Bueno, aqui estoy de vuelta, y les dire, que este capitulo, seguido de varios otros, seran el relato del pasado, de lo que paso antes, que nosotros no sabemos... Antes de empezar a escribir el fic, yo habia pensado otro nombre para el fic, pero no estaba decidido. Pero ahora lo estoy, y el nombre será otro. Dentro de un rato le cambiaré el nombre, y será Harry Potter y el Secreto del Veela. Espero que les guste, y dejenme muchos reviews...


Y también querrán conocer la historia de los amigos de Harry Potter, de los hermanos Weasley, Ginny y Ron, de la inteligente Hermione, la bondadosa Luna, y el enigmático Blaise.

Todo comenzó la tarde de un miércoles lluvioso, en la clase de Transfiguración.

El Castigo

El techo del Gran Comedor les ofrecía la visión de un cielo nublado, en donde las nubes grises oscures anunciaban la llegada un una gran tormenta. Y todos estaban atentos a ellas, esperando que empesara a gotear para taparse de la lluvia, ya que pocos se acostumbraban al falso cielo. Y Harry no era la excepcion. Siempre que veia ese techo parecia el cielo exterior, y aun no estaba acostumbrado, pero esa mañana, ni squiera miraba sus pasos, ni mucho menos el cielo tormentoso. Desde hacia varios días que su mente estaba en otra parte. No estaba seguro de porque, pero su mente se iba a cada rato, apartandose del lugar donde se encontraba.

Esa mañana, desayunaba sin mirar lo que comía, sin saber lo que metía en su bosa. Solo levantaba la mano lentamente, y metía cualquier cosa en la bosa. Luego empezaba a mover la mandíbula de arriba a abajo, y al final tragaba. Una monotonía aburrida.

Desde que se había enterado de los Horrocruxes, y que debía destruirlos para matar a Voldemort, su mente se iba y miraba un punto inexistente, y se hundía en el pensamiento de cómo encontrar y destruir los Horrocruxes. Pero no era eso. Y él lo sabía. Otra cosa. Algo que estaba muy cerca de él.

-¡Come más despacio! Ronald- Esa frase lo hizo sacar de sus pensamientos. Viró su cabeza y se encontró con Hermione gritandole a Ron para que trate de comer como una persona civilizada.

Levantó unos segundos la vista, y miro más allá. Solo vió unos ojos, unos ojos grises como témpanos y fríos como el ártico. Quién quiera que fuera el dueño, no debería encontrarse muy bien. Tenía la vista fija en algún punto fijo, y metía la comida en su boca sin prestarle atención, mientras una morena que estaba al lado suyo, le hablaba sin parar al oído, pero parecia que la persona no le prestaba atención, porque estaba hundido en sus propios pensamientos.

-Harry¡Harry!- movió su cabeza al lado de donde la llamaban, y vio a Hermione que lo miraba extrañamente -¿Estás bien?-

-Si, si estoy bien-

-Bueno, apurate que debemos ir a Historia de la Magia- Y ella y Ron se pararon para dirigirse a la puerta del Gran Comedor. Harry volvió una segundo la vista a los ojos grises que había visto, y vio que alguien trataba de sacar al de ojos grises de sus profundos pensamientos, hasta que este reaccionó, y miró a quienes lo llamaban. Parecia confundido, y luego se lavantó para seguirlos. En cuanto se paró, Harry supo quien era. Draco Malfoy.

Apartó la vista rapido, y se paró para dirigirse a Historia de la Magia, que la compartian con los Hufflepuffs. En cuanto llegó, se sentó en su lugar, y la clase resultó ser aburrida como siempre. Apoyó sus brazos sobre la mesa, y recostó su cabeza en ellos y cerró los ojos, para volver a irse como lo hacia ya.

Luego cuando terminó la clase, debía volver a bajar para ir a almorzar y luego a Encantamientos seguido de Transfiguración. No tenía hambre, asi que se dirigió al exterior, y se sentó frente al lago, bajo su árbol preferido. Aún no llovía, paro afuera no había nadie. Quizás todos temían la caída del agua. Pero Harry no porque a él le gustaba la lluvia. Le gustaba estar bajo ella, y que las gotas caingan sobre él, haciéndole presión sobre su perfecto cuerpo. Estaba sentado con las piernas cruzados, pensando en eso que era diferente. Vió a alguien venir hacia él, y mientras venía se dio cuenta de que era Ginny. Eso era.

-Harry, te he estado buscando- le dijo esta

Harry corrió la vista y la posó nuevamente en el lago. Ella se sentó a su lado, y apoyó la cabeza en el hombro de Harry, y este sintió un escalofrió correr desde el lugar donde Ginny le tocó, hasta el corazón. Luego, ella se inclinó hacia delante, y le dio un corto beso en los albios. Y él no lo correspondio. Solo quizo saber que se sentia. Ya la había besado un monton de veces, pero no así. No de esa forma en la cual no sentia nada. Ginny se alejó y lo miró a los ojos. Ella esbozó una pequeña sonrisa, y luego acarició con su mano la mejilla derecha de Harry. Harry cerró los ojos, para apreciar el gesto como lo hacia siempre. Esperaba que esas manos tibias le quiten su frio interior como lo hacian siempre. Pero el calor no llegó nunca. Abrio los ojos y Ginny le estaba acariciando su mejilla, pero no recibio calor. Solo frio. Miró a Ginny, y no la veia tan¿Cómo lo puedo decir? No la veia como la mujer con quien le gustaria estar, o mejor dicho, no era la persona con quien deseaba estar. Ella volvio a recostarse en su hombro con una sonrisa.

Luego en la clase de Encantamientos con los Ravenclaws, en donde Harry estubo un poco mas distraído de su interior ya que debía hacer los hechizos constantemente. Hicieron hechizos para practicar. Empezaron con Wingardium Leviosa, y para sorpresa de Harry, había algunos chicos que el objeto levitado se les caía cuando estaba en medio del aire, por lo que estuvieron parcticando hechizos simples, por un buen rato. Luego salieron de las aulas para la clase de Transfiguración. Ron y Hermione iban junto a él, pero Harry ni los percibia. La clase de la Profesora McGonagall la compartian con los Slytherin, pero a Harry no le importó, ya estaba acostumbrado a ello.

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Desde esa mañana, Draco estaba muy distraído, resignado, y hundido en sus profundos y desconocidos pensamientos. Pensaba en lo que debía hacer. Si hacerlo o no, como hacerlo, cuando hacerlo. Era algo con mucha responsabilidad, y en algunos casos pensó, que era demasiado para él. Pero no solo estaba mal por eso, ya que desde el inicio de ese curso, sabía lo que debía hacer. Pero ahora era diferente, porque él sentía y presentía, que se acercaba el día. Y no solo ese día. Si no también el día en que iniciaría el proceso. Y su madre se lo había anunciado. Que faltaba poco.

No tenía apetito, por lo que casi no comió en el desayuno. Pensaba constante, en como hacerlo. Esas palabras que le había dicho Voldemort, retumbavan en su cabeza, como mosquito molesto en sueños.

"Deberás matar a Albus Dumbledore"

"Albus Dumbledore"

"Albus Dumbledore"

"Matar"

"Matar"

"Matar"

¿Y como debe estar el corazón para poder matar¿Es fácil? Quizas sí. Solo debes apuntar con la varita y decir Avada Kedavra. Pero Draco trataba de convercerse de que era facil, para poder hacerlo. No porque quisiera hacerlo, sino porque su vida y la de su familia, estaba en juego.

Estaba mirando algún punto inexistente del Comedor, haya lejos, del otro lado, sin mirar nada, porque estaba mirando dentro de su propia mente.

-Draco¿Vienes a Pociones?-

La voz de Pansy Parkinson lo sacó de su profundo abismo. Y en parte se lo agradeció. No le gustaba pensar en eso, pero no podia no hacerlo. Y se sentía bien cuando no lo hacia, cuando esas palabras no invadían su mente. Por lo que agradecia cuando lo sacaban de esos pensamientos que lo mortificaban, y solo empeoraban la llegada del dia indicado.

-Draco¿Estás bien?- volvió a decir la morena

-Si, si estoy bien.- y se paró para seguir a sus compañeros a la clase de Pociones.

Sus compañeros más allegados, como lo eran Pansy, y Blaise, sabian que Draco estaba en momentos no muy buenos, y trataban de no molestarlo, porque podrian hacerlo enojar. Y tambien Pansy y Blaise tenian encargos del mismo Voldemort, que lo unico que harian seria empeorar a Draco.

Snape sabia de lo de Draco, y de su mision. Y tambien sabia que era poco probable que la llevara a cabo. Y en parte, él hacia lo posible para que Draco no la lleve a cabo. ¿Por qué? Por que era parte del Gran Plan de Snape con Dumbledore. Y por esto, Snape trataba de no presionar a Draco, para dejarlo pensar, y para que se de cuenta de que matar, no es facil, y no es para cobardes. Ni para valientes. Si no que es para malvados.

En la clase de pociones, cortaba los tentáculos lentamente. Las hojas de Caléndula las ponia en el caldero sin pisar, y Pansy lo vigilaba y lo ayudaba, porque sabia que no podria hacerlo solo. Los Ravenclaws iban como cohetes, poniendo los ingredientes en el momento justo, y todos los calderos de ellos, cambiaban de color en el mismo momento. De celeste, a ocre espeso, luego de lila claro, luego a verde musgo, mientras que solo algunos Slytherin conseguian los estados perfectos. Como el de Pansy, el de Blaise, y el de Draco hasta antes de poner las hojas de Caléndula, en donde en vez de ponerse verde musgo, se puso verde esmeralda, haciendo que tenga olor a hierba quemada.

En clase de Adivinacion, parecia tan ido como la misma Trelawney. Se habia sentado atrás de todo, para no ser visto. Y para colmo, la profesora cuando llegó a él, lo vió en ese estado, y le tomo la mano.

-Oh, mi niño. ¿Qué te agrava? O pobre, pobre. Haber, dejame ver tu mano.- y la profesora empezó a ver la mano del Draco, y a pasar sus delgados y anillosos dedos por las marcas de la palma de Draco. Sus ojos se apagaron, y lo que decia parecia más una profecia, que Quiromancia.

-Una misión. No se sabe si hacerlo o no, y como hacerlo. Una mision terrible... tenebrosa... de muerte. Pero el dia del proceso se acerca, e interferira en la mision, junto con una persona, de corazon valiente, que hará cambiar de parecer- Los ojos de la profesora se volvieron a iluminar, y miró a Draco con pena. Lo soltó, y siguió, para ver como iban los demás en la vision de la Bola de Cristal.

Draco agradecio que todos estuvieran en sus asuntos y en sus Bolas, y que no hayan escuchado las palabras de la profesora Trelawney, excepto Pansy y Blaise, que estuvieron muy atentos a cada silaba.

Fue el primero en salir de la clase de Adivinación, y bajó la escalera como un rayo, mientras volvia a su abismo. Era imposible que no lo haga, y si algo iba a interferirse en la mision, debia aprtarlo. Nada debia ponerse en medio. Debía concretarla. Debía matar a Dumbledore. Para salvarse y salvar a su familia. Tenia unos minutos antes de la clase de Transfiguración. Por lo que en vez de bajar a la planta baja, recorrió unos pasilos, hasta llegar a la puerta que apareció frente a él. Entró en la Sala y fue hacia el armario. Sacó su varita, y empezó a reparlo, con una variante del Reparo, pero más poderoso. Solo tenia unos minutos, asi que luego de un momento, salio de la sala, recorrio unos pasillos, y se dirigio a las escaleras, y bajó hasta la planta baja, para la clase de la Profesora McGonagall.

Fue uno de los ultimos en entrar, y se sentó junto a Blaise que lo esperaba, en uno de los ultimos bancos. Pansy delante de Draco con Daphne Greengrass a su lado y los Gryffindors adelante y la derecha.

En ese momento, se escuchó un gran trueno, haciendo que solo segundos después, el cielo empezara a caer, en inmensas gotas.

La Profesora McGonagall entró en la sala, y Draco la siguió con la vista, hasta divisar a cierto Griffindor que estaba en una de las primeras filas. Harry Potter.

Lo miró un rato, pensando en él. Sus padres murieron un tiempo despues de que nació, por lo que casi no los conoce, luchó contra Voldemort en todos sus años, su compañero del Torneo Cedric Diggory murió, al igual que se padrino. ¿cómo hace Potter para seguir adelante, y no flaquear ante la perdida de tanta gente¿Será que no tiene sentimientos? Y pensar que no sabe que él mismo, Draco Malfoy, le quitará a Dumbledore. ¿Cómo quedará luego de eso? Y el maldito era querido por todos. Decian que seria quien derrote a Voldemort. El maldito no puede pasar por un lugar sin que lo señalen y digan "Allí va Harry Potter". Cuanto lo odiaba.

Draco no estaba seguro de porque lo odiaba, porque a decir verdad, Harry Potter no le habia hecho nada, sino que Draco Malfoy fue quien comenzó con todo. Aunque en realidad si habia algo, por lo que lo odiaba, pero Draco aun no se daba cuenta de que era por eso.

Miró a sus lados, y vió que Potter tenia a sus dos amigos junto a él. A ese Weasley y a esa Sangre sucia. Quizas Potter fuera afortunado de tener amigos como ellos. Según Draco tenia entendido, los amigos de Potter nunca lo habian abandonado, e incluso se dice que lo acompañaron la noche del Asalta a Londres, al final del curso pasado.

Y en cierta forma, Draco le tenia envidia. Él no tenia amigos como Potter, que esten con él en todo momento, y que lo ayuden para todo. Crabble y Goyle, no eran amigos, eran más dos siervos que otra cosa. Solo seguían a Draco a todos lados, y hacían todo lo que él les decía. Quizás a Draco le convenía que ellos esten a su disposición, pero él no quería siervos, quería amigos. ¿Y donde estaban los amigos? Ultimamente, Blaise estaba un poco más cerca, y quizás se lo podía considerar un amigo. Pero parecía que Blaise trataba de mantenerse lejos, por algun motivo extraño. Y Draco se sentía solo todo el tiempo, cuando nadie sabía que este era el momento cuando más compañía necesitaba.

-Hoy aprenderemos a convertir pequeños animales, en botones. Es un hechizo simple comparado con muchos otros, y se hace rapido-

Draco miraba a la profesora, para no entrar de nuevo en su horrible abismo. Pensar en Potter habia hecho que no pensará en su misión, y para ser sincero, preferia pensar en el odioso y maldito Potter, antes que pensar en lo que lo mortificaba a cada hora.

Harry prestaba atención a la clase a medias. No estaba muy atento, pero tampoco estaba distraido del todo. Sin darse cuanta tiró su pluma al suelo, y esta rodó hasta quedar unos metros detrás de él. Se levantó, tratando de no hacer muihco alboroto, y fue unos pasos hacia atrás para levantar la pluma. La tomó, y levantó la vista, chocandose con unos ojos grises que lo miraban con el odio y la repulsion cotidiano, pero que parecia que dentro de esos tempanos, estaba tan cálido como cualquier zona tropical. Volteó su rostro, y volvió a su asiento.

La profesora apuntó con su varita a un caracol y pronunció -Boritto- y este cambió de forma a un botón de oro, muy bien ornamentado.

-Bueno, como ven, es fácil, ahora ustedes- dijo mirando a los alumnos- A ver, señora Parkinson, usted primero- dijo mirando en los asientos de atrás.

Pansy Parkinson apuntó con su varita al caracol que tenia en la mesa delante de ella, y pronunció -Boritto- y el caracol se convirtió en un boton de madera, liso y sin color.

-Bueno, está bastante bien, podría estar peor- dijo la profesora, mientras buscaba con la cabeza a otro alumno para probar el hechizo- Uno más y luego probarán todos. A ver, señor Potter-

Ella tomó de improvisto a Harry, quien no se imaginba que la profesora lo haría participar a él. Se enderezó, ya que estaba inclinado hacia atrás, y con su varita apuntó al caracol que tenia frente a él. Pronunció -Borrito- y podría haberlo logrado, si tan solo hubiera tratado de despejar su mente antes de pronunciar el hechizo. Lo que provocó que el botón estallara en pedazos, y estos salieran disparados por el aire, en distintas direcciones.

Draco observaba como Potter estaba por tratar de realizar el hechizo, que como era obvio, no le saldría. Hasta que lo hizo, y el caracol antes de quedar como un botón, estalló en mil pedazos, volando algunos en dirreción a Draco, pero sin que él lo percatase. Solo sintió como algo entraba en su ojo, causándole gran dolor.

Dejó escapar por su boca un gemido de dolor, y levantó la vista con la mano en su ojo derecho, sabiendo ya que decir.

-¡¡¡¡MALDITA SEAS POTTER HIJO DE PUTA!!!!- dijo Draco furioso mientras se paraba de su asiento. - ¿NO SABES HACER UN SIMPLE HECHIZO, QUE TIENES QUE HACER TODO MAL Y ENCIMA DAÑARME A MI?- Decía Draco furioso, mientras la profesora hacía señas para que se siente, pero Draco la ignoraba.

-A MI NO VENGAS A GRITARME, GILIPOLLAS DEL ORTO, SI TU ESTAS EN MEDIO DE TODO ES TU CULPA- Harry hablaba sin saber exactamente que decía, solo trataba de responder a aquella persona que le estaba gritando, que apenas sabía que era Draco Malfoy. Empezó a caminar lentamente hacia Malfoy, mientras toda la clase miraba expectate.

-TU ERES EL MALDITO JODIDO QUE HACE TODO MAL, Y QUE SIEMPRE TRATA DE LLAMAR LA ATENCION, AUNQUE SEA EXPLOTANDO UN POBRE CARACOL- dijo Malfoy mientras tomaba una mesa, y de un empujón, la volteó, haciendo gran ruido.

-MEJOR CALLATE SERPIENTE ASQUEROSA, PORQUE TE SACARÉ LOS INTESTINOS POR LA BOCA-

-y SI TU SIGUES...-

-¡¡¡¡OS HE DICHO QUE SE CAYEN!!!!- intervinó la Profesora al ver que los dos alumnos la ignoraban, tanto Draco Malfoy como Harry Potter.

-Impedimenta- dijo la profesora, seguido de -Quitusmun- y en el instante, ni Draco ni Harry podian mover su cuepo. Solo podian mover sus dedos, y su cabeza, pero sus brazos y sus piernas no le respondian.

-¡¡Esto es una verguneza!!. No podíais haber llegado más lejos. Cincuenta puntos menos para Slytherin y cincuenta puntos menos para Griffindor, y ambos serán castigados. Esperen afuera, ya que no seguirán en la clase, y al terminar la clase les diré su castigo- dijo una furiosa McGonagall

Draco se dio vuelta, y tomó con rabia su mochila, y salió echo una fiera por la puerta del salón. Harry miró a la profesora, y vio que ella estaba furiosa por su comportamiento. Harry volvió a su lugar, y tomó la mochila, dirigiéndose hacia la puerta.

Fue hacia la izquierda, y se apoyó en la pared, dejandose caer. Cerró los ojos, y sus brazos los puso alrededor de sus rodillas. Luego abrió los ojos, y vio a Malfoy en la pared de enfrente, parado apoyado en la pared, con una mano en el bolsillo del pantalón, y su cabeza hacia atrás.

Harry se quedó un rato mirando al maldito rubio. Como su rostro palido acentuaba su cabello platinado, y como sus mechones eran volados por el viento, tapándole parte de la cara, y sin que Draco haga nada que evitarlo.

Cuando acabó la clase, y todos los alumnos hubieran salido, Harry y Draco entraron por la puerta de la clase, sin mirarse ni siquiera de reojo.

-Bueno, debo decirles que su comportamiento ha sido de los más grave y de lo más bajo, y que ya han pasado los limites, y desde ya les aviso, que el Directos será avisado sobre esto.- decia la profesora seria- y su castido conseguira, en una investigacion profunda sobre la transformacion de un hombre a un animal, como se aplica la animagia, que procedimientos hay que realizar para ser animago, y deberán demostrar algun tipo de transformacion humana, en la fecha de entrega, que será dentro de tres clases. Y tambien los hechizos y los procesos para transformar un animal, en otro-

Harry miró de reojo a Draco, sin poder creer que por su culpa, ahora tendrá menos tiempo para todo, porque deberá insvestigar sober la animagia. Que jodido dia.

Miró a su enemigo de su lado, sin poder creer que por su culpa, que por haber explotado ese animal, ahora tenga que padecer un castigo él mismo.

Ambos se voltearon, y salieron del aula, sabiendo que para estudiar, deberian a la boblioteca, y para ello, deberian ir juntos, y por lo tanto, trabajar juntos.

Nada podia ser peor. O, pensandolo bien. ¿Era muy malo?


Bueno, hasta aqui es este capitulo. Espero que les haya gustado, y nos vemos en la proxima. Dejenme muchos Reviews, y les prometo que todas las preguntas que tienen sobre el fic, serán respondidas mas adelante, o en mensajes privados. Y los personajes que tendran importancia, serán, bueno como ya saben, Draco y Harry, pero tambien Ron, Hermione, Blaise y Pansy tendran papeles importantes, pero no todos estan del lado bueno, o no? Algunos son malvados, jejeje. Y tambien se sabrá sobre el elfo de Draco, Shelby, lo que pasa con Ginny y Harry, y la supuesta traicion de Ginny, y lo que pasa con Luna.

Nos vemos en la proxima, y dejen muchos Reviews...