Disclaimer: Nada de lo que reconozcan es mío .
Título: Lo siento
Reto: #25
Enterró el rostro entre las almohadas, desesperada. Aún oía el susurro de su nombre saliendo de sus labios, ansiosos por que abriera la puerta, deseoso de explicarse.
Luchó contra las lágrimas, una vez más inútilmente. La imagen la golpeaba una y otra vez, sin tregua. Y no es que no lo supiera, no es que lo ignorara, pero lo pasaba por alto. Él volvía una y otra vez, acudía a ella de forma enfermiza, usándola. Se dejaba, cada vez que él venía con la lujuria pintada en los ojos, se dejaba. La subía al cielo para luego hundirla en el más desolador de los infiernos. Cuando la dejaba, cuando susurraba el nombre de la otra, cuando no la miraba por temor a verla.
-Mary abre,…por favor- él no suplicaba, él exigía. Pero por una vez ella mandaba. Se levantó como una autómata, sin ser consciente de lo que hacía y abrió.
Aristocrático, alto, imponente, se alzaba como siempre, como si el mundo fuera suyo, como si ella fuera suya. Y quiso que por una vez el orgullo que caracterizaba a su casa apareciera, dejando de sentirse pequeña, de sentirse usada.
Los ojos grises, siempre sonrientes, recorrieron con gesto serio el rostro de ella, recogiendo los signos del llanto reciente. Levantó la mano acercándola a la mejilla de Mary que retrocedió asustada, con la súplica en los ojos brillantes.
-Lo siento- bajó la mano lentamente y no dijo más. Mary lo miró a los ojos esperando algo más, una explicación, un "tú no significaste nada", incluso un "no es lo que parece".
Pero él no dijo nada, se quedó estático, esperando su reacción. La cachetada resonó en la habitación vacía.
-¿Qué sientes exactamente, Black?- escupiendo el apellido como si quemara no le dio tiempo a replicar.-¿No tenerla a ella¿Tener que conformarte conmigo?
-No…yo no…
-¿Tú qué¿No querías hacerlo¿No querías besarla¿O no querías besarme a mí?-golpeaba y empujaba el pecho de él con cada frase, con cada acusación.- ¿No querías que me sintiera usada?
-Dime Black¿Cómo llamas tú a volver junto a mí una y otra vez, cada vez que ella te calentaba? Porque yo lo llamo usarme y a mí, puta- bajaba la voz comenzando los sollozos otra vez, pero apartó la cara cuando él intentó limpiarle las lágrimas.
Soltó las muñecas de la joven y dejó caer los brazos, derrotado. Se pasó la mano por el pelo imitando el gesto nervioso de su mejor amigo.
-Lo siento- y ella sollozó más fuerte cuando lo oyó, porque este sí que era sincero y ella acababa de prometerse que este sería su final.
