lovelywoods

Jajaja no importa amiga , si no dejas reviews al instante quiere decir que estás muy ocupada , y yo entiendo eso perfectamente :3

¡Aquí ya tienes el nuevo capítulo que espero te guste! :3 veras que ya llevo publicando dos , ya te estoy alcanzando asi que espero que muy pronto publiques el cap 24 de tu Fic , entiendo que tienes cosas que hacer asi que no te presiono , tienes todo el tiempo del mundo! :3

Y si osea...el Fic empezó tranquilo pero ese es el chiste , que las cosas se compliquen de a poco y ¿sabes? a partir de estos capitulos empieza la trama oscura... que poco a poco se irá oscurenciendo más y más XD

Jajaja bueno los G-Rev ya están acostumbrados a enfrentar retos aunque este si que será un reto aun mayor pero como dices esto los hará más fuertes tanto en las batallas como en equipo :D

¡Owen no la secuestró , Leela es la lanzada! jajaja en este capítulo te darás cuenta que fue muy bueno que él la acompañara , o sino...puufff! XD

Y si en verdad es muy ingenua y eso puede ser su mayor debilidad D:

¡YAY! estoy feliz de que te haya sorprendido con el videojuego , la verdad me pareció una idea bastante divertida y creativa , ojala haya sorprendido a muchos , y sí los bey-luchadores tambien ganaron su parte , además me imagino que es muy divertido verte a ti mismo en pantallita :3

Bueno trataré de hacer un Fan Art de Scarlett y el Amo juntos ya que , ya sabes...los shippeamos *_* y eso es verdadero por lo menos por la parte de ella , él...no se que sentira XD

Gracias amiga por notar como voy mejorando con cada capítulo , en verdad me esfuerzo mucho y pongo todo de mí para que este Fic salga como yo quiero , MUY BUENO!

Debo agradecertelo a tí porque si no fuera por tus consejos...seguiría escribiendo en mi computadora para mi misma sin que nadie vea mi trabajo :P

Espero que este capítulo cumpla con tus expectativas :D

Mil besos y abrazos hasta allá! xoxo :3

00095Guest

Todas las ideas que se me ocurren son gracias a ustedes , mientras leo nuestras conversaciones en Facebook me inspiro más , por eso la mayoría de veces siempre me pongo a escribir mientras chateamos XD

Jajaja el dúo de Leela y Owen es divertido aunque bueno...ya sabes la verdad verdadera , sin embargo , su actitud en estos capítulos es muy amigable y ese es el punto XD

Aww estoy feliz de que te gusten las bestias bit nuevas , la verdad esque investigué animales tipicos de allá , al igual que busque en Google sus imágenes y el resto es historia , su apariencia física fue muy facil , lo complicado fue pensar en los nombres pero lo bueno esque ya está XD

Siii a Nady tambien le gustó la idea del videojuego , en verdad es muy divertido y todos lo disfrutan , ¡es un gran éxito!

Bueno amiga espero que disfrutes este nuevo capítulo :3

Te mando muchos abrazos y besos :3

Ya nos estaremos hablando por Facebook :D


El aire a humedad se sentía fuertemente , sin embargo para Leela esa no era una preocupación ya que estaba tan concentrada en obtener respuestas que todo lo demás , como el aspecto de la casa , era secundario. Empezó a caminar muy despacio por aquella sala pequeña , cuyos sillones se encontraban protegidos por un fino plástico color blanco junto con una gran capa de polvo

Owen la siguió muy lentamente sin despegar su mirada miel del techo , tenía miedo de que la casa se les caiga encima , estaba para demoler sin duda alguna , la madera se encontraba tan gastada que finos trozos no dejaban de caer en sus cabellos , uno de ellos llegó hasta su nariz haciéndole estornudar en el acto

—¡Salud! — dijo Leela caminando hacia el comedor , en donde , la mesa y las sillas estaban en la misma condición que los muebles de la sala

— Gracias...— respondió el peliazul sobándose su nariz — Leela , siento decirte esto pero….estoy llegando a creer que aquí no encontrarás nada — añadió empezando a caminar sin dejar de admirar el cruel estado de la vivienda — solo hay polvo , mugre , humedad y telarañas , ¡creeme! , esa araña creo que me guiñó el ojo — Leela dirigió su mirada verde hacia el techo , comprobando que en una de las tantas telarañas había un pequeño arácnido color negro fijo en su posición

— Es cierto , creo que le gustaste — dijo la chica a modo de broma no tomando mayor importancia , sin decir nada más empezó a caminar hacia una cortina blanca que se encontraba a lado de la mesa , tapaba algo muy grande , a los pocos segundos la retiró dejando ver un gran aparador con ventanas de vidrio , ahí se encontraban los platos y los vasos , al igual que muchos cubiertos oxidados — no creo que aquí se encuentren las páginas….— susurró pasando su dedo índice por el vidrio , el cual , estaba muy sucio. Echó una mirada rápida a su dedo comprobando que se había manchado — ¡Owen ayudame pensar! ¿en donde crees que mi Abuela guardó el resto del diario? — preguntó mirando a Owen , el cual ya se encontraba a unos metros atrás de ella

— Bueno….tal vez en su habitación pero subir es muy peligroso , te vas a matar si pisas esas escaleras — respondió el mencionado señalando el inicio de las mismas , estaban en muy mal estado , con el riesgo de romperse si una mínima pluma se posaba en ellas

— Pienso que si aguantan — respondió la ojiverde caminando hacia ellas , Owen suspiró de forma agotada ya que sabía a la perfección que su compañera ni de broma lo obedecería

— Bien — dijo simplemente siguiendole el paso , de repente , antes de que Leela suba , él se posó delante de ella — déjame ir primero , si pasa algo me lastimare pero tú saldrás intacta , ahora comprobaremos lo resistentes que son estas escaleras — añadió sonriendo ampliamente

La Japonesa se sorprendió por aquella decisión , noto que su compañero podía llegar a ser un caballero cuando se lo proponía así que sin querer contradecirle sonrió para empezar a seguirlo lentamente

Ambos chicos comenzaron a subir hacia el segundo piso escuchando que por cada paso que daban la madera rechinaba de forma muy alarmante asustando a la ojiverde quien se agarró fuertemente del brazo del peliazul para sentirse más segura

Owen mantenía una mirada seria , trataba de colocar sus cinco sentidos en esa tarea ya que era imposible adivinar qué podría pasar en ese lugar así que se propuso a ir con cuidado para llegar a la planta alta de forma exitosa


Algunos minutos más tarde , ambos se encontraban subiendo la última escalera llegando por fin a la planta superior sin ningún tipo de rasguño , algo que los alivio al instante

— ¡Lo logramos Leela! — mencionó el chico a lo que la ojiverde asintió de forma animada — pero el problema es….¿cómo bajaremos sin matarnos? — añadió riendo mientras colocaba sus manos encima de la cabeza

— Del mismo modo en que subimos — respondió Leela abrazando el diario fuertemente para empezar a caminar

El segundo piso se trataba de un largo pasillo que conectaba con varias habitaciones , dos en la parte izquierda , una en la derecha y otra al fondo del corredor , Leela se dirigía hacia la primera puerta con la intención de abrirla y ver su interior. Como su objetivo se trataba de encontrar las hojas faltantes , debía buscar en todas y cada uno de los cuartos ya que no quería pasar nada por alto

— ¡Oye Leela! me imagino que la luz es muy escasa en la habitación así que te recomiendo que prendas una linterna , ¡oh espera! , no la tienes porque la olvidaste — dijo Owen empezando a reír divertido ganándose una mirada molesta de la chica

— ¿Quién necesita una linterna cuando se tiene una App? — preguntó la joven sonriendo de forma burlona para posteriormente sacar su teléfono y usar su aplicación "Linterna" que prácticamente funciona como una linterna normal , solo que la luz salía del celular

Con una mano empezó a girar la perilla , la cual hizo que la puerta se mueva lentamente. Leela asomó su cabeza notando como aquella habitación se trataba de una bodega , en donde varias cosas yacían tapadas con plástico junto a varias cajas de cartón perfectamente selladas

— ¡Deben estar aquí! — exclamó la ojiverde sonriendo ampliamente alumbrando toda la habitación , segundos más tarde se encontraba dentro de ella removiendo algunas de las cajas con el propósito de abrirlas , solo había un problema , estaban bien selladas con cinta adhesiva y solo con sus manos no podía hacer nada — ¡Owen! — gritó de repente haciendo que el chico antes mencionado aparezca a su lado

— ¿Que pasa? — preguntó el ojimiel inclinándose a la altura de su acompañante ya que se encontraba sentada — ¿como puedes sentarte en el piso sucio?

— ¡Solo es polvo, el polvo se quita muy fácil de la ropa! pero eso no es importante , ¡necesito que me des algo para abrir esto! — respondió Leela señalando una gran caja que tenía en sus manos — creo que las hojas se encuentran aquí , solo necesitamos buscarlas muy bien

Owen echó un rápido vistazo a las cajas para después empezar a hurgar en sus bolsillos — veamos…..¡aquí está! , ten cuidado cuando la uses — añadió sacando una navaja automática

Leela se sorprendió al ver como el chico aplastaba un botón haciendo que el filo de la navaja salga a la parte de afuera con un click — Owen respóndeme algo…¿porque cargas una navaja contigo? — preguntó aceptando el objeto de forma cuidadosa

Owen alzó los hombros de forma desinteresada — bueno , uno no sabe cuando la podría necesitar considerando que sale a la jungla todos los días — respondió sonriendo levemente dando a entender que ese artefacto podría serle de utilidad cuando realiza sus típicas salidas de observación a la selva , Leela entendió el punto y suspiró de forma aliviada

— Por un momento pensé que era para liquidarme — dijo la chica empezando a reír seguida del ojimiel

— ¡No seas ridícula , niña tonta! — dijo el peliazul cariñosamente golpeando ligeramente la frente de Leela con el dedo índice

La ojiverde sonrió un poco y con la navaja empezó a romper la cinta que protegía a la primera caja , después de abrirla completamente notó como una ligera capa de polvo se extendía hacia su rostro haciendo que se lo tape completamente mientras lanzaba uno que otro sonido de tos

Cuando el polvo se disipó , Leela abrió los ojos empezando a inclinar su cabeza hacia el objeto , de repente comenzó a sacar algunos artilugios de cera como animales , flores , jarrones , etc. Claro que todos estaban sucios pero con una buena limpieza quedarían como nuevos — vaya….mira este florero — mencionó mostrando un florero hecho y pintado a mano de toda la naturaleza que identificaba al Caribe , empezó a sacar más cosas pero nada que fuera del otro mundo , esa caja contenía solamente algunos objetos de decoración que se encontraban sucios debido al paso del tiempo. Nada que le interese de una manera fuerte asi que despues de buscar y dejar las cosas en orden , cerró la caja para ir a la siguiente

— Si buscas sola te vas a demorar , mejor te ayudo — propuso el ojimiel acercándose a una caja de gran tamaño , al parecer la más grande de dicha colección

— De acuerdo , si ves algunas hojas me las das enseguida ¡sin espiarlas! — amenazó la Japonesa doblando el ceño profundamente , a lo que Owen asintió de forma automática


Los minutos se transformaron en una hora , Leela y Owen habían terminado de requisar todas las cajas que yacían en dicha habitación encontrando solamente cosas hogareñas como decoraciones , vajillas cubiertas con plástico y papel , cobijas , mantas , almohadas en su respectivo empaque y una que otra prenda de vestir como pijamas , abrigos , pantalones junto a camisas floreadas y todo era de mujer por obvias razones. Nada importante , lo cual desiluciono a la ojiverde ya que esperaba al menos encontrar algunas pistas que tuvieran algo que ver con el viaje que realizó a último momento

—¡El lado positivo es que te verías genial con esto! — aseguró el peliazul mostrando una camisa floreada sin mangas muy hermosa y llamativa , esa prenda estaba de moda hace muchos años , sin embargo , algunas jóvenes hoy en día se les veía usando una versión mejorada. La jovencita mostró una mueca seria para ignorarlo olímpicamente

—¡Revisemos las demás habitaciones! — dijo simplemente caminando hacia la entrada para ir al cuarto contiguo


Volviendo a Seven Pearls , nuestros protagonistas se encontraban en el restaurante principal disfrutando su respectiva comida , el establecimiento contaba con un horario específico para los alimentos dando el desayuno en la mañana , el almuerzo en la tarde y la cena al caer la noche. Claro que todos esos lujos ya los tenian pagados desde el momento en que se registraron , así que la comida era una rutina que todos esperaban después de tal día

El restaurante consistía en un amplio salón de lujo cuyas paredes eran blancas con algunos detalles ya sean plateados o dorados , se podía apreciar muchas mesas distribuidas perfectamente adornadas con manteles de colores suaves junto con muchas copas , cubiertos y lo más llamativo era ver servilletas perfectamente dobladas encima de los platos vacíos. En todas las esquinas yacían adornos florales más específicamente de rosas rojas , blancas y rosadas. Muchas ventanas , candelabros de cristal colgando desde el techo , cortinas de terciopelo doradas ...en fin , el lugar parecía el salón de un gran castillo sacado de cualquier cuento de hadas y no solo lo usaban para la cena , tambien ahi se llevaba a cabo el almuerzo y el desayuno , aunque esto no era obligatorio debido a que los huéspedes podian salir al pueblo a comer en restaurantes donde ofrecen los mismos servicios , pero la opción más económica era quedarse en el hotel ya que lo tenían pagado de antemano

—Increíble ¡me siento como en el castillo de la Bella Durmiente! — hablaba Hillary admirando la belleza de todo el lugar , los G-Revolution se encontraban sentados cerca a la ventana, desde ahí se podía apreciar una hermosa vista de la alberca y el área de juegos alumbrados con muchas lamparitas colgantes para dejarse ver en la oscuridad. Su mesa estaba llena de alimentos como: Paté de campaña , Aspic , Carnes rojas , Cordon blue , Pescados con ensaladas verdes , Rollos de papa rellenos de mariscos como camarón , langosta y cangrejo , Costillas con salsa BBQ , entre otros platos elegantes. De bebidas se podía apreciar un jugo de frutas tropicales , agua mineral , café y por último una limonada con azúcar en el borde y un par de hielos nadando en la superficie. De postre ofrecían ensalada de frutas que venía con su mini fuente de chocolate caliente para bañarlas y degustarlas

—¿Porque no te comes la manzana de una vez? — preguntaba Tyson devorando un filete de carne ganándose la mirada de los presentes —¿qué? — preguntó al tragar un gran bocado

— Te equivocaste de cuento — habló Kenny sonriendo mientras comía un plato llamado "Ratatouille" , un guisado de vegetales que mezcla muchos colores y sabores

Todos guardaron silencio mientras seguían ingiriendo su cena , aproximadamente después de veinte minutos dos chicos llegaron a la mesa — no está en ningún lado — habló un pelinegro suspirando levemente ganándose todas las miradas

— Suponemos que está en su habitación pero cuando tocamos la puerta no abrió , no pudo irse a ningún otro lado — dijo un rubio sentándose con el resto de sus amigos. Y era que Max y Ray habían salido a buscar a Leela ya que no aparecía desde la mañana , era algo muy extraño al no saber noticias de ella después de que dijo que estaría cerca revisando el diario. El reloj iba a marcar las siete de la noche y era como si su amiga se hubiera evaporado en el aire

— ¡Esa chica es extraña! parece un fantasma , siempre desapareciendo — dijo Daichi con la boca llena de camarones , Hillary le dio un golpe en la cabeza debido a que era de mala educación hablar mientras comes al mismo tiempo — apuesto a que aparecerá horas después como si nada — añadió una vez que tragó el alimento mientras se sobaba la parte afectada

— Tyson ¿no estás preocupado? — preguntó Ray sentándose en la mesa colocando ambos codos encima de la misma

Todos dejaron sus actividades para prestar atención a su amigo , salvo Kai quien tomaba una taza de café de forma desinteresada , el de la gorra agachó la mirada mientras dejaba de comer — no mucho realmente , debo aprender a confiar en ella y si quiere estar sola pues respeto su opinión. Es como tu dijiste Max , entre todos nos cuidamos y no tengo que ser la sombra de Leela para eso , necesita su espacio , nosotros estamos más que como apoyo y con este nuevo enemigo tendremos que pensar en nosotros mismos — añadió de forma seria recordando el discurso que le dio el Americano cuando lo encontró en la habitación de la ojiverde

Todos guardaron silencio dándole la razón , después de todo no estaba de más mencionar que las cosas se complicaron tanto para ellos como para la ojiverde , a pesar de que esta no tenga conocimiento de la situación , pero en algún momento lo tendrá que saber y eso la ayudará a ser más fuerte


—¡Me lleva la que me trajo! ¡aquí no hay nada! — mencionó una Japonesa saliendo del último cuarto que conectaba con el pasillo general , Owen , quien salió de la habitación de enfrente bufó con molestia

— Yo tampoco encontré nada relevante , aunque claro , era el baño así que no creí que las hojas estarian ahí — añadió colocando sus manos atrás de la cabeza — la habitación del fondo es la última

Leela posó sus joyas verdes en el lugar mencionado para agachar la mirada con tristeza — ¿y si no encontramos nada? creo que venir aquí fue en vano , solo es una casa vieja muy normal , fui tonta al pensar que las hojas faltantes estarían aquí — añadió contemplando el diario en sus manos

—¡Vamos! no te rindas , no permitiré que te vayas de aquí sin algún recuerdo — respondió el ojimiel guiñandole el ojo mientras caminaba hacia la última habitación , la cual parecía que era la principal. La Japonesa suspiró profundamente para seguirlo pero sin ninguna esperanza

La puerta se abrió dando paso al joven , quien se aseguró de que no haya nada peligroso y así dejar pasar a Leela de forma cuidadosa , la chica dió un paso dentro del lugar y lo primero que notó fue una gran cama desarmada , solo poseía la cabecera y las tablas que van colocadas debajo del colchón. A parte yacía una pequeña mesa de noche cubierta de polvo y en el piso había una franela color blanco cubriendo un objeto en específico

— Ya es hora —susurró el chico lanzando una mirada significativa a Leela , esta solo asintió de forma débil para dirigirse al armario y abrir las puertas

Mientras buscaba ahí , Owen se dirigió hacia la franela del piso para descubrir qué es lo que tapaba , mayor fue su sorpresa al encontrarse con un cofre tamaño mediano color negro con incrustaciones doradas en los bordes , se encontraba cerrado pero lo más curioso era que no funcionaba con llave. Al parecer era de esos cofres que requerían de un código para poder abrirlos , lo cual , era más seguro debido a que no era posible abrirlos por otro método , su material era demasiado duro por lo que intentar romperlo también era imposible

El ojimiel se sorprendió y empezó a verlo desde todos los ángulos llegando a la misma conclusión , el objeto era mediano por lo que podía alzarlo con ambas manos sin ningún problema , pero se notaba que guardaba algo en su interior debido a que pesaba mucho — oye Leela , tienes que ver esto — habló dirigiéndose a su acompañante , la cual se quedó muda mirando una fotografía que había encontrado en uno de los cajones del armario — ¿Leela? — volvió a preguntar viéndola tan ausente

El peliazul se levantó con cofre en mano y empezó a caminar hacia ella para asomar su cabeza por encima de su hombro y descubrir que la mantenía tan callada

Leela se encontraba con vista fija en una fotografía , más específicamente , en un retrato de una hermosa joven con cabello rubio paja que le llegaba hasta más abajo de los hombros , unos ojos claros demasiado intensos que brillaban con el contraste de la imagen , sonriendo con mucha alegría y con sus dedos formando una V. Era un chica muy hermosa pero lo que más impactó al ojimiel era que se parecía mucho a Leela

— Acaso ella es...— dijo Owen adivinando la identidad de dicha persona

— Mi Abuela , Savannah — respondió Leela sonriendo cariñosamente , en Japón tiene un álbum de fotografías en donde sale con una edad más avanzada a lado de su Padre cuando era niño , adolescente y acompañándolo el dia de su boda. Lastimosamente Leela nunca la conoció ya que murió cuando apenas era una bebé de cuatro meses , pero según las historias de su Padre era una persona genial , muy dulce y cariñosa. Sentía una gran admiración hacia ella y lo que más quería era seguir sus pasos y llegar a ser tan fuerte como lo fue en su momento

Una lágrima empezó a rodar por la mejilla de la jovencita ya que hace mucho tiempo que no veía una foto de su antepasada. El albúm que tiene en casa se encontraba en la bodega muy guardado , logrando que tanto ella como su Tía olviden su existencia

— Era muy bella , igual a ti — dijo Owen sonriendo ampliamente viendo a la ojiverde de reojo , Leela se limpió su lágrima para colocar la fotografía dentro del diario y llevársela

—¿Qué tienes ahí? — preguntó notando el cofre que su compañero tenía en las manos

— Lo encontré a lado de la cama , está cerrado pero no necesita de una llave para abrirlo , funciona con código — respondió el peliazul alzando dicho objeto a la altura del rostro de la Japonesa

La dueña de Siremaid miró el cofre de forma sorprendida — ¿enserio? que extraño...— dijo entregando el diario al chico para poder cargar el objeto pesado — el código debe estar en esta misma habitación escrito en un papel o algo , debemos encontrarlo — añadió pensando que talvez lo que necesitaba estaría dentro del hallazgo nuevo

— Puede ser , como te puedes dar cuenta está pesado así que tal vez hay más cosas adentro que unas simples hojas — respondió peliazul colocando el cuaderno encima de la mesa de noche — oye…¿y si el número está escrito en el diario? — preguntó pensando que dicho código podría estar en aquellas hojas plasmadas , no sería extraño suponer que Savannah escribió la respuesta ahí sabiendo que encontrarían el cofre

Leela echó un rápido vistazo al ojimiel y colocando el hallazgo en el piso , tomó el diario para empezar a ojearlo — ya lo revisé varias veces y no hay ningún número — añadió pasando las hojas de forma rápida — lo más lógico sería que el código esté escondido en la habitación o en el resto de la casa

— Imagina que el código para abrir el cofre esté dentro del cofre , ¡eso sí sería ilógico! — dijo el chico lanzando una carcajada limpia

—¡Mi Abuela no es tonta! ¡jamás haría algo como eso! — reclamó la ojiverde mostrándole la lengua

—Bueno ella no pero tú sí considerando que eres muy distraída — respondió Owen mostrando una sonrisa divertida , Leela empezó a tener un severo tic ocular y se propuso a buscar pistas por la habitación para evitar golpearlo

—¡Bien que te parezco divertido! — gritó el chico empezando a trabajar también , de la búsqueda de las hojas faltantes , ahora , se convirtió en una búsqueda de un código para poder abrir el cofre allado , un cofre que tal vez guardaba las pistas que Leela necesitaba. A pesar de que ese trabajo parecía insignificante no podían dejar pasar nada por alto debido a que se arrepentirían después , y ese cofre , era el único objeto que necesitaba ser revisado para confirmar definitivamente que en aquella cabaña no se encontraba nada que fuera de utilidad para el viaje que la Japonesa estaba realizando

—¡Si abrimos el cofre y no hay nada interesante , te juro Owen , que me pego un tiro! — hablaba la ojiverde sumamente molesta porque le parecía injusto que hasta el momento no haya encontrado nada relevante , parecía que su sacrificio de salir a la jungla en último momento fue en vano

— Algo me dice que dentro de ese objeto hay cosas muy….muy interesantes — susurró el ojimiel sonriendo de forma misteriosa mientras veía su reflejo a través de la ventana

—¿Que dices? — preguntó Leela viéndolo con la ceja doblada debido a que no lo habia escuchado

— Nada , sigamos buscando — respondió Owen acercándose a ella lanzándole una mirada de confianza , Leela sonrió y siguió con su trabajo


Algunos momentos después , el cielo estaba totalmente oscuro alumbrado por infinitas estrellas que brillaban con intensidad pareciendo como si Dios hubiera prendido un montón de velas , no había ni una sola nube que las tapaba y con solo su luz , más la luz de la luna , el camino se veía claramente

Ambos jóvenes salían de la cabaña muy desilucionados ya que los momentos que les quedaba de claridad los aprovecharon para buscar el código y poder abrir el cofre , sin embargo , por mucho que revisaron y volvieron a revisar no encontraron nada. Leela estaba muy decaída y al salir de la cabaña apoyó su cuerpo en una de las columnas de la entrada mientras suspiraba pesadamente

— No puedo creer que no encontramos nada — susurró mientras se daba ligeros golpecitos en la cabeza con la dura madera

— No digas eso , encontramos este cofre , sé que hallarás otra manera de abrirlo y talvez...solo talvez las hojas que quieres estén aquí — respondió Owen mostrando el objeto en sus brazos , Leela lo miró por unos segundos — ¿y ahora que me ves?

— Que envidia me das , eres muy optimista — dijo la ojiverde cerrando sus ojos , con su cuerpo aún apoyado en el pórtico

Pasaron unos cuantos minutos en silencio , de repente la ojiverde escuchó un sonido muy extraño haciendo que abra sus joyas verdes de manera inmediata , fue solo cuestión de segundos , Leela pudo ver como las columnas que sostenían el techo de la entrada se empezaron a romper haciendo que tanto estas como el pórtico en general se derrumbe. La chica hubiera quedado dentro del impacto si no hubiera sido por Owen , quien reaccionó de forma ágil para llegar donde ella y ponerla a salvo antes de que la madera le haga daño. La ojiverde estaba demasiado distraída como para reaccionar a tiempo y cuando se dió cuenta se encontraba en brazos del ojimiel lejos de todo el accidente

Las tablas se encontraban esparcidas por todo el lugar dañando el jardín que se encontraba a unos cuantos metros , lo que era el pórtico de la cabaña , se convirtió en una pila de escombros , dejando aquella casita más arruinada de lo que ya estaba

Leela estaba impactada , sabía que el pórtico como la cabaña estaban en malas condiciones pero jamás se hubiera imaginado que pasaría algo como eso , fue demasiado pronto ya que pensaba que todo tenía pinta de aguantar un poco más. Con miedo echó un vistazo a Owen , el cual se notaba seriamente asustado y confundido , estaba en sus brazos y la cargaba como si se tratara de una muñeca frágil , que con solo el mínimo golpe se llegaría a romper. Otra vez la salvó , ya había perdido la cuenta de las veces en las que se repitió ese suceso durante todo el día , estaba en deuda con él , agradecía que la hubiera acompañado en primer lugar ya que sin él , habría estado perdida

El ojimiel suspiró para mirar a la chica que tenía en brazos — ¿estás bien? — preguntó con sutileza

Leela asintió de forma inmediata haciendo que el peliazul la coloque de nuevo en el piso — me has salvado la vida varias veces , la verdad no se como agradecértelo — dijo simplemente bajando la mirada al piso y metiendo su mano en el bolsillo , comprobando que su beyblade estaba ahí

— No me agradezcas , ¿está bien? , por eso vine contigo , no podía permitir que salgas completamente sola — respondió el chico sonriendo tomando el cofre del piso

La ojiverde le devolvió el gesto para abrazar el diario de su Abuela con ambas manos , nunca lo dejó de sostener — supongo que ya no tenemos nada que hacer aquí — susurró viendo con tristeza dicha cabaña , Owen se dirigió hacia la canoa para dejar el objeto pesado ahí y sacar los chalecos salvavidas

— No , es mejor que regresemos , no olvides que debemos devolver la canoa — respondió entregando dicha prenda a la chica , esta se soltó el cabello para poder colocárselo de forma correcta y cuando estuvo lista entró al bote de forma cuidadosa

— Está bien , ya quiero regresar tengo mucha hambre además estoy algo cansada...— respondió la Japonesa apoyando una mano en la barbilla mientras que con la otra se sobaba la cabeza

— Es por la excursión Leela , tuviste muchas emociones el día de hoy empezando con aquella pelea , escalar esa montaña , el incidente en la canoa y lo que pasó en la cabaña pero al menos no nos fuimos con las manos vacías — respondió el chico mirando el hallazgo que habían conseguido — verás que ese cofre guarda las respuestas que quieres , no tires la toalla aún — añadió colocándose a su lado con la respectiva protección para empezar a remar

— ¿De qué nos sirve ese tonto cofre si no podemos abrirlo? además no estoy tirando nada , solo quería tener más información para "mi trabajo" — respondió la mencionada cruzando sus brazos mientras suspiraba de forma pesada

— ¿Sabes? desde que salimos del hotel he llegado a pensar que hay algo mucho más que solo tener curiosidad de lo que escribió tu Abuela en el diario , dime , ¿cual fue tu propósito de venir al Caribe? — preguntó de forma firme sin quitar su mirada de enfrente

Leela vió su reflejo en el agua sin ánimos de responder — es privado — dijo simplemente empezando a cerrar los ojos de nuevo , el frío se sentía con gran intensidad por lo que con ambos brazos se abrazó a sí misma

—¡Debes estar bromeando! después de todo lo que hice por ti el dia de hoy , almenos merezco una explicación — exclamó Owen formando un puchero de enojo

— ¡Yo no te pedí que me acompañaras , eso lo decidiste solo! — gritó la chica sumamente molesta — hubiera hecho este paseo con mis amigos , nunca necesité de ti ¿sabes? — añadió con un tono más calmado virando la cara hacia otro lado

Sin embargo , Owen se mostró todo el tiempo tranquilo y para sorpresa de Leela , se empezó a reír — no conozco a tus amigos pero si lo dices tú tal vez sea cierto , pero no olvides que me debes una — dijo guiñandole el ojo — está bien , no voy a insistir , cuando estés lista sabes que puedes compartir información conmigo , después de todo no vas a negar que soy muy bueno moviéndome por la zona

La dueña de Siremaid pensó en todo lo que acababa de decir y tal vez era cierto , el chico la ayudo bastante ese día a pesar de no haber cumplido con las expectativas , tal vez compartir su propósito con él podría ser buena idea ya que desde hace unas horas empezó a considerarlo un aliado , sin embargo , no podía simplemente soltar toda la sopa de la nada , tendría que hablar con sus amigos de lo que pasó y entre todos decidir si el peliazul merece o no saber esa información. Un compañero que considera al Caribe como su segundo hogar , conociendo la isla , su cultura y sus costumbres podría ser de gran ayuda al momento de averiguar más de la tribu que ayudó a su Abuela , sin mencionar que podria decirles la ubicación exacta de la misma , después de todo no tenía nada de malo saber más de lo que está escrito en el diario

— Lo consideraré — dijo Leela después de todos esos pensamientos , Owen sonrió para sí mismo mientras seguía guiando la canoa


—¡Oye Tyson! ¡apúrate que quiero usar el baño! — gritó un molesto pelirrojo sin dejar de tocar la puerta de dicha habitación de manera desesperada , Max se encontraba sentado en su cama revisando unos correos en su celular pero miraba de forma divertida la escena de sus compañeros

—¡Ya voy mono , espera cinco minutos más! — gritó el Japonés desde el otro lado de forma muy molesta , se podía escuchar el sonido de la ducha por lo que suponemos que el bey-luchador se encontraba tomando un baño

—¡Cinco minutos , cinco minutos! ¡eso dijiste hace media hora! — gritó el pequeño apoyándose en la pared mientras cruzaba sus brazos — no sé qué tanto hace adentro , ¡solo se tiene que bañar eso no le toma ni diez minutos!

— Bueno , el agua de aquí es deliciosa por lo que no lo culpo si perdió la noción del tiempo allá adentro — respondió el rubio sonriendo amigablemente

—¡Tú sí que sabes mi querido Max! — respondió Tyson saliendo de la ducha con solo una toalla tapando de su cintura para abajo — estar adentro es muy relajante y los aromatizantes de frutas y flores dá al ambiente un toque más mágico — añadió suspirando fuertemente mientras estiraba sus brazos

—¡Ya era hora! — gritó el pelirrojo entrando al baño de forma rápida , cerrando la puerta de golpe

El dueño de Dragoon negó con la cabeza varias veces cuando un gran bostezo salió de su boca —¡chicos! — gritó de repente una castaña entrando a la habitación de forma tan rápida que nadie la vio venir , Tyson y Max se asustaron en el acto al notar como Hillary se encontraba parada delante de ellos

—¡Oye quien te crees para entrar así a nuestro cuarto! — gritó el bey-luchador Japonés recuperando el aliento debido al susto que se llevó — ¿como entraste? ¡Max! ¿dejaste la puerta abierta? — preguntó viendo severamente a su amigo , quien solo azlo sus hombros con indiferencia

—Perdón por interrumpir pero tengo que decirles algo — habló Hillary suspirando fuertemente mientras apoyaba sus dos manos en las rodillas , se notaba que había corrido mucho

—¿De que se trata ahora? — preguntó el de cabello oscuro doblando el ceño

— Lo que pasa esque estuve tocando la puerta de Leela hace unos momentos porque quería pedirle…..¡que les importa lo que le quería pedir! — gritó la castaña con su rostro enrojecido provocando una gota de sudor en los chicos — ¡en fin! estuve tocando su puerta pero no me abría asi que me preocupé , ¡y si! , recuerdo la conversación de la cena pero no pude evitar sentir curiosidad por el hecho de que Leela no me haya respondido así que la llame al celular pero lo tenia apagado , lo cual hizo que me preocupe aun más , fui donde Víctor a preguntarle si la había visto y ¿que creen que me respondió? , la vio saliendo del hotel esta mañana junto a otro chico de cabello azul — terminó de narrar colocando sus dos manos en el pecho —¡Leela todo el tiempo estuvo fuera del hotel sin que nos diéramos cuenta! y lo peor esque anocheció y no ha regresado ….

—¡¿Qué?! — preguntaron ambos chicos acercándose a la Japonesa de forma inmediata

— No es cierto ¿verdad? seguro que estoy en esos programas de cámara escondida — dijo Tyson sosteniendo bien la toalla debido a que estuvo a punto caer al piso hace unos segundos

— Eso explica el hecho de que estuvo desaparecida todo el día , ya sabemos como es Leela así que era imposible suponer que no quería estar con nosotros — dijo Max viendo a Tyson mientras se colocaba un dedo en la barbilla

—¡No la fui a buscar porque quería darle su espacio! es el consejo que me diste ¿recuerdas? — gritó Tyson con su mente hecha un caos , si estaba con Leela los demás le decían que le dé su espacio ya que también tiene cosas personales , pero cuando la deja sola desaparece del hotel todo el día preocupando a los demás —¡qué demonios!

— Nadie te está echando la culpa , si Leela quiso irse fue por decisión propia , aunque no entiendo el motivo de eso — habló el rubio posando su mirada al techo viendo como el ventilador no dejaba de girar

—¿Y qué hay del chico que la acompañaba? no sabia que tenía conocidos aquí — habló Hillary recordando que le habían dicho que su amiga no estaba sola al momento de salir

Todos se quedaron en silencio pensando en una respuesta lógica cuando de repente Tyson dejó salir un grito de horror —¡¿y si ese chico era algún miembro de los Caribbean Bladers?! tal vez Leela no quiso ir , la obligaron , ¿y si la llevaron a una trampa?

Los otros dos abrieron sus ojos como platos pensando en esa posibilidad , eso explicaría el hecho de que la ojiverde a esas alturas de la noche no haya regresado , tenía sentido , parecía como si Tyson estuviera pensando mejor las cosas , lo cual era bueno

— Tiene sentido pero….ojalá estés equivocado —dijo el Americano muy asustado

—¡¿Qué vamos a hacer?! — preguntó Hillary colocando ambas manos en su cabeza

— Yo tengo una idea…. ¡salvarla! — dijo el Japonés empezando a correr por los pasillos sin importarle las fachas que llevaba —¡resiste Leela , ya voy! — gritó sin disminuir su paso ganándose las miradas de los demás huéspedes debido a que estaba solamente con una toalla blanca cubriéndole la parte baja

Hillary y Max se asomaron desde la puerta mientras suspiraban de forma agotada — yo iré por él — dijo el Americano siguiendo al Japonés para evitar que haga el ridículo


Volviendo con Leela y Owen , estos se encontraban atravesando lo último que les quedaba de jungla para llegar a la ciudad , hace unos minutos habían devuelto la canoa justo a la hora acordada. Empezaron a regresar por donde vinieron con la suerte de que no hubo ningún inconveniente , lo cual hizo que el camino fuera rápido aunque no tan seguro ya que varios animales hacian ruidos provocando que la ojiverde se muera de miedo , definitivamente no iría a la jungla sola de noche aunque le pagaran un millón de dólares

—¡Vamos Leela ya casi llegamos! — gritó Owen desde el frente al ver las luces de la ciudad muy cerca de ellos

Leela se encontraba varios metros detrás apartando varias ramas que golpeaban su rostro — ya voy….— susurró de forma débil , no cabe duda que el cansancio ya se notaba en ella

Después de cinco minutos exactos , ambos jóvenes yacían caminando por las calles de la ciudad , lo cual fue un gran alivio para la Japonesa volver a la civilización. Era muy agradable , las calles estaban despejadas a excepción de unos cuantos vehículos que pasaban por ahí , se encontraban alumbradas por varios faroles en cada esquina , había muchos restaurantes y casas a cada lado , por último las personas no dejaban de caminar con algunas compras en sus manos mientras charlaban entre ellos de forma animada

Leela suspiró al ver un carrito de comida rápida cruzando la calle , no había comido nada desde esa mañana por lo que necesitaba ingerir algo aunque fuera insignificante. El puesto ofrecía cosas como hamburguesas , hot-dogs y salchipapas por lo que no pudo evitar lamerse los labios de forma sutil al oler el exquisito aroma que llegaba hasta ella

Owen se dio cuenta de eso y no hizo más que sonreír — comamos algo , yo invito — dijo empezando a cruzar la calle para llegar a ese puesto , a Leela se le iluminaron los ojos y sin pensarlo dos veces lo siguió


Media hora después , la Japonesa tenía un rostro de satisfacción debido a que tanto ella como el ojimiel habían terminado de comer y ahora se encontraban rumbo a la entrada del hotel Seven Pearls — vaya...esa hamburguesa estuvo fenomenal , si fuera por mi la hubiera pedido otra vez pero una como mujer...debe cuidar la figura — dijo recuperando el buen humor , sin embargo por alguna extraña razón se empezó a sentir algo mareada , pensaba que fue por el estrés del viaje así que no le tomaba mucha importancia a ese síntoma

— Pues mi hot-dog estuvo muy bien , debiste pedir eso — respondió el peliazul cargando el cofre que se encontró en la cabaña del lago

Leela negó con la cabeza mientras abrazaba el diario — era muy poco y yo me moría de hambre — dijo sonriendo ampliamente , minutos después , por fin se encontraban afuera del lujoso hotel

La joven jamás pensó que tardaría tanto , no se imaginaba lo que le esperaba con sus amigos al pisar aquel lugar , de seguro la bombardearían con preguntas , asi que total , tendrá que decirles la verdad. Además aún estaba pendiente la conversación sobre dejar o no dejar que Owen sepa la verdad detrás de su estadía en el Caribe

De repente el celular del peliazul comenzó a sonar alarmando a ambos chicos — ¡oh oh…! — dijo simplemente al ver el contacto , le hizo una seña a la ojiverde para caminar unos cuantos pasos lejos de ella y poder contestar

Leela a pesar de no escuchar nada pudo notar que su amigo sonaba muy molesto , como si estuviera fastidiado de aquella conversación y eso que apenas había comenzado por lo que se empezó a preguntar con quién estará hablando, sin embargo , eso no era de su incumbencia así que dejando de lado a su compañero siguió caminando hacia la entrada del hotel mientras pensaba en la historia que tendrá que contarle a sus amigos , sabía que estaban molestos y no podía culparlos ya que les había prometido una cosa pero termino haciendo otra , de seguro Tyson la molestara una y otra vez echándole en cara lo mal que actuó al ir con alguien más en vez de los Bladebreakers

Suspiró con cansancio mientras caminaba , de repente un fuerte mareo le llegó provocando que casi caiga al piso , eso no pasó debido a que Owen la sostuvo de los hombros justo a tiempo — ¿estás bien? — preguntó sosteniendola con una mano , ya que con la otra cargaba el cofre color negro

La ojiverde asintió mientras se recuperaba — estoy bien , es el cansancio , hoy camine y camine y todo para nada — dijo muy triste continuando con su paso seguida de su nuevo amigo

— Aún tengo esperanza de que en este cofre encuentres lo que busques , bien sabes que no podíamos dejarlo en la cabaña — dijo el chico sonriendo levemente

Leela asintió mientras posaba su mirada en el objeto — estoy segura que los demás sabrán abrirlo

Owen asintió mientras suspiraba — lo de hace rato….me llamaron mis Padres , lo siento Leela me temo que te tengo que dejar aquí , están muy preocupados así que será mejor que regrese a casa , puedes regresar sola desde aquí ¿cierto? — preguntó con ironía viendo que estaban a unos metros del hotel , Leela le lanzó una mirada molesta y sin decir nada le arrancó el cofre de sus manos

— ¡No soy una niña! ¡claro que puedo! — contestó la dueña de Siremaid con voz firme mientras sostenía el hallazgo y el diario con sus manos. Owen sonrió empezándose a alejar —¡espera Owen! — gritó de repente ganándose la mirada del mencionado — muchas gracias….— añadió honestamente formando una sonrisa , la cual fue correspondida por el chico y así desapareció entre la oscuridad de la noche

La Japonesa suspiró para seguir caminando , esta vez con algo más de dificultad debido a que cargaba más cosas , lo unico que queria era llegar hasta su habitación , darse una ducha y dormir como si no hubiera un mañana. Ya en el día se encargaría de darle a sus amigos las debidas explicaciones , solo esperaba no toparse con ninguno de ellos esa misma noche

Segundos después , como si una deidad quisiera burlarse de la ojiverde , se empezó a escuchar los gritos de Tyson desde adentro del lugar provocando que la chica suspire con fastidio mientras paraba su caminata en seco — Tyson — susurró viendo el cielo ya que reconocía esos gritos en cualquier parte

— ¡Debemos rescatar a Leela! ¡está en peligro , como sus amigos debemos salir a buscarla por toda la ciudad! — gritó el de la gorra , esta vez ya vestido con su ropa casual mientras salía por la puerta

— No sabemos por dónde empezar ¡Tyson no seas idiota! — gritó Hillary saliendo detrás de él seguida del resto de los G-Revolution , al parecer aún no notaban la presencia de la ojiverde parada a unos cuantos metros

—¡No me importa , debemos….! — el Japonés dejó de hablar al ver a la "desaparecida" caminando hacia ellos de forma muy lenta —¿Leela? ¡Leela! — gritó corriendo hacia la susodicha , lo demás que también la notaron se sorprendieron , así que siguiendo el ejemplo de el de la gorra , se dirigieron hacia ella para rodearla en círculo

— Hola chicos — dijo la ojiverde sonriendo como si nada

—¿Hola chicos? , te desapareces sin decir nada durante todo el día , preocupándonos , y lo único que dices es: ¿hola chicos? — preguntó el dueño de Dragoon con un severo tic ocular — debiste llamarme , avisarme que ibas a salir , ¡al menos me hubieras dejado una nota!

—¿Desde cuándo eres mi madre Tyson? — preguntó Leela doblando el ceño

— Desde nunca pero en serio no debiste salir así , nos debes muchas explicaciones — respondió el mencionado cruzando sus brazos formando un puchero infantil

— Tiene razón , se ve que hiciste muchas cosas — dijo Ray notando que su amiga traía un cofre mediano muy peculiar — te ayudo — añadió notando que cargar eso la estaba cansando mucho , así que sin decir nada más tomó el objeto entre sus brazos mientras que Kenny la ayudaba con el diario

— Muchas gracias — respondió Leela suspirando aliviada , sin embargo , los mareos de antes habían vuelto pero esta vez con mucha más intensidad , agito su cabeza varias veces mientras cerraba los ojos fuertemente

— Oye Leela , ¿de donde sacaste esto? — preguntó Kai examinando de cerca el cofre que Ray tenía en sus manos , notó que era de esos que necesitaban de una clave para abrirlos pero no se sorprendió debido a que en Rusia habían muchos modelos parecidos

— Es una larga historia pero les cuento mañana porque hoy….hoy….— la mencionada no pudo decir nada más debido a que cayó desmayada , Tyson , quien estaba cerca logró tomarla en sus brazos antes de que tope el piso

—¡LEELA! — dijeron todos muy asustados al ver a su amiga profundamente inconsciente

—¡Leela! ¡despierta! ¡LEELA! — gritó Tyson moviéndola ligeramente pero era inútil , la Japonesa no reaccionaba —¡que rayos!

— ¡Apártense! — dijo el bicolor hincándose de forma rápida , colocó su mano derecha en la frente de la chica notando que ardía en fiebre. Sin decir nada le lanzó una mirada significativa a Tyson , el cual se levantó del piso enseguida con Leela en brazos — debemos llevarla al hospital , se encuentra muy débil a parte de que está con mucha fiebre , por eso se desmayó

—¡Oh no! — gritó el jefe viendo a la inconsciente — ¿alguien conoce un hospital que quede cerca? — preguntó debido a que ninguno de los presentes tenía conocimiento de la ubicación del lugar , si bien la ciudad no eran tan grande , los centros médicos se encontraban un poco alejados del hotel en el que estaban

—¡No importa , en el taxi averiguamos! — dijo Max corriendo hacia la calle para tratar de parar un vehículo amarillo , todos lo siguieron sin decir nada más

Tyson miró a Leela y con su mano tocó su frente notando que la fiebre aumentaba cada vez más — resiste...— le susurró posando su vista hacia adelante


La ojiverde empezó a abrir sus ojos poco a poco , recuperando la visión , lo primero que notó fue un techo color blanco , en el cual un ventilador giraba en círculos sin parar. Siguió su mirada hacia la izquierda viendo una ventana abierta con una cortina clara que se movía ligeramente debido al viento , siguió mirando hasta ver una puerta de madera , la cual estaba cerrada , y por último se dio cuenta que se encontraba acostada en una cama con sábanas blancas , al lado de un velador con un botellón de agua y varios vasos de plástico. Estaba en la habitación de un hospital , sin duda

Tocó su cabeza mientras se erguía preguntándose qué fue lo que le pasó , de repente la puerta se abrió dando paso a un Doctor con cabello castaño claro y ojos del mismo color , tenía una edad más o menos avanzada y su mirada era muy bondadosa , vestía un terno junto a una bata blanca

— Veo que ya despertaste — habló el profesional sonriendo mientras sacaba de su equipo un termómetro

—¿Qué me pasó? — pregunto la chica al ver como el médico se acercaba a ella para colocar el aparato en su boca

— Sufriste un desmayo debido a la fiebre que te atacó , se nota que estuviste mucho tiempo expuesta en el frío por eso tus defensas bajaron , tus amigos te trajeron muy preocupados , ahora están esperando en la sala de espera — contestó el médico viendo los números marcados en el termómetro , sonrió al notar que la temperatura había vuelto a la normalidad

Leela suspiró mientras sacaba de su boca el aparatito — debió ser porque estuve en la jungla a estas horas...bueno de hecho , regresaba de la jungla — contestó mientras se levantaba de la cama para colocarse sus zapatos

— No debes volver a salir a la jungla en la noche , no amenos de que te abrigues bien debido a que las temperaturas bajan considerablemente , tuviste suerte de que no haya sido nada grave — contestó el doctor asintiendo con la cabeza mientras se dirigía de nuevo hacia la puerta

— Muchas gracias — dijo Leela siguiéndolo para salir de la habitación también. Ni bien puso un pie en la sala de espera , todos sus amigos la acorralaron preguntándole si se encontraba mejor , a lo que sonrió ampliamente para tranquilizarlos — estoy bien , no fue nada — contestó dedicandoles una mirada recuperada

— ¡No vuelvas a asustarnos así! — dijo la castaña abrazando cariñosamente a la ojiverde — el doctor nos dijo que fue un desmayo causado por debilidad y resfriado ¿segura que estas bien?

La Japonesa asintió con una de sus clásicas sonrisas — estoy mucho mejor , me encontraba muy cansada por la excursión de hoy , solo necesito dormir y mañana estaré como nueva — mencionó suspirando fuertemente pero al ver el rostro de sus amigos añadió — sé que les debo una explicación , se la daré , también necesito hablar de algo incluyendo la identidad del cofre …

Kai pudo ver como la chica estaba muy cansada , se dio cuenta que no tenía ánimos de hablar de eso así que se acercó a ella para colocarse a su lado — ahora Leela está muy agotada , dejaremos las explicaciones para mañana — mencionó a los demás , los cuales estuvieron de acuerdo

— Eso es muy justo , me muero de sueño — dijo Daichi lanzando un gran bostezo , todos asintieron mientras empezaban a caminar hacia la salida dando por terminada la conversación , Tyson tomó la mano de la Leela haciendo que esta lo mire de forma sorprendida

— ¿Enserio estas bien? — pregunto de forma sutil ya que no estaba cien por ciento seguro de la recuperación de su mejor amiga, la ojiverde empezo a reir de forma divertida mientras le lanzaba un ligero golpe al brazo

— Estoy bien , el doctor me dijo que no era nada grave solo es cansancio y un posible resfriado , por eso no fue necesaria una revisión a fondo debido a que los síntomas del desmayo eran muy claros. Me cuidó y ya estoy como nueva , solo con un poco de sueño — contestó la dueña de Siremaid sonriéndole con confianza , el de la gorra notó que su personalidad había vuelto a la normalidad , eso era una buena señal así que aceptando su palabra se quedó mucho más tranquilo

Después de todo , Leela estuvo en la intemperie por mucho tiempo , sin mencionar que se empapo por completo en el incidente de la canoa , por eso era normal que se haya resfriado apenas , cabe mencionar que lo único que comió fue una hamburguesa así que la debilidad se hizo presente en el cuerpo y por eso el desmayo , un desmayo que le podría pasar a cualquiera. Lo importante para ella era cuidarse más para que esa recaída no vuelva a pasar

Ese día oficialmente se vio finalizado , después de que sucedieron tantas cosas , cada quien tenía mucho en que pensar pero por el momento tanto la ojiverde como el resto de los Bladebreakers necesitaban descansar para que a la mañana siguiente estén más realizados y así poder analizar los nuevos asuntos encontrados , el más principal , la identidad del cofre


Hasta aquí este capítulo , espero que les haya gustado y nos estaremos viendo en el siguiente *_*

La aventura se está poniendo cada vez más difícil , tanto para Leela como para los demàs , pero como siempre nuestros protagonistas sabrán salir adelante :D