a ser sincera.

— ¿Pero si sabías todo esto por qué me has seguido tratando mal?

—Porque esto lo he descubierto hace poco—Zuko iba a contestar a eso, pero Azula lo interrumpió— ¿Y te importaría seguir las reglas? Una pregunta por turno, y ahora me toca a mí preguntar— Azula comenzó a pensar las preguntas que tena en su cabeza hasta que encontró una que le daría información útil para su enfrentamiento futuro— ¿Cómo es que de repente tu control del fuego ha aumentado tanto? ¿Qué es lo que has hecho? — Zuko se puso nerviosos, era evidente que eso era un secreto que no quería revelar— Vamos Zuzu, tienes que atenerte a las reglas.

—Yo… aprendí el secreto del fuego interior—Su respuesta fue lo más vaga posible para que Azula n pudiera llegar a comprender lo que decía, pero Zuko volvió a subestimar a Azula.

—Ah, has aprendido el arte perdido de la danza de los dragones, eso quiere decir que aún quedan dragones en el mundo, que interesante noticia.

— ¡¿Cómo sabes tú eso?! Se supone que ese conocimiento se perdió.

—Zuzu idiota, existe algo llamado Biblioteca donde se almacena el conocimiento humano, ya sé que ni tu ni papa ni casi nadie en el mundo en general le gusta el conocimiento, pero yo lo valoro mucho, además ¿En creías que está basado mi control del fuego sino?

— ¿Conoces la danza de dragones? Pero so o puede ser tu forma de control es totalmente diferente.

—No exactamente, como tú has dicho ese conocimiento se ha perdido, yo solo conozco la filosofía. El fuego es vida, nace, crece, se reproduce y finalmente se extingue ¿No es así? —Zuko se limitó a sentir— Por tanto todos tenemos un fuego interior, nuestra vida, por eso es que a diferencia de los demás maestros nosotros podemos crear fuego, pero ese fuego necesita un combustible, el tuyo y el de la mayoría de los maestros es usar las pasiones como la ira y la agresividad pero no es la única menara, como tú ya habrás descubierto ¿Verdad? El deseo y la lujuria también son potentes combustibles pero yo uso mi propia vida como combustible, mi voluntad para hacer algo y cumplir mis ambiciones.

—Vaya es… impresionante.

—Lo sé, y quizás un día puedas enseñarme esos movimientos tuyos— Zuko alzo la ceja curioso ante la respuesta de Azula, si no la conociera diría que estaba insinuando que en futuro harían la paces o algo parecido—Bueno creo que es tu turno, haz tu pregunta. — Esta vez Zuko tenía mucho más claro que pregunta hacer.

— ¿Qué te ha pasado Azula? Pareces otra personas diferente desde la última vez nos vimos.

—Oh, varias cosas la verdad, he descubierto la importancia de la verdadera amistad ¿Qué curis verdad?, también que padre es un monstruo, aunque supongo que eso lo he sabido siempre, y todo eso porque tuve un sueño en el que el avatar Roku me advirtió sobre mi futuro, aun no sé si es real o no, pero me ha ido bastante bien seguir su consejo. Una locura ¿verdad?

— ¿El avatar Roku?— La mención del avatar hizo un cambio en la actitud de Zuko claramente sabía algo que ella desconocía— Espera ¿Qué? Sí que parece una locura

—Veo por tu reacción que conoces algo del avatar que yo no, así que ya puede imaginar mi próxima pregunta ¿Cuál es la relación del avatar Roku con nuestra familia?

—Azula, el avatar Roku es nuestro bisabuelo—Aunque le sorprendió la respuesta ya se esperaba algo como eso, aunque no que fueran familia directa.

—Vaya que amable por parte de nuestro bisabuelo venir a avisar y ayudarme, bueno te toca.

— ¿Por qué me has dado los detalles exactos del ataque de padre? No tiene sentido solo "Buena voluntad"

—Porque detesto que un plan tan estúpido como ese haya surgido de algo que he dicho yo ¿Cómo padre puede interpretar "Quememos sus esperanzas" de forma tan literal? ¡Es estúpido!

—Si eso suena mucho a ti—Zuko rio y Azula le siguió, y por primera vez en lo que recordaba de vida sintió que estaba teniendo un buen momento con su hermana, así es como debería haber ido las cosas siempre, y Azula sentía lo mismo, quizás aún no era demasiado tarde

—Supongo que me toca, y esta es la última ronda Zuzu así que prepárate—Azula se tomó su tiempo antes de realizar la pregunta queriendo dar algo dramatismo al ambiente— ¿Me odias Zuzu?

— ¡¿Qué?!— La pregunta le pillo completamente desprevenido.

—No he sido una buena hermana menor todo estos años así lo comprendería ¿Me odias?

—No, no te odio ¡Eres mi hermana por todos los espíritus!— Azula sintió que se le quitaba una gran peso de encima, incluso se sentía más ligera— Pues que no hayas sido la mejor hermana del mundo pero yo tampoco he sido un buen hermano mayor para ti, siempre he sentido envidia de tu control del fuego y padre lo aprovecho para enfrentarnos aún más.

—Me alegro mucho—Aun no era tarde, aun podía arreglar las cosas— Bueno haz tu última pregunta Zuzu.

— ¿Y tú me od…?— Zuko coroto la pregunta, había olvidado algo muy importante y necesitaba una respuesta ya, además para la pregunta que había cortado ya tenía más o menos una respuesta—Mai ¿Dónde está? ¿Está bien?

—Me preguntaba cuando harías esa pregunta, por un momento pensé que te habías olvidado de ella— Zuko se sonrojó, casi se había olvidado de ella— Esta bien… para tu desgracia.

— ¿Mi desgracia?—La sonrisa que puso Azula hacia ver se venía tormentas para él.

—Ella ha venido conmigo a la isla junto a Ty Lee, y hoy hemos ido a ver "El chico en el iceberg" y ha visto coas que no la han gustado nada—Zuko se puso pálido adivinando rápidamente a lo que se refería Azula.

— ¡No es lo que parece! ¡Lo juro!—Grito alarmado y casi balbuceando— Toda esa obra esta sacada de contexto, te aseguro que no hay nada entre Katara y yo.

—A mí no es a quien debes dar explicaciones Zuzu, yo solo soy una mensajera— Tras dcir eso Azula se levantó y se dispuso a irse— Ha sido agradable tener esta charla, pero se está haciendo tarde y debo irme.

—Espera Azula, esto no tiene porque acabar así, ven conmigo, podemos acabar con Ozai juntos, ayúdame a restaurar el honor de la Nación del Fuego—Zuko la ofreció su mano para que la tomara— Por favor.

—Zuzu, lo siento pero si pensaste que esto iba acabar en yo uniéndome al avatar y traicionando a la Nación del Fuego es que no has estado prestando atención—Zuko bajo su mirada decepcionado— Mientras que sigas apoyando al avatar y yendo en contra de los intereses de nuestra nación solo podemos ser enemigos—Se acercó a él y puso su mano en su hombro— Sin embargo, cuando todo esto acabe, si sobrevivimos, quizás podríamos intentar eso de ser una familia.

—Me encantaría intentarlo.

—Adiós Zuko, ya nos veremos en el campo de batalla.

Ambos se despidieron y se fueron con sus respectivos amigos, aunque eles quedaban días de vacaciones y tenían que aprovechar antes de que la batalla decisiva por el mundo se librara, el fin de la guerra estaba cerca tras cien años de después de haber comenzado.

Y finalmente el día del cometa llego, la piezas estaban dispuestas en el tablero y la partida podía comenzar.

Continuara.