Bueno, muchas gracias a todos los que han leído mi fic y ¡aun más a los que me dejan reviews! ya falta muy poquito para que se acabe este bello fic, espero que les guste y que les haya gustado a lo largo de los capítulos y las diferentes parejas.

Este capítulo es de SqualoxXanxus, El final de esta pareja, espero que sea de su agrado, me divertí horrores con estos dos jaja y con belesito… pero en fin.

Ya saben todos los derechos a sus respectivos dueños, yo solo tomo los personajes para desvariar.

¡Bueno entonces comencemos!

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"-Te veo mañana en mi cuarto- me susurro en mi oído para después morderlo seductoramente. Yo solo logre sacar un gemido en respuesta y vi como mi pareja se vestía y salía de mi habitación en silencio."

Esa misma noche me la pase en vela, esperando que el desgraciado sol se dignara a asomarse para que pudiera dar cuenta regresiva a las horas que me esperaban para estar con mi Boss, no paraba de pensar en sus ojos carmín, en su piel acanelada y en su media sonrisa que hacia mi cuerpo derretirse

Deseaba por todos los medios posibles a esa bastardo, sabía perfectamente que mis sentimientos por el eran de esta manera, sabía que mis insultos y nuestras constantes peleas y demostraciones de fuerza bruta solo era una excusa para poder sentir su cuerpo cerca del mío en público.

Era nuestra manera de recordarnos mutuamente quien era el dueño del otro. No lo voy a negar, XanXus es mi dueño, siempre lo fue y siempre lo será. Estaba acostumbrado a su trato, a su voz, a su calor, olor y sabor y de solo pensar en ello siento mi cuerpo estremecer.

Deseando que las horas pasaran más aprisa, deseaba tenerle conmigo, que todos los demás asuntos desaparecieran de su mente, que solo existiera yo en esa cabezota, ese era mi único deseo y la única condición que teníamos. Cerrando las puertas de nuestra habitación éramos una pareja y podíamos hacernos cualquier cosa imaginable e inimaginable, pero afuera yo era su subordinado leal y confiable.

Ese no era mi papel, yo no había nacido para ser el segundo al mando, todos sabían eso. Nací para ser el líder de los Varia pero fui yo quien decidió dejarle el puesto a mi irresistible pareja, fui yo quien lo decidió y no me arrepiento ni por un segundo. No solo porque no me agrada responsabilizarme de un grupo enorme de idiotas, si no que de esta manera el y yo formamos un vinculo inquebrantable.

Me entregue a los Varia de la misma manera en la que me entrego a él, es mi pareja y yo la suya, así de simple y quien no lo entiende puede irse mucho a la mierda. Eso era lo que siempre pensé y jamás me intereso lo que dijeran, lo único importante es que Xanxus esté tranquilo.

Con pesar decidí esperar en mi habitación, dejándome caer sobre las sabanas, estaba frustrado, quería estar con el líder, pero tampoco quería lucir desesperado, todo antes de eso. No pensaba ir a buscarle, eso sería decirle que estoy colado por él. Aunque lo esté.

Todo lucia extraño entre él y yo, últimamente el se mostraba inquieto y eso me preocupaba de verdad, estoy acostumbrado a sus silencios pero últimamente estos han desaparecido, me muestra siempre un lado evasivo y molesto, por cosas que ni siquiera son de mi conocimiento.

Suspire con cansancio, últimamente no dormía tampoco, me siento cansado así que decidí que para hacer que el tiempo fuera más rápido tomaría una siesta. Sí, eso haría.

Me acomode de costado, un brazo bajo mi cabeza y el otro recargado en mi cadera, así me quede un rato, mirando la puerta con detenimiento, esperando a que fuera abierta por mi moreno, así pase varias horas hasta que sentí mis parpados pesados y mi respiración era tan pausada que temía dejar de respirar.

Mis ojos se cerraron y me deje perder en el mundo de Morfeo por un tiempo, soñando con unos labios gruesos y cabello negro contra mi almohada.

-¿Por qué tienes que ser tan jodidamente tonto?- a pesar de querer abrir mis ojos, los parpados no se abrían, maldita sea, conozco esa voz – Tienes que estar siempre al pendiente de todos- pero que mierda ha sido eso, a mi me valen todos, jamás me preocupo por nadie ni por nada. Solo por ti, Xanxus.

Sentí como acariciaban mi cabello con mucho cuidado y lentitud y como unos cálidos labios acarician mi frente, no se si se noto, pero sentí mi cara arder. Jamas s eporta de esa manera, tan cariñoso y libre, siempre se muestra distante con mis muestras de afecto y ahora me hace eso.

-Te amo-

De acuerdo eso es todo, me incorpore y tome sus labios, apresándoles con los míos. Mis manos se aferraron a ese cabello negro mientras me inclinaba para acostar a mi líder, conmigo encima -…..- nuestras bocas tan ocupadas que ni siquiera salían palabras o sonidos.

Acaricie con fuerza su cabello, su cuello, bajando peligrosamente por su espalda, sentí un picor en mis ojos, y pude notar como mis manos temblaban estrepitosamente, sus manos grandes y cálidas tomaron las mías y me alejo de el lo suficiente para poder ver mi rostro.

-Hey… ¿por qué rayos estas llorando, basura?- me dijo mirándome con asco – No estoy llorando- le dije hipando, cosa que hizo que me viera con mayor incredulidad -Estas llorando- murmuro. Mi vista se nublo aun más y mis cejas se arquearon.

Que ridículo debía verme, seguro me insultaría y me dejaría como siempre que fallaba en algo -¿Por qué llora?- volvió a preguntar, esta vez tomo mi mentón con fuerza y alzo mi rostro, podía verle sus ojos carmín -¿Te…paso algo?-

Tan rara su actitud, pero negué con la cabeza -¿Alguien… te hizo algo?- note que su tono de voz cambiaba drásticamente y para mi propia sorpresa me quede quieto, no asentí ni negué -¿Quién?- me dijo mirándome y recargando su frente en la mía. Cerré los ojos por instinto y suspire -¿Quién?- volvió a preguntarme, haciéndome sentir su cálido aliento en mi rostro.

Tome a mi pareja de las manos y las guie a mi corazón, seguramente el muy bastardo podía sentir como latía, pero sin duda alguna sabía que estaba así por él. Me acerque un poco y mis labios rozaron los suyos, como de costumbre un poco secos y gruesos – Nadie…- le dije chocando mis labios con los de él, incitándole, seduciéndole lentamente.

-Basura, no deberías ser tan débil- me dijo tomándome del cabello y jalándome un poco – No lo soy- susurre sonriéndole aun dejando correr mis lagrimas. – Lo eres- refuto mirándome fijamente a lo que yo estalle en carcajadas.

-Claro que no, soy tu mano derecha y no soy débil ante nadie- dije decidido alejándome un poco y recargando mi espalda a la cabecera de mi cama - ¿enserio? ¿ante nadie?- susurro acercándose a mí, gateando por mi cama como el feroz felino que era – Ante nadie- afirme acercando mi rostro a él y mordiéndome los labios de manera seductora.

-¿Nadie?- su mano recorre la parte interna de mis muslos hasta acariciarme esa zona de mi anatomía que pedía a gritos atención – jaja No, aunque te enfades- susurre acomodándome sobre él, sentándome en sus pierna y cruzando mis brazos en su nuca y mis pierna en su cadera – Justo aquí puedo sentir tu debilidad basura- me murmuro acariciando mi hombría – Si eso es debilidad entonces estamos iguales- le susurre mordiendo el lóbulo de su oreja.

-Jamás estamos iguales- su voz sonaba tan bella como siempre, penetrante y deliciosa, envolviéndome con lentitud y llenándome de deseo – Tienes razón, siempre soy yo el de arriba- ese comentario que le dije me gano que me tirara y se pusiera sobre mí, me haría pagarlo caro.

Sentí como la cadera de mi líder se restregaba contra la mía, un movimiento delicioso y lento, haciéndome pedir por mas, así que tome sus hombros y lo jale hacia mi – Es sencillo, lo ves, ¿ahora quien está debajo de quien?- me dijo pellizcando mis piernas y comiéndose mi labio inferior.

Correspondí a sus demandantes labios, mordiéndole con lentitud, intentando humedecérselos solo lo suficiente – Eso está por verse…- le susurre volviendo a perderme en su cabellera, comiéndonos mutuamente como siempre y como nunca.

Mis manos recorrieron su amplia espalda, quitando la ropa y buscando el calor de su piel, me encanta ese color canela y no soporto el pensar en dejar de apreciarlo. Si en algún momento el me dijera que no quiere seguir con esto, lo aceptaría peor no dejaría de intentar seducirle.

Mas caricias, mas saliva, un calor insoportable en cada poro que era llenado por su escancia, me perdí en una mezcla de sabores, olores y sensaciones, entregándome a mi pareja. No era a primera vez que era el pasivo pero aun así mi pareja, me trato con cuidado.

Me hizo lamer sus dedos, sentí como me dilataba y como me hacía sentirme único, por alguna razón cuando estoy con el así, húmedo, liquido, caliente, me sentía el ser más sensual y erótico de todo el mundo. Me sentía orgulloso de ser yo el que recibía a sus estocadas, sus besos y sus caricias.

-AHHH…ahh..- solo podía soltar gemidos mientras me aferraba a las sabanas de mi cama - ¿Te gusta?- me pregunto el muy bastardo mordiendo mi cuello- ¿Ahí?- justo al decir esa palabra una embestida toco mi próstata haciéndome soltar mas gemidos – ahh…sii..ahii- dije temblando.

Sentía como nos volvíamos uno solo, me giro y ataco mis labios, enseguida mis piernas y brazos se prendaron de él, todo era perfecto, exquisito, jamás podía entregarme a alguien más, no con la misma confianza y seguridad con la que me entrego a mi líder.

Sin decir ninguna palabra solo dejándonos sentir, el uno al otro, a veces no es necesario hablar y el y yo siempre somos así, nos entregamos, nos mostramos lo delicioso que es juntarnos entre las sabanas. Nunca puedo decirle que le amo y no hace falta pero sé que cuando se lo diga Xanxus me golpeara y se sonrojara. Cuando el me lo dice solo puedo atinar a perderme en mi mente y guardar ese instante en mi memoria.

-xanxus…- susurre separándolo un poco de mi, el ni siquiera presto atención si no que se entrego mas, acercándose, pude ver sus bellísimos ojos carmín tan brillantes y con las pupilas dilatadas – cállate- me dijo tomándome del cabello y volver a tomar mis labios, siempre tan violento y tan mío.

Sentir como lentamente se vacía dentro de mi me hace sentir tan especial, soy completamente suyo como yo soy de el – Xa…- tomo mi nuca y volvió a besarme – Te dije que te callaras, nada de cursilerías, basura asquerosa-

Sin decirme más rodeo mis caderas y me coloco sobre su pecho, sus manos corrieron por mi pelo desenredándolo, esa acción suya siempre me hace dormirme – Yo igual- le dije besando sobre su tetilla izquierda. Sonriendo pícaramente me acurruque metiendo una pierna entre las de el – Basura asquerosa, lo sé-

FIN

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Bueno aquí acaba la historia de esta pareja, espero que les haya gustada esta pequeña parejilla jaja, no sabía muy bien cómo escribir de ella pero como la amo pues eh aquí el fic.

Gracias a todos por leer y a esas personas que me dejan comments muchas gracias de verdad, me inspiran confianza para seguir subiendo cosas jaja.

El siguiente cap es el final del fic con el final de la pareja BexFran, espero que lo lean jaja

En fin, gracia p or todo y espero sus reviews,