¡Hola! ¡Tengo un super hype con este capítulo! Quiero que lo leáis ya así que todo exceptuando el disclaimer y los agradecimientos todo lo demás va a estar abajo!

Agradecimientos a Agradecimientos a Pauli Jean Malfoy, lesiramuc, Lunio Flower, Ana Tames, paola88, Maria Mullen, Katherine Marie Zabinni, Dramatic Poetess, Bookz24, Sam Wallflower y Susee por dejar review, añadir a favoritos y/o alertas.

Disclaimer: Todo lo reconocible de Harry Potter es de JotaKá, aunque sorprendentemente la trama de esta historia es mía.

¡A leer!

-Liars & Sinners-

Capítulo 7.

El horrible sonido de un timbre sonó en casa de Draco, a las seis de la mañana. Malhumorado porque habían interrumpido su desayuno Malfoy abrió la puerta, arqueando una ceja al ver a Daphne y a Pansy en el pasillo.

— ¿Pasó algo? –preguntó al ver sus malas caras y como entraron el su apartamento sin decir una palabra.

— Sí, ocurrió algo –le contestó Pansy una vez los tres estaban sentados – Ocurrió que no eres capaz de mantener la bragueta subida y ahora has jodido a una persona.

El chico bajó la mirada y observó sus manos en completo silencio.

— ¿No vas a decir nada? –preguntó Daphne.

— ¿Qué queréis que diga?

— Queremos que nos expliques que es lo que ronda tu cabeza, que sientes por Hermione Granger.

— Es complicado.

— Tú eres complicado, pero no por eso te vamos a dejar de entender –dijo Pansy– ¿Qué sientes?

— No sé qué queréis oír, no sé cómo comenzar.

— ¿Por qué no empiezas por el significado que tenía para ti todo lo ocurrido?

Draco miró a sus amigas, observando en ellas ese refugio al que siempre podía ocurrir, incluso cuando sus demonios eran demasiado oscuros.

— Era una escapatoria.

— ¿Una escapatoria?

— Astoria me estaba agobiando con todo lo de la boda, en el trabajo estábamos al límite y luego empezaron los problemas de no sé qué mierda de una herencia, estaba sobrepasado y cuando volví a ver a Hermione, vi una escapatoria. Hablar con ella, comer con ella, reír con ella, todo eso hacía más llevadero lo que estaba ocurriendo.

— ¿Y qué pasó después?

— Cuando empezamos a acostarnos, al principio era como los típicos amigos con derechos especiales, pero luego las cosas comenzaron a cambiar, implantamos una rutina que era doméstica, cómoda, la atmosfera había cambiado, todo era diferente.

— ¿Diferente en qué sentido?

— Al principio solo pensaba en follar con Granger, en la ducha, en el escritorio, en el sillón, en el ascensor, me daba igual donde. Pero después quería comer con ella, ir al cine con ella, ir de compras con ella y más pero eso ya estaba sucediendo, todo era tan, no sé, joder, era como si fuéramos una pareja, no era lo que estaba buscando, Merlín sabe que era justo lo contrario, pero me gustaba y quería que siguiese así, pero los meses pasaron y la boda con Astoria estaba a dos pasos y todo entre nosotros volvió a cambiar, nos empezamos a destruir el uno al otro al seguir con la relación, esa burbuja se explotó y todo comenzó a parecer tan…

— ¿Real? –dijo Daphne.

— Sí, era demasiado real. Los sentimientos, los pensamientos, la culpabilidad pero las ganas de repetirlo. Todo era demasiado y aunque ella trató de romperlo yo volvía ella, sediento de esa falsa realidad, desesperado por volver a la comodidad que ella había creado, quería volver a...

El chico se quedó en silencio, meditando sus palabras.

— ¿A que querías volver, Draco? –cuestionó Pansy.

— Quería volver a ella –confesó.

— ¿Y por qué terminarlo de esa manera? Si tanto deseas eso, ¿por qué no romper el compromiso y quedarte con Hermione? –preguntó Daphne.

Draco bajó la mirada, dos mechones rebeldes cayendo sobre sus ojos grises.

— Porque la quiero y no puedo hacerla feliz.


Había pasado una semana desde lo ocurrido en casa de Parkinson. Desde que había encontrado a dos personas en las que podía confiar, aunque le pareciese algo irreal que Pansy y Daphne fueran sus dos grandes apoyos en ese momento.

No había visto a Draco en todo ese tiempo, había tenido que irse a Alemania por trabajo y no sabía cuándo volvería, ni le importaba, o al menos eso se repetía a si misma cada vez que en su mente aparecía el nombre del rubio.

Había quedado para almorzar con Pansy, Bill, Daphne y el misterioso nombre de ésta, el chico del que llevaba hablando toda la semana pero del que se había negado a decir el nombre o incluso el color de ojos. Recogió su maletín y comprobando que todo sobre su escritorio estuviese en perfecto orden salió de su despacho, se despidió de su secretaria que también se iba a comer y salió del Ministerio, dirigiéndose a un pequeño restaurante cerca del lugar.

Sentados en la mesa ya estaba Pansy y Bill que se fulminaban el uno al otro. Hermione se acercó con cautela y saludó a la pareja que la recibió con un hola bastante seco por parte de ambos, tomó asiento y sintió como un tenso silencio se generaba.

— ¿Os pasa algo?

— Pregúntaselo a William, quizá él te lo pueda decir –murmuró con desdén Pansy.

Hermione arqueó las cejas, mirando a Pansy sorprendida, Bill suspiró con hastío y tras unos segundos volvió a hablar.

— ¿Puedes dejar de comportarte como una puñetera niña, Pansy?

— Oh, ¿qué pasa? ¿Te avergüenzo? –preguntó furiosa- Ah, es verdad. Lo hago.

— Ya te he dicho que eso no es así.

— Y una mierda.

— ¡Hola! –la melódica voz de Daphne para la pelea.

Detrás de ella había un chico alto, pelo castaño oscuro y ojos verdes un tanto ocultos por los mechones oscuros que caían sobre ellos, tenía una sonrisa tímida que dibujaba suavemente hoyuelos en sus mejillas y venía agarrado de la mano de Daphne.

— ¿Pucey?

— Hola, Parkinson.

La pelinegra miró a Daphne con una ceja arqueada, todo rastro de furia en su rostro había sido sustituido por una mueca burlona.

— ¿Este es el chico misterioso? –preguntó.

— Sí –Daphne soltó una risa tonta.

— Pues de misterio no tenía nada, sé que llevas con él desde que salimos de Hogwarts –dijo secamente.

Daphne frunció el ceño ante el tono de su amiga y la manera en la que miraba sus manos unidas.

— Un placer, mi nombre es Bill Weasley.

— Adrian Pucey –ambos estrecharon las manos.

— ¿Un Weasley, Pansy? –se rió el chico.

— Ya –dijo con simpleza, girando la pajita de su bebida.

— Hermione Granger.

— Te recuerdo, yo soy Adrian. Era un año mayor que tú y tus amigos en Hogwarts.

— Un placer.

Se sentaron en la mesa e hicieron el pedido a la camarera de bebidas y comida tras mirar el menú, a los diez minutos ya estaban servidos y disfrutando del almuerzo.

— ¿Y cómo os conocisteis Pansy y tú?

— En una cafetería en Francia.

— La ciudad del amor –se burló Daphne.

Cuando ya les habían servido el postre, Daphne y Adrian se miraron, entrelazaron sus manos sobre la mesa y la chica abrió la boca para hablar pero Pansy se adelantó.

— Os vais a casar, ¿no es así?

Daphne asintió sorprendida.

— ¿Cómo lo has sabido?

— Cuando te agachaste antes para sacar una cosa de tu bolso vi el anillo que tienes colgado en tu collar, ese que tienes oculto bajo el vestido.

— Muy observadora –comentó Hermione.

— Lo sé.

—Enhorabuena –felicitó Hermione abrazando a Daphne y Adrian.

— Muchas felicidades –Bill hizo lo mismo.

— ¿No vas a decir nada, Pans?

Si había una opinión que le importase a Daphne era la de su amiga, a la cual consideraba como una hermana. La pelinegra fijó su mirada en las manos entrelazadas de la pareja una vez más antes de mirar a los ojos de su amiga.

— Quizá es un poco precipitado, o no, la verdad no lo sé pero quiero a Daphne y me da igual lo que digan los demás. Vamos a casarnos y si todo sale bien hay niños en nuestro futuro.

La chica Greengrass se sonrojó y le dio un suave beso a Adrian en la mejilla antes de mirar a su amiga en busca de una respuesta. Hermione, Bill y Adrian también la miraban expectantes, curiosos por el silencio en el que la ex Slytherin se había sumido.

— ¿Pansy? ¿No te alegras? –preguntó Daphne.

— Lo siento tengo que irme –la pelinegra se levantó y cogió su bolso– Mi más sincera enhorabuena chicos, mis felicitaciones por tener miedo a nada.

— ¡Pansy! –exclamaron Daphne y Bill a la vez pero la chica ya se había ido del local.

— ¿Qué ha pasado? –cuestionó Greengrass.

William miró fijamente a la chica.

— Pasa que soy un cobarde.

Él también se levantó y se fue.


Cuando Hermione volvió a su despacho lo hizo con una sensación rara, la comida había sido un tanto incómoda desde el principio pero cuando Bill y Pansy se fueron se implantó un silencio pesado. Daphne estaba sin palabras, sorprendida por lo ocurrido, al igual que Adrian y ella.

Sacudió su cabeza para alejar esos pensamientos y entró en su despacho, soltando el maletín de la impresión al ver a Astoria Greengrass sentada en una de las sillas que había frente a su escritorio.

— Hola, Granger.

— ¿Greengrass, qué haces aquí?

— Quería hablar contigo.

Hermione se recompuso y tras recoger el maletín se sentó frente a la chica, observando cómo le dedicaba una mirada gélida.

— ¿Necesitas algo? –preguntó Hermione tras unos minutos en silencio.

— Sí, necesito algo. Una cosa que solo tú podrías darme.

— ¿Yo? ¿Y qué es eso que solo yo puedo darte?

— Quiero saber porque te estás acostando con mi prometido.

Cuando la última sílaba fue formulada, Hermione sintió como si su corazón se parase y una sola palabra rondaba su mente:

Mierda.

¿Qué os ha parecido? ¿Bien? ¿Mal? ¿Increíble? ¿Fatal? ¿Not bad?

Creo que terminar los exámenes y volver a ser libre me ha dado inspiración, porque acabo de escribir este cap, terminar un OS regalo, un drabble y estoy terminando un capítulo nuevo para un long-fic-regalo que subiré próximamente xD

Confieso que la frase de Draco (la final) viene gracias a uno de mis OTP del mundo: Chuck&Blair de Gossip Girl.

Chuck se lo dijo en la segunda temporada a Serena y morí de amor, y creo que queda clavada para este fic, aunque me parece más bonita en inglés:

Because I love her and I can't make her happy.

Si no me veis por aquí en un tiempo no será por mi posible suspenso en matemáticas, sino porque estoy enganchadísima a Shameless xD Yo y mi obsesión por las series con parejas gays u.u

Por cierto, ¡casi 50 reviews con solo 6 caps! Os adoro a todos, tenéis mi kokoro para el resto de vuestras vidas :D

Para aquellos que leéis mis otras historias, cuando termine esta semana tengo toda una semana libre así que me pondré al día con todo. Todo será actualizado (o esa es mi idea).


Contestación al review anónimo:

Ana Tames: Hola, más que matar prefiero pensar que he cambiado un poco la historia xD Nunca llegué a shippear el Bleur así que no hay remordimientos y menos cuando el Bill/Pansy es uno de mis OTP xD Gracias por comentar :)


¡Muchas gracias por leer!

Besos, AliciaBlackM.

PD: ¡REVIEWS y GO!