Mis secretos…

Disclaimer: Inuyasha no me pertenece, mucho menos digimon o Ranma ½. Si así fuera ¿creen que estaría malgastando mi tiempo haciendo esto?

. . 7.-. Presentándose en una aldea extraña

Previamente:

-Gracias Inuyasha…- dice suspirando pesadamente.

keh!, no es nada- sonríe para si mismo

Inuyasha avanza adentrándose más en la aldea, hasta que se escucha una voz.

-¡Inuyasha!- la voz llama al medio demonio, y al voltear se encuentra con una figura que corría hacia ellos, una mujer, con uniforme escolar, con tonos blancos y verdes, poseía un cabello oscuro y largo, no marrón como el de Kazekoeko y a diferencia del mencionado, el de esta era más largo, llegando a cubrirle la espalda alta, la joven misteriosa (Que resulta ser Kagome) se acerco y miro a Inuyasha de frente, tenia sus brazos cruzados y un semblante molesto, miraba a Inuyasha con desaprobación. -¿¡donde estabas?!- la joven le gritó –Cada vez que hay un demonio cerca tu no estas- Inuyasha la mira y le reclama

-Por favor, ya nos encargamos de ellos- Kagome se sorprende –oh! Así que ya estabas al tanto de esto…- desvía su atención hasta Kazekoeko y la mira con una sonrisa – ¡oh hola! ¿Quién eres tu?-

Kazekoeko devuelve la sonrisa –oh, mucho gusto, soy Kazekoeko- dice esta un poco nerviosa, adoptando un semblante serio – tu… ¿eres Kagome verdad? Inuyasha dijo que puedes ayudarme, yo… estoy perdida, tu sabes como puedo hacer para volver a mi casa? Me siento frustrada, ¡todo es extraño para mí!-

-¿Porque no llevamos a Kazekoeko donde Kaede, tiene seriamente herida la pierna…- Inuyasha propuso. Kagome la observo con sorpresa, y desvió su mirada hacia la mano izquierda de Inuyasha, y allí lo vio, una enorme marca bordó en la pierna de Kazekoeko, tocando la articulación de la rodilla y extendendiéndoce por debajo de esta. Llevó sus manos hacia su boca y se acercó un poco hacia Kazekoeko, la cual lucia un rostro sorprendido.

-¿Qué?, no me mires así, además, no me duele…- Kazekoeko es cortada, ya que Inuyasha le oprime la pierna, probando que lo que dice no era cierto, segunda escena, la aldea de Kaede, vista desde el cielo, las aves volando despavoridas y el súper grito de Kazekoeko. Esta, con varias lágrimas en los ojos le da un coscorrón a Inuyasha -¡TTONTTO! ¿Por que hiciste eso?-

Inuyasha comenzó a imitar la voz de Kazekoeko –"" ¡oh! ¡No duele!""- Kazekoeko le contesta con otro grito –¡es que no quería preocupar a Kagome!

Kagome sonrió y centro su atención en ambos -¡Muy bien! No perdamos más tiempo, ¡llevémoste con Kaede, de pasada nos podrás contar como llegaste aquí! – Inuyasha agrego un "perfecto", y corrió hacia la cabaña de Kaede con una colegiala persiguiéndolo.

Ahora:

"una vez, una gran persona me dijo: Debes de ser tu mismo, y seguir tu instinto; ser abierto y honesto hacia quien y que eres… si le sigues agradando a la gente, ¡bien! Y si no… ese es su maldito problema. Gracias… "

Inuyasha y Kagome guiaron a Kazekoeko hasta la cabaña de la anciana Kaede. Allí, una vez que entraron, se hallaron con una anciana, de unos 80 y tantos (o más) sentada frente a una fogata, que calentaba una enorme cacerola, probablemente cocinando el almuerzo. La anciana envió su atención hacia ambos muchachos.

-oh, Kagome, Inuyasha, ¿Qué los trae hasta aquí?- La mujer continua sentada sobre sus piernas, invitando a Inuyasha y Kagome a sentarse, la ultima camina hasta quedar frente a ella, mientras que Inuyasha y Kazekoeko se sientan frente a la anciana

-veras, tenemos a alguien que esta muy herida, y queríamos saber si podías ayudarla…- el medio demonio se acerca a Kaede, baja a Kazekoeko de su espalda, la sienta al lado de Kagome y este se sienta a su lado.

–Oh- dice Kaede, recientemente notando la precensia de Kazekoeko –y… ¿Quién eres tu?-Kaede observo a la joven de pies a cabeza, vestía muy extraño, esa ropa no pertenecía a su época… no pertenecía a su época hum… Kaede miro a Kagome y lo comprendió

–ah, pues… mi nombre es Kazekoeko Kururugi… tengo 17 años, estudiante de 10 grado y… me… perdí…- Dijo la chica rascándose con vergüenza la frente, Kaede asintió y tornó su mirada de nuevo a la ultima.

–hum, por tus ropas asumo que provienes del mismo mundo que Kagome… Pero no hablemos más, Kagome e Inuyasha me han dicho que estas gravemente herida ¿y es una fractura verdad?- Kazekoeko se sorprende y abre sus ojos a más no poder, entre abre su boca y escapa de este un sonido de asombro –Así es… pero ¿Cómo lo supo?- Inuyasha le responde

–Es que es una bruja…- La anciana Kaede le responde arrojándole una hojota (o sandalia)

-Pues, cada vez que Kagome se refiere a una "herida grave" habla, regularmente sobre una torcedura o fractura, ¿me dejarías verla?- Kazekoeko se acerca un poco a la anciana, pero al no ser capas de casi moverse, la anciana se dispone a levantarse y acercarse, pero algo la deja anonada, la chica, había dado lo mejor de si para levantarse, soltando unos cuantos quejidos de dolor en el proceso, pero al fin logrando su cometido.

La anciana examina cada zona de su herida con un rostro frío, para luego alejarse de la joven y dirigiéndose hacia otra habitación de una cabaña, cuando la anciana se marcha los muchachos tornan sus miradas hacia la mujer herida.

-bueno, ahora que la sacerdotisa Kaede se fue, podemos…-

-¿Quién es Mafuyu?- Pregunta el medio demonio sin dar rodeos

-¿Qué?- dicen Kagome y Kazekoeko asombradas

-uh! Inuyasha, ¡deberías de ser un poco más delicado en el tema!

-¿y eso por que?-

Kagome regaña a Inuyasha tomándolo de una oreja -¿Qué cosa te dice que Kazekoeko no sufre una condición parecida a la de Sango y Kohaku?- Inuyasha palidece ante la predicción de Kagome, ¿y si era verdad?

Kazekoeko se sorprende ante la comparación y levanta la mirada -¿Quién es Sango?- pregunta Kazekoeko con un tono de voz un tanto deprimido al recordar que Inuyasha había mencionado a Mafuyu

-solo una muy buena amiga… ella sufrió demasiado… ¿quieres hablar de ese muchacho? No te OBLIGAREMOS (…) – levanta la voz y mira de reojo a Inuyasha -(…) a decir algo que no quieras- Kagome coloca su mano en el hombro de Kazekoeko, la cual, baja la mirada, no sabia si confiar o no, por una parte ellos eran dos extraños… tres, si contamos a la anciana, pero, por el otro, estaban siendo muy amables con ella, y muy atentos, es más ¡se habían ofrecido a curarla! Nunca nadie había sido tan amable con ella, ¿podía confiar en ellos?, en este momento Kazekoeko llevaba a cabo una batalla mental ¿Qué puedo hacer? Jamás confié a nadie mi secreto, a no ser que los conozca de sobremanera, como al Sr. Saotome, Ranma y Ryouga, y más tarde al Sr. Tendo Akane y Ukyo Kazekoeko vuelve a mirar a los muchachos que la habían ayudado Algo me dice que confié y les diga… pero cuando lo pienso, mi cabeza me hace dudar… creo que me dirán "loca" como lo hicieron papá y mamá, luego de que les conté lo sucedido… Pero, debo de tratar… ¿Qué es lo peor que podría pasar? Kazekoeko sonríe, recibiendo de Kagome otra sonrisa en respuesta y una mirada interrogativa de Inuyasha, La chica abre su boca, pero no llega a emitir un sonido, ya que Kaede hace escena de nuevo - ya lo traje todo, la operación comienza ahora, recuéstate y relájate- le dice con tono sereno, que podría calmar a cualquiera.

Kazekoeko sonríe y se recuesta, obedeciendo a la anciana –ah… operación- dijo ya recostada, pero abre los ojos y vuelve a mirar a la anciana espantada – ¡¿OPERACIÓN?!- La anciana Kaede observa a la niña con una mirada extrañada -Así es, tendré que dormirte ya que la fractura es grave, pero no sentirás nada, al principio solo sentirás un piquete, pero luego nada, te lo aseguro, pregúntale a Inuyasha, el ya a pasado por esto antes…- dice señalando al hanyô y acercándose al botiquín de Kagome, la cual le entrega un frasquito casero, probablemente arreglado por la señora Higurashi, en el que decía en letras grandes "anestesia", mientras vuelve a su mochila y revisa nuevamente

Kazekoeko hace caso omiso a la anciana y comienza a temblar – ¿pi-piquete?-

-así es, pero como te dije, no hay nada que temer…- la anciana Kaede toma el ultimo elemento, una jeringa, a lo que las pupilas de Kazekoeko se reducen, y comienza a temblar, a medida que la anciana se acerca, ella retrocede un poco, encontrándose con la pared ¡O dios! ¡No dios! ¡Si me salvas, prometo ser buena! ¡ La próxima vez donare a los pobres cosas valiosas, no la inmunda basura que siempre dono, LO JURO!

Kagome mira a Kazekoeko y le pregunta -Kazekoeko, ¿acaso sufres tripanofobia?- a lo que la aludida responde con una agitación 'si' rápida de su cabeza, la anciana Kaede parpadea, y dirige su mirada a Kagome -¿Qué es "tripanofobia?- -para resumir, temor a las, jeringas, agujas y todo ese tipo de cosas…- Kaede asintió, bajando la jeringa y acercándose lentamente a la joven –ok… este no es mi fuerte, pero no me queda opción…- Kaede se acercó con precaución a la chica, la cual se encontraba en guardia, gracias a la vendita y mal nacida aguja (n/a: yo sufro tripanofobia T.T cada vez que veo una aguja el cabello se me eriza como si fuera un gato, como sea, se me ocurrió poner esto en un fic y eme aquí xD)

Kaede le dio una señal a Inuyasha, pidiéndola que la sostenga, cosa que hizo, luego de recibir una amenaza sobre un "osuwari" por lo que corrió hacia la chica y tomo a la joven de sus hombros, Kaede se acerco, y con una palmada en la nuca la dejo noqueada. Kazekoeko instantáneamente calló dormida, soñando con el final, de lo que vendría a ser, el comienzo de su infierno viviente

-Flashback-

Kazekoeko corre hacia su madre, llamando por ella mientras gritaba el nombre de su hermano, la madre volteo con una mirada de sorpresa hacia su hija, pero en el momento en el que desvió su mirada hacia la derecha de su hija, la mujer comenzó a gritar como loca, la niña no comprendió y volteo a ver, y en ese instante, todo fue en cámara lenta para la infante, el sonido de la bocina haciéndose cada vez más fuerte, aquel incandescente par de luces acercándose cada vez más, el grito de su madre haciéndose cada vez más silencioso, y su vista, volviéndose cada vez más nublada, y el dolor y sus sentidos, perdiéndose en las sombras.

Kazekoeko apareció, en su edad actual, frente a un puente de cuerdas, del otro lado del puente, se divisaba… nada, la neblina espesa, cubría la zona, y dificultaba la vista, la joven entrecerró los ojos, tratando, inútilmente de captar algo, pero nada apareció, literalmente, nada apareció del otro lado, pero frente a ella, una sombra apareció, cosa que la hizo saltar hacia atrás de la sorpresa, pero luego le echó una vista a esa persona, que en este momento le daba la espalda, esta era alta, de su misma altura, su mismo cabello y ¿su misma ropa? Ella llamó a aquella persona, pero no hubo respuesta, volvió a intentar, pero la respuesta no cambio, trato una última vez, depositando su mano en su hombro, pero tampoco hay respuesta… la chica frunce el ceño, y con fuerza que empleó usando su ira, lo volteo, encontrándose frente a frente con un rostro que le parecía realmente conocido, ¿pista? Lo ve todos los días en su espejo, pero no se trataba de ella misma, sus miradas y expresiones lo revelaban, bueno, por así decirlo, básicamente, este ser tenía sus expresiones en blanco, como si se encontrase en un trance, pero se trataba de alguien con rasgos masculinos, Kazekoeko calculo… ¡ok! Primero, ropa igual a la mía+mi rostro+mirada en blanco+un chico= ¿Qué? Ok, calculemos otra vez… a quien conocemos que se parezca a ti, tenga una mirada en blanco, muerta , que se ve igual que tu… Kazekoeko se paralizó y observo a su acompañante, mientras que, involuntariamente, unas palabras se escaparon de sus labios rosados. -¿Mafuyu?- El joven no respondió, pero era claro que se trataba de su hermano, ¿como no? Era como verse en un espejo, y básicamente a trabes de un vidrio, su cuerpo era pálido y a la vez nítido, el muchacho no habló con Kazekoeko, ni siquiera mostró ninguna emoción ante ella, sino que volteo nuevamente al puente, murmurando – m-mi-o – con dificultad, como si algo tratara de callarlo desde su interior, Kazekoeko emitió un sonido de sorpresa y se acerco nuevamente a su hermano, pronunciando su nombre pero sin obtener respuesta de su hermano, cosa que ignoró y, situándose a su lado, la joven divisó el otro lado del puente, ya que la neblina comenzaba a dispersarse, su hermano desapareció, justo en el momento en el que la neblina dejo a la luz, una casucha que la joven conocía, a decir verdad, más que a su palma de la mano, se trataba de la casa de su tío Keidan, Kazekoeko observó el puente de cuerdas, con uno de sus pies, toco la cuerda que se ubicaba en el centro, sobre la cual se tendría que parar para poder cruzar, esta tambaleo como gelatina, ante aquella acción Kazekoeko solo retiro el pie y retrocedió un par de veces Al demonio no cruzaré, dormiré por siempre, pero no cruzare esta roñosa cuerda, si tan solo Mafuyu estuviera… Kazekoeko sacudió la cabeza al pensar en el ¿y el que sabe? Lleva muerto más de 11 años… Nunca tubo que pasar por una situación como esta, probablemente el ni siquiera sabe que esto este pasando Kazekoeko continuo argumentando hasta que escucho un grito, proveniente de la casa de su tío, Kazekoeko observo la casa desde lejos, acercándose hasta el borde del precipicio, dudo en que hacer, miro a la cuerda –debo…- dijo situando un pie en la cuerda y con su mano izquierda sosteniéndose con una cuerda lateral –no… no debo- dice nuevamente retirando el pie y su mano, parándose de nuevo sobre el borde del precipicio y tomando sus dos manos sobre el valle de sus pechos -¡si, si debo!- coloca nuevamente su pie sobre la cuerda y su mano sobre la cuerda –¡oh no, no debes!- retrocede nuevamente, tomando la misma posición de antes –oh si- se para de nuevo –oh no- (y así por dos horas xD) Luego de batallar consigo misma, los gritos de una mujer le traen de nuevo al mundo real, si a un sueño se le puede llamar real… Kazekoeko comenzó a entrar en pánico al oír la voz de esa mujer una y otra vez, esa voz se le hacia conocida, ¿donde? ¿Dónde escuche esa voz antes? Kazekoeko se repetía una y otra vez.

La joven se armo de valor, enfrento a su trauma y trepo por la soga, caminando por esta, tambaleaba de un lado al otro, ella podía sentir el sudor en sus manos, y el temblor en sus piernas, cosa que cada vez, reducía su valor, en su mente, la joven seguía repitiéndose las palabras "no mires abajo" hasta que sin darse cuenta, pensó "¿Qué pasaría si la soga se rompiera?" cosa que, para su desfortuna, sucedió, así es, Kazekoeko comenzó a sudar en frió al oír el sonido de la soga desgarrándose, poco a poco la cuerda se rompía frente a sus ojos, cuando esto pasó, Kazekoeko reaccionó instintivamente, sosteniéndose de la soga, como si se tratase de aquellas clases injustas de educación fisica en donde el profesor debe obligarte a trepar una soga hasta el techo, Kazekoeko suspiro, resignada y pensó ¿Por qué jamás presté atención al profesor cuando me explico como debo subir una maldita soga?

-Flashback-

El profesor le hablaba a Kazekoeko, mientras esta miraba a su mp3, pero esta no escuchaba ni una palabra de este. Ya que veía un programa de "Prank Stars" dirigido por Mitchel Musso,

-Atenta Kazekoeko, escalar la soga es muy complicado pero lo que debes tener en mente siempre es…-

"¡Look at the look at, look at the look at his FACE!" (N/a: algo así es la canción del principio, traducido significa "mira a la mirada en su cara" aludiendo a que le hacen bromas a la gente en su programa)

- Fin Flash Back-

¡Diablos, simplemente diablos!

Kazekoeko, luego de por poco caer innumerables veces, logro finalmente subir la soga, la neblina era aún más espesa en el lugar al que subió, se lograba divisar el suelo gris, con líneas blancas en el medio de este –Sin dudas, es una calle- la chica avanzo más, hasta descubrir unas luces parpadeantes, amarillas, con rojo, y una bocina, y claro, el grito aún prevalecía, Kazekoeko se acerco al objeto que emitía aquellas luces, se trataba de un auto rojo, vowlswagen senda, la chica se agacho y le hecho un vistazo a la patente "Xvz 830"

Kazekoeko se levantó nuevamente, observando la enorme abolladura en su frente, cosa que la obligo a mirar a sus costados, el auto aún estaba caliente, y el golpe, parecía resiente, al mirar frente al auto, notó a dos figuras, un hombre, vestido de negro y una mujer, una mujer gritando, dio dos pasos, hasta que otra figura, proviniendo de la misma dirección de la que ella se encontraba, era un hombre, se escuchaba un tintineo provenir de el, se trataban de sus llaves, una enorme cantidad de llaves ¿acaso ese tipo vive en una mansión, quiero decir… ¿hello-oo? ¿Quien tiene tantas llaves? La mujer que previamente había gritado comenzó a sollozar nuevamente llamando la atención de Kazekoeko, esta voltea nuevamente a verla – ¡Kazekoeko!- lo que hizo que nuestra querida Kazekoeko se sienta identificada y corra en dirección del trío, preguntándose en su mente que ¿Qué rayos estaba pasando? Al acercarse y divisar aquella cosa que observaban aquellas tres personas, y lo que vio, la dejo traumada, se trataba de si misma, a su edad de 5 años, aquello fue lo que sucedió, jamás pudo contarle lo que sucedió a su madre, ella fue atropellada por un auto, y caído en coma por 2 años. ¡Dos años! En el momento en el que ella despertó, Mafuyu estaba reportado como "desaparecido", la policía ya se había rendido de buscarlo, sus padres habían borrado todo rastro de su existencia, y Kazekoeko, a Kazekoeko jamás le creyeron, cuando ella afirmo haber visto a su hermano, siendo asesinado por un demonio.

Kazekoeko llevo sus manos a sus costados de su cabeza, retrocediendo unos pasos y negando.

Detrás de ella, apareció nuevamente Mafuyu, caminando hacia el umbral. Kazekoeko comenzó a llamar por su hermano gritando por el, y corriendo detrás de el, con sus brazos extendidos.

-¡Mafuyu!, ¡espérame!- pero el muchacho seguía avanzando y, desapareciendo

Cada vez que avanzaba un paso, hasta que ya no era visible – ¡No me dejes esta vez!- Mafuyu ya no estaba allí, y Kazekoeko se encontraba parada en el umbral, un umbral eterno e interminable, la oscuridad la rodeaba y llenaba su corazón, y ella lo abrazaba, se abrazo a si misma y se dejo caer sobre sus rodillas -¿Por qué me dejas sola?- se levantó de nuevo, y grito desde el fondo de sus pulmones, con toda la fuerza que había dentro de ella -¡MAAFUUUYUUUUUU!- Luego de haber perdido su voz, la chica callo de rodillas nuevamente, soportando su paso sobre sus brazos, que se extendían con pesadez sobre el suelo, prácticamente se encontraba arrodillada, llorando –Hermano, ¿Por qué? ¿Por qué?- Se repitió a si misma varias veces llorando a más no poder.

De la nada, la oscuridad se transformó en luz, y levantó su mirada, hallando… Nada, la nada en persona, se encontraba sola, frente a un extenso mar azul, se levantó, aún abrazándose a si misma, este lugar… ella lo visitaba siempre… en sus sueños… Allí, era el lugar donde solía reunirse… Con Mafuyu.

Mirando al mar, desde aquel puerto rustico de madera, que se extendía a unos metros dentro del mar, comenzó a pensar.

(Actual voz de Kazekoeko, hablando en aquel claro) ¿Por qué, Por que este sueño? Pero… ¡Ya no quiero este sueño! Nunca más… ¡Alguien por favor, despiérteme! No quiero ver más, quiero que esto se acabe, no quiero más este recuerdo ¿Por qué no se va?

Calló nuevamente sobre el puente de rodillas, sosteniendo su mano sobre su brazo izquierdo, Kazekoeko comenzó a gritar – ¡No!, ¡por favor no me dejes sola! ¡Ayúdame! No quiero esto más ¡Ya…No…Quiero...Estar...Sola…!- Lo ultimo lo grito con furia y amargura, Kazekoeko levanto la mirada, mirando al cielo, que parecía ser blanco, lagrimas brotaron de sus ojos marrones café –Por favor, no me dejen sola…- sollozó

De repente, cuando la chica se arrojó al suelo de espaldas colocando con firmeza sus manos a los costados, situados un poco más delante de sus orejas, y cerrando sus ojos con fuerza, ella comienza a oír una voz masculina, gritándole su nombre.

"Kazekoeko"

-¿Que?- Kazekoeko pregunta, retirando las manos de sus orejas y mirando hacia el cielo, al parecer la voz venia de allí, inclinó su cabeza hacia arriba y habló – ¿Q-que?-

"¡Kazekoeko! ¡Despierta!"

La voz le exigió, esta vez, Kazekoeko sintió una fuerte presión, algo presionaba sus hombros.

"Kazekoeko" hubo una pausa "¡despierta mujer!, e-estoy, estamos contigo, no estas sola"

Kazekoeko sintió que un remolino de viento la empujaba, entrecerró sus ojos, la voz se hacia más fuerte y rígida, como si la empujara, nuevamente, hacia otro mundo.

-Fin del Flashback-

La chica abrió los ojos con fuerza, sentía una enorme presión contra sus hombros, pero una enorme debilidad, su cuerpo le pesaba demasiado, y se sentía mareada, sus ojos parpadeaban sin parar, relajó su cabeza contra el suelo, y al tomar un profundo y largo respiro, abrió sus ojos marrones, encontrando como vista panorámica, a un par de ojos ambarinos brillantes, Kazekoeko entrecerró sus ojos e intentó hablar, pero solo un –¿huh?- se logro formar, ¡hasta su garganta estaba débil!

Kagome se acercó a Kazekoeko, posando su mano en su hombro, mientras que Inuyasha la trató de levantar, cosa que no pasó ya que Kagome le amenazó con un amoroso "osuwari" – ¡Kazekoeko!, estoy agradecida que hallas despertado, nos tenias a todos preocupados… ¿tuviste una pesadilla muy picante? ¿huh?- dijo dedicándole una sonrisa tan calida, que derretiría hasta el corazón de shesshomaru (N/a: xD whoa! Que sonrisa le habrá mandado!)

Inuyasha refunfuño y le dio a Kagome una mirada de –tienes-que-estar-bromeando-era-obvio-que-si – ¿Kagome? ¿Por qué haces preguntas tan entupidas?- dice Inuyasha en su típica pose con sus manos dentro de sus mangas, recibiendo una mirada asesina de Kagome, la cual no pudo ver ya que tenia sus ojos cerrados -¡huh! ¿Eso que fue Inuyasha?- Pregunto Kagome indignada, sin notar que Kazekoeko había cerrado sus ojos, llevado sus manos a sus ojos, tapándolos, y sonriendo, ya que se encontraba, es cierto, estaba perdida, pero se encontraba bajo la calida protección de sus nuevos amigos, ya que con sus AMIGOS, no tenia nada que temer.

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Fin cap.7

MayuXSango fuera!