Después de que Sai, Shikamaru y Neji contaron lo que sabían y habían visto, todos se encontraban alrededor de una fogata descansando, quisieron partir de inmediato en busca de Sakura, pero la realidad era que no tenían ni idea por dónde empezar; para pesar de todos, se decidió que lo más sensato era descansar, el antiguo equipo Asuma estaba bastante magullado, por no hablar de Kakashi y Naruto, el rubio había podido realizar satisfactoriamente su nuevo jutsu rasen-shuriken, no entendía por qué el zorro demonio le había prestado parte de su chakra en el último minuto ¿Qué había cambiado? Naruto había querido hablar con él, pero no lo conseguía, parecía que lo estaba evitando. También debían detenerse a pensar y realizar un plan de acción, Sai ya había enviado un mensaje a la Hokage para informarle de todo, estaban a la espera de nuevas órdenes, aunque realmente no importaba lo que ella dijera, todos irían a rescatar a Sakura, incluso en contra de los deseos de la Hokage o el consejo. Naruto había pensado mucho en cual sería su siguiente paso, que actuara muchas veces como estúpido, no significaba que lo fuera, sabía que necesitarían toda la ayuda posible.
-Creo que debemos hablar sobre lo que haremos a continuación – Shikamaru fue el primero en romper el triste silencio
-¿Tienes un plan? – le preguntó Kakashi
-Más o menos – se rascó el cuello, pensando – Lo primero que debemos hacer es buscar un Akatsuki – Yamato asintió comprendiendo – Nos ayudaría mucho interrogar a un miembro de esa organización, tal vez no sepa exactamente donde está ese desgraciado, pero nos puede dar la ubicación de sus guaridas, así podemos empezar a buscar.
-Podríamos hacer eso, hace algunos días mientras estaba en una misión, averigüé que la dos colas ya había sido capturada, si siguen cazando los Jinchuriki como hasta ahora – explicó Kakashi – lo más probable es que vayan por el tres colas
-Exacto, el problema es que se ha perdido la ubicación de ese Bijuu desde que el cuarto Mizukage era su portador – Añadió Yamato – Algunas personas dicen haberlo visto, pero se han tomado como simples leyendas
-A veces las leyendas pueden tener parte de realidad – Dijo Neji, pensando que efectivamente un demonio de leyenda había secuestrado a Sakura
-Es verdad – Kakashi, dado que era la persona con más rango entre todos, había tomado el mando de la misión junto a Yamato – Creo que sería un buen lugar para empezar ¿No crees Yamato?
-Si, los rumores dicen que el Sanbi se esconde en una laguna, cerca de Katawa, se han enviado algunos escuadrones Anbu para investigar, sin embargo, se ha perdido toda comunicación con ellos en cuanto se adentran al territorio. No sabemos que nos espera una vez que lleguemos ahí
-No importa, sea lo que sea, lo manejaremos – comentó Shikamaru, después bostezó, realmente necesitaba descansar, al igual que todos, no sabían cuanto tiempo pasaría para poder descansar, así que debían aprovechar para dormir
-Entonces nos dirigiremos ahí al amanecer – Kakashi se levantó para poner algunos troncos más en la fogata – descansen todos, mañana será un largo día
Todos buscaron lugares cómodos para descansar, Hinata descansó su cabeza sobre el abdomen de Akamaru, muy cerca de Naruto, sentía que él les estaba ocultando algo, solo quería asegurarse que no hiciera algo imprudente, Sai se quedó al otro lado de el rubio, también sabía que no seguiría el plan, pero confiaba plenamente en él, aunque sus planes a veces no tuvieran sentido, de alguna extraña manera, siempre resultaban a su favor.
Naruto se permitió dormir solo un par de horas, solo lo suficiente para asegurarse que todos estuvieran durmiendo. Cuando abrió sus ojos, ya sabía lo que debía hacer, era un plan que le rondaba por la cabeza una vez que hubo digerido la impresión de haber perdido a Sakura, confiaba plenamente en lo que estaba por hacer, no le gustaba tener que engañar a sus amigos, pero ellos no entenderían el por qué de sus acciones. Además, si iba solo era más probable que funcionara
Poniéndose de pie, creó un clon de sombra para que lo sustituyera mientras él escapaba, sabía que se darían cuenta que no era el original, pero para cuando todos lo averiguaran, ya estaría muy lejos, y entonces el clon se encargaría de explicarles a todos la situación. Con pasos suaves para no hacer ruido, se alejó del campamento; una vez se hubo alejado lo suficiente, incrementó la velocidad, apenas había avanzado algunos metros cuando una sombra descendió de los árboles, se puso en guardia al momento, pero relajó sus músculos al ver que solo era Hinata
-¿Qué estas haciendo, Naruto-kun? – Era la primera vez que le hablaba con ese tono tan serio
-Y-yo solo estoy buscando un lugar para ir al baño – se rascó la cabeza intentando dar una imagen de inocencia – Vuelve al campamento Hinata-chan. Todo está bien
-No me mientas – su byakugan se activó debido a la molestia. Naruto dio un paso atrás, algo intimidado. Nunca la había visto así – Tu estas planeando algo, Naruto-kun, y si no me lo dices ahora, voy a gritar para despertar a todos
-No, por favor – se acercó a ella con apresurado, estaban tan ensimismados en su discusión, que ninguno se dio cuenta que tres sobras los espiaban desde los arboles – Tengo que hacer esto, Hinata-chan, tu no lo comprendes, él me ayudará cuando le cuente lo que ha pasado. Hicimos una promesa, el mantendrá su palabra
-¿De quién hablas, Naruto-kun?
-De Sasuke – sonrió con esperanza – él nos ayudará una vez que sepa que ella está en peligro
-Pero Sasuke esta desaparecido, nadie ha podido encontrarlo – intentó hacerlo entrar en razón
-Tengo un plan – sonrió confiado – La ultima vez que lo vimos, uso un jutsu de transporte junto con la serpiente y la rata de Kabuto. Esos jutsus no funcionan en grandes distancias – explicó – Puedo rastrear el perímetro para saber a donde fueron transportados, y a partir de ahí sabré a donde fue – Sonreía como si fuera un hecho que lo encontraría. Hinata por primera vez se frustró con él por ser tan torpe
-¡Naruto! – susurro en grito – Tu plan es débil por todos lados - él poco a poco fue perdiendo la sonrisa – para hacer lo que dices necesitas ser un ninja rastreador ¿Lo eres? ¿A caso tienes la nariz de Kiba o invocaciones como las de Kakashi-sensei? Da igual si encuentras a que lugar fueron transportados, no podrás seguirles el rastro si no tienes habilidades excepcionales como rastreador, ha pasado demasiado tiempo
-No lo había pensado – sus ojos se llenaron de lágrimas – Es solo que… necesito encontrarlo. Se que él nos ayudará, necesitamos todos los refuerzos posibles – la miró con desesperación – Nos estamos enfrentando a una deidad, nada de esto tiene sentido, y no voy a poner la vida de Sakura en riesgo, si con su ayuda aumentamos, aunque sea un poco la probabilidad de ganar, entonces no me daré por vencido, lo encontraré, aunque tenga que oler cada pisca de tierra en el camino
-Eso no será necesario – Kiba salió de los arboles acompañado de Akamaru – Te ayudaremos a encontrar a ese tonto. Soy un buen rastreador
-Yo también – Sai también salió de las sobras. Había esperado que Naruto hiciera un movimiento durante horas – Si crees que es indispensable para el rescate, entonces toda mi tinta está a tu disposición
-Amigos… – Naruto casi no podía hablar – No puedo pedirles que hagan eso
-Lo hacemos por qué queremos – Le dijo Hinata con una pequeña sonrisa – además así será más rápido
-Gracias – Los miro a todos a los ojos
-Si, si – Kiba le restó importancia con un ademán – pero debemos irnos, aquí solo estamos perdiendo el tiempo
-Bien, vamos – saltaron hacia las ramas de los arboles y añadieron chakra a sus piernas para incrementar velocidad. Tenían una misión que cumplir
Kakashi observó todo desde las sombras, también se había dado cuenta que el tonto rubio planeaba algo, lo dejó seguir con su actuación por que estaba interesado en saber cual era su plan; con el paso del tiempo había aprendido a confiar en él, siempre actuaba conforme a los mejores intereses de sus amigos y, por estúpido que sonara, tenía una buena corazonada respecto a lo que estaba haciendo, parecería que después del ultimo intercambio entre Sasuke y su antiguo equipo, era una perdida de tiempo pedirle ayuda, sin embargo dejaría que continuara, le daría de ventaja hasta el amanecer, después informaría a los demás sobre lo que estaba haciendo Naruto, y entonces sabrían que hacer
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Sakura abrió sus ojos lentamente ¿Dónde estaba? ¿Por qué le dolía todo el cuerpo? No podía recordar nada, lo único que sabía era que quería dormir, casi no podía mantener los ojos cerrados, una vocecilla en su interior le advertía que no se durmiera, había algo importante que recordar, pero en ese momento no le preocupaba ni le interesaba… solo quería cerrar los ojos
Un sonido chirriante la hizo fruncir el ceño ¿Por qué no la dejaban descansar? Al estar de nuevo en silencio, suspiro satisfecha y acomodándose nuevamente se dispuso a dormir
-Tienes que despertar bella Jade – abrió los ojos lentamente, un hombre de ojos extraños estaba frente a ella ¿La llamó Jade? – Creo que ese conjuro fue demasiado para tí, has estado inconsciente durante horas, temí haberte matado por error – se rio entre dientes. Esa risa. La recordaba. Retuvo el aliento cuando una ola de imágenes inundo su cabeza, ella peleando, siendo capturada, y lo ultimo que recordaba era haber visto correr a Sai y Shikamaru hacia ella. La confundía con Jade, esa Jade que le había advertido sobre la misión. Estúpida, había sido arrogante, y hora estaba en un aprieto por ello
-¿Qué es lo que quieres? – le frunció el ceño – ¿Por qué me trajiste?
-Oh, es bueno que preguntes – Se paseo por la habitación, ella miraba al rededor, todo el lugar era una triste habitación en forma de cúpula con algunas salientes de rocas que creaba sombras por todos lados; lúgubre, oscura y húmeda – Te contaré una historia. Mi historia, entiendo que hayas olvidado cosas, a fin de cuentas lo que pasó después de que escapaste, seguro es un misterio para ti – Ese hombre estaba loco, de verdad pensaba que era Jade – Jashin estaba cansado de esperar durante un mileno a que todos sus súbditos fallara en la misión más importante que les había otorgado, encontrar a la princesa Jade, el amor de su vida, esa mujer hermosa que lo había abandonado sin explicación alguna, aquella quien lo sumió en la más absoluta de las tristezas, haciendo que su ya oscuro corazón se llenara aún de más odio, estaba sumamente cansado, ya había sido demasiado paciente, Jashin con todo el poder que había reunido a lo largo de todo ese tiempo, tomo forma humana, pero solo podía mantenerla por un par de días, sin embargo, fueron más que suficientes. En una de las aldeas más veneradas por su sed de sangre, y que después se convirtió en un símbolo de paz, encontró a una joven mujer, ella estaba embarazada, sola en el mundo, pues toda su familia, incluido su joven esposo, había perecido por una enfermedad. Así que Jashin hizo que callera en un profundo sueño, la llevó a las montañas y ahí maldijo al niño en su interior – el hombre reía como si ese hecho le causara profunda satisfacción – Prometió que esa criatura sería el encargado de cumplir con todos su mandamientos, un hombre que no moriría, no hasta haber cumplido el deseo más profundo de su señor, y cuando lo hiciera, Jashin reencarnaría en ese cuerpo indigno – Con una carcajada interrumpió el relato, Sakura tenía la piel erizada – Al nacer, el niño desgarró a su madre desde adentro, ese fue su primer sacrificio, y desde entonces no ha parado de matar. Fue llamado Hidan. El inmortal
Al terminar, Sakura tenía la respiración acelerada, de verdad estaba en un buen lio, ella no tenía oportunidad contra él, al menos, no sola, lo único que podría hacer sería esperar un buen momento para escapar, y rezar para que no la encontrara, pero ahora él ya sabía a que aldea pertenecía. Si huía hacia Konoha, seguro la encontraría ahí, además pondría en peligro a toda la aldea, de cualquier manera, era demasiado precipitado pensar en eso, lo primero era idear un plan para escapar
Hidan se dirigió hacia la puerta
-Te traeré comida, vas a necesitar todas tus fuerzas para poder empezar con el ritual
A ella casi le daba miedo preguntar, pero, aun así, se obligó a hacerlo
-¿Ritual? ¿De qué hablas? – el la miro de forma condescendiente, como si fuera estúpida
-El inicio para traer de vuelta a Jashin, por supuesto –
-¿Y por que me necesitas a mí? – él sonrió sádicamente
-Oh, pequeña Jade – suspiró – tú eras la única pieza faltante, el ritual exige reconstruir todo lo que pasó cuando tú y mi señor estuvieron juntos. Incluso estamos en la misma cueva – Soltó una carcajada – ¿No la recuerdas? Esta un poco cambiada, hice arreglos para que fuera más cómoda, así tendremos espacio para divertirnos mejor
A ella se le erizaron los bellos de los brazos ¿La misma cueva? ¿Dónde Jade había sufrido tanto? Lagrimas inundaron sus ojos, tenía que salir de ahí, oh, como deseaba que su equipo estuviese con ella, Naruto mantendría sus esperanzas, Sai le transmitiría calma… Y Sasuke, el siempre había sido su fuerza. Sasuke. Puso toda la fuerza de sus pensamientos en él, mientras lagrimas bañaban sus mejillas ¿Dónde estás? Te necesito
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Hacía horas que un mensaje de tinta había llegado a la oficina de la Hokage, cuando leyó lo que había pasado, no lo podía creer. Su alumna, la chica que casi era para ella como una hija, había desaparecido. Esos malditos Akatsuki. Solo rezaba por que siguiera con vida, envió a su ave más rápida con un mensaje de regreso, no decía mucho, solo que hicieran lo necesario para que ella estuviera de vuelta y que mantuvieran el contacto. incluso si necesitaban a más ninjas, pondría todos a su disposición para completar la misión con éxito, tal vez estaba tomándose demasiadas libertades como Hokage, pero no podría soportar la muerte de otra persona querida, su hermano, Dan, su sensei… no dejaría que alguien más muriera.
Barajeo la posibilidad de pedir ayuda a Suna, pero era muy precipitado, si en un par de días no recibía algún reporte satisfactorio, entonces enviaría una carta al Kazekage, estaba segura que ellos enviarían a sus mejores ninjas como apoyo. Abrazando a Tonton, pidió a los dioses que permitieran a Sakura regresar a casa
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Llevaban ya muchas horas corriendo sin parar, Naruto supo por los recuerdos de su clon que los demás ya se habían enterado de sus acciones, decir que no estuvieron contentos era poco, las reacciones fueron desde gritar al clon y hasta querer darle una paliza, claro, no lo hicieron, no querían hacer desaparecer al único medio que tenían para comunicarse con él, Kakashi y Yamato habían decidido que tomarían una decisión hasta que la Hokage contactara con ellos, dependiendo su respuesta, vería si alcanzaban en el camino a Naruto y los demás, o partían hacia otro lugar en busca de otro Akatsuki, claro que eso también era como dar pasos de ciego, la organización de las nubes rojas siempre había destacado por su gran habilidad de pasar desapercibidos cuando querían, en ese momento su única oportunidad era intentar encontrar al tres colas y mantenerlo bajo vigilancia
Estaban ya a pocas millas de la frontera con la Aldea de la Hierba, solamente esperaban que, aunque sea quedara un mísero rastro para poder rastrear a Sasuke
Siguieron avanzando por algunas horas, mediante su clon, Naruto pudo enterarse del mensaje que envió la Hokage, Kakashi y Yamato habían tomado al fin una decisión, el portador de Sharingan iría como refuerzo con Lee, Tenten, y Shino a seguir a Naruto, los rastrearía con un perro Ninja, Yamato, con el clon de Naruto, Neji, y el equipo Asuma se encargarían de encontrar al tres colas, en caso de que hubiera un cambio de planes, el clon de Naruto se los haría saber. Así pues, se separaron para cumplir cada uno con su parte
Llegaron entrada la tarde a la guarida destruida de Orochimaru, se pararon fuera del gran cráter que había hecho Sasuke cuando Sai lo había atado con sus serpientes de tinta
-Hicieron un gran destrozo ¿eh? – dijo Kiba, y Akamaru lo apoyó con un ladrido
-No fuimos nosotros – Contestó Naruto sin desviar la mirada del lugar donde Sasuke lo había atacado con la Katana – Sasuke hizo esto solo
Hinata abrió los ojos desmesuradamente ¿Cómo era posible? ¿A caso el Uchiha se había vuelto tan fuerte? Tuvo miedo por un momento, ellos no eran rivales para Sasuke, no lo fueron cuando niños, y no lo eran ahora, si los atacaba antes de siquiera permitirles hablar o explicar por que lo habían buscado, estaba segura que por lo menos ella estaría en un gran aprieto. Tuvo como consuelo que ellos tenían el factor sorpresa y numérico de su parte. Esto debía contar para algo ¿no?
-Kiba ¿Puedes oler algo? – Se concentró por un momento junto con Akamaru, caminaron en todas direcciones intentando captar, aunque fuera el más leve olor
- Hay algo, es muy leve, pero el olor solo está concentrado aquí
-Deberíamos separarnos – sugirió Sai – Kiba y yo tomaremos el norte, y Hinata con Naruto el sur – Comenzó a dibujar y de su pergamino salieron ratones que corrieron en todas direcciones, buscando rastros, también dibujó un ave en la que se montó – yo iré a la misma altura que Kiba, pero vigilaré desde arriba, manda un clon con nosotros Naruto, así podemos estar comunicados
-Bien – creó un clon de sombra que tomo su lugar a un lado de Kiba
-Tengan cuidado – dijo Hinata, y los demás asintieron dispersándose
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Sakura hacia horas que estaba en la misma posición, todavía estaba débil, Hidan solo entró un momento para darle un poco de caldo y una pieza de conejo, pero como su humor era tan cambiante, no le dirigió una sola palabra, parecía estar ensimismado en sus propios pensamientos.
Quiso dar algunos pasos, pero sus piernas fallaron y terminó con la cara contra el suelo, después de eso decidió descansar e intentar recuperarse. Estaba un poco somnolienta, tal vez dormir le haría bien. Estaba por caer en la inconsciencia cuando el sonido de la puerta la alertó. El Akatsuki entro y en sus manos tenía un pergamino que se veía demasiado gastado
-Levántate Jade – la tomó del cabello y la puso de rodillas, ella aunque sintió dolor, no emitió sonido alguno – El ritual comenzará ahora – te voy a explicar lo que pasara, éste – movió el pergamino frente a su rostro – es un pergamino que contiene las memorias de Jashin, cada cosa que pasaron juntos está escrita aquí, así será muy fácil que pueda recrear todo, aunque el tenerlo aquí es mera formalidad – lo lanzó a una esquina de la habitación – me lo sé de memoria
-Estás equivocado – intentó razonar con él por ultima vez – Mi nombre no es Jade – parecía que no la escuchaba, soltó su cabello, y salió un momento por la puerta, cuando regresó, traía consigo un par de cadenas, ella de rodillas se arrastró lo más lejos que pudo de él, tenía mucho miedo, ya no le importaba que se le notara o no – Por favor, yo no soy ella
-No intentes mentir, Jade – sin alterarse ató una cadena en el techo, y la otra en el suelo, se dirigió a ella
-¡No me toques! – intentó darle una patada, pero no le hizo efecto alguno, su chakra seguía sumamente bajo
-Vamos, ya has pasado por esto, no me hagas perder la paciencia - La tomó del pelo nuevamente y la arrastró por la espalda hacia donde estaban las cadenas, ella gritó, lo arañó y se revolvió todo lo que pudo, pero no logró nada, al final, termino colgada con las manos juntas y sus pies apenas sosteniéndose con las puntas. Hidan le dio un tirón a la cadena para asegurarse que aguantara durante un par de horas
-¡Yo no soy ella! ¡No lo soy! – jalaba con todas sus fuerzas la cadena, tanto que de sus muñecas comenzó a manar sangre
Hidan le propinó una cachetada que volteó su cabeza y la vista se le nubló por algunos segundos ¿Por qué le pasaba esto a ella? Sollozó ¿Qué había hecho para merecer aquello?
-Es hora de comenzar – Levantó la vista y lo observó sacar un cuchillo muy fino de entre la capa con nubes rojas, se veía muy antiguo, con símbolos extraños grabados sobre el mango, le hizo un corte no muy grande en el costado, comprobó que aunque era viejo, no había perdido el filo; sangre comenzó a salir de inmediato, él llenó su mano de ella y caminó alrededor de Sakura mientras recitaba palabras en una lengua desconocida, las llamas de las velas comenzaron a bailar de forma errática. Hidan paro de hablar y se detuvo frente a ella
-Ahora vas a gritar para mí, hermosa Jade – No lo haré, se prometió ella
Rasgó su blusa con el cuchillo, pero decidió dejarle puesta la ropa interior. Comenzó a pasar el cuchillo desde sus pechos hasta el abdomen, al principio parecía una simple caricia, pero mientras más descendía, hacía más presión, y realizaba leves cortes en ella, le dolían, pero no lo suficiente como para quejarse, lo hizo una y otra vez. Cuando llegó al lugar donde había cortado antes, pasó de nuevo el filo, esta vez, extendiendo el corte hacia la derecha e izquierda. Ella sentía dolor, pero no era algo que no hubiera soportado antes. Los golpes de su maestra dolían más. Mantuvo la boca cerrada, sin emitir ni un quejido. Hidan sonrió, cuando el día terminara, gritaría
De nuevo pasó el filo por el abdomen, pero esta vez al llegar a su otro costado el que estaba sano, lo clavó con fuerza debajo de las costillas, evitando cualquier punto vital. Ella no pudo soltar un leve quejido. El peliplateado retorció el cuchillo aún en su interior, haciéndole todo el daño posible. El ansia de sangre era casi palpable en la habitación, y a partir de ahí no se contuvo más.
-¡Grita, Jade! ¡Grita para mí! – Pasaba con un loco el filo por su abdomen, ella casi no podía contener sus ganas de gritar, Hidan se puso a su espalda y comenzó a escribir algo en su piel – ¡Hazlo Jade! – le dolía mucho, parecía que toda su espalda ardía, si poder evitarlo, un largo grito abandonó sus labios
