La música sonaba suavemente. En ese momento la música acompañaba perfectamente para la ocasión, la canción era una de esas canciones que exigían estar bien abrazado a tu pareja, o por lo menos era lo que Harry y Ginny interpretaban.
Ambos se encontraban totalmente ajenos a lo que pasaba a su alrededor. La pelirroja estaba sentada sobre las piernas del morocho, ella rodeaba el cuello del joven con sus brazos mientras el posaba una de sus manos en la cintura de la pelirroja y la otra en su rostro.

Se separaron y se miraron a los ojos, Harry por primera vez en tantos años de conocerla los observó con detalle. Eran los ojos más expresivos que había visto nunca en una mujer, determinaban valentía, ternura, todo junto. Eran de un color chocolate intenso, hermosos a opinión del azabache.

Ginny no hacía falta que los observara demasiado para saber que eran ojos que siempre le habían parecido los más lindos del mundo. Ese verde que siempre la había enloquecido. Era totalmente un sueño estar allí, en la fiesta de cumpleaños de Chonga, la mujer que odio durante su adolescencia, pretendiendo ser la novia de Harry Potter. El hombre por el que siempre había sufrido y jamás se había dado por enterado de su presencia. El hombre que prefería tener una mujer distinta todos los días a tener una estable todos los días, un hombre que prefería a otras que a ella.

Y fue en esa última palabra que despertó de su maravilloso sueño. ¿Qué la hacía sentirse tan especial respecto a eso? Harry la estaba besando sí, pero no era nada nuevo para él que una mujer cayera en sus brazos, y ella mil veces estúpida lo había hecho. Había sido una más de las tantas que había caído en sus garras.

Era claro que no fue culpa del muchacho, la pelirroja era consciente de que lo había tentado más de la cuenta. Era evidente que reaccionaría de esa forma ante ella y sus coqueteos. Pero ahora que había pasado no sabía cómo reaccionar. Allí enfrente de ella estaba él mirándola con una sonrisa, tal vez pensando que al fin estaría con una mujer esa noche luego de dos semanas de abstinencia.-"Brincos dieras Potter, yo no puedo ser tan fácil contigo, no quiero ser una más, no me puedo dar el lujo de acostarme contigo y que me olvides a la semana. Créeme Potter, el día que tú y yo terminemos en la cama no te olvidaras de mí tan fácilmente. Pero por el momento...- la pelirroja pensaba mientras lo observaba con una sonrisa torcida. Tenía que escapar de sus brazos. No quería, pero debía hacerlo.

Harry por su parte la observaba y se sentía un estúpido. Se suponía que él estaba en busca de la mujer de su vida, de la madre de sus hijos, y él estaba allí besando a su amiga Ginny Weasley. Es que el mundo se ha vuelto loco, si alguien le hubiera dicho que Ginny, la tímida hermanita de Ron le cambiaría todos los esquemas de esa forma, se hubiera echado a reír como un loco, y luego hubiese mandado al sujeto a "San Mungo" al sector de "pérdida de la cordura". Pero el destino sabía por qué las cosas sucedían de determinada manera. Era como si todo estuviera planeado en esta vida.-"nadie puede negar que es hermosa, y que besa como los dioses. Tal vez después de todo es ella...- No sabía si estaba en lo correcto o no pero no perdía nada si intentaba algo con la pelirroja, aunque si tal vez su amistad. El morocho consideraba de igual forma que ambos eran personas maduras y que ante una ruptura sabría separar las cosas. Y seguirían siendo amigos claro.

-"¿Qué hago, yo pensando en tener una relación con ella? está bien sí, me han encantado sus besos, pero yo no puedo basar una relación simplemente en eso... qué hago" de los dos hablaba, cada uno tenía diferentes dilemas pero la misma pregunta ¿qué hacer ahora? Ginny fue la que decidió antes que Harry y habló:

-oye, creo que ya es bastante creíble Harry, ya todos nos han visto. He cumplido con mi papel de novia- le regalo una sonrisa y se levantó del regazo del azabache. Harry la miró perplejo. No podía creer que ella sólo estuviera fingiendo, hasta él se la había creído.

-si, bueno creo que ya hemos hecho lo nuestro- Harry le devolvió la sonrisa dudoso... en realidad se sentía desorientado, la música había terminado y las luces habían vuelto a encenderse.

-así es- y acto seguido se sentó alado del joven a observar como la pista se iba vaciando y Cho aparecía en medio de esta con un micrófono en mano y sonriendo con cara de "me he pasado de copas".

-dime que no tendré que oír su voz de flauta desafinada amplificada- Harry la miró con una sonrisa mal disimulada y entonces...

-BUENAS NOCHES A TODOS- Cho parecía no enterada de que llevaba un amplificador de voz en la mano ya que se puso a gritar en el centro de la pista. Arrastraba la voz con cada palabra.
Ginny puso cara de fastidio y se dedicó a escuchar lo que decía la oriental.

-PRIMERO QUE NADA, GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN VENIDO A ACOMPAÑARME ESTA MARAVILLO...-la pelirroja no aguanto, quería hacerlo pero no puedo evitar gritale:

-LLEVAS UN MICROFONO EN LA MANO CHO, NO GRITES MÁS DE LA CUENTA- Cho la miró con cara de pocos amigos, mientras todos estallaban en una carcajada.

-Bueno, ya. Gracias a todos por acompañarme en esta maravillosa noche. Es un honor y placer para mí contarles que uno de mis invitados de honor es nada más y nada menos que HARRY POTTER- lo último lo había vuelto a gritar a garganta viva.
Harry abrió grandes los ojos y miró a Ginny, esta simplemente puso los ojos en blanco y miró para otro lado, aunque en el fondo le causaba algo de gracia la situación de su "novio".
Todos voltearon a ver a Harry y luego todos aplaudieron, Ginny los imitó riendo por la cara de Harry.

-Oye no hagas eso pelirroja- habló Harry entre dientes mientras disimulada una sonrisa para los demás.

-sonríe corazón-.

De repente Harry se puso serio y comenzó a palparse en bolsillo reiteradas veces.

-¿qué sucede Harry?-

-es mi móvil, está vibrando- Harry por fin localizo el aparato en el bolsillo de su camisa.-Es Hermione, Ginny- la pelirroja enarcó las cejas y miro el celular.

-bueno atiéndela, ella no llamaría si no fuera algo importante Harry.

-no escucharía nada aquí, vamos- y con un gesto de disculpa Harry tiró de la mano de la joven y la guio a la salida del salón. Cho miraba con cara de odio al ver a la pareja abandonar el lugar.
Se dirigieron a la entrada principal y Harry soltó la mano de Ginny. Esta lo miraba con cara de preocupación.

-Tranquilízate pelirroja, no debe ser nada. Tal vez Ron se arrepintió y quiere vernos hoy- la joven asintió.- le devolveré la llamada.
Harry marco el número y espero que lo atendieran del otro lado.

-¡Harry al fin!- una llorosa Hermione hablo respondió al tercer timbrado.

-Hermione qué sucede, lo siento, no pude atender porque no escucharía nada adentro.

-descuida, lamento molestar. Pásame a Ginny por favor- el azabache extendió el teléfono a la mujer, esta lo interrogó con la mirada pero lo único que obtuvo como respuesta fue a un Harry encogiéndose de hombros.

-Hermione, soy yo amiga ¿qué sucede?

-Es Ron Ginny, hemos discutido horrible y me ha dejado- Hermione soltó un fuerte sollozo. La pelirroja abrió grandes los ojos y se quedó sin habla. Ahora era Harry quien interrogaba con la mirada.

-Hermione tranquilízate ¿de qué hablas? -logró articular Ginny.

-¡eso! por favor Ginny los necesito aquí... Te he llamado a tu móvil pero no me atendiste, así que te llame al de Harry porque sé que están juntos- la castaña tenía la voz ronca, sollozaba e hipaba a cada palabra que decía.

-está bien descuida, Harry y yo estaremos allí en un segundo ¿Ron dónde está?- se atrevió a preguntar la pelirroja.

-no lo sé, pego el portazo y se fue diciendo que no quería seguir así conmigo y muchas cosas más que no pienso repetir. Ya vengan por favor.

-ya vamos, nos vemos en un rato Hermy...- y colgó.

-Harry vamos a su casa.

-pero adelántame algo, qué paso.

-pasó que se pelearon y Ron se fue de la casa-.

-no es nada nuevo que peleen Ginny- Harry la miró con intentando tranquilizarla. Conocía a esa mujer, estaba nerviosa por la situación de su hermano. Pero por lo menos trataría de calmarla.

-pues sí, pero nunca así. Ron nunca se fue de la casa por más peleas que hayan tenido. Además no lo sé... Será mejor que nos apresuremos-.

Y así Harry y Ginny se dirigieron al carro del morocho. Un hombre se acercó y le dio las llaves al azabache. Éste ayudo a Ginny a subir al auto y se apresuró a subir.

Condujo a prisa por la carretera. La casa de Ron y Hermione quedaba un poco más alejado de la cuidad.- "¿qué está pasando con ustedes?" -Harry si estaba preocupado por sus dos mejores amigos, mejor dicho hermanos. Si, la pelirroja tenía razón, ese par siempre discutía, pero eran discusiones tontas que terminaban en reconciliaciones posteriores muy acarameladas. Ron jamás se había ido de su casa menos dejando hablar sola a Hermione.

Harry iba pensando en esto, Ginny lo observaba conducir. Estaba preocupado, se le notaba a leguas. O tal vez ya lo conocía bastante. Esa era otra opción.-"Hasta preocupado se ve sexy"- la pelirroja se sonrojó, pero sus pensamientos fueron interrumpidos.

-Ginny, tendríamos que hablar de lo que sucedió hoy entre nosotros. No soy de los hombres que le da vuelta a los asuntos- Harry la miró serio.

-¿qué quieres decir?- Ginny no sabía si estaba preparada para hablar del asunto, creía que por lo menos por el momento había podido huir de esa incómoda situación.

-vamos, no seas así, te agradecería que me ayudaras con esto por favor. Para mí también es difícil- sí que lo era. Merlín sabía que sí. Pero era algo que no valía la pena estirar. Ambos sabían que lo que pasó entre los dos en esa fiesta no había sido fingido.

-mira Harry, yo te estaba ayudando, tú me pediste que lo hiciera ¿cierto?.

-si mujer pero ambos sabemos que tú no estabas fingiendo.

-ahora resulta que sólo yo era la que quería besarte, te recuerdo que tú también me besaste.

-yo no dije que estuviese fingiendo contigo- bueno eso si había sorprendido a la pelirroja.

-pues yo si estaba fingiendo- retrucó caprichosa Ginny.

-¡no seas caprichosa Ginny! sabes que no es así. Vamos dime qué sucedió para que me besaras.

-discúlpame pero perdóname, tú me besaste a mi Harry- Ginny no recordaba en realidad quién había dado el primer paso, tampoco le importaba en realidad. Pero no se iba a dejar amedrentar por él. Debía mostrarle que ella era una mujer segura. Después de todo, si lo era. Era muy segura de sí misma.

-bueno sí, tal vez yo haya dado el primer paso. Y si fue así no lo sé... supongo que tuve ganas.

-ajam...tuviste "ganas"- Harry la miraba con las cejas arqueadas, tenía ganas de reír. Ginny parecía una niñita pequeñas a la cual habían descubierto realizando una travesura.

-eso dije Harry- Ginny fingía mirar por la ventanilla, sabía que el muchacho buscaría su mirada y quería evitar ese contacto.

-escuché... o sea que yo puedo besarte cada vez que tenga "ganas"- esta vez la pelirroja si volteó rápido a observarlo. Él le echó una rápida mirada a la pelirroja. Esta lo miraba sorprendida por su respuesta. Esperaba un "no vuelvas a hacerlo" pero no eso.

-¡qué cosas dices Harry! - rió nerviosa Ginny.

-lo que escuchaste, si tú lo haces es injusto que yo no pueda- Harry fingía concentración en el camino, no quería incomodarla con la mirada, la conocía como para saber que ella se sonrojaría.

-no creo que eso sea prudente Harry, además no creo que tengas muchas ganas de besarme que digamos- eso había sonado a reto, ambos lo sabían pero ninguno dijo nada.
Harry la miró con una sonrisa torcida.

-Eso es lo que tú crees- y acto seguido pego una frenada para luego aparcar al costado del camino. Ginny lo miró profundo, sabía lo que vendría y no podía negarlo. Quería que la besara, era lo único que quería...

-¿qué se supone que haces cielo? - sonrió la pelirroja.

-bueno pues... tengo ganas- y se acercó a ella salvajemente. El primer beso que se habían dado en la fiesta había sido tierno y suave. Nada comparado al beso que estaban compartiendo en ese momento. Nuevamente el ambiente los ayudaba. Una luna llena los iluminaba acompañados de unas estrellas. Únicos testigos silenciosos de aquello.

Harry mordisqueaba los labios de la pelirroja consiguiendo que esta lanzara gemidos. El azabache cada vez se sentía más "motivado" y la pelirroja ayudaba bastante a la tarea. A ambos les hervía a sangre salvajemente. Era como si no tuviera suficientes manos para tocarse. Ginny revolvía con una mano la cabellera del joven y con la otra acariciaba su rostro. Por su parte Harry tenía una de sus manos en la cintura de la ella y con la otra se aseguraba de presionarla contra su cuerpo.
De repente Harry tomó a Ginny de la cintura con ambas manos y ejerciendo una mínima de fuerza la levantó, dirigiéndola sobre su cuerpo, Ginny acomodó cada pierna a los costados de él para mayor comodidad. Ambos se separaron un momento y se miraron justo a los ojos. Sonriéndose fueron acercándose poco a poco nuevamente.
El azabache comenzó a acariciar suavemente los muslos de Ginny, mientras de a poco iba subiendo su vestido. Ginny se sentía maravillada. Jamás había sentido eso con un hombre.

Se sentía malditamente excitada y por lo que pudo notar Harry también. Sonrió por provocar esa reacción en él. Y de repente la cordura volvió a ella y se acordó de Hermione y lo angustiada que debía estar por su pelea con Ron.

Separándose de él lo miro nuevamente a los ojos. Le dio un corto beso en los labios y se acomodó nuevamente en su lugar sonriendo. Harry parecía totalmente perdido. Tenía el labial de la pelirroja por toda la cara y cerca del cuello.

-Harry, Hermy nos espera- Harry la miró por fin, luego sonrió.-"si así quieres jugar, ya me las cobrare pelirroja".
Arrancó el automóvil nuevamente y se dirigió a casa de sus amigos.
Faltaban como diez minutos de tramo y sería muy incómodo si iban en silencio sin siquiera mirarse. Harry lo sabía así que decidió hablar, pero cambiando de tema.

-oye Ginny…-

-mmm…-la pelirroja lo miro.

-¿crees que sea grave lo que sea que haya sucedido con Ron y Hermione?

-no lo sé Harry, pero lo que si te puedo decir es que Hermione no andaba muy contenta con el trabajo de mi hermano. Dice que se siente sola-.

-eso es normal, pero ella nunca se había quejado del trabajo de Ron… aunque déjame decirte que a mí personalmente me extraño mucho verlas en una fiesta de Angus. Sobre todo a ella porque todos saben que esas fiestas son algo así como para…-

-¿Ligar?- completó Ginny.

-si bueno eso, además ella conoce la opinión de Ron respecto a Angus.

-bueno pero no deberíamos sacar conclusiones apresuradas Harry, ya estamos aquí, lo mejor será averiguar- ya se encontraban en la entrada de la casa. Era enorme, a simple vista se observaba un enorme jardín al frente de la casa. Hermione estaba sentada al pie de las escaleras en su puerta principal. Sólo estaba iluminado por las luces del jardín. La mujer parecía realmente consternada. Ginny se sintió culpable por andar alargando su llegada con Harry.

Lo miró, el pareció pensar lo mismo. Tomó la mano de Ginny y se dirigieron a Hermione. Esta al verlos llegar se levantó de un salto y corrió a ellos. Al llegar a la pareja, los abrazó a ambos y se echó a llorar. Harry palmeaba torpemente su espalda mientras Ginny le acariciaba el hombro.

-Ya Hermy… ¿qué sucedió?- Hermione se separó de ellos y habló con voz nasal.

-Ron quiere el divorcio- tanto Harry como Ginny sintieron como un balde de agua fría sobre ellos.

-no puede ser…- Harry se sentía realmente mal por eso.

-así es, todo está mal chicos. Ron volvió hoy de la gira, y estábamos bien hasta que por casualidad tomó una revista que estaba sobre la mesada de la cocina… era "El Profeta" y en el sector sociales había una foto mía en la fiesta de Angus…-

-te lo dije- dijo Harry a Ginny – yo sabía que a Ron no le gustaría nada que tu anduvieras sin él en una fiesta, menos en una de Angus.
-bueno pero es injusto, él se la pasa de fiesta en fiesta en sus malditas giras y yo jamás le he dicho nada. Siempre lo he apoyado y él me sale con eso… pero eso no es todo, comenzamos a discutir por eso, me dijo que no podía creer que hiciera de las mías en su ausencia ¿pueden creerlo? Luego me preguntó si había ido sola, le dije que había ido contigo Ginny y que tú también estabas Harry. En ese momento pareció tranquilizarse, pero luego me preguntó por qué ustedes no salían en ninguna foto. Yo le explique tu Ginny tenías que trabajar al día siguiente así que quisiste irte temprano y que tu Harry te habías ofrecido a llevarla y se fueron juntos. Fue allí que enloqueció- Hermione volvió a llorar, hipó y la pelirroja seco con su pulgar una lágrima que rodaba por la mejilla de su amiga.- dijo que eso era mentira, que ustedes nunca hablaban, que tú Ginny no querías saber nada de Harry – el muchacho miro ofendido a la pelirroja y esta sólo sonrió incómoda- así que le estaba mintiendo según él.

-pero amiga, eso tiene solución… Harry y yo podemos hablar con él y contarle lo que sucedió y afirmar tu historia- Harry asintió.

-¡No! No se trata de eso… se trata de que no confía en mí el desgraciado ese, yo siempre confié en el antes que en nadie siempre apoyándolo y qué consigo que Ronald Weasley me mande a freír espárragos porque no cree en mi… ¡pues no! Si quiere el divorcio, lo tendrá- Hermione volteó largando un nuevo sollozo y se dirigió hacia el interior de la casa dejando a sus dos mejores amigos anonadados.

-Harry, debemos hacer algo…-

-estoy de acuerdo- el muchacho rodeo con un brazo a la pelirroja con intención de reconfortarla. Y así siguieron a Hermione.