Nota: uff tarde pero seguro... yo tambien creo que Ed es jodidamente perfecto y caliente y delicioso xD..espero que les guste..muchas gracias a todas las que me han regalado sus RR..son muy amables y me alientan a seguir .. se merecen el cielo :B
**Personajes le pertenecen a S.M. al menos la mayoria**
Capitulo 6
¿Amistad?
Oh-oh… son exactamente las 3:37 am, y no he podido pegar el ojo. Y es que el haber cometido la estupidez de, no sé, amm digamos, invitar a cenar al "Hermoso" digo, Edward, me tenía con los nervios de punta; sumándole eso, a que me dan antojos, como el que ahorita este devorando el pastel, por el que amenace a mi padre esta mañana, de que, si no atravesaba esa puerta con un delicioso pastel de fresas, le arrancaría la cabeza, literalmente… pobre Charlie.
Mi día no podía empezar más jodidamente mal.
Me levanté apenas amaneció, papá me observó curioso, la verdad es que nunca he sido una persona madrugadora, por lo que verme levantada antes de las ocho de la mañana, nunca era una buena señal. Desayuné y decidí, que si quería lucirme con mi flamante invitado de esta noche, tendría que buscar una muy impresionante receta, realmente quería que Edward se chupara los dedos, "mmmm", claro que pensándolo bien, es a mí a quien le encantaría chuparlo…TODO
¡Joder Bella, ya deja eso!, me grite a mí misma, estoy consciente que este tipo de pensamientos no me van a llevar a nada bueno…
Después de pasarme un par de horas buscando la receta perfecta, me decidí por lo básico, es decir, mi comida favorita, la italiana, así que tal vez, haría unos raviolis rellenos, una buena ensalada, algún pastel de carne para Charlie y un muy buen vino tinto. Sí, eso sonaba bien. Por lo que pasado el medio día, mi "trasto" y yo nos encaminamos al centro comercial, por los ingredientes faltantes y el buen vino; note así, las miradas curiosas y alguno que otro comentario malicioso, pero, siendo sincera, las únicas personas de las que realmente me importaba su opinión, ya me habían profesado amor eterno, su confianza y apoyo, definitivamente no me interesaban los demás.
Llegando a casa, puse a cocer los tomates para la salsa, cocine la pasta, hice el relleno para los raviolis, precalenté el horno para el suculento pastel de carne molida, y así, pasaron las horas. Casi me dio tiempo, de tomar un relajante baño, la palabra clave, fue casi. Por lo que me metí, precipitadamente en la ducha; y comenzó mi martirio al buscar que rayos ponerme. Digo, no todos los días, viene a cenar a tu casa, un dios griego, bellísimo por cierto. Al menos nunca me había pasado a mí.
Al final, decidí que pues, sinceramente no tenia que impresionar a nadie, además, siendo realista, podría bien, haberme bañado en oro y plata, y dudo que a Edward lo impresionara.
Demonios, cuando dejó de ser "El Hermoso", para ser simplemente Edward…. Mmm eso no sonaba nada bien para mí.
Afortunadamente Edward fue puntual, la verdad es que no sabría si podría soportar la espera. Lo hice pasar, mi padre lo saludó animadamente, siendo el hijo de Carlisle, el buen doctor, como lo llama Charlie, es bienvenido en su casa. Mi madre, se deshizo en elogios, comentando en voz alta, eso que, yo solo me atrevía a pensar en mi mente, como el hermoso color verde de sus ojos, o el tono tan original y lindo de su extravagante cabello broncíneo, o lo guapo y alto que era.
Cenamos, los cuatro, con una charla animada; al parecer Edward tenía un don con los padres, pues estoy segura que Reneé de ahora en adelante es una fiel fan suya, y Charlie, bueno el lo ve con buenos ojos. Genial, simplemente genial, ¿Es que acaso no podría ser más perfecto? O esperen si podría, si se enamorará de mí….
¿Yo dije eso? ¡MIERDAAAAA!
Terminando de cenar, papá se retiró a ver el final del partido de futbol por los ruidos que se oían, los halcones de Seattle ganaban el partido. Empecé a recoger los platos, para entregárselos a Renee y que los lavara, por lo que me sorprendí sobremanera cuando Edward, se ofreció a ayudarme. Realmente fue un lindo gesto de su parte.
Decidimos salir a platicar al pórtico; Ed y yo nos sentamos en las escaleras. Era una noche agradable la de hoy, pues a pesar de estar en Forks, donde todo se impregna de humedad, estábamos completamente a gusto. Alcé mi rostro y observe el rarísimo cielo despejado, lleno de estrellas, el cual teníamos como techo.
Estaba perdida en mis ensoñaciones, cuando sentí una mirada clavada en mí, por el rabillo del ojo, distinguí que Edward me observaba, ¡demonios!, le debo de parecer demasiado loca. Voltee a verlo y le sonreí, realmente no quería que saliera corriendo.
Me sonrió de vuelta, soltó un largo suspiro y entonces habló…
-Bella… yo quiero….- y calló de repente.
-Si Edward, que es lo que quieres.- dije entre nerviosa, inocente y sorprendida.
-Quiero ofrecerte mi amistad incondicional, sé que no me conoces, pero realmente quiero que sepas que puedes contar conmigo, que aquí tienes a este humilde servidor que estará encantado de pasar el rato, haciendo nada interesante, quiero que acudas a mí, cuando me necesites y cuando no también, y sobre todo, es que no quiero que te sientas sola con todo esto del embarazo; digo, siempre es bueno, contar con una persona aparte de la familia.- soltó muy deprisa, realmente me sorprendió.
-Yo…Edward…no sé qué decir…digo gracias.- dije algo insegura, pues realmente no sabía que decir.
Soltó una risilla medio burlona, me miro de nuevo por un lapso de tiempo y después alzo su cabeza hacia el cielo; el silencio nos invadió. De pronto me pregunto…
-¿Cuál es tu personaje favorito de la infancia?- voltio a verme en ese momento.
Le sonreí de nuevo sin poder evitarlo, jamás me imagine que esto podría siquiera llegar a suceder…
Y así, comenzamos con pláticas insulsas, hablando de todo y nada. Me entere, que su color favorito es el azul, que también acostumbra leer como yo, que le encanta la música, que adora a su flamante volvo, que su ídolo es su padre Carlisle, que ama a su familia, que tampoco ha tenido muchos amigos, pues se mudan constantemente.
Asi también me enteré que él es hijo de Carlisle pero no de Esme, pues el Dr. Cullen nunca se caso con la madre biológica de Edward, quien fue una mujer muy amorosa, hasta que murió cuando él era muy joven aun, por lo que se fue a vivir con su padre, quien al poco tiempo se caso con la señora Cullen. Me confió que sus hermanos son adoptivos, pues Esme nunca pudo tener hijos.
-Mis padres, hablaron conmigo, para ellos siempre ha sido muy importante mi opinión, incluso entonces, a mi la idea me pareció genial, siempre quise tener hermanos, por lo que la primera en llegar a la familia fue Rosalie. Ella y Jasper son hermanos gemelos, pero lamentablemente cuando fueron dados en adopción, tras un accidente, los separaron, mandándolos a orfanatos distintos. La niña lloraba y pedía a su hermano todo el día, por lo que mis padres comenzaron los trámites para adoptarle a él también; solo que íbamos a tener que esperar, ya que él estaba en otro lado y esas cosas. El segundo en llegar fue mi hermano Emmett.- Edward sonrió al nombrar a ese Cullen en particular.-El era un chico muy inquieto, y Rose apenas lo vio, se adueño de él, marcándolo como suyo, con todas las mordidas y babeadas que le daba, cosa que Emmett estaba encantado, ella encontró al hermano que tanto buscaba y el a alguien a quien cuidar, por lo que se hicieron inseparables. Alice y Jasper llegaron casi al mismo tiempo, pues mi madre se enamoró de esa pequeña cara de duende apenas la vio; y mi hermano por fin se reunía con nosotros después de tanta espera.
Me encantó como hablaba de su familia, era simplemente adorable, y por el brillo en esos hermosos ojos verdes, podía notar todo ese amor, y admiración por sus padres, todo ese cariño y respeto por sus hermanos, me encantaba este Edward.
-Vaya que si son una familia interesante Edward, debes de quererlos mucho.- le sonreí con ganas.
- Oh, ¿interesante?...ummm yo creo que rara la define mas, ya sabes lo que la gente comenta, sobre todo de las relaciones que tienen mis hermanos.
-Huummm… creo que no te sigo.- le comente sorprendida, pues no sabía de que estaba hablando.
-Sí, mira Rose y Emmett, se hicieron inseparables, y mi hermana se convirtió en una mujer hermosa, en lo personal, creo que Emmett se enamoro de ella desde el principio, desde que ella tenía cinco años y lo mordía a diestra y siniestra, solo que no lo sabía, o más bien no se quería dar cuenta; hasta que un pretendiente de Rose osó ir por ella a nuestra casa, mi hermano simplemente se le fue encima al pobre muchacho, que fue a parar al hospital, y no volvió a despegarse de Rosalie, no estoy muy seguro de quien se le declaro a quien, pero yo tengo mis sospechas de Rose, al fin y al cabo, ella tiene como un don esa tenacidad suya.
-Vaya, eso es lindo.- comente con un suspiro. El voltio a verme con una mirada enigmática, pero volvió a girar el rostro segundos después.
-El caso de Alice y Jasper es distinto.- sonrió de lado y continuo.-mi pequeña hermana se enamoró del Jazz en cuanto lo conoció, pero el tenía otros planes; de hecho cuando fue mayor, salió mucho tiempo con una joven, de nombre María, a la cual Alice alucinaba. Pero un día, mi hermana creció, empezó a llamar la atención de los hombres, hasta que a Jasper no le quedo más remedio que notarla, y desde entonces no le pudo quitar los ojos de encima, ahí si me consta que están juntos gracias a Alice.- soltó una risilla recordando algo.- Hasta me utilizo a mí, para encerrar al pobre de Jazz y lograr que fuera su novio.
-Lo cierto es que puede que la gente no lo entienda.- voltio su rostro serio hacia mi.- es más, puede que este mal, pues aunque no tenemos la misma sangre, todos nosotros crecimos como hermanos, pero yo realmente me alegro mucho por ellos, no sé qué sería de mi sin mis hermanos, sin mi familia, ellos son lo más importante y lo mejor que tengo.- volvió a sonreír de nuevo.
-Sabes Edward, te entiendo completamente, yo más que nadie, se lo que es eso, amo a mis padres, mas ahora, después de todo lo que estoy pasando, y a pesar de todo, para Charlie soy su princesa, que necesita ser rescatada, y para Renee siempre seré su bebita, solo digo, que lo más importante y lo único que me interesa son ellos, y bueno ella también.- sonreí y me lleve la mano al vientre.
Edward asintió y sonrió y después hizo algo que me desarmo por completo…
-Si tienes razón, ella también.- se agachó y beso mi abdomen que está comenzando a abultarse.-definitivamente ella también es importante.
Edward Cullen resulto ser brillante, amable, encantador, hogareño, respetuoso, caballero, perfecto y jodidamente caliente….
¿Por qué?…. Porque lo digo yo.
