7. "Confesión."

Y sintió como todo otra vez volvía a pasar. Sintió como volvían a rechazarla, como la dejaban a un lado sin importar la situación. Miro a Troy y sus ojos se llenaron de lágrimas. Trato de contenerse para no llorar, pero fue muy difícil. No supo que decir, su garganta se secaba y tampoco sabia que contestar. No entendía nada, ¿Por qué Troy le había dicho eso? ¿Acaso ya no quería verla? ¿Ya no la quería? Todo estaba mal, ahora más que nunca.

- Gabriella ¿te encuentras bien? –pregunto preocupado.-

- Yo… Troy ¿a que te refieres con eso de que ya no me quieres como una amiga? –Pregunto ella, tratando de contener las lágrimas que querían salir y cada vez parecía costarle aun más.-

- Gabi, olvida lo que acabo de decir.

- ¿Eh? –Gabriella ahora no entendía nada.-

- Mira Gabi olvídalo ¿si? Yo no quise decir eso.

- ¿Entonces que quisiste decir huh? –y ahora ella estaba confundida, se había puesto nerviosa al no entender nada y las ganas de llorar habían cesado.-

- Nada. –y el no hablo, nuevamente no dijo todo aquello que en verdad quería decir. No se animo.- solo olvídalo por favor.

- Troy esta bien. –dijo algo confundida, luego miro hacia atrás y señalo la puerta de su casa.- creo que debería entrar.

- Esta bien, pero antes…

- ¿Qué ocurre?

- ¿La pasaste bien Gabi? –pregunto contento.-

- Yo… -tardo en contestar al concentrarse en sus ojos, aquellos ojos que la volvían loca y confundida.- si Troy, la pase genial. –Respondió al fin.-

- Me alegro. –se acerco a ella y luego, deposito en su mejilla y calido y tierno beso. Un beso que Gabriella sintió desde lo más profundo, un beso tan sencillo pero especial. –Hasta mañana Gabi. –y Troy se alejo de ella regalándole una última sonrisa, coloco sus manos en los bolsillos de sus jeans y siguió su camino.-

- Hasta... –dijo Gabriella tocando su mejilla recién besada por Troy.- mañana. –pero el ya no estaba ahí.-

Entro a su casa con cara de preocupación. Hace un par de minutos Gabriella creía que moriría y sentía como el corazón se le iba partiendo pedacito por pedacito, haciéndola sufrir. Ahora, Gabriella estaba más tranquila y con una sonrisa en su rostro pero seguía confundida, quizá más que antes. Dejo su bolso sobre el sillón y luego se acerco a la cocina. Abrió la heladera y agarro lo primero que encontró para tomar.

Aquella situación era de lo más molesta, odiaba de sobremanera sentirse así. ¿Por qué Troy le había dicho aquello y porque después había cambiado todo? No sabia si reír o llorar, si creerle o no, simplemente no sabia que pensar. Y de alguna manera, necesita saber que era aquello que el no había terminado de decir.

Ya había hecho de todo para lograr despejar su mente. Ya habían pasado dos horas del último acontecimiento y ella había hecho cuanta cosa se le ocurriese para olvidarse de esa situación. Hacer sus deberes, mirar dos películas, ayudar a su madre con la cena y entre varias cosas mas, no habían servido para que ella pudiera olvidarse de aquello. Después de cenar, Gabriella había decidido salir a dar una vuelta, a ver si aquello, al menos la ayudaba a distraerse un poco, aunque claro estaba, que eso era imposible.

Con su saco negro en mano, traspaso la puerta de su casa para así entonces, encontrarse con aquel vecindario que ya tanto le agradaba. Ahora su mirada se detuvo en el cielo donde, brillante, la luna reposaba con miles de estrellas a su alrededor. Respiro hondo y por un par de segundos sus ojos se cerraron, ahí fue cuando se sintió, por primera vez en el dia, relajada. Después de todo, si le buscaba el lado positivo a las cosas, aquel dia no había sido del todo malo, pero minutos después tuvo que dejar de pensar en aquello cuando alguien toco su mano. Gabriella abrió sus ojos lentamente y cuando pudo reaccionar, se encontró de lleno con un par de ojos color cielo que la miraban con total calma.

¿Qué hacia el ahí y a esa hora? Odiaba tener que verlo en ese momento, hubiese preferido encontrarse con cualquier persona pero no justamente el. No era que le molestaba su presencia, en realidad, casi siempre agradecía su presencia porque de hecho, nadie la hacia sentir tan cómoda y feliz. Pero en aquel momento era imposible sentirte feliz, y en eso el tenia la mayor culpa.

- Gabi necesito hablar contigo. –y eso fue de lo menos agradable para Gabriella. Aquel tono no había sido para nada agradable y Gabriella estaba asustada. Sin embargo el tono de su voz no era nada parecido a su rostro. Troy se notaba de lo más tranquilo pero parecía ansioso por charlar con ella.

- ¿Qué ocurre Troy? ¿Qué haces aquí y a esta hora? –pregunto ella, notoriamente preocupada. Troy sonrió para calmar la impaciencia y luego señalo hacia su derecha. Su auto estaba estacionado y esperaba que Gabriella entrara a aquel vehículo para entonces partir hacia algún lugar

Se suponía que el esperaba que Gabriella entre ahí y con el. Ella lo miro sorprendida y el río ante su reacción. – Solo quiero enseñarte un lugar. –le explico y luego subieron a aquel auto. Troy manejo durante unos minutos, no tardaron mucho en llegar a aquel sitio

Se encontraban en un parque, un gran y hermoso parque con un hermoso lago que descansaba perfectamente, la luna parecía más hermosa de lo que era, jamás había visto un lugar así. Pero eso no era lo mejor, ¡no! Lo mejor de todo aquello era su compañía, estaba sentada junto al hombre de los ojos más claros y soñadores, con la mirada más profunda y tierna que alguien jamás haya tenido.

Estaba a su lado y sin darse cuenta, acariciaba su mano la cual estaba entrelazada con la de ella. Gabriella no se podía mover, estaba notoriamente nerviosa, pero claro, el era el único que no lo notaba.

- Es hermoso este lugar Troy. –hablo ella, cuando después de unos minutos ya se encontraban ahí sentados, y el silencio se hacia incomodo.

-Aja –se expreso el, cuando después de unos minutos en los que no contestaba, la miro. Ella mordió su labio inferior tan fuerte que tuvo miedo de quebrarlo. Troy sonrió y acaricio su mano, aquella mano que aun seguía entrelazada con la de el.

-Se lo que estas pensando Gabi, se que necesitas que te explique lo de hoy. –le dijo, completamente seguro de que ahora tenia que decirle todo. –Yo de verdad lo necesito, estuve toda la tarde tratando de descifrar que era aquello que no terminaste de decir. –el rió en aquel momento, no entendía como ella aun no se había dado cuenta que era aquello que quiso decirle.

-En realidad, te lo dije ya. –hablo el mirándola ahora mas calmado. El rostro de ella se transformo en un signo de interrogación, ¿la estaba tratando de estupida? -¿Qué queres decir? –

-Ya te dije lo que ahora volveré a decirte, solo que esta vez, seré mas claro.

-¡Pues habla de una vez entonces! –Gabriella estaba desesperada por saber realmente lo que ocurría. Y Troy simplemente no sabia que decir, no sabía como empezar, como explicarle lo que sentía. –Gabriella yo te quiero, se que ya lo dije pero te quiero de verdad, no de la manera que vos crees. No te quiero como mi amiga pero no es que no te quiera, simplemente yo… -en aquel momento necesito parar para saber como continuar. Necesitaba analizar en su cabeza que seria lo próximo que diría.

Gabriella solo podía mirarlo, mirarlo y escuchar cada una de las palabras que el decía y tratar de entender a que se estaba refiriendo. El respiro unas cuantas veces antes de continuar, acomo su pelo y se acerco más a ella. Aun seguía acariciando la mano de Gabriella, la cual estaba quieta en un mismo lugar y desde que habían llegado, jamás se había movido.

-Yo siento algo especial por vos, algo que jamás sentí por ninguna mujer. Me gustas, me gustas mucho y simplemente no puedo dejar de pensar en vos. A veces te miro y tengo la necesidad de sonreír sin ningún sentido y créeme, eso es raro. –Gabriella sonrió en aquel momento, una risa leve salio por su boca y ambos rieron nerviosos. Sintió su mejilla húmeda y pudo comprobar que estaba llorando, no sabia si de felicidad y porque simplemente las lagrimas habían salido sin ningún sentido.

Y hoy volvía a pasarle lo que en hace días atrás le había ocurrido. Volvía a reír sin ningún sentido y volvía, después de mucho tiempo, a sentirse contenta. Sin embargo, muy dentro suyo, sabía que estaba asustada, mas asustada que feliz. Y ahora, si pensaba las cosas dos veces, había llegado el momento de explicarle aquello que la hacia sufrir, aquello que todavía, la asustaba muchísimo.


Se que me merezco las mejores golpizas que alguna vez alguien pudo haber recibido. Créanme que no estaba en mi esto de tardar tanto tiempo, porque eso es, tarde muchísimo tiempo en poner el capitulo. Es que siempre había algo, no voy a contarles todos mis problemas y las mil y una razones por las cuales tarde tanto, porque ya estarían durmiendo. Lo único que puedo pedirles es perdón y decirles que esto no va a volver a pasar.

Pero como yo pienso en ustedes, (aunque no lo crean), mas tarde, y cuando digo mas tarde es mas tarde o a mas tardar mañana, pienso poner una novela de un capitulo, así como esos que los llaman 'oneshot'. Es algo que se me ocurrió un dia en el que estaba pensando en cualquier cosa y quise escribir sobre eso. Algo simple y no muy complicado pero es mi manera de recompensar a todos.

También decirles que presten atención a los capítulos que vienen ahora, son los más importantes. Y que amen a Troy Bolton porque es el chico más tierno, considerado, lindo que existe en este planeta fantasioso. Aunque quien les dice quizá en lo que queda de la historia, lo odien un poco. (Por las dudas ya me estoy ocultando en alguna parte ya que eso obviamente, seria mi culpa y no quiero recibir ningún golpe)

Les dejo el beso más tierno y cariñoso que alguien como yo puede entregar.

Y nuevamente, perdón.