枯れぬ花 (Karenu hana)
La flor inmarchitable
By: Maru de Kusanagi
DISCLAIMER: BLEACH no me pertenecerá jamás, es de Tite Kubo. Esto es un fanwork hecho por una fan para otros fans, SIN FINES DE LUCRO.
Warning: Boys love, abusos y otras cosas igualmente divertidas….
Hola queridos lectores. Lamento la demora, pero tuve que hacer un corte para poder dedicarme a mis estudios universitarios, pero ¡felicítenme! ¡Promocione! Igual, tuve fiaca de escritura (y otras cosas en el medio, ¡cómo hacer una torta de quince años decorada de 12 kilos!) en fin, acá vengo y gracias a la dulce inspiración que me dio un ff de Ddai (les recomiendo encarecidamente leer "Sombras de la eternidad, el vacío de mi alma") que me está haciendo picar para volver al RenIchi, pero debo terminar esta historia primero.
Saa, ikimasho ka?
hikiyosete magunetto no you ni
tatoe itsuka hanarete mo meguriau
furete ite modorenakute ii
sore de ii no dare yori mo taisetsu na anata
Tráeme cerca, como si fuésemos dos imanes
que, aunque los separen, se volverán a reunir.
Convirtámonos en uno solo; está bien si no podremos volver a atrás.
Está bien, porque tú eres mi único y gran amor (1)
MAGNET
VOCALOID: MIKU HATSUNE & MEGURINE LUKA: "Magneto"
La lluvia se secó tras dos días de cielos grises y caminos llenos de barro. Hacia una semana de la partida de la misión especial al mundo humano del escuadrón tres en combinación del escuadrón seis. Grimmjow, como suplente del teniente Kurosaki, había sido designado como comandante de la cuadrilla, se había sugerido enviar a Ulquiorra pero dada la reciente fricción entre ambos se envió al joven Gintarou, quien había demostrado grandes capacidades. La misión no parecía ser peligrosa, aunque si requería de varios shinigamis habilidosos que pudiesen trabajar en equipo, ya que había diversos reportes de grupos de hollows apareciendo en distintos sitios. Los shinigamis designados a la tierra se encontraron sobrepasados por el abrupto brote y requirieron ayuda. Y si bien no era algo urgente, tampoco era un tema que debiese dejarse estar, porque pronto hollows cada vez más poderosos se sentirían atraídos y lo último que necesitaban era la aparición de un Menos, o peor, un Adjuchas (o, dios no quisiera, Vasto Lorde).
Mientras llevaba el reporte a su capitán, la alarma llamó la atención de Ulquiorra. Los miembros de las diversas divisiones pararon todo aquello que hacían para prestar atención.
"Atención, escuadron cuatro, atención. DiriJanse a la puerta este del Seiretei, diriJanse a la puerta este del seireitei, en no mÁs de quince minutos se espera el arribo de heridos de gravedad. Atención, atención-"
"Deben ser los que enviaron a la misión de caza…" dijo un shinigami.
"Ah, sí, escuché del tema… dicen que se cruzaron con un Menos… y que hay desaparecidos."
Ulquiorra siguió su camino. Tenía un trabajo que cumplir, a pesar de que la curiosidad le atrajera. Halló a su capitán sentado en su escritorio, con una ligera expresión de sorpresa en sus ojos cuando le vio llegar.
"El reporte que solicitó, Taicho." Dijo Ulquiorra, ignorando el hecho.
Byakuya Kuchiki no era un hombre particularmente ecuánime, pero esa vez se lo veía incómodo. Tomó el reporte sin verlo y le dijo directamente, viéndolo a los ojos:
"Vé a las barracas del escuadrón cuatro de inmediato."
"¿Taicho?" algo se encogió en el corazón de Ulquiorra, y un nudo se le formo en la garganta. La voz le salió extrañamente débil "¿Por qué?"
"Es una orden. No discutas." Los ojos de Kuchiki no dejaban de mostrar preocupación, pero también su usual aire mandón.
"Comprendo" respondió Ulquiorra, un tanto contrariado, aunque no dejó que se le notara "Con su permiso." Hizo una reverencia y se retiró.
No se dio cuenta de cómo le latía el corazón y de lo fuerte que apretaba los puños hasta que una enfermera le llamó la atención y lo llevó a un consultorio, donde le limpio la sangre que destellaba contra su piel de porcelana. Nunca recordó como fue que llego a las barracas del escuadrón cuatro.
La enfermera, una joven de cabello corto, no paraba de parlotear. Parecía que no había hablado en años, o que estaba tan alterada que no tenía otra manera de descargarse.
"Vamos, vamos. Es un chico fuerte, ya pasó lo peor…" dijo la enfermera, mientras vendaba sus manos "La capitana es quien se ocupa de él… sería una pena que un chico tan guapo nos dejara tan pronto…"
Un grupo de enfermeras pasó presurosamente frente a ellos, tumbando la mesita de instrumentos de la enfermera
"¡Más cuidado!" gritó ella, para seguidamente contener un grito. El consultorio donde había atendido a Ulquiorra tenía como 'puerta' una cortina de tela color crudo, que la enfermera había corrido parta darles privacidad. El grupo llevaba una camilla con un hombre en ella.
"Perdona, llevamos prisa." Dijo una de las que llevaba la camilla.
"¿Ha…?"
"No todavía" respondió otra rápidamente "Está en coma. Lo llevamos a terapia intensiva."
Las mujeres no se detuvieron más. Desaparecieron por el pasillo velozmente, llevándose a la camilla y al paciente. Ulquiorra se quedó viendo la puerta tras la cual desapareció la figura rota de Grimmjow Jaggerjacks.
"Oye, ¿estás bien?" le preguntó la enfermera, pero Ulquiorra no le escuchaba. "Oye, debes cuidarte, te vez mal… oye, no puedes hacer nada… sólo esperar."
Ulquiorra salió de allí sin siquiera verle la cara una sola vez.
A la salida fue sujetado de un brazo fuerte que lo detuvo en su paso.
Sólo entonces se percató de las lágrimas que le nublaban los ojos. Se los secó con el revés de la mano y enfrentó los ojos chocolate del teniente Kurosaki, y también vio el rostro acongojado de Hanataro Yamada.
"Tú…"
Hanataro bajo los ojos.
"Lo siento…" dijo.
"¡Se supone que eres uno de los mejores en kido de sanación!"
Ichigo se interpuso entre los dos, pero Ulquiorra no veía nada más que a la tonta cara de perro pateado de Hanataro y el cuerpo magullado y vendado de Grimmjow, el cabello sin brillo, los ojos cerrados en un sueño innatural.
Sin pensarlo, liberó su zanpakuto, listo para descargar su ira en la figura que lloraba amargamente.
Pero otro reiatsu se elevó por encima del de Ulquiorra y una zanpakuto de color negro detuvo el ataque de Murciélago. Así como había surgido, se apagó la cólera del shinigami de ojos verdes.
Las enfermeras habían desaparecido mientras la elevación de reiatsus había sucedido, incluso algunas yacían desmayadas.
"Contrólate niño." Dijo Ichigo, guardando a su Zangetsu. "Eres un cuarto puesto, compórtate como tal. Mira lo que has causado."
Ulquiorra vio a la gente que a duras penas se incorporaba, a las enfermeras que ya estaban sobrecargadas volviendo a sobrecargarse de trabajo. Pero eso no le importaba en lo más mínimo. Nada tenia sentido ya.
"¡Ichigo!" la voz de Hanataro volvió a sonar alterada. Ulquiorra se obligó a mirar.
Ichigo estaba de rodillas, sosteniéndose el vientre.
Renji acarició la mano de Ichigo una última vez antes de salir de la sala. Una enfermera lo saludó respetuosamente al pasar y llamó a una puerta. La voz dulce que conocía bien le dio la bienvenida.
"Renji –san" Orihime Inohue lo saludó con su usual sonrisa, dulce como el azúcar, cálida como sol de verano. Llevaba su haori del escuadrón cuatro sobre el uniforme, que de todas maneras poco ocultaba sus generosos pechos, recordándole la delantera de Rangiku. "Siéntate por favor."
Renji se sentó en la silla libre frente al escritorio de la capitana del cuarto escuadrón. Hecho una mirada rápida a la oficina: carpetas, comida, el osito de peluche que había traído con ella del mundo humano… Renji, por un momento, se sintió como cuando simulaba ser otro estudiante de secundaria, reuniéndose con una amiga de toda la vida.
"Esta estable" cortó sus pensamientos la mujer pelirroja, sin dejar de verlo con ojos bondadosos. Había una diferencia sustancial en la mirada de ella, que recién ahora Renji notaba. Poseía fuerza, seguridad. Muy diferente a la de la niña enamorada que había conocido hacía mucho tiempo. "Kurosaki es fuerte, y él bebe también. Utilizar grandes cantidades de reaitsu puede provocar diversos malestares, especialmente porque el niño se siente atacado y, como es este caso, responder al ataque con otra recusación de reaitsu. Pero una vez relajados, el ritmo se estabiliza y todo queda bajo control. Sin embargo, recomiendo que Kurosaki, una vez fuera, no entre bajo ningún tipo stress."
"Ichigo y el bebé… ¿estarán bien?"
"Los estudios han salido dentro de los parámetros normales. Pero no te mentiré: es posible que sólo lo sepamos cuando el niño nazca."
Renji se pasó una mano por la frente, y se quitó el pañuelo que le cubría los tatuajes. Antes los usaba para evitar las miradas y comentarios de los otros, después porque a Ichigo le gustaba como le quedaban. Acarició las puntas del nudo, tratando de relajarse.
"¿Deseas algo para descansar?" dijo Orihime, poniendo una mano en el hombro del pelirrojo. Renji ni siquiera se percato de que hubiera levantado de su silla "recuerda que Ichigo puede sentirte aunque no estén cerca. Necesita que mantengas la calma."
"Gracias por la oferta, pero no." Respondió él, sintiendo todo el peso de lo vivido sobre sus hombros "¿Qué hay de Grimmjow?"
Orihime cerró los ojos un momento.
"Está mal" dijo al fin "sus heridas eran tremendas, pero tiene mucho coraje. Cubrió a Hanataro mientras salvaba la vida de otro colega caído." Ella quitó su mano "Ulquiorra-kun estaba preocupado por él…"
Renji apretó los dientes al oír ese nombre, y no pudo evitar una exaltación en su energía.
"Por favor, compréndelo….."
"Si tanto siente por el otro, que deje de ser tan pendejo" gruñó Renji. Ella lo miró con ojos implorantes, y él resopló, esa mirada era demasiado poderosa. "Está bien, pero al menos deberá comerse un día en el calabozo… y deberé hablar con el capitán Kuchiki, no debe estar muy contento con su cuarto puesto después de hoy."
"Yo puedo ayudar… no estaba en sus cabales en el momento que reacciono así."
"Ayudará. Pero no quiere decir que vaya a ser sencillo."
Renji se incorporó, sintiéndose repentinamente viejo para lidiar con esas cosas: las explosiones del amor joven, el primer desencuentro, las primeras lágrimas del abandono. Pero entonces recordó la sonrisa de Ichigo, arrogante orgullosa, sus ojos color chocolate, el sabor de sus labios, la esperanza brillando en su mirada. Sus gestos al estallar de pasión en sus brazos. Había muchas cosas que hacer, los dos tenían mucho por vivir, y Renji se encargaría de que Ichigo no volviese a sentirse solo ni a volver a llorar como cuando X-cution metió la mano.
Se despidió de Orihime y camino en silencio a su casa, sabiendo que le seria imposible dormir sin su esposo entre sus brazos. Alzó los ojos, la luna, una delgada una de gato, desgarraba el cielo nocturno. Y entonces, supo que debía hacer.
1 - En realidad, la traducción que usé (sacada de ANIMELYRCIS) dice "you are my one and only love" algo así como "eres mi y único amor" (según el translator de google), pero como no quedaba tan poético, decidí usar una traducción más personal. Por cierto, MAGNET debe ser el tema mas reversionado de VOCALOID… y si se lo ve, bastante yuri (por ser interpretado por dos Vocaloid femeninos), y que habla de un amor tan fuerte que rompe con todas las barreras que se le imponen.
