7. Nuevos Horizontes.
Hitsugaya llego al colegio como todos los días puntal, con la mirada empezó a buscar como si esperara encontrarse con alguien, pero no había nadie fuera de lo normal, solo le esperaban las mismas chicas pesadas de todos los días, el joven suspiro con desgano mientras pasaba rápidamente por entre el tumulto de chicas evitándolas con la mirada, el capitán iba con semblante serio, hacía dos días Rukia y el se habían enterado por los cotilleos de varios estudiantes que Karin había golpeado a otras chicas.
Cuando se enteraron de la pelea Rukia se preocupo por la noticia y decidió ir a casa de la chica para hablar con ella y ver como estaba, Hitsugaya acepto sin rechistar lo más seguro es que Karin no deseara hablar con el por lo que era absurdo tratar de hablare, los dos shinigamis quedaron de encontrarse al otro día por la mañana en el parque que había cerca de la casa de Karin.
Pero extrañamente al otro día Rukia no se había presentado a la cita, Hitsugaya no podía comprender que podía haberle pasado a la chica para no acudir, la llamo repetidas veces al móvil sin respuesta, y pensó que lo más prudente seria esperar hasta el otro día se encontraba con alguna de las dos en el colegio, pero no había rastro de ninguna de las dos Hitsugaya entro en clase y vio el mismo panorama, frustrado decidió que no tenía razón esperar en clase y hizo novillos mientras buscaba por la ciudad a las dos chicas, a media tarde el chico estaba sentado en un parque mientras tecleaba frenéticamente en su teléfono buscando datos, hasta que recibió una llamada.
- Moshi moshi –contesto el joven serio-
- Capitán Hitsugaya soy Kuchiki Rukia.
- ¿Rukia? ¿que paso ayer? –pregunto el disgustado- Habíamos quedado en que hoy nos reuniríamos para me informara sobre lo sucedido con Karin.
- Lo sé, lo siento capitán, pero ayer nos ataco un Hollow.
- ¿Cómo? –pregunto él con asombro-
- Tenía razón capitán, el Hollow que vi ayer es totalmente diferente a los que conocemos, tampoco pude sentir su presencia hasta que estuvo muy cerca de mí.
- ¿Y Karin? ¿está bien?
- Si, está en perfecto estado, por eso le llamo para informarle que me llevare a Karin a la sociedad de almas.
- ¿Eh? –pregunto Toshiro atónito-
- Karin es una chica con mucho potencial, tiene que aprender a defenderse por eso me la llevare allí para enseñarla.
- Pero Kuchiki no es buena idea, no conoce el temperamento de Karin, es una chica con la que es muy difícil tratar.
- No es como usted cree capitán, -tercio Rukia- además no se preocupe yo me encargare de todo, ya la familia Kurosaki esta avisada así que no se preocupe.
- Espero que sepa lo que hace. –dijo el joven resignado-
- No se preocupe lo sé –respondió Rukia con seguridad- solo llamaba para informárselo.
- Mmm ok… solo una cosa más Kuchiki –pregunto el joven dudoso-
- Dígame Capitán
- ¿Seguro que Karin está bien? –pregunto él con voz suave- Digo… aun no se que le paso en el colegio.
- Por eso también he decidió llevármela a la sociedad de almas, ella físicamente está bien pero emocionalmente no, pero como le dije no se preocupe yo me encargare de todo.
- Ok
Hitsugaya colgó y se quedo mirando al móvil fijamente mientras pensaba sobre todo lo sucedido, el sabia que Karin era inestable pero no era la clase de persona que agredía a personas indefensas, seguro que algo terrible tenía que haberle pasado para que golpeara a las otras chicas, Rukia no le había dicho nada lo cual en cierta forma le frustraba, pero lo más importante era que ahora Karin estaría lejos de todos los problemas, además en un lugar seguro, sin ataques ni peleas y eso era mejor para ella eso le ayudaría, el joven frunció el ceño mientras sentía un extraño vacio interior, es como si lo hubieran dejado de lado, pero el joven rápidamente alejo ese pensamiento de su cabeza y se levanto decido, el no tenía tiempo que perder pensando esas cosas… ¿o sí?…
Toshiro al otro día llego puntual a clase, el ambiente estaba enrarecido los estudiantes aun murmuraban y cotilleaban sobre la pelea de Karin, el chico paso por entre sus compañeros sin prestar atención y se sentó en su silla miro de soslayo el asiento vacío que estaba a su lado, y como si fuera un fantasma la imagen de Karin se sobrepuso sobre el asiento, el chico frunció el ceño mientras dejaba de mirar la silla y estudiaba a sus compañeros, pensando en la mejor manera de averiguar lo que había pasado, hasta que a sus oídos llego una conversación cercana de dos chicas que estaban hablando entre susurros.
- Yuma-chan tampoco vino al colegio hoy –exclamo una joven de coletas cabello castaño-
- Es cierto… tiene que estar muy mal por lo de su hermoso pelo –añadió la otra chica de larga melena con pesar- y bueno también por la paliza que le metió Karin.
- Tienes razón pobrecita… con lo buena chica que es.
- Ya… pero también he oído que Yuma-chan, tal vez tenga parte de culpa de la paliza de que le dio Karin.
- ¿Que me estas contando? –pregunto asombrada la chica de las coletas-
- ¡Sii! yo no lo podía creer tampoco, pero es como te cuento, me comento una amiga que conoce a una chica que estaba cerca cuando se origino la pelea, y escucho como Yuma-chan se burlaba de Karin por haberle cortado el pelo.
- ¡No es posible! Ósea ¿me estás diciendo que Yuma le corto también el pelo a Karin…? no es posible. –exclamo la joven con asombro total-
- Si ¡como lo oyes! eso me contaron.
- ¡Serán mentiras!, como puede Yuma hacer esas cosas… -dijo la chica de melena dedicándole una mirada de incredulidad a la otra-
- Tal vez... nah seguramente tienes razón… Se lo habrán inventado –dijo la chica de coletas dándole la razón a la otra, no era posible que Yuma hiciera esas cosas-
Toshiro se quedo de piedra al escuchar toda la conversación, ¿seria cierto que Yuma ataco a Karin cortándole el pelo? un recuerdo cruzo rápidamente por su mente, recordó la noche cuando él la vio con el pelo suelto, aquella noche ella se veía tan guapa con la melena suelta hasta parecía una chica… tan decidida hermosa y peligrosa a la vez, el joven sintió un hormigueo en el estomago solo con recordarlo, justo en esos momento entro el profesor y todos se fueron a sus asientos.
El joven se quedo meditando sobre lo sucedido, pensó que el colegio no era un lugar tan apacible como el recordaba, años atrás cuando fue enviado a ayudar a Ichigo era un lugar más agradable rodeado de amigos, el lo había visto de una manera totalmente diferente de lo que era realmente, también recordó los días anteriores a su vuelta al mundo humano.
*-*-* FLASH BACK *-*-*-
Toshiro se encontraba sentado en su oficina hojeando varias hojas con cara de aburrido, en esos momento Matsumoto entro como una tromba en la oficina, la rubia iba con una sonrisa de oreja a oreja, cargada de un montón de paquetes, la chica al ver al capitán sentado con esa cara se le cayeron todos los paquetes al suelo mientras ponía una cara de horror.
- ¡Capitán! Lo siento... olvide que me pidió aquel reporte… es que... es que la tienda de accesorios para shinigamis saco una oferta el día de hoy… exclamo la rubia mientras le hacía morritos y le guiñaba el ojo al chico tratando de aminorar el regaño que se le avecinaba- y era solo por hoy…. Así que yo… yo…
- ¡Esto no puede ser Matsumoto! –exclamo el joven golpeando la mesa con los papeles, se levanto de su silla y se dirigió a la rubia- ¡siempre estamos con las mismas! Que si una rebaja en un tienda, que si la reunión de las mujeres shinigamis, que la nueva moda humana y un largo etc. –se quejo él mientras la venita de su frente palpitaba de manera peligrosa-
- Jooo ¡pero capitán! ¡No es mi culpa que saquen tantas cosas monas! –se defendió la rubia mientras se ponía a sacar cosas de las bolsas- mire mire este es el nuevo accesorio que tanto está de moda entre las chicas, es una mini cartera que se pega a la vaina de las zanpakutos, y te la puedes decorar como quieras, además no se cae…
La rubia dejo de hablar mientras que el joven la miraba con los brazos cruzados y con una ceja levantada, solo imaginarse algo tan estúpido pegado a la zanpakuto era simplemente ridículo, definitivamente a la chica le faltaba un tornillo.
- Necesito el reporte ahora mismo Matsumoto, es muy importante. –se quejo él mientras empezó a caminar hacia la salida-
- Tsk… no me engañe capitán, ese reporte no es tan importante –dijo la rubia con voz seria-
- ¿Cómo? –pregunto él mientras se giraba de nuevo hacia la rubia-
- Que ese reporte no es tan importante, como para que se moleste tanto capitán –respondió la rubia mientras miraba al chico con semblante triste- es cierto que yo soy un desastre… pero por lo menos yo hago algo…. En cambio tú te pasas las horas muertas encerado en este despacho, y llenándote mas de stress por tonterías como esta.
- ¡¿Como te atreves? –le riño él mientras su rabia iba en aumento-
- Es cierto mi capitán… debería… debería tomarse unas vacaciones… desde que no hay más problemas en la sociedad de almas, su temperamento a empeorado mucho…
- ¡No es cierto! –se quejo el-
- Es cierto… si por lo menos Kurosaki Ichigo estuviera por aquí como antes, le daría más emoción a su vida.
- ¡Matsumoto! ¡No permitiré que me hable mas así! –le amenazo el joven-
- Capitán… ¿porque no toma unas vacaciones y se relaja? –pregunto la rubia mientras le dedicaba una mira materna al joven-
- No puedo hacer eso –exclamo el joven mientras se le daba la espalda a la chica- déjame en paz Matsumoto, metete en tus asuntos.
- Lo sabia… -respondió tristemente ella, la chica se acerco a su escritorio y saco un dossier de papeles y se los entrego al capitán- por favor mire esto me gustaría que investigara esto, ya que no quiere vacaciones seguro que le esto le saca de la rutina.
El joven tomo los papeles y empezó a ojear el reporte, se acerco a una silla y se centro en leer con más detenimiento, el reporte informaba de extraños sucesos ocurridos en la ciudad de Karakura, todos muy cerca del instituto donde antes estudiaba Ichigo, se trataba sobre extraños ataques de Hollows, lo más inquietante de todo el caso es que los ataques no podían ser prevenidos, ni detenidos por ningún shinigami, y de momento los ataques se habían cobrado las vidas de tres seres humanos. Hitsugaya tiro con desdén los papeles sobre el escritorio.
- ¡Esto es una tontería! –exclamo el ojiazul con desdén- que se encargue otra persona, ese no es trabajo para un capitán.
- Mmm lo sé… -tercio la rubia- pero el shinigami que lo investigue tendrá que vivir una temporada en Karakura y asistirá a ese instituto puesto que se cree que de alguna forma los ataques están vinculados con el instituto.
- ¿Estas de broma no Matsumoto? Ese no es trabajo para mí. –volvió a quejarse el-
- Mmm tienes dos opciones capitán… -sentencio la rubia mientras miraba al joven seria- o tomas ese trabajo o me pasare los próximos meses acosándote con mis compras, llamadas, tomándote fotos para venderlas a sus admiradoras, molestarte con Hinamori, llevarte a la fuerza de compras conmigo y un laaaaaaaaarrrgoooo etc. –Matsumoto acabo la frase tocando con su dedo índice al frente del cabreado capitán-
Hitsugaya sintió como un frio le recorría por todo el cuerpo, solo de imaginarse todas esas posibles situaciones supero cualquier reticencia sobre ese trabajo, pequeñas gotas de sudor recorrieron su frente.
- No… no serias capaz… -exclamo él con voz dudosa-
- ¡Ohhh sí que lo seria!¡Estoy harta de tu comportamiento infantil capitán! ¡o tomas este trabajo o sufrirás mi acoso! Y no, NO estoy de broma.
- ¡Esto no es justo! –se defendió el capitán-
- Lo que no es justo que estés aquí encerrado todos los días como si fueras una almeja, ¡día tras día tras día!
- Matsumoto… -exclamo el mientras la venita de su cabeza palpitaba peligrosamente-
- ¡Esta decidido! Voy a decir que aceptamos el trabajo, no hay más que decir. –sentencio la rubia-
El joven trago saliva mientras miraba el reporte encima de la mesa, ella tal vez podría tener razón sobre su estado de ánimo… tal vez si sería buena idea. además… era trabajo ¿no?… no serian unas vacaciones seria una investigación… miro de reojo a la rubia que le miraba expectante, alrededor de ella estaban el montón de bolsas, con todo lo que había comprado esparcido por el suelo, ¿seria Matsumoto capaz de cumplir con su promesa de no dejarle vivir en paz si no aceptaba el trabajo? volvió la mirada de nuevo hacia la rubia que le miraba con carita de perrito abandonado suplicante, sudor frio paso por frente del capitán, suspiro profundamente como si sacara toda la desesperación que le causaba esa situación.
- Está bien Matsumoto… –exclamo el joven resignado mientras miraba para otro lado para evitar la cara de júbilo de la rubia-
Lo próximo que sintió el joven fue que Matsumoto le abrazaba fuertemente mientras introducía su cabeza entre su escote, tal como lo hacía cuando era un crio, el joven se puso rojo como un tomate mientras trataba de separarse de aquel abrazo mortal.
- ¡QUEE BIENN! –exclamo la rubia- ¡vera que no se arrepentirá capitán!
- Mat.. su..mo..to.. no .. puedo.. resp. … respirar… -exclamo el joven que empezaba a ponerse morado-
- Ohh lo siento mucho –respondió mientras lo soltaba-
El joven respiro fuertemente recobrando el aliento, tal vez al final del todo la idea de estar una temporada lejos de la rubia era toda una bendición.
- Solo una cosa Matsumoto –exclamo él cuando recupero al aliento por completo- aceptare el trabajo, pero tú no me molestaras como lo sueles hacer, me dejaras en paz y si lo incumples cancelare el trabajo y volveré, ¿entendido? –así el joven se aseguraba tener paz total-
- ¡Jooo capitán pero! –se quejo la rubia haciendo morritos-
- O lo tomas o lo dejas Matsumoto –sentencio el sabiéndose ganador-
- Está bien.. –respondió la rubia mientras hacía pucheros con la boca- prometo que no le molestare.
El capitán esbozo una tímida sonrisa en los labios mientras pensaba en ese trabajo, se acerco a la mesa y tomo de nuevo el reporte entre las manos, mientras a su mente volaban los buenos recuerdos en el mundo humano.
*-*-*-*-*-* END FLASHBACK*-*-*-*-*-*
La campana sonó anunciando el final de la clase sacando abruptamente al joven de sus cavilaciones, Hitsugaya levanto la mirada decidió y supo al momento que tendría que averiguar que le había pasado exactamente a Karin.
Mientras tanto en otra parte de la ciudad una hermosa chica llena de libros iba corriendo como loca por los pasillos de la universidad de Karakura, era Orihime que por variar iba tarde a clases, la chica no había cambiado prácticamente nada desde que habían acabado con Aizen, y aunque hubieran pasado los años cara a los demás ella seguía siendo la misma, esa fachada de alegría en lo profundo de su ser no era cierta, la chica desde el rechazo de Ichigo se había sumido en una constante tristeza, lentamente ella veía como sus amigas iban encontrando esa persona especial, y ella veía como Ichigo se cerraba mas y se alejaba mucho mas de ella.
La chica vio un reloj que colgaba de una de las paredes y pego un pequeño grito, siguió corriendo esquivando gente, hasta que doblo por una esquina y se encontró de frente con lo que parecía ser un muro de piedra, el fuerte choque la hizo caer la chica quedo sentada en el suelo con todos los libros desparramados a su alrededor, Orihime rápidamente se puso de rodillas mientras se disculpaba.
- Lo siento, lo siento, lo siento mucho –la chica se repetía mientras se disculpaba con la cabeza acto seguido empezó a recoger los libros- lo siento en serio… no le vi… lo siento…
- ¿Como puede ver si alguien viene antes de doblar una esquina? –exclamo una voz masculina aguda- ¿Es usted tonta?
La voz aguda hizo que la chica se paralizara en el acto, aquella voz le trajo un sinfín de recuerdos y sentimientos… pero no podía ser… él había muerto hacía mucho tiempo… la chica alzo la mirada temerosa y se encontró con unos hermosos ojos verdes esmeralda que la miraban sin ningún tipo de sentimientos, es como estuvieran vacios… y su rostro era igual… ¡era el! ¡era Ulquiorra! pero no era posible…. ella la había visto desaparecer ante sus ojos, además… este chico era humano, no tenia las marcas negras en su rostro y su piel no era tan blanca y mucho menos tenia aquel cuerno característico de Espada, la chica miraba al chico con el rostro totalmente descompuesto, el joven alzo la ceja al ver que la chica no le quitaba la mirada y no recogía sus libros, el normalmente estaba acostumbrado a que las chicas se le quedaran viendo, pero nunca le había pasado de tropezarse con una y que actuara así.
- ¿Se piensa quedar toda la vida tirada en el suelo? –pregunto el joven mientras miraba a la chica como si fuera nadie-
- ¿Ulquiorra?... –se atrevió a preguntar la chica mientras le temblaba la voz-
- ¿Ulquiorra? ¿Que es eso? –pregunto el joven incrédulo ante la palabra-
- ¿No eres tu Ulquiorra? –pregunto otra vez la chica-
- Nunca antes había escuchado ese nombre, si es que eso es un nombre… -exclamo mientras volvía a elevar una ceja- ¿seguro que no se ha dado un golpe en la cabeza?
La chica estaba aturdida por completo mientras su mirada expresaba sorpresa total, Orihime seguía en el suelo mientras estudiaba cada facción del joven, ella estaba segura que él era Ulquiorra, nadie tenía un tono de voz tan envolvente como él, además de esa mirada fría, sus labios siempre en un rictus serio, su pelo..Su altura ¡era el! No cabía lugar a dudas, la chica trataba de hablar pero de su boca no salían palabras, la chica alzo la mano como había hecho la última vez que le había visto tratando de alcanzarle, el chico la miro extrañado por su actitud, hasta que unos gritos sacaron a Orihime de ese estado de embelesamiento por el chico.
- ¿Seelee? Que haces ahí parado, ven –grito un chico desde el fondo del pasillo-
- Tsk… voy no tienes porque gritar –respondió Seelee incomodo, después se giro a la chica- no corra por los pasillos, no es bueno para su salud mental.
El chico se alejo dejando a Orihime tirada en el suelo, la chica estaba hecha un lio, le habían llamado Seelee no podía ser el… la chica siguió al joven con la mirada y lo vio alejarse, hasta su espalda era igual a la Ulquiorra, Orihime recordó cuantas veces había visto esa espalda en las noches, es como si estuviera viendo al espada frente a sus ojos, la chica empezó a mover la cabeza frenéticamente de un lado a otro negándose a que aquello fuera verdad, tal vez todo era producto de su imaginación o producido por lo que había comido la noche anterior, la mezcla de nata montada, caramelo, pollo y judías no fue una buena idea después de todo … de golpe Orihime recordó que iba tarde a, la chica clase pego un pequeño grito mientras recogía sus libros frenéticamente, se levanto y se fue corriendo a clase mientras que su cabeza era un mar de dudas.
Bueno aquí esta otro capítulo espero que os guste, sé que muchos deseáis que el fanfic se desarrolle más rápido, pero para mí es imposible, me gusta entrar mucho en los sentimientos de los protagonistas, mostrar sus problemas su forma de actuar, y eso para mí no es posible desarrollándolo a salto de mata u_u, también he de decir que tuve una mini guerra interna por el nombre de Seelee, tuve muchos nombres en mi lista pero el que más me gusta y se amolda al personaje es ese, Seelee en alemán es espíritu :).
Diva Hitsugaya la verdad a mí la pareja de Orihime y Ichigo no es de mi agradado, pero claro la chica le quiere U_U, pse si le robas la ropa a Shiro-kun no creo que vivas para contarlo jajajaja, gracias por tu review .
Myri Weasley28 u_u la verdad es una pena que los únicos capítulos Karin-Toshiro sean relleno T_T, y el temperamento de Karin me encanta tengo especial debilidad por las chicas de temperamento fuerte ñ_ñ, mi personaje favorito de Bleach es Ulquiorra me encanta su forma de ser, la profundidad de sus pensamientos me fascina, es una personaje muy intrigante, me hizo reír mucho como pusiste a Yuma y compañía XDDD, y sobre la lentitud de la relación yo es que alucino leyendo algunos reviews en que es aquí te pillo aquí te mato, no creo que los dos sean tan ¨fáciles¨ o que tengan sentimientos tan fuertes de golpe xD, Muchas gracias por tu review :D
Toaneo07 sorry por la tardanza con el capitulo pero como puse arriba tuve lio con el nombre XD.
LuNaShinRa ya me gustaría a mí que Hitsugaya saliera en todos los capítulos XD pero si lo hago salir en todos me demandara xD, gracias por tus reviews :D
