Paaaaaara~~ anne di vongola :3 Perdón por tardar, lo digo siempre en serio, pero pasan muuchas cosas~ ;_; En fin, lo siento, ne~ C:
Y perdón si no eras como esperabas -w- es que cuando escribo cosas así, siempre me pongo como ejemplo a mi y mi personalidad lol y..~
Giotto me quedó raro, pero no encontraba algún momento en el que poderle llamarle Uke y.. lol.
Giotto
– ¿Qué quieres, [N]?
– Salir. – Sonreíste animada.
– Pero…
– ¿Estás ocupado? – Le pusiste la mirada de cachorrito, colgándote de su cuello.
– Realmente…no. – Dijo tranquilo, pero con un leve sonrojo. Ensanchaste tu sonrisa.
– ¿Desde cuándo eres un Uke tan adorable, Giotto? Antes no te sonrojabas por hacer esto. No me lo digas, ¿G te ukeó?
– ¿Qué tiene qué ver G en esta conversación?
– Dile a G que eres mío, ¿Vale? Que no se aproveche de ti.
– E-Espera… – Empezó a ponerse nervioso, normalmente no le veías así, era divertido. – [N].
– ¿Sí? – Sonreíste de nuevo, tirándole de las mejillas, como si fuera un niño. No podías hacer nada, se te hacía terriblemente tierno.
Te abrazó.
No era nuevo, era normal que os abrazarais, al fin y al cabo eráis amigos. Pero era diferente. No era el mismo abrazo de siempre, daba la impresión de querer decir algo, algo más.
Ahora eras tú la sonrojada.
– ¿G-Giotto? – Le miraste a los ojos. Aquel rostro tranquilo, tontorrón y sereno seguía ahí, pero de diferente forma. – ¿Ocurre… algo?
– [N]… – Se separó. Y te miró fijamente, no podías mantener la vista a la suya, te ganaba. Y te tiró de la mejilla, riendo.
– Oh, venga. ¿Esta es tú forma de cagar momentos románticos? – Frunciste el ceño. Para después acompañar a su risa con un par de carcajadas. – Giotto, Giotto.
– ¿Sí?
Te acercaste a él y volviste a colgarte de su cuello, quedando a poca distancia de su boca.
– … UKE.
– Oh, ¿Y después soy yo el que se carga los momentos?
– Sí. Eres tú, por ser tan adorablemente Uke. – Sonreíste. – Te quiero~.
