Capítulo 7: Culpen al alcohol.
TK mejoró con mucha rapidez. A los dos días estaba en perfecto estado y con unas ganas casi incontenibles de subir al auto y seguir viajando. Pero el clima no nos ayudó. Se había desatado una tormenta que parecía no cesar.
- No nos conviene viajar con este tiempo.- le dije una mañana, al asomarme a la ventana.- ¿Cuántos días más tendremos que estar aquí encerrados?- farfullé algo enojada.
- No lo sé. La verdad es que todo está bastante aburrido.- contestó él, cambiando los canales en la televisión por décima vez consecutiva.- Voy a tener que ir a pedirle una película a nuestro amigo. No hay una mierda para mirar.
Nos echamos a reír, pero internamente pensé que lo último que necesitaba era que TK se excitara con una película porno. Las cosas podrían terminar muy mal.
Me sentía tensa en las noches, cuando me acostaba a dormir. La proximidad del cuerpo de TK me perturbaba. No sabía cuál era la razón. Tal vez el encierro me estaba jugando una mala pasada o quizás mi propio cuerpo estaba empezando a extrañar la compañía masculina…
Hacia la tarde TK se fue al centro a comprar más comida, que se acababa con rapidez. Yo no quería que él saliera con ese tiempo, pero insistió y se abrigó tanto que no pude impedírselo. Mientras, me di un baño de inmersión para tratar de relajarme y despejar mi mente.
No podía dejar de pensar por más que lo intentaba. Imágenes mezcladas de Joe y TK se colaban en mi cabeza y yo trataba cada vez más de entender qué era lo que me estaba pasando, pero no podía.
Me dije a mí misma que Joe era algo de pasado y tenií que quedarse ahí. Ya no lo seguía amando pero su recuerdo me dolía. Habíamos tenido algo muy hermoso que se había derrumbado en menos de cinco minutos…
Y TK. ¿Qué hacia TK allí, en mis pensamientos? ¿Por qué temblaba en las noches cuando lo sentía moverse más y más cerca de mí? ¿Me estaba enamorando de él? No podía ser… era demasiado pronto.
Había cerrado los ojos y me encontraba distraída con todos estos interrogantes. De repente un fuerte ruido hizo que se quebrara la calma.
TK había entrado al baño y me observaba atónito. Junté las piernas contra mi pecho en menos de un segundo, aunque en realidad la espuma no dejaba traslucir nada.
- Lo siento… creí que no estabas… yo…- abrió la boca sin emitir mas sonidos, luego dudó y salió del baño apresuradamente.
Salí de la bañera y me sequé. Me puse ropa limpia y fui a la habitación. TK estaba parado frente a la ventana, mirando la lluvia.
-Disculpa por entrar así.- dijo, con la voz un poco extraña.
- No te preocupes, fue un accidente.
Después de eso no hablamos en un buen rato.
Cuando terminamos de cenar esa noche, TK me miró con una sonrisa enigmática y con las manos detrás de la espalda, como escondiendo algo.
- ¿Qué tienes ahí?- pregunté yo, tras unos segundos de silencio.
- ¡Sorpresa!- en cada mano tenía una botella: una de vino y otra de champagne.- ¿Puedo tentarte?
- ¿Estas son las compras que haces?- dije burlonamente, pero acercándole mi copa al mismo tiempo.
- Pensé que era una buena forma de matar el aburrimiento.- contestó. Y después de servir el vino saco una bolsa de debajo de la cama.- Y hay más.
En la bolsa había vodka, más vino, dos licores diferentes, una cerveza y coñac.
- Dios mío. ¿Quién se va a tomar todo eso?- exclamé estudiando con atención la botella de coñac.
- Nosotros.
En tiempo record la primera botella de vino había desaparecido. Pusimos un poco de música en la tele, tal vez era MTV, no estoy segura, y bebimos, reímos y charlamos hasta altas horas de la noche.
Los ruidos de la habitación de al lado nos parecieron más graciosos que nunca y para cuando abrimos la cerveza, después de que se fuera el champagne, el vodka y un segundo vino, estábamos sentados en el piso hablando de varias cosas a la vez, sin entender ni una.
-¿Sabes que?- dije yo en un momento.- Un día me paso algo muy gracioso.
- ¿Qué?- quiso saber él.
- Ahora no lo recuerdo, pero fue muy gracioso.- hablaba con una voz que no parecía la mía, hipando entre palabra y palabra.
- ¿Recuerdas cuando me caí al río el otro día?- preguntó y se puso a reír como un idiota. Yo sonreí con una expresión muy tonta en la cara. - Mira, mira, fue así.- se levantó con dificultad, sin soltar la botella que apretaba en su mano.- Yo estaba en la orilla, caminando. Estaba pensando en algo… no sé en qué… y de repente, me patiné, así, ¿ves? Y…- pisó sin querer una botella vacía y tropezó. Cayó con una rodilla entre mis piernas y detuve la caída del resto de su cuerpo con mis brazos. Su cara quedó a sólo unos centímetros de la mía. Su respiración me acariciaba como una brisa. Sentí como si todo el alcohol que estaba en mi interior desapareciese y pudiese pensar con claridad, casi sobria de nuevo.
Sus ojos azules me estaban mirando de una forma muy intensa y sus labios parecían reclamar mi atención.
TK aparentaba sentirse de la misma manera, por la expresión de mi rostro. Con su mirada recorrió mi boca, con la suya ligeramente entreabierta. Entonces se acercó. No lentamente, de forma romántica, sino de una forma veloz, salvaje, desesperada. Sus labios apresaron los míos y su lengua se unió a la mía, ávida de pasión. Le respondí casi de inmediato, sintiéndome cálida y excitada. La sangre me hervía, percibía cada movimiento del cuerpo de TK, que se apretaba contra el mío en un arrebato de lujuria.
No nos dijimos una sola palabra. TK me levantó en sus brazos y me arrojó a la cama. Trepó a mi cuerpo como una fiera salvaje, respirando entrecortadamente. Llegó a mi cuello y lo besó de forma húmeda, mientras se desabrochaba los pantalones con premura. Queriendo ayudarlo para no demorar un segundo mas, le quité la remera y la hice volar por los aires. Le mordí el lóbulo de la oreja y le pase las manos por la espalda desnuda. Solo llevaba el bóxer ahora. Yo aún estaba vestida, pero él se encargó de la situación. Mi pantalón y mi blusa se perdieron muy pronto. Me quedé en ropa interior y TK comenzó a besarme todo el cuerpo, acompañando sus labios con caricias intensas. Metí las manos por debajo del calzoncillo y le toqué el trasero, apretándolo. Él desabrochó mi corpiño, de una manera tan brusca que le rompió el gancho. Me besó los pechos y el vientre y se deshizo del resto de la ropa en menos de un segundo.
Se acomodó entre mis piernas sin ninguna delicadeza y se sacó el bóxer. Lo abracé con fuerza, preparada para recibirlo.
Entonces me penetró de una manera deliciosa, fuerte, casi violenta. Apreté su cadera con las piernas para sentirlo con mayor firmeza, para disfrutarlo más. Nuestras respiraciones estaban agitadas, se convertían poco a poco en gemidos sonoros, expresábamos así lo que nos hacíamos sentir.
TK estaba sudando. Su cuerpo estaba empapado en sudor y eso me hacía enloquecer. Su rostro tenía una expresión concentrada, de agonizante placer. No me quitaba los ojos de encima, como si me estuviese controlando. Eso me encendía más y al parecer a él le gustaba contemplarme, estudiar las caras que ponía, saber si me gustaba.
En determinado momento, TK comenzó a gemir de una forma muy fuerte, incontrolable. Apoyaba su frente en la mía, mientras me seguía penetrando con las mismas ganas, la misma premura.
Yo quería controlar los sonidos que pujaban por escaparse de mi boca, pero no pude. Mis gemidos y los suyos se unieron anticipándose a un clímax muy cercano. La cama comenzó a temblar debajo de nosotros, al igual que el cuerpo de TK, que parecía no soportar más. Sentí crecer en mi interior un placer demasiado grande para imaginarlo.
Compartimos un orgasmo pleno, vibrante. TK se quedó unos cuantos segundos recostado sobre mí, para no espantar la maravillosa sensación. Luego se tumbó a mi lado, boca arriba, mirando el techo.
No nos dijimos nada. Nos quedamos así mucho tiempo, hasta que no recordé nada más.
Lo único que me queda por decir: Culpen al alcohol. Jajaja...
Buenas noticias sobre mí, chicos... en una semana termino en éste trabajo y en Agosto empiezo otro que me ofrecieron, una mega oportunidad donde voy a viajar mucho! :D pero ya les contaré más delante de lo que trata...
He andado algo baja de ánimos ésta semana y la pasada, pero nada como pan con nutella para levantar a alguien! JAJAJAJA
Cuídense! :D
