Finalmente he vuelto ¡seee! Lo siento, la verdad no habia escrito porque #escuela #universidad #proyectosenequipo pero al fin traigo rapido el nuevo capitulo. Respondere a cadauno de sus review por inbox porque en este momento le quedan 14% a mi computadora, 10 min, se apaga en dos y ya quiero publicarlo o no lo haré hasta mañana! entonces
la verdad es que me diverti mucho escribiendo este capitulo, espero que ustedes tambien disfruten leerlo tanto como yo escribiendo.
Aclaraciones: ninguna de las obras y personajes me pertenece...solo Eros, Eros esta basado en algunos de mis OC para poder hacerle una bonita personalidad jojojo -corazon
Advertencia: ligero fan service chico x chico
Burlas incoherentes y pensamientos impulsivos
A la mañana siguiente, Jack no pudo concentrarse por completo en lo que Hiccup le decía. El vikingo estaba tan emocionado de camino a la guarida del dragón, que apenas y se dio cuenta del hecho que él no tenía los pies sobre la tierra.
Hablando en sentido figurado, claro.
Solo estoy pensando demasiado las cosas, todo es culpa de ese imbécil.
No paraba de darle vueltas al asunto mientras flotaba a un lado de Hiccup que parecía revisar de nuevo, cuantos pescados había echado a la cesta y se aseguraba de cargar la cesta de forma correcta mientras el mayor cargaba el artefacto.
Bien…Pero ¿Y si no? No respondió cuando le pregunte por Pitch, últimamente está de mejor humor y eso es perturbador, además, bueno esta eso del romance y el beso…No tiene tanta importancia como lo demás pero...
Negó con la cabeza sin darse cuenta que estaba teniendo los problemas de un chico normal de su edad, oh bueno, al menos eso era lo que él se imaginaba acerca de las preocupaciones de los chicos que andaban cerca de su apariencia.
Fue la mejilla
Asintió ante esa posibilidad que solo había teniendo en cuenta una vez, pero calmo sus nervios cuando llegaron a la guarida del dragón. Estaba bebiendo a la orilla del lago, observándolos con curiosidad aunque a Jack aun le inquietaba un poco el no saber si realmente podía verlo a él también o si solo se estaba imaginando cosas por culpa del miedo natural e instintivo que le provocaba el hecho de un dragón persiguiéndolo en el cielo con fuego saliendo por sus fauces.
Sin duda, eso sí era aterrador.
Porque solo imagínense, uno está feliz de la vida volando sobre las montañas, pensando en los problemas que le podría causar a sus compañeros espíritus o qué tipo de lugares podría visitar; cuando de pronto se topa con un dragón que lanza fuego directo a tu cara.
—Jack
Eso no debe ser nada agradable y más cuando él podía controlar el hielo.
— ¡Jack!
Se sobresaltó al tenerlo tan cerca aunque escondió muy bien la sorpresa que le había causado ver esos ojos verdes en lugar de la figura del dragón que antes abarcaba su atención.
— ¿Qué quieres pequitas?
—Dámelo, ya está comiendo. Intentare ponérsela.
Jack no pudo ignorar esa alegría que de nuevo hacia brillar los ojos del vikingo a quien ahora entregaba la cola en la que habían estado trabajando toda la noche anterior.
— ¿Quieres que te ayude?
Hiccup se limitó a bufar como si hubiera dicho el chiste del día.
—Puedo hacerlo solo.
—Oh ¿en serio? Eso lo quiero ver.
Jack casi soltó la carcajada cuando el reptil le hizo gestos a la anguila que el castaño acababa de levantar sobre el pescado y lanzaba lejos de ellos para que se calmara y no intentara lanzarse a atacarlo por creer que lo estaba haciendo a propósito. Mientras estaba calmándolo, por un momento le pareció ver una sombra cerca de las rocas y la sola idea de que fuera Pitch causo un escalofrió en su interior.
—Pecas, mientras estas en eso voy a revisar algo.
—Sí, sí.
No hizo falta que le dijera más pues parecía más entretenido en intentar llegar a la cola del furia nocturna que apenas y le prestaba atención por estar deleitándose con los pescados que tenía el cesto.
Avanzo de forma sigilosa, manteniendo el callado en alto por si tenía que disparar a la dirección donde se originaban los murmullos de las hierbas y cuando estuvo a punto de disparar el hielo, se dio cuenta de que no había nada detrás de la roca.
Ahora se sentía como un paranoico. Definitivamente estaba pensando demasiado las cosas.
— ¿Por qué tan asustado, Jack?
Como si fuera una descarga eléctrica, todo su cuerpo se tensó al identificar esa voz que corroboro al encontrarse con la figura del hombre frente a él.
—No estoy asustado, Eros.
—Claro que lo estas, pero no te preocupes— guiño un ojo de forma juguetona hacia él y no pudo evitar asquearse –no le diré a nadie. Dime ¿cómo va tu pequeño romance con el humano?
—No es un romance. Es mi amigo.
—Si claro. Y yo en mis tiempos libres voy con Pitch a hacernos trencitas y hablar sobre la vida.
Jack no podía describir por qué siendo tan amable al hablar, Eros tenía un aura que con solo verlo uno se fastidiaba al instante de su presencia y que él no parara de burlarse de los demás no ayudaba en nada a su persona.
—En fin, vine porque eres mi amigo Jack. Estoy preocupado por lo que tus decisiones puedan causarte, no sabes lo que conlleva enamorarse de un humano.
—Eros— respiro hondo, intentando no gritarle para no llamar la atención de Hiccup que parecía desesperarse porque el dragón no paraba de moverse y había terminado por sentarse en su cola para poder ponerle el artefacto en paz –no sé porque sigues con eso pero te lo diré: Hiccup y yo somos amigos. A—M—I—G—O—S. No hay forma de que me enamore de él
—Si solo fuera tu amigo no insistirías tanto en contradecirme.
—Lo hago porque eres desesperante— y no mentía, no sentía más que amistad por el vikingo que gritaba por razones desconocidas.
—Bueno, entonces hablemos del tema principal~
— ¿No viniste solo para molestarme?— se burló de mala gana al no seguirle el ritmo de la conversación
—No~ vine a advertirte que los demás están empezando a sospechar sobre tu ausencia.
Jack tuvo la sensación de que una roca le caía en el fondo de su estómago y un balde de agua hirviendo le caía encima al ver que estaba hablando en serio.
—Pero…nunca estoy con ellos— intento encontrar una excusa coherente con la que pudiera desechar las palabras del hombre que parecía más serio a lo que normalmente acostumbraba. No podía ser verdad, quizá solo estaba burlándose de él como siempre.
—Nunca estas en las misiones, pero tampoco los has molestado. Incluso Bunny está empezando a sospechar que estés tramando algo.
—Espera un momento— frunció el ceño al comenzar a imaginar por donde iba la conversación — ¿Qué creen que hago?
—No lo sé Jack, yo no puedo leer mentes— y allí estaba de nuevo esa sonrisa burlona que le advertía al albino que ese bobo fanfarrón estaba hablando en serio. –pero han estado hablando sobre Pitch y cuando te mencionan hacen una cara semejante a cuando North se echó un gas y nadie le quiso decir que se querían lanzar por una ventana.
— ¿y porque me vienes a decir esto?
—Jack…ya te lo dije— por primera vez Eros parecía un poco triste de que no creyeran en sus palabras y esto causo cierta culpa que Jack intento amenguar un poco –vine a advertirte porque eres mi amigo, al menos yo te considero mi amigo.
Y ahí estaba de nuevo la culpa. Bunny y Tooth le advirtieron que era mejor no acercarse mucho a Eros, pero Sandy y North no parecían tener nada en contra del arquero frente a él. Además no es como si confiara mucho en el juicio de Bunny cuando a él lo juzgaba por estar siempre jugando de un lado a otro.
—Bueno, supongo que puedo agradecerte por eso— no podía mantener su semblante enojado, no cuando Eros lo veía como si fuera un cachorro abandonado. Uno que se le lanzaba a abrazarlo del cuello como si quisiera ahorcarlo o aplicar una llave que algún oso le hubiese enseñado.
—Mira Jack, sé que puedo burlarme mucho de ti— mientras hablaba iba guiándolo en una leve caminata por ese prado que Jack miro de forma rápida y se encontró con la sorpresa de que tanto Hiccup como el dragón habían desaparecido del claro donde solo se veía el cesto con la anguila adentro. –pero en realidad si te aprecio. Si no lo hiciera, no habría venido a hablarte sobre esto y eres el más relajado de los guardianes y espíritus con los que he hablado. Es agradable tener un cambio de ambiente para variar.
Bueno, Jack podía entender eso. Era lo mismo que le pasaba al tener tiempo que compartir con Hiccup en lugar de ir con los guardianes.
—Te propongo algo— Eros continuaba flotando a su lado hasta detenerse para poner sus manos sobre sus hombros y verlo directo a los ojos –Prometo guardar tu secreto y ayudarte con tu problema si tu prometes considerarme tu amigo.
Jack apenas iba a decirle que dejara de hacerle burlas sobre Hiccup pero el grito del castaño exclamando un "Oh por dios, funciona" lo distrajo, y en menos de lo que podía congelar un campo, ya tenía el cuerpo del menor chocando contra su costado y hundiendo a ambos en la superficie del lago.
—Piénsalo~
Y ese fue el último murmullo que alcanzo a escuchar del espíritu que se desvaneció cuando el vikingo emergía a la superficie y levantaba los brazos en alto por el éxito obtenido.
—Pecas, a la siguiente fíjate bien dónde vas a caer— se burló limpiándose la poca tierra que se había colado a sus pantalones y no dudo en sacudirlos para que una que otra roca no fuera a molestarlo.
—Tu deberías fijarte en...eso no importa Jack ¡Funciono! Estaba en el aire, encima del dragón, monte a un dragón— Hiccup estaba que no podía contener la emoción y se le notaba con cada palabra que surgía de su boca — ¡Estábamos en el aire Jack! ¡EN EL AIRE!
—Wow, no puedo ni imaginar que se siente
—Idiota fanfarrón.
Ninguno pudo aguantar la carcajada. Jack incluso olvido la extraña visita de Eros y se concentro en esa platica donde le aconsejaba a Hiccup llevarse la anguila para su siguiente lección de dragones, pero por más que insistió en que la cargara entre su ropa para evitar que el dragón fuera a acercársele demasiado, no pudo quitarlo de su decisión sobre tener una "lección justa y equitativa" contra sus compañeros.
—Mira, para empezar eso no es nada justo si de eso se trata— no pudo evitar sonreír un poco presumido al decirle algo y que esté no entendiera a que se refería —Estas lecciones no son justas porque ellos tienen fuerza o experiencia y tu, bueno— se encogió de hombros sin apartar los ojos del vikingo que parecía comenzar una pequeña rabieta al ponerse colorado —A menos que te pongas a educar al dragón y enseñarle trucos en frente de todos, no le veo lo justo.
Y tan rápido como llego el color a las orejas de Hiccup junto a su ceño fruncido, se relajo a la misma velocidad.
— ¿Eso es lo que se te hace injusto?
—Pues sí, ellos si matan dragones.
—Pero ellos tienen fuerza...
—Los gemelos son de tu misma complexión
—Pata pez es grande…
—Si comieras un poco más podrías doblarle el tamaño—
Jack no entendía porque su amigo parecía empeñado en buscar puntos que le faltaban y los demás tenían, pero como parecía divertirle prefirió no decir nada y solo continuar con sus propios argumentos.
—Y entonces ¿qué me dices de las armas? No puedo cargarlas.
—Puedes cargar esa enorme cabeza tuya— sonrió divertido —Y creo que eso pesa más que un mazo.
—Gracias Jack
Tardo un poco en captar que el agradecimiento no era ninguna broma y por un momento, Jack pudo jurar que el frío abandono sus mejillas.
—Oh de nada pequitas ¿quieres continuar con esta conversación o prefieres ir a ponerte ropa seca?
—Aunque es tentador seguir escuchando que me consideras mejor que tú, prefiero secar mi ropa o mañana me voy a enfermar.
—Y quedara en la historia como el único vikingo que monto un dragón, se acercó a un furia nocturna y murió de un resfriado por no secar sus pantalones
Hiccup soltó una carcajada y Jack pudo jurar que fue debido a que lo consideraba ridículamente posible si tomaban en cuenta la suerte que el chico se acarreaba por sí mismo.
—Sí, preferiría que no dijera eso en mi lapida.
—No— ni siquiera supo el por qué esa frase le había causado un poco de incomodidad, pero prefirió pasarlo por alto. Ya era darle vueltas a más de un asunto muchas veces por un día. —En fin, yo iré a revisar unas cosas. Nos vemos mañana
—Oye Jack
Se detuvo para darle a entender que lo estaba escuchando.
—Cuando sales ¿A dónde vas?
—Al infinito y más allá— levanto el seguro que mantenía la ventana cerrada, posando con gracia la planta de sus pies sobre el marco de esta y sonriéndole divertido desde el otro extremo de la habitación —quizá te lo diga mañana o pasado mañana
—Si no me come un dragón antes
—Hm...No creo, me parece que no eres del gusto de ellos.
—Quizá
Se limitaron a verse a los ojos por segundos que al espíritu le parecieron eternos. La verdad si no fuera por la luz que se colaba a sus espaldas por parte de la luna, nunca se habría fijado en que los ojos de Hiccup tenían un curioso y extraño brillo que reflejaba la curiosidad de un dragón como la bravura de uno.
"De nuevo estoy pensando demasiado las cosas"
Sonrió mientras negaba con la cabeza, dejándose caer de espaldas para dejar que el viento guiara su camino y esos ojos esmeraldas se fueron barriendo de su campo visual conforme iba cayendo y la ventana del vikingo se interponía entre ambos por la diferencia de ángulos.
-(-)-
— ¿De nuevo no está?
Apenas regresaba de su pequeña visita al espíritu y Eros ya se encontraba con los guardianes hablando de nuevo sobre el espíritu más joven. Él no mentía cuando le dijo a Jack que su ausencia estaba comenzando a notarse más de lo normal, por más que creyera que no le agradaba a Bunny, Tooth casi no hablara con él, Sandy se limitara a hacer caras y gestos y North lo sermoneara cada tanto; en realidad Jack era apreciado por los cuatro guardianes.
"Pero los niños son egoístas y no se dan cuenta de la preocupación que causan en sus mayores"
Sonrió sin darse cuenta del ligero castañeo que provocaban sus dientes al reír, tuvo que contener su risa al notar que estaba llamando la atención de los cuatro grandes que habían dejado de hablar para dirigir su atención a él.
— ¿Qué te parece tan gracioso?
—Oh nada Bunny, no me hagas caso— meneo la mano como si intentara espantar a una mosca molesta que revoloteaba en su cara —Es que me parece de lo más entretenido ver a Jack jugar afuera y luego a ustedes preocupándose peor que los padres por sus hijos para evitar que Pitch se los lleve.
—Eros ¿Sabes dónde está Jack? — a pesar de que North intentaba mantener una sonrisa amigable en su rostro, para él fue demasiado obvio que solo intentaba ocultar la incomodidad que le causaba enterarse que él sabía cosas que ellos no.
Siempre eran así, desconfiaban de él sin ninguna razón lógica o fundamento.
—Lo sé, ya lo he visto dos veces en la semana.
— ¿Qué ha estado haciendo? — y esa era la única duda que carcomía a Bunny y Tooth, porque era obvio que no podían mantener quieto al espíritu pero seguramente querían cerciorarse de que no estaba haciendo ningún acto vandálico en los pueblos humanos.
"Oh nada importante, solo coqueteando con el primer humano que es capaz de verlo. Ya saben, lo normal. Rompiendo reglas, sentenciando su propia felicidad por la eternidad que él posee y su amigo no"
—Nada importante— mintió de manera olímpica sin sacar sospechas por parte de los guardianes —Haciendo lo mismo de siempre. Congelando prados, patinando sobre hielo…Creo que estos días está muy ocupado haciendo un tobogán de hielo al otro lado de una montaña pero no quiere decirles porque van a sermonearlo de nuevo.
Escuchar la carcajada de North y el bufido exasperado de Bunny fue la única señal que Eros necesito para saber que se habían tragado cada palabra que dijo.
— ¿Por qué no me lo imagine?
—Bueno, estamos hablando de Jack. No sé porque tampoco lo imagine tampoco.
—Dime Eros…— Tooth se acercó aún preocupada por el muchacho, más eso no evito que su sonrisa burlona de siempre se borrara. No, no podía dejar de sonreír cuando todo eso le resultaba de lo más cómico y entretenido — ¿él está bien? Es que últimamente Pitch ha estado muy activo en los pueblos y si llega a ver a Jack cerca de donde dices…
Soltó otra carcajada al entender cuál era su preocupación. Intentaba por todos los medios aguantar la risa cuando se ganó la mirada de desaprobación por parte de los guardianes, pero le era imposible.
Todo era irónico y torcido.
— ¿Qué te da tanta gracia?
Genial, ahora tendría a Bunny con menos agrado sobre él. Bueno, tampoco es que su relación sea de lo más amistosa.
—Perdón, es que me parece muy chistoso que se imaginen a Pitch capturando a Jack con una red y poniéndolo en una jaula como cualquier aldeano al animal que se va a comer— tuvo que limpiarse una lágrima antes de incorporarse y fingir seriedad, esa que usaba para evitar problemas innecesarios y dramas de sobra —estará bien, es imprudente e infantil pero tampoco es estúpido. No está de su parte pero tampoco se doblegaría a la voluntad de Pitch— sonrió internamente antes de hablar nuevamente —Intentar controlar a Jack es como intentar agarrar el viento con tu mano— se encogió de hombros al dar su punto de vista —pero si les molesta tanto que este solo por su cuenta, yo podría echarle un ojo.
— ¿Tú? — El desdén en la voz del más amargado de los cuatro ni siquiera lo molesto — ¿y porque de pronto pareces tan interesado en Jack, Eros?
Los otros guardianes estuvieron atentos a su respuesta ya que también les perturbaba un poco el repentino interés que mostraba hacia el más joven de los espíritus.
—La respuesta es obvia— se le escapo ese tono sincero donde no se mofaba de nadie y hablaba de forma impulsiva —porque es mi amigo.
— ¿Desde cuándo?
—Que a ti no te agrade lo suficiente para entablar una conversación normal con él, no es mi problema Bunny.
Y fue suficiente para cerrarle la boca al conejo gigante que se limitó a fruncir el ceño y dar por perdida la discusión.
—Da igual.
—Eso imagine— cruzo sus brazos con un porte elegante y pomposo, esperando a que empezaran a desalojar aquella sala de reunión que iba a servirle como cuarto de siestas. Pero North se quedó atrás, esperando al igual que él, que los demás se fueran para ahora hablar el a solas.
—Eros, sé que no eres una mala persona.
—Yo también lo sé. No paro de sorprenderme.
—Pero…ten cuidado en cómo te acercas con Jack.
Por un momento pensó en soltar una carcajada al notar de qué iba ese tono que el viejo estaba ocupando en él. Claro, era una conclusión precipitada pero algo obvia por el repentino interés que mostro por el chico.
—No te preocupes, soy el encargado de unir parejas y hacer que el amor florezca a mi alrededor— se agacho con cierta modestia para fingir una inclinación de respeto al primer guardián —Voy a cuidar muy bien a Jack, North.
Al parecer el mayor se dio por satisfecho, porque suspiro con alivio y le repartió bruscas palmadas en la espalda que casi lo estampan en la pared como mosca en el suelo.
—Me alegra escuchar eso Eros, en serio que sí. Estoy seguro de que a ti también te servirá tu "amistad" con Jack.
— ¿Tú crees? — ni siquiera se molestó en desmentir sus comentarios que seguramente iban a "sorprender" a Jack cuando se enterara del malentendido que había causado en los guardianes.
No podía negarlo, a cada minuto que pasaba ese drama adolescente se estaba volviendo más entretenido para él.
-(-)-
—Muy gracioso
Jack dejo lo que estaba haciendo para voltear a donde el vikingo llegaba con más pescado a la casa y los guardaba en el cesto para llevarlo más tarde con "Toothless". Ya se estaba convirtiendo en una costumbre encontrarse en la casa del castaño, preparar las cosas e irse directo a su lugar secreto.
—Lo sé, soy el rey de la comedia… ¿pero por qué lo dices?
—Pusiste a la anguila en mi chaleco, te dije que podía hacerlo solo.
—Oh lo siento, no lo volveré a hacer— fingió arrepentimiento sin sentirlo. Estaba más ocupado en hacer las puntadas que el castaño le enseño a hacer para arreglar algunos trozos de su ropa rasgada y ponerle parches para cubrir el posible viento que se colara por ahí.
—No, en realidad me sirvió mucho— y con ese comentario fue suficiente para ganar su atención. Volteando a ver como Hiccup también empezaba a contar pescados sin prestar atención a su propia tarea y prestando más atención en lo que le decía para oírse "casual"
"Eres un asco para actuar discreto" pensó Jack sin interrumpirlo pero si dejando el abrigo a un lado para prestar más atención a esos gestos que el menor hacía con la cabeza, los hombros y las manos.
Hiccup podía burlarse de él todo lo que quisiera por no saber leer un libro, pero al menos él podía leer su lenguaje corporal a la perfección.
— ¿Ah sí? — lo invito a seguir hablando solo para confirmar que su "lectura" estaba siendo correcta sobre cómo no quería sonar tan sentimental.
—Sí, bueno, obviamente me las pude arreglar yo solo. Pero la anguila me sirvió— y ahí estaba de nuevo, ese movimiento donde meneaba la cabeza como si buscara nivelar los pensamientos en su cabeza y quitarse algún peso invisible de los hombros al moverlos de manera repetitiva y lenta. Y ahora que lo veía mejor, en realidad Hiccup si estaba muy flaco, no al grado de los huesos pero al menos de que le hacía falta un poco de ejercicio y comida, eso era definitivo. —pero bueno, lo que quiero decir es que gracias. Supongo.
—De rodillas.
— ¿Disculpa?
—Agradéceme de rodillas y di "Oh Jack, tenías razón. Yo soy un tonto, debí hacerte caso desde un principio"
—Oh Jack, tenías razón. Eres un tonto, debí haberlo imaginado desde un principio— lanzó el pescado que tenía en la mano su dirección. Provocando que lo congelara a medio camino, una estúpida decisión porque ahora tenía un cubo con olor a pescado cayendo en su vientre y sacándole un poco el aire.
Frunció el ceño por el golpe casi bajo que le daba. Eso no iba a quedarse así.
Se levantó lo más rápido que pudo, aprovechando que Hiccup estaba riendo con sus brazos sujetando su estómago para intentar aguantar un poco su propia voz.
Y antes de que supiera que estaba planeando hacer, se congelo la punta de sus dedos para darle ese choque de temperatura que sin duda iba a hacer que saltara igual que Bunny cuando le ponía rocas heladas en su silla.
No se equivocó, apenas pudo colar sus manos por debajo de su ropa, Hiccup ya había dejado de reír e intentado saltar lejos de él sin evitarse una maldición donde nombraba a uno de los dioses nórdicos y se estampaba con la mesa de trabajo que tenía tan cerca.
— ¡Jack estas helado!
—Dime algo que no sepa— disfruto el sabor de la victoria al ver que el castaño no tenía mucho material a devolvérselo (a menos que le vertiera metal caliente en los brazos, pero no lo creía tan cruel)
— ¡Jack vas a hacer que me enferme! — le reclamó removiéndose como gusano aunque estaba entre riendo e intentando huir de su toque helado que ahora se había pasado a la altura de sus costillas y no lo soltaba. — ¡JACK QUE ESTAS FRÍO! — ambos tropezaron con el cesto de pescados que estaba a solo unos centímetros de ellos. Cayendo de bruces al suelo, con los dedos de Jack aun sujetando arriba de la cintura de Hiccup, respirando agitados por culpa de la risa y el esfuerzo pero manteniendo sus voces bajo silencio total cuando se escuchó la cerradura moverse y unos pasos le siguieron.
Había entrado alguien.
Jack aparto rápido las manos del cuerpo de Hiccup al escuchar que estaba titiritando, por un momento había olvidado que estaba sujetándolo, había sido agradable sentir la tibieza de su piel aunque sea por pura broma.
—Ve a ver— frunció el ceño al escuchar que el vikingo lo estaba usando como carne de cañón —Si es alguien del pueblo no va a poder verte— bueno, eso tenía un poco más de sentido.
Se asomó por encima de la mesa, teniendo cuidado a pesar de que podían pasarlo desapercibido, porque había espíritus que causaban ese tipo de ruidos y vaya que si podían verlo al tenerlos cara a cara.
—Es el amor de tu vida— susurro ante un sorprendido chico que parpadeaba sin entender a qué se refería. Bueno, tendría que ayudarlo a levantarse del suelo para ir a hablar con Astrid, eso hacían los amigos.
Se agacho a sujetarlo por debajo de los brazos, alcanzando a sentir cuando Hiccup se estremeció ligeramente en sus brazos antes de lanzarlo al otro lado de la mesa donde casi se golpea con la pared pero alcanzo a sostenerse de forma burda.
— ¡Astrid! Hola, oye que te trae por…
—Vine a dejar el hacha de mi padre y la espada de mi madre— ni siquiera espero a que terminara de hablar cuando ya dejaba las cosas en la mesa de trabajo —Bocón dijo que estarías aquí y te dijera que necesitan filo.
—Claro, yo lo hago. Es mi especialidad.
Jack puso los ojos en blanco sin poder controlar sus propios impulsos al ver lo hábil que era Hiccup en hablar con mujeres. Se levantó de su escondite, poniendo las manos sobre la mesa y mirando directamente en dirección a él.
—"Es mi especialidad" ¿es en serio?
— ¿Qué fue eso? — Astrid tomo el hacha que había dejado en la mesa, fijando su atención en dirección a la mesa que se había movido ligeramente por el golpe que Jack había dado. Adelantando sus pasos para tomar la muñeca de Hiccup y ponerlo a su lado para que no le estorbara.
—Bueno, al menos sabemos que no te odia. Solo le pareces irritante— Jack tentó su suerte al hablar de nuevo, comprobando que no podía escucharlo hablar pero tenía una idea de donde estaba. Por qué Astrid no apartaba los ojos de donde el flotaba encima de la mesa.
Hiccup le hizo señales para que se callara o se estuviera quieto, la verdad eran difíciles de interpretar cuando las hacia tan rápido y se detenía de golpe cada que sentía que Astrid iba a voltear a verlo.
—Seguramente fue uno de los materiales que estaba trabajando, se debió caer por...la gravedad— el castaño ignoro la mirada incrédula que Jack le había mandado por esa excusa tan pobre que había dado. Realmente era un asco para ser discreto. —No te preocupes Astrid, yo me encargare de sacarle filo e incluso brillo a las armas de tus padres. Entonces ¿Por qué no vas a descansar un rato al salón, te comes algo y descansas para el entrenamiento de mañana? — conforme iba hablando la guiaba por la sala de trabajo, intentando pasar por alto que ella no parecía creerle del todo pero no se quedó a averiguar si era verdad o no cuando dio un último vistazo al lugar y tras murmurar un "raro" lo dejo en paz.
—…Bravo. Tus habilidades en el arte de la conversación cada vez son más impresionantes Hiccup
—Oh calla…
— ¿Por qué no puedes hablar con ella como lo haces conmigo?
—Ella no es tan irritante como tú
Se quedaron callados por unos segundos que Jack le otorgo para que dejara las bromas y se sentara a hablar en serio. No debía desaprovechar que realmente estaba preguntando en serio cuando él casi no hablaba con ese tono.
—Es...no lo sé Jack— finalmente cedió a desahogarse un poco, sentándose en frente de él para hablar más cómodo —En realidad me siento un poco intimidado, tengo que tener cuidado con lo que digo porque no quiero que me golpee— Jack se limitó a asentir con la cabeza pues en ese sentido tenía razón —Pero parecen más acostumbrados a llevarse a ese ritmo…— asintió con la cabeza al imaginarse que también hablaba de los otros chicos de ese grupo que solía burlarse de él —solo quiero ser uno de ellos—
Respiro hondo, no esperaba que le afectara al grado de no decir ninguna broma sarcástica o comentario cínico sobre los demás pero busco palabras para alentarlo, si ese tema lograba ponerlo con ese ánimo era importante para él. Y los amigos se apoyan en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, y en todo lo demás.
—Ey— levanto su cayado lo suficiente para que la punta de este se tocara la barbilla de Hiccup y dejara de ver al suelo —no sé muy bien como son ellos, pero no vas a agradarles actuando de ese modo. Hiccup, eres divertido; es difícil que se puedan cansar de convivir contigo. Lo que te falta de fuerza física lo tienes de ingenio, algo que a muchos les falta y creo que tienes algo en común con todos ellos— al ver su sorpresa solo pudo sonreír —eres igual de terco a todos los vikingos que he visto.
No sabía si sus palabras habían sido suficientes para alentarlo pero al menos se notaba menos decaído. Tardo un poco en hablar pues estaba más ocupado en ver al suelo, sumergido en sus propios pensamientos antes de asentir con la cabeza, de forma más enérgica y con esa sonrisa contagiosa que le gustaba a Jack. Porque le gustaba ver a su amigo feliz, obviamente.
—Gracias Jack
Se encogió de hombros, dándole un leve golpe en la cabeza con su cayado para que se relajara un poco más aunque ninguno aparto la vista del otro.
—Cuando quieras Hiccup, para eso están los amigos— por un momento se quedó petrificado al ver que esas palabras habían causado una sonrisa más grande en el castaño que todas las demás que le hubiera visto desde que lo conoció
—Hablando de eso, estaba pensando en hacerle una silla a Toothless
—Fascinante
Soltó una carcajada al ver la expresión que ponía
—Si pecas, te voy a ayudar.
— ¿No tienes un mejor apodo?
—Aún no, estoy esperando que hagas algo lo suficientemente tonto para ganarte otro apodo
—Manos de hielo
—Cabeza de chorlito
—Glaciar hueco
—Pescado frito
Y así continuaron aquella guerra de apodos sin dejar de lado la tarea de hacer una silla de cuero para el dragón que verían a la mañana siguiente.
Jack no recordaba haberse sentido tan ansioso porque llegara el día siguiente. Apenas terminaron tuvo que cargar al menor directo a la cama porque ni siquiera podía mantenerse en pie.
Lo acomodo como pudo, quitándole las botas de piel y casi cayendo en la tentación de envolverlo como oruga y dejarlo en la punta de algún árbol solo para ver qué tipo de reacción tendría, seguramente una cómica donde se retorcería para intentar salir y luego se arrepentiría e intentaría sujetarse de las ramas.
El solo imaginárselo fue suficiente para causarle una leve risa.
—Es aburrido no dormir— susurro picando la mejilla del vikingo dormilón que solo se removió un poco antes de conciliar el sueño profundo de nuevo —Hiccup, mañana no te vayas a tardar mucho en tu entrenamiento, es aburrido esperarte— continuo hablando a pesar de que el otro no tenía modo de escuchar lo que decía —olvide decírtelo, creo que el dragón si puede verme. No me distingue pero sabe dónde estoy, fue raro.
Dejo de picar su mejilla para intentar reposar su mejilla en el colchón, cerrando sus ojos para intentar conciliar un sueño que no vendría a él por más que se mantuviera inmóvil o relajado en su lugar. Abandono la idea de intentar dormir tras pasados unos minutos se levantó para pasear por la habitación ajena, curioseando algunos cajones para matar un rato el tiempo.
No quería regresar con los guardianes y demás espíritus pero tampoco tenía otro lugar al cual valiera la pena visitar.
—Cielos, la noche realmente es larga— agregó al recargarse por quinta vez en el marco de la ventana, observando el cielo sin prestar atención a ninguna de las luces que adornaban el manto oscuro ni a la luna que iluminaba los senderos de exploradores que caminaran a esas horas. —oye, vas a tener que pagarme todas estas horas que estoy esperando— se acercó a la cama del menor, dejando su cayado recargado a un lado de la cabecera de la cama para acercar su mano y apretar el puente de su nariz, contando los segundos que aguantaba sin respirar antes de abrir automáticamente la boca y seguir preso en sus sueños. — ¿no les da miedo que alguien vaya a asesinarlos mientras duermen o a robar sus cosas? — se tapó la boca para no reírse en voz alta, había provocado que el chico se removiera de nuevo incómodo y ahora roncara por culpa de tener la boca abierta. —en serio…es aburrido esperar— se volvió a sentar en la silla a un costado de la cama, tomando un pedazo de carbón que el castaño utilizaba para dibujar pero él lo utilizaba en algo más productivo, como intentar unir todas sus pecas sin perder el objetivo a darle alguna forma coherente a las líneas.
Cubrió todas sus pecas con líneas de carbón, sonriendo un poco desanimado al ver que tampoco eso lo podía entretener lo suficiente como para distraerlo al pesado aburrimiento que sentía cuando no hablaba con él.
—En serio que la noche es larga— se recargo en el respaldo de la silla sin perder de vista su obra maestra, pensando que se vería bizarro algún otro garabato en su cara y él aún tenía tiempo suficiente para convertir en obra maestra su rostro.
Recorrió la silla para estar más cómodo, dibujando un gusano en su frente, ojos falsos en sus parpados, bigotes en sus mejillas y líneas bizarras en su barbilla y labios, dando una imagen de que le caía baba negra de la boca
—Ups— intento borrar las líneas negras que se habían salido del límite que había planeado. Realmente era aburrido ¿qué solía hacer en las noches? —creo que solo paseaba, hacia figuras de nieve, congelaba figuras en las montañas o arboles…— conforme mencionaba sus actividades, pintaba una línea en la mejilla del vikingo, llegando al punto donde no recordaba más y se daba cuenta que hacer eso a esas alturas le parecía de lo más aburrido. —todo es tu culpa— frunció el ceño al ver que el culpable de su aburrimiento solo roncaba y se removía, ladeando la cabeza y cayendo de nuevo en una posición cómoda que lo dejo conforme.
Pero eso reactivo una duda que Jack tuvo todo el día, no lo había vuelto a pensar por lo sucedido con Eros, el dragón, Astrid y los problemas de Hiccup, pero seguía con la duda de que la zona que sus labios habían tocado la noche anterior.
Paso sus dedos por los labios manchados por el carbón, intentando recordar la sensación fugaz que le había dejado pero le era difícil saber. Forzó su memoria mientras seguía friccionando su dedo contra los labios ajenos, frustrándose al no encontrar una respuesta concreta y concluyo por desechar la idea de haberse besado por accidente con Hiccup. Finalmente ninguno recordaba nada, él ni siquiera estaba consciente cuando sucedió y por su parte, había sido tan rápido que ya no estaba seguro si valía la pena seguir pensando en eso.
—Mmgh
Lo escucho quejarse en sueños, fruncir el ceño y contraerse un poco en la cama. Seguramente tenía pesadillas, no lo había visto removerse tanto las veces que se llegaba a quedar con él ¿serían muy malas?
—…cui...d...do.
Se acercó para escuchar mejor lo que decía, percibiendo que los murmullos eran más nítidos al estar cerca de él
—Jack…—
Tenía una pesadilla ¿con él? ¿El aparecía en la pesadilla?
Puso los ojos en blanco al ver que realmente lo estaba atormentando en el sueño ¿tan malo era?
—cuida…do…
Por un momento juro tener una sensación más cálida que el mismo fuego, embargando su pecho. Estaba preocupado por algo tan tonto por una pesadilla y por él. Era increíble como teniendo tanta basura que le echaba su misma gente que convivía con él, Hiccup aún se daba el lujo de preocuparse por los demás, era egoísta. Casi tanto como él, pero nunca le ganaría en eso.
Porque mientras esperaba a que despertara, a que el sol saliera entre las montañas y diera la hora de irse. Jack había sido egoísta, se había acercado lo suficiente para que sus labios tocaran apenas en una caricia los del vikingo como si de esa forma intentara silenciar sus preocupaciones, saciar su curiosidad e intentar algo nuevo.
Un simple impulso que había nacido en menos de dos palabras mal hechas.
CONTINUARA
Espero les haya gustado este nuevo capitulo *-* cualquier duda, comentario, mentada de madre es bien recibida -mas corazones plz- intentare actualizar más rapido para el siguiente
