APRENDIENDO A VER

La última noche que Bakugo fue ciego, estaba con Izuku, como de costumbre besándose en la oscuridad de su propia habitación, ambos desnudándose lentamente y comiéndose.

Y es que si antes, en el trato que tenían el rubio sentía la necesidad de que izuku lo tocara todo el tiempo. ahora que ambos ya tenían claras muchas cosas, se besaban en todas partes de la villa donde los ojos ajenos no pudieran verlos, y el lugar preferido de ellos era la habitación mas lejana. pero esta noche midoriya se había colado en la habitación del rubio...

—te amo Katsuki...— dijo de repente Izuku, porque lo tenia en la boca desde hace ya un par de meses desde que habían empezado con esa relación en secreto, y la verdad es que no podía guardárselo más, no podía más— cada instante que paso contigo te amo más y más...— los ojos de Katsuki se abrieron— dime algo...

—si pudiera verte, te lo diría todo... pero no es nada que ya no intuyas, quiero verte Izuku— una lagrima bajo por su rostro, estaba cansado de estar ciego— el tiempo pasa y pasa, y no creo tener la paciencia para vivir toda mi vida sin saber como eres.

—¿y si no te gusto?

—imposible, eso es imposible.

—quizás, te decepcione mi físico y no sea nada con las descripciones exageradas que has escuchado de mi, sinceramente me da miedo que no te guste Katsuki, me da miedo, que tu vuelvas a ser como antes.

—no... eso no pasara, estaremos juntos. se lo diré a todos que eres mio y luego nos iremos por ahí tu y yo, y si fuera por mi te desposo aquí mismo y ahora— un desgarrador sollozo salio de la garganta de Izuku— ¿que pasa? ¿por que lloras ahora?

¿Que por que lloraba? Katsuki desconocía que esa era la segunda vez que le prometía eso. y realmente Izuku tenia miedo de volverse a quedar sin su gran amor.

—¿me amas?— pregunto entre lagrimas y temblores

—eso tu lo sabes— con cuidado tomo la mano de su amante y la puso en su pecho, haciéndole sentir el latido de su corazón— no necesito verte para corresponderte, pero lo que más quiero es verte Izuku.

—si... tienes razón, lamento dudar tanto, pero me da miedo llevarme una decepción— confeso, porque el era un hombre lleno de miedos. y ni los besos que le dio el rubio, nis las caricias, ni hacer el amor hasta el cansancio se lo quitaba. y cuando el katsuki se quedó dormido, Izuku volvió a llorar, sentía una angustia que no podía explicar. pero al final se quedó también dormido.

o—o—o—o—o—o

Abrió los ojos pesadamente y vio la suave luz colarse por la ventana, se sentó como si nada y se puso de pie.

—¡VIEJO!— suspiro al ver como eijiro entraba a su habitación— ¡¿A QUE NO ADIVINAS?! ¡HOY VA A IR LAS MUJERES DEL CONCURSO DE LUCHA, LAS HERMANAS A UNA ZONA DE AMBIENTE!— el rubio le miro de arriba a abajo

—si, se quienes son, sinceramente están como quieren

—Bro, ¿me estas viendo?— dice alzando la mano y para agitarla de un lado a otro con sorpresa— ¡ESTAS VIENDO!

—Si te estoy viend...— y entonces recordó que había estado ciego— ¡JODER EIJIRO ESTOY VIENDO!, ¡HERMANO!— sin poder evitarlo se emociono y abrazo a su amigo

—¡AMIGO, MEJOR! ¡ASÍ PODEMOS IR CON TODA LA ARTILLERÍA CON LAS HERMANAS, DIOS ESTÁN COMO QUIEREN, TENEMOS QUE CELEBRARLO, ¿TE APUNTAS?!

—¡POR SUPUESTO!, ¡NO ME LO PERDERÍA POR NADA DEL MUNDO!— estaba realmente emocionado, hasta que recordó un pequeño detalle — ummm... espera un momento, creo que no podre— porque algo dentro de él le estaba faltando, miro a su amigo, se sentó en la cama y se quedo pensando hasta que vio en el suelo una camisa, intuyo que era suya por lo que se la coloco y sintió el olor de otra persona.

—joder hermano, ¿y ahora por que no puedes?— el pelirrojo se quedo viendo lo que hacia su amigo— esa camisa creo que no es tuya...

—veras eijiro— el rubio recordó a esa persona, no sabia ni como era pero si que existía, porque la cama estaba vuelta nada y aun se sentía ese dulce olor en ellas— lo cierto es que he prometido algo y no puedo faltar, es más si no es mucha molestia, tengo que hacer algo— se levanto para salir de su habitación y corrió hacia la de Izuku, seguro que estaba ya que ese día le tocaba cuidarlo en casa.

Cuando entro a la habitación, vio que no estaba el chico— ¿ahora en donde se metió este hombre?— salio de la habitación y lo busco por toda la villa

—joven, ¿sucede algo?

—marina— se voltea y la mira fijamente, la empleada se da cuenta que el joven ya podía verla y salto de alegría— si, si ya puedo ver pero, ¿no ha visto al Izuku?

—el joven doctor hace un rato que se fue, lo vi correr con un maletín lejos de aquí, . creo que se notaba disgustado. me dio la impresión de que escucho algo que no debía— la cara de Katsuki era un poema

—¡MALDITA SEA!, ¡NERD DE MIERDA!— Podía intuir que había sucedido

— ¿Que pasa hermano?— el pelirrojo bajó las escaleras y se encontró con el rubio hecho un manojo de nervios

—eijiro, dime que tienes el número de Izuku— el pelirrojo sacó su teléfono y rápidamente llamó

—si, pero lo tiene apagado

—¡AHH!... ¡NO PUEDE SER! — tenía el corazón en un puño, veía como su amigo lo miraba con preocupación pero ¿como contarle todo eso?, ¿como decirle que se había estado acostado con ese doctor y que se había enamorado de él?.

—hermano, por favor... lento y desde el principio, ¿cuéntame por qué es tan importante localizara a Izuku?

—porque ese imbécil debe estar llorando desconsoladamente pensando cosas que no son, que no pude controlar, joder— y es que podía sentir la angustia que sentía— tengo que encontrarlo

—¿y como vas a encontrarlo si no sabes ni como es?— bakugou se puso de pie rápidamente y corrió hacia su habitación, después de mucho tiempo prendió su ordenador y busco su nombre en las redes sociales

—cuando lo veas, dímelo por favor— dice tecleando rápidamente el nombre del chico

"Izuku midoriya"

—no, ese tampoco es, no ese no es Izuku, no tampoco es, umm... creo que no esta, ¿que raro no tiene redes sociales?— a esas alturas de la situación Katsuki quería arrancarse el cabello con las manos.

La vida parecía muy injusta.

—o—o—o—o— aquella mañana antes de que él rubio despertara—o—o—o—o—

Izuku bajaba hacia la cocina a comer algo, las sesiones de sexo con Katsuki siempre le dejaban hambriento, muy hambriento.

—¡viejo!, ¿sabes dónde está Katsuki?— él peli-verde sonríe y contesta

—umm. está arriba, despiertalo que duerme mucho— y ve como él pelirrojo se desaparece escaleras arriba.

Acaba de desayunar rápidamente y sube hacia la habitación de Katzuki a ver el alboroto que iba a hacer su amado al ser despertado por eijiro.

—¡VIEJO!— Izuku se puso tras la puerta esperando escuchar el grito del rubio— ¡¿A QUE NO ADIVINAS?! ¡HOY VA A IR LAS MUJERES DEL CONCURSO DE LUCHA, LAS HERMANAS A UNA ZONA DE AMBIENTE!— frunció el ceño, ese pelirrojo solo pensaba en sexo y en montárselo con mujeres famosas

—si, se quienes son, sinceramente están como quieren— se sorprendió un poco al escuchar esa respuesta, pero viendo la situación ¿que más podía contestar?

—Bro, ¿me estas viendo?— sintió su corazón paralizarse de miedo— ¡ESTÁS VIENDO!

—Si te estoy viend...— estaba en blanco, Izuku estaba que saltaba pero no sabía si de la felicidad o de la tristeza— ¡JODER EIJIRO ESTOY VIENDO!, ¡HERMANO!— escuchar su voz emocionada le hizo sonreír, iba a entrar para que lo viera pero no espero que él pelirrojo volviera a insistir con lo de las hermanas

—¡AMIGO, MEJOR! ¡ASÍ PODEMOS IR CON TODA LA ARTILLERÍA CON LAS HERMANAS, DIOS ESTÁN COMO QUIEREN, TENEMOS QUE CELEBRARLO, ¿TE APUNTAS?!

—¡POR SUPUESTO! ¡NO ME LO PERDERÍA POR NADA DEL MUNDO!.— su cuerpo se movió solo, corrió hasta su habitación y empaco todo rápidamente en su maletín, ya pediría a alguien que recogiera todas sus cosas. sus manos temblaban y trataba de hacer fuerza para no llorar a gritos.

Katsuki ni siquiera se acordó de él.

Salió rápidamente y corrió escaleras abajo, abrió la puerta y corrió, si llamaba a un taxi seguramente Katsuki volvería a hacerle la encerrona de la otra vez.

Corría con todas sus fuerzas hasta que llegó a la avenida y paro un taxi de un fuerte silbido, y se montó en el — al aeropuerto— tenía más que claro hacia dónde se iba a ir. no quería estar para cuando Katsuki retomara su vida y dejará todo en el olvido.

No paro de llorar ni un solo momento, el avión demoraba una hora y él no paraba de llorar, trataba de entender porque estaba en ese aeropuerto, ¿quizás había sido muy apresurado al tomar una decisión?, ¿quizás si hubiera entrado y el rubio lo hubiera visto, quizás hubiera sido diferente?. no lo sabía porque no quería enfrentar la situación de perder a Katsuki

—kacchan...— sollozaba, ese sobrenombre que era el cual quería usar para cuando él lo pudiera ver, porque se podía jugar la vida que si usaba esa forma de llamarlo, entonces lo recordaría— que tonto soy, ahhhggg— pero no podía, ese miedo lo tenia desde que su relación a escondidas empezó y ahora se había hecho realidad.

Bakugou iría a follar con esas mujeres, y sera como si nunca hubiera existido.

—adiós kacchan— susurro montándose en él avión.

Continuara...