Volvi, pero temo decirles que sera por poco tiempo ._.

Lily: de todos modos nunca actualizas pronto

Bueno, pero es que comprendanme estoy a punto de entrar a la preparatoria y tengo varias cosas encima, pido perdon -se inca- se que tarde demasiado, y este no es un capitulo largo, pero bueno, uno hace lo que puede, espero poder actualizar lo mas pronto posible


Giotto


Suspiraste mientras dabas la vuelta a otra página del libro entre tus manos, observaste la puerta de la habitación donde te encontrabas por unos segundos para después volver tu vista al resto de esta; era amplia pero acogedora, tenía todo lo necesario una cama individual que por el momento se hallaba llena de libros y hojas, también había un escritorio con una portátil encima, un ropero y una mesita de café al centro.

¿Cuánto más tardara?-Suspiraste mientras te recostabas contra la mesa dejando de lado tu libro.-Estúpido Reborn y sus estúpidas tareas.-Murmuraste mientras cerrabas tus ojos, usualmente no eras de quien insultaba a los profesores pero esto te superaba, ¿Quién en su sano juicio te dejaba una redacción de 150 hojas sobre Italia de un día para otro? Además de una exposición sobre las organizaciones más importantes y antiguas de la ciudad. Oh, claro a tu sádico tutor de política e historia. Seguiste murmurando un par de maldiciones hasta que el sonido de la puerta abriéndose te interrumpió.

Lamento la tardanza, se suponía que solo iba por unos aperitivos pero tal parece que mi madre entendió que quería comida para un ejército.-Explico un joven pelirrubio sonriendo mientras dejaba una bandeja con comida en la mesa frente a ti.

Bueno, tratándose de tu manera de comer no creo que este muy lejos de lo que piensa.-Contestaste soltando una risilla.

Muy graciosa (nombre), yo no como tanto.-Respondió haciendo un puchero pero con un deje de diversión en sus ojos.

Rodaste los ojos mientras tomabas un cupcake de la bandeja.-Bueno, como sea sigamos con esto.-Hablaste mientras volvías a abrir el libro anterior y te posicionabas frente a tu portátil.

Si señora.-Contesto imitándote,-ahora ¿dónde nos quedamos?

En la economía y política de Italia.-Contestaste mordiendo tu aperitivo, sonreíste a tus adentros, esta tarea era más sencilla teniendo a alguien de ascendencia italiana.-Sabes, a veces ser amiga tuya tiene sus beneficios.-Bromeaste señalando la tarea.

Claro, (nombre) siempre abusando de mí.-Anuncio teatralmente.

Si, ahora termina la tarea mientras yo disfruto estos deliciosos postres.-Seguiste mientras tomabas toda la bandeja.

Ah, no, con mis postres no te metas.-Exclamo levantándose y yendo a tu lado.

Reíste mientras intentabas evitar que te quitara la bandeja en tus manos, Giotto era así, sus postres eran sagrados y a menos que quisieras morir era mejor alejarte de ellos.- Me rindo.-Exclamaste mientras te recargabas en la mesa y levantabas la bandeja.

Era lo mejor que podías hacer (nombre), ahora pequeños.-Hablo Giotto dirigiéndose a los panques.- vengan con papá.-Y empezó a devorarlos, reíste nuevamente mientras Giotto volteaba a verte con la cara llena de betún.-¿Qué?-Pregunto dejando de lado sus postres.

Tienes betún en la cara.-Señalaste sus mejillas y parte de su nariz.-Realmente eres todo un caso.-Hablaste riendo más, la escena era graciosa, tomando en cuenta que no siempre puedes ver al perfecto y maduro Giotto lleno de betún y comportándose como niño pequeño, una sonrisa surco tu rostro, te gustaba ser tú una de las únicas personas en conocer ese lado de Giotto. Sentiste un cálido y pegajoso dedo en tu mejilla y regresaste a la realidad.-¿pero qué…?

Ahora quien es un caso.-Imito su acción dando una sonrisa de lado, llenándote ahora la punta de la nariz con betún.

Al parecer tú,-Murmuraste mientras tomabas un cupcake y le embarrabas el rostro.-Si mucho mejor.

¡HEY!-Exclamo con gesto divertido.

¿Qué? Yo no hice nada.-Respondiste con cara inocente.

Ahora verás pequeña bravucona.-Rió mientras iba contra ti, lo esquivaste pero no lo suficiente ya que término cayendo sobre ti pero sin hacerte mucho daño, abriste tus ojos que habías cerrado por el impacto y observaste el rostro del pelirrubio, aún con betún era apuesto, tu vista se dirigió a sus azules ojos, aquellos dulces y serios ojos. Sentiste un poco más cerca la respiración de Giotto y te sonrojaste, sus rostros solo estaban separados por un par de centímetros, temblabas por dentro y estabas segura que tu corazón estaba a punto de salir, cerraste lentamente los ojos y entreabriste tu boca sintiendo como lentamente el rubio se acercaba más a ti,-Un poco más-Pensaste esperando aquel contacto con tu amigo de la infancia; sus labios estaban a punto de juntarse cuando la puerta de la habitación se abrió sin cuidado.

Giotto-nii, (nombre)-chan mamá dice que vallan a cenar.-Exclamo un castaño mientras entraba por la puerta. Inmediatamente empujaste a Giotto provocando que se golpeara con la orilla de la cama, sonrojada te levantaste y saliste rápidamente por la puerta aun con tu cara manchada.-Eh, ¿interrumpí algo?-Pregunto el castaño dirigiéndose al rubio que se encontraba sobándose la parte dañada.

Sabes Tsuna, te quiero, pero a veces quisiera ahorcarte con mis propias manos, para después mandarte a casa de Alaude y Kyoya.-Contesto Giotto levantándose y dirigiendo una mirada asesina a su pequeño hermano, el cual solo retrocedió nervioso, conocía el carácter de su hermano, bueno, no por nada tanto él como su madre tenían el mismo, era una regla de oro en ese lugar "No hacer enojar a Nana, Tsuna o Giotto Sawada a menos que quieras visitar el infierno"

B-Bueno, yo ya me iba.-Murmuro Tsuna huyendo por la puerta, si era un cobarde, pero mejor un cobarde vivo a uno muerto. Giotto solo suspiro con frustración y se dirigió al baño a limpiar su rostro.

Bajaste con tanta rapidez las escaleras que por poco caes de cara,-Estuve a punto de besarlo-Gritaste internamente mientras caminabas hacia la cocina.-Si Tsuna no hubiera llegado, entonces yo… nosotros…-Seguiste mientras tu rostro adquiría diversos tonos de rojo.

(nombre)-chan, porque tienes betún en la cara.-Pregunto curiosa nana, mientras tú solo abrías los ojos y volvías a sonrojarte.

¿U-un accidente de comida?.-Hablaste nerviosa.-Ire a limpiarme.-Murmuraste, oh sí, ahora no podrías ver un cupcake sin sonrojarte.