Aclaraciones: Me gustaría hacer un lemon de Pip x Integra jajaja xD. Pero no lo hice ._. tal vez en el siguiente fanfic lo haga , no lo sé, ¿sería raro no?xD, contiene Lemon ligero … En fin, espero que este capítulo les guste jeje
Werewolf murder
Integra llego a su mansión, entro a su cuarto y se encontró con un mensaje de voz en su teléfono, solo una cosa se le vino a la mente…Alucard. ¿Acaso se habrá cruzado con Anderson? Suponía ella algo extrañada, presiono el botón para escuchar el mensaje.
—Mi ama, tenemos unos problemas con cierto cachorro, ¡él nos traiciono!, también apareció Anderson, mientras que luche contra el paladín… mi draculina fue secuestrada por esa maldita escoria, sobre Anderson…La misión aún no se ha completado, usted dirá que sí, pero para mí n, todavía falta terminarla…Volveré a Londres…—Al oír todo, ella se quedó en un estado pensativo, camino de un lado a otro para que alguna idea llegue a su mente, sabía que no era buena idea incluir a un enemigo, a pesar de que se dio cuenta que ese mismo licántropo se había quedado enamorado de una draculina que, ya tenía dueño…Y ese dueño era Alucard.
— ¡Integra! —llamo el mercenario al entrar de golpe al escritorio de su jefa.
— ¿Qué modales son esos? Mercenario. —dijo nerviosa.
—Lo siento, Integra ya se en donde esta Seras—insinuó Bernadotte al mostrarle un celular con fotografías de su mignonette estando encadenada.
— ¿Acaso están en la torre de Londres? —indago Integra al ver las fotografías.
—Así es… ¿Qué hay de Alucard?
—Él está en camino…—respondió serena y tranquila. —Capitán Bernadotte, no es necesario que se preocupe…Alucard resolverá todo. — hablo mostrando su sonrisa.
—Ehmm Bueno…
—No veo la hora de que Alucard regrese para cumplir con sus obligaciones…—insinuaba Integra hablando seria.
—Siempre es Alucard…Alucard, ¿por qué no yo eh? —decía Pip en voz alta, estaba molesto de que su jefa y su mignonette hablaran de él, porque el mercenario lo odiaba; no por las bromas simplemente, más bien por el hecho de que ese vampiro "pervertido", le haya robado a "su novia"…
— ¡Usted no hable! —dijo la Hellsing levantando su voz. —Por su culpa, tuvimos algunas misiones retrasadas… Además Seras me dijo que usted la acosaba.
— ¿Yo? —decía él con cara de ingenuo.
Una gotita caía en la nuca de ella, esa mirada fría que tenia ante ese mercenario provocaba escalofríos. Integra sabía muy bien de que estaba hablando, no simplemente se entero cosas por la draculina, sino que ella lo pudo ver y ¿sentir?... Bernadotte hizo una mueca y se llevo la mano hacia su nuca, al recordarse de lo que ocurrió en ese día; se sonrojo y un poco. Sonrió leve y le dirigió la mirada a su jefa, porque después de todo… Tal vez, el castaño no se llevo el premio mayor como diría por Seras Victoria, sino que se llevo un premio mucho mejor que el otro: Integra Hellsing. Si él no reacciona ahora mismo, el nosferatu podría hacerlo y eso era lo que este no quería…Que el Conde se llevara las cosas sin permiso, quiero decir, arrebatar todo.
—Si "la bese" supuestamente como dice ella, no me puedo negar con hacerlo ahora mismo—se decía en sus pensamientos, ya que, el castaño no recordaba nada respecto a esa noche; por su borrachera, pero las cámaras registraron todo…Así que tenía que hacerse cargo de lo que hizo.
Pip se acerco hacia su jefa, quien parecía seguir molesta, la tomo del brazo y la atrajo hacia él, para después besarla tiernamente. Al principio, su jefa se resistía hasta que solamente se dejo llevar por el beso de este…
—Listo ya cumplí con mi misión—hablo el mercenario en tono burlón.
— ¡Cállate Bernadotte!
—"Ten cuidado con este pervertido" —insinuó Alucard hablando en las mentes de estos dos, Pip y Integra observaron todo su alrededor, no vieron nada sospechoso, una pequeña sombra rara comenzaba a esparcirse un poco, lo primero que salió del pequeño hueco fue una silueta que se podía ver esos ojos carmesí, que resaltaban como si fueran la lava. El conde apareció por detrás de aquellos dos, apoyo sus manos en los hombros de ellos, tanto como el mercenario y su ama, se asustaron un poco, por la silenciosa aparición del vampiro.
—Yo no soy un pervertido—le decía el castaño frunciendo el ceño.
—Tú acosas muy seguido a Seras.
—Eso no es verdad. —dijo nervioso Bernadotte.
—Alucard, deja de parlotear…—interrumpió Integra. — ¿Sabes dónde está Serás?
—Sí, está en la torre—contesto el pelinegro en tono frió.
—Alucard ya sabes que hacer—le decía su ama con una sonrisa en sus labios. —Busca y Destruye, quiero que lo mates a ese traidor.
—Iré contigo, Alucard. —musito Pip al sacar su ametralladora, el nosferatu los miro a ambos, tal vez, el también sentía algo por su ama, pero el mismo dudaba si era eso lo que sentía, porque además en el medio estaba su draculina Seras Victoria… Sonrió de lado.
—No, ahora Walter y tu deben proteger a mi ama seguramente el maldito tendrá algunas trampas, yo tengo que ir a salvar a mi condesa. —le contradijo Alucard al ponerse su sombrero.
—Qué bueno que lo hayas aceptado…Conde—le decía la Hellsing con una pequeña sonrisa.
El nosferatu se retiro del lugar desapareciendo delante de ellos, el tenia un objetivo principal y ese mismo objetivo era rescatar a su condesa, a quien eligió desde el momento que la conoció, ahora el va disfrutar mucho matando a ese maldito cachorro llamado William Gabriel Russell…
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En la torre de Londres, en una habitación oscura con telarañas en las esquinas de las paredes y en el suelo cubierto por polvo y agua, una muchacha movía las cadenas para liberarse pero esos objetos testaban bendecidas, cosa que eso quemaba las muñecas.
— ¡William suéltame! —gritaba Seras moviéndose bruscamente de un lado a otro, debajo de las cadenas en sus muñecas estaban todas lastimadas y sangraban, ya no le quedaba fuerza para defenderse de aquel licántropo obsesionado, a pesar que se comportaba como un caballeroso ante ella, al parecer la obsesión y la locura por su visión del pasado; quería dejar embarazada a la draculina pero primero quería acabar con el nosferatu.
— ¡Cállate! —Le grito molesto mientras que le desabrochaba el uniforme y con sus dedos largos acariciaba lentamente las piernas de su rehén. —Ceres… no tengas miedo. —le dijo al tomarla del mentón para susurrarle en el oído.
— ¡Suéltame! —grito de nuevo, trato de pegarle un puntapié pero este le detuvo su golpe, aprovechando la ocasión, otra vez la tomo del mentón, la beso con fuerza y bajo un poco su cabeza para continuar besando en el cuello de la joven draculina.
— ¡Maestro!
Un símbolo que se remarcaba con color rojo en una de las paredes, comenzó a abrirse que dejaba salir de allí, unos brazos largos y flacos negros que poco a poco se acercaba al licántropo, le rompió las cadenas liberándola a la chica policía y reconoció ese símbolo: que era el mismo que tenía su maestro en sus guantes blancos. Las manos agarraron por detrás al hombre lobo y se lo llevo a otro lugar, dejando a la muchacha sola en esta habitación.
—… ¿Donde se fueron ellos? —se preguntaba la joven draculina confundida. —El maestro lo habrá llevado a… ¡Ya se!
La chica policía se volvió a abrochar su uniforme, se sacudía el polvo y se puso sus botas
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En el parque donde todo empezó y aun no había terminado; Alucard cambiaba sus balas especiales por las balas de plata, William le amenazaba con la mirada, ni siquiera lo pensó en dos veces y corrió hacia él, transformándose directamente en la última etapa, lo mordió en el cuello para arrancarle la cabeza y luego continuo con sus manos. La hermosa luna llena había retomado un color algo rojizo, la suave brisa fría se sumaba junto con la niebla; para el hombre lobo no era una buena señal, observaba todo su alrededor detenidamente no podía ver nada y eso empeoraba las cosas.
Una rara silueta apareció entre la densa niebla, William, corrió hacia esa silueta que estaba en la dirección hacia la izquierda cerca del bosque, trato de clavarle los colmillos, ya que, el sabia que este nosferatu se regeneraba, pero no era Alucard sino que fue un perro de seis ojos que tenia ojos carmesí, lo quiso atacar pero este perdió su forma: volviéndose en algo más terrible y horroroso, la silueta oscura tenia adentro muchos ojos rojizos intenso y en el medio había uno ojo aun más grande.
—Solo eres una comida mas para mi perro — escuchaba William, sus ojos temblaban del pánico a pesar de retomar a su ultima transformación, no sabía cómo atacarlo, unas partes de la silueta oscura se formo como un perro que tenia enormes colmillos y directamente ataco al licántropo mordiéndole en sus piernas, la bestia comenzó a aullar del dolor mientras que se arrastraba por el césped dejando manchas de sangre, el tercer perro que salió había abierto su boca sacando de allí el brazo derecho del vampiro mayor, que sostenía el Jackal apuntándole en la cabeza.
—"¡No me mates por favor, quiero una segunda oportunidad!" —leyó la mente del hombre lobo que estaba mal herido.
—"No vale la pena, dar una oportunidad a los traidores, mas si traicionas a mi ama y a la Organización Hellsing" —le hablo el conde en la mente de la bestia.
La draculina había llegado al lugar se quedo observando la pelea, vio como el hombre lobo se arrastraba por el suelo, ella cerro sus ojos; deseando que acabe de una buena vez con esta bestia que se había disfrazado de humano.
—"Maestro hágalo…"
La bala de plata que salió del Jackal impacta en la frente de William: sus ojos quedaron en color blanco y volvió a retomar su forma humana, después su piel se puso tan pálida y seca que con la suave ventisca lo fue desvaneciendo como si fuera polvo.
— ¿Estás bien?, Seras Victoria—indago el pelinegro al apoyar su mano en el hombro de ella.
—Sí, estoy bien maestro—contesto sonrojada y abrazo con fuerza a su amado, el correspondió al abrazo, luego se separo de ella para tomarla del mentón y susurrarle al oído "tú eres mía y de nadie más", le robo un beso a Seras y la toma del brazo e se la lleva junto con él: desapareciendo ambos del parque.
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—"Misión cumplida, mi ama" —habían escuchado Pip y Integra en sus mentes, que estaban en la sala principal junto con el mayordomo que se encargaba de arrojar los cuerpos muertos de tres licántropos que se atrevieron a atacar a Integra Hellsing.
-"si tu tomas mi mano esta noche yo prometo
Que estaremos bien…"-
En una de las habitaciones de la mansión, Alucard estaba alimentándose de su condesa, Seras Victoria, lamiendo y saboreando la sangre que salía del cuello de ella, con sus manos la agarro de sus muñecas para continuar lo que no pudieron terminar en la noche anterior…La besaba en los labios manchados de sangre, con su mano izquierda le desabrochaba el uniforme, dejando ver esa piel pálida y fría, el se quitaba su vestimenta "roja"; su sombrero salió volando y lentamente caía al suelo. El dejaba mostrar su torso desnudo, continuo besándola de manera pausada desde el cuello bajando lentamente hasta llegar a sus senos, con su mano izquierda apretaba e masajeaba uno de los senos y con suavidad, mientras que con la otra los chupaba y succionaba uno de los pezones y rozaba con sus colmillos.
—M-Maestro—decía la draculina al disfrutarlo.
El conde continuaba el recorrido con sus manos frías acariciando la cintura de ella, haciendo que se estremeciera un poco, llego a hasta sus piernas largas: de apoco esos gemidos de oían más fuertes, porque había descendido en esa parte prohibida: lamiendo en cada proceso, sacando jadeos y suspiros por su condesa, todavía sus manos seguían acariciando las piernas: de arriba-abajo, deteniéndose en la parte de los muslos; que solo los estrujaba con fuerza.
—Ah! M-Maestro—volvía a gemir con sus mejillas coloradas.
—hmm- S-Seras.
El estaba deseando otra vez ese momento, su miembro ya estaba erguido y duro, ya estaba lista para hacerlo, el conde se saco su cinturón y se bajo los pantalones junto con su ropa interior, condujo su sexo hasta el interior de su acompañante penetrándola suavemente, la chica policía gemía de placer, pronunciando su nombre con deseo y al borde del frenesí, el aumentaba la velocidad y lo hacía con más fuerza en cada penetración.
—Ah! Mi conde—decía ella estremecida — ¡Te amo!
—Mi condesa…Mi amada Seras Victoria—hablo para finalizar su noche de pasión.
Ambos se cubrieron con las sabanas de la cama, Alucard la beso una vez más para luego quedarse dormido al lado de su condesa, abrazándola con sus largos brazos y enredando sus dedos con su cabello dorado.
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Pasaron unos tres días después de esa noche de pasión, la chica policía entro corriendo al baño tapándose la boca, al llegar al inodoro expulso el vomito allí, luego de eso se limpio la cara; trataba de aguantar la tentación de beber sangre, justo en este día Pip y ni Alucard estaban en la mansión, ya que, Integra los mando a ambos a otra misión y ella por su mal estado no pudo ir con ellos.
Como ella misma sospechaba por sus síntomas, que también fueron las mismas pero en el test de embarazo decía que no estaba embarazada y Pip había saltado de alegría, recordando ese momento deprimente para ella, volvió a sacar otro test de embarazo para intentarlo una vez más, se nuevamente se encerró en el baño…Espero diez minutos y salió de ahí mirando atentamente el pequeño objeto…Se tapo la boca al quedar anonadada por los resultados de ese test de embarazo.
Continuara…
Gracias por sus comentarios :3
-Bunny
-Ayelen rock
Discúlpenme por la tardanza D: … Es que hace poco empecé la Universidad… Y fue justo en mi cumpleaños XD jajaj …y otros asuntos en las que trato de animarme. Pero igual se los agradezco mucho por sus comentarios :3 … O.o el próximo capítulo será el "Epilogo"; no sé si va ser largo o corto xD, bueno me despido.
Sayonara!
Atte. J.H :3
