-Pete, tengo un mal presentimiento…- susurro la menor mientras corría junto con sus hermanos.
-Ahora no Lu…- pidió Edmond. –solo necesitamos buenas vibras…
-No es mi culpa que mis visiones se estén cumpliendo…- gruño ella mientras seguía a los otros y se detenían en uno de los pasillos que unía el ala este con el ala central a causa de unas voces extrañas. Peter les hizo señas y los tres, preparados se deslizaron por el pasillo chocando con un grupo bastante llamativo que no tardo en alzar sus espadas.
La espada de Peter choco contra la de, quien parecía ser, el líder del grupo, al tiempo que la espada del otro hombre, chocaba contra la de Edmond y Lucy tensaba una flecha en su arco…
Un simple movimiento… una brisa traviesa que se coló de quien sabe dónde y un par de ojos se encontraron, como antaño…
Capitulo VI: La Excepción a toda regla.
Un triste suspiro escapo de los labios de Lucy al contemplar todo a su alrededor y darse cuenta, obligándose a aceptarlo también, que ya nada de la Narnia que había conocido hacia ya 9 años quedaba, nada de aquellos hermosos bosques que hacía tiempo había descubierto por un inocente juego de escondidas sola, en compañía del agradable señor Tummus, su primer amigo en aquellas inhóspitas tierras con un invierno centenario, y ayudada por sus hermanos y su hermana, y porque no, de todos los narnianos, ya no eran lo que habían sido alguna vez, el silencio era demasiado pesado y desconsolador como para tratar siquiera de seguir engañándose…
-"¿Qué es lo que ha pasado aquí?"- se cuestiono nuevamente acariciando la superficie rugosa de una vieja haya silenciosa y fría, sin aquella calidez que las driadas de antaño le habían dado.
-¿Lucy?- los ojos de la joven se desviaron momentáneamente del paisaje y su atención abandono sus pensamientos para fijarse en el recién llegado.
-¿Ocurre algo?- cuestiono algo preocupada acercándose a su hermano que entraba en el pequeño santuario con un rostro demasiado serio para él.
-Caspian y los otros miembros de la resistencia nos han informado de la situación de Narnia… lo siento en verdad Lucy, si hubiera sabido que algo similar acontecía no hubiera dudado en venir antes…- empezó él pero la mano de su hermanita lo silencio.
-No es tu culpa Edmond…- sonrio la menor. –por algo Aslan habrá querido que regresamos en estos momentos…
-Sobre Aslan…- empezó el joven removiéndose incomodo, según le habían informado el señor Tejón y los dos enanos, del león no se sabía nada de nada desde hacía muchos años… casi tantos como su desaparición.
-¿Le paso algo?- cuestiono la joven mirando a su hermano con pánico reflejado en sus pupilas verdes. -¡Habla Edmond!- apremio sacudiéndolo por los hombros.
-No se sabe nada de el desde nuestra coronación Lu… lo siento…-
-Si esto es una broma Edmond, te aseguro que es de muy mal gusto…- se quejo ella mirándolo duramente.
-Ojala fuera una broma Lu… Narnia ya no es lo que era… no es más nuestra Narnia…
-Perdóname Lucy… en verdad, necesito que me perdones, sé que no lo merezco, sé que ahora no merezco nada más que tu odio pequeña, pero por favor… espero que algún día puedas perdonarme…- rogo el león observando a la joven reina. –si no hubiera sido un necio, si no hubiera sabido ver las señales que toda Narnia me mandaba esto no estaría pasando… en verdad lo lamento Lucy, en verdad…
-Aslan, no tengo nada que disculparte…- empezó la joven pero el león la silencio.
-Si supieras, si supieras en verdad todo lo que te oculte querida no dirías lo mismo, perdóname en verdad…
-Aslan… ¡Aslan!- llamo pero el león no le respondió y se deslizo en la bruma, como un fantasma, perdiéndose entre las hebras del mundo de Morfeo antes que ella pudiera decir más.
-¡Aslan!- llamo incorporándose en el lecho improvisado, descubriendo al astro rey alzándose en el horizonte y un paisaje totalmente distinto y desconocido para ella. –"¿Dónde estoy?"- se pregunto antes que los recuerdos de la noche anterior regresaran a su mente…
Una rama se quebró bajo el peso de algo y sus ojos pronto buscaron el origen encontrándose con aquel par de ojos marrones.
-Lamento si la desperté mi lady…- se disculpo Caspian entrando en el claro con un montón de ramas para una pequeña fogata, al parecer eran los únicos despiertos.
-No… no hay problema…- aseguro ella con una sonrisa en sus labios y un sonrojo en sus mejillas al darse cuenta que se quedo demasiado tiempo mirándolo. –ya estaba despierta…- Caspian asistió depositando la leña en un costado y tomando asiento junto a ella.
-Es bueno saber que han acudido a nuestro llamado…- comento de repente, luego de un silencio en el que ambos se quedaron observando el amanecer.
-¿Tú hiciste sonar el cuerno de Susan?- el moreno asistió recogiendo de entre sus cosas el objeto en cuestión y tendiéndoselo.
-De pequeño mi madre me conto sobre su estadía aquí, sobre las leyendas de los reyes de antaño…- sonrio acomodándose un poco mas junto a ella para poder observarla. –me hablaron de Lucy la valiente… de Peter el magnífico… de Edmond el justo… y de la bella Susana, la benévola…- la sonrisa que se había posado en los labios de Lucy se desvaneció al recordar a su hermana. -¿Dónde está ella?
-Ella…- empezó la valiente hasta que un ruido los hizo girarse para observar el despertar de los otros jóvenes.
-Buenos días…- saludo Peter con un bostezo causando que su hermana riera. –no es divertido reírse del despertar de alguien Lucy…- se quejo el magnífico con una sonrisa también en su rostro.
-Lo siento…- se disculpo la joven.
-Ya… ¿hace mucho que despertaste?- la conversación entre los dos hermanos continuo un rato, pronto se les unió Edmond y olvidado quedo el telmarino que poco después fue rescatado por el señor Tejón para preparar el desayuno para toda la resistencia que había buscado refugio junto a ellos…
-¿Qué tanto piensas muchacho?- cuestiono Nikabrik observando al joven hombre que contemplaba desde la sombras a los tres hermanos.
-N… Nada…- mintió algo avergonzado al ser descubierto incorporándose torpemente y observando al viejo y huraño enano que sonreía debajo de aquella espesa barba.
-La llegada de esos tres no presagia nada bueno muchacho…- suspiro tiempo después. –buenos tiempos eran aquellos que vivíamos bajo la mano de nuestra querida Jadis, ella sabia como imponer justicia y tener un buen reinado…
-¿Jadis? ¿No es Jadis, la bruja blanca? ¿No es ella quien causo un invierno centenario?- cuestiono algo extrañado él.
-Pero eran buenos tiempos… sí que eran buenos tiempos…- aseguro con aires soñadores. –muy buenos tiempos…
-¿Por qué dices que la llegada de los reyes no es buena?- inquirió.
-¿Por qué? ¿No es obvio muchacho? Esos tres viene a quitarte lo que es tuyo, lo que es nuestro… ellos no pertenecen a este lugar, y nunca pertenecieron…
-Todo ha terminado ¿verdad señor Tummus?- cuestiono ella observando a su amigo, el viejo fauno, sentados ambos en uno de los silloncitos del salón de la casa de él disfrutando de la compañía y de una buena taza de té.
-Así es mi señora…- asistió el fauno con una sonrisa radiante en sus labios contemplando a la pequeña dama que lo acompañaba. –la bruja ya no es problema y los verdaderos reyes y reinas de Narnia están en sus tronos…
-La profecía entonces se cumplió… ¿crees que volveremos a ver de nuevo a Aslan?- Tummus rio un poco dejando la taza en la mesita que había frente de ambos.
-Creo que esa pregunta la he respondido antes mi señora…- aseguro él observando como la nariz de la pequeña hija de Eva se fruncía un poco.
-No me digas así…- se mosqueo un poco la menor de los Pevensie. –somos amigos ¿no? los amigos pueden tutearse…- el fauno rio con una risa franca que calentó el corazón melancólico de la joven.
-Es cierto… muy cierto en verdad… Lucy…- ella le regalo una sonrisa antes de acomodarse de nuevo.
-¿Me cuentas una historia? Una de esas que las Driadas les cuentan a los pequeños…
-¿Acaso me vio pinta de Dríada Lucy?- inquirió el señor Tummus, fingiendo enfado.
-¡No! ¡Claro que no!- se apresuro a aclarar la joven reina. –Creo que se la diferencia entre las driadas y los faunos…- ambos rieron antes de que él se incorporase y buscase entre sus posesiones un viejo tomo que lo acompaño de regreso a su lugar junto a la reina. –Se ve viejo…- comento ella acariciando el lomo, ignorando el estremecimiento que le recorrió al fauno al rosar, ella, inocentemente su mano al acariciar el volumen.
-Es viejo en verdad… tan viejo como el mismo Aslan y cuenta como el mundo se convirtió en lo que hoy es… cuenta de la formación de cada árbol, del nacimiento de cada criatura y del surgimiento de los grandes satélites como también de la profecía…
-¿Es como un libro de profecías?- el fauno asistió.
-Contiene todas las profecías de Narnia y también del reino de Aslan… pero de ninguna de esas voy a hablar, la que le voy a contar es del surgimiento del Astro Rey y de la Diosa…- la joven lo miro expectante hasta que se aclaro la garganta y comenzó con su relato.
"…Cuenta la leyenda que cuando el Sol y la Luna se encontraron por primera vez, se enamoraron perdidamente uno del otro y desde ahí comenzaron a vivir un gran Amor, su gran Amor.
El mundo aun no existía, y el día que Aslan decidió crearlo, les dio un toque final… el brillo…
Aslan decidió que el Sol iluminaria el día y que la Luna las noches, y por ese motivo obligados estarían a separados vivir….
Ambos con el correr del tiempo tirano de aquellos primeros días, fueron invadidos por una gran tristeza cuando cuenta se dieron que encontrarse nunca podría.
La Luna, poco a poco, sin brillo fue quedando, la tristeza con el correr de las horas, más hondo se clavaba, y así fue quedándose perdida entre la pena y el dolor cada vez mas y a pesar del brillo que Aslan, con su aliento le había otorgado, ella sola se sentía…
El Sol, a su vez, había ganado un título de nobleza, "Astro Rey" pero esto tampoco le hizo feliz.
Aslan viendo esto, los llamo y les explico:
-tu Luna, las noches frías y cálidas alumbrarás, a los enamorados encantaras y frecuentemente, protagonista serás de hermosas poesías… En cuanto a ti, Sol, mantendrás ese título, porque serás el más importante de los Astros… iluminando la tierra durante el día estarás, calor al ser humano le brindaras y solo eso feliz hará a las personas…
La Luna con ese cruel destino, más triste se puso, y amargamente llorar, el Sol, al tan triste verla decidió que débil no podría ser ya que darle fuerzas debía, y ayudarla a aceptar lo que el destino para ellos había decidido…
Aun así, tan preocupado estaba él que pedirle algo a Aslan decidió:
-Señor, a la Luna ayúdale, por favor, más frágil que yo es, la soledad no soportara…- y Aslan en su gran compasión a las estrellas creo para compañía hacerle a la bella Luna…
La Luna, que siempre muy triste esta, a las estrellas recurre, que de todo hacen para consolarla, consiguiéndolo casi nunca.
… por eso hoy así viven ambos, separados, fingiendo uno ser feliz, y el otro con sus penas sin disimular. El Sol arde por ella de pasión y ella en las tinieblas de su pena vive.
Dicen que la orden de Aslan era que la Luna siempre llena debería estar pero ni luminosa ni completa podía llegar a mostrarse porque mujer es la Luna, y fases tiene esta mujer. Cuando feliz llena se muestra pero infeliz menguante queda, ni posible es siquiera su brillo apreciar.
Ellos siguen caminando, a paso firme aunque solitario, y por las estrellas, ella siempre acompañada esta.
Por siempre hombres constantemente conquistarla intentaron, como si eso posible fuera, algunos su sombra han alcanzado pero en solitario siempre regresan… nadie jamás ha conseguido hasta la tierra traerla, ni nadie conquistarla realmente ha conseguido
Sucediendo así, Aslan decidió que ningún amor en este mundo fuera realmente posible, pero allí estaban ellos dos, amándose en los eclipses que él creó para ellos…
Hoy Sol y Luna, como sus herederos, esperan esos escasos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan, para poder con libertada amarse…"-termino Tummus cerrando el viejo tomo.
-Que triste historia…- comento luego de unos minutos la valiente. -¿crees que algún día se podrán encontrar nuevamente?…- cuestiono.
-No lo sé Lucy, pero espero en verdad que si… si hay algo muy bello en Narnia a de mas de la primavera es un Eclipse… igual, quien sabe… tal vez, cuando menos lo esperemos los herederos se reencuentren y hagan realidad el sueño de sus ancestros...
Un trueno resonó en toda Narnia y un par de ojos verdes se abrieron paso de entre sus parpados en medio de la noche.
-Señor Tummus…- susurro con melancolía, cuanto deseaba poder ver de nuevo a su viejo amigo fauno, pero al parecer habían pasado muchos años desde aquello, demasiados…
Unos golpes se escucharon y la puerta de la habitación se abrió dando paso al anfitrión que le sonrio cargando una vela.
-Es bueno verla despierta mi señora…- comento Cazatrufas caminando hasta donde se encontraba ella alcanzándole algo de ropa. –es todo lo que pudimos rescatar de un campamento olvidado, espero que le sirva…
-Muchas gracias… no se tendría que haber molestado…- aseguro ella, pero el animal le quito importancia.
-Es mi deber como pro… como súbdito…- aseguro, corrigiéndose abruptamente, para extrañeza de la joven. –Bien… la dejo para que pueda cambiarse, la cena estará en algunos minutos y después marcharemos para buscar armas y dirigirnos con el resto de la resistencia…- el tejón comenzó a caminar rumbo a la salida antes de girarse y sonreírle. –gracias por escuchar nuevamente el llamado de Narnia…
-¿Eso es todo lo que tienes?- se quejo el mayor arremetiendo con la espada hasta desarmarlo de una manera sublime. –Tienes mucho que aprender muchacho…- aseguro ayudándolo a ponerse de pie.
-Y estoy dispuesto a aprender lo que sea si me da algunas respuestas…- sentencio el telmarino observando al mayor duramente.
-¿No te bastaron las cosas que te he dicho hasta ahora?- se mofo divertido.
-Quiero la verdad, y no cuentos… hasta un niño podría inventar mejores patrañas…- el rostro del mayor se desfiguro y en nada lo apreso por el cuello de la camisa, alzándolo unas pulgadas del suelo.
-¿Patrañas dices? ¿Acaso los designios de Aslan son patrañas para ti muchacho?- Caspian se sostuvo firmemente y permaneció imperturbable.
-Aquello que me cuenta… aquello que dice ser… aquello de lo que se jacta es imposible…
-¿Aun te parece imposible después de todo lo que has visto? Algunas veces muchacho hay demasiadas excepciones a las reglas… tantas que algunos nos olvidamos de ellas…
Mil perdones por la tardanza xD pero es que no tenia inspiracion... nuevo capitulo, dedicado a Oshi Gonzales nuevamente.
Gente tengo un desafio para proponerles y es el de que hagan un trailer de las historias... de cualquiera de las tres, ya sea OUAT, LCLRLA o CARPE DIEM
puede ser fotomontajes los dejo a su criterio...
espero no tardar mucho mas!
