La quiero para mi
Capitulo 7:
Evitándome
¿Qué había sido eso? ¿Por qué maldita sea Malfoy la había besado? ¿Por qué? Eso no le gustaba. Había abierto una parte de ella, había abierto una parte que deseaba besar de nuevo sus labios. Bien, no había correspondido a su beso pero si lo había sentido. Por favor, Era el "Grandioso Draco Malfoy" Nunca olvidaba esas veces que entraba al baño y alguna chica decía: "Por Merlín, Malfoy es fantástico. ¡Sus besos son hipnotizantes!"
Obviamente, como toda chica, sentía esa curiosidad por probarlos. Pero era él. Su peor enemigo, ahora compañero de trabajo, conocido. Y la había besado. ¿Por qué lo había hecho? Se preguntaba una y otra vez. ¿Cómo haría ahora para llegar a su oficina y encontrarse con el rubio? ¿Cómo haría para aguantar aquello?
El teléfono sonó e hizo que Hermione se levantará del sillón y fuera hacia aquel aparato muggle que tenía.
- ¿Diga? – saludo Hermione luego de haber descolgado.
- ¡Mami! – escuchó la voz de su queridísimo hijo menor. Hugo - ¿Cómo estas?
- Hugo, que alegría hablar contigo – Le dijo realmente emocionada, hace días que no hablaba con su pequeño – Estoy perfecta, de verdad ¿Tu como estas? ¿La estas pasando bien con papá?
- Si, la estamos pasando perfecto. Es increíble Rumania – se lo escuchaba feliz.
- ¿Rumania? ¿Estás con el tío Charlie? – Era obvio que estarían con él. Pero quería saber mas a fondo donde se encontraba su hijo, y a través de él iba a ser mucho más fácil.
- Sí, estoy con el tío Charlie, me ha enseñado muchas cosas sobre dragones, son fantásticos.
- Lo sé, cariño – Aseguro ella, su hijo estaba feliz y era eso lo que importaba - ¿Esta tu padre por ahí? Deseo hablar con él.
- Claro, adiós mami. Te quiero – Dijo Hugo entregándole el teléfono a su padre.
- Hermione – saludo únicamente el pelirrojo.
- Hola Ronald. – Le resultaba raro llamarlo por su nombre – Veo que Hugo la esta pasando bien… pero me gustaría saber ¿Cuándo volverán?
- Antes de las vacaciones de invierno de seguro.
- Eso es mas que un mes- le reclamó la castaña. ¿Qué haría tanto tiempo sin su pequeño? ¿Qué haría tanto tiempo sin ver a Ron?
- Lo sé, pero es lo mejor lo sab…-
- No, es lo mejor para ti… deseas estar tan alejado de mi que quieres quitarme a mis hijos ¿Qué mas haras? ¿Haras que mis hijos llamen mama a Luna? ¿Eso deseas?
Se le estaba yendo todo de las manos. Pero era lo que en ese momento sentía. Odio, dolor, se sentía destruida.
- ¿De que hablas Hermione? – su voz demostraba miedo. Temor. Nervios.
- Se que estas con ella, Ronald. No escondas nada… - en cambio, la voz de ella era segura pero apagada. Con odio, rencor.
- Hablaremos de eso en persona. ¿No crees que es lo mejor? –
- No evites el tema, ronald weasley. Hablemos ahora, luego no lo harás – susurró - ¿Por qué? Dime que hice, que hice mal. Porque me dejaste, porque no me amas. ¡Ron sos mi vida! No puedo vivir sin ti – empezo a sollozar.
Ron, desde el otro lado, sentía como su corazón se partía en mil pedazos. Después de todo hermione habia sido su mejor amiga toda la vida y luego su novia, esposa y la madre de sus hijos. Cosa que valoraba muchisimo, ya que era una madre ejemplar. Odiaba tratarla de esa forma. Pero ella no se merecia a él. Se merecia algo mejor. Alguien que la quiera, que la sepa valorar. No alguien que amé a otra persona.
- Hermione, no me la hagas más difícil por favor – Suplico el pelirrojo – No quiero pelear, te valoro muchísimo. Pero no de la misma forma, lo siento.
- Si querias destruirme lo hubieras hecho de otra forma, no casandote conmigo – le corto el telefono.
Lo desenchufó, imagino que con esa ultima frase Ron la volvería a llamar diciendole que la habia amado, pero que se habia equivocado. Que el amor se habia perdido. Y no queria eso. Si el no la amaba mas, preferia imaginar que nunca lo habia hecho. Preferia ignorar que la habia amado en algun momento.
Había quedado como el peor de todos. ¿Cómo la miraria a los ojos ahora? No se atrevería. Se sentia tan idiotizado. El no era asi. Siempre salia adelante con esto, y si una mujer lo rechazaba, ¿Pero que decia? ¡Nunca una mujer lo habia rechazado!
Una lechuza comenzó a molestar en su ventana, haciendo que se levantará de su cama y la buscara. Scorpius. Esa era la lechuza de su unico hijo. La abrio y comenzo a leerla.
"Padre:
Obviamente como debes de saber he quedado en Slytherin. Todo un orgullo. Espero que estes orgulloso de mi. La gente de mi casa es excelente, a diferencia de los de las demás casas, uno mas idiota que otro. Aunque hay alguien que llama mi atención. Se que tu los conoces, los vimos en la estación.
Su nombre es Weasley. Me gusta su carácter, su forma de ser. Tengo solo 11 años, pero se que esa chica es para mi, y como todo Malfoy, la conseguiré sea ahora o dentro de unos años. Pero Rose Weasley será mía.
¿Hay algun problema con los Weasley? Solo por saber…
Saludos a madre tambien. Me agrada hablar esto contigo.
Scorpius"
Leyó la carta y quedo completamente sorprendido. ¡No! ¡No! ¡Y mas no! Él no podría estar con Rose Weasley. Una Weasley no. Mas siendo hija de Hermione. Rápidamente busco papel y pluma. No explicaría un porque, solo diría que no.
"Scorpius:
Hijo, te recomiendo que te alejes de WEasley, no es gente de fiar.
Me enorgullezco de que hayas quedado en tan buena casa.
Saludos.
Tu padre"
- Llévasela, ya a Scorpius – le ordeno a la lechuza, quien media enojada porque no le diera nada se dio la vuelta y salio por la ventana hacia el colegio Hogwarts.
Scorpius Malfoy y Rose Weasley. No.
Draco Malfoy y Hermione Granger. No. Era tan imposible como la relacion de su hijo con su hija. Era imposible, imposible,imposible.
Al día siguiente, Draco trato de parecer lo mas normal posible. Debia olvidarse de ella, porque al parecer su amor no era correspondido. Ella ni le daba la hora. Ella no lo quería. Ella seguia amando a weasley, y siempre lo amaría.
- Me dieron estos papeles en la entrada – le dijo unicamente, ni un hola, ni nada. Hermione sorprendida por el cambio de actitud del rubio, agarro el papel y asintio. Leyendolos – El ministro me llamo, no estaré en todo el día acá – mintió.
El ministro no lo habia llamado solo que le habia pedido que le cambiara su puesto de trabajo. Y este como no entendia muy bien el porque lo habia ayudado igual. Draco era un hombre ejemplar, y aunque creyera que junto a la perfecta Hermione harian un buen equipo no decidió preguntar.
Así fueron pasando los días, semanas y Draco nunca había vuelto a su oficina, ya alarmando, sorpresivamente a Hermione quien decidió preguntar por él.
- Una pregunta, ¿Draco Malfoy en que piso trabaja? – Pregunto a la recepcionista.
- En el piso tres, señorita Weasley – Respondió esta. Hermione asintio sin entender porque ahora se encontraba en aquel piso trabajando. ¿Por qué no lo habia imaginado?
¿Siempre habia sido tan cobarde Malfoy? Le sorprendia esta actitud de él. No lo conocía pero por lo que escuchaba, nunca se rendia ante lo que queria, si lo que queria era un beso de ella ¿Por qué no lo buscaba? ¡Pero que haces pensando en ello! Mejor que se haya ido. Era insoportable trabajar con él y ella lo sabia.
Pero... definitivamente, Draco Malfoy la estaba evitando y ello la estaba exasperando. En ese preciso instante, estaba cruzando el Hall de entrada, y el rubio ni una mirada le dirigió a ella. Pero Hermione sabía perfectamente, que Draco sabia que ella estaba ahi. ¿Pero... que le importaba a ella? ¿O si?
Wuaw, ahora si que tuve varios comentarios jeje, creo que nunca tuve 10 comentarios en un capítulo. Pero me agrada el saber que les gusta el fic y que les gusta leerlo
Les agradezco mucho por sus comentarios. Por ahora estoy bien adelantada con los capítulos así que por eso publicaré más rápido los capítulos.
Creo que este capítulo fue un poco más largo o no?
XOXO
Gossip Giirl
