Antes de empezar….
Hay párrafos textuales de luna nueva.
Encontraran algunas similitudes con crepúsculo…eran necesarias…
Los personajes lamentablemente no son míos….ya desearía que Edward fuera de mi imaginación..grrr, no no lo es, es de Stephenie Meyer, sólo la historia es mía, y me doy el lujo de jugar con los personajes XD….
A todas quienes me han escrito…mil gracias, no saben como me han impulsado a seguir con esta historia…muchas gracias y besos a todas y cada una de uds.
VII
Era una caja negra metálica. Estaba un tanto percudida. Quizás, hacia cuanto tiempo estaba allí enterrada, sin que nadie sospechara o lo supiera…como un tesoro de piratas…
Mi curiosidad no dio para más y la abrí, con cuidado de no romper nada…
En un principio, nada especial, papeles, y más papeles…hasta que encontré unas fotografías, unos tiquetes de avión para un vuelo que jamás se hizo; un CD con una inscripción "Para mi Bella"; un bello y fino collar y finalmente una carta, dirigida a mamá.
Al ver las fotos, inconcientemente rodaron lágrimas de mis ojos. Jamás había visto fotografías en que mamá estuviera y se viera tan feliz y llena de dicha. Las revisé una a una, con cuidado, estaban un poco maltrechas debido a la cantidad de años que estuvieron guardadas. Unas llamaron mi atención. Era mamá, al lado de una bellísima joven, como de su edad, pálida, con ojos color caramelo fundido; con un cabello hermosísimamente negro e intenso, con las puntas alborotadas, apuntando a diferentes direcciones, de facciones finas y muy delgada ,como un fideo, con una sonrisa que derretiría el hielo en los polos…detrás, una inscripción "Alice y yo, en la cochera – 1994", -notablemente, este no era el garaje de Charlie, de fondo se ven unos autos lujosos y deportivos, no, definitivamente no es nuestra cochera!-…
Con que ella es la famosa Alice, por lo menos ya sé a quien debo buscar…es bellísima!, cualquiera que la viera moriría de envidia con tan solo mirarla…
Continué.
Jamás había visto fotografías en que se viera tan feliz.
A medida, que las seguía mirando, mis lágrimas no podían contenerse y seguían rodando por mis mejillas, me estaba transformando en un charco de lágrimas…
Oh, acababa de tomar una hermosa lámina, donde estaban mis padres, mirándose mutuamente, perdiéndose cada uno en la mirada del otro…supuse que era mi padre, por la manera en la que miraba, la forma en que cariñosamente la ceñía de su cintura y acariciaba su rostro. En el retrato, se hallaban vestidos de etiqueta. Mi madre, usaba un bello vestido largo strapless, hasta las rodillas, color verde tornasol; su cabello suelto caía armoniosamente sobre sus hombros que llevaba desnudos; a su lado, quien estoy segura que es mi padre, usa un tarje color gris, que resalta sus ojos ámbar y su cabello cobrizo, como el mío; simplemente hermoso, con una tez pálida como la luna, facciones perfectas; dueño de una belleza inhumana y devastadora; no puedo creer lo apuesto que es, me quedo corta al decir que es un adonis; la encarnación viva de un dios griego; con razón, la envidia de Jessica. Y quien sabe cuantas más…
Es extraño descubrir que tu padre es más bello que el mismísimo sol, y que tu no haz heredado nada de su semblante!
No me encuentro muy parecida a él, salvo el cabello cobrizo. Si tuviese mayor semejante, sería realmente hermosa. Tampoco me parezco a mamá. Si hubiese heredado algún parecido a alguno de ellos, sería realmente hermosa. Pero soy normal. Cabello largo, rizado cobrizo, piel pálida como la luna, ojos color chocolate…al mirarme al espejo me encuentro más que normal. Si fuera guapa, habría heredado más cosas de mi padre…Uf! sería la envidia con piernas! Ja, ja, ja, ja, ja!
Tomé el CD.
Lo puse en mi reproductor.
Acomodé los casquillos y los introduje en mis oídos.
Puse Play…
Cerré los ojos al disfrutar la melodía que salía de cada nota emitida por un piano.
Sonaban unos hermosos acordes.
Era un piano maravilloso.
El pianista era maravilloso.
Jamás había oído semejante perfección.
Schubert o Chopin, quedaría halagadísimos si éste músico interpretara sus hermosas melodías.
Era similar al dejarse llevar por un somnífero.
Sumamente relajante.
Así que me dejé llevar por la hermosa melodía…
Me transportaba a un hermoso prado, lleno de flores silvestres, que variaban sus tonalidades entre el violeta al rosa pálido, en contraste con el verdor del césped y las tonalidades más oscuras de verdes y amarillo que procedían de las copas de los árboles.
Absolutamente despejado, con un sol radiante en lo alto
Una luminosidad cegadora reinaba en aquel prado.
Cantos de diversos pájaros.
De fondo, el sonido del agua cayendo en forma de cascada.
El sol, entibia la superficie del césped, e ilumina hasta el más mínimo centímetro.
Huele a miel, menta, rosas, lilas, cedro…
Huele maravilloso.
La luz del sol, hace que huela dulce, a miel…
Que melodías más hermosas.
Que perfección del intérprete.
Nuca antes había escuchado semejante perfección.
Simplemente maravilloso…
¿Quién será?
Enseguida, tomé la carta, que también iba dirigida a mamá…
Al abrirla, noté una caligrafía perfecta y hermosa…
"Mi Querida Bella:
Lamento como ocurrió todo.
Sé que no querías esa ridícula fiesta.
¿Pero quién puede negarse a Alice?
Tal vez debí haber sido más enérgico para darle una negativa.
Mi vida era como una noche sin luna antes de encontrarte, muy oscura, pero al menos había estrellas, puntos de luz y motivaciones…Y entonces tú cruzaste mi cielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantez y belleza…Eres mi sol de medianoche. Me trajiste de vuelta al vida, es que estoy vivo de alguna manera.
No puedo dejar que te extingas a mi lado.
Eso sería un acto de egoísmo puro…no puedo permitírmelo.
Lo que estoy por hacer, será lo más horrible que haya hecho en mis 90 años de existencia; pero es la única manera de protegerte.
La única forma de protegerte de mi monstruosa naturaleza es alejándote de mi lado.
He sido sumamente egoísta al querer y desear tenerte a mi lado. Ya me doy cuenta de que no es posible. Ha quedado de manifiesto lo delicada y vulnerable que eres, y a mi lado correrás siempre peligro. Tu vida al lado mío, estará siempre en constante riesgo. Es algo que no puedo permitir. No puedo permitir que alguien o algo te hagan daño. Eso no me lo perdonaría jamás. No me perdonaría el perderte.
Y ese fatídico día., estuve a punto de perderte.
Bella, no concibo un mundo en el que tu no estés, no podría vivir (si es que lo estoy) sin ti; sabiendo que tu no corazón late, sin que esas hermosas mejillas se ruboricen; sin escuchar tu hermosa y bella voz, o tu risa…
No, es algo que no puedo permitirme.
He dejado ir esto muy lejos. He sido extremadamente egoísta al quererte a mi lado.
He ido en contra de la naturaleza al siquiera imaginarme una vida contigo.
Lo que haré, será doloroso. Pero será lo mejor para ti. Podrás vivir una vida plena. Podrás tener todas tus experiencias humanas. Podrás vivir una vida normal; estudiaras, harás una carrera, podrás comprometerte, casarte, tener hijos…envejecer, morir. Podrás seguir el orden natural de la vida…tendrás la oportunidad de seguir una vida normal y feliz.
Podrás retomar tu vida sin que yo interfiera para nada. Será como si nunca hubiera existido. No te preocupes. Eres humana y tu memoria es un autentico colador. A ustedes, el tiempo les cura todas las heridas…Espero que con el tiempo logres olvidar todo el daño o dolor que pueda haberte causado.
Cuando el papel te cortó el dedo,solo salió una gota de sangre del pequeño
rasguño. Entonces, todo pasó muy rápido."¡No!", rugí.. Me arrojaste sobre tí,
lanzándote contra la mesa, y aterrizaste en unmontón de cristales hechos añicos.
Jasper chocócontra mi y el sonido pareció el choque de dos rocas…
Aturdida y desorientada, mirastela brillante sangre roja que salía de tu brazo
y después a los ojos enfebrecidos de seisvampiros repentinamente hambrientos…
Después de lo acontecido, me di cuenta de lo que te estaba haciendo al mantenerte siempre al borde del peligro, apartándote del mundo al que perteneces, arriesgando tu vida a cada minuto que estabas conmigo.
Esa noche casi mueres Bella. Yo no puedo vivir en un mundo donde tu no existas.
Soy demasiado egoísta. Sólo tú eres más importante que cualquier cosa que yo quiera…o necesite.
Me pareció que marcharme era lo mejor. Lo mejor para ti. No me iría, si no pensara que estarías mejor sin mí. No puedo protegerte de lo que soy. La única manera de hacerlo es dejándote ir, aunque sea lo más doloroso que he hecho en mi existencia.
Todo lo que te diga, para despedirme de ti será una gran mentira. Se que me pondrás las cosas difíciles, y es por ello que debo mentir…soy un buen mentiroso, tendré que serlo. No puedo protegerte de lo que soy…mentiré si es necesario, sólo para salvarte.
Espero que puedas perdonarme, y no me creas todas las negras blasfemias que diré…solo recuerda las miles de veces que te he dicho lo mucho que te amo; siempre te he querido y siempre te querré.
Espero que puedas encontrar esta carta que he dejado escondida para ti, y puedas comprender mis reales motivaciones para dejarte…
Espero que puedas perdonarme…
No podría vivir en un mundo donde tú no existes…
Cuida de mi corazón, que lo he dejado contigo…
Edward"
De mis ojos salían un torrente incontrolable de lágrimas.
Trate, trate pero no pude controlar el llanto.
Mi madre murió sin saber antes que mi padre realmente la amaba e hizo el peor de los sacrificios de toda su existencia al dejarla.
La dejó con la esperanza de que algún día rehiciera su vida y lo olvidara.
Mamá murió creyendo que nunca la amo, ni la quiso.
¿Y si algún día encuentro a Edward o si viene en busca de mamá, como voy a explicarle que la razón de su existencia murió al darme a luz?
¿Cómo voy a explicarle que por mi culpa, mamá murió?
¿Cómo voy a decirle que nunca encontró su carta, que nunca encontró el escondite donde se hallaba la caja?
¿Qué voy a decirle?
Mi llanto, creció.
Era absolutamente incontrolable.
Estaba hecha un lío.
Las lágrimas desbordaban de mis ojos con una tormenta.
El llanto y gimoteo se hacían cada vez más audibles al oído humano.
Se que Jake me había oído.
Entró a mi habitación, sin si quiera tocar a la puerta para anunciar su presencia, como lo haría cualquier joven educado y caballeroso, pero con Jacob, eso no importaba, siempre era bienvenido, siempre consolaba mis tristezas y llantos. Claro, que nunca antes me había visto tan devastada.
Me vio arrodillada en un rincón, cercano a la ventana, con la caja metálica abierta, fotografías desparramadas por mi falda, papeles, y la carta en mis manos.
Al principio, no comprendía mi intensa tristeza. Hasta que me arrebató la carta de mis manos. Comprendió. Comprendió por fin el enorme esfuerzo y sacrificio que tuvo que realizar mi padre para darle una oportunidad de vida a mamá. Todos estos años, Jake, había odiado a mi padre por abandonar así, tan abruptamente a mamá. Ahora, después de dieciséis años, comprendió sus razones.
Recibí el fuerte y cálido abrazo confortable de Jake.
Me sentía como una niña pequeña, siendo consolada por su padre, ante una herida o disputa con un pequeño de su edad. Por un juguete roto o un caramelo que irremediablemente cayo al suelo.
Me sacó a pasear.
En mi motocicleta.
Él condujo.
Me llevó por un camino que jamás había transitado.
Salió por la carretera rumbo a Port Angeles. No obstante, se desvió del camino, tomando uno que parecía sendero forestal. Carecía de señalización, y a medida que avanzábamos, la vegetación se volvía más verde, más densa.
Se detuvo.
Se apreciaba un claro, pero la vegetación se extendía tapando casi todo el espacio destinado al claro. A medida que nos acercábamos, pude distinguir una edificación blanca que se erguía entremedio del frondoso bosque.
Se notaba que estaba abandonada. Helechos y diversas plantas crecían en sus paredes.
La que alguna vez fue la entrada, estaba llena de hojas secas y podridas.
Jake, me invitó a investigar por mi cuenta.
Dijo, que esta era la casa donde había vivido mi padre, y que aun guardaba el "hedor a sanguijuela", por eso prefería quedarse afuera. Asentí con la cabeza. Sé que Jake iba a esperar por mí.
Me dirigí a la entrada principal.
Estaba todo cerrado, con unas cortinas metálicas, oxidadas por el paso de los años y el evidente abandono.
La puerta de entrada, se hallaba cerrada.
No traía ninguna horquilla, como para emplear el truco "abre puertas", que me enseñó Mia.
Traté de abrirla, forzándola. No hubo caso. Creo que me lastime.
Entonces, recordé que cuando algo o alguna situación me irritaban, salía mi esencia vampírica, y con ella, lograba tener fuerza sobrehumana. En aquel momento, evoqué todas aquellas situaciones irritantes, como mi "despido" de la tienda de los Newton; rabietas que me hicieron pasar mis compañeros de instituto, llamándome rara u otros insultos aun peores y dolorosos…hasta lo más reciente, con ese maldito pervertido…así sin más, sentí una fuerza poderosísima recorriendo cada terminación nerviosa de mi cuerpo…Sin esfuerzo alguno, logré abrir la puerta.
Entré.
Era un caos, un desorden increíble. Era como si el peor de los cataclismos hubiese pasado por esa enorme casa. Un hermoso piano de cola color negro, hecho añicos. Como si una bola de demolición le hubiese caído encima.
En la parte opuesta, miles de diminutos trozos de cristal, se desparramaban por el suelo…en la alfombra, que alguna vez fue blanca, unas manchas secas de sangre…
Entonces, lo comprendí, fue aquí donde todo había comenzado.
