Capítulo 7: ¿Qué puedes hacer cuando estás con el tiempo en contra y encima tu vida peligra?. No sabes qué hacer, estás entre la espada y la pared, tienes que tomar una decisión sumamente rápida y en especial cuando la persona a la que te encargaste de proteger, había sido secuestrada por el enemigo y corría riesgo su vida. Kardia había tenido la oportunidad para acabar con Nahualpilli, pero Sasha había intervenido, pidiendo clemencia, piedad por la vida del rival, cosa que éste aprovechó para llevársela, sumado a los efectos de aquel "Colmillo de Obsidiana" que estaba viajando por las venas del peli azulado hasta su corazón.
Pronto, Nahualpilli había llegado al Templo de la Pirámide, en donde una intensa Luz podía verse en su centro, delante del Altar y frente a ellos se hallaba una persona arrodillada, la cual sintió la presencia de aquel Soldado, quien llegaba con la prisionera.
- Bien hecho, Nahualpilli, percibo que el corazón del Escorpión arde con gran intensidad.- Le felicitó Huexda, el cual no llevaba sus prendas Azteca-Maya y solo tenía algunas que cubrían sus hombros, piernas, un taparrabos, una túnica que cubría su espalda y consigo llevaba aquellos colgantes en su cuello.
- Jejejeje, sí, lo puedo sentir, aunque no pude arrancarle la piel.- Río el peli blanco, sin soltar a Sasha.
- Gracias al Colmillo de Obsidiana, el calor de su cuerpo fluye hacia aquí, así que al final, su corazón ¡será el Arma que desate el Fin de la Humanidad, el despertar de Tezcatlipoca ocasionará y le brindará su poder al Gran Tezcatlipoca.- Bramó Huexda, mientras que se veía en las paredes, la imagen de un enorme y feroz Jaguar, un Dios peligroso y temible, severo y amenazante.
- "¿Eh? ¿Qué es eso?. Nunca he visto algo tan parecido, más que un animal, parece una máquina ¡y emana un aura maligna!".- Pensó Sasha al ver a aquel monstruo que estaba en las paredes del Templo.
- Dime, Nahualpilli, ¿es esa la niña que viajaba con el Escorpión y los demás?.- Preguntó Huexda.
- Sí, la secuestré al huir.- Respondió el peli blanco.
- Me parece que será de utilidad, ¡podemos usarla como catalizador para hacer arder su corazón aún más!.- Se mostró Huexda a favor de su idea, dejando callado a Nahualpilli.- Imagino que debes estar ansioso por arrancar la piel de una pequeña niña: ¡Hoy, al Atardecer, vas a arrancar esa piel ante sus ojos y la furia hará que su corazón estalle en llamas: Finalmente ha comenzado el Cixtlaloixca!.- Exclamó el villano, cosa que preocupó mucho a Sasha, quien recordaba aquel día en el que Kardia se hallaba caminando por el Santuario, comiendo una manzana y en esos días, la pequeña no conocía nada de aquel sitio, hasta que le jaló la capa blanca, cosa que lo hizo enojar, aunque sabía que no podía enojarse con ella, sentir furia por ser una pequeña recién llegada, aunque no sabía que Sasha era Athena, él decidió tomar aquella decisión: Irse de viaje.
Despertó de golpe, el recordar el momento del secuestro de Sasha por Nahualpilli lo hizo volver en sí, hallándose de regreso en la taberna, no hallándose a nadie en el lugar.
- Oye, ¿estás ahí, Calvera?.- Llamaba Kardia, pero no había nadie en el lugar.
- Se fue.- Escuchó una voz y se topó con Stan, el cual estaba bebiendo algo de cerveza.
- ¿Qué? ¿Se fue?.- Quedó Kardia sin palabras ante semejante noticia.
- Te dejo una carta, ohhh, parece que Stan tiene competencia, ¿no lo crees?.- Bromeó Amatista, señalando aquella nota que estaba dejo del Casco de Escorpio, haciendo que se volteara.
Kardia la tomó en sus manos y comenzó a leerla:
- "Estabas tardando en recobrar el sentido, otra vez tenías una fiebre terrible, descansa un poco más. El saber de mi familia nos ha causado muchos problemas a ambos. Voy hacia allá, trataré de convencerlos para que dejen en paz a Sasha y a ti, con suerte, tal vez ¡todo se resuelva antes de que despiertes!".- Leyó aquella voz, viendo que Calvera se mostraba muy confiada, tranquila consigo misma de que conseguiría solucionar el problema, pero eso hizo enfurecer al Santo de Oro, el cual cerró el puño tras dejar la carta sobre la mesa.
- ¡MUJER ESTÚPIDA! ¡VAMOS, ANDANDO!.- Ordenó Kardia a sus compañeros, quienes se pusieron en marcha.
El Sol se estaba poniendo en el Horizonte, pronto llegaría la noche y con ello, aquella festividad de los Aztecas y Mayas, una que marcaría el comienzo, el despertar de una nueva Era para todo el Mundo y fue entonces que, mientras que Kardia, Stan y Amatista se pusieron en marcha, en el camino hacia la Pirámide, alguien les estaba bloqueando el paso.
- ¿Eh? ¿Tú de nuevo?.- Preguntó Stan hacia el sujeto de Armadura Roja, el cual estaba impidiendo el paso.
- Así es, ya me conocen.- Les dijo con serenidad el villano.- Solo tú, Kardia de Escorpio, podrás pasar, pero tus compañeros no, ellos tienen un asunto pendiente conmigo.- Advirtió, señalando a Stan y Amatista.
- Muy bien, ¿quieres pelear?. Entonces la tendrás, Kardia, ve tú, nos veremos en la Pirámide.- Pidió el castaño, el cual tomó posiciones de batalla.
- Je, muy bien, nos veremos allí, suerte y cuídense, chicos, por cierto, Amatista, cuida de que Stan no se rompa la cadera, ¿sí?.- "Pidió" Kardia a la Gema.
- Jajaja, trato hecho, amigo.- Prometió la peli blanca y chocaron los cinco.
- ¡Oye!.- Gritó Stan molesto y de ahí, Kardia partió hacia la Pirámide.
Una vez que todo quedó resuelto, Dark Sao se dirigió hacia ellos.
- He estado esperando este momento desde hace mucho tiempo, el momento para probar que los "Jaguares" pueden serles de utilidad al Señor Hades.- Dijo, revelando aquel objetivo de su misión.
- ¿Qué has dicho? ¿Hades?.- Preguntó Stan con asombro.
- Así es, yo soy un Dios surgido de Apokolips y fui enviado a este Planeta para investigar y organizar una revolución contra Zeus y el Olimpo, para demostrarles a los Humanos del fraude que estaban sumergidos, viviendo ese sueño tan patético y que adoren a Darkseid, siendo él quien había estudiado a los Dioses del Olimpo y me pasó la información a mí, su mejor General. Sin embargo, hice un trato con Hades para derrocar tanto a Darkseid como a Zeus y ser su socio en su nuevo dominio universal; aunque considero a los Espectros como uns débiles, impostores que no saben pelear verdaderamente y eso me ha llevado a tener serias discusiones con Pandora y Thanatos. Je, este día ha llegado y con ello ¡la prueba máxima ha comenzado!.- Les contó toda su historia y de ahí dio por comenzado el enfrentamiento.
- Agh, ya cierra la boca, se nota que eres un traidor que de seguro lo terminarán ejecutando por idiota. ¡Hablas mucho pero no peleas!.- Advirtió Stan y se lanzó al combate.
- "Hum, qué Humano más patético".- Pensó Dark Sao y evitó el puño de Stan, siendo éste el que cayó al piso.
- ¡¿Qué?! ¡¿Cómo lo hizo?!.- Se preguntó el castaño, viendo que no había dado en el blanco.
- ¡Oye, por aquí!.- Le llamó Amatista y con su Látigo lo intentó capturar, pero éste logró zafarse fácilmente.
- ¡Es muy rápido, Amatista, hay que tener cuidado!.- Advirtió Stan, pero en esos momentos, dos feroces golpes los mandaron a volar por los aires, estrellándose contra una hilera de árboles, los cuales cayeron con un profundo estruendo.
- Ya se los advertí, no están a mi altura y es una lástima, creí que serían verdaderos Guerreros, pero ahí los veo, intentando ponerse de pie y bajo un intento desesperado de pelear, ¡demuestren lo que son o mueran!.- Bramó Dark Sao, el cual no toleraba las debilidades, incluso en el enemigo.
- "Mierda, ¿cómo hacemos para vencer a este tipo?. Es demasiado rápido y resistente, cualquier ataque nuestro, resultará en un rotundo fracaso, en vano, tiene que haber una forma de vencerlo".- Pensó Stan, el cual intentaba no perder la consciencia por esos momentos, debido al fuerte golpe que recibió contra los árboles, al igual que Amatista.
Mientras tanto, en la Pirámide, Huexda ya estaba vestido con sus prendas Sacerdotales y con ello daba por comenzado el festival que tanto anhelaban todos los presentes, rodeado por la Guardia del Templo, los "Jaguares" montaban guardia en los alrededores y el sacrificio, Sasha, ya estaba listo, siendo custodiada por Nahualpilli.
- Ofreceremos su corazón al Sol ¡y yo cambiaré la Era, creando una nueva!.- Anunció el Sacerdote del Sol hacia sus fieles, para después voltearse.- Eres fuerte, ya veremos después de esos dos días cuando ambos vengan a mí.- Sintió la presencia de Kardia.
- ¡Sí!. Dos personas fueron por aquí.- Observó las huellas en la tierra, las cuales marcaban el camino.- "Dos personas en peligro y el dolor que produce mi corazón es existante. ¡Ja!". ¿Qué podría ser más emocionante?.- Deseó saber Kardia y tras mostrar esa sádica sonrisa, se lanzó a la carrera para rescatar a Sasha y a Calvera.
- Nuestro encuentro ya es inminente: ¡EL CORAZÓN DEL ESCORPIÓN VIENE EN CAMINO!.- Anunció Huexda desde lo alto de la Pirámide, mientras que sus Guerreros gritaban de emoción y júbilo.
Sasha estaba encadenada al Altar, siendo vigilada por Nahualpilli.
- ¡AQUELLO QUE TANTO HEMOS ESTADO ESPERANDO, SUCEDERÁ HOY, FUNDAREMOS LOS CIMIENTOS PARA UN NUEVO MUNDO, DAREMOS RIENDA SUELTA A LA DESTRUCCIÓN, DESPUÉS DE TANTO TIEMPO, FINALMENTE PODREMOS REALIZAR NUESTRO DESEO!.- Exclamó Huexda, mientras que continuaba con su discurso y de ahí, desde las escaleras, allí venía una persona conocida por Kardia y Sasha, pero que ahora vestía un traje de Sacerdotisa Azteca (Cihuatlamazacque), el cual la hacía lucir su bien dotado físico.
- Y por eso, debemos unirnos.- Dijo aquella mujer reconocida.
- ¡SEÑORITA CALVERA!.- Gritó Sasha.- "¿Qué hace aquí?. A este paso van a...".- Pensó ella, mientras que Calvera y Huexda se reunían y de ahí, éste procedió a dar la orden.- Por favor, haz algo...¡KARDIA!.- Rogó la niña y para su sorpresa, una fuerte explosión, seguida de otras más, sacudieron los bosques, alzando llamas y humo por los Cielos, llamando la atención de los presentes.
- ¡Vaya conmoción la que tienen aquí! Siento llegar tarde, ¿todavía me puedo unir a la diversión?.- Hizo Kardia su entrada en escena, con ese clásico sarcasmo suyo.
- Jajajaja, no podíamos comenzar sin ti.- Le "dio la bienvenida" Huexda al "invitado de honor", riéndose por lo que estaba por comenzar.
Aquella segunda explosión fue provocada por Stan, quien había logrado detener el impacto de Dark Sao, quien fue arrojado hacia atrás, aunque utilizó sus pies para detener el impacto contra la ladera de las montañas, provocando que unas pocas rocas cayeran desde la cima.
- Vaya, me dejé llevar, creí que eras un tanto débil, pero esa resistencia que ejerciste, fue algo que me llamó la atención.- Sostuvo el rival, mientras que el castaño resplandecía con su Cosmos.
- Te lo dije, nunca te confíes demasiado o terminarás mal.- Le advirtió el Santo de la Corona Boreal al oponente, quien sonrió.
- Bueno, bueno, es tiempo de terminar con este juego de niños, ¡vamos, Stanley, acabemos con este sujeto!.- Pidió Amatista.
- "Esto se pone muy interesante".- Pensó Dark para sus adentros y de ahí reanudaron la pelea.
- ¡Pero qué bien te va, Huexda!. Tienes a tu merced a esa niña que secuestraste ¡y hasta hipnotizaste a Calvera, la novia de Stanley, en serio, eres asombroso!.- Felicitó Kardia, aún burlándose del Sacerdote del Sol, quien simplemente hizo una mueca en su rostro.
Una "preocupación" se vio reflejada en el rostro de Nahualpilli, el cual se acercó hacia Sasha, la cual había intentado llamar, en vano, a Calvera y de ahí se dibujó una pequeña sonrisa siniestra a Huexda.
- Jejejeje, ustedes están a punto de extinguirse.- Sentenció con tranquilidad y eso llamó la atención de Kardia.- Tanto tú como ellas.- Señaló a Calvera y a Sasha.- No están aquí reunidos por mi voluntad, sino por otra fuerza, veo que no tienes ni idea, Escorpión. Es el modo, en el que el Mundo se organiza, el Mundo está hambriento de destrucción y renacimiento, desea limpiarse de la Humanidad y de la Civilización. Lo que comenzó en una tierra insular de Europa, se extendió a gran velocidad y en poco tiempo el Ser Humano perdió el control, ahora, el Hombre y el Mundo se están dividiendo, para evitar eso, el Hombre necesita un colapso periódico, como el Sol que se oculta y renace.- Le explicó toda esa historia, todo el "proyecto", las imágenes de los Dioses Aztecas y Mayas, para que después fuera concentrando aquel poder y provocara una explosión en la parte superior del Templo al aire libre..
- ¿Qué es eso?. Se oye un rugido bajo la tierra.- Se preguntó Kardia aquella "máquina" que estaba despertando.
- ¡Ese...ese es el Nahual de Tezcatlipoca, está vibrando en armonía con Tezcatlipoca que está debajo de estas ruinas!. Ahora, ni siquiera un Dios podrá vencer a Huexda, porque ¡él mismo es el Dios de la Destrucción!.- Sentenció con emoción Nahualpilli, viendo a su Jefe lanzarse al asalto.
- ¡Qué divertido, estoy ansioso por ver qué tan fuerte eres!.- Exclamó Kardia con emoción, lanzándose de un salto al ataque.- ¡"AGUJA ESCARLATA"! ¡¿Qué?! ¡¿Está absorbiendo la "Aguja Escarlata?! ¡Agh!.- Se preguntó, viendo que su ofensiva era repelida.
- Qué bien se siente, tu calor llena mi cuerpo, siento el Tlacotli en tu interior, ¡necesito más!.- Dijo Huexda, quien "saboreaba" aquel poder y pedía por más del mismo, mientras que una mirada severa se dibujaba en su rostro.- ¡HAGAMOS QUE TU VIDA ARDA CON MÁS INTENSIDAD!.- Exclamó y se lanzó al ataque, destruyendo el suelo como si fuera un terremoto.
- ¡NI SI QUIERA TIENES QUE PEDIRLO!.- Se burló Kardia, el cual evadía los golpes.
- ¡ESO ES, MÁS, MÁS, SI NO PUEDES CON TU PROPIA FUERZA, YO HARÉ QUE TU CORAZÓN ARDA HASTA MÁS ALLÁ DEL LÍMITE! ¡NAHUALPILLI, MATA A LA NIÑA Y DESÓLLALA!.- Sentenció y para "ponerlo a prueba", le ordenó a su Soldado que hiciera dicha tarea, cosa que lo dejó petrificado ante semejante "pedido".
- ¿Eh, ah? ¿Me habla a mí?.- Se preguntó, desconcentrado ante la fría mirada de Huexda y al volver sus ojos hacia las cadenas que tenían a Sasha prisionera, éstas estaban destruidas.- Ah...¡AHHHHHHHH, LA NIÑA SE ESCAPA!.- Gritó, dando la voz de alarma.
- ¿Qué?.- Se preguntó Huexda, un tanto molesto ahora por esa negligencia.
- Jajaja, ¿creíste que había lanzado golpes a lo tonto?. Idiota.- Se burló Kardia, pero en ese momento, el Sacerdote del Sol lo tomó de la cabeza por fuerza.
- Veremos quién es el idiota.- Reafirmó su postura y tras él estaba Sasha, en los bordes del Templo al aire libre, haciendo que Huexda se percatara de su presencia y se volteara hacia Nahualpilli.- ¿Por qué no vas tras ella, Nahualpilli?.- Preguntó con seriedad.
- Es que...sigo un poco afectado por el ataque del Escorpión, todo me duele.- Respondió el hombre, arrodillado en el piso.-
Sin embargo, la seria mirada de Huexda se volvió a poner severa ante aquellas palabras, quien se dirigió, de una forma asesina, ahora, cerrando el puño con fuerza.
- Creo, Nahualpilli...- Iba a decir y para evitar un desastre, el hombre de cabellos blancos salió corriendo hacia Sasha.
- ¡Pe...Perdóneme, Amo Huexda, no puedo!.- Gritó, revelando aquel motivo, sorprendiendo a Sasha.- Es que es...es la primera vez que me da miedo morir...y que alguien me protegió, me sentí tan feliz. Además, la piel de esa niña es tan clara y tierna, si la mato, de seguro volveré a sentir frío.- Se mostró apenado, no quería hacerlo, así que se levantó y ofreció sus disculpas ante el Sacerdote del Sol.
- Nahualpilli.- Quedó Sasha sin palabras por aquella solidaridad.
Sin embargo, Huexda no lo estaba, éste alzó su mano izquierda, concentrando una monstruosa cantidad de energía, formando una esfera de fuego, llamando la atención de Kardia, mientras que se producían varias explosiones en los alrededores.
- Está bien, no tienes que hacerlo: Yo me encargaré de que esa niña muera de la manera más cruel frente al Escorpión.- Sentenció el hombre, quien lanzó el ataque.
- ¡SASHA!.- Gritó Kardia.- ¡NO TE QUEDES AQUÍ PARADA, CORRE!.- Le ordenó.
- ¡Sí!.- Acató ella la orden y se dispuso a correr.
- Demasiado tarde.- Advirtió Huexda, pero cuando lanzó la ofensiva y estaba por alcanzar a Sasha, Nahualpilli se interpuso, recibiendo todo el impacto de aquel golpe tan poderoso, horrorizando a Sasha y a Kardia.
- ¡¿Eh?!.- Quedó Kardia helado.
El cuerpo de Nahualpilli cayó al piso, humeando y delante de Sasha, cuyos ojos comenzaron a humedecerse por aquel acto tan valiente, incluso de un villano como el Azteca.
- ¿Por qué? ¿Por qué hiciste eso?.- Preguntó la niña y el hombre de cabellos blancos sonrió, a pesar de estar muriendo.
- Jejeje, el dolor...si que es feo...pero...tú derramaste lágrimas por mí...eso fue muy cálido...- Fue el agradecimiento que el Guerrero Nahualpilli de Youaltepuztli, aquellas dulces palabras de un hombre que había saldado su deuda con aquella niña que se convertiría en la Futura Diosa Athena y delante de sus ojos, el cuerpo del Azteca se convirtió en cenizas, siendo llevadas por los Vientos de la Noche hacia su Descanso Eterno en el Paraíso que ellos tenía en su Cosmovisión.
- No...Nahualpilli.- Lloró Sasha por la muerte del peli blanco.
- Hm, sabía que no eras muy brillante, pero parece que ni siquiera eras apto para el Nuevo Mundo, de todos modos, eres uno de los millones que morirán.- Mostró su veredicto, Huexda, mientras que Kardia permanecía callado, pero era la calma antes de la tormenta ante aquella burla que estaba haciendo el Azteca.
- ¡Jajajajaja!.- Aquella risa, sí, aquella risa cargada de sadismo y odio comenzaba a florecer dentro de Kardia.- ¿Así le hablas a un compañero después de matarlo? ¡PARECE QUE ERES TÚ EL ÚNICO NO APTO PARA ESTE MUNDO, SOLO TÚ MORIRÁS, AHOGADO EN EL VENENO DE ESTE ESCORPIÓN!.- Bramó Kardia, quien iba a lanzarse al asalto para vengar la ofensa contra Nahualpilli.
Las últimas cenizas del Guerrero Azteca se elevaron hacia los Cielos, delante de Sasha, la cual lloraba por la muerte de éste, las escaleras, los últimos peldaños de la misma que daba hacia el Altar, habían sido destruidas por la velocidad de Kardia, quien estaba cara a cara con Huexda.
- Jejeje, Nahualpilli fue muy tonto hasta el último segundo, no creí que tu corazón fuera a alcanzar tal incandescencia. ¡Impresionante!.- Se burló Huexda y de ahí veía el enfrentamiento contra Kardia.
- ¡Ja! ¿Eso es todo lo que le dirás a tu compañero? ¡BORRARÉ ESA INDIFERENCIA DE TU ROSTRO! ¡COMIENZA A PENSAR EN CÓMO TE DISCULPARÁS CON NAHUALPILLI EN EL OTRO MUNDO!.- Gritó el peli azulado, pero cuando estaba por atravesar al rival, éste lo detuvo.- ¿Eh?.
- No será necesario, yo observaré esta destrucción por toda la Eternidad, viviré por siempre, te llevaré conmigo, Escorpión.- Advirtió Huexda, quien tomó a Kardia del cuello.
- ¡Guah, es demasiado fuerte! ¡EL GOLPE QUE ME DIO, PARTIÓ EN DOS LA PIRÁMIDE!.- Gritó éste y ambos cayeron por el desplome del piso que había en la parte superior de aquel monumento.
- ¡KARDIA!.- Fue Sasha, gritando por el Caballero, mientras que éste desaparecía entre la Oscuridad.
Iba cayendo, sangrando, pero algo llamaba su atención al final de aquel "Vacío Infinito" que yacía allí.
- "¿Hay algo en el fondo? ¿Qué es?".- Se preguntó, mientras que veía a Calvera volando por el lugar, hasta que finalmente llegaron a aquella "Cámara de los Dioses".
- Este es mi Dios, Tezcatlipoca. ¿Quieres ver su poder de destrucción?.- Preguntó Huexda, quien presentó a aquel Ser Divino que se hallaba en las paredes.- El Tlacotli dentro de tu cuerpo se acerca a tu corazón y envía su poder a mi Dios, el poder está llegando a su punto crítico.- Dijo, mientras que aquella energía crecía y hacía a Kardia retorcerse del dolor.
- ¡¿Qué es esto?! ¡Está absorbiendo todo mi calor! ¡NO!.- Gritó y éstos mismos llegaron hacia la parte exterior de la Pirámide, en donde se hallaba Calvera, viendo aquel Halo de Luz dirigirse hacia los Cielos.
Pronto, Kardia logró zafarse del control de Huexda y con un rápido movimiento, salió de la Pirámide, destruyendo la parte central de la misma y contemplando la destrucción dejada atrás.
- ¡Las Montañas se hicieron añicos!.- Exclamó con asombro.
- ¿Por qué tiene que ser así?. Esto no puede estar pasando, ¿qué hago, Kardia, Stan, Amatista? ¡Tenma!.- Lloró Sasha por sus amigos y seres queridos.- No, no puede ser.- Dijo, al sentir aquella presencia en la "Cámara".
- Esto es solo un fragmento de su poder, cuando le haya entregado tu corazón, el poder de mi Dios alcanzará su máximo.- Mostró Huexda la segunda parte de su plan.
- Ah...no...no puede ser...no puedo creerlo...Ah...- Quedó Kardia helado, mientras que sentía como aquel Colmillo de Obsidiana llegaba hacia las arterias de su corazón, viéndose una imagen de éstas mismas y luego era atacado por la espalda por el rival.
- La Caída de la Humanidad, el Comienzo de un Nuevo Mundo con un Nuevo Sol, cuando haya terminado esta misión, seré liberado de este Planeta ¡y partiré hacia el Universo!.- Exclamó Huexda con orgullo, mientras que se divertía torturando a Kardia.- Tengo su corazón, muy pronto, esposa mía, podremos volver a casa.- Prometió éste a Calvera, quien había reaparecido allí abajo, sin embargo, ella tenía una mirada sería sobre él y con ello, un poder que iba creciendo.- ¿Qué es eso, Calvera? ¿Qué es lo que sale de tus ojos?.- Preguntó por aquel brillo.- ¡NO SIGAS!.
- Jajaja, así que te causa repulsión las lágrimas.- Se recuperó Kardia, burlándose del Sacerdote del Sol enojado.
- Tú...¡¿sigues vivo?!.- Preguntó Huexda, ahora que se hallaba entre la espada y la pared.- Deberías conocerlas mejor, la mujer a la que amas, está llorando, has vivido tanto tiempo y no conoces nada.
- ¿Amor? ¿Tristeza? ¿De qué hablas?.- Preguntó el peli blanco y de ahí iba perdiendo el control sobre Kardia.- ¿De sentimientos?. No los necesito para cumplir mi propósito, a esta mujer yo solo la quería para que cumpliese su papel, siguiendo el plan de destrucción, lo mismo a Dark Sao, así es como he existido durante decenas de miles de años.- Reveló su verdadero objetivo, sin demostrar el más mínimo sentimiento.
Kardia fue soltado y de ahí, la locura, el sadismo, la crueldad suya tan característica, comenzaba a aparecer junto al fuego.
- Por lo que veo, eres aún más estúpido que Nahualpilli, ¡TÚ JAMÁS COMPRENDERÁS LA RAZÓN POR LA CUAL PROTEGIÓ A SASHA! ¡JAJAJAJA, Y TAMPOCO, JAJAJAJA, TAMPOCO EL HECHO DE QUE ME RESULTE TAN DIVERTIDO...VERME ACORRALADO DE ESE MODO!.- Exclamó y de un rápido golpe, llegó a alcanzar a Huexda.
- ¡WOW!.- Gritó del asombro el rival.
- ¡ALGUIEN COMO TÚ NO ES DIGNO DE TOCAR ESTE MUNDO, NI MI CORAZÓN!.- Bramó, mientras que la "Aguja Escarlata" reaparecía y con ello, el fuego y la destrucción.
- ¡IMPOSIBLE! ¡¿CÓMO PUEDE HABER TANTO CALOR EN TI TODAVÍA?!.- Preguntó el peli blanco con asombro.
- ¡TRÁGATE ESTO!.- Atacó Kardia, hiriendo de gravedad al rival.
- ¡WOOAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!.- Gritó Huexda por el ataque e intentaba defenderse como pudiera.
- ESTE CALOR NO SE COMPARA CON EL DE HACE UN MOMENTO, EL CUERPO NO DEBERÍA LLEGAR A SOPORTARLO TANTO! ¡"AGUJA ESCARLATA KATAKEO"!.- Mostró el peli azulado su nueva ofensiva y el resplandor que ésta emitía.- Mi corazón se transforma en el máximo generador de calor, es la técnica más poderosa, a cambio de mi propia vida, será un final tan espectacular para una vida tan larga y aburrida, ¡SERÁ EL CLÍMAX DE TU EXISTENCIA, HUEXDA!.- Las palabras de Kardia eran 100% efectivas, su "Aguja" había crecido y con ello, venía el gran final sobre el oponente.
- ¡NO PERDERÉ ANTE TI!.- Juró el rival, pero en ese momento, mientras que se veía la imagen del Dios Azteca nombrado, el golpe del peli azulado dio en el blanco.
- ¡"AGUJA ESCARLATA KATAKEO ANTARES"!.- Ultimó Kardia a su oponente, provocando una verdadera explosión en toda la zona, mientras que Huexda desaparecía en aquella luz tan cegadora.- Te lo dije, un Sol tan primitivo y salvaje ¡ES INCAPAZ DE CONTROLAR A ANTARES!.- Exclamó, mientras que el rival desaparecía por completo y toda la parte superior de la Pirámide era destruida.- Realmente estás más perdido que Nahualpilli, tú no podrías comprenderlo, un tipo como tú no es digno de ¡QUEDARSE CON MI CORAZÓN, NI CON ESTE MUNDO!.- Advirtió con severidad hacia el oponente.
Pronto, Kardia salió de allí y quedó de pie frente a Sasha, para después, cerrar sus ojos.
- El Cosmos de Kardia...- Dijo Stan, mientras que se habían protegido Amatista y él de las explosiones que provocaba Dark Sao.
- ¿Qué habrá pasado?. Siento una atmósfera bastante extraña.- Advirtió la peli blanca con miedo.
Incluso el propia rival se detuvo y miró hacia la destruida Pirámide.
- "¿Así que eso es lo que has estado haciendo conmigo, Huexda? Me estuviste usando como una Marioneta".- Pensó para sus adentros el villano, al enterarse de la traición que el peli blanco había hecho con él.- ¡MALDITO SEAS, HUEXDA!.- Bramó con furia y el eco se pudo oír por todos los páramos y los bosques.
- Ufff, ya se enojó el Sirviente de Huexda.- Se burló Amatista.- ¿Por qué quieres destruir a los Dioses?.- Le cuestionó ella.
- Je, dicen que odio a los Dioses del Olimpo, no los odio, son nuestros hermanos en el Poder, odio la violencia y falsa devoción que tienen sobre los Humanos, ya que éstos les sirven y ellos nos mandan a nosotros diluvios, pestes y Guerras Santas, por eso vine hasta aquí, porque veré caer a Darkseid y a Zeus, sus arrogancias y ego serán la clave de nuestra victoria.- Dio a conocer su propósito el villano.-
- Pero tú fuiste el engañado.- Advirtió Stan, el cual lo atacó por sorpresa.
- ¡¿Qué?!.- Preguntó Dark Sao, mientras que resistía a los puños del rival.
- ¡Mira lo que te ha pasado, fuiste usado, tú mismo lo dijiste, Huexda te usó como una Marioneta, pero hay que deberás ver tú mismo de aquella niña que consideras una débil! ¡VELO TÚ MISMO, HIJO DE PUTA!.- Sentenció el castaño y preparó su puño.- ¡"GOLPE HURACANADO"!.- Lanzó su ofensiva y sin que Dark Sao pudiera hacer algo al respecto, fue lanzado por los aires, tal vez él mismo habría deseado conocer, personalmente, lo que las palabras de Stan de la Corona Boreal le había dicho con anterioridad.
Un impacto dio cerca de ellas, en donde Dark Sao se levantó, bastante herido por lo ocurrido por el golpe que Stan le había dado junto a Amatista, habían llegado los tres al mismo tiempo y mientras que se levantaba, por su cabeza podía oírse lo que pensaba al ver aquella escena.
- Athena, Diosa de la Guerra, a pesar de tener un poder capaz de sellar a Tezcatlipoca, sigue siendo una niña. Yo tampoco sabía que tenía ese poder, pero ¿de qué me sirve ahora?.-
- ¡HUEXDA!.- Alertó Dark Sao.- ¡¿Así que sigues vivo, hijo de puta?!.- Preguntó con furia, mientras que veía al rival, el cual estaba solo como una sombra, ya que su cuerpo había sido destruido.
- ¡Waaah!. Se destruye mi cuerpo y la meta que venía persiguiendo desde hace decenas de miles de años...No te lo perdonaré, Escorpión Antares, pero antes de desaparecer, Gran Tezcatlipoca...destruye esta parte del Mundo...no...¡DESTRUYE A LAS PERSONAS QUE SE ENCUENTRAN AQUÍ!.- Ordenó Huexda, mientras que desaparecía ante la vista de todos y aumentaba la intensidad del fuego.
- ¡Maldito! ¡NO TE DEJARÉ ESCAPAR!.- Bramó Dark Sao y le lanzó varios orbes, los cuales terminaron por destruir al rival.- ¡Considera mi "contrato" contigo, finalizado!.- Dejó su sentencia hacia el Azteca.
- ¡LA TEMPERATURA, ES INCREÍBLE, ¿VA A INMOLARSE JUNTO A TEZCATLIPOCA! ¡NO, NO HAY ESCAPE! ¡¿Este es el fin?!.- Gritó Calvera, mientras que se producía una gran explosión y se abrazaba con Sasha y los demás.
- No, no lo es, mire.- Señaló Dark Sao y ante su sorpresa, allí estaba Sasha, la cual resplandecía bajo un intenso Cosmos.
- ¿Qué está pasando? ¿Y esa Luz?.- Se preguntó la peli negra y vio a la pequeña, quien portaba el Escudo y el Cetro de Athena.
- Yo...yo ya no le temo al Futuro...y nunca volveré a decir algo así, si dejo que el miedo me detenga, no podré de cuidar las cosas que quiero proteger. Yo...debo no debo temerle a mis poderes. ¡ES HORA DE SEGUIR ADELANTE, DANDO TODO DE MÍ, COMO LA DIOSA DE LA GUERRA, APRENDÍ TODO ESO GRACIAS A KARDIA!.- Exclamó la pequeña y se lanzó al asalto contra el rival.
- "Así es, Sasha".- Le felicitaron Calvera, Dark Sao, Stan y Amatista, mientras que la peli lila atrapaba con los Talismanes al Dios Tezcatlipoca.
Una vez que acabó con el enemigo, la paz volvió, pero había sido una victoria amarga para ella y sus amigos.
- Kardia.- Dijo Sasha, mirando hacia el fallecido Caballero.- Realmente no hay manera de hacerle abrir los ojos, se ve tan contento, a pesar de que su cuerpo está ardiendo.- Se lamentó ella, mientras que lloraba por aquella pérdida.-
- "Egoísta, eligió arder hasta consumirse".- Pensó Calvera con tristeza.
- No quiero regresar al Santuario sin ti, Kardia. Daré lo mejor de mí para convertirme en una buena Athena, quiero que también estés ahí, Kardia.- Pidió ella de que volviera a la vida.
- Athena, Diosa de la Guerra, a pesar de tener un poder capaz de sellar a Tezcatlipoca, sigue siendo una niña. Yo tampoco sabía que tenía ese poder, pero ¿de qué me sirve ahora?.- Se preguntó y de ahí, Calvera le pasó su mano por los cabellos.- No te preocupes, Sasha, ¿no te había dicho que un viento diferente soplaría mañana?.- Le hizo recordar aquella frase y de ahí, el Sol salió, iluminándola.
- ¡Señorita Calvera! ¿El poder del Sol hace que su cuerpo se vuelva completamente blanco?.- Quedó Sasha sin palabras ante aquel hecho.
- Yo también he recuperado mis recuerdos, mis Ancestros fueron enviados aquí al mismo tiempo que ese hombre, venían desde un lugar lejano, para observar la evolución de la Raza Humana, si el Jaguar Negro juzgaba alguna vez que los Humanos iban por el camino equivocado, debía destruirlos y la Serpiente Emplumada debería ayudar a crear un Nuevo Mundo antes de volver a volar hacia las Estrellas. Siento un inmenso poder dentro de mí, ahora el Sol te devolverá el calor que te quitó.- Prometió Calvera, mientras que ella curaba a Kardia, el cual iba abriendo los ojos.
- Uhhh.- Volvió a moverse el peli azulado.
- No puedo creerlo, lo hizo, en verdad lo hizo, sanó a ese Caballero.- Quedó Dark Sao impresionado.
- ¿Ah? ¿Qué...aún?...Estoy vivo...- Se dijo Kardia, mientras que observaba a su alrededor.
- Tonto.- Le dijo Sasha, molesta.
- ¿Eh?.- Quedó el Santo de Oro sorprendido y molesto.
- ¡KARDIA, ERES UN TONTO, NO TIENES DERECHO A MORIRTE TODAVÍA!.- Estalló Sasha del enojo, sorprendiendo aún más al Caballero.
- ¡AHHH! ¿Está enojada?.- Se preguntó y fue entonces que ella se lanzó contra él, llorando y abrazándolo con fuerza.- ¿Pero qué...por qué lloras?.-
- ¡Oh! Qué brisa más agradable.- Se sintió Calvera complacida y tranquila, viendo que el Amanecer iba llegando por fin, dejando atrás la noche de conflicto.
Dark Sao había sido testigo de aquel poder que Sasha mantenía oculto, lo había hecho, dio todo por salvar a Kardia y con Calvera y los demás, superaron todas las expectativas suficientes, cosa que lo dejó tranquilo y satisfecho por dentro, siendo su investigación finalizada.
- Lo has hecho muy bien, Athena.- Le felicitó el personaje a ella y a los demás.
- Tenga cuidado con ese tipo, Señorita Athena, estuvo con Huexda.- Advirtió Stan.
- Al contrario, sí, es verdad, estuve con él, una alianza había sido formada, pero cuando me enteré que me había manipulado, al igual que con Calvera, supe que esa traición no iba a quedar impune, así que dí una mano al respecto.- Respondió Dark Sao a todos ellos.
- ¿Por qué lo hiciste?. Tú dijiste que estabas con Hades.- Preguntó Amatista.
- No se crean que lo hice por tristeza, sino para saldar aquella deuda que tenía ahora ese tipo conmigo. Igualmente, tengan esto como advertencia, Santos de Athena, lo que se vendrá para el Futuro no será tarea fácil y usted, Señorita Sasha, carga sobre sus hombros una tarea muy importante, pero tengo Fe que lo desempeñará bien, así podré confiar en que usted no es una representación falsa: Hoy he sido testigo del poder de la Diosa de la Guerra y me voy tranquilo, sabiendo que hay dos Dioses a los que no los consideraré más una falsedad.- Sentenció Dark Sao y de un parpadeo, éste se despidió de ellos, partiendo hacia un rumbo que solo él conocía.
Unos días más tarde, Calvera se hallaba con unas cajas para su bar, llevándolas hacia adentro.
- ¡Hey, Calvera! ¿Volverás a abrir la tienda? Pensé que había cerrado para siempre.- Preguntó uno de los civiles que pasaba por allí.
- ¡Ni en broma, nunca cerraré mi taberna, la convertiré en un lugar donde quieran regresar!.- Dijo ella, positiva y de ahí tomó un descanso.- "Kardia, Sasha, Stan, Amatista, nuestra aventura parece tan lejana, pero mi vida ha vuelto a ser normal. No es lo mismo sin ustedes, si están cansados, no duden en venir, puedo prepararles un buen vino".- Hizo esa promesa, mientras que recordaba aquellos momentos vividos y el beso que le había dado a Stan de la Corona Boreal al haberla protegido de los "Jaguares".
A su vez, en el Santuario, ya Kardia se dirigía hacia la Sala del Patriarca junto a los demás Caballeros Dorados, Stan y Amatista, éste último se había ganado los respetos de la Gema, al igual del Santo de Escorpio. Mientras que se hallaban arrodillados, Kardia lanzó un bostezo que fue oído por todos.
- Más respeto, Kardia, no olvides que estás por conocer a la Athena de esta Era.- Le criticó Dégel aquella postura.
- Agh, no pudo haber elegido otro momento, llego anoche y nos llama tan temprano, así no voy a poder descansar.- Protestó el peli azulado.
- Es tu culpa por arriesgar tu vida sin sentido.- Cuestionó el peli verde a su amigo.- Después te ríes de Stan.
Justo en ese momento, allí apareció el Caballero Dorado de Sagitario, quien le dirigió una seria mirada a Kardia.
- ¿Eh? Sisifo.- Quedó sorprendido.
- Primero, te felicito por todo lo que lograste.- Mostró el castaño sus respetos hacia el Santo de Oro y sus compañeros.- Lo hicieron muy bien ustedes dos también, no tienen por qué arrodillarse, amigos.
- Por aquí, Señorita Athena.- Le condujeron las Doncellas del Palacio y el Patriarca a aquella niña que llevaba ese vestido blanco.
- ¡Sí!.- Exclamó ella, tranquila y cuando llegó delante de todos los Caballeros, uno de ellos quedó sorprendido.- "Hey, Kardia, ¿sabes por qué aquel día tiré de tu capa?. Quería escapar de un Santuario tan estricto, me sentía tan sola y cuando te vi, tu actitud tan infantil me hizo recordar el Pasado. Me alegra mucho haberte encontrado ese día junto a Stan y Amatista".- Recordó Sasha aquel día y a Tenma y Alone, mientras que ahora se hallaba sentada en el Trono, justo cuando entraban los Caballeros por la Puerta.- Mucho gusto, Kardia de Escorpio, Dégel de Acuario, Stan de la Corona Boreal y Amatista de las Crystal Gems: Yo soy la Athena de esta Era, juntos vamos a enfrentar las batallas que nos esperan.- Anunció ella, dando la bienvenida a todos los presentes y dando a conocer aquel "proyecto" que se tenía en mente.
- Je, ¡la Guerra Santa!.- "Río" Dégel por lo bajo.
- Parece que éste va a ser un lugar radiante.- Mostró Kardia su apoyo.
- Cuente con nosotros, Señorita Athena.- Prometió Stan.
- ¡Sí, amiga, vamos a patearles el trasero a los malos!.- Exclamó Amatista, feliz.
- Sí, construyamos juntos el Futuro.- Finalizó Sasha con una sonrisa en su rostro.
Y aquí termina este nuevo Gaiden, la historia de Kardia, Sasha, Stan, Amatista y Calvera contra Huexda y Tezcatlipoca, ¿qué les pareció?. Agradezco muchísimo a Profesor Franco M. Romano por la ayuda y por su OC, el cual quedó, bajo mi punto de vista, en un muy buen plano como antagonista/neutral.
Ahora a prepararse, porque el próximo Gaiden será de Dégel de Acuario y en ese mismo daré a conocer al próximo personaje que ayudará al Caballero de Acuario en su misión y éste va a ser uno de mis homenajes para lady-saintiasailor, así que el Lunes de la próxima semana arranco con escribirlo.
Mando saludos y muchas gracias para Profesor Franco M. Romano y Augusto Spiller, nos estamos viendo en el próximo Gaiden.
Nos estamos viendo y que tengan un buen fin de semana.
