Comentario: A la bandida…no es exactamente como creo que te lo imaginas, pero aquí hay algo de mención de voyerismo semi cibernético…lo publico hoy porque estoy segura que mañana no podré (es día de corpus y como buena personas que soy…solo leeré fics y no escribiré)

Pairing: SouHaru

Rating: M

Detalle:contado desde el punto de vista de Makoto

Tercos

La forma en que se buscaban demostraba lo mucho que se atraían , aunque ninguno de los dos era capaz de decir algo. Era tan fuerte que todos se daban cuenta, todos menos ellos mismos, por lo que la primera vez que ellos se besaron y tuvieron sexo no fue sorpresa aunque hubiera alcohol de por medio.

Ver cómo Haru se deshacía en los brazos de Sousuke, en verdad solo puede describirse como erótico. La forma en que gemía el nombre del otro mientras era embestido solo podía describirse como sublime y la forma en que Sousuke le miraba como si fuera el más grande tesoro del mundo enamoraba cualquiera. Lástima que ninguno de los dos se acordaría de eso,ya que tomaron su rumbo una vez terminaron.

La segunda vez que ambos estuvieron juntos, otra vez con alcohol incluido, no dejamos que llegaran a desvestirse, aunque no fue por falta de deseos e intentos sino porque los detuvimos.

La tercera vez Rin y yo decidimos que necesitábamos probar si el hecho de atraerse cuando el alcohol estaba de por medio iba más allá de la atracción, que no se debía por ser el primer cuerpo cerca cuando entraba la calentura.

Haru y yo fuimos a un bar, la idea era poder preguntarle algunas cuantas cosas, verificar si él era consciente de lo que todos sabíamos, que sentía algo por Sousuke, pero no tuve suerte.

En el transcurso de la noche y mientras la ingesta de alcohol aumentaba noté cómo la mirada se desviaba a unos cuantos pelinegro pero ninguno le hacían perder la compostura. Cuando llegué a casa contacté a Rin vía Skype para contarle lo mal que me había ido y al parecer a él también.

Estábamos conversando cuando un muy ebrio Haru se acerca a la pantalla y al ver un atisbo de un igual borracho Sousuke al otro lado llama su atención, y ya la conversación dejó de ser nuestra para ser de ellos; ellos demostrándose lo mucho que extrañaban el cuerpo del otro, lo mucho que deseaban sentirse y sólo terminó cuando ambos llegaron al clímax al gemir el nombre del otro.

Fue entonces que decidimos que ya eran suficientes las muestras de pasión entre ellos, que ya era tiempo de que dejaran que todo saliera a la luz…o la sobriedad.

La siguiente ocasión que el grupo se reunió, con alcohol de por medio, los dejamos darse todo el amor que la desinhibición les provocó y dejamos que durmieran juntos. Al día siguiente esperamos el inicio del cataclismo, pero cuando la mañana llegó y empezó la tarde sin que ellos pelearan supimos que las cosas habían cambiado.

Cuando Sousuke y Haru de manera escueta y sobria nos dijeron que estaban saliendo fingimos sorpresa.

Ahora, todos estamos felices. Los besos furtivos entre ellos no son provocados por el alcohol y aunque siguen peleando sabemos que al final del día todo saldrá bien.