7º
Sin agallas no hay gloria
Megan P.V.O
Dos tristes días desde que Omi y los demás partieron. Los dos primeros días del festival me supieron terrible. Sin Bonsái no podíamos conmemorar un festival en su honor. La directiva retomó las clases como si nada hubiera pasado. Los profesores tuvieron que reorganizar su programación. Rodar lo que tenían pautado para la semana que viene a esta. Algunos no tuvieron dificultades en realizar las evaluaciones previstas o dar nuevo tema. Otros parecían sorprendidos por la nueva orden, solo hicimos ejercicios para prepararnos o ver si teníamos alguna duda de un tema. Como se notaba por encimita que se morían de ganas del festival y el Maestro Fung era uno de ellos. Las tareas fueron livianas y, tenía un tiempo alistándome para los exámenes.
Conocía a Jermaine porque Omi me lo había presentado una vez, pero nunca compartimos tanto como en esta semana. Ni faltaba mucho para que nos jaláramos el cabello de la preocupación, pero lo que más nos dolía es que nos sentíamos inútiles. Ambos sabíamos lo mucho que queríamos ayudar a Omi, pero solo interferiríamos según él. Y no podíamos hacer mucho a una gran distancia. ¿En qué manera podríamos ayudar a Omi? Fue cuando Jermaine al tercer día de aburrimiento en que estábamos sentados tanteando nuestra comida. Pensó en voz alta de sopetón:
-Hay algo aquí que no me encaja, si Bonsái desde hace un tiempo se estaba pudriendo por los pecados del hombre es imposible que de la noche a la mañana esté muerto... Alguien tuvo que haber inferido, la mano del hombre intervino en acelerar su destrucción, pero eso no tendría ningún sentido ya que el árbol es la raíz de las vidas humanas...
-La única forma en que se me ocurre es que lo haya envenenado alguien no humano.
-No es una idea loca, si un Bonsái es la fuente de toda la vida humana es lo más normal del mundo... Entonces un no humano es una papaya, empero ¿Quién? Algo es seguro debía de estar consciente de lo que en realidad era ese árbol.
-Eso nos descartaría al concejo a cargo del festival; podríamos empezar descartando a Fung al menos que todo lo que vimos fue un show... ¿Tú quién crees que podría ser sospechoso?
Jermaine prefirió mostrármelo personalmente. Se levantó del asiento. Guiándome hasta la sala de profesores. Ahí nos encontramos al profesor de química corrigiendo exámenes de reparación. Reordenándonos y luego los metía en una carpeta identificada al curso. Me era imposible ver a una persona más organizada y seria que él. Le pregunté por qué sospechaba de él. Jermaine me hizo referencia su actitud extraña y sobretodo porque era conocedor de miles de compuestos químicos que podrían matar a un árbol. No había mejor que él. Le di la razón. La verdad es que me parecía era un hombre tan correcto, interesante y guapo. Él soltó un bufido. Propuso que lo siguiéramos por un tiempo para ver si estaba involucrado en alguna actividad extraña.
-¿Cómo cuál?
-No sé, habla solo, tienen en su poder elixires de procedencia misteriosa o lo que sea que no sea normal.
-Hasta ahora todo el concejo es sospechoso así que pasaremos una hora investigando a cada uno, ¿Te parece? Ya que no tengo a mi primo para molestarlo, estoy libre –Susurré.
Jermaine asintió. Aprovechamos en espiar al profesor Young a través de la ventana. Suerte que nadie del servicio del mantenimiento ni ninguna otra persona se paseaba ahí cerca para detener nuestro espionaje. El profesor utilizaba un bolígrafo rojo para marcar cada examen. Tras poner la nota dibujaba una sonrisa en su rostro. Y la apilaba con las demás. Estuvo un rato corrigiendo hasta que se levantó del asiento. Metió cada carpeta dentro de un maletín. Sus lapiceros. Se levantó y se fue. Jermaine y yo nos escondimos a una esquina de la casa.
Mientras lo veíamos salir. Se dirigía de nuevo a la institución como si nada. Sigilosamente lo vimos cerrar la puerta del laboratorio de química. Parece que tenía algo que nadie quería que viera. Sospechoso para el detective Jermaine. Puso una muestra debajo de la platina y asomó un ojo al ocular y varias veces giró el tornillo micrométrico. Así lo hizo con varias muestras después de anotar sus observaciones en un cuaderno. Lo que más nos asombró fue que tenía otro cuaderno, vislumbró como si quisiera asegurarse que nadie estaba espiando y lo abrió. Casi me caigo para atrás. Dentro del cuaderno hay miles de pétalos de distintas flores. Jermaine se quedó boquiabierto. Yo más todavía. Quién diría que tan sensible sería.
-¡¿Colecciona flores?! Tengo que mostrárselo a Clay –Jermaine sacó su celular para tomar una fotografía. El flash estaba activado. El maestro alzó la mirada. Nos ocultamos. Volvió a seguir con lo suyo y nosotros con lo nuestro. Se recogió el pelo en una cola, se puso unos lentes de protección, unos guantes y una bata. Experimentó con sustancias, probándolas con diferentes de sus pétalos. Gesticuló algo con los labios. Jermaine me tradujo que con sus florecitas estaba buscando una cura. Al parecer había extraído algo de veneno y probaba un antídoto a partir del germen. Evidentemente eso lo sacaba de la lista.
-¿Ahora a quién seguimos?
-A Wuya, una persona tan amargada tiene que odiar a la humanidad; quién sabe, tal vez sea una bruja muy poderosa y no nos hemos dado cuenta.
-Y Chase es una especie de reptil mutante.
-Puede ser.
Nos reímos. Wuya a esta hora recurría estar encerrada en su casa haciendo no sé qué cosa. Jermaine y yo nos movimos al edificio de los profesores. Esta vez esperamos escondidos en uno de los sofás. Nos sorprendió cómo era la habitación de Wuya. Colores fríos, como era de esperarse, pero superficialmente se notaba el rosado. Wuya venía con ropa cómoda y un plato con un trozo de un pastel de chocolate. Se tiró sobre un cursi sofá púrpura. Prendió la televisión... ¿Para ver la telenovela de las cuatro? Jermaine no se resistió a tomar una foto. Wuya lloraba y chillaba por cada cursilería que aparecía en la televisión. Pues hoy era el día de las sorpresas. No me imaginaba a Wuya sentada llorando su amor platónico por el protagonista de una telenovela. No me la esperaba tan romántica. Sino una amargada vieja que examinaba en su libro de hechizos y revolvía patas de araña y alas de murciélago en un caldero dentro de una choza tenebrosa. Apenas hubo cortes comerciales, ella se fue al baño.
Luego de terminarse de comer el pastel en tres segundo y medio. Jermaine y yo nos fuimos pitando. Okey, admito que fue una actitud extraña, pero no nos pareció capaz de envenenar a Bonsái. El siguiente correspondía a Guan. A esta hora solía quedarse a entrenar con los chicos a futbol de sala. Jermaine hablaba maravillas de él durante su espionaje. Se notaba que si fuera él el culpable. Se decepcionaría mucho. Creo que Jermaine se desvió un poco del objetivo.
-Qué triste, ¿Tienes idea de lo que tardé por convencerlo de que abriera un equipo de baloncesto? Y hasta ahora yo soy el único inscrito...
Por un largo rato vi balones por doquier, calzoncillos sudados, un sol ardiente... Hasta que Guan miró en su reloj de muñeca. Llevó el silbato a sus labios. Llamando la atención de sus jugadores. Fin del entrenamiento. Como dicen los niños: Terminada la casa cada quien para su casa. Seguidamente resolvió con irse. Susurró para sí mismo que llegó el día que estaba esperando todo un mes. Cuando por fin recogió sus cosas. Guardando los balones dentro de un saco. Se los llevó cargando un hombro de regreso al edificio cuando se cruzó de repente con Hannibal. Por poco lo habíamos olvidado. Ambos se saludaron amistosamente. Y luego cada quien siguió a su camino. Yo iba a seguir a Guan, pero Jermaine tocó mí hombro.
-¿Te parece bien si seguimos a Hannibal? A estas horas me parece un poquito extraño que ande paseando –Me pareció una idea sugestiva así que seguimos a Hannibal. Éste se dirigía al laboratorio de física. Nos parecía súper fastidioso volver a tener que subir escaleras, pero me acordé: Esto es por Omi. Y seguimos a Hannibal. Al principio actúo normalmente. Lo excesivamente normal para adormecernos. Solo hasta que Jermaine me sacudiera el hombro me desperté. Hannibal abandonaba el laboratorio, sin embargo, en el mesón del profesor. Él había sacado algunos frascos. Jermaine me comentó que estaba experimentando con ellas.
Pero eso no era lo extraño sino que había sacado una planta, al verter el líquido de la nueva sustancia. El árbol automáticamente murió. Jermaine coincidió que aquellas sustancias las había visto en el laboratorio de química. Y era el único sitio donde las pudo haber sacado.
-¿Así que Hannibal ha estado robándole al laboratorio de química? Me gustaría ver la cara del profesor Young cuando se entere.
El frasco era cilíndrico de forma invertida con un líquido púrpura que despedía burbujas. Jermaine aseguró haber visto más de esos frascos en una caja que tenía escondida debajo de su escritorio. Mantuvo una actitud sospechosa, pero lo que más le parecía sospechoso era el frasco y la planta. De repente se encaminó a la puerta. Jermaine me jaló del brazo. Hannibal salió a respirar aire fresco. Regresó al patio hacia Bonsái. Nosotros le seguimos los talones. Hannibal sacó el frasco. Echó hasta la última gota el contenido en las raíces. Bonsái sacudió sus ramas y hojas violentamente como si tratara de rechazar el tóxico. Se encorvó.
-No falta mucho Bonsái –Rió- Pronto la última plaga humana será historia y seré el nuevo gobernante; por fin ocuparemos el lugar que nos corresponde en la jerarquía del mundo.
-¿Nosotros? ¿De qué está hablando?
-Por lo menos sabemos una cosa: Hannibal envenenó a Bonsái –Me corroboró Jermaine.
Intercambiamos miradas. Justamente sentimos unos escalofríos recorrer nuestras espaldas. Hannibal giró varias veces sobre sí mismo y comenzó a hablar para él solo. Imploraba algo de paciencia. Jermaine y yo tratábamos de adivinar a qué criaturas sobrenaturales invisibles podría estar hablándole ya que si Hannibal había usado la palabra "humana", como si fuera no fuera uno.
-Paciencia mis bonitas, ahora la cuestión no depende de mis manos sino de mí servil quien se encargara de que Bonsái no llegue a su misión y él cumplirá... Lo sé, le conviene –Rió.
-¿Hannibal tiene un infiltrado en el equipo de Omi? ¡Debemos avisarle antes de que ese se salga con la suya! –Jermaine desesperado marcando el número del celular de Kimiko.
Omi no tenía celular. Y Clay tenía una carcacha vieja por teléfono. Jermaine no tenía una relación tan estrecha con Raimundo para pedirle su teléfono aparte que dudaba si cabía la posibilidad que no fuera el traidor del grupo. Y como había dicho un "él". Kimiko no podía ser. Oímos una canción japonesa. Seguramente era el tono de recibidor de llamadas Kimi-chan. Jermaine tuvo que callar su celular puesto Hannibal se volteó súbitamente. Tuvimos que movernos rápidamente. Hannibal echaría un vistazo en nuestro escondite.
Gateamos pecho a tierra hacia tras un arbusto, más allá de la fuente. Nos encontrábamos en la cripta que daba paso a las canchas y Bonsái en el medio del campus. Por suerte no logró vernos. Jermaine activó el silenciador y volvió a insistir con Kim. Pero su celular no daba señales de vida como si estuviera muerto. Seguramente debían estar ya en camino al centro de la tierra. Y por sentido lógico me resultaba imposible pensar que hubiera una señal. Debíamos actuar por nosotros mismos y avisarles a todos de los planes de Hannibal. Decidimos acudir primero con la extraña jardinera pero cuando entramos en su habitación, no había nadie y tuvimos que ir en busca del maestro Fung o a cualquiera de los maestros (Wuya, Chase o Guan), Incluyendo al mismísimo director. Yo sólo espero que Omi no tenga inconvenientes porque tardaríamos un laaaaaaargo rato en alcanzarlos...
(Omi P.V.O)
Nos encontrábamos caminando en círculos por un bojote de horas. De vez en cuando nos asomábamos por encima. Kimiko parecía tener problemas con su falda, por alguna razón no se la dejaba tranquila en ningún momento. Ya que estábamos en un lugar en que éramos un juguete de la gravedad o algo así no le entendí mucho a Kimiko cuando estaba explicando. Quizá explicaba porque las banzanas se me salían de los bolsillos. Y una suerte de no tener tanto pelo es que el pelo no se me paraba como los demás. La más graciosa era Kimiko ya que estaba usando una peluca o se sostenía la peluca o la falda. Tenía el pelo más largo del que había creído. Creo que lo que más le preocupaba eran nuestras miradas. Recuerdo una vez en que me inmiscuí inocentemente en una de las bromitas de Pedrosa cuando estaba en sexto grado y era el delegado del curso trataba con Kimiko en el festival de aquel entonces. Pedrosa vino hasta mí encuentro desesperadamente porque quería que lo ayudara. Kimiko estaba desangrándose terriblemente y si no hacíamos algo moriría al día siguiente. Por supuesto me desesperé ya que Kimiko era una buena muchacha y me caía bastante bien. Y accedí en ayudarla. Le pregunté qué debíamos hacer:
-Sabía que podía contar contigo; en este mundo necesita más gente como tú mí cabezón, lo que tienes que hacer es muy arriesgado...
-No temo de lo que pase, dime qué debo hacer.
-Okey, debes entrar al baño de niñas a las 4:15 con una cubeta de agua a la segunda letrina y abrirla de una patada, y echas el agua sobre ella.
-¿Eso no sería invadir su privacidad? ¿O acatarrarla?
-No, para nada, es por su protección Omi –Dijo- Velo de esta manera: Salvarás al mundo.
-¿Así salvaré el mundo?
-Sí, Omi.
-De acuerdo, lo haré.
Llené la cubeta de agua con la manguera del jardín lo suficiente. Me armé de valor apenas me paré frente al baño de muchachas. Abrí la puerta. Pasé como un rayo. Pateé la segunda letrina. Y sin mirar a quién (porque me tapé con el brazo, me parecía incorrecto que mirara a una chica en tal situación), le eché la cubeta encima y salí corriendo. Tranqué la puerta. Y suspiré. Me dije a mí mismo: Bueno salvaste al mundo –Me fui. Al día siguiente cuando yo me encontré con Kimiko. Estaba totalmente fuera de sí. Era una faceta que desconocía de la chica dulce que veía en estos días. Creo que tardé una semana en que pude moverme como Dios manda. Fue cuando Clay me habló por primera vez de lo que era menarquía. Me sentí como un tonto después de eso. Volviendo a nuestro actual presente en que recorríamos unas galerías subterráneas en las que tuvimos que dar vueltas en círculos por varias horas y dejar de estar de cabeza finalmente. Clay se detuvo a observar la formación. Parece ser que algo las había creado por las muecas que ponía.
-¿A qué conclusión llegó Sherlock? –Rió afónico Jack (no estrambótico ¿O era sardónico?).
-Van a creer estoy loco compañeros; pero creo que por las condiciones geológicas alguien hizo esto -Y eso insinuaba que clase de criaturas monstruosas podrían haber aquí, probamos en atravesar el umbral de una vez. Llegamos a una cámara subterránea donde encontramos sedimentos de cuarzos incrustados en las venas subyacentes, a lo largo se vislumbraba un haz de luz. No era muy acalorado ni tan congelado, sino intermedio. A la intemperie había un estanque de agua y unas criaturas como unos peces. Parecidos a los bagres pero creo que también eran animales mutados. Jack y Kimiko hicieron uso de sus aparatos electrónicos y aparentemente no funcionaron bajo esta cavidad. Raimundo sugirió descansar. Kimiko se acercó al estanque y recogió algo de agua, la purificó con yodo. Los demás nos tiramos a descansar alrededor de un círculo. Nosotros decidimos prender una fogata a partir de los materiales que encontrábamos al hacer un recorrido del perímetro. Nos dividimos de dos en dos. Lo que más me sorprendió es que Raimundo haya preferido irse conmigo en vez de Kimiko, "regalándosela" tan fácilmente a Jack. La zona donde supervisábamos era estrecha y oscura. Yo era quién hacía todo el trabajo sucio. Ya tenía las manos ocupadas por Bonsái.
-¿Oye, no vas a ayudarme?
-Estoy ayudando al equipo con la manera en qué hacerlo: Dirigiéndolo.
-Uy sí, es tan ovino...
-Obvio; no tienes que ser tan hostil, Ovni.
-Omi.
-¡Eso! Sé que nuestra primera impresión no fue amistosa mutuamente, pero veo que no eres tan patético como pensé así que propongo iniciar desde cero: Hola, soy Raimundo Pedrosa.
-Ya en serio suelta la sopa –Gruñí, Raimundo descruzó los brazos tras la nuca; haciéndose el tonto- Estoy muy confundido, primero me haces la vida imposible y luego te muestras amable y cariñoso, quiero saber por qué.
-Ya te lo dije, creí que eras un aburrido.
-Eso no es cierto.
-Sí lo es.
-¡Que no! –Lo confronté tirando todo al piso. Él se detuvo.
-De acuerdo, de acuerdo; no te me esponjes –Alzó las manos tratando de calmar mí actitud agresiva- En realidad no soy lo que tú crees que soy –Arqueé una ceja- Seguro deberás de pensar que con una actitud como esta es inadmisible que llegaría a ser jefe de una pandilla; pero uno debe de guardarse las apariencias para ganarse algo de respeto y...
-A ver si lo entendí –Lo interrumpí- Estás fingiendo ser una especie de matón para ser un hombre con los pantalones bien puestos; perdona que te critique, pero no me parece buena idea –Algo dentro de mí se rehusaba a creerle su teoría.
-Sí, sé que tienes razón, pero... –Esta vez él se interrumpió a sí mismo y se echó al suelo, él se sacó de su bolsillo trasero una cartera y me mostró una fotografía; me senté a su lado-: Ellos son la razón –Dentro del remarco de la foto había una muchedumbre de personas muy parecidas entre sí. Ojos verdes muy pronunciados, altos como espigas (pero no más allá de los Bailey), cabellos castaños y tez morenas. Sus facciones distinguían que era provenientes de las tierras brasileiras. Supuse que se trataba de la familia de Raimundo. Conté con mis deditos a cada miembro de la familia llegando a contar a seis personas (sin incluir a los mayores como la madre y los abuelos de Raimundo). Había algo que carecía en esa foto.
Y era una figura paterna. Raimundo estaba al lado de su madre ocupando ese hueco. Él sostenía a la que parecía ser la hermana menor (las facciones y porque evidentemente era una bebé). Sus hermanos estaban a su alrededor. Parecía ser el mayor de todos. A diferencia como me planteaban mis compañeros. La familia de Pedrosa vestía sencillamente y su casa no se veía la gran cosa.
-¿Son tu familia?
-Sí; no creo que este sea el momento más indicado, pero... En realidad somos ocho, dos son mayores y ya tienen sus familias y trabajan; así que me convertí el mayor automáticamente: Ricardo, Reinaldo, yo, Raquel, Rosario, Rafael, Rubén y la pequeña Rose.
-¿Todos empiezan con "R"? Qué divertido –No encontré otra mejor palabra.
-Antes del nacimiento de Rose, papá nos dejó; los mayores nos tratan de ayudar en la casa, empero tienen sus familias así que no pueden hacer mucho y mi madre tuvo que ser padre y madre a la vez, pero lo que ganaba no era suficiente así que tuvo que recurrir a un segundo empleo... Raquel y yo decidimos ayudarla por ser los mayores; Raquel me lleva un añito de diferencia nada más; así que yo busqué trabajo y Raquel se ocupó de las tareas domésticas.
-¿Tienes un trabajo? –Raimundo me mostró una pequeña tarjeta y la leí. Me sorprendí pues que era una invitación a un circo. Me explicó que practicaba el estilo capoeira*. Y una excelente manera de autodefensa. Había sido un gran éxito que ganaba lo suficiente para mantener a su familia. Por desgracia, no pudo conseguir un cupo para todos sus hermanos en el internado para que estuvieran con él.
Lo que tenía ganas de pegarle a una mosca en la pared es que Raimundo me confesó que fue él mismo quien se inscribió en el internado y lo seguía pagando todavía. Raquel, Rosario y Rafael estudian en un colegio público con una educación no tan acreditada. Rubén estaba saliendo del kínder. Ahora estaba luchando más que nunca por darle un lugar en su mismo instituto. Me dijo que en los barrios donde vivía la mejor manera de sobrevivir era esa. Mucho de sus compañeros malandros trabajan ahí y decidió tenerlos como amigos que enemigos. Lo que viene es lo preocupante. Raimundo ha pasado de ser un patán monstruoso a ser padre y hermano de familia. ¿Ustedes que creen le creo o lo mando al diablo? Raimundo se transformó completamente. Veo un lado mucho más humano del que tenía antes. O es buen actor o en verdad tiene problemas en su casa.
-Se nota qué los quieres mucho.
-No tienes idea de cuánto.
Solamente por simpatía, sonreí. Y él me devolvió la sonrisa. Okey, eso fue raro. Pero justo en ese momento sentimos bajo nuestros pies un ritmo titánico. Nos separamos y del túnel. Se nos arrojó encima un alacrán que medía por lo menos quince metros de alto.
-¡OMI CORRE! –Rugió Raimundo.
Salí disparado como loco de regreso a nuestro punto de salida. Ahí estaban Jack, Kimiko, Dojo y Clay asando los restos del cordero antes de que se pusieran malos. Raimundo inició a dar señas de huir. Le seguí la corriente. Empero ellos interpretaron nuestras advertencias como un saludo porque nos lo devolvieron. Raimundo era tan veloz como yo. Tuve que acelerar para atraparlo. Solo hasta que vieron la enorme criatura atrás de nosotros. Se levantaron a echar a correr. Spicer fue el primero en darse cuenta soltando su característico grito de niña, se tiró al suelo y se arrastró en busca de sus misiles. Se deshizo de casi todos ellos. La criatura era inexpugnable. Al último. Clay lo empujó. El proyectil alcanzó el techo y las estalagmitas le cayeron encima. Me reuní con mis compis. Raimundo dejó de correr. Pareció haberla acabado. No detecté ningún movimiento.
-La próxima vez dime en dónde y luego tiro del gatillo -Chilló Jack agitando su multicañón.
-¡Eres un imbécil Jack! ¡Echaste al excusado nuestra defensa!
-Ay ya...
-Fuimos muy silenciosos, no entiendo como pudimos haberla atraído o a no ser... –Kimiko se volteó mirando la fogata y las piezas del cordero asándose a fuego lento. Kimiko se quitó el abrigo y apagó el fuego golpeando repetidas veces contra ella- Debemos irnos, la comida atrae a las criaturas –Tomamos todo lo nuestro y nos dirigidos a la salida lo más rápido que nos permitían nuestros pies pero a punto de atravesar la salida. Me resbalé intencionalmente cuando de la tierra salió un gusano monstruoso- Y con él varias bestias viscosas. La comida de mí mochila salió disparada.
Me temo que mí bolso no se cerró bien. Pero lo que al gusano le interesaba era la comida.
Y Clay fue el primero en darse cuenta. Se deslizó astutamente y cogió un resto de cordero y lo agitó suavemente como tentándolo. El gusano parecía seguirle el juego. Cabecea al rimo de la pata de cordero. Al principio nos pareció una broma de Clay que quisiera jugar con el gusano hasta que entendimos la idea cuando utilizó la misma comida para atraerlo hasta mí bolso y después de que éste metiera su fea cabeza dentro, Clay se le tiraba encima y con su lazo pudo atraparla. Nuestro siguiente movimiento sería atrapar un gusano para cada uno, montándoles una trampa. Kimiko fue la siguiente. Aunque evidentemente podía haberlo hecho más rápido, pero como soy un caballerito la dejé ser la primera. Pareció domarlo a los cinco minutos de haberla querido vetar de su lomo. Nos sorprendió lo bien que lo hacía.
-Cierra la boca, Raimundo, pareces tonto –Sonrió Clay. Raimundo se mordió el labio acto seguido. Me sentí extraño cuando me encaramé en mí propio gusano. Pero aún más cuando el gusano se lanzó en picada hacia dentro de la tierra. Me cubrí con el brazo izquierdo de los trocitos de materia de la cara. Estuvimos un rato, montado en el gusano gigante (no sé si tiene nombre, disculpe Sr. Gusano). Clay lideraba la comarca de gusanos porque si alguien sabía hacerlo, era Clay Bailey. Nadie podía ganarle en equitación. Jack era el peor jinete. Él se agarró de la cola en vez de sentarse en el lomo, en todo el viaje se sintió mareado. Clay nos advirtió que quería vernos a todos tras de él pues nuestro próximo paso sería la salida.
Salimos a la superficie. Del impacto nos soltamos y caímos sentados. Por suerte no me dejé de aferrar a Bonsái en ningún momento. Los gusanos aprovecharon en irse rápidamente. Y algo me decía que no nos molestarían más. Esta vez fue el turno de darle el crédito a Clay por la idea. Nos había dejado más cerca de nuestra salida. Estábamos a un paso de cruzar un acantilado donde los vientos precipitaban. Los dioses de la suerte estaban de nuestro lado pues había un puente. Y unas curiosas lucecitas que nos revoloteaban encima como si fueran mosquitos. Lo primero que hicimos fue limpiar el sombrerito de Clay, luego de que Jack lo usara como su bolsa para vómitos.
Terminamos de comer lo que quedó del cordero con más tranquilidad y bebimos algo de agua. Y como si nada hubiera pasado, Raimundo me pidió amablemente el libro para ver cuál sería nuestro siguiente paraje. Mientras Dojo y Raimundo se encargaban de eso. Me ocupé de atender a Bonsái. El agua que tenía antes de iniciar el viaje se me estaba acabando, por suerte contaba con la de los demás y el agua del estanque que Kimiko pudo recoger. Era una cavidad más pequeña que la anterior. Lo más lúgubre era el efecto que causaban las bocas de agua en forma de leones en nuestro entorno.
-Buenas noticias, cruzando este puente estaremos a un paso cerca de nuestro objetivo –Nos comentó Dojo.
-Que bueno, no soportaré ni un minuto más rodeado de tanta porquería… –Gruñó Jack, apartándose los mosquitos. Los atraía como un imán. Seguimos nuestro viaje cruzando el puente en cuestión. A medida que más nos acercábamos a la salida en busca de la aurora boreal al siguiente mundo. Los mosquitos se ponían más impertinentes con nosotros.
-No entiendo de cómo lo soportan.
-Simplemente ignóralos, vaquero –Aconsejó Clay. Debajo de nosotros notamos un pozo de agua por los ruidos de la gotas precipitar al fondo. Cada vez que más nos adentrábamos, distinguía de las raíces que arraigaban dentro de la tierra como si se nutriera dentro de ella. Unas raíces se pudieron. Me estremecí. Fue cuando percibí de la molestia presencia de los mosquitos. Al igual que el resto de mis compañeros traté de exterminarlos. Percibimos que arriba de nuestra cabeza había un nido de mosquitos brillantes. Tal vez no eran mosquitos. Sino algo peor. Obstinado de seguir tolerando estas luciérnagas o lo que sea. Jack disparó.
-¡NO! –Chilló Dojo.
El nido de luciérnagas tembló vertiginosamente y como un enjambre furioso se abalanzó en nuestra contra. Raimundo nos ordenó correr hacia el boquete de salida. Pero precisamente, esta galería subterránea escupió a borbotones agua para inundarnos de la boca de estatuas. Salimos corriendo mientras espantábamos los insectos agitando los brazos como molino de viento alocado. Empero, las luciérnagas acosadoras atrás nuestro era el menor de nuestros peligros. De repente todo comenzó a temblar peligrosamente. El lamento de la tierra. Los aleteos de la diosa. ¡Bonsái!El puente comenzó a derrumbarse. Aceleré, sin embargo, me caí a mitad del recorrido. Me sujeté de los bordes. Quedé pendiendo peligrosamente.
-¡OMI!
Raimundo se lanzó en mí rescate. Extendí la mano para alcanzarlo lo mejor que pude, pero no era cómodo sujetar a una planta de la que dependía un hilo y salvarte a ti mismo. Y al mero intento de salvarnos a los dos. Me desplomé irremediablemente. Mis maltrechos ojos miran por última vez las cataratas de agua que desciende sobre mí.
*Capoeira es una forma de arte brasileira que combina faceta de artes marciales, música y deportes así como expresión corporal. ¿Cuántos de ustedes sabían que este era el estilo de pelea que maneja mí Raimundito originalmente en la serie?
A/N: ¡Hey guys, I'm sorry for delay! Entramos ya en marzo. Este es el mes más brutal y fuerte en todo transcurso del período educativo. Por decirlo de alguna manera. Odio este mes por la misma razón. Y Abril también por otras razones. Estaré ocupada en mente, creo que estaré un poco libre de manos para escribir. Actualicé Mí Adorado Árbol de Bonsái puesto que tenía el capi listo y es más rápido de adelantar. Prometo actualizar el Escritor Fantasma apenas tenga listo el capítulo. Lo siento pero he estado ocupada, ahorita debería estar leyendo Pedro Páramo para enterarme más de la revolución mexicana (sip, como leyeron) y escucharme unas rancheritas para ver si hablan del machismo... Necesito empaparme de esta cultura. Y últimamente tengo un golpe de ideas que para mí desgracia no he podido transcribir para sacármelas de mí cucurucho.
Arcade of Fire va en buen progreso hasta ahora, he definido los roles de los personajes principales de Xiaolin Showdown: El de Kimiko-Chan, el de Raimundo (me he vuelto a enamorar de este hombre por no sé cuantas veces porque he leído tantos fics donde él es el protagonista y en la serie donde interpreta una combinación perfecta de un príncipe azul y un chico malo), el de Clay Bailey, el de Omi Crudo, el de Maestro Fung (su libro de frases viene más renovado que nunca), el de Guan, el de Jack Spicer (adoro su participación en el fic, tiene un rol muy original), el de Keiko, el de Jermaine, el de Wuya, el de Chase Young (magistral su actuación) y creo que Hannibal. En todo caso si necesito ocupar una vacante hay muchos personajes de XS que pueden ocuparlo. El fic estará inspirado en la cultura medieval/vikinga/futurista. Es decir, tendrá elementos fantásticos como realistas. Adoro este tipo de historia. Creo que en mis notas del autor pondré un diccionario ya que planeo crear una terminología propia para que todos consulten. Y creo que ya sé cuál es el conflicto principal. Cuando lo tenga quizá lo publique en este fic o mí perfil. Pero no voy a cometer mis errores anteriores, voy a escribir varios capis para tener algo que actualizar si llego a días como el Escritor Fantasma. Tomé la decisión de que reemplazará a Bonsái para cuando culmine.
Voy a comentar lo que más me interesó: Me pareció muy chistoso si describía un hobbie peculiar a cada profesor, pero lo más importante es que todos nos moriremos por culpa de Hannibal Roy Bean. ¡Gracias Hannibal! ¿Qué criatura monstruosa será? El mundo de tierra fue una aventura un poquitín más larga que la anterior, pero mí parte favorita fue la conversación entre Raimundo y Omi. Me gustó que los hermanos de Raimundo tuvieran de inicial: "R", utilizaré la idea para Arcade of Fire. Omi no cree que Raimundo lo odiaba porque le parecía aburrido. Cree que hay alguna razón más allá… ¿Ustedes qué creen? Y Jack vuelve a tener su típica actitud estúpida de la serie. Clay se llevó los galardones en este capítulo, exceptuando a Jermaine y Megan. Sin embargo, pregunto ¿A dónde irá a parar Omi? El capítulo que viene es el clímax de la historia y el momento más emocionante de todo el fic (la explicación al sueño de Omi). Buenos mis malvaviscos asados, gracias por su paciencia y consideración. Me despido humildemente hasta un próximo capítulo que si Dios quiere será del Escritor Fantasma. ¡Ciao!
PD: He recibido todas sus críticas y lo he entendido como desestimada. Okey, lo que me dio tiempo de reflexionar para llegar a una conclusión: Me iré parcialmente de FanFiction. ¿Qué quiere decir eso? ¿Que ya no me llega el vagón de ideas? No es eso. A diferencia de otros autores que escriben porque lo ven como un pasatiempo, para mí un papel y un lápiz no son un entretenimiento. Sino una pasión, un sueño, un futuro. Quiero ser una novelista (con fines de lucro en pocas palabras). Y estoy en una etapa en donde más que nunca he cosechado buenas ideas (he escrito ocho fics desde mí registro y equivale a ocho meses). Así que dejaré de escribir historias. Con Arcade of Fire cerraré todo. Y procuraré que sea el mejor fic que nunca jamás se había leído. Superará al Cazador de la Ciudad (mi fic más leído hasta ahora). Seguiré leyendo toda buena historia de Xiaolin Showdown. Si escribo historias serán parodias. ¿Por qué no continúo una temporada nueva de la serie? Porque les estaría vendiendo mis ideas originales a ustedes. Esa es mí decisión. Quizá cambie de idea, pero no es seguro. Les dejo el comunicado, hasta entonces.
Mensaje para Lupita: ¿Qué hay de nuevo, vieja? Jaja, que graciosita. Ahora imitándome... ¿A este nivel quieres llegar? Guau con esto demostrarás lo muy madura que eres. Discutir con una niña. Yo más bien me defino que estoy en la parte "I'm not a girl, not yet a woman". Pero da igual, muchas gracias por el cumplido. Creo que habrá que revertir los papeles ya que ni tú ni yo actuamos como deberíamos. En serio mija necesitas ir a un psiquiatra. Y revisando por aquí, sip ese es el capítulo más corto del fic. Me gustó mucho la manera en que colocaste a cada uno en su lugar, espera que lo quiero volver a ver:
"Bien por Kimiko que descubrió como proteger a los chicos del canto de las sirenas; Raimundo demostró su vena de líder a pesar de que a Omi no le pareció lo más correcto; Clay demostró ser un amigo firme manteniéndose y manteniendo a Omi bajo control y hasta Jack hizo su parte para mantenerlos con vida".
A mí nunca se me olvidaron los poderes de Dojo y me pareció cómico que demostrara al grupo sus capacidades luego de que pasara el momento más necesitado. Lamentándolo mucho estoy sometida a la tiranía de mis estudios, no tuve tiempo de adelantar el Escritor Fantasma. Y estoy triste por ello. ¿Pijamada? *y yo que creí que esa actividad era solo para quinceañeras*, no vale también se puede a esa edad es solo que me parece...
¬¬ ¿Es en serio? No lo diré porque lo que estoy pensando es para que me metan presa. Dios me perdone mi honestidad. Por eso "mis amigas" dicen que debería convertirme en crítica literaria porque cuando hacen una historia. Soy la primera en hacérmela saber porque quieren una opinión crítica. Hasta ahora no he dado más que mí opinión sincera, pero no crítica. Pero no me considero la gran cosa para ser una Beta Reader. ¿Pero quién ha dicho que no lo voy a hacer? Ese es mi futuro. ¿Cómo llegamos hasta acá? Ah sí, por tu pijamada ¿El Viaje de Chihiro? Esa película es bastante recomendable. Es la única peli de Hayao de la que he visto y me ha encantado. ¿Edward? Así que le perdonas que sea violador, asesino, borracho y mala persona, excepto una infidelidad. Debes revisar mejor ese perfil del hombre ideal... Pues nada, eso ha sido todo hasta ahora. Nos leemos.
