La hermosa mañana permanecía en konoha, Sakura tenía planeado hablar algo importante con Ino acerca de sus sentimientos hacia Naruto, pero al verla tan feliz con Kiba, no pudo evitar el posponer esa importante plática, así que decidió ir a ver a su compañero Sai para disculparse por la forma en que reaccionó la otra noche.

Lo buscó en su casa pero no le encontró, así que decidió ir a buscarlo en un lugar especial del bosque donde Sai iba a relajarse a través del arte. Al llegar al lugar se detuvo y al verlo tan concentrado pintar no pudo evitar observarlo por unos segundos detenidamente.

Sai estaba de pie frente a su lienzo, en una mano tenía su paleta con una variedad de colores y en la otra tenía su pincel, él estaba pintando el hermoso paisaje que lo rodeaba, un esplendoroso río que recorría el lugar, el cual llevaba entre sus corrientes una diversidad de hojas de diferentes tonalidades que por la acción del viento habían caído de los bellos follajes.

– ¿Te quedarás ahí parada todo el día o vendrás a saludarme? –preguntó Sai mientras éste seguía pintando, Sakura al escucharlo quedó sorprendida, ella había olvidado que él podía fácilmente sentir su presencia.

–Ah…si… ¿cómo has estado Sai? – Preguntó Sakura al acercarse a Sai mientras por detrás escondía las galletas que ella le había preparado.

– Pues la verdad muy bien, la experiencia de compartir un tiempo con el arte y la naturaleza es gratificante. –dijo Sai con una sonrisa mientras éste continuaba pintando. –dime ¿qué te trae por aquí? – Preguntó Sai con curiosidad.

– Venía a disculparme contigo por la forma en que te traté la otra noche, no sé que me pasó, es que yo…–decía Sakura al ser interrumpida por Sai.

– Por eso no te preocupes, yo se que a veces digo las cosas de una manera no muy adecuada. –dijo Sai mientras éste continuaba pintando.

– De todas formas yo sé que no me comporté muy bien contigo y por eso realicé éstas galletas especialmente para ti.

–Decía Sakura mientras le entregaba la pequeña bolsa de galletas que había sido sutilmente adornada con un listón rosa.

– Muchas gracias Sakura… una vez leí que la mejor forma para fortalecer los lazos de amistad rotos es a través de un hermoso presente de reconciliación, especialmente cuando estos son realizados con mucho cariño por ellos mismos…. gracias Sakura…–decía Sai mientras probaba una de las famosas galletas de Sakura, pero al tenerla en su paladar, no pudo evitar rechazarla por el sabor no muy grato que le produjo.

– ¿Por qué no te lo tragaste? Estas galletas las hice con una buena dosis de vitaminas y minerales necesaria para el organismo, evitando lo mayor posible la grasa y todos esos componentes innecesarios para nuestro cuerpo. –decía Sakura con cierto tono de regaño.

– Lo siento, pero el sabor no es muy agradable. –decía Sai mientras guardaba en la bolsa el resto de la galleta.

– Tú exageras, además ya no eres un niño para solo comer lo que te agrada, realmente no aprecias lo saludable…–decía Sakura en un tono fuerte de regaño –cambiando de tema, ¿con qué material pintas ese paisaje? –decía Sakura mientras veía la pintura de Sai.

–Es Óleo, el Óleo es la técnica pictórica más noble, a través de los años ha sido la técnica mayor empleada para representar las manifestaciones más profundas del alma. – decía Sai mientras continuaba pintando.

– ¿Manifestaciones del alma? ¿A qué te refieres? – preguntó Sakura confundida mientras observaba detenidamente el sutil movimiento de la muñeca de Sai mientras éste movía suavemente el pincel.

– Las manifestaciones del alma es algo complejo, pero en éste caso me refiero a tus emociones, lo que sientes, lo que piensas y que no lo puedes explicar con palabras, a través del arte tu puedes descubrir esas emociones y puedes plasmarlas fácilmente en un lienzo, a través de una imagen puedes expresar tus mas reprimidos sentimientos y mejor aún descubrir el por qué de éstos. – decía Sai con una gran convicción.

– Ya entiendo…–decía Sakura mientras no podía evitar sorprenderse por las palabras que había dicho Sai, realmente eso era algo nuevo para ella.

– Cuando estoy con ustedes me es difícil expresar lo que siento, pero cuando tú ves un dibujo o una pintura mía puedes descubrir mis verdaderas emociones, alegría, felicidad, tristeza, odio y también amor… –continuaba diciendo Sai.

– Amor… ¿has expresado también amor? – preguntó Sakura con curiosidad.

– Depende ¿Qué es para ti el "amor"? ¿En realidad existe ese sentimiento que narran los libros? ¿Si existiera cuales son las diversas formas de amar? Para contestar esa pregunta primero debemos aclarar estas interrogantes– decía Sai mientras observaba fijamente los ojos de Sakura.

– En realidad no sé con exactitud esa respuesta, he estado dos noches enteras haciendo las mismas preguntas, sin saber cuál es la verdadera respuesta… yo antes tenía un concepto de "amor" y sabía a quien le pertenecía ese amor, pero ahora no estoy segura de lo que siento. –decía Sakura mientras bajaba su mirada.

– Naruto-kun… ¿te refieres a lo que sientes por él? o ¿hablas de Sasuke Uchiha? –preguntó Sai con curiosidad, Sakura al escuchar éstas palabras no podía evitar levantar de nuevo la mirada estando muy sorprendida por la pregunta de Sai.

– En realidad estoy tan confundida que no lo sé, a Naruto lo quiero demasiado, me ha hecho sentir tantas cosas últimamente, pero aún no hay noche que no dejo de pensar en Sasuke, creo que estoy todavía enamorada de él, realmente no se qué pensar. –decía Sakura muy confundida.

– Esa respuesta solo tú la podrás descubrir, si aclaras bien tus sentimientos. –le decía a Sakura mientras se le acercaba.

– ¿Pero cómo?, realmente cuando tu corazón está dividido de esa forma no es fácil. – decía Sakura mientras veía a Sai con angustia.

– En realidad no lo sé, el único camino que conozco es el arte… si quieres te podría a enseñar a pintar, tal vez así puedas aclarar la duda que invade tu mente y corazón. –le dijo Sai mientras le daba un pincel con una sonrisa muy sincera en su rostro.

– Muchas gracias Sai… –decía mientras ella también le respondía con una sonrisa y tomaba el pincel que le ofrecía Sai finalizando con un gran abrazo.

Las palabras de Sai y la ayuda que éste le ofrecía alegraron el corazón de Sakura, realmente nunca se imaginó, que llegaría a recibir esa clase de ayuda de parte de Sai, él tenia muy buenos sentimientos aunque le costara demostrarlo, se sentía tan feliz al estar junto a él, lamentablemente esa felicidad seria opacada por un encuentro inesperado.

– ¡Sakura!... ¿qué haces?... –preguntó confundido y algo alterado por la escena que observaba, le parecía extraño esa clase de demostraciones de afecto entre Sakura y Sai.

– ¡Naruto!... –dijo muy sorprendida, a la vez que dejaba de abrazar a Sai.

– Ahora comprendo todo, nunca pensé que fueras capaz de esto y mucho menos con nuestro propio compañero de equipo –dijo Naruto decepcionado.

– No digas tonterías, no es lo que tú piensas, yo solo…–decía Sakura al ser interrumpida por Naruto.

– Creo que todo está claro. –decía mientras rápidamente se retiraba del lugar.

Sakura no detuvo a Naruto, tuvo la intención pero realmente le molestó que Naruto pensara eso de ella, Sakura estaba segura de que nunca sería capaz de realizar lo que Naruto pensaba y le molestaba mucho que él no tuviera la confianza de pensar lo mismo, así que se disculpó con Sai por las palabras de Naruto y se retiró a su casa.

El hermoso atardecer invadía konoha, Ino estaba muy ansiosa en su casa arreglándose para lo que ella esperaba fuera la mejor noche de su vida, obviamente había aceptado la sincera propuesta de Kiba, ella también sentía que lo amaba, pero al estarse viendo tanto al espejo se le vinieron pensamientos que la perturbaron en gran manera.

Recordó un pequeño detalle de su vida, ella ya había tenido relaciones sexuales con Sasuke, a pesar de que lo disfrutó mucho se sentía muy culpable por ello, pero el sentirse culpable no borraba el hecho de que le había sido infiel a Kiba, eso la atormentaba desde la primera noche que estuvo con Sasuke, realmente ella era la única culpable por lo sucedido, ya que Sasuke no la había tomado por la fuerza, simplemente se dejó llevar por las circunstancias, ella deseaba estar con él y no pensó en las consecuencias que le traería en su relación con Kiba.

Ella realmente sentía que amaba a Kiba, pero su amor no fue suficiente para evitar su infidelidad, realmente se sentía como una tonta, la pureza que por mucho tiempo guardó se la entregó a Sasuke sin dudar y ahora se arrepentía por ello.
Kiba no se merecía eso, él la amaba profundamente, en todo su tiempo de noviazgo se había comportado de la mejor manera con ella, lo que menos se merecía era una infidelidad, en ese momento no pudo evitar arrepentirse por lo que hizo, ella realmente hubiera querido entregarle su virginidad a Kiba, era lo menos que podía entregarle por todo el amor que sentía ella por él.

Estaba consciente de lo que primero que se fijaba un hombre al estar por primera vez con una mujer, es que ésta posea la famosa "virginidad", konoha no era muy diferente a las demás sociedades machistas; pero estaba segura que si Kiba realmente la amaba esto a él no le importaría, pero el problema real no era en ser virgen o no, sino las interrogante que surgirían producto de su ausencia. ¿Con Quién?, ¿Cuándo? y ¿Por qué?.

Las respuestas a esas interrogantes estaban en su contra, obvio que las respuestas serían: Sasuke Uchiha, hace dos días, y porque en realidad deseaba mucho hacerlo con él, esas respuestas en lo absoluto serian agradables al oído de Kiba, él no se merecía escuchar eso, él sufriría mucho.

La mente de Ino volvía a ser víctima de la confusión, verse ahí frente al espejo la hizo pensar en tantas cosas, se veía tan hermosa, pero ni siquiera con todo el maquillaje que utilizara podía cubrir las marcas y consecuencias de lo que había hecho, retroceder el tiempo era lo que más anhelaba, pero ese pensamiento era muy inmaduro, ella había tomado decisiones ahora debía pagar las consecuencias de esas decisiones.

¿Que debía hacer?, seguir ocultando esa verdad, vivir en una mentira que tarde o temprano descubrirían, o enfrentar la realidad y decirle a Kiba la verdad, él la amaba mucho y podía ser misericordioso y comprensivo, pero realmente ella había traicionado su confianza, desechó el amor que tenia hacia Kiba por unos minutos de placer con Sasuke, otra pregunta que surgía en su mente ¿por qué?, Sasuke era un capricho, o ¿es qué todavía lo amaba?, rápidamente Ino recordó que después de tener sexo por primera vez con Sasuke, y al estar a punto de morir en sus brazos ella quiso decir "te amo" pero él no la dejó.

Flash back
– Sasuke por favor….no lo hagas… yo te Am... – dijo muy nerviosa y con lagrimas en su mejía, siendo interrumpida por Sasuke.

– ¿Tu qué? Acaso me vas a decir que me amas, estás loca, yo no creo en el amor –le dijo mientras la presionaba cada vez más fuerte.

Fin de Flash Back

Estas palabras que quiso decir ¿eran verdad o era producto de las circunstancias que la rodeaba? ¿Será que le pasaba lo mismo con Kiba? Al estar junto a él ella se sentía tan especial que creía que lo amaba, entonces ¿Por qué quiso decir una frase tan importante a Sasuke?, ella ya le había dicho eso muchas veces a Kiba, ¿es posible amar a dos hombres a la vez? esas interrogantes pasaba por su mente.

No, decía ella, no puede amar a dos hombres a la vez, las sensaciones que tenía cuando estaba con Kiba eran diferentes que cuando estaba con Sasuke, al estar con el último, su cuerpo lo deseaba con intensidad, deseaba sentir como éste rozaba su cuerpo con el de ella, sus labios pasando por todo su cuerpo y en especial sentir su miembro dentro ella le producía un mar de emociones inexplicables, pero las sensaciones que tenían con Kiba eran diferentes, su corazón palpitaba intensamente, el vacío que tenia dentro de ella era llenado con solo sentir su presencia, los minutos al estar junto a él eran cortos, el deseo de estar siempre con él eran infinitos, realmente lo que sentía por Sasuke y Kiba no era lo mismo.

Su cuerpo deseaba a Sasuke, pero su corazón deseaba a Kiba, lo que sentía por éste último era más que solo el deseo carnal del sexo, ella quería vivir junto a él eternamente, quería despertar y ver su rostro junto a ella, estar siempre con él y si era posible morir junto a él.

Al meditar sus sentimientos Ino estaba segura de que a quien amaba de verdad era a Kiba y lo único que deseaba en ese momento era experimentar el hacer el amor con él, Sasuke le había dado placer pero no amor, quería experimentar ser amada a totalidad y que mejor manera de demostrarlo que en cuerpo y alma.

Ino empezaba a estar segura de lo que sentía y lo que quería hacer con Kiba y en esos momentos lo que menos importaba era si era virgen o no, si él se diera cuenta de esto, o si ella misma confesaría con sus labios la traición de su amor, esto no le importaba en lo absoluto, lo único que deseaba era estar con Kiba.

Ino terminó de arreglarse y decidió irse hacia la casa de Kiba, por suerte la familia de éste se habían ido a una misión y él se había quedado completamente solo, era la oportunidad perfecta para dar esa muestra de amor.

Ino tocó su puerta muy nerviosa y ansiosa, él por supuesto al verla la recibió con un cálido beso, ella sutilmente le respondió, Kiba la invitó a la mesa, para que juntos comieran la cena que había comprado ya que él no era muy bien cocinero, a Ino le gusto el detalle, pero lo rechazó y le ofreció mejor llevarlo a la habitación de Kiba, ella no podía esperar un minuto más estar con él.

El la siguió y la abrazó, la tomó de la cintura y le dio un apasionado beso, Ino con sus brazos rodeaba el cuello de Kiba y respondía de igual manera al apasionado beso de él, a los minutos ambos se detuvieron y Kiba se sentó en la cama, esperando que Ino hiciera lo mismo, ella lo siguió y mientras ambos se miraban profundamente a los ojos se tocaban sutilmente sus rostros.

Kiba quitó el sujetador del cabello de Ino y luego la besó mientras la acostaba en la cama, luego él se quitó la camisa dejando visto su muy bien definido cuerpo producto de su entrenamiento, lentamente se subió sobre el cuerpo de Ino, su mano sutilmente rozaba el cuerpo de ella, él estando arriba se quedó fijamente viendo los ojos de Ino, ella respondió de la misma manera, al pasar los segundos ambos se dijeron al mismo tiempo dos palabras muy importantes, "te amo".
Se dieron un dulce y apasionado beso, mientras se besaban Kiba acariciaba el suave cabello de Ino y ella a la vez acariciaba el rostro de Kiba.

Luego Kiba prosiguió a desabotonar lentamente la blusa de Ino dejando al descubierto sus suaves senos, Kiba al verlos no pudo resistir besarlos, Ino al sentir rozar los labios de Kiba en sus senos no pudo evitar dejar salir un gemido de sorpresa y placer, pero al sentir eso recordó cuando los labios de Sasuke probaron por primera vez sus senos.

Al recordar esto El nerviosismo y culpabilidad que sentía Ino invadió su mente, así que detuvo el acto que realizaba Kiba, él confundido prosiguió a preguntar lo siguiente:

– ¿Qué sucede?, ¿Hice algo malo?, ¿Te lastimé?. – preguntó muy confundido mientras tocaba suavemente el rostro de Ino.

– No…pero yo… yo no puedo seguir sin confesarte algo…–dijo Ino muy angustiada.

– Dime… cualquier cosa que tú digas lo comprenderé…–dijo el con mucha honestidad.

Al ver el dulce rostro de Kiba observándola de esa forma, lo menos que ella deseaba era cambiarlo por un rostro de sufrimiento y dolor a causa de lo que ella había hecho pero aun así debía confesarle, ¿Qué debía hacer? Era una interrogante que dominaba su mente en ese momento, pero realmente debía tomar una decisión rápido.

– Dime ¿qué es lo que sucede?. –volvió a preguntar mientras empezaba a poner una expresión de angustia por la reacción de Ino.

– Kiba…yo…yo no me siento preparada para hacer esto en éste momento. –Decía mientras bajaba su mirada – yo de veras te amo pero…–continuó diciendo al ser interrumpida por las palabras de Kiba.

– No hay problema Ino, yo realmente te amo y si no estás preparada para esto te esperare hasta que lo estés, realmente quiero hacer el amor contigo, pero únicamente me conformo con estar a tu lado, no es necesario que unamos nuestros cuerpos para expresarte lo que siento por ti, el verte, el sentir tu aroma, el sentir tu calor y en especial el sentir tu amor es todo lo único que espero de ti, lo demás vendrá como un complemento cuando ambos estemos listos, realmente no debes preocuparte con eso. –decía Kiba mientras la abrazaba tiernamente.

– Gracias Kiba…–decía Ino mientras respondía al abrazo de Kiba dejando salir algunas lágrimas que recorrían sus suaves mejillas.

Ino dejó salir algunas lagrimas de dolor y amargura por la culpabilidad que sentía, como era posible que no fuera capaz de confesarle el error que había cometido a quien ella creía que era el amor de sus vida, ella pensaba que él no merecía sufrir de esa forma, él era muy especial para sufrir por una traición, pero tampoco merecía ignorar lo que realmente había sucedido, se sentía muy mal y no paraba de llorar, Kiba la consolaba mientras colocaba el rostro de Ino en su pecho a la vez que acariciaba el suave cabello de ella; luego ambos se vistieron y esa noche durmieron abrazados en la suave cama de Kiba, ambos no necesitaban unir sexualmente sus cuerpos, lo único que deseaban y les hacía falta era tenerse uno al lado del otro.