En la primera salida a Hogsmade el trio dorado se dirigió a La Cabeza de Cerdo, pues habían acordado juntarse en aquel lugar para conversar sobre las clases de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Hermione les había mencionado a sus amigos que llegaría un par de personas más que estaban interesadas en aprender, a lo que Harry le mencionó que esperaba que a Valerie no le molestara.
Los tres tomaron asiento y pidieron algo para beber apenas ingresaron al local, el lugar era oscuro y asqueroso, pero era mejor estar ahí que en Las Tres Escobas donde podrían encontrarse con algún profesor.
Tras varios minutos las demás personas comenzaron a llegar, primero entró Neville, Dean y Lavander, seguidos de Parvati y Padma Patil, tras ellas ingresó Cho Chang. Harry tuvo que tragar en seco al verla ingresar y trató de esconder su sonrojo, todavía le costaba asumir que sentía algo por aquella bruja.
Después entró Luna Lovegood con su rostro sereno y soñador, tras ella, Katie Bell y Anegelina Jonson, Colin y Dennis Creevy, Ernie Macmillan, Justin Finch-Fletchley, Hannah Abbot, tres chicos de Ravenclaw: Anthony Goldstein, Michael Corner y Terry Boot, luego ingresó Ginny con un chico de Hufflepuf y en la retaguardia Fred y Geogre Weasley con su amigo Lee Jordan.
- ¿Un par de personas? – dijo Harry con sarcasmo mirando a su amiga.
- Si… Bueno, la idea se volvió bastante popular… - señaló Hermione con una sonrisa y le indicó a Ron que trajera más sillas.
"Espero que a Valerie de verdad no le moleste…" pensó para si el mago de anteojos.
Tras un rato, todos lograron tomar asiento y Hermione comenzó a hablar con nerviosismo – Bueno…em… Bueno, ya saben por qué estamos aquí. Eh… Bueno, yo tuve la idea de que sería bueno si las personas que quisieran estudiar Defensa Contra las Artes Oscuras más a fondo… Y quiero decir, estudiarlas realmente, ya saben, no la basura que Umbridge está haciendo con nosotros, porque nadie podría llamar a eso Defensa Contra las Artes Oscuras, por lo que pensé que sería bueno si nosotros tomábamos la materia en nuestras manos. -
Varios asintieron conformes y algunos estaban por comentar algo, pero Harry les cortó – Todavía falta que lleguen un par de personas, ahí les explicaremos todo… -
- ¿Quién más falta? – preguntó aburrido Michael Corner cruzándose de brazos.
- Ellos – señaló Luna con una tímida sonrisa al ver la puerta abierta y que por ella ingresaba Valerie Dumbledore y Draco Malfoy.
- ¿No te interesa el quidditch? – le preguntó Malfoy mientras caminaban hacia La Cabeza de Cerdo.
- Si, me encanta, suelo jugar durante las vacaciones, pero más como pasatiempo – le respondió ella con una sonrisa.
- Podrías probar suerte en el equipo, creo que están en búsqueda de nuevos jugadores – comentó Draco. – Yo juego de buscador, por cierto.
Valerie sonrió, Draco cada vez más le recordaba a su amigo, pero le dio las gracias y se negó a probar suerte, prefería no atraer demasiado la atención y deseaba guardar los recuerdos del quidditch con aquellos compañeros que tuvo en el pasado.
Draco se encogió de hombros aceptando su respuesta y después con una sonrisa maliciosa le abrió la puerta de la taberna y la invitó a pasar – Después de usted, mi dama –
Apenas la vampira entró al local divisó al resto de los magos y brujas sintiendo todas sus miradas sobre ella, las ignoró y se les acercó seguida de Malfoy.
- ¿Debes estar de broma? – comenzó a decir Corner. - ¿Gente de slytherin, qué tienen ellos que ver acá?
- No sabía que estaba prohibida la entrada para nosotros – le respondió con mofa Draco. – Si no te gusta, la puerta es bien grande para que puedas retirarte.
Nadie respondió nada mientras las dos serpientes tomaban asiento, pero casi todas las miradas estaban sobre Valerie, nadie esperaba que la nieta del director estuviera presente en algo como esto.
- Bueno – comenzó a decir Hermione – Como estaba diciendo, con la horrible profesora que tenemos sería bueno si nosotros tomábamos la materia en nuestras manos.
- Apuesto que de paso solo quieres pasar tu TIMO de Defensa Contra las Artes Oscuras – sugirió Terry Boot mirándola estrechamente.
- Por supuesto que quiero – replicó Hermione de inmediato, - Pero más que eso, quiero estar debidamente entrenada en defensa porque… porque…
- Porque Lord Voldemort ha regresado – le ayudo Valerie cruzándose de brazos.
- Si… Bueno… En todo caso, ese es el plan – declaró Hermione. – Si quieren unirse necesitamos decidir cómo vamos a… -
- ¿Dónde está la prueba de que Tu-Sabes-Quién ha vuelto? – preguntó el chico de Hufflepuf que entró con Ginny, con voz agresiva.
- Bueno… Dumbledore lo cree – respondió Hermione.
- Querrás decir que Dumbledore le cree a él – puntualizó el chico, señalando a Harry.
- ¿Quién eres tú? – pregunto Malfoy con asco, para sorpresa de todos.
- Zacharias Smith – respondió el chico. – Y creo que tenemos el derecho de saber exactamente por qué él dice que Tu-Sabes-Quién ha regresado.
- Mira – comentó Hermione, interviniendo rápidamente – Esa no es la razón de esta reunión.
- No hay problema, Hermione – dijo Harry cruzándose de brazos. - ¿Quieres saber qué es lo que me hace decir que Voldemort volvió? – Miró atentamente a Smith. – Lo vi. Dumbledore le dijo a toda a escuela lo que pasó y si no le creíste, no me vas a creer a mí, y no voy a desperdiciar mi tiempo en tratar de convencer a nadie.
Valerie sonrió ante la dura respuesta del mago, se notaba que Potter sabía defenderse si era necesario.
Zacharias le respondió despectivamente – Todo lo que Dumbledore nos dijo el año pasado es que Tu-Sabes-Quien había matado a Cedric Digorry y que tu trajiste su cuerpo. No nos dio detalles, ni explicó exactamente como asesinaron a Cedric… Y creo que a todos nos gustaría saberlo.
Varios abrieron los ojos sorprendidos por las palabras del huffelpuf, Harry, furioso, estaba por responder, pero fue interrumpido cuando Valerie golpeo la mesa con el puño fuertemente llamando la atención de todos – Si viniste a escuchar que ocurre exactamente cuándo Voldemort mata a alguien puedes retirarte, no le estamos dando espacio a gente morbosa y retorcida aquí. Si mi abuelo le cree a Potter es prueba suficiente, si para ti no vale, lárgate. Pero no hay cosa que odie más que aquellos que desean saber los detalles morbosos de la muerte de personas inocentes – la mirada de odio que le dirigió la vampira dejó callado al mago y casi todos los presentes tragaron en seco, nerviosos. Nadie conocía bien a la nieta de Dumbledore, pero claramente no se parecía mucho a su abuelo pues no transmitía aquella paz y calidad que caracterizaba al director.
Malfoy por su parte sonrió de forma maliciosa al ver el nerviosismo entre los presentes, estaba claro que Dumbledore era capaz de captar toda la atención y atemorizar a quien se le pusiera al frente. La fiereza de su mirada e inteligencia le atraían, por lo que comenzaba a verla con otros ojos sin que se diera cuenta.
Harry por su parte se quedó varios segundos en silencio sopesando lo ocurrido. La nieta de Dumbledore era para él un misterio, una persona tan distinta a lo que hubiera esperado, pero, aun así, ella había salido a su defensa en todo momento, lo trató con cordialidad y respeto. Su belleza y misterio lo confundían, pero le llamaban poderosamente la atención sin que el mismo se percatara.
- Bien, - continuó Hermione un poco incomoda por el silencio. – Entonces, la siguiente pregunta es con qué frecuencia vamos a juntarnos, sin que esto afecte las otras actividades y estudios que cada uno realiza. Pienso que no hay ninguna razón para que no podamos encontrarnos una vez por semana… - La mayoría asintió. – Después estableceremos quienes nos darán las clases entre nosotros mismos, pero mientras estén de acuerdo en reunirnos una vez por semana es un avance.
- Yo, personalmente, no encuentro explicación de por qué el Ministerio nos ha colado semejante profesora tan incompetente en este periodo tan crítico. Obviamente, se niegan a reconocer el regreso de Ya-Sabes-Quien, pero ponernos una profesora que está intentando prevenirnos de usar hechizos defensivos… Es ridículo… - mencionó Ginny cruzándose de brazos.
- Nosotros pensamos que la razón por la que Umbridge no nos quiere entrenar en Defensa Contra las Artes Oscuras – comentó Hermione, - es porque tiene la… absurda idea de que Dumbledore podría usar a los estudiantes del colegio como una especie de ejercito privado. Ella cree que él nos ha puesto en contra del Ministerio… -
Casi todos parecían estupefactos ante aquella información hasta que Valerie comenzó a reír y todos la miraron extrañados.
- ¿Qué es tan gracioso, Dumbledore? – preguntó Smith molesto, pero con un tono cortes.
- Mi abuelo no necesitaría un ejército de alumnos para crear un caos en el Ministerio si quisiera, claramente es un hombre de principios que no busca la confrontación por lo que jamás caería en algo así – y volvió a reír, mientras la mayoría la miraban anonadados.
- Tienes un aura muy distinta a la de tu abuelo… Es muy interesante – le mencionó Luna con voz suave y una tímida sonrisa.
- Claramente, si su nieta terminó en slytherin cierta diferencia debemos tener – le respondió la vampira con ironía y le guiñó un ojo.
Tras aquello, Hermione convenció a todos que firmaran un pergamino para dejar constancia de que serían parte de este grupo.
Cuando todos firmaron, Valerie fue la primera en levantarse – Un agrado conocerlos y nos veremos pronto, ahora si me permiten, tengo un castigo que cumplir con Umbridge – le dedicó una mirada seria a Harry y se despidió de todos.
- Te acompaño – dijo Malfoy también levantándose y con un movimiento de cabeza se despidió del resto y se abrió paso entre las mesas para abrirle la puerta a la vampira con una sonrisa picarona.
Tras unos segundos, varios de los presentes comenzaron a retirarse hasta que solo quedó Harry, Ron, Hermione, los gemelos, Ginny, Neville y Luna.
- Veo que Valerie se ha tomado de forma muy calmada su castigo – mencionó Hermione mirando a Harry con molestia.
- ¿Por qué la castigaron? – preguntó Neville curioso.
- Ella interrumpió la clase gritando – explicó Ron.
- ¿Gritando? – preguntaron extrañados los gemelos.
- Me gritó a mi – comentó Harry incómodo, - para evitar que digiera un comentario estúpido que me habría castigado…
- Te salvo el pellejo – dijo Hermione cruzándose de brazos. – Si no, hubieras vuelto a mencionar a Voldemort delante de la profesora.
- Fue un noble gesto de su parte – señaló Luna con una pequeña sonrisa.
- Ella no me agrada… - señaló Ginny cruzándose de brazos.
- ¿Por qué? – preguntó extrañada Hermione.
- Es demasiado misteriosa y diferente a su abuelo, tiene una mirada de que esconde algo muy oscuro… No sé cómo explicarlo, pero no me da buena espina – respondió Ginny.
- Su forma de ser no debe ser juzgada por nuestros ojos, sino por sus acciones, creo que nadie la conoce lo suficiente como para poder dar una opinión acerca de ella – señaló Luna encogiéndose de hombros.
Las palabras de la rubia dejaron a todos callados por la verdad de sus palabras, tras lo cual abandonaron el lugar.
- Buenas tardes, señorita Dumbledore, por favor tome asiento.
La vampira ingresó al despacho de Umbridge, se sentó en una pequeña mesa frente a ella y se cruzó de brazos.
- Bien, como castigo quiero que tome la pluma que tiene al frente y escriba en el pergamino "No debo decir mentiras".
- ¿Disculpe?
- ¿Tiene algo que decir, señorita Dumbledore? – preguntó con sarcasmo la profesora.
- Que yo sepa, no he dicho mentiras, solo interrumpí su clase por gritarle a Potter… - y le sonrió con malicia.
- Entonces escriba "No debo gritar en clases".
- ¿Con qué tinta?
- No necesitaras tinta – le respondió la profesora y le sonrió con la mueca dulce más falsa que había visto en siglos.
La vampira se encogió de hombros y escribió con la pluma sobre el pergamino. De pronto, sintió la magia proveniente de la pluma y tensó el cuerpo molesta, se percató como dicha magia quiso sacarle sangre, pero sus defensas eran muy altas para que eso pasara.
- ¿Paso algo? – preguntó Umbridge con una sonrisa.
- No veo cómo puedo escribir sin tinta… profesora – respondió Valerie con sarcasmo.
- ¿Uso la pluma? – preguntó extrañada la profesora.
- Si… profesora...
- Úsela de nuevo – pasaron unos segundos y Valerie volvió a mirar a Umbridge moviendo la pluma haciendo como que no entendía.
Umbridge se puso de pie y se le acercó con el rostro molesto – Escriba de nuevo – Valerie hizo lo ordenado, pero nada paso, su pergamino seguía en blanco. La profesora la miró incrédula.
- Si desea sacarme sangre, le puedo asegurar que va a necesitar más que una simple pluma para lograrlo… profesora… -
Umbridge le dedicó una mirada sorpresiva y se cruzó de brazos – Retírese, hará un ensayo de cinco páginas sobre los cuatro primeros capítulos del libro de clase – Valerie se encogió de hombros, asintió y comenzó a retirarse.
- Tenga cuidado señorita Dumbledore, la estaré vigilando – amenazó la profesora cuando puso un pie fuera de la sala.
- Oh… No me cabe duda, espero haya disfrutado de su vista en La Cabeza de Puerco, que yo sepa, no está prohibido que los alumnos visiten aquel lugar. – Umbridge no pudo controlar que su rostro se crispara por la sorpresa y el horror de haber sido descubierta. – Que tenga buena noche, profesora.
- ¿Qué tal estuvo tu castigo con Umbridge? – le pregunto Malfoy a la vampira apenas tomó asiento a su lado a la hora de comida en el gran comedor.
- Nada que no pudiera manejar – comentó Valerie encogiéndose de hombros. Para su sorpresa, Malfoy comenzó a reír como jamás lo había visto - ¿Qué es tan gracioso?
- Eres una persona demasiado misteriosa y particular Dumbledore, no paras de sorprenderme. Puedo interpretar entonces que el castigo no fue gran cosa.
Valerie le sonrió de manera misteriosa – Yo no diría eso… Más bien, no salió como la profesora esperaba…
- ¿A qué te refieres?
La vampira le explicó lo de la pluma y como impidió que esta pudiera hacerle efecto, a medida que hablaba el rostro del rubio se crispo por la rabia e indignación.
- ¡Eso es abuso! ¡Ella no debería poder hacer algo así!
- No es gran cosa, he pasado por peores… - señaló Valerie restando importancia.
- No sé qué pasado traes contigo, tampoco es de mi incumbencia, pero no se puede tolerar semejante castigo por parte de una profesora. Deberías decirle a tu abuelo.
- Puedo cuidarme por mí misma, Malfoy – le respondió la vampira con seriedad.
- Me queda más que claro… - el rubio se cruzó de brazos, pero le sonrió con picardía.
Al día siguiente, en todos los tableros de anuncios del castillo apareció el siguiente mensaje:
"POR ODERNA DE LA GRAN INQUISIDORA DE HOGWARTS": Todas las organizaciones de estudiantes, sociedades, equipos, grupos y clubs son disueltos a partir de este momento. Una organización, sociedad, equipo, grupo o club está por este medio definido como una reunión regular de tres o más estudiantes.
El permiso para volver a formarse puede ser solicitado ante la Gran Inquisidora (profesora Umbridge). Ninguna organización estudiantil puede existir sin el conocimiento y aprobación de la Gran Inquisidora.
Cualquier estudiante que se encuentre formando o perteneciendo a una organización sin aprobación será expulsado. Lo anterior es de conformidad con el Decreto Educacional número 24.
Valerie sonrió con malicia al verlo, sabía que Umbridge la estaba desafiando y no había cosa que le gustara más que estorbar a las personas que se entrometían en su camino.
Malfoy la estaba esperando en la entrada de la sala común para ir a tomar desayuno y cuando salieron le preguntó - ¿Y qué opinas de este nuevo decreto educacional? –
- Me lo esperaba, es obvio que Umbridge tiene ojos en todas partes…
- Te veo más alegre de lo que hubiera esperado.
- Esto lo hace más interesante y desafiante, me gusta llevarle la contra a la gente inepta.
Malfoy le regaló una sonrisa cómplice – Me gusta como piensas, solo quiero ver como la tropa de ineptos se toma esta noticia.
- No creo que se lo tomen también como nosotros – señaló Valerie a medida que entraban al gran comedor.
Fue aparente que a ningún alumno le pasó desapercibido el cartel de Umbridge, había una particular intensidad en las charlas y en el movimiento aquella mañana. Las personas pasaban a toda prisa de arriba para abajo en sus mesas, dialogando sobre lo que habían leído.
Malfoy y Valerie se toparon en la entrada con el trio de oro, Neville, Fred, George y Ginny, quienes cayeron sobre inmediatamente.
- ¿Vieron el cartel?
- ¿Creen que ella lo sabe?
- ¿Qué vamos a hacer?
Todos le dirigían miradas a Valerie y Harry. La vampira miró a su alrededor rápidamente y respondió con calma – Por supuesto que vamos a hacerlo de todos modos.
- ¡Sabía que dirías eso! – le respondió Hermione con una alegre sonrisa.
Harry la observo sorprendido y sonrió con timidez.
- Estamos acaparando muchas miradas, díganle a los demás que la idea sigue en pie. Ahora, si nos disculpan – Malfoy tomó de la mano a la vampira y se dirigieron a su respectiva mesa. El mago se sorprendió ante el frio, pero suave tacto de la mano de la bruja, la cual le regalo una pequeña sonrisa cuando se sentaron juntos.
La semana pasó con rapidez y los ánimos en el castillo estaban cada día más tensos debido a presencia de Umbridge en cada una de las clases analizando a los profesores.
Por su parte, el trio de oro estaba en busca de algún lugar donde pudieran realizar la primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, cosa que Valerie dejó en sus manos pues sabía que de alguna forma u otra encontrarían el lugar perfecto.
El viernes en la noche, Valerie caminaba hacia su sala común tras haber terminado un trabajo en la biblioteca y quedó de juntarse con Malfoy en el gran comedor. Apenas llevaba unos pasos por el pasillo escuchó como la llamaban.
- ¡Valerie!
La vampira se giró topándose con Harry que corría hacia ella.
- Hola Harry ¿cómo estás? – le saludó con una alegre sonrisa.
El mago intentó controlar su sonrojo ante aquella hermosa sonrisa que le regalaron.
- Eemm… - el mago se rasco la cabeza, nervioso. – Bien, bien – rio – Quería contarte que encontramos el lugar para hacer la reunión.
- ¡Excelente! ¡Sabía que podía contar contigo!
El rostro de Harry se puso aun más rojo y asintió - ¿Nos vemos después de la comida entonces?
- Por supuesto – le respondió la vampira.
Un par de horas después, el trio dorado junto con Valerie y Malfoy se encontraban en un desolado pasillo habiendo seguido las instrucciones que Dobby les había dado. Tras haber caminado tres veces una puerta sumamente pulida apareció en la pared.
Todos la miraron fijamente con perplejidad y Harry extendió la mano, tomo el picaporte de bronce y tiró para abrirla guiando el paso. Al entrar, se encontraron con un espaciosos cuarto, iluminado con antorchas, las paredes estaban forradas con estantes de madera con libros y en lugar de sillas había grandes almohadones de seda en el suelo. En el extremo del cuarto había una variada gama de instrumentos contra la magia negra.
Hermione fue la primera en correr hacia uno de los muebles y sacar el primer libro que encontró para comenzar a leerlo, mientras los demás se dividían por el lugar. Hubo un golpe suave en la puerta y Ginny, Neville, Lavander, Parvati y Dean ingresaron.
- Wow -mencionó Neville - ¿Qué es este lugar? – Harry comenzó a explicarle, pero fue interrumpido por la llegada de más personas.
Cuando todos llegaron, Harry se desplazó hacia la puerta y dio vuelta la llave, la cual hizo "clic" y todos se quedaron callados, mirándolo mientras se aceraba a Valerie y sus amigos.
- Bien – comenzó de la nada la vampira – Este es el lugar que Harry ha encontrado para las sesiones de práctica y por lo que veo, lo han encontrado aceptable.
- ¡Es fantástico! – exclamó Luna y varios murmuraron su conformidad.
- Es raro – comentó Fred, frunciendo las cejas mientas miraba a su alrededor. – Una vez nos escondimos aquí de Flich ¿recuerdas, Geogre? Pero en ese entonces era un simple armario…
Harry carraspeó para llamar la atención – Bien, he estado pensando sobre lo que debemos hacer primero y…. Eemm… - notó una mano levantada. - ¿Qué ocurre, Malfoy?
- Pienso que primero deberíamos elegir a un líder – propuso el rubio.
- El líder es Harry – dijo Cho en seguida, mirando a Malfoy como si estuviera loco. Harry intentó controlar su rostro para no mostrar su vergüenza.
- Creo que deberíamos votar apropiadamente – continuó Malfoy sin prestarle atención a Cho. - Creo que aparte de Potter debería haber otro líder.
- ¿Quién, según tu? – preguntó Ginny cruzándose de brazos.
- Valerie, obviamente.
Todos miraron a Valerie, quien se encogió de hombros.
- Estoy de acuerdo – comentó Hermione con una tímida sonrisa. – Votemos, lo hace más formal y le da autoridad al asunto. Así que… ¿todos de acuerdo con que Valerie y Harry sean nuestros líderes?
Ron, Luna y Malfoy levantaron las manos enseguida, seguidas rápidamente de los gemelos y Neville. El resto murmuró entre ellos, pero lentamente todos levantaron las manos, algunos con poco entusiasmo.
- Correcto… Este, gracias – musitó Harry que sentía su cara ardiendo.
- ¿Ocurre algo Hermione? – dijo Valerie al verla con la mano levantada.
- Creo que debemos tener un nombre – comentó alegremente. – Promovería un sentimiento de espíritu de equipo y unidad ¿no lo creen?
- ¿Podemos ser la "Liga Anti-Umbridge"? – propuso Dean con esperanza.
- ¿O el "Ministerio de Magia son un grupo de atrasados mentales? – sugirió Fred.
- Estaba pensando – habló Hermione, frunciéndole el entrecejo a Fred, - que fuera un nombre que no le diga a todo el mundo de qué se trata, para que podamos referirnos a él sin peligro fuera de las reuniones.
- ¿La Asociación de Defensa? – propuso Neville.
- ¿El ejército de defensa? – dijo Ginny segundo después. – Y lo acortamos a ED, así nadie sabrá de qué estamos hablando.
- Sí, ED está bien – concordó Luna. – Solo hagamos un cambio y le ponemos "Ejercito de Dumbledore", porque ese es el peor miedo del Ministerio, ¿verdad?
Hubo un murmullo de risas y elogios entre varios, mientras varios miraban a Valerie a la espera de su reacción. Para sorpresa de todos ella se cruzó de brazos y les sonrió con malicia – Un nombre del que mi abuelo estaría orgulloso.
- ¿Todos a favor del ED? – preguntó Harry y comenzó a contar las manos alzadas. - ¡Bien eso es mayoría! ¡Nombre aprobado!
Hermione clavó el pergamino con todas las firmas en la pared y escribió por encima con grandes letras: EJÉRCITO DE DUMBLEDORE.
- ¿Bien? – dijo Harry cuando todos estuvieron en silencio. - ¿Comenzamos entonces? Estaba pensado que lo primero que debemos practicar es el encantamiento de desarme, ya saben: Expelliarmus. Sé que es bastante básico, pero es sumamente útil – el mago miró a Valerie buscando su aprobación.
- Concuerdo contigo, Potter.
- Oh, por favor – comentó Zacharias Smith, rodando los ojos y cruzándose de brazos. – No pienso que Expelliarmus vaya a ayudarnos contra Tú Sabes Quién ¿o no?
Harry estaba por responderle, pero Valerie se le adelantó – Desármame entonces – le dijo con seriedad.
- ¿Cómo? – pregunto Zacharias sorprendido.
- Intenta quitarme la varita. Si consideras que es un hechizo tan básico me imagino que lo debes manejar a la perfección.
- Eh… Yo…
- Oh vamos Smith ¿acaso tienes miedo? – señaló George mirándose las uñas con una mueca burlona.
Zacharias negó con la cabeza y accedió a intentarlo. Todos miraron absortos como Valerie y el mago se pararon frente a frente con ciertos metros de distancia.
Malfoy se acercó a Hermione y se apoyó en la pared mientras miraba la escena con gracia. Se topó con la mirada de Valerie y movió los labios sabiendo que ella lo entendería: "Aplástalo".
- Bien, a la cuenta de tres… - comenzó Harry. – Uno… Dos… ¡Tres!
- ¡Expelliarmus! – gritó Zacharias con rapidez, el hechizo de color rojo salió disparado hacia Valerie, pero para asombro de todos ella se limitó a moverse y esquivarlo como si fuera una molestia.
Todos los presentes ahogaron gritos de sorpresa mientras la vampira habló con voz neutra – Un hechizo tan básico como este debe ser manejado de manera perfecta. – Movió su varita con agilidad sin pronunciar nada desarmó a Zacharias inmediatamente.
- ¡Eso no es justo! – gritó el mago molesto. - ¡Lo hiciste sin pronunciar el hechizo!
La vampira se le acercó, le devolvió su varita y le respondió con molestia – En la vida real no existe la justicia, aplica la ley del más fuerte, que no se te olvide – un silencio sepulcral se esparció por la sala.
- Bueno… - carraspeo Harry llamando la atención. – Creo que deberíamos dividirnos en parejas y practicar.
Hola! Espero les guste el capítulo, intenté que fuera lo más largo posible para que lo disfruten. Ahora ya estoy de vacaciones por lo que espero poder dedicarle mucho tiempo a la historia y que ustedes queden conformes con lo que se viene.
Espero sus comentarios y si me demoro en subir capítulos molestenme para no dejar botada la historia (a veces se me olvida actualizar).
Los quiere, Florence!
