Dragon Ball y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama.
Capítulo 7: El Día del Destino.
El final del curso en la preparatoria estaba llegando, Gohan inició las clases hacía 5 meses, 3 meses después de que el curso empezara por lo que quedaban tres semanas para la llegada del verano.
Los cinco días que Videl había estado fuera, los usó Gohan para mentalizarse acerca de sus sentimientos. La cita con la chica había sido genial y no había tenido oportunidad de volver a hablar con ella desde entonces. Deseaba con ansia el regreso de la joven justiciera por lo que la mañana del jueves de la semana posterior a la cita, Gohan salió de la cama con una gran alegría, por fin vería a su chica favorita.
En estos cinco días, Lime no asistió a clases, algo que le resultó extraño y, a la vez, preocupante al joven guerrero. ¿Habría enfermado o quizás no querría ver a Gohan? La duda se mantenía en su cabeza sin ninguna respuesta aparente.
Esa mañana, Gohan salió de casa volando en dirección a la escuela a gran velocidad, como siempre, llegaría justo de tiempo.
-Vaya, las 8:20, me estoy demorando mucho – dijo a medio camino de viaje.
El joven Son aumentó la velocidad consiguiendo entrar en clase justo por delante del profesor que se estaba disponiendo a abrir la puerta.
-Vaya, Son Gohan, has llegado por los pelos – dijo un profesor con pelo cano y bigote sonriente – Pasa, pequeño.
El chico agradeció al profesor su amabilidad y entró en el aula subiendo hacia su lugar. Una vez más, Lime no estaba ahí. Pero una joven de pelo negro ya se encontraba sentada y mirando a su cuaderno en un claro intento de no mirar a los ojos al súper saiyan.
-Hola Videl, me alegra mucho verte de nuevo, ¿cómo fue el viaje? – preguntó Gohan con una sonrisa e intentando no sentirse incómodo.
-Muy bien, yo también me alegro mucho de verte – dijo sin atreverse a mirarle directamente mientras sus mejillas se sonrojaban a niveles extremos.
-Oigan, díganme, ¿cómo fue su cita? – dijo Iresa a la derecha de Videl entrando en la conversación con una sonrisa.
Se creó un silencio muy incómodo en el que Gohan se unió a ese sonrojamiento de Videl.
-Pues… pues… ajajaja.. fue muy bien – dijo Gohan con la mano tras la nuca.
-Videl, me contó algo más… - dijo picantona guiñándole un ojo.
-¡IRESA! ¡CÁLLATE! – le gritó Videl colorada haciendo que todo el aula se girara a mirarlos.
-Vale, vale, no hace faltas que me chilles – dijo feliz al haber conseguido que se sintieran incómodos.
Gohan y Videl se miraron a los ojos. Videl quería decir algo pero en parte no se atrevía. Por fin se decidió a tomar la palabra y salir de dudas.
-¿De verdad que te lo pasaste bien conmigo? – dijo con un hilo de voz
-Claro que sí, Videl. Fue uno de los mejores días de mi vida. Una gran cantidad de experiencias nuevas y de sentim…. – empezó a decir Gohan pero se sonrojo al darse cuenta de las cursilerías que iba a decir.
-Yo también… lo pasé genial. – decía Videl, estaba deseando volver a quedar con el chico.
En ese momento el profesor de física llamó la atención de los alumnos carraspeando.
-Se acerca el final del año académico y ya no tenemos más exámenes. Pero tengo muchas dudas a la hora de redondear notas. Tengo muchos alumnos que se encuentran en una nota de algo y medio y no sé qué hacer con ellos. Diré sus nombres: Sharpener, tienes un 4.5, ¿qué voy a hacer contigo?..., Ángela, un 6.5, Iresa, un 8.5, y… Videl, con un 9.5. El único alumno que tiene el 10 absoluto es Gohan. Veamos chicos, los que se encuentran en esta situación tienen la posibilidad de hacerme un trabajo para subir vuestra nota, en parejas, y no tienen que ser entre ustedes, pueden elegir la pareja que deseen para que les ayude con el proyecto. Por favor, elijan y díganmelo de inmediato para apuntar sus nombres.
El profesor les dejó un par de minutos para que las cuatro personas buscaran ayuda entre los alumnos del aula.
-Oye, Gohan… ¿crees que tendrás tiempo para ayudarme con el trabajo? – preguntó Videl
-Por supuesto, he terminado todos los exámenes y ahora mismo no hago nada a parte de entrenar, será un honor ayudarte.
Los dos minutos pasaron y el profesor comenzó a tomar nota.
-Sharpener, ¿con quién irás? – preguntó el profesor
-Con Iresa, los haremos juntos – dijo el rubio.
-¿Y tú, Ángela?
-Yo con mi querido pequeño – dijo señalando a su último novio con una sonrisa y una voz melosa.
-Está bien, ¿señorita Videl?
-Con Gohan – dijo Videl iniciándose una serie de murmullos y silbidos por toda el aula. Los chicos se sonrojaron sin saber que hacer pero por suerte el profesor guardó silencio.
-SILENCIO. Me queda una cosa más por decir. Como todos sabréis, al final de cada curso, se realiza una fiesta de graduación con un baile, por lo tanto, comiencen a buscar pareja. Tienen una semana para decidirse.
-Oh, no. ¿Pareja? ¿Qué dices? – pensó Gohan tras esas palabras.
-Ojalá Gohan me lo pida… - pensó Videl
…
El día de clases pasó y Gohan andaba junto a Videl rumbo a su casa, tenían que iniciar el trabajo, eligieron el tema de la "antimateria", un tema bastante difícil a la par que interesante por lo que tenían muchas ganas de empezar.
-¿No le importará a tu papá que vaya a almorzar a tu casa? – preguntó Gohan con algo de timidez.
-Que va, le caes bien. – respondió Videl
-No lo creo jajaja – dijo Gohan recordando cuando Mr. Satán se enteró de la muerte de Videl.
-¿Por qué dices eso? – preguntó Videl
-Recuerdo cuando tu padre se enteró que Majim Buu os mató, me culpó de tu muerte y no creo que me lo perdone jamás – dijo con algo de tristeza.
-Vamos, vamos, no creo que todavía tenga rencor por eso.
Los chicos llegaron hasta la mansión Satán, fueron recibidos por los mayordomos quienes los acompañaron hasta el comedor.
-Pueden retirarse – dijo Videl molesta por tanta atención.
-Por supuesto, señorita. – dijeron todos marchándose.
-Hola, papá. Gohan me va a ayudar con un trabajo de la preparatoria por lo que lo he invitado a almorzar con nosotros, espero que no te moleste.
-¿Gohan? – dijo Mr Satán girando la cabeza – Ese nombre… - en ese momento el chico entró.
-Hola – saludó animado el joven saiyan.
-¡Gohan! ¡Qué alegría verte chico! No te había visto desde Majim Buu, ¿cómo te va todo? – preguntó contento Mr. Satán.
-Muy bien señor, todo bien – dijo Gohan extrañado por la amabilidad del sujeto, quizás le había perdonado.
-¿Y tus padres?
-También bien, todo está más animado desde la vuelta de mi padre.
-Me alegro mucho – dijo con su típico tono de alegría. – siéntate por favor.
Mr. Satán salió de la sala para avisar a la cocina que tenían un invitado por lo que Gohan y Videl se quedaron a solas.
-Te dije que le caías bien.
-Nunca lo hubiera pensado – dijo Gohan anonadado - ¿Cuál será la razón?
-Ya sabes, mi papá nunca le ha gustado nadie que fuera más débil que él. Pero tú… eres más poderoso, por eso le gustas. – dijo Videl sonrojada.
En ese momento entró Mr. Satán acompañados de sus sirvientes quienes traían grande cantidades de comida, digna para un Saiyan.
…
-… y es por eso que pueden existir galaxias de antimateria siempre separadas entre sí. – terminó de escribir Videl.
-Vamos muy bien, va a quedar genial – dijo Gohan.
-Mejor tomemos un descanso, no hay porqué terminarlo justo hoy. – sugirió Videl.
-Claro, me parece bien, nunca es bueno exprimirse demasiado seguro.
Ambos chicos se quedaron en silencio. Al principio se miraban, pero luego Videl agachó la cabeza.
-Oye… Gohan… Nunca he tenido oportunidad de… darte las gracias. – dijo Videl
-¿Las gracias? ¿Las gracias por qué?
-Por todo lo que hiciste por mí antes de que descubrieras que eras el Gran Saiyaman. ¿Lo recuerdas? No fueron simples favores, me salvaste la vida muchas veces. Cuando el autobús secuestrado cayó por el barranco, cuando sujetaste el bidón de agua que me iba a caer encima, cuando me salvaste de aquellos bandidos de la Red Shark y cuando me tumbaste y pusiste tu cuerpo cubriendo al mío cuando ese dinosaurio iba a atacarme… me salvaste la vida cuatro veces en una sola semana. ¿Qué hubiera sido de mí sin ti, Gohan?
-No tienes que darme las gracias Videl…
-En esos momentos comencé a sentir algo por ti, ya me llamabas la atención pero todo lo que hiciste me hizo generar sentimientos dentro de mí. Sentimientos que se incrementaron cuando me enseñaste a volar, y se confirmaron cuando tu padre dijo que habías muerto. Tengo que decirte algo que ya supongas Gohan… estoy enamorada de ti.
Volvió a aparecer un silencio entre ellos. Gohan estaba en shock, ¿estaría soñando? La chica que amaba se le acababa de declarar, intentó hablar pero no podía.
-¡Cerebro estúpido dile que la amas! – pensaba Gohan impotente.
-Si no sientes lo mismo lo ent… - las palabras de Videl fueron cortadas por un beso de Gohan que la dejó sin respiración por la sorpresa. Fue un beso intenso y bonito por el gran sentimiento que ambos pusieron en él. Tras unos segundos se separaron y se miraron a los ojos.
-Yo también te amo, Videl, desde que comenzaste a seguirme me llamaste la atención y aunque al principio me sintiera molesto… también comenzaron a generarse sentimientos en mí. Sin duda cuando te enseñé a volar fue el momento clave para ambos. Y confirmé mis sentimientos en el Torneo de Artes Marciales. Te amo, dime… ¿Quieres ser mi novia?
-Gohan… ¡Claro que sí!, ¡Me encantaría! – dijo Videl lanzándose a sus brazos.
-Eso significa que también irás al baile conmigo, ¿verdad? – dijo Gohan con una sonrisa mientras la miraba a los ojos.
-Por supuesto. – respondió la chica con una sonrisa.
La relación entre Videl y Gohan había empezado pero aún quedaba alguien que intentaría reclamar lo que considera suyo, cierta castaña vuelve a la ofensiva.
Y otro capítulo más. Espero que les haya gustado, una vez más comenten por favor, me encanta leer sus opiniones. Un saludo a Son Videl 99 por su comentario en el capítulo anterior.
En mi perfil les he dejado el vídeo de Gohan y Videl que he hecho y he subido a Youtube, por favor mírenlo y díganme su opinión. Hasta la próxima, un saludo y adiós.
