Capitulo 7

El silencio reinaba en el cuarto, era de madrugada, solo la respiración de Vegeta, la hacia sentir segura. No supo en que momento de la noche se giro, pero cuando abrió los ojos, pudo verlo dormido, se veía tan tranquilo. El aire salía suave de su nariz, su rostro estaba relajado, al igual que su cuerpo, pero en esa posición de brazos cruzados, que daba la impresión de ser incomoda para descansar-"¿Cómo puede dormir así?"-Pensó Bulma, mientras lo examinaba detenidamente.-"Es lindo. ¿Pero que estoy pensando?"- cubrió su rostro bajo las sabanas, para ocultar el rojo de sus mejillas-"¿Por que me oculto? Dios no puede ser que en verdad me guste."-Salio de su refugio y volvió a clavar su mirada en el. Destapo una de sus manos y la acercó lentamente a la mejilla del joven dormido, pero antes de que pudiera tocarlo, el la tomo fuertemente.

-¿Qué pretendes mujer?-Vegeta la miraba con su seño fruncido.

Una lagrima de dolor salio de los ojos de Bulma-Me lastimas-

Vegeta actúo solo por reflejo, sin medir su fuerza, sin darse cuenta que tomo ala joven de tal manera, que la venda que cubría su mano, por sus nudillos lastimados, estaba roja de la nueva sangre, que salía de la aun muy reciente herida.

Al ver el rojo de la venda, la soltó-¡Tu tienes la culpa!-Se paro de su asiento y fue en busca del botiquín, que estaba en el baño del cuarto.

-Lo siento-Bulma se posiciono semisentada en la cama.

Vegeta quito la sucia venda, curo delicadamente la herida de la joven, y nuevamente la cubrió con gasas nuevas.- ¿Qué intentabas hacer?-Pregunto mientras terminaba de vendarla.

-Yo solo…yo solo-Bajo su mirada, y las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos, llevo su mano libre a su rostro, para intentar cubrirse, no quería que Vegeta la viera. Pero era en vano ocultar lo evidente.

Vegeta se quedo perplejo, al ver a la joven comenzar a llorar de esa manera, no sabia que hacer o como reaccionar, jamás en su vida estuvo en una situación así-No seas escandalosa mujer, no creo que sea tan doloroso-Trato de relacionar su llanto, con el dolor de su herida.

Bulma, tras escuchar esto, solo dejo caer mas lagrimas-Yo solo, quería sentir a alguien a mi lado-Dijo con dificultad, el nudo de su garganta la estaba ahogando.-Solo, quiero dejar de sentirme tan sola-Agacho aun mas su rostro.

Sin darse cuenta apretó la mano de Vegeta y la llego a su rostro, lo que hizo que este, para que no volviera a sangrar su herida, se acercara a ella, sentándose a un lado de la cama, para que estuviera mas cómoda.

Los nervios lo estaban devastando, el llanto de ella lo mataba por dentro, ya no quería escucharla, necesitaba calmarla. Pero antes de que el pudiera reaccionar, Bulma se abalanzo sobre el, soltando su mano, para enredar su cuello con sus brazo, en un fuerte abrazo, que reflejaba el dolor que sentía. Vegeta no se movía, solo la dejo apretarlo, mientras sentía el suave aroma de la piel de la joven.

Ella escondió su rostro en el hombro de Vegeta, para desahogar su angustia aun con mas ganas-¿Por qué? No es justo-

Estas palabras movieron algo en el vacío corazón del muchacho-Mujer- Dijo, ya que no sabia que más decir.

Bulma estaba inconsolable-Solo quiero irme a casa-Apretaba con fuerza a Vegeta, como una niña, que se aferra a algo que teme perder.

Supo que nada podía hacer, solo debía dejarla desahogarse. Levanto sus brazos, casi temblando y hasta dudando de lo que estaba por hacer, y lentamente la abrazo. Cerró sus ojos, para disfrutar del triste, pero agradable momento. Hace años que nadie lo abrazaba, y ahora estaba allí, sentado, tratando de consolar a la joven, la cual, le gustaba, pero que solo era un objeto para obtener dinero. Algo dentro de el le causo repugnancia al pensar en esto-"Ella es solo trabajo, solo dinero."-Pero no la soltó, solo la apretó un poco mas.-"No, hay algo mas, ella causa algo en mi, lo se."-

Bulma estaba ya mas tranquila, se alejo un poco de el, pero sin soltarlo, dejo su rostro muy cerca, para mirarlo a sus profundos ojos oscuros.-Lo siento-

Vegeta no corrió la cara, pero si giro su mirada. No podía articular palabra, pero aunque quisiera hacerlo, no podría, ya que los labios de Bulma se pegaron a su boca, en un corto pero profundo y tierno beso. Sus ojos se abrieron en asombro. Esa mujer lo estaba besando, algo nuevo para el, pero aun mas nuevo era esa sensación en su pecho, esa suave calidez en su cuerpo, y esos nervio que le corrían por la espina.

La puerta se abrió bruscamente-¡¿Qué rallos pasa aquí?!-Grito Turles, completamente furioso. Lo que sobresalto a los jóvenes, eh hizo que se soltaran.

Vegeta se puso de pie y salio del cuarto rápidamente. Pero fue detenido por el hombre furioso que salio tras el. Turles lo tomo del hombro, lo giro, y con fuerte puñetazo lo arrojo al suelo. Vegeta, se paro y respondió golpeándolo de la misma manera. Pero ninguno se percato, de la puerta abierta y de quien estaba parada, con mucha dificultad en ella.

-¡Ya vasta por favor!-Grito Bulma, cayendo al suelo de rodillas.

Vegeta quiso acercarse a ella para levantarla, pero Turles se paro desafiante frente a el.-No te atrevas a volver a tocarla Vegeta.-

-¿Acaso te has vuelto loco infeliz?-Contesto Vegeta empujándolo hacia un costado.

Turles lo tomo del brazo-Dije no la vuelvas a tocar-Arrojo a Vegeta contra la pared.

-¡Vasta! No fue Vegeta, fui yo-Dijo Bulma, mirando a Turles con desprecio.

Ambos hombres la miraron sorprendidos.

-Yo fui quien beso a Vegeta, el solo estaba curando mi herida-Dijo la joven bajando la mirada.

Turles se acercó a ella y la levanto del suelo.-Vete Vegeta-dijo antes de entrar al cuarto, con Bulma en sus brazos y cerrar la puerta en su cara.

Vegeta estaba en shock. No entendía nada ¿Por qué, con todo lo que le estaba pasando, esa mujer lo defendía? ¿Por qué Turles la celaba tanto?-¿Qué rallos pasa aquí?-Dijo para si mismo y salio con miles de preguntas en su cabeza, pero estaba aun muy nervio, tenia un mal presentimiento, algo en el le decía, no te vallas, pero aun así se fue.

Una vez en el cuarto, Turles recostó a Bulma en la cama, y luego comenzó a caminar de lado a lado. En un segundo se acercó a la joven asustada y la abofeteo, lastimándole el labio, el cual comenzó a sangrar.

-¿No ves lo que me haces hacer?-Grito el hombre. Tomo a Bulma de cuello- Nadie puede tocarte.-

Bulma comenzó a llorar, no podía respirar bien, por la presión en su garganta, a causa de la mano de su agresor.

-Si querías besar a alguien, esta bien, me besaras a mí-Turles soltó su cuello y tomo sus manos, levantándolas sobre su cabeza, y cubrió sus labios con su boca, besándola con fuerza y desesperación, Bulma intento zafarse, pero el gran hombre sobre ella no se lo permitía, al igual que sus heridas, las cuales comenzaron a sangrar nuevamente.

-No lo disfrutaras tanto como yo-Turles soltó sus labios y paso a su cuello.

-¡No por favor!-Bulma estaba desesperada, no podía escapar, no podía moverse.

Paso a sostenerla con una sola mano, para el era fácil presionar sus muñecas.-Grita todo lo que quieras, nadie te escuchara. Nadie te ayudara. Esta noche, serás mía.- Con su mano libre comenzó a tocar uno de los pechos de Bulma, con mucha agresividad.

-¡Vasta!-Las lagrimas no dejaban de salir de sus bellos ojos color cielo.

Dejo su pecho y bajo con su mano hacia su parte intima, para quitar la ropa interior de la joven, lo cual no le fue muy difícil, ya que ella, solo vestía con un camisón largo. Después de despojarla de esa molestia, se acomodo bien sobre ella, abriendo con violencia sus frágiles piernas, y bajando el cierre de su pantalón, la penetro para arrebatarle lo último que le podía quitar, su pureza.

-¡No!-Es dolor era insoportable, cada vez mas y mas fuerte, mientras que el hombre se adentraba con violencia en su joven cuerpo.- ¡No!-

La herida de su pierna llenaba la cama de sangre, pero esto no detuvo a Turles, quien la empujaba aun más y más fuerte, hasta que termino con su acto de cobardía, el cual sello con un asqueroso beso en los labios temblorosos de Bulma, la cual estaba paralizada, con sus ojos completamente muertos, clavados en el techo, ya no había rasgos de algo en ella.

-Ahora aprenderás a comportarte-Le dijo su agresor, bajando de la cama, acomodándose la ropa y saliendo del cuarto.

Bulma estaba completamente cubierta de sangre, en su tobillo, sus manos, su boca y entre sus piernas, pero no se movió. Se sentía sucia, se sentía muerta en vida, solo deseaba morir.

Mientras, Vegeta solo había caminado dos cuadras lejos del lugar, cuando una fuerte sensación en su pecho lo dejo inmóvil

-Bulma-Supo que algo había pasado, así que regreso corriendo sobre sus pasos.

Llego al lugar, y no le fue muy difícil que lo dejaran pasar, ya era conocido. Luego de correr unos metros, llego al cuarto de la joven y entro.

La imagen que vio lo dejo sin aire, por un segundo, pensó que la joven estaba muerta, por la sangre que la cubría por donde la mirase, pero el sin cesar de las lagrimas que ella dejaba caer, le demostró lo contrario. Corrió hacia ella, la tomo en sus brazos, pero Bulma no reacciono

-¿Qué demonios te hizo?-Estaba desesperado

Bulma no contestaba. Vegeta la recostó y busco su mirada, pero ella no salía de su estado de shock.-Mujer, contesta.-No lo miraba, no le hablaba, no reaccionaba-Bulma-Le dijo mientras colocaba su mano en su mejilla.

El oír su nombre, la hizo volver en si,-El me…el me violo-Clavo su mirada bacía en los ojos de Vegeta-Quiero morir Vegeta.-

-Ese maldito cobarde. Voy a matarlo-La furia lo estaba controlando.

-Mátame Vegeta. Te lo suplico-Más lágrimas caían.

-¿Qué dices mujer?-El joven volvió a tomarla en sus brazos- Escucha Bulma. Se que no es una buena situación, pero no voy a matarte, no puedo hacerlo, si te vas se me cae el cielo. Estoy cansado del frío y solo tú me diste algo de calor en el alma.-

Bulma se aferro a Vegeta-Quédate, sin ti no puedo, eres todo lo que me queda. Yo no puedo sola.-Sus lagrimas caían si parar-Sácame de aquí, sálvame de mi, rescáteme de este calvario. Te lo suplico. Vegeta por favor, tengo miedo. No puedo sola.-

Era tan poco el tiempo que compartieron juntos, pero era tan fuerte lo que los unió, que ya no querían separase. El dolor, el sufrimiento, el llanto, el tenerlo todo y perderlo de un momento a otro, el sentirse muerto en vida. Sentimientos compartidos en historias diferentes, en momentos diferentes, dos personas que fueron arrebatadas de sus almas, que encontraron una rastros de esperanza, el uno en el otro. Ambos vivieron sus propios calvarios, cargando con sus propias cruces sobre sus hombros, pero cuando sus miradas se cruzaron, sus corazones se juntaron, en busca de paz, en busca de amor, en busca de eso que les diera una razón para vivir.

El amor es algo raro, y llega cuando menos se espera, pero ¿Hasta que punto, haría Vegeta por el amor, que comenzó a sentir por Bulma?