Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.
Capítulo 7:
Ranma había llevado a su hermana a casa de sus padres, como prometió. También se quedó allí a pasar la noche. Como también había prometido a su hermana.
Su madre había lagrimeado de alegría al saber que su casa nuevamente estaba llena, con sus dos hijos bajo el mismo techo.
Hacía mucho tiempo no se sentía tan bien.
Le gustaba oír a sus pequeños pelear, corretear y llenar su casa de alegría. Pero al ir pasando los años, ellos fueron creciendo, cada uno se fue encerrando más en su habitación y su mundo, dejando así, un silencio que, a veces, le parecía apabullante.
Nodoka Saotome se había convertido en madre por primera vez a los 25 años, Ranma fue su primer hijo, cuando él tenía alrededor de dos veranos, ella volvió a embarazarse, esa vez de Ranko.
El más grande, acostumbrado estar solo, no supo manejar del todo bien la llegada de su pequeña hermana. Sus padres no se tomaron el trabajo de explicarle lo que un nuevo integrante significaba. Ellos eran inexpertos en muchas cosas, temían que el pequeño comience a cuestionar sobre el embarazo, cómo fue que su hermanita entró a la barriga de su mamá, cómo va a salir de allí, entre otros temas que ellos no tenían idea de como afrontarlos. Solo le dijeron que tendría una hermanita dentro de poco.
Y ese "dentro de poco" se transformó en un día, ya que esa misma noche, Nodoka entró en labor de parto.
Con un niño celoso y una pequeña bebé recién nacida, la treintañera madre decidió no tener más hijos. Cosa de la que se arrepentía cuando sentía la casa en silencio.
Los primeros años, cuando la pequeña Ranko y el más grande, Ranma, tenían 5 y 7 años, anhelaba con ansias que sus hijos llegasen a la adolescencia. Se cansaba de escucharlos gritar y pelear. Pero cuando esa etapa llegó, lamentó no disfrutar un poco más a sus retoños.
La alegría llegó a medias, cuando Ranma se volvió famoso. Escuchar el timbre sonar cada día unas treinta veces o sentir a las adolescentes gritar y reír en la puerta de su casa, la hacía sentir viva nuevamente.
Hasta que eso se volvió un problema.
Cada día llegaban cartas, regalos y diversas comidas dirigidas a su hijo mayor. Pero las cosas cambiaron cuando la fama del pelinegro alcanzó a la menor de sus hijos.
Ella era una púbera cuando su hermano saltó a la fama. Por que eso era, una niña entrando en la adolescencia.
Él tenía 17 años, ella 15. Recién estaba entrando a la adolescencia. Eso la tenía a mal traer. Siempre había sido traviesa, como todo niño, pero dentro de todo, era obediente. Alegre, extrovertida, pero no tenía muchas amistades. Solo se había hecho amiga de dos niñas con las que compartió la infancia hasta que una repitió de año y la otra fue cambiada de escuela justo el mismo año que Ranma sacó el primer álbum.
Al encontrarse sola y sin amigos, no le quedó otra opción que aislarse. Era una alumna aplicada pero como decían los maestros, algo haragana.
Cuando el pelinegro comenzó a tomar notoriedad, las muchachas de la escuela se percataron de quién era él y, por supuesto, quién era su hermana.
Habían aprovechado eso para acercársele a la pelirroja, la mayoría solo quería llegar a su hijo mayor. Pero ninguna llegó más allá de la puerta de entrada.
Nodoka quería que su hija tuviera sus amistades, pero no por ser la hermana de "tal" sino por ser ella misma.
Así que cuando terminó ese año, que era el último de Ranma en la secundaria, pusieron en venta la casa y dejaron Sopporo. La ciudad que los acobijó desde siempre.
A todos les dolió abandonar su antigüo hogar, pero esa, sin dudas, era la mejor solución.
Por otro lado, a pesar de sentir su casa nuevamente ruidosa, era realmente molesto, cansador y todo un presupuesto pintar las paredes de toda la casa al menos una vez al mes.
Al haber sido compañeras del pelinegro -algunas- desparramaron por todos lados la dirección de la vivienda haciendo que todos los días las paredes amanecieran con frases y dedicatorias de amor.
Una mañana, particularmente, despertaron con un enorme cartel de papel pegado en toda la extensión desde la puerta de entrada hasta el otro extremo, incluso tapando la ventana que iluminaba la habitación de la abuela Kimiko.
Otro día, cerca del fin de año, la familia había asistido a la entrega de diplomas de los alumnos del último año, entre ellos, por supuesto, se encontraba su hijo. Al regresar, Ranma notó que la puerta de su habitación estaba entreabierta. Él recordaba haberla cerrado. Abrió como si nada y al encender la luz, se encontró con una chica, más o menos de su edad, llevaba una remera de la banda y sostenía en su mano una remera del muchacho mientras que la otra estaba puesta sobre el cajón de ropa interior a medio abrir. Fue tal el susto que en ese instante decidieron mudarse.
Si se preguntan por la chica, no presentaron cargos. Al ser menor de edad y ser un delito menor, fue enviada a casa con sus padres, quienes fueron a buscarla directamente a la casa del joven guitarrista.
Dos meses después, el clan Saotome dejaba su querido Sopporo. Se instalaron en una casa en el pueblo de Nerima. Ranko siguió la escuela secundaria en un instituto para señoritas mientras Ranma se iba de giras.
El tiempo pasó, el ojiazul creció en madurez, edad y en su carrera.
Cuando cumplió los 20 años, decidió que era tiempo de volar del nido y establecerse lejos de sus padres. Una vez, volviendo de un show, se encontró con que una fan lo venía siguiendo en un auto. Aceleró un poco y se perdió entre las calles de Nerima. Dio mil vueltas esperando que, si es que lo seguían persiguiendo, el perseguidor o perseguidora se perdiese y así podría él regresar tranquilo a su casa. Ese incidente lo llevó a querer mudarse, no quería que su familia pasase por lo mismo dos veces.
Por eso compró un piso en Tokyo, cerca de Nerima para ir seguido a casa de sus padres, pero a medida que su fama iba acrecentando, menos tiempo disponía para ver a su madre.
Eso nos lleva a la situación relatada al principio, Nodoka sentía su casa silenciosa. Vacía. Pero aquella noche de domingo, cuando vió llegar a su hija acompañada por el mayor, sintió alegría.
Más feliz se sintió cuando el pelinegro dijo que pasaría allí la noche.
Sintió alegría, felicidad, añoranza por el tiempo pasado. Se arrepentía de no haber tenido más hijos cuando pudo. Lamentablemente, cuando comenzó a sentir ese silencio, llegó el fin de su reloj biológico.
Esa noche se acostó contenta.
Al otro día, un somnoliento Ranma se levantó. Era demasiado temprano. Decidió darse un baño. Agradeció a su madre por exigirle dejar algo de su ropa en la casa por su algún día, como aquel, el decidía quedarse a dormir.
Al entrar en la cocina se encontró a su madre preparando el desayuno.
-Ranma, qué haces levantado tan temprano?
-Nada, debo ir al estudio y luego al estadio
-Pero hijo, todavía no dan las siete de la mañana
-Lo sé.
-Te quedas a desayunar?
-Por supuesto! -dice animado- te ayudo con eso? -pregunta amable
-Bueno, puedes ayudarme con el café y poniendo la mesa. Mientras iré a despertar a tu padre y a traer a mamá.
-De acuerdo
Una hora después, el ojiazul se encontraba camino al estudio que Mousse tenía en su casa. Había acondicionado uno de los cuartos justamente para que pudieran usarlo como sala de ensayo. A diario se reunían allí a practicar.
Al llegar, se encontró a Ryoga, que llegaba caminando muy tranquilamente. El muchacho de apellido Hibiki también se había independizado de sus padres un tiempo después que Ranma. La diferencia es que ellos siguen en Sopporo, lugar de nacimiento de ambos, pero eventualmente viajan a Nerima, más que nada para visitar a la abuela Kimiko.
-Hola Ryoga -saluda Ranma cuando lo ve llegar
-Heey, chico de la trenza -asiente con la cabeza
-Que raro llegaste a tiempo, viniste en taxi?
-Jaja, muy gracioso. Para que sepas, tengo auto propio
-No debes decírmelo, yo te acompañé a comprarlo -contesta con cara de cansancio
-Lo sé. Entramos?
-Si, vamos
Una vez en la sala de ensayo, se disponen a charlar un rato mientras preparan los instrumentos.
-Cómo les fue el sábado en la fiesta? -pregunta Ranma
-Oh, bien, -dice Ryoga- me quedé dormido al lado de Ukyo, pero cuando desperté, ya no estaba
-Durmieron juntos? -pregunta Mousse asombrado
-No, ella se recostó en uno de los sillones y yo me senté en el piso .. y bueno.. me dormí
-Oye y porqué sigues insistiendo con ella? -cuestiona el líder de la banda
-Conoces ese sentimiento que te prohíbe pensar o enamorarte de alguien más? -rebate el de la bandana
-No -miente, en realidad, desde el sábado creía sentir exactamente eso. Pero no lo admitiría nunca, menos a sus compañeros de banda.
-Oh, vamos, me vas a decir que jamás te enamoraste? -lo pica Mousse
-No, bueno, sí salí con chicas, pero no recuerdo haber amado a ninguna
-Y que me dices de Asuza?
-Con ella fue distinto -dice secamente
-Porqué con ella fue "distinto"? -quiere saber Ryoga
-Por que creí estar enamorado de ella. Pero en realidad, para ella, yo solo era un trofeo.
-Además fue tu primera mujer cierto? -molesta de nuevo el chico del colmillo acomodándose la correa de su bajo
-Sabes que si -dijo simplemente Ranma, sin vergüenza, como solía hacerlo antes
-Por Dios Ranma! Ya no te sonrojas!
-Y porqué demonios debería sonrojarme?
-Por que perdiste la virginidad a los 20 años jajajajajaja -ríe Ryoga
-Ya cierra el pico Pchan. -se cruza de brazos- al menos yo sí se con quién la perdí. No como tú
-Pero la perdí antes que tú -lo señala
-Eso no importa. Yo la quería, o eso creí.. no importa. Dejen de molestar y ensayemos, puede ser?
-Espera, espera, -dice de pronto el de los colmillos, recordando algo- Mousse, quién era esa chica con la que estuviste toda la noche?
-Aah -suspira con pesar- era una amiga de Ranko, se llamaba.. Sheempú o algo así -sacude una mano como restándole importancia
-Shampoo -corrige Ranma
-Eso me recuerda.. Ranma, porqué me dejaste con esa chica? No paró de molestarme toda la noche
-"Molestándote"? -cuestiona de nuevo Ryoga con sarcasmo- pues se te veía bastante animado
-Si, es una chica agradable, pero no se me despegó en toda la noche
-Lo sé! -secunda Ranma- a mí tampoco me dejó en paz hasta que apareciste, te debo una Mousse -ríe- si no hubieses aparecido, esa chica hubiera terminado desnuda encima de mí
-No te podías resistir? -dice Mousse
-No, idiota, es que literalmente, se me tiraba, como si quisiera llevarme a la cama a como dé lugar
-Conmigo no se comportó así -comenta el de anteojos- es más, pasamos un rato ameno, me cayó bien, pero yo no quería estar con nadie y ella simplemente no se iba
-Y qué hay de ti Ranma? -quiso saber su primo
-Yo qué?
-Quién era esa belleza con la que pasaste la noche?
-Te llevaste a una chica a la cama!? Hay que festejarlo! -reía Mousse
-Esto es histórico! Haciendo mis cuentas, Ranma no ha tenido sexo desde hace más o menos un año.. -dice Ryoga pensativo-
-OIGAN!! NO PASÓ NADA! -grita el susodicho más colorado que un tomate-
-Estás seguro Ranma?
-Ya cállense y pónganse a practicar
-Bueno, parece que aún después de descargar tensiones, sigues de mal humor.. -molesta nuevamente Ryoga
-Ya, Ryoga, ensayemos que luego debemos ir a hacer la prueba de sonido al estadio.
Unas horas más tarde se encontraban los tres en el auto de Mousse, camino al Tokyo Dome.
Aquella mañana, Akane se levantó temprano a preparar el desayuno. Sabía que su padre estaba en la casa, lo había oído llegar, o eso creyó.
Se dio un baño rápido y encendió la cocina.
Veinte minutos después, su padre se sentó junto a ella en la mesa.
-Buenos días Akane
-Buenos días papá. Anoche te oí llegar entre sueños.
-Lo sé, te saludé y no respondiste
-Lo lamento, estaba muy cansada
-Cómo te fue en la fiesta? Llegaste muy tarde?
-Oh, estuvo bien.. llegué alrededor de las seis
-No te oí llegar
-De la tarde -completa algo avergonzada
-Akane.. sabes que no me gusta que andes tanto tiempo afuera. Podría haberte pasado algo
-Tranquilo papá, estaba con Shinnosuke -su padre hace una mueca de disgusto
-No importa hija, debiste llamar al menos. Cuando salí en la mañana, pensé que estabas durmiendo. No sabía que aún no habías llegado
-Lo siento papá, no volverá a pasar. -se hace el silencio, que rompe la pelinegra- Y cómo está Kasumi?
-Bien, de eso justamente quería hablarte
-Pasó algo?
-No exactamente. Como sabes, el doctor tiene su propio departamento en su consultorio -la muchacha asiente- y es muy pequeño -vuelve a asentir- lo que nos lleva a la siguiente situación.
Ellos no podrán vivir allí dentro de poco, es un apartamento diminuto, incluso para ellos y ahora lo que más necesitan es lugar.
-Que quieres decir?
-Kasumi está embarazada hija -dice el patriarca con una suerte de pesar en su voz
-Oh -contesta Akane, con voz ausente. Estaba feliz por su hermana, pero le dolió enterarse por su padre y no por ella- y porqué estás triste?
-No estoy triste
-Pues avísale a tu rostro por que parece que estás triste
-Es que.. Akane, tu..
-No, papá. Lo que me ocurrió a mi, es un tema aparte. Yo estoy feliz por mi hermana. Algo decepcionada, por que no me lo dijo ella, pero feliz, imagína! Una pequeña Kasumi o un mini Tofú
-Eso no es todo hija
-Qué ocurre ahora?
-Bien, como te dije, el departamento del doctor es diminuto y ellos necesitarán espacio, por eso he decidido que ellos vengan a vivir aquí hasta que puedan agrandar el consultorio
-Van a agrandarlo?
-Es la idea, aunque Tofú no está muy de acuerdo con que el niño o niña crezca cerca de medicamentos, tijeras y bisturís. Por eso prefiere comprar una casita cerca del consultorio. Así que de una u otra forma, en unos días ellos vendrán a instalarse aquí. No te molesta?
-No papá! Cómo habría de molestarme? Es mi hermana! Estoy feliz por ella.
-Me alegro hija mía, creí que la noticia te caería mal
-No papá, como ya te dije, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Amo a mi hermana y amaré aún más a ese pequeño milagro.
-Gracias Akane.
-Debo irme papá, hoy regreso al trabajo. No quiero llegar tarde
-De acuerdo
-Ah! Antes que me olvide, quedé de salir con Shinno luego del trabajo, te aviso para que no te preocupes -le guiña un ojo
-Está bien, ten cuidado, nos vemos luego
-Adiós
La chica de largo cabello se dispuso a caminar hacia la parada de buses con la esperanza de que ese día no fuera muy "pesado". A mitad de camino recordó que no había traído su almuerzo pero estaba en una encrucijada. A lo lejos veía el transporte acercándose. Si corría, lo alcanzaba, ya que estaba bastante cerca y por otro lado, pensaba en volver a su casa a buscar el almuerzo.
Decidió correr a la parada. No podía permitirse llegar tarde y esa línea siempre se retrasaba.
Llegó con el tiempo justo al Tokyo Dome, milagrosamente no había demasiada gente esperando afuera. Se avecinaba un día tranquilo.
Al ingresar, se encuentra con Sayuri, la compañera que había estado de vacaciones antes que ella
-Akane!! Tanto tiempo sin verte!
-Hola Sayuri, cómo has estado?
-Agotada! La semana pasada fue una locura! Mucha gente que vino a reclamar su dinero
-Cuál dinero?
-Ay Akane, en que mundo vives? Se canceló el show de Polaroid -en ese momento, Ranma Saotome hizo acto de presencia en su mente- parece que se adelantó el show y por la falta de tiempo decidieron hacer un recital acústico para no posponerlo demasiado
-Entonces no digas que fue cancelado
-Pero sí se canceló, bueno, lo adelantaron, pero su fecha original..
-Ya, ya comprendí -interrumpe Akane
-La semana pasada dieron varias vueltas por aquí.. -comenta Sayuri con bastante interés
-Quiénes?
-Ay! Akane, puedes prestarme atención?
-Te estoy prestando atención! Solo pregunté que quiénes estaban dando vueltas por aquí
-Los de Polaroid!
-Aaah! Bueno, así te comprendo mejor
-No sabes lo que son esos muchachitos en persona -decía sayuri babeando
-"Muchachitos"? Son mayores que tú
-Pero hermosos! Y el de la trenza ooh Dios! Es un orgasmo a los ojos.
-Sayuri! -grita Akane escandalizada, más por cómo denominó a Ranma
-Que? Están solteros, yo también..
-Espera.. los tres? -pregunta
-No! -contesta la otra, evidentemente había comprendido la pregunta- de a uno a la vez.. pero si me dieras a elegir, el de los ojazos azules se lleva las de ganar
-Se llama Ranma -dice algo molesta
-Bueno, no te pongas celosa, demás tu tienes novio
-¿¡QUE!? YO NO ESTOY CELOSA DE ESE PERVERTIDO! -dice fuera de sí
-Con que "pervertido".. acaso sabes algo que yo no?
-N-no, nada, solo que tiene cara de pervertido serial -dice completamente roja y con las orejas a punto de hervir
-Pues pervertido o no, conmigo puede hacer lo que quiera -dice coqueta- en cuanto lo vea de nuevo, lo invitaré a salir.
-Ay Sayuri, tu crees que él te haría caso y se enamoraría de ti?
-Oh, no, enamorarse no, me basta con un revolcón
-Está bien, no aguanto más -dijo Akane molesta- deja de hablar así por favor
-Akane, de verdad, no será que estás enamorada de Ra.. Ra.. ¿Cómo era?
-Ranma! Ranma Saotome es su nombre -dice ya harta y con la voz unas décimas más arriba de su tono
-Oye, no te pongas celosa, no sabía que eras su fan
-No, Sayuri, no soy su fan -dice con cansancio- es solo que..
-Que? -Akane se preguntó si podría revelar la naturaleza de dónde conoce a Ranma y quién es en verdad-
-Bueno.. es que.. mi mejor amiga es su hermana y..
-¿¡QUE!? TIENES UNA AMIGA QUE ES LA HERMANA DE ESE DIOS GRIEGO!? Debes presentármela
-Oh, imposible -dice a la primera
-Porqué?
-Por que ella vive en Sopporo, con sus padres y bueno, él está en Tokyo para evitar el atosigamiento de las fans en su casa.
-Tiene sentido.. si yo supiera donde vive, haría guardia allí día y noche
-Chicas, prepárense, en cinco minutos abrimos -dijo Hinako entrando en la pequeña cabina- Oh, hola Tendo, bienvenida de vuelta. Espero que hayas descansado bien
-Si, a decir verdad, descansé por demás.
-Bien, bueno, las dejo prepararse -se retira
-Oye.. podrías conseguírme el número del pelinegro?
-Ay, Sayuri, eres de lo peor -contesta la chica de cabello largo con una sonrisa de cansancio- además ni siquiera lo conozco, lo ví una sola vez
-Y presentarme a su hermana?
-Definitivamente no
-Porqué?
-Por que es justo por lo que se mudó
-No que viven en Sopporo?
-Claro -demonios, olvidé que estaba mintiendo- ellos vivían no sé donde y se mudaron justamente porque muchas chicas se acercaban a ella por ser "la hermana de.." no me parece justo hacerle pasar por lo mismo
-Como digas -contesta la otra resiganda- igual me haré con su número
Akane solo atinó a negar con la cabeza y preparar su puesto mientras se levantaban las persianas.
El día había estado muy tranquilo. Demasiado.
A la hora del almuerzo, la pelinegra salió a comprar algo para comer y regresar a terminar sus cuatro horas restantes.
Ya se le estaba haciendo costumbre almorzar o cenar comida chatarra, agradeció que ahora Kasumi estaría en su casa para evitar eso.
Volvió al estadio y se sentó en las gradas. Estaba todo muy silencioso. En su cabeza veía a Ranma tocando la guitarra sobre el escenario como lo hacía en los videoclips del canal de música.
Volvió a ella ese sentimiento extraño de más temprano con Sayuri. Frunció el ceño
-Yo celosa? Sí, cómo no -dijo para sí misma
-De quién estás celosa Marimacho? -oyó detrás de sí y saltó de su asiento por el susto
-Ranma! -gritó- qué demonios haces!? No me asustes así idiota! -se lleva una mano al pecho, sobre su corazón- casi me da un infarto
-Menos mal que no.. no quisiera tener que hacerte respiración de boca a boca
-No hace falta que lo repitas, ya lo dejaste claro la otra vez. -se queda en silencio- Y qué haces aquí de todos modos?
-Venimos a ensayar. Recuerda que tocamos el sábado aquí
-Sí, acabo de enterarme
-Y qué haces TU aquí? Será que me estás siguiendo?
-A ti? ¡Ja! Brincos dieras!
-Ah no? Entonces dime, si no me estás siguiendo..
-Trabajo aquí -interrumpe ella- estoy en la boletería.
-Oh.. y.. qué no tienen comedor o algo? -comenta mirando su hamburguesa a medio terminar-
-Si, pero es pequeño y no me gusta. Aquí está mejor. Me agrada más
-Si, es un lindo lugar para estar solo, cuando está vacío obviamente -dice Ranma mientras se sienta junto a ella
-Almorzaste? -pregunta ella
-Si, hace un rato
-Bien -se levanta
-Dónde vas?
-A mi puesto. Ya está por terminar mi hora del almuerzo y si no vuelvo pronto, mi encargada se enfadará y ella no es muy flexible que digamos
-Oh. Bueno, nos vemos en otra ocasión -sonríe
-Nos vemos -sonríe de vuelta al muchacho y se pierde entre los vacíos lugares hasta salir de las gradas internándose en los pasillos que la llevan directo a su puesto.
La segunda parte del día no fue tan liviana como la primera. Fue algo más movida. Lo cual Akane agradeció, pues no quería pensar en el pelinegro de ojos azules que estaba en el estadio.
Diez minutos antes del cambio de turno, le llegó un mensaje de su novio.
Amor, estoy afuera. No creerás a quién ví!
Akane contestó rápido diciendo que se lo cuente cuando salga, que ella no tardaba.
Minutos después, en la salida, se encontró al chico de ojos verdes apoyado sobre su auto.
Bueno, en realidad no era suyo. Era del abuelo. Un viejo Ford Scort de los '80 azul que había comprado usado pero con mucho sacrificio.
-Hola hermosa -la besa y abraza
-Hola Shinno -se cuelga de su cuello-
-Almorzaste?
-Sí, pero la verdad, me quedé con algo de hambre
-Genial, ven, vamos a merendar -le toma la mano y la guía al asiento copiloto
-Y bien, a quién viste? -pregunta cuando su novio sube del otro lado y se pone el cinturón
-Al cantante de Polaroid
-A Ranma? -pregunta dudosa- pensé que seguía dentro -dice más para sí con el ceño fruncido-
-Lo conoces? -dice Shinnosuke sorprendido y abriendo los ojos-
-No, bueno, si, es. Ay -suspira- es el hermano de Ranko
-Enserio!? -parece asombrado- porqué no me contaste que tu amiga era su hermana?
-Por que no lo sabía -levanta los hombros- me enteré el sábado en la fiesta de ella
-Oh -en ese momento el chico entrecerró los ojos y recordó al pelinegro saludando a su novia con cara de bobo y recordó, por demás la mueca de disgusto que hizo cuando lo vió abrazar a y besar a Akane- Ya lo recuerdo. Era él el que te abrió cuando te fui a buscar
-Síp, -lo mira sonriendo y lo nota pensativo- Shinno? Estás bien?
-Si, si amor, estoy bien, solo pensaba.. dónde te llevaré a merendar -miente
La semana pasó lenta, aburrida.
Los únicos momentos en los que la pasaba bien, era cuando se cruzaba al de ojos azules.
Si bien discutían por tonterías, él lograba sacarle alguna que otra sonrisa. Mucho más cuando picaba al otro chico de la bandana. Su primo Ryoga.
Aunque el tiempo era limitado y el día del show se acercaba a pasos agigantados. Tampoco era que pasaban mucho tiempo juntos. Más bien solo se veían durante el almuerzo de la chica.
Durante una de esas breves charlas, hablaban de las redes sociales, Akane estaba revisando Facebook a lo que Ranma le dijo
-Oh, veo que tienes cuenta en Facebook
-Si.. pero la verdad, no suelo usarlo. Solo comparto boberías
-Boberías como qué?
-Videos graciosos y en su mayoría memes
-Oh, eres de las mías jajajaja
-Compartes memes?
-Todo el tiempo -decía él
-Y no te da problemas con las fans? Supongo que ellas quieren ver fotos suyas y saber sobre ustedes.
-Oh, no, para eso está Instagram. En Facebook solo tengo a mi familia y amigos más cercanos.
-No se enojan? Las fans
-Nope, es que tengo un "perfil falso" no está con mi nombre real. Para los fans, solo tengo Instagram
-Saben eso?
-Estas loca? Me lloverían solucitudes de amistad.
-Y cómo es tu "false name"?
-Mira -saca su celular y busca en la lupa de la aplicación- Akane Tendo -dice al tiempo que busca el perfil de la chica- listo. Acabo de enviarte una solicitud -suena la notificación en el celular de la pelinegra-
-"NoSoy Ranma Saotome"? En serio ese es tu nombre falso?
-Si, no creerás la cantidad de gente que no me agrega jajajajajajajaja -ríe descontrolado
-Eres un caso perdido -dice la chica contagiada de su risa
-Qué harás esta noche? No me digas que saldrás con don señor Ryuguen
-No, saldré con Ranko
-"El bar de siempre"?
-Ajá
-Cuida que no se intente llevar a nadie
-Conmigo eso no pasa -sonríe
Esa tarde, al regresar a su casa, se encuentra con que hay varias cajas. Recordó que su padre le había avisado que esa tarde Kasumi comenzaría con la mudanza.
La buscó y la encontró en la cocina, preparando té
-Kasumi -dijo a lo que la castaña se quedó estática en su lugar.
-A-Akane -voltea a ver a su hermana menor
-Porqué no me dijiste que estas embarazada? -dijo reprochando pero acercándose y abrazando a la mayor
-No lo sé. Supongo que no quería que te sintieras mal
-Ay, Kasumi, cómo podría estar mal con semejante noticia!
-Estas…?
-Feliz! -lagrimea de alegría
-Ay, Akane, no sabes lo mal que me sentía
-No Kasumi, como le dije a papá, no hay que comparar. Tu y yo no somos iguales y no debes sentir miedo de estar esperando un bebé. A mi no me duele que tú estés embarazada, al contrario, me hace feliz.
-Kasumi! -grita su otra hermana
-Vaya.. al fin recuerdas que tienes casa -dice Akane en un tono ácido dirigido a Nabiki, la hermana del medio
-Akane, querida, estoy preparando muchas cosas para la fiesta
-Cual fiesta? -pregunta la mayor
-La de graduación
-Nabiki, falta un año para que termines -reta Akane
-No hermanita, al contrario, en seis meses estarás viendo a la nueva abogada de la familia. -dice Nabiki orgullosa- Este es mi último semestre! -sus hermanas no terminaban de comprender- verán, he estado estudiando de más para adelantar alguna que otra materia y resulta que no solo fueron dos o tres asignaturas.
-Por eso no has venido a casa en todo este tiempo? -pregunta la pelinegra
-Exacto pequeña Aki-chan
-No me llames así -dice molesta
-De acuerdo -levanta las manos en señal de rendición- no quiero pelear hermanita, estoy feliz por terminar antes -en ese momento se percata de algo- qué son esas cajas en la entrada?
-Oh, son mías -dice la mayor
-Pasó algo? Te has separado de Tofú?
-Hola chicas -entra el mencionado
-Hola Doctor Tofú -dice la menor
-Ay, Akane, no me digas "doctor" es demasiado formal y más ahora
-Porqué "ahora"? -pregunta de nuevo Nabiki
-Ay, cierto, ella todavía no lo sabe -dice Kasumi- lo que pasa es que estamos mudándonos aquí un tiempo hasta poder remodelar el apartamento que esta sobre el consultorio o comprar una pequeña casa cerca de allí
-Y porqué mudarse?
-Por que estoy embarazada -dice una sonriente Kasumi mientras Nabiki mira a sus hermanas mayor y menor alternadamente
-No te preocupes Nabiki, Akane está bien con eso
-Estás segura? -dice mirando inquisitivamente a la menor
-Si hermana, estoy bien -La del medio la examinó un largo minuto y al no encontrar rastro de tristeza exclamo
-Entonces me alegro por ti Kasumi -la abraza- felicitaciones Tofú, eso sí fue una carrera en tiempo récord.
-Nabiki! -dijeron ambas hermanas al unísono
Nuestra protagonista ayudó a la embarazada de poco menos de tres meses a acomodar las cosas en su antigua habitación mientras su cuñado se encargaba de trasladar las cajas con sus objetos.
Cuando la noche cayó y se encontró con su amiga, sintió una oleada de paz y tranquilidad como hacía mucho no le pasaba.
Momento que pasó cuando fue al baño y al regresar, su amiga había ido a una mesa cercana a intentar ligar con un muchacho
-Ranko? -pregunta cuando llega hasta ella
-Ooh, akiita -dice arrastrando las sílabas- mira, él es..
-Si, Ranko, ven, Ryu estaba preguntando por ti
-Ryu! Dónde! -amaga a ir a la barra
-Espera, ve a la mesa, que ahora te digo -la tambaleante chica de cabello rojo se sentó en su mesa- ay, chicos -les dice a los de la mesa donde su amiga había ido a ligar- mil perdones, mi amiga bebió de más disculpen
-No pasa nada preciosa, ve con ella -dice uno de cabello blanco y largo- mi nombre es Inuyasha, pero puedes llamarme Inu -le guiña el ojo
-Hem… ¿te lo agradezco? Ahm.. tengo novio.. Inuy.. ay, como sea -dice rendida- debo irme, de nuevo les pido disculpas por mi amiga -se aleja y ve que su amiga hace un amague de levantarse- donde se supone que vas? -le pregunta
-¿Al baño?
-Es para el otro lado. Ven, vamos, te acompaño.
Unos minutos después, Akane esperaba a que la pelirroja saliera del sanitario pero al no haber señales, decide entrar
-Ranko?
-¿Si?
-¿Donde estás?
-Por aquí -golpea una de las puertas
-¿Estás bien?
-Eso creo.. me da vueltas todo.
-¿Quieres que te ayude?
-No, ya salgo -sale del pequeño cubículo- Akane, vayamos a tomar un poco de aire ¿Si?
-Por supuesto, vamos.
Las dos chicas salieron y la más baja se sentó en la vereda
-Aaaay, mi cabeza -reniega
-¿Quieres que te lleve a tu casa?
-Si, vámonos
-Llamaré un taxi
-No! Espera! Toma -busca algo en su celular y se lo tiende- llama ahí
-Pero.. es.. es..
-Es solo mi hermano
-Podríamos ir en taxi y lo sabes
-Lo sé, pero seguramente le esté haciendo un favor al salir de la cama -La pelinegra dudó
-Vamos, solo llámalo
-De acuerdo -toma el celular no muy convencida. Mira la pantalla y presiona "llamar". En la pantalla apareció la foto del chico de ojos azules sonriendo mientras abajo se leía "Casper".
No contestó al primero ni al segundo ni al tercer timbre. Akane estaba a punto de colgar cuando lo escuchó del otro lado con voz somnolienta
-¿Acaso sabes que hora es pitufa?
-¿Ran-Ranma? -dice la amiga de su hermana
-¿Akane? Qué ocurre?
Y por hoy, hasta ahí :PLes agradezco a todos por sus comentarios, y a los que solo pasan a leer.Espero que la historia les esté gustando, se vienen cosas que de verdad nose esperan como naaah, mejor no les digo xDNos leemos en el próximo capítulo!De nuevo, mil gracias!
