Capítulo 7

Suerte de principiante...

-Está teniendo un ataque. Daryl te necesito aquí ¡Ahora!

Los gritos de Rick lo hicieron reaccionar, inmediatamente se dirigió a donde Rick esperando sus órdenes; sin embargo unos segundos después salió de la habitación dirigiéndose al bosque. Estaba preocupado, podía sentir como la angustia corría por su cuerpo sin intención alguna de parar, no supo el por qué salió de la habitación, tenía la necesidad de estar ahí con ella, pero había algo que lo obligaba a permanecer en el bosque, y ese algo ni él lo sabía. No se alejó demasiado de la casa, pues por más frustrado que se encontrara no quería dejar solo el campamento, únicamente quería estar lejos y a la vez cerca de ella.

-Daryl, aquí, !Ahora! -Hablaba el Sheriff, pero al darse cuenta que éste se había ido, optó por su otra opción. - Shane tienes que ir por Jaqui, la necesitamos aquí. -Se dirigía a Shane que hacía caso omiso a sus órdenes. - ¡Shane! - Habló lo más bajo que pudo, para no alterar más a la chica que yacía en la cama, siendo nuevamente ignorado por su mejor amigo - Maldición Shane ve por Jaqui ahora mismo. - Esta vez le gritó desesperado al ver que no respondía. Estaba a punto de volver a hablar cuando Shane salió de la habitación. Se dirigió a Carol, que se encontraba parada en una esquina del cuarto, observando todo. -Carol, tienes que buscar a Daryl, después de esto tengo que hablar con él ¿Crees tener una idea de dónde se encuentre?

-Si claro Rick, yo... yo voy por él, vuelvo enseguida. -Respondió la mujer para luego salir del lugar.

Daryl seguía dando vueltas a la cabaña con su ballesta sobre su espalda, tratando de despejar su mente de todo lo que le abrumaba en ese momento. Un sonido de una rama crujir le hizo girarse y apuntar con la ballesta inmediatamente.

-Maldita sea Carol -Habló exasperado mientras bajaba su arma. -Pude haberte clavado una puta flecha en la cabeza.

-Lo... lo siento Daryl, solo vine a buscarte porque Rick quiere hablar contigo, me pidió que te avisara.

Daryl solamente respondió con un gruñido y comenzó a caminar en dirección a la casa ignorando completamente a Carol, y diciendo cosas que a los oídos de ésta fueron imperceptibles.


Rick estaba a la orilla de la cama hablándole a la joven en un intento por tranquilizarla, que no dio resultado, 'Estás a salvo Aria, nadie te hará daño, tranquila, estás aquí, nadie te lastimará, tranquilízate' eran las palabras que le repetía el hombre, mientras Shane llegaba a la habitación en que dormía Jacqui, despertándola bruscamente y llevándola consigo al cuarto donde se encontraba Aria.

Tras ver la situación, Jacqui optó por dar su criterio -No podemos hacer nada, sólo esperar a que pase, si tratamos de hacerla reaccionar podríamos lastimar alguna de sus heridas -Expresaba la calmado voz de Jacqui. -Pero recuerden que no soy experta, eso es solo mi opinión sobre lo que veo.

Poco a poco la respiración agitada de la chica se calmó hasta llegar a un punto normal, sin embargo seguía mencionando el nombre de Jackson. Todos habían salido de la habitación, a excepción de Jacqui, que prefirió quedarse otro rato

Después de que Aria se encontrara bien, Carol optó por descansar un poco y fue a dormirse a la habitación que compartía con Lori, Carl y obviamente Sophia, Jacqui decidió quedarse toda la noche con la chica, que ahora se encontraba descansando tranquilamente. Rick hablaba con Daryl sobre la decisión de ir al CDC, más tarde el sheriff y Glenn se encontraban haciendo la primera guardia de la noche, mientras Shane probablemente se encontraba durmiendo sobre algún sillón de la sala.
Poco a poco Aria abría los ojos, tallándose éstos con el dorso de su mano y bostezando, esa noche había descansado verdaderamente. Reincorporándose esbozó una pequeña sonrisa a la mujer de color que estaba sentada a su lado.

− Hey –Le habló tranquilamente la mujer mientras le correspondía la sonrisa.

− Hola Jacqui

− ¿Te sientes mejor, cariño?

− Si claro –Respondió mientras intentaba sentarse –Aún duele un poco, pero es más tolerable ahora. –Musitó señalando su abdomen.

-Recuerda, no te fuerces, aún tienes que recuperarte. –Hizo una breve pausa –Ahora ¿Puedes decirme cómo es que te has hecho eso? –Señaló el abdomen de la chica.

Ella sabía que no sólo se refería a su herida, sino a todo lo que había pasado así que comenzó a hablar. –Ah, esto… bueno… cómo empezar –Espetaba mientras trataba de encontrar una forma de explicárselo. –Ehm, bueno, como sospecho que sabrás lo del grupo de Nicholas, y toda esa mierda que pasó, te ahorraré los detalles. –Aclaró la garganta para continuar hablando –Después de que Daryl y Glenn salieron, los tipos me llevaron a su refugio y mientras estaba inconsciente me ataron, el tal Nicholas quería interrogarme y… después… el asunto es que, en su grupo había alguien que yo conocía desde antes de todo esto y él me ayudó a escapar y en el intento me hice esto con una de sus barricadas… -Refiriéndose a la herida de su abdomen.

-¿Jackson? –Preguntó la mujer tratando de no sonar muy entrometida.

-Si, Jackson… él fue quien me ayudó a salir de ahí, sin él no lo habría logrado, y… puede que en este momento él… él esté muerto

-¿Cómo lo conociste?

Una sonrisa melancólica se formó en el rostro de Aria, mientras recordaba cómo se habían conocido. –Voy a serte completamente sincera, aunque sé muy bien que después de esto es muy probable que me vaya, pero creo que te lo debo. –Continuó hablando mientras el rostro de Jacqui se llenaba de duda. –Antes de todo esto, yo… yo no tenía la mejor vida y no ha cambiado mucho, siempre corríamos de un lado a otro, escapando de todo… iré al punto, sin rodeos, un grupo de amigos y yo, nos dedicábamos a robar. –La mirada de la mujer se posó en sus ojos, viéndola fijamente, sin miedo, pero a la vez con preocupación. –Jackson era uno de ellos, además con el tiempo se convirtió en uno de mis mejores amigos, por eso la urgencia por ir por él, tengo que encontrarlo. –Pausó un momento. –Sé que esto te preocupa y lo comprendo, pero como lo dije, después de esto lo necesario será que me vaya, además tengo que ir por él y ayudarlo así como él me ayudó a mí.

-No Aria, no tiene que ser así, esto puede quedar entre nosotras. Todo esto será un secreto del que nadie tiene que enterarse. Con respecto a tu amigo, si él llegó hasta ellos solo, seguramente pudo escapar, tranquilízate, él estará bien.

-Me da gusto que hayas despertado, Aria, ahora ¿De qué secreto hablan? –Habló Glenn mientras abría de golpe la puerta. Aria y Jacqui intercambiaron miradas.

-Son sólo cosas de mujeres Glenn –Respondió Aria y luego ambas comenzaron a reír mientras miraban divertidas a Glenn que sólo estaba parado en el mismo lugar.

-No se supone que debes estar haciendo guardia. –Expresó Jacqui para luego bostezar.

-No ya comenzó a amanecer, Shane y T-Dog nos relevaron a Rick y a mí, pero antes de irme a descansar pensé en pasar a ver cómo estaba Aria

-Pues ya me viste, ahora vete a descansar Chinaman estoy bien, y tú también necesitas descansar Jacqui, desde que recuerdo estás aquí y por lo que parece no has dormido nada, anda vete estoy bien. –Al notar que ninguno de los dos estaba dispuesto a irse trató de convencerlos, en verdad quería estar sola por un largo tiempo. –Vayan, estaré bien…

Después de varios minutos Aria logró convencer a Jacqui y Glenn de irse, luego de que salieron se puso de pie y se aseguró de trabar la puerta para que nadie entrara; se dirigió a su mochila, que ahora estaba en esa habitación y sacó un juego de ropa de ropa que consistía en una blusa de tirantes roja, unos vaqueros negros ajustados, una chaqueta de piel negra (ya que, aunque no comenzara aún el invierno, Aria era una persona friolenta e incluso la más mínima brisa le calaba hasta los huesos) y sus inseparables deportivos negros; no le agradaba mucho la idea de no tomar un baño, pero aún así se cambió, fue entonces cuando notó las horrendas cicatrices que tenía en las muñecas, producto de las veces que intentó soltarse del amarre en que le tenía Nicholas. Subió las mangas de su chaqueta hasta sus codos y se dirigió a buscar nuevamente entre sus cosas, donde encontró un par de guantes, a los cuales le faltaban la parte de los dedos y recordó que los guardó para cuando necesitara usar el arco y así evitar las feas marcas que quedaban en sus dedos por la tensión que ejercía en la cuerda, se maldijo a sí misma por no haberlos usado antes, se los puso y para su suerte cubrían perfectamente las cicatrices.

Continuó husmeando entre sus cosas y encontró su Laptop y su iPod, tomó este último y lo encendió, tenía un poco más de la mitad de la batería por lo que decidió guardarlo para otro momento. Prosiguió encendiendo la laptop, que afortunadamente estaba cargada a un 100%, entró a sus archivos, y una carpeta en especial le llamó la atención: "Abril de 2008" dio clic en ella y deseó no haberlo hecho, estaba llena de fotos de Billy, Kate, Jackson y ella, pero en su mayoría de Billy y ella, su cumpleaños 18 era en ese año, y lo pasó con Billy, comenzó a reproducir las fotos y entre ellas encontró un video:

"La puerta de su habitación se abrió de golpe, despertándola y dejándole ver a Kate y a Billy cargando una torta de cumpleaños con dos velitas que formaban el número 18, detrás de ellos estaba Jackson grabando con una cámara digital el 'emotivo' momento.

-¡Felicidades Ari! –Gritaron los tres al unísono mientras dejaban la torta sobre la mesita de noche que estaba al lado de la cama. Se sentó y, una sonrisa se formó en su rostro al ver la frase que estaba escrita en una tarjeta en la parte superior de ésta 'Para la mejor saqueadora en su cumpleaños 18'

-Vamos chicos ¿De quién fue la idea?

-Billy –Respondieron Jackson y Kate al mismo tiempo, como si lo estuvieran culpando de algo grave.

-No todo fue mi idea, solo la tarjeta fue mía, lo de la torta fue de Kate y obviamente lo de grabar de Jackson. -Se defendió Billy

-Vamos les he dicho que no me agradan los videos chicos, Jackson tú mejor que nadie lo sabe. -Se quedó un momento en silencio y al ver las caras serias de sus amigos se echó a reír. -¿Qué planes tienen para hoy? no pensarán pasársela aquí ¿o sí?"

En ese momento se dió cuenta que las lágrimas comenzaban a bajar por sus mejillas, y sin terminar de ver la grabación, apagó el ordenador y lo guardó nuevamente en su mochila al igual que hizo con su iPod. El video, no sólo le recordó ese día, le recordó todo lo que pasó con sus mejores amigos, con quienes la acogieron cuando sus padres la echaron de casa, quienes siempre estuvieron ahí para ella, le recordó todo su pasado. Estaba molesta consigo misma, no quería ser débil, pero no podía evitarlo, los recuerdos de quienes fueron su familia, día con día estaban más presentes, había tratado de encerrarlos y arrinconarlos en lo más profundo de su mente y su corazón, sin embargo, ahora, en los momentos menos indicados salían y le hacían vulnerable.

Alguien tocó la puerta, Aria se limpió el rostro y respiró hondo para verse más tranquila, abrió la puerta y se encontró con Carol, quien le llevaba lo que parecía ser el desayuno.

-Hola -Musitó la calmada mujer -Veo que ya estás de pie. -Le dió una sonrisa maternal, recibiendo de Aria un semblante dolido, pero a la vez duro. -Te he traído el desayuno. -Habló nuevamente la mujer al ver la reacción de la chica.

-No te lo tomes personal, pero, es sólo, que... últimamente no sé que me pasa. -Levantó los hombros y le dió una sonrisa de lado a la mujer. -Muchas gracias Carol.

-No te preocupes cariño, es normal en este mundo. - Le dedicó una sonrisa - Disfruta tu desayuno. -Salió de la habitación dejando sola a Aria.

Comenzó a desayunar, si es que se le podría llamar así a comer duraznos enlatados con una botella pequeña de agua, tras haber terminado salió de la habitación y en camino se encontró con Rick...

-Hey.

-Hey Aria, ¿Te sientes mejor?

-Si, mucho mejor en realidad. -Rick estaba por seguir caminando cuando Aria le llamó. -Ehm, Rick.

-¿Qué pasa?

-Me preguntaba... si podría ir a la ciudad, digo,por lo que he visto nos estamos quedando cortos de alimentos y municiones, además no tengo arma... necesito un arco, soy inútil sin él.

-No, no puedes y no dejaré que te arriesgues nuevamente. -Pasó su mano por debajo de su nariz. Ella trató de convencerlo pero solo logró un rotundo no. -No Aria, y esa es mi última palabra ¿Puedo confiar en qué no irás, ni sola ni acompañada, Aria? -Ésta asintió con la cabeza - Quiero que estés aquí, no puedes arriesgarte ¿Entiendes? -Hizo una pausa. -Respecto al arma, pídele a Shane alguna, seguramente encontrarás una que sepas usar. -Hizo un ademán y dicho esto se marchó, dejando atrás a Aria.

Había dejado su arco en el campamento de Jackson, y aunque sabía manejar perfectamente casi cualquier otra arma, necesitaba un arco, su arco. Trató de fingir su mejor sonrisa y se dirigió a donde Shane, éste estaba limpiando algunos revólvers en la sala de la cabaña.

-!Hey Shane! -Éste se giró hacia ella dándole una gran sonrisa. -Rick me dijo que me podrías dar un arma ya que perdí mi arco. -Aria levantó los hombros y miró al piso

-¿Qué tipo de arma sabes usar? -Cuestionó aún con su sonrisa

-Más bien dime, qué armas hay aquí que yo pueda usar

-Puedes utilizar cualquiera, siempre y cuando sepas usarla, claro está. -Rió por lo bajo

-Por Dios Shane, no estás hablando con una niña. - Rió -De hecho puedo apostar que sé más de armas que tú.

-No lo creo, ¿No sabes que yo fui policía antes de todo esto?

-Ahmm, no... no lo sabía, incluso así, sé más de armas que tú.

-Veamos, si me dices el nombre de éste. -Tomó un revólver de la mesa en que estaban y lo mostró a la chica. -Que es de los mejores que hay aquí en el campamento, será todo tuyo.

-¿Estás seguro que quieres perder el revólver? - Shane asintió riendo y Aria continuo hablando - Es un Revólver compacto Smith & Wesson 60 de 2", y obviamente es uno semiautomático, Shane. Ahora, dame mi nueva arma.

Shane arqueó una ceja y habló - Suerte de principiante... es sólo suerte. -Le ofreció el arma y algunas municiones a la castaña, que, con una sonrisa triunfante en el rostro aceptó.

Aria estaba feliz de haber demostrado sus conocimientos a Shane, tal vez así dejaría de molestarla y tratarla como una pequeña niña. Salió de la cabaña y se sentó en el pórtico, mirando su nueva arma, hasta que una conocida voz la sobresaltó.

-¿Qué tanto hablaba la chica mono con el idiota de Shane?