Los personajes de esta historia no me pertenecen.
No obtengo beneficio alguno por escribir esto salvo mi propio entretenimiento.
AVISO: Este fanfic es YAOI (y será slash), si este género no te interesa o te resulta desagradable no lo leas y punto, comprendo perfectamente esa postura. Es un Saga/Máscara de Muerte.
Capítulo 7. El viaje
Shaka no abría sus ojos, su cosmos era tan poderoso que abrirlos abrumaba a cuantos estuviesen presentes. Debía negar uno de sus sentidos para contenerlo. Llevaba tantos años haciéndolo, desde niño, que no le resultaba una molestia en absoluto, de hecho el mundo le resultaba mas interesante cuando la vista no influía en su percepción del mundo, liberándole del aspecto superficial.
Además, su sensibilidad del cosmos de los demás era inmensa, no necesitaba ver, ni siquiera necesitaba oir para percibir mucho más que otras personas en un solo instante. Como ahora, con Máscara de Muerte de Cancer, y Saga de Géminis, aguardándole en la entrada de su templo, la casa de Virgo.
Máscara era evidente, de hecho siempre lo había sido, el caballero de Cancer siempre le había resultado facil de leer, su cosmos era profundamente sincero, un reflejo de su falta de autocontrol. Ahora mostraba enfado, cierta resignación, y mucha incomodidad.
Saga era mas oculto, y mas controvertido, su cosmos hablaba de pesar, esperanza y ... confusión, era de esperar de un hombre que había vivido con dos personalidades durante años.
Los dos caballeros estaban a ambos lados del templo, manteníendo una amplia distancia entre ellos, el caballero de Cancer manifestó en su cosmos un alivio instantaneo cuando Shaka salió de su templo y puso fin a la espera en solitario de los dos hombres.
- Dohku me informó de que acompañareis en mi viaje.
- Asi és.- Coincidió Saga, Máscara se limitó a gruñir.
- No era necesario, pero agradezco la compañía de todos modos.
Dohku se había presentado personalmente en su templo para informarle de los planes, Máscara de Muerte y Saga le acompañarían como escolta, si bien no era por temer por su seguridad sino una especie de vacaciones para los caballeros de oro que tanta tensión habían soportado en aquellos tiempos. Shaka emprendió camino descendiendo las escaleras para abandonar el Santuario, Saga caminaba a su diestra, pero Mascara de Muerte se había puesto a sus espaldas, caminando retrasado unos pasos.
El caballero de Virgo había meditado mucho sobre su propia culpabilidad durante la batalla de las doce casas, cuando no habia podido ver la traición de Saga y la muerte del auténtico Patriarca. Ironicamente, había estado ciego a aquella tumultuosa situación. No obstante no se recriminaba, eso era inutil y no llevababa a nada. Hacía mucho tiempo que había analizado lo sucedido y comprendido que lo que había ocurrido había ocurrido. No había podido ver tras la barrera del poderoso Ares, pero había crecido mucho desde entonces y alcanzado una mayor iluminación, tal cosa no volvería a ocurrir.
- ¿Cómo viajaremos a la india, Shaka?.- Preguntó Saga a su lado una vez hubieron llegado al final del Santuario.
- La señorita Saori ha dispuesto un avión privado para nosotros.- Shaka hubiese podido teleportarse, pero Saga y Máscara no habían estado nunca en el punto de destino, no podían hacer lo mismo.
Saga asintió. No le molestaba la idea de viajar a la India con Shaka pese a lo sucedido en su regreso como espectro de Hades, cuando Camus, Shura y él mismo habían dado muerte al caballero de Virgo mediante la técnica de la Exclamación de Athena. En su momento había acudido al templo de Virgo para hablar con el budista sobre lo acontencido y este le había dado una liberadora explicación de comprensión y perdón tan evidente y sincera que ningún remordimiento había quedado en Saga.
Shaka era un hombre que pese a su juventud, tenía una gran sabiduria, aunque a veces su forma de juzgar el mundo resultase incomprensible, o demasiado dura y desapegada a ojos de los demás mortales. De hecho Saga no podía evitar en general, una sensación de que Shaka era demasiado... prepotente y determinista en sus declaraciones, como si no pudiese equivocarse.
Y también agradecía que Dohku hubiese incluido a Máscara en el viaje, si bien se sentía terriblemente incómodo con él, y temía el momento de volver a hablarle con toda su alma. Pero quizá lejos del Santuario las cosas serían diferentes, podrían hablar con mas libertad y Saga podría determinar si su deseo era propio o un recuerdo.
En su templo había demasiados recuerdos, el Santuario entero le traía a la mente escenas, unas le atormentaban por la crueldad, otras encendían su deseo, lejos de allí, de los lechos en los que le había hecho el amor, de los lugares donde le había tocado o besado, su mente podría separar pasado y presente.
Aunque reconocía que iba a ser duro, pues incluso ahora subiendo al avión el equipaje, mirar a Máscara le hacía evocar el sueño de la noche anterior. Iba a ser un viaje muy largo.
El viaje en avión fue silencioso. Shaka era por naturaleza introspectivo, de modo que viajaba en meditación, acomodado en su asiento, amplio y cómodo, como no podía ser de otro modo en un avión privado, meditaba manipulando metodicamente las cuentas de su rosario.
Saga se distraía con revistas, pero sobre todo miraba a Máscara, pensando inutilmente en un tema de conversación que pudiese ser lo suficientemente inofensivo sin caer en lo absurdamente vanal.
El caballero de Cancer no le devolvía las miradas, sus ojos carmesies estaban tercamente clavados en la ventanilla y apenas se desviaban de esta excepto para mirar una revista que al parecer no leía, pues ni siquiera se molestaba en pasar las páginas. Se había sentado lejos de sus compañeros de viaje, al parecer determinado a ignorarles.
Saga suspiró y finalmente abandonó su pretensión inicial de hablar con Máscara para leer el periodico.
Unas horas después, cuando había pasado a leer guías de la India, un ronquido le sobresaltó.
Alzando la vista se sorprendió al ver a Máscara repantingado sobre dos asientos, con una pierna en el suelo y otra sobre el brazo de un asiento, tenía un brazo sobre el pecho y el otro colgando, su cabeza se apoyaba en un almohadón que había puesto sobre el posabrazos del segundo asiento.
Dormía profundamente y roncaba con sonoridad. Saga sintió que le venían recuerdos de esa cualidad. Ciertamente Mascara de Muerte roncaba en ocasiones, a Ares le había irritado aquella circunstancia y cuando tenía lugar despertaba rudamente a Mascara, si estaban en el Santuario le expulsaba en medio de la noche para que se fuera a dormir a su casa, y si estaban en el templo de Máscara... también le echaba del dormitorio e incluso del templo, sin una sola explicación.
Saga se inclinó en su asiento tratando de contener la oleada de culpabilidad que era consciente era injusta. Aquello había sido obra de Ares. Respiró lentamente hasta que la sensación pasó, ahora era mas facil calmar aquello.
- ¿Malos recuerdos?
La suave voz de Shaka le sobresaltó, casi había olvidado que el caballero de Virgo estaba sentado frente a él.
- Como siempre.- Confesó Saga.- Pero ya he aprendido a calmarlos.
Shaka asintió y pasó dos cuentas del rosario antes de volver a hablar.
- Máscara de Muerte pasará el resto del viaje dormido.
- ¿Te molestan sus ronquidos?.- Preguntó Saga sorprendido.
- En absoluto, de hecho su constancia resulta casi relajante, como el latido de un corazón o el vaiven del mar.
Solo Shaka podría convertir los ronquidos de una persona en un método de relajación.
Continuaron en silencio, o mas bien acompañados de los ronquidos acompasados de Máscara, que bajaron de volumen hasta ser nada más que una respiración profunda. Eso si que podía considerarse algo incluso relajante.
Shaka se puso en pie unas horas después, aunque aun faltaban al menos dos horas para aterrizar haciendo escala en medio del largo viaje a la India. El caballero de Virgo cogió una manta y se aproximó a Máscara. Saga se tensó como un resorte y antes de darse cuenta había roto en dos el periodico que sostenía en sus manos, su instinto era poderoso. Shaka no pareció enterarse o no se dio por enterado, se acercó con tranquilidad y puso la manta sobre el caballero de Cancer, cubriéndole con un solo gesto.
Shaka regresó a su asiento sin decir palabra y Saga trataba de relajar su mandíbula. Calma. Era absurdo enfurecerse por un gesto gentil y completamente inofensivo de parte de Shaka. Pero otra vez Saga sentía una quemazón, como si alguien hubiera entrado en su territorio y hecho algo que era de su exclusividad. Se contuvo a duras penas, tiró el periodico roto y se puso en pie para ir al mueble-bar de otra cabina y coger una botella.
Shaka meditaba, pero no estaba en absoluto ausente, el azote de furia en el cosmos de Saga había sido tan claro como una hoguera en la oscuridad de una caverna.
Puede que para muchos la relación entre Máscara de Muerte y el falso patriarca hubiese sido un completo secreto, pero no para Shaka. Aunque Ares hubiese sido un experto no solo ocultando su identidad sino sus emociones, no había sido así en el caso de Máscara.
El caballero de Cancer era como un libro abierto para quien supiera "leer" su cosmos, no podía ocultar nada, no tenía el menor control y serenidad para hacerlo. Cuando estaba en presencia del falso patriarca practicamente irradiaba sentimientos en su cosmos. Su dolor si le decepcionaba, su alegría si le agradaba, su devoción absoluta cuando Máscara era llamado al templo mayor él solo...
A Shaka le había extrañado sobre manera aquella relación, sobre todo porque, como muchos, no sabía que el patriarca había sido suplantado, y le resultaba casi imposible pensar en el patriarca Shión teniendo una relación con Máscara de Muerte. La realidad había aclarado aquella extraña situación.
E igualmente explicaba lo que tenía lugar ahora entre Saga y Máscara. Y la reacción que acababa de tener el caballero de Géminis por algo tan simple como acercarse a Máscara y tener un gesto amable con él.
Shaka frunció el ceño, eso era preocupante¿dónde empezaba Saga y terminaba Ares?. Athena había expulsado la oscuridad de Saga cuando este había derrotado su lado oscuro, pero eso no era garantía de que el caballero de Géminis fuera ahora el hombre que era antes de la llegada del mal a su armadura. No tenía queja alguna respecto al comportamiento de Saga desde su regreso, incluso le parecía loable en extremo su actuación como espectro al servicio de Hades para ayudar a Athena en secreto. Pero lo que veía cuando se relacionaba con Mascara no era algo que le agradara.
¿En que pensaba Dohku al enviar juntos a aquellos dos caballeros?. No era sano, no era algo positivo para Saga ni para Máscara. Shaka no lo aprovaba a menos que estuvieran completamente seguros de que Ares era solo un mal recuerdo, en el pasado ya había hecho caer a otros caballeros de oro con él, debían estar seguros de que no volvía a ocurrir.
Pero si que le parecía buena idea haber enviado a Máscara de Muerte, el caballero de Cancer apenas había empezado a recorrer el camino de la redención, y del mismo modo que la negativa influencia de Ares le había hecho caer, eso indicaba que una influencia positiva podía actuar de igual modo.
Máscara tenía poderes mentales sin desarrollar por completo, tenia poderosa telekinesis y teletransporte, y su habilidad de ir al abismo tenía un fuerte componente espiritual sin explotar. Shaka estaba seguro de poder estudiar con el caballero de Cancer muchas de las sendas espirituales ocultas en el paso del Yomutsu además de estudiar en profundidad las energías de las almas.
Hicieron escala para repostar y cambiar de pilotos. El avión empezó a descender y el cambio de presión, casi imperceptible en el moderno avión, perturbó el descanso de Máscara, que se removió bajo la manta y gruñó ininteligiblemente.
Shaka se incorporó y se acercó nuevamente, siempre respetando el espacio personal del otro hombre, él mismo era muy celoso de su espacio vital.
- Estamos aterrizando.
Máscara entreabrió los ojos y bostezó sonoramente antes de incorporarse y mirar hacia arriba, hacia Shaka, que permanecía imasible en pie mientras descendían.
- Aja... ¿cuánto he dormido?
- Cuatro horas.- Sin necesidad de reloj, Shaka medía el tiempo con exactitud.- Nos detendremos dos horas y continuaremos el viaje durante tres horas hasta nuestro destino.
Máscara asintió y después se percató de la manta que le cubría, la apartó de encima de un gesto furioso, si Saga pensaba que podía estar cuidándole estaba muy equivocado. No quería verle, en cuanto llegaran a la India se perdería por allí y se alejaría lo mas posible de los otros dos, y sobre todo de Saga.
Hablando del rey de Roma, el caballero de Géminis entró con una botella de agua fria, llevaba la camisa abierta y el pelo húmedo, probablemente se había echado la botella por la cabeza para refrescarse.
El cabello rubio pálido caía ensortijándose de forma rebelde, goteando agua sobre la camisa, que se pegaba al musculoso cuerpo, una gota resbaló desde el flequillo recorriendo la mejilla, el cuello, la clavicula...
Cuando se dio cuenta de que se había quedado mirando a Saga le faltó tiempo para ponerse en pie y salir del avión en cuanto este abrió sus puertas. Malditos fueran todos los dioses del Olimpo, alguien se reía a su costa sin duda alguna. No era Ares, Saga no era Ares. Saga y Ares no eran el mismo, tenía que aclarse.
Claro que no, Saga no te despertaría en medio de la noche para echarte de tu propio templo, dejandote a la intemperie el resto de la noche...
Máscara sacudió la cabeza, Dohku se las pagaría por hacerle esto. Ya le había costado bastante empezar a ver su relación con Ares como algo que ya no le gustaba recordar como para tener delante de él a Saga para recordarselo constantemente. Gracias Dohku, cuando vuelva al Santuario me aseguraré de echar laxantes en ese té verde musgo que tanto te gusta.
Entró en la pequeña terminal del aeropuerto, a unos kilometros se veía una ciudad de la que no sabía ni el nombre, y se paseó para estirar las piernas y despejarse.
- Máldita sea, Saga podría haber dado alguna maldita excusa a Dohku para no venir.- Gruñó entre dientes.- Pero no, tenía que venir en vez que quedarse en el Santuario.
- Debo entender que la presencia del caballero de Géminis te perturba.
Shaka y su habilidad para moverse en completo silencio... Máscara apenas pudo contener un salto al oir la voz de Shaka a su espalda.
Se volvió y dirigió una mirada furiosa a Shaka, aunque era estúpido hacerlo, como de costumbre el caballero de Virgo tenía los ojos cerrados y no podía ver su expresión.
- Obviamente.- Gruñó.
- He notado que te afecta su sola presencia.
- ¿Qué quieres?
Caminar sobre el filo de una navaja era un buen modo de desribir una conversación con Máscara de Muerte, nunca sabías de que humor iba a estar ni que palabra le iba a enfurecer. Pero Shaka era inmune a este hecho, podía predecir a Máscara solo por las fluctuaciones de su cosmos, el timbre de su voz o su respiración.
- Si me lo permites, me gustaría indicarte como bloquear las sensaciones que te resultan desgradables.
En otras circunstancias Máscara habría rechazado de plano aquella sutil oferta de instrucción, pero aquello sonaba prometedor, y realmente necesitaba poder aislarse.
- Supongo que podría ser util.- Concedió.
Shaka sonrió, satisfecho de no haber tenido que insistir en el tema, cosa que no hubiese hecho, no tenía sentido instruir a quien no quería ser instruido, nada había mas íntimo que aprender. Es inutil leer lecciones a quien no quiere escucharlas.
- Podríamos comenzar ahora si te parece bien.
- Oh... bueno...
Máscara nunca sabía que pensar exactamente del silencioso Shaka, en general le parecía una estupidez todo aquel mantra de serena quietud, pero como persona no tenía una opinión del caballero de Virgo, era tan reclusivo que no sabía que decir sobre él. No le agradaba ni le desagradaba.
- Podemos empezar ahora si asi lo quieres.
Máscara se encogió de hombros, no tenía nada mejor que hacer después de todo. Y después de todo lo que había dormido sabía que tratar de pasar el resto del viaje dormido estaba fuera de opción. La presencia de Saga le ponía nervioso, si podía aprender a bloquear aquella sensación tanto mejor.
- Está bien.
En ese momento vió a Saga acercándose.
Sintió un sudor frio, un abismo de temor se abrió dentro de él, como una herida sin cicatrizar que se reabre. ¡No!. Tenía que controlarse, no podía reaccionar como un animal asustado solo por que Saga le viera hablando con otra persona.
No obstante no pudo contener la tensión, se quedó rígido y callado, sin abrir la boca y con la mirada fija en el suelo, sin bajar la cabeza pero sin mirar a ninguna otra parte. Si Saga reaccionaba como con Afrodita... contra Shaka... no sabía que haría... empezó a costarle respirar.
- Respira. Tranquilo.
Máscara dio un respingo cuando Shaka le puso las manos sobre los hombros.
Saga tuvo serios problemas para calmar el ataque de ira. Los celos le abrumaban como una ola en el mar. Al entrar en la terminal había visto a Shaka hablando con Máscara... eso le había irritado, y mucho. Pero había logrado calmarse.
Era Shaka, y si Máscara quería hablar con el caballero de Virgo, él no tenía ningún derecho a ofenderse por ello. Pero cielos, le costaba reprimir la posesividad que sentía por Máscara. Avanzó hacia ellos... solo quería hablar con ellos, con los dos. Quizá asi calmaría su absurda furia. No había nada de malo en ello. Quería hablar con los dos, nada más.
En el fondo le daba la impresión de que solo eran excusas para no dejar a Máscara solo con nadie. Pero todo iba bien, no estaba enfadado.
Máscara se tensó visiblemente, Saga sintió un intenso dolor al ver su reacción, el caballero de Cancer palideció solo por verle acercarse... era dolorosamente razonable dado el pasado, pero Saga quería calmarle, se acercaría y entraría en la conversación tranquilamente, eso calmaría a Máscara.
Entonces Shaka le puso ambas manos sobre los hombros.
Saga lo vió todo rojo.
Shaka sintió hasta los huesos el cosmos de Saga. Furia, colera, rabia... Pero no dejó que le afectara, y no movió un milímetro sus manos de los hombros, tensos y rígidos, de Mascara.
En el momento en que Saga había entrado en la terminal había percibido la desazón de Máscara, distinta a la simple incomodidad que había percibido hasta entonces. Máscara emanaba miedo... temía a Saga... Shaka podía sentir su temor, oir su respiración agitada. Inmediatamente le tomó por los hombros tratando de hacerle reaccionar y que se calmase. No obstante el efecto fue el contrario, Máscara se quedó aun mas rígido si cabía, los músculos bajo las manos de Shaka eran como cordeles de acero, y podía oir su corazón desbocado como el de un pajarillo apresado entre sus manos.
Ese gesto fue inmediatamente seguido por un estallido del cosmos de Saga, que de pronto se prendió como una hoguera, rodeándo a los tres hombres. El caballero de Géminis practicamente anunciaba con bombo y platillo el ultraje que sentía.
Shaka reflexionó, Saga también se había enfurecido cuando se había acercado a Máscara, pero la furia se dirigía a él, no al caballero de Cancer. Le molestaba que se acercara, y mucho más que le tocara.
Shaka se mantuvo sereno, volviendo su rostro hacia Saga.
- ¿Ocurre algo, caballero de Géminis, Saga?
Saga enseñó los dientes en una mueca feroz, ver a Shaka tocando a Máscara, con las dos manos sobre aquellos hombros¿cómo se atrevía?. La sangre se le subió a la cabeza y agarró una de las muñecas de Shaka, obligándole a apartarla del hombro del otro hombre.
- Nada.- Gruñó dando a entender todo lo contrario.
Máscara no sabía que hacer, aunque de todas formas no creía que pudiese decir o hacer algo. Se quedó quieto, deseando con todas sus fuerzas que Saga se calmara y se marchase, o que Shaka le quitase la mano de encima y todo quedase olvidado. Tenía auténtico pánico, Saga tenía la melena encrespada, casi leonina, como un gato enfurecido. Sus ojos destelleaban furia. Pero... no atacaría a Shaka... ¿verdad?. No lo haría... era Saga, Saga no hacía esas cosas. Ares ya no existía, Saga no iba a atacar a nadie... ¿verdad?. Máscara sintió un temblor desde lo mas profundo de su ser.
Shaka percibía un terrible desequilibrio, dañino, las emociones a su alrededor estaban a flor de piel. La rabia salvaje de Saga, el pánico profundo de Máscara. Aquellos dos hombres estaban atados por una correa que les dañaba a ambos, como si se agarraran a una espada de doble filo con las manos desnudas y no supieran soltarla. Estaban profundamente desequilibrados.
Y Saga era la fuente indiscutible de la perturbación de Máscara.
- Apártate.
Saga oyó la orden de Shaka con incredulidad. ¿le ordenaba que se apartara?. No le gustaba esa actitud. ¿se creía con derecho a darle órdenes?. Además. ¿desde cuando había tenido Shaka el menor interes en Mascara?, ahora de repente tenía ese gesto gentil con él en el avión, y después hablaba con él y le tocaba de manera familiar.
El cosmos de Shaka se manifestó, también el de Saga, ahora no solo sensibles a los caballeros sino visibles para cualquiera, era una fortuna que la terminal estuviese desierta, aunque las azafatas y pilotos se retiraron entre exclamaciones de sorpresa y miedo.
Máscara miró a Shaka y Saga alternativamente, abrumado. No podía ocurrir, no... no quería que Saga... oh diosa... cada segundo que pasaba le parecía ver más y más aspectos de Ares en su gesto. No podía soportarlo. No quería que Ares volviera, ya no lo quería, no podia permitir que Saga...
- ¡BASTA!
Saga reaccionó como si le hubieran quemado con una espada al rojo, soltó el antebrazo de Shaka y retrocedió. Shaka no se sobresaltó en absoluto, o bien lo disimuló a la perfección. Mascara se apartó de la mano que Shaka aun tenía sobre él y sacudió la cabeza negativamente, se apartó unos pasos y miró a Saga con dureza.
- Dejame en paz, Ares está muerto, no quiero volver a verle. Ya basta.
Saga se quedó paralizado. Sintió una horrible opresión en la garganta. Había vuelto a...
- Yo... lo siento. No sé en que estaba pensando, no pretendía...
Intentó acercarse a Máscara, intentar calmar a toda costa el temor y el sufrimiento que sus ojos carmesies rebelaban con tanta claridad. Él era el culpable, era un idiota, sus celos surgían de un sentimiento de protección mal dirigido.
Shaka se interpuso en su camino poniendose frente a Máscara y de cara a Saga, actuando como una barrera.
- Será mejor que te retires, caballero de Géminis.
- Pero...
Shaka no titubeó en su posición y Saga no se sentía con el derecho de reprocharle nada al caballero de Virgo. No, y desde luego no lo haría frente a Máscara. Dio media vuelta y se retiró, terriblemente culpable de haber actuado como un necio, de haber actuado como Ares. Tal y como Máscara le había dicho.
"Ares está muerto, no quiero volver a verle"
Cuan acertadas eran esas palabras. Y él, Saga, había sido tan estúpido como para comportarse como Ares, convirtiéndose en él con su exaltada actitud. ¿Tanto control tenía sobre él la costumbre?. Lo había estropeado.
Máscara recuperó la tranquilidad pero no salía de su asombro. Shaka... se había interpuesto entre Saga y él. No sabía por qué, y no sabía si ofenderse con él por haber actuado como un protector o agradecerle la ayuda. Quizá un poco de lo primero y un poco de lo segundo.
Protector... bueno, en realidad Saga no había hecho nada pero... su enfado había sido evidente y Máscara era... sigh, era hipersensible a la furia de Saga. Era un estúpido debilucho.
- Caballero de Cancer, Máscara de Muerte.
Máscara salió de su auto reproche para mirar a Shaka, que se había vuelto hacia él. Diosa. ¿qué pensaría el caballero de Virgo de todo aquello?. A Máscara se le subieron los colores de vergüenza al percatarse de que el otro hombre le había visto...o percibido, completamente atemorizado por la simple presencia de Saga. ¿qué opinaría de él?.
- No creo que el caballero de Géminis vuelva a interrumpirnos. ¿continuamos?. Podríamos empezar con unos ejercicios de respiración.
- Uh... no creo que... ahora no.
Shaka asintió y mostró una semisonrisa increiblemente serena, como si nada hubiese ocurrido unos segundos antes.
- Ciertamente no es el mejor momento, mas tarde, cuando lleguemos a nuestro destino.
Cuando volvieron al avión Saga se había sentado ya en un asiento en la parte delantera del avión. Shaka tomó asiento en su tradicional postura de meditación hacia la mitad del aeroplano y Máscara se apresuró a sentarse la parte trasera.
Resultaba extraño, y gracioso, ver a los tres hombres repartidos en el pequeño avión privado. El resto del viaje hasta la India se hizo en un silencio absoluto.
Nota de la autora: Regresé de mis vacaciones, que ganas tenía de volver a tener internet.
Un capítulo entero dedicado al viaje en avión. Aunque he puesto a Shaka, no veo a este como material de un triangulo amoroso, solo está en medio de una forma inconsciente por otros motivos. Es que en realidad no soy capaz de verle ni con Saga ni con Máscara, cada cual tiene sus manias, aunque me encantaría verlo en otros fanfics a ver si me equivoco.
